Episodio 13: MÁS ENEMIGOS, HISTÓRICOS Y FUERTES

En las afueras de la casa de Leo, la cruenta batalla entre caballeros dorados continúa.

Milo de Escorpión se prepara para lanzar un poderoso ataque, pero su cosmo es obscuro y sus ojos brillan como dos intensas brasas ardiendo. Mu y Aldebarán se extrañan por un momento al ver esto, pero luego reaccionan y también aumentan su cosmo.

-¿Están listos para su final, Mu y Aldebarán? ¡Tomen esto! ¡Aguja Escarlata!

Milo sorpresivamente lanza varias agujas al mismo tiempo, en total son 10, Mu y Aldebarán se mueven muy rápido pero el caballero de Tauro está mermado, por lo que otras 2 agujas lo impactan.

-¡Aldebarán!

Mu se distrae al ver a su amigo recibiendo el ataque, y recibe dos agujas también, acto seguido cae arrodillado. Milo se acerca a ellos caminando y sonriendo burlonamente.

-¡Jajajajaja! Se los dije, van a morir aquí, de la mano de un solo caballero dorado. Seré el único de esta generación que conservará el título, ustedes serán erradicados y los otros que murieron en peleas anteriores serán reemplazados por gente más poderosa. Ya lo puedo ver…

Mu se levanta con dificultad, pero luego mira a Aldebarán asintiendo con la cabeza, quien parece entender el guiño, ambos caballeros dorados aumentan su cosmo al séptimo sentido en un santiamén, luego se posicionan cada uno al lado de Milo quien no esperaba eso, por lo que se sorprende.

-Ustedes… ¿Pero qué diablos intentan…?

-STARDUST REVOLUTION!

-¡GRAN CUERNO!

-¡Noooo!

Ambos ataques se dirigen a Escorpión, quien no puede reaccionar a tiempo y es impactado por los dos poderes de forma impresionante.

Después del ataque, Aldebarán cae nuevamente arrodillado, las agujas están empezando a causarle mucho daño.

-Aldebarán… ¡Lo hemos logrado! No puedes rendirte ahora, amigo…

-Lo sé Mu, jejeje… -Responde Tauro con un tono lastimero, pero tratando de sonreír mientras se toca su brazo.

Pero en eso, Milo se levanta en una posición maltrecha, tiene la armadura visiblemente dañada así como heridas en todo el cuerpo pero aún así se dirige con furia a sus dos atacantes.

-¡Los haré pagar por su osadía, estúpidos! ¡Tomen esto! Anta… Aaaaaaaaaagh…!

Mu y Aldebarán sorprendidos se habían resignado a recibir el Antares de Milo en las malas condiciones en las que estaban, pero una luz cegadora brilla intensamente y al parecer, afectó al caballero dorado de Escorpión. Al disiparse dicha luz, Milo tiene los ojos en trance y cae al suelo pesadamente, desmayado. Aries y Tauro respiran aliviados aunque todavía sorprendidos, ven al recién llegado y se sorprenden más, pero después sonríen de felicidad.

-Tú… ¡Estás vivo! -Exclama Mu.

-Así es. Vamos, amigos, hay que levantarnos, la verdadera lucha ni siquiera ha comenzado todavía, aunque eso sucederá dentro de muy poco -Contesta el recién llegado.

Se trata de Shaka de Virgo, quien mira a Milo tendido en el suelo y se dirige a él.

-Disculpa que te haya atacado por la espalda, sé que es un acto que podría considerarse como cobardía, pero era necesario, no hubiera podido dejar que se mataran los unos a los otros y que el enemigo obtuviera la victoria de esa forma tan fácil. Ahora vendrás conmigo para purificar tu alma, pero antes…

Shaka saca de la parte de la cintura de su armadura una semilla del ermitaño y la parte a la mitad.

-Mu, Aldebarán, coman esto.

-¿De qué se trata? -Pregunta Aldebarán, extrañado.

-Es un detalle de ese saiyajin llamado Vegeta. Se llaman semillas del ermitaño, las trajeron consigo él y su amigo, es una poderosa medicina que hace que se recupere uno en un instante. Después de nuestra digamos "amistosa" pelea hicimos lo mismo, él trajo consigo algunas, comimos una cada quien y esta me la dio para alguna situación de peligro, precisamente como ahora.

-Jajajaja ese Vegeta, sabía que el enano no era malvado… -Exclama Aldebarán.

-Pero… ¿Realmente funciona…? -Pregunta extrañado Mu.

-Por supuesto -Exclama una voz, Shaka Mu y Aldebarán se sobresaltan un poco, pero voltean y ven a Aioria ya despierto, y de pié aunque todavía con algunas heridas.

-¡Aioria! -Exclama Shaka.

-Hola, Shaka… Me alegra ver que estás bien.

-Lo mismo digo.

-Pero Aioria… Estás malherido, mejor tú come la mitad de la semilla -Replica Mu.

-No no, yo ya me comí una entera antes de enfrentar a Milo, Goku me la dio. Además, tú Mu me diste parte de tu energía que ha servido para ayudar a recuperarme. Es el turno de ustedes amigos, la necesitan, háganlo, yo estoy bien, me recuperaré dentro de poco…

-Pero…

-No más peros, Mu, andando. Todos al final tendremos que estar listos, estemos en las condiciones que estemos -Responde Aioria.

Acto seguido y ya sin decir palabra, Mu y Aldebarán se comen las respectivas mitades de las semillas, y sienten como su fuerza regresa poco a poco y sus heridas son curadas en instantes.

-¡Vaya medicina, funciona muy bien! -Exclama Tauro, sonriente.

-Es cierto… Es milagrosa -Afirma Mu, sorprendido y examinando sus manos.

-Ahora que ya se han recuperado es momento de estar listos -Sentencia Shaka.

-Entonces… ¿Qué haremos? -Pregunta Aioria.

-No dejaremos el Santuario.

-¿Como dices, Shaka…? ¿No alcanzaremos a Goku y Vegeta para pelear contra aquel poderoso enemigo…? ¿Los dejaremos solos? -Pregunta Aioria.

-No. El enenmigo vendrá aquí porque tiene acceso a este santuario.

-¿Qué qué…? -Exclaman Aioria, Mu y Aldebarán casi en coro.

-Algo anda mal, muy mal. Empezando por el hecho de que Adrastos, el alumno supuestamente muerto de Saga resultó no estar muerto, vive, y eso no es todo, puede controlar la armadura de Géminis a su antojo.

-¿Adrastos, dijiste? ¡No puede ser…! ¿Está vivo? -Exclama Mu.

-Así es, Mu. Milo ya me lo había dicho antes de iniciar nuestra batalla... -Responde Aioria.

-Pero… Como es posible… Todo mundo lo creyó muerto en aquel desastre...* -Comenta Aldebarán

-Eso no es lo más grave. Todo indica que él es aliado de un ser muy poderoso, que viene del mundo de los saiyajins -Explica Shaka.

-No puede ser… Mis sospechas eran ciertas entonces. Pero… ¿Quién podría ser ese enemigo? ¿Con qué fin vino a este mundo y por qué querrá venir al santuario? -Replica Mu.

-No lo sé todavía, pero una cosa es segura: vendrán aquí porque seguramente buscan algo. Es ahora cuando debemos estar unidos y protegerlo de esa amenaza.

-Creo que tienes razón Shaka, entonces ahora creo que debemos estar listos. Volveremos a nuestras respectivas casas. Aioria, ¿te encuentras mejor?

-Gracias Aldebarán, como ya dije, creo estaré bien pronto.

-Yo por mi parte me llevaré a Milo a su casa, entrando en contacto con la admósfera de la casa de la que es guardián más la purificación espiritual que llevaré a cabo con él me servirá para expulsar el mal que aún tiene encerrado en sí -Comenta Shaka.

-Y yo trataré de contactar de nuevo al maestro Dohko, él ya me había advertido esto hace unas horas que hablé telepáticamente con él, el enemigo ronda cerca y puede estar vigilándonos en estos momentos.

-Ten cuidado, porque parece que domina muchas artes, incluyendo la telepatía. Si puedes mejor contacta a Dohko de otra forma -Responde Virgo.

-Así será. También tendremos vigilada la casa de Géminis, por ahora no puedo sentir ninguna alteración ahí y cuando venimos camino hacia acá no detectamos Aldebarán y yo ninguna anomalía, aunque la armadura dorada estaba tirada en sus diversas partes, no sentimos algún cosmo anormal -Comenta Mu.

-De todos modos no la perderemos de vista, por si Adrastos intenta venir, ¡lo haremos polvo! -Afirma Aldebarán.

-¡Por Athena, amigos! -Exclama Aioria.

-¡Por Athena! -Comentan los demás en coro. Acto seguido Mu empieza el regreso a su casa con Aldebaran, Aioria se interna a su casa para terminar de recuperarse y Shaka carga con Milo para ir a la casa de Escorpión. Lo que no saben es que en los cielos, en una distancia prudente para no ser visto, un individuo que al parecer sabe ocultar su cosmo está presenciando los hechos, mirando al santuario. Dicho enemigo es de cabello negro y corto, posee una armadura color azul fuerte con terminaciones puntiagudas en las hombreras, las partes de los brazos y las piernas, y una capa obscura. Y por lo visto sabe levitar por los aires.

-Tendré que informarle esto a Adrastos. Aunque me gustaría acabar con al menos uno de esos esos dorados, pero no puedo hacer algo fuera de lo establecido; ya llegará el momento de enfrentar a los famosos caballeros de Athena... -Comenta dicho individuo, acto seguido se aleja de ahí.

Mientras que en el universo de Dragon Ball, Kibito-Kaioshin está siguiendo los pasos para hacer el ritual que el Supremo Kaiosama de hace 15 generaciones le está indicando, luego entra en trance y empieza a trascender universos de la misma forma que lo hizo anteriormente su maestro, hasta que puede ver al peculiar Dohko de Libra aumentando su cosmo y en posición meditabunda y logrando lo mismo.

-¿Será él…? Sí, ¡es él con quien debo hacer contacto! Encaja con la descripción que el Supremo Kaiosama me proporcionó -Exclama Kibito-Kaioshin.

En instantes se dirige a Dohko.

-Señor… ¿Dohko? Ese es su nombre, ¿cierto?

-¿Quién eres…? Sí, soy yo, pero dime quien eres, ¿eres un enemigo?

-No se preocupe, soy alumno del Supremo Kaiosama, la deidad de este mundo con quien usted hizo contacto hace unas horas.

-¿En serio? Vaya, tú eres muy joven al lado de él, puedo percibirlo… Dime, ¿en qué puedo ayudar con respecto a la situación que ya conocemos?

-En mucho, necesito decirle lo que está pasando, para que usted y los guerreros de su mundo estén preparados. Sabemos quien es el enemigo…

Kibito-Kaioshin comienza a contarle a Dohko todo sobre Anshoyda, lo que el Supremo Kaiosama le contó y por supuesto, la amenaza que el Makaioshin les hizo cuando se apareció ante ellos. Dohko no puede creer lo que escucha.

-¡Pero esto es muy grave! ¿Un dios-demonio? No puede ser…

-Así es, maestro Dohko. Debe estar alerta y prevenir a los guerreros conocidos como caballeros dorados, y por supuesto, darles también el mensaje a Goku y Vegeta. Este enemigo no es como los que ellos anteriormente han enfrentado…

-Te agradezco infinitamente que a costa de tu energía y del peligro de que ese tal Anshoyda te descubra y te haga algo te estés comunicando conmigo para prevenirme. Prometo que pelearemos duro y defenderemos este, tu universo y los demás.

-Nosotros también haremos lo posible por luchar y defender los universos en peligro. Debo cortar comunicación con usted ahora, he perdido mucha energía, me siento exhausto y además es peligroso permanecer con este portal dimensional abierto creado por estos movimientos para trascender universos…

-Sí, entiendo, buena suerte chico, y salúdame a tu maestro.

-Gracias, le deseo lo mismo.

En ese instante se termina la comunicación. Dohko suda frío, está agotado física y mentalmente pero muy preocupado, ahora sabe un poco sobre quien es aquel al que van a enfrentarse, aunque no tiene idea de qué tan poderoso puede ser Anshoyda. "Tengo miedo, debo aceptarlo, pero también siento rabia de ser un inútil porque no puedo luchar, no debo despegarme de aquí… Amigos míos, Mu, Aldebarán, Aioria, Shaka, Milo… Deberán pelear con todas sus fuerzas"

En eso el maestro mira a Sunrei que sigue rezando en una orilla que da hacia la cascada del monte Rozán, y luego a Kiki que contempla a la chica rezando.

-Kiki, ven en este instante. Necesito que le lleves este mensaje a Mu y a mis demás amigos los caballeros dorados…

-¡A la orden, maestro Dohko! -Responde el chico mientras se acerca, el anciano le empieza a contar todo.

En otro lugar, de vuelta a Grecia, Vegeta por fin llega a los aposentos en ruinas de Adrastos casi sin saberlo, después de buscar bastante tiempo ese punto se le hizo muy peculiar y decidió buscar ahí. Estaba volando, por lo que baja y se pone en alerta, algo le dice que es ese el lugar que estaba buscando aunque no sabe si encontrará a su objetivo.

El saiyajin se interna en las ruinas, no puede sentir ninguna presencia. Mira hacia todos lados y empieza a buscar, guiado por su instinto. De repente escucha aplausos, inmediatamente agudiza sus sentidos y se prepara para cualquier cosa, aún no siente ningún ki pero poco a poco empieza a sentirlo, es una energía que ya conoce por su experiencia en la casa de Géminis. No logra ver nada pues el individuo que aplaude está escondido en las sombras.

-Bien, bien, ¡felicitaciones, señor Vegeta! Veo que los saiyajins, a pesar de ser unos monos violentos tienen algo de inteligencia…

-Somos mejores de lo que crees, insecto… Ahora, ¡sal de las sombras, cobarde!

-Jajaja ¡me fascina tu actitud! Sin miedo alguno, decidido a luchar… ¡Cuanto disfrutaré destruirte!

-Pues inténtalo imbécil, si te atreves…

En ese instante, dicho sujeto empieza a caminar y por fin sale de las sombras, revelándose ante Vegeta. Es Adrastos.

-¿Imbécil, dices? ¡Jajajaja! ¿Quién será más imbécil? ¿Yo por mostrarme ante ti o tú por venir sólo directamente a tu muerte?

-No digas tonterías, el único que va a morir aquí eres tú, y luego iré por quien quiera que sea tu estúpido maestro. ¡Voy a hacerlos trizas a ambos!

-Te muestras muy confiado… Quiero ver qué tan fuerte eres, pero lamento decirte que por ahora no, no pelearás conmigo, no tendrás el honor de morir en mis manos…

-¿Qué dices? ¿A caso vas a huir o esconderte de nuevo? De nada te servirá, maldito… Ya te tengo perfectamente bien detectado...

-¡Jajajaja! ¿Crees que me escondo por temerte? Si yo quisiera usaría mi nueva armadura para acabarte en un santiamén, armadura que por cierto ya tuviste el placer de conocer en la que será mi casa, allá en el santuario. Pero no, simplemente no me había revelado porque todo es parte de un plan exquisito diseñado por mi maestro…

-¿Un plan…?

-Efectivamente, saiyajin. Un plan que erradicará a todos los que se resistan de este mundo y luego formaremos una nueva legión de guerreros legendarios que no podrán ser detenidos por nadie. 12 nuevos caballeros dorados más poderosos que antes, pero sirviendo a un dios demonio…

-¿Un dios demonio...?

-¡Jajajaja! Así es. Aunque todavía no se lleva a cabo, mientras que preparamos eso nos desharemos de los indeseables como tú, tu amigo el otro saiyajin y los remedos de caballeros dorados que aún quedan con vida, mientras que los otros cinco inútiles de bronce se matarán con los generales marinos, hay un dios de los mares que también reclamará su parte, pero no será problema para nosotros…

-Ya basta de fanfarronerías y palabras absurdas, maldita sabandija, ¡pelea conmigo ahora!

Vegeta eleva su ki, tomando una posición de ataque. Adrastos solo sonríe y se cruza de brazos.

-Ya te lo dije, eso por el momento no será posible… Aunque si tanto quieres pelear, aquí te dejo unos retos interesantes…

¡Guerreros de la supremacía persa! ¡Aparezcan ahora!

-¿Guerreros de qué…? -Interroga Vegeta.

De repente, el saiyajin puede sentir como 3 poderosas energías aparecen en el lugar, dichos poderes se van a haciendo más intensos hasta llegar a niveles realmente altos. Acto seguido aparecen 3 siluetas frente a él, causando un estruendo enorme y bastante revuelo en el lugar, levantando mucho polvo. Al empezar a aclararse, Vegeta contempla a 3 imponentes guerreros con armaduras de diferentes colores, detalladas y con acabados que inspiran fuerza y poder, aderezadas por capas obscuras lo cual les da una apariencia aún más intimidatoria.

-Soy Jerus, descendiente del gran Jerjes quinto gran rey del imperio Persa -Comenta uno de los 3 guerreros. Es espigado, el más alto de todos, tiene cabello azul fuerte y desarreglado pero no tan crecido, su armadura es verde obscuro.

-Soy Darius, descendiente de Darío I, tercer gran rey del imperio Persa -Afirma otro de ellos, es el más bajo de los tres pero sigue siendo más alto que Vegeta, tiene cabello gris, muy desarreglado y le llega a los hombros, su armadura es morada.

-Soy Cirus, desciendo del legendario Ciro II el Grande, fundador del poderoso imperio Persa. -Así se presenta el tercero de ellos, es más alto que Darius pero no llega a la altura de Jerus, es de cabello rojo y le llega hasta la cintura, su armadura es plateada. De los tres, es el que despide un cosmo ligeramente más alto.

-Jajajajaja ¡Bienvenidos, oh, poderosos guerreros persas! Su primera misión será destruir a ese enemigo que es aliado de Athena y sus guerreros… -Exclama Adrastos.

-¿Es aliado de los Athenienses? Interesante… Será divertido acabar con él -Comenta Darius al mismo tiempo que sonríe, sus compañeros hacen lo mismo.

Vegeta no da crédito a la escena frente a él… "Estos 3 tipos… Ni siquiera han explotado sus poderes y están casi al nivel de uno de esos caballeros dorados, cada uno… Maldita sea… ¡Pero tengo que derrotarlos, yo soy un saiyajin!" piensa mientras se pone en posición de pelea, y luego también sonríe.

-¿Te atreves a reír en esta situación, Vegeta? ¿Te has vuelto loco o ríes de que tu destino está sellado? -Le pregunta Adrastos en tono burlón.

-Río de emoción. Este será un reto bastante interesante…

-¿Y cuanto tiempo podrás aguantar contra nosotros? -Le pregunta Jerus al saiyajin.

-Esa pregunta se las haré a ustedes… -Responde Vegeta aún sonriente y transformándose en super saiyajin 2 al instante.

-Oh, miren qué tenemos aquí… Después de todo, tiene algo de poder… -Afirma Cirus, sonriente y con cierto interés sobre su rival…

Adrastos contempla la escena, riendo maliciosamente. Vegeta empieza a elevar su ki ante los guerreros persas que no se inmutan, sonrientes contemplan a su rival.

Otra gran pelea dará inicio pronto...