HI GIRLZ!!! Perdon x habre tardado tanto en actualizar, pero ya saben k se me acabo la reserva de capis y ahora voy escribiendo a la vez k subo por lo k tardare in poco mas, pero los capis k vienen son trepidantes, es decir, ACCION A TOPEEE!!!
ENJOY^^
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-Y eso es todo- concluyo el hombre.
La joven morena alzo sus ojos agrandados por la sorpresa hacia el brujo. Una de sus manos se aventuro hacia su mejilla, acariciándola con dulzura. Alzandose sobre un codo deposito un suave beso en los labios de Sirius, que suspiro dentro del beso y la envolvió en la calidez de sus brazos.
Durante un rato fueron sus emociones a través de sus labios las que hablaron. Habian pasado muchas cosas, demasiadas, pero ellos habían sido capaces de sobreponerse.
-Que sepas que mi opinión sobre ti no ha cambiado, aquí-tomo la mano del hombre, apoyándola en el centro de su pecho-sigues siendo el mismo Sirius para mi. A pesar de TODO.
El le dedico una sonrisa cansada y volvió a recostarla sobre su pecho.
-Durante un momento llegue a dudarlo yo mismo, nuca le habia contado esto a nadie Mione. Me daba miedo lo que pudiera salir de mi si lo hacia, pero tu…tu tienes un efecto raro en mis emociones, eres capaz de calmarlas tan rápido como las enciendes.
-Eso es por que soy la mujer de tu vida- señalo ella con sencilla sinceridad
El hombre se giro hacia ella con los ojos muy abiertos y estudio su rostro unos minutos. Poco a poco una sonrisa traviesa comenzó a derramarse por sus labios.
-No necesitas decirme cosas que ya se-la pico
-Blaaaack…- le amenazo ella también sonriendo
No fue cuestión de mucho que ambos estuvieran abrazados haciéndose lo que mas amaban hacerse…
Mirarse…
oooooooooooOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOoooooooo
Hermione se despertó sobresaltada por los fuertes golpes en la puerta de la habitacion. Se levanto de la cama con cuidado de no despertar a Sirius y avanzo recelosa hasta la entrada y apoyo la oreja en la madera.
-¿Quién es?-pregunto con la voz mas borde que pudo. No es que en el cuartel reinara la tranquilidad, pero desde luego que no solian despertarla emprendiéndola a golpes con la puerta.
-Granger, abre esa puerta antes de que la tiremos abajo, ¡TRAIDORA!-la voz proveniente del otro lado de la puerta era baja, ronca, amenazante…y estaba coreada por otro grupo de voces enfurecidas.
-¡¿Pero de que demo-empezo la chica
-¿Mione?- le llego la voz de Sirius, aun aspera por el sueño-¿Qué haces ahí? Venga, vuelve a-
-¡GRANGER! Si no abres tiraremos la puerta abajo- vociferó
Los fuertes gritos despertaron del todo a Sirius que se puso en pie de un salto y corrió hacia donde estaba Hermione, abrazandola protectoramente.
-¿Qué esta pasando aquí?- pregunto mas bien para si mismo
-No lo se- le llego la voz aterrorizda de Hermione.
-¡Black!-volvio a tronar la voz- no tenemos nada contra ti, pero si no la sacas de ahí seras responsable de complicidad.
-¿Complice de que?-de devolvió en grito el pelinegro y sus ojos bajaron hasta que el rostro de Hermione que se encogía entre sus brazos y negaba suavemente con la cabeza, su piel de un palido enfermizo.
De repente se hizo el silencio. Sirius y Hermione se quedaron petrificados al lado de la puerta donde estaban y aguantando la respiración esperaron, intentando escuchar algo. El silencio se prolongo lo que parecio una eternidad, hasta que una voz que arrastraba las palabras hablo sin apenas elevarse, pero con la suficiente autoridad como para callar a todos los que habia a su alrededor y para hacer desear a la pareja que se abriera allí mismo un agujero que les llevara al infierno, pues seria de la única manera de la que podrían escapar de el.
-Black, quiero que saques a Hermione- a ella no se le escapo que la llamaba por su nombre y no supo si aliviarse o asustarse aun mas- tengo que resolver algunos asuntos con ella.
-¿Qué asuntos si no es mucho preguntar Mi Señor?- Sirius aventuro la pregunta tragando saliva.
-Hermione…sal de ahí- repitió las voz con una calma que parecía mas que fingida- no me gusta que me hagan esperar.
-Si Mi Señor solo nos dijera para qu-
-Si no te callas Black te arrancare las pelotas y me hare un souvenir con ellas, ahora Hermione, sal.
Hermione reprimió un sollozo a medida que abria la puerta con el corazón en un puño. El panorama era casi terrorífico. La mayor parte de los mortífagos del cuartel se agrupaban detrás de Tom Riddle y la miraban con cara d muy pocos amigos. Hermione fijo sus ojos agrandados por el pánico en este ultimo, que la contemplaba con una sonrisa casi burlona. Se notaba que el bastardo estaba disfrutándolo.
-¡De rodillas traidora insensata!-vocifero aquella voz y Hermione alcanzo a ver a un hombre que le parecio enorme, sus ojos echaban chispas de odio. Tenia un garrote en la mano derecha y lo bladio haciéndolo impactar con la parte trasera de las rodillas de Hermione de modo que esta cayo al suelo con un gemido de dolor. Enseguida se produjo un tumulto, Sirius intentaba abrirse paso entre un monton de brazos que lo frenaban, la rabia asesina alimentaba sus ojos cuando miraba al hombre que la habia golpeado.
-¡NOTT! Vuelve a ponerle una mano encima y te matare con mis propias manos.
-Tu no vas a hacerle nada a nadie Black,-sentencio con su característica tranquilidad Riddle- Vamos Hermione, ponte en pie tu y yo vamos a tener una pequeña charlita.
Con un movimiento de su varita una cadena apareció alrededor del cuello d la bruja, el mago oscuro hizo un levísimo movimiento para instarla a seguirlo y ese levísimo movimiento hizo que los eslabones de la cadena se deslizaran unos sobre otros cerrandose casi imperceptiblemente sobre el cuello de Hermione. La bruja jadeo por aire mientras se alzaba sobre sus temblorosas piernas y le obedecía.
Todos los mortífagos comenzaron a seguirlos hasta que Riddle se dio la vuelta con gesto cansino y bufo en su dirección.
-¿Es que acaso no teneis nada mejor que hacer? Venga, iros a jugar, teneis un nuevo juguetito, ¿No?-añadio con una sonrisa maliciosa alzando la barbillas hacia Sirius.
-No…-jadeo Hermione lanzándose hacia adelante para tocar a Sirius.
No llego muy lejos. Los eslabones se delizaron con rapidez, cerrándose sobre su cuello, estrangulándola. El golpe en seco fue brutal, la propia inecia de su cuerpo le echo hacia atrás mientras sus manos volaban a liberar su garganta.
Riddle hizo un ruidito desaprobatorio con la lengua y avanzo hasta donde ella habia quedado tirada.
-Supongo que se te habia olvidado ese "pequeño" detalle- sonrio con malicia y volvió a andar. Hermione reprimió un grito de espanto cuando lo vio alejarse y escucho el tintineo de eslabones. Poniéndose en pie casi de un salto lo siguió tan servilmente que se sintió enferma.
La condujo hasta una mazmorra y cerro la puerta tras ella, en cuanto las hojas de estas se cerraron unas sobre otras, la cadena desapareció y ella cayo de rodillas, desvanecida la amenaza que la hacia sostenerse a si misma.
Riddle se paseo a su alrededor, estudiándola, observándola, recreándose. La hacia sentirse como la presa que a merced de el cazador en el claro espera a que este acabe con su vida…y con el miedo.
Bueno, desde luego el estaba jugando a aquel juego. Por eso se sintió desconcertada cuado se acuclillo frente a ella y le levanto la barbilla con la el pulgar.
-¿Eres tan condenadamente orgullosa que no vas a preguntarme por que te he traido aquí?
¿Orgullosa? Lo que estaba era cagada de miedo, pero mejo dejar que el bastardo creyera que mantenía un minimo de integridad y que no le seria tan fácil romperla.
Asi que mordiéndose la lengua se trago sus lagrimas y no contesto. El le dedico un gruñido que le parecio de aprobación. Sus dedo se deslizaron de su barbilla a sus labios, trazándolos en una suave y poderosa caricia. Pero no consiguió despertar nada en ella, esta vez no lo conseguiría. Se haba pasado, la habia lastimado, habia vendido a Sirius. El y su lengua viperina podían irse al carajo.
Envalentonada en el momento en que el pulgar pasaba por su labio inferior le escupió y le sostuvo la mirada todo lo que fue capaz.
Y aunque no se lo esperaba recibió una bofetada.
El golpe coloco horizontalmente, su boca se lleno de un sabor metalico.
-Que quiera follarte no significa que vaya a tolerarte nada- dijo el, su tono aun calmado- y ahora ya que te pones asi, pregunta-ordenó
Ella estaba demasiado aturdida por el golpe aun, Riddle se agacho y cogiéndola por el pelo le levanto la cabeza. Su lengua encontró su oído, sus labios su cuello, sus dientes su piel.
-Pregunta- ordeno, su tono al borde de desbordarse.
Hermione temblo.-¿Por qué?- consiguió articular
-Bien…-silbo el- ¿Desde cuando estas viéndote con tus amiguitos aurores? No me mientras, con otro no me habría tomado la molestia de preguntar siquiera, pero tu-inhalo su olor- el olor de tu miedo, todo, es diferente. Asi que no volvere a repetirte que no me mientas.
-¿Dentro de la categoría de mentira se incluye que te diga lo que no quieres oir?+
El volvió a abofetearla y emitió un siseo disgustado. La bruja se estremecio, no sabia si por el placer de haber conseguido enfadarlo o por el miedo de haberlo hecho.
-Deja de bromear, mi paciencia tiene límites incluso contigo.
-No contestaste mi pregunta- volvió al ataque ella.
(N.A: esta chica quiere morir vacilándole de esta manera XD)
El hombre achico los ojos y la miro.
-Crucio- dijo con sencillez.
La tan bien conocida sensación de hallarse en medio de una hoguera se esparcio con presteza por el cuerpo de Hermione, chillo mientras las llamas lamian sus extremidades. Se debatió y rodo por el inmundo suelo calcinándose en su infierno interior.
Tan pronto como empezó, termino.
-Empecemos de nuevo- sabia que con eso habia ganado mucho terreno, la habia lastimado de verdad- ¿Desde cuando has estado viéndote con tus amigos los aurores?
-No lo he hecho- gruño ella.
El infierno volvió.
Y lo hizo muchas mas veces, todas aquellas que ella negó y volvió a negar lo que no habia hecho. Las palabras se grabaron a fuego en su mente mientras la misma rutina se repetía una y otra vez.
-¿Desde cuando has estado viéndote con tus amigos los aurores?
-No lo he hecho.
-Respuesta incorrecta.
Fuego…
No supo cuanto duro la tortura cada segundo le parecían horas, cada minuto de agonia, años.
-¿Desde cuando te estas viendo con los aurores?-repitio Riddle una vez mas. su tono ya no estaba velado por su típica mascara de frialdad. Estaba furioso por no estar consiguiendo nada de ella a pesar de estarla lastimando. Al principio solo queria jugar un poco, hacerla sufrir seria divertido y si la tortura no la rompia usaría la Legeremancia y luego decidiría que hacer con ella. el asunto era que llevaba una hora intentando usar la Legeremancia con ella y no habia conseguido NADA, ni un minimo vislumbre de sus pensamientos. Iracundo y frustrado se ensaño con ella lastimándola todo lo que podía…o quizás no todo lo que podía.
-¡DEJA DE PREGUNTARME LO MISMO UNA Y OTRA VEZ, NO LO HE HECHO!-escupio Hermione furiosa, dolorida y mareada. En el momento que acabo la frase se encogió sobre si misma en posición fetal, esperando que el dolor volviera. Pero para su asombro no lo hizo.
-Bien- la sonrisa que tocaba los labios de Riddle, pero que no llegaba a sus ojos le produjo escalofríos- Creo que necesitas un "pequeño" incentivo.
Dicho eso salió de la mazmorra, para volver al poco con Sirius atado de con la misma cadena que ella habia llevado alrededor del cuello. Pero la que llevaba Sirius se clavaba dolorosamente en la piel de su cuello, sus eslabones apretados antinaturalmente a pesar de que nadie tiraba de ella. Hermione jadeo al verlo y d sus ojos se derramaron todas las lagrimas que habia aprisionado a fuerza de voluntad hasta el momento.
-Mione…-jadeo el, una mueca de dolor cruzo por su rostro mientras la cadena se tensaba alrededor de su cuello con cada minimo movimiento de su garganta.
-Que conmovedor-ironizo Riddle- supongo que ahora te sentiras mas deseosa de cooperar , ¿No, querida?
-¿Por qué haces esto? Sabes perfectamente que yo no he hecho nada, sabes que jamás traicionaría a Sirius- dijo haciendo incapie en el nombre de este.
-Chst, cuida esa lengua jovencita- con un simple movimiento de su varita petrifico a Sirius, pero Hermione supo por la manera llena de pánico en que los ojos de este se movían sabia que seguía perfectamente consciente. Riddle avanzo y abrio la mandibula de Sirius, levanto la varita, cuya punta lucia de un candente rojo acercándola a la boca d Sirius y metiéndola en ella le quemo la lengua con la punta.
Hermione gimoteo y sollozo ante el siseo de la carne quemada, siendo forzada a ver el sufrimiento del hombre al que amaba, que ni siquiera podía proferir un grito que lo aliviara de su dolor.
-¡PARA!-grito en un ruego. Instantáneamente el mago oscuro retiro la varita de la boca del mago y la miro con una sonrisa de superioridad. La tenia en un puño, habia dado con su punto débil.
- No le hagas mas daño-sollozo de nuevo y se trago el orgullo- por favor…
-Ves, no es tan difícil. Esos modales me gustan mas. y ahora, ¿Vas a responder a mi pregunta con sinceridad de una vez?
-¿Qué es lo que quieres que diga? ¿Qué si lo hecho? Pues vale, ¡LO HE HECHO!-vocifero, furiosas lagrimas rodaban por sus mejillas- ¿Asi esta bien? Dime que es lo que quieres que diga y lo dire, pero por lo que mas quieras, suéltale, el no ha hecho nada.
Riddle la observaba con el semblante sereno, pero el ceño ligeramente fruncido. Su mano sostenía la varita a escasos centímetros de la piel de Sirius sin temblar lo mas minimo.
-Asi que admites haber estado pasándole informacion a los aurores-dijo con quietud.
-Lo que tu quieras, pero suéltale.
-Avada Kedavra-pronuncio las palabras con una simplicidad rayana en el desprecio. El potente rayo de luz verde salió disparado de su varita, impactando cruelmente en el pecho que su mano señalaba con la autoridad de la muerte…el de Sirius.
Hermione le vio caer al suelo, sus ojos, aquellos en los que habia visto su imagen reflejada con tanto amor, miraban sin ver, despojados de toda vida. Sintió el grito desgarrador que atravesó su garganta como si estuviera en otro cuerpo.
Antes de caer en la mas profunda inconsciencia su mirada se agarro a la imagen del cadáver de Sirius como a un clavo ardiendo, pero tuvo la mas rara de las impresiones, esos no eran los ojos de Sirius…luego la negrura se lo comio todo.
