Queridos lectores, el último capítulo de esta historia.
Espero la disfruten tanto como yo hice al escribirla. Dedicado a todos ustedes que me han acompañado estos meses con la historia :) Gracias~

Soul Eater y personajes creados por Atsushi Okubo
Historia escrita por mí


Capítulo 13.- Quédate conmigo

La alarma del celular interrumpió mi sueño.

Me levanté de golpe, puesto que me había asustado por un momento.

Apagué la alarma y bostecé un par de veces.

Había dormido tan bien, que no quería levantarme aún. Pero debía hacerlo, puesto que era lunes.

Tomé una ducha rápida para despejarme. Me vestí y bajé a desayunar.

Miré por la ventana. Había algunos carros desconocidos estacionados afuera.

Supuse que eran reporteros. Así que esta vez acepté que el chofer me llevara directo a la escuela.

Pero antes de dirigirnos hacia allá, le dije al chofer que pasara por mis amigos.

La noche anterior había ofrecido llevarlos y regresarlos a sus hogares. Era más que obvio que, a pesar de que la agente Nygus les prohibió que no se acercaran a nosotros, no lo harían.

Pasamos primero por Maka, después por Black*Star y finalmente por Soul.

También notamos que algunos autos nos seguían.

Una vez frente a la escuela, mis amigos y yo corrimos hacia la entrada, tanto para evitar a los reporteros que se encontraban en la puerta de la escuela, como para evitar a la multitud que también quería hacernos preguntas y demás.

Maka y los demás partieron a su salón, mientras yo partí al mío.

Al entrar al salón, todos enmudecieron, y fijaron sus miradas en mí.

Eso me incomodaba bastante, así que decidí hablar para aclarar las cosas.

-Lo que han escuchado en las noticias es cierto. Ayudé a la policía a localizar a Crona. Pero no pienso responder a ninguna de sus absurdas preguntas. Así que se los dejo en claro: No quiero que se acerquen a mí para preguntar sobre el tema. Pueden hablar de otros temas, excepto ese. ¿De acuerdo?

Todos me miraron sorprendidos, y poco a poco retiraron sus miradas de mí para continuar sus asuntos. Excepto un grupito.

-¿Y por qué no quieres hablar del tema, Death the Kid? ¿Es por que eres tú quien tato de asesinarla?- Cuestionó Killik.

Me limité a ignorarlo. De todas las personas en la escuela, a quienes menos quería darles una explicación de todo lo que pasó, era a ellos.

-Seguramente él es el homicida, pero quiso hacerse pasar por el héroe o algo así.

-Puede que tengas razón, Harvard. Mejor no hay que acercarnos a él. Podríamos ser los siguientes en la lista.- Dijo Killik.

-Oh, y recuerden tampoco acercarse a sus amigos. Pueden ser cómplices de homicidio también.- Bromeó de mala manera Jacqueline.

Mi paciencia comenzaba a acabarse, y cuando estuve a punto de responder algo, el profesor entró, dando inicio a la clase.

Me alivié por un momento. Sabía que no dejarían de molestarme Killik y sus amigos.

Pero decidí dejar de pensar en todo el asunto y enfocarme a la clase.

****************/

Para mi suerte, las clases estaban pasando rápidamente. Así podría regresar a casa y dejar de escuchar las malas bromas de Harvard y los demás.

El receso había comenzado. Tomé mis cosas y me encaminé a la cafetería.

De repente, Killik se colocó enfrente de mí, haciéndome chocar contra él.

-¡Oye, fíjate por dónde caminas!- Reclamé.

-Cállate, tú vienes con nosotros.

Detrás de mí, se encontraban Ox, Harvard, Kim y Jacqueline.

Dirigí mi mirada molesta a Killik, quien me miraba de igual manera.

Después lancé un suspiro y acepté acompañarlos.

Me guiaron hasta el patio trasero. Donde no había alguien que pudiera escuchar nuestra plática.

-¿Qué es lo que quieren esta vez? Espero sean rápidos con esta estupidez.

-¿Cómo fue que encontraste a tu novia?- Preguntó directamente Killik.

-¿No escuchaste esta mañana? Dije que no hablaría nada al respecto.

Harvard y Ox me sujetaron de los brazos. Después Killik tomó el cuello de mi camisa y me levantó un poco del piso.

-No estamos para bromas, así que contesta. ¿Cómo fue que la encontraste?

-No importa cuánto me amenaces. No responderé, y mucho menos a personas como ustedes. Además, no entiendo el porqué quieren saberlo. ¿Qué ganan con eso? ¿O porqué les interesa tanto?

-Ese no es tu asunto, así que no te entrometas- Respondió Harvard.

Callé por unos segundos. Aquella frase la había escuchado anteriormente.

Los sujetos que me golpearon en el bosque, cuando regresaba a casa. Uno de ellos insistía con que no me metiera en sus asuntos.

Killik seguía preguntando lo mismo, pero yo continuaba sin responder.

Killik, notablemente se desesperó, así que me dio un puñetazo en el rostro.

Mi labio sangraba.

Kim soltó un pequeño grito. Al parecer se había asustado.

-¡Killik! ¡Dijiste que no llegarías a este punto!

-¡Cállate de una vez! Ya lo hicimos a tu manera y no funcionó. Ahora lo haremos a mi manera.

Killik me sujetó más fuerte de la camisa, y me obligó a que lo viera directo a los ojos.

-Habla ahora Death the Kid. ¿Cómo fue que la encontraste? ¿Quién te ayudó?

Permanecí en silencio unos momentos. Después respondí, pero no lo que él quería escuchar.

-Ustedes… fueron ustedes, ¿no es así?

-¿Huh? ¿De qué rayos hablas?- Preguntó molesto mi atacante.

-Mira lo que has hecho, hombre. Lo golpeaste tan fuerte que lo has noqueado.- Respondió el sarcástico de Harvard.

-Ya basta, chicos. Déjenlo en paz y hay que largarnos de aquí. No hay necesidad de saber eso.- Aconsejó Jacqueline, mientras abrazaba a una asustada Kim.

-Ustedes fueron quienes golpearon a Crona, y quienes ocultaron su cuerpo en lo más fondo del bosque. Creyeron que la habían matado, pero cuando Kim insistió en que revisaran sus signos vitales, y cuando se dieron cuenta que solamente se encontraba agonizando, decidieron terminar finalizar el asunto, dejando que los osos se encargaran de borrar su sucio trabajo. ¿O me equivoco?

Todos enmudecieron.

Killik me miraba con impresión. Harvard y Ox relajaron un poco sus cuerpos debido a la misma impresión.

Entonces pateé a Killik en el estómago, después hice que Ox y Harvard me soltaran. Y cuando decidí huir de ahí, Jacqueline y Kim me sujetaron de los brazos, impidiendo mi escape.

Killik se acercó nuevamente a mí, y me dio otro puñetazo en el rostro, haciéndome caer el piso.

El rostro me dolía y ahora mi nariz sangraba.

Killik me sujetó de la camisa nuevamente y me levantó del piso, para después golpearme contra la pared.

-Odio que sepas deducir las cosas tan rápidamente con tan pocas pistas.

-Entonces estoy en lo cierto. Siempre fueron ustedes los homicidas de Crona.

-Pero no puedes hacer nada al respecto. No tienes pruebas para acusarnos con la policía, ¿o si?- Preguntó retadoramente Jacqueline.

Lamentablemente, tenía razón. Aunque le dijera a la agente Nygus que ellos mismo habían aceptado ser los culpables, no había pruebas suficientes para inculparlos.

-Encontraste el cuerpo de la pelirosa, pero jamás podrás vengarte, por mucho que quieras vernos en prisión.- Dijo Harvard.

-Ya vámonos. Estamos a salvo. Déjenlo en paz y dejen de levantar sospechas.- Dijo Kim.

Inmediatamente Killik me dejó caer al piso nuevamente, y todos comenzaron a retirarse.

-Lo que no entiendo fue por qué le hicieron eso a Crona, Si ella jamás le hizo nada.

-¿No es obvio? Ella, a parte de Maka, ha sido la única chica a la que te has acercado demasiado. Kim se sintió celosa, así que nos dijo que nos encargáramos del problema.- Respondió Ox.

-Eres una maldita desgraciada. ¡Todos son unos enfermos para hacerle algo así a alguien que no tiene la culpa de sus estupideces!

-Vámonos.- Sugirió por última vez Jacqueline.

Todos comenzaron a alejarse, excepto Kim, quien permaneció en su lugar unos minutos.

-Si me hubieras aceptado, nada de esto hubiera pasado, Kid. Tú también tienes la culpa de que Crona casi haya muerto.

-Yo no tengo la culpa de nada. Yo no haré jamás lo que otros quieren que haga, como tú estás acostumbrada a vivir. Normalmente siempre obtienes lo que quieres con tus berrinches, pero no siempre lo conseguirás todo. Entiéndelo de una vez. Estás enferma, al igual que tus "amigos".

-Siempre obtengo lo que quiero, y algún día tú también serás mío, Kid. Así que ten cuidado.

Cuando Kim se dio la vuelta, me sorprendí.

Tenía puesto un prendedor en forma de mapache, idéntico al que había encontrado en el bosque.

Me levanté del piso inmediatamente, saqué mi celular y tomé una foto a Kim y al prendedor.

Era la prueba que necesitaba para entregarla a la agente Nygus.

Sacudí mi ropa y me dirigí a la enfermería.

*******************/

El día escolar había finalizado.

Yo aún me encontraba en la enfermería. No quise asistir a las últimas dos horas a clases. No quería ver a los desgraciados que intentaron asesinar a Crona.

Mis pensamientos fueron interrumpidos por mis amigos, quienes se acercaron a toda velocidad a donde me encontraba.

Por medio de un mensaje, les había explicado resumidamente lo que había sucedido.

-¡Kid! ¿Cómo te encuentras? ¿Te golpearon muy fuerte? ¿Te duele mucho?- Preguntaron en unísono.

-Descuiden. Estoy bien.

-Pero la herida en tu labio, es muy notable.- Dijo Maka con preocupación.

-Además, creo que se te asoma un moretón por debajo del ojo.- Dijo Soul.

-¿¡En dónde están los desgraciados que golpearon a mi amigo!? ¿¡Eehhh!?- Gritaba Black*Star.

-Tranquilos, chicos. Hay algo mejor que golpearlos.

-¿Algo mejor?

-¿A qué te refieres, Kid?

-¡Suéltalo ya!

-¿Recuerdan que encontré este prendedor en el bosque?- Todos asintieron con la cabeza. –Bueno, pues miren esto.

Saqué mi celular y les mostré la foto que tomé a Kim.

-Es el mismo prendedor.- Dijo Soul.

-¿Entonces qué esperamos? Vamos con la agente Nygus. Seguramente con esta foto como prueba, pueden comenzar a interrogarlos.

-Vamos. Mi chofer está esperando afuera.

Una vez que nos encontrábamos en la estación de policía, nos guiaron con la agente Nygus.

Le conté lo que había pasado, le mostré la foto y el prendedor que yo había encontrado en el bosque, e inmediatamente la agente Nygus llamó a sus compañeros y abogados para saber qué es lo que podían hacer a partir de ahora.

-Muchas gracias, Death the Kid. Con esto podemos interrogarlos y hacer que digan la verdad.

-Pero, ¿y si no dicen la verdad?

-Descuida. Tenemos trucos para que todos se pongan en contra de todos. Nadie querrá hacerse el responsable, por lo cual, alguno de ellos hablará y nos facilitará el trabajo.

Todos suspiramos aliviados. Después nos despedimos de la agente y nos retiramos a nuestros hogares.

No quería que Crona se preocupara por mí, así que le envié un mensaje diciéndole que no podría visitarla debido a un dolor de cabeza.

Ella respondió que no importaba, prefería que descansara para sentirme mejor.

Me recosté en la cama, rogando que Killik y los demás recibieran lo que merecían.

***************/

Habían pasado dos días, y ni Killik ni sus amigos habían asistido a clases.

Supuse que ya estaban siendo interrogados.

Cuando estábamos a mitad de la clase de física, unos agentes entraron al salón.

Hablaron uno minutos con la profesora, y después solicitaron mi presencia en la estación de policía.

Tomé mis cosas y acompañé a los agentes, quienes me llevaron en una patrulla hasta nuestro destino.

En la entrada, se encontraba esperando la agente Nygus.

Bajé de la patrulla y la acompañé.

-Necesitamos tu testimonio, Kid. Necesitamos saber qué fue lo que te dijeron tus compañeros el día que te golpearon. No omitas ni un solo detalle.

-Lo haré, pero ¿qué sucedió?

-Esto se complicó un poco. Todos se pusieron en contra de todos, pero a la vez, se están protegiendo. Sobretodo a la señorita Kim.

-¿Están haciendo eso?

-Así es. Y se nos está dificultando creerles, ya que lo único en lo que están de acuerdo todos, es que ella no tiene nada que ver con esto. Pero, gracias a la fotografía y al broche, no puede lavarse las manos tan fácilmente. Comprobamos que el broche que encontraste es pertenencia de Kim.

-Descuide, le contaré todo con detalle.

Entramos en una sala de interrogación, donde inmediatamente comenzaron las preguntas.

Yo contestaba lo más detalladamente que podía, incluyendo mis propias deducciones.

Al cabo de un rato, me dejaron ir.

Gracias a mi testimonio, ya no podrían mentir tan fácilmente Killik ni los demás.

Finalmente decidí ir a visitar a Crona.

Al entrar a su habitación, ella comenzó a preguntarme el cómo estaba, pero de manera alarmada.

-¿Sucede algo malo, Crona?

-He estado viendo las noticias, y dijeron que te habían interrogado el día de hoy, y que posiblemente tú también estabas involucrado con Kim y los otros "atacantes", y también dijeron que…

Hice que Crona guardara silencio, besando sus labios.

Me separé de ella y después la abracé.

-Tranquila, estoy bien y estaré bien. Recuerda que no debes creer siempre lo que dicen en las noticias. Les gusta exagerar las cosas. ¿De acuerdo?

Crona me abrazó fuertemente.

-Lo siento. Estaba muy asustada y preocupada por ti. También me preocupó el que pudieran golpearte nuevamente.

-Descuida, nadie volverá a lastimarme. Lo prometo.

**************/

Habían pasado ya tres semanas.

La agente Nygus logró hacer que se declararan culpables Kim y los demás.

¿Su castigo? La agente arregló las cosas para evitar que los encerraran en la cárcel, por lo cual el acuerdo fue enviarlos al reformatorio, donde recibirían ayuda psiquiátrica por algún tiempo.

También les prohibieron regresar a la Academia Shibusen y acercarse a Crona, a mis amigos o a mí.

Por otra parte, Crona se había recuperado completamente.

Yo la esperaba en la entrada de la escuela. Sería su primer día de clases, por segunda vez.

Un auto se estacionó no muy lejos de la entrada.

Pude ver cómo se despedían las personas en el interior. Al abrirse la puerta, pude reconocer a Crona.

Se despidió por última vez mientras el auto se alejaba.

Crona comenzó a caminar hacia mi dirección, y al verme sonrió y apresuró sus pasos.

Al encontrarnos de frente, tomé su rostro entre mis manos y la besé.

Ella correspondió aquel beso, mordiendo suavemente mis labios y evitando que me alejara de ella.

El timbre sonó y decidimos separarnos. No quería que el regreso de Crona a clases tuviera un elegante retraso.

Tomé la mano de Crona y caminamos hacia el salón.

-Te ves más hermosa que de costumbre.

-¿Huh? ¿Por qué lo dices?

-El color azul del uniforme hace que tu piel se vea más clara, y hace que el color azul en tus ojos resalte. Simplemente te ves perfecta con el uniforme de la Academia.

-G…gracias- Dijo sonrojada mi amada.

Solté la mano de Crona, y le permití entrar primero al salón.

Después de que ella lo hiciera, yo entré en seguida.

Todos nos miraban. Especialmente a Crona.

Muchos le daban la bienvenida, mientras algunas chicas se acercaban para decirle lo afortunada que era al estar saliendo conmigo.

Decidí darle un poco de espacio, pero Crona me llamó para que me sentara a su lado.

Así que me acerqué, interrumpiendo un poco la plática entre nuestras compañeras de clase y ella, para poder tomar asiento.

Las chicas me miraban de manera extraña.

-No se incomoden por mi presencia, continúen platicando, por favor.- Insistí, ya que al momento de sentarme, las chicas alrededor de Crona habían callado.

-Lo sentimos, Kid. Pero esta plática era de chicas.- Dijo una de ellas, regañándome.

-De… descuiden. Podemos platicar en otro momento… si ustedes quieren.- Respondió Crona.

Las chicas pensaron por unos segundos, después asintieron y se retiraron a sus asientos.

-De verdad lo siento, Crona. No quería interrumpirlas…

-Descuida. A decir verdad, quiero estar solamente tu lado por el momento.

-¿Sabes? Deberías salir con ellas de vez en cuando. Se ve que realmente quieren conocerte.

-¿Tú lo crees?

-Así es. Puede que se conviertan en tus amigas. No te niegues esa oportunidad. Nosotros podemos salir los fines de semana, y lo sabes.

-Supongo que tienes razón. Gracias, Kid, eso haré.

Y cuando estaba a punto de besar a Crona, un grito nos interrumpió.

-¡HEY! ¡Ustedes dos! ¡Dejen de hacer eso enfrente de mi grandioso yo!

-¿Acaso estás celoso, Black*Star?

-¡JA! ¿Celoso yo? Por favor, no necesito de estas cosas por ahora. Prefiero vivir mi libertad.

-Si tú insistes.

-Hola, Kid, Crona. Lamentamos la demora- Saludó Maka.

-¿Cómo están chicos?- Preguntó Soul.

-Vaya, ya era hora de que llegaran. Creí que tardarían como la última vez.

-Tranquilo, Black*Star, ya estamos aquí.

-¿Y cómo te sientes hoy, Crona?

-Me siento muy bien. Gracias, Maka.

-Hemos escuchado que ya son los famosos del salón, por estar saliendo y esas cosas.

-Algo así, Soul. Pero no nos interesa la fama a Crona ni a mí. Solo queremos estar en paz.

-¡Bien dicho, rayitas!

Al escuchar ese comentario de Black*Star, me levanté de mi asiento y lo golpeé fuertemente en la cabeza con mi puño.

-¡Hey! ¿¡Por qué demonios hiciste eso!?

-Te advertí que no me volvieras a llamar así. ¡Dime Kid y ya! O la siguiente vez te golpearé en el rostro.

-De acuerdo, de acuerdo KID. ¿Contento?

-Mucho mejor. Gracias.

Nuestra divertida plática se vio interrumpida por el profesor Stein, quién al llegar solicitó que nos fuéramos a nuestros respectivos asientos, para poder comenzar la clase.

-Buenos días chicos. Antes de comenzar la clase, y como se habrán dado cuenta, tenemos nuevos integrantes en nuestro grupo. Así que los nuevos levántense para poder darles la bienvenida apropiadamente.

Maka, Soul y Black*Star pasaron al frente y se presentaron con el grupo.

Puesto que Kim y los demás fueron expulsados, pedí permiso al director para que pudieran cambiar a mis amigos a mi grupo. El director fácilmente lo permitió.

Después, Crona fue llamada a pasar al frente para darle la bienvenida de regreso a la Academia.

Y una vez terminando la presentación, el profesor comenzó la clase.

El día había terminado rápidamente.

Casi todos en el salón se despedían de Crona y de mí cuando nos dirigíamos a la salida.

Maka, Soul y Black*Star decidieron darnos un poco de espacio, por lo cual también se despidieron de nosotros y nos dijeron que mañana nos reuniríamos en la cafetería del centro comercial.

Una vez estando solos, sujeté a Crona de la mano y caminamos en dirección a su hogar.

El camino no fue aburrido, puesto que íbamos platicando y riendo.

Una vez frente a la casa de Crona, solté su mano y le arrebaté sus llaves.

Me dirigí a la puerta, introduje la llave y la abrí sin problemas. Después le permití el paso.

Crona estaba notablemente sonrojada. Cada vez que yo hacía ese tipo de cosas, ella solía responder que no sabía cómo lidiar con eso.

Y esta vez no fue la excepción.

Cuando estaba a punto de despedirme, Crona me invitó a pasar. Dijo que quería darme algo.

Entré y cerré la puerta. Y de repente, algo se abalanzó contra mí, haciéndome caer al piso.

-¡Ragnarok!- Se quejó Crona.

El gato simplemente lamía mi rostro.

-Hola, Ragnarok. ¿Sabes? No me gusta esta manera tuya de saludarme.

-Lo siento, Kid. Es solo que, creo que le agradas bastante. Ragnarok no se comporta ni siquiera con mi madre así.

Crona quitó a Ragnarok de mi pecho y me ayudó a levantarme.

-Ven, Kid. Siéntate.

Acepté la invitación de Crona y tomé asiento en la sala.

Ella se dirigió a la mesa que se encontraba enfrente de nosotros, y tomó una pequeña caja.

Después me la mostró.

-¿Una caja?- Pregunté sin entender.

Crona abrió la caja y extrajo del interior algo que parecía ser un collar.

-No se trata de la caja, se trata de esto.

-¿Un collar?

-Así es. Pero obsérvalo bien.

Crona me permitió sostener el collar, y cuando lo inspeccioné detalladamente, no supe qué decir o hacer.

El collar era una hermosa pieza en forma de corazón, hecha de plata con detalles de oro. Además, tenía grabados nuestros nombres. Uno en un extremo y el otro en el segundo extremo.

Había una delgada línea en medio del corazón.

-…¿Crona…?

-Sujeta el extremo que tiene escrito mi nombre, yo sujetaré el otro. Y cuando te lo diga, jala tu extremo hacia abajo.

-De acuerdo.

No entendía bien de qué se trataba, pero seguí las indicaciones de Crona.

Sujeté el extremo del collar que tenía el nombre de Crona, y ella sujetó el otro extremo.

Después hizo un conteo del 3 al 1 y jalé el extremo hacia arriba, mientras ella lo jalaba hacia abajo.

Y fácilmente, el collar quedó en dos piezas.

Crona buscó nuevamente dentro de la caja, y extrajo esta vez dos cadenas de plata.

-Vaya, así que se trataba de esto.- Dije un poco asombrado.

-Así es.

Crona sujetó mi pieza de collar, insertó la cadena y la colocó alrededor de mi cuello.

Yo hice lo mismo con su pieza. Inserté la cadena y la coloqué alrededor de su cuello.

-Je je ¿Acaso me estás pidiendo matrimonio o algo así con esto?- Pregunté con un leve sarcasmo.

Crona rió un poco.

-No exactamente, pero…- Crona tomó mi mano y nos dirigió frente a la ventana.- Junta tu pieza con la mía y ponla a la luz del sol.

Sin entenderlo nuevamente, seguí las instrucciones de Crona.

Juntamos nuestras piezas, formando el corazón nuevamente, y al colocarlo a la luz del sol, una nueva frase se formó.

-"Quédate conmigo"- Leí en voz alta. – Crona…

-No es matrimonio, pero solo te pido que te quedes a mi lado. Te lo dije aquel día, cuando desperté en el hospital. Quiero permanecer a tu lado. No quiero que nos separemos de nuevo.

Mi rostro aún expresaba mi asombro ante las palabras que Crona me había dicho. Después la abracé fuertemente.

-Crona… Yo también te lo dije. No quiero separarme de ti, también quiero permanecer a tu lado desde el día que te conocí, en adelante.- Sujeté el rostro de Crona entre mis manos. Aprecié sus bellos ojos azules unos segundos, después continué. –Te amo, Crona.

-Te amo, Kid.

Y ambos terminamos nuestras declaraciones fundiéndonos en un beso.


Bueno, mis amados lectores (que creo todas son mujeres xD) Espero les haya gustado esta historia tanto como a mi.
Pero no entristezcan, que aún falta el epílogo :)