Prueba de miedos (Parte 2)

Solo había una cosa que le molestaba en todo aquello, iba a morir sin poder agradecerle a Bulma todo lo que ella había echo por él, todo lo que le había dado. Iba a morir sin decirle lo mucho que la amaba.

Pero entonces todos sus instintos se pusieron alerta al sentir que Goku ya había terminado de reunir toda su energía sacándolo de sus pensamientos y al abrir los ojos vio la enorme bola de energía frente a él.

No podía morir, debía volver junto a ella y cumplir la promesa de llevarla de nuevo a casa.

Como mejor pudo Vegeta cruzo sus brazos para detener el rayo y concentro toda la energía que le quedaba para sobrevivir.

En segundos la fuerte energía de Goku impacto sobre él. Pero apenas pudo contener el rayo de energía unos segundos antes de que sus brazos cedieran y este impactara de pleno en él.

Un fuerte dolor pareció apoderarse de todo su cuerpo y se sintió caer hacia atrás arrastrado por el rayo para caer al suelo casi inconsciente.

Durante unos instantes todo permaneció oscuro y borroso para Vegeta, pero entonces una intensa luz hizo que Vegeta volviera poco a poco en si.

Cuando su vista se aclaro pudo ver con claridad que la intensa luz era la luz azul del circulo.

Se alzo lentamente para ver a Bulma tumbada aun en el centro del circulo.

Que había pasado? Se pregunto. Como era posible que hubiese vuelto allí?

Con aquellos pensamientos Vegeta se levanto como mejor pudo, pues pese a que había vuelto al santuario sus heridas permanecían en su cuerpo.

- Bulma.- Le dijo él.

Bulma, tan débil o quizás más que él alzo levemente su cabeza para mirarle.

- Al fin Vegeta.- Le dijo con lagrimas en los ojos.

Vegeta camino hasta ella y callo de rodillas a su lado. Débil como estaba, moverse suponía todo un desafió, pero aun así alzo su mano para acariciar con dulzura la mejilla de Bulma.

Tenía la esperanza de que al tocarla sintiera algo diferente, pero no fue así. Fuese como fuese, el hechizo no había funcionado. No se sentía más cercano a Bulma que antes, ni tenía posibilidad de llegar hasta Shine. Tal vez al perder la batalla frente a Goku no había superado la segunda prueba o simplemente aquello no había servido absolutamente para nada.

Y que importaban los motivos? Había perdido la única oportunidad de salvar a Bulma.

- Y no puedo más- Le dijo ella con lagrimas en los ojos.- Pero ella no me deja marchar.

- Lo siento.- Dijo él realmente desesperado.- No he podido salvarte.

- Aun puedes salvarme.

- No se como hacerlo.- Le dijo Vegeta desesperado.

- Libérame Vegeta. Libérame de mi tortura.- Le suplico ella.

- Que?- Le pregunto él sorprendido.

- Ya no aguanto más. -Le dijo ella desesperada.- La tengo en mi cabeza, en mi corazón, torturándome con cada segundo. Es ella la que me mantiene con vida. Desea que sufra y ya no aguanto más. Libérame, Vegeta, te lo suplico. Mátame.

- No puedo hacer eso, Bulma, las bolas de dragón no servirán.

- No me importa.- Dijo ella mientras sus lagrimas se deslizaban por sus mejillas.- Ya no puedes salvarme, solo puedes liberar mi dolor.

- No.- Dijo él apartándose de ella.- No puedo hacer eso.

- Por favor.- Le suplico ella.- Ya no puedo más.

- No puedes rendirte!- Le grito él desesperado.

- No me he rendido, Vegeta. He luchado hasta el final. Pero no podemos eludir lo inevitable y yo ya no deseo seguir sufriendo.

- No.- Dijo él negando con la cabeza mientras sentía sus propias lagrimas desbordar sus ojos.

Y es que solo hacía falta mirar a Bulma para ver lo que ella estaba sufriendo.

Y entonces un grito desgarro la garganta de Bulma y su cuerpo se arqueo como si recibiera una descarga eléctrica. Shine estaba cumpliendo su palabras y entonces Vegeta comprendió que Shine había conocido ese final desde el principio.

" Verás morir a tu mujer hagas lo que hagas. Tu eliges si hacerlo con tus propias manos, evítanosle la peor de las torturas y ganándote la enemistad de tus hijos y de todos los que te rodean o bien la dejas morir en mis manos en una lenta y horrible tortura"

Pero no podría hacerlo, no podría matar a la persona que más amaba en todo aquel maldito mundo. Pero que era lo justo? Había sido él el que había involucrado a Bulma en todo aquel lió. Era su enemigo y su venganza lo que la estaba dañando. Él era el responsable de todo aquello y ella no se había quejado ni una sola vez. Había luchado hasta el final y allí era donde se encontraban en aquellos momentos. En el final. Y aunque no lo deseara, ahora ese final estaba en sus manos. Podía dejarla vivir y verla consumirse en un horrible dolor hasta sus últimos segundos de vida o bien podía liberarla.

Vegeta cerro los puños con fuerza ante la impotencia del momento. No deseaba que ella sufriera más, pero simplemente no era capaz de arrebatarle la vida.

- Por favor Vegeta, te lo suplico. Mátame.- Volvió a suplicarle Bulma con lagrimas en los ojos.

- No puedo hacerlo, Bulma. Ya no se vivir sin ti.- Le dijo él que volvió a acariciar su mejilla.

Al sentir aquello Bulma clavo los ojos en él y con un débil gesto hazlo la mano y acaricio su mejilla.

- Necesito saber algo antes de morir, Vegeta. Necesito saber si llegaste a amarme en algún momento.

Vegeta cogió la mano con la que Bulma había acariciado su mejilla y la beso dulcemente.

- Siempre te ame, Bulma y seguiré amándote siempre.

Bulma sonrió débilmente al escuchar aquello. A lo largo de su relación ella había necesitarlo oírlo de sus labios un millar de veces, solo entonces, al final de todo, él le obsequiaba con la verdad.

- Siempre es mucho tiempo.- Le dijo ella recordando las palabras que le había dicho Vegeta ya meses atrás.

- Siempre es lo que yo quiero.- Le contesto él esta vez recordando la contestación de ella.

Bulma se movió haciendo un pequeño gesto de dolor.

- Ahora hazlo.

- No me pidas eso, por favor, no puedo hacerlo.

- Si puedes. Eres el único que puedes hacerlo. Libérame, si realmente me amas libérame de este dolor.

Vegeta cerro los ojos con fuerza. Matarla. La idea en si era simplemente horrible. Pero era lo único que ella le había pedido por amor y lo haría. Hubiese deseado no hacerlo, tenerla a su lado el mayor tiempo posible. Pero aquello era un pensamiento egoísta y por primera vez en su vida no haría lo mejor para él, sino para ella.

- Voy ha echarte mucho de menos.- Le dijo él al fin.

Bulma sonrió melancólica al escucharle.

- Y yo a ti.

Vegeta se inclino sobre ella y la beso por ultima vez. Saboreo sus labios dulcemente, mientras el sabor de la despedida parecía irrumpir en su boca.

Decir que iba a echarla de menos era quedarse corto, simplemente se morirá sin ella. Su vida entera carecería de sentido alguno. Pero ya no había vuelta atrás.

Se separo de ella lentamente y admiro el azul de sus ojos una vez más como si intentara memorizar hasta el ultimo detalle de ellos. Los ojos que hacía ya tiempo le hipnotizaron por completo.

Sin pensarlo se puso en pie realmente débil y sin apartar la mirada de ella creo una pequeña bola de engría en su mano derecha cuando la primera lagrima escapo de sus ojos.

- Adiós Vegeta. – Le dijo ella sin apartar la mirada de él.

- Adiós Bulma.

Bulma cerro entonces los ojos esperando que él la matara, pero Vegeta aun la observo unos segundos más.

Intentar explicar como se sentía en aquellos momentos, apunto de matar a la mujer que amaba, hubiese sido simplemente imposible. Tal vez aquello la liberara de su dolor, pero sin duda él dolor que él ahora sentía bajo el pecho lo acompañaría el resto de su vida. Una vida sin ella. Vacía, carente de sentido.

Alzo su mano en el aire y apartando la mirada de ella Vegeta disparo su rayo..

En segundos sintió como la cálida energía de Bulma que siempre iluminaba su alma se apago dejándolo inmerso en un profundo vació.

CONTINUARA...

Más rapido imposible!!! Pero me temo que este se queda peor que el otro. Besos para todos, me despido hasta el Lunes.

Dejen reviews.

Saludos;

JJ.Amy