Antes que nada perdonen por el retraso, me pasaron tantas cosas que se me dificultaba mucho poder escribir. Le agradesco a mi hermanita KuroDerpy por todo su apoyo que me ayudo a no renunciar a esta historia, a mi amiga Adriana-Valkyrie que sin su ayuda me hubiera quedado estancado mucho mas en este capitulo.

Capitulo 13: Ponyville

Era una noche fría y la princesa de la noche observaba desde lo alto de su torre la ciudad de Canterlot, así como las luces de Ponyville. Cerró los ojos mientras una sonrisa se dibujaba en sus labios, había una razón para eso…

- No deberías estar afuera, hace algo de frio -dijo una masculina voz al mismo tiempo que este la abrazaba por detrás besándole tiernamente el cuello.

- Se me ocurre otra forma de mantenernos abrigados- respondió Luna con una sensual mirada.

- Me gusta cómo se escucha- dijo el sonriendo pícaramente.

Comenzaron a besarse con una creciente pasión. El corcel la tomó de sus hombros y la empujó poco a poco dentro de la habitación de la princesa de la noche, suavemente la recostó sobre su cama posicionándose encima de ella. A Luna nunca le molestaba que el tomara la iniciativa, el era firme pero al mismo tiempo gentil, se preocupaba de que su princesa se sintiera segura y si ella lo deseaba él se detendría en cualquier momento, siempre cuidando de ella, pero lo que más le gustaba de él era el hecho de que no la veía como una princesa sino como su mejor amiga, su confidente, su novia y amante.

- ¿En verdad deseas esto? -pregunto mirándola a sus hermosos ojos verdes

- Mas que nada- respondió ella parpadeando un par de veces seductoramente- Esta noche deseo ser tuya Onyx-

Ambos continuaron la danzan entre sus labios y lengua, saboreándose el uno al otro experimentando el amor que sentían…

Fue entonces que ella despertó…

Abrió los ojos lentamente, por tercera vez en la semana había tenido ese mismo sueño. Fijo su mirada al techo, sus ojos reflejaban la tristeza que sentía cada vez que recordaba aquel corcel que le robo el corazón. Deseaba verlo, abrazarlo, besarlo… se maldijo así misma al no haber aceptado cuando le pidió quedarse junto a él… ¿Si ella hubiera aceptado?... ¿Qué habría pasado si se hubiese quedado con Onyx?... ¿Pero y sus deberes como gobernante de Ecuestria?... ¿Podrían los ponis sobrevivir sin alguien que los dirija de manera correcta?... ¿Y si ella le hubiera pedido regresar con ella?... no, por más que lo deseara, por más que lo amara no podía separar a Onyx de su familia, lo necesitaban y ellos a él…y Ecuestria la necesitaba a ella.

Deseando quitarse tantas preguntas de su cabeza, se levanto de su cama y fue hasta su baño. Las velas se encendieron automáticamente al entrar la diosa de la luna, pues un hechizo permitía que eso pasara, lavo su cara con un poco de agua y después se miro al espejo. Su cuerno brillo tomando la apariencia de Moonlight… sonrió… cuando vivió como una poni ordinaria conoció a muchos ponis interesantes… pero a nadie como él.

- Onyx…- suspiro al decir su nombre- Te extraño… quisiera… poder verte otra vez…- dijo sin poder resistir un par de lagrimas en sus ojos volviendo a su verdadera yo en un segundo.

Pero no pudo evitar pensar que, con todo, Onyx era un pegaso valiente, leal, esforzado en lo que hacía, que nunca le daba la espalda a quien lo necesitaba, y que se preocupaba por los demás (especialmente por su familia) antes que por él mismo, siempre procurando ser útil en la medida de sus fuerzas y sin esperar nada a cambio. Esas eran las cualidades que ella buscaría en un esposo ideal… un esposo perfecto. Y más aún, alguien como él sería capaz de dirigir muy bien al reino, gobernar con justicia y compasión para todos.

Seco su cara con una toalla y volvió a la cama, solo esperando poder conciliar el sueño. Algunas veces se preguntaba si aquel sueño existía en su mente o en realidad visitaba a Onyx en sus sueños de manera inconsciente, fuera cual fuera la respuesta, se sentía feliz de poder verlo aun cuando probablemente no fuera el verdadero corcel. Sabía que podría visitarlo en sus sueños pero, ¿y si el ya la había olvidado?... ¿Y si al aparecer en sus sueños el pegaso la rechazaba por no ser real?... ¿Y si se volvieran a encontrar? ¿Cómo la recibiría? Después de todo había sido ella quien lo había rechazado… ¿La odiaría por haberse ido?... ¿O si tal vez alguna otra poni había ocupado su lugar en el corazón de aquel pegaso?... ¿Pero acaso ella tenía derecho a reclamar si dicho presentimiento era cierto?... ¿Acaso ella misma no le había mentido a Onyx y su familia al no decirles quien era ella en realidad?... otra vez las preguntas y dudas inundaron su mente… sacudió su cabeza intentando disipar todas sus dudas.

Miro su reloj no habían pasado ni dos horas desde que se retiro a sus aposentos reales, suspiro pues sabía que sería una larga noche, pero no le importaba, siempre y cuando pudiera soñar con él. Cerró los ojos dejándose llevar a su propio reino de los sueños, donde al menos ahí podía verlo en sus recuerdos.

-o-

Algunas horas antes. Muy Lejos de Canterlot…

Para mala suerte de Onyx el último tren hacia Ponyville ya había partido de la estación, teniendo que esperar hasta el día siguiente para poder continuar con su viaje, ya faltaba poco para poder ver nuevamente a su doncella.

Ya llevaba una semana viajando, jamás se imagino que los trenes costaran tantos bits, por eso esta noche dormiría bajo las estrellas, así ahorraría algo de dinero que usaría para viajar en el siguiente tren, pero por ahora solo deseaba descansar.

De repente una duda llego a su mente… ¿Qué haría al llegar a Canterlot?... Acaso solo iría hasta el castillo y pediría un audiencia con la princesa Luna... pero lo más importante… ¿Ella aceptaría verlo después de tanto tiempo?...

Cerró los ojos acomodándose sobre una suave nube que logro encontrar y moldear a su gusto. Solo deseaba volver a tener aquel sueño que había estado teniendo en los últimos días. En medio de su faena la flor de cristal que le dio aquel extraño anciano y que él había acomodado entre su equipaje cayó a un lado de la nube que usaría como cama y luego recordó lo último que le dijo aquel poni de la barba "nunca te rindas" recordando aquello finalmente termino de amoldar su improvisada cama para luego acomodar la flor entre sus pertenencias y echarse a dormir cosa que no le tomo mucho tiempo como si alguien le hubiese mandado un rápido y aliviador sueño para restaurar sus energías por aquel viaje tan largo que aún no concluía mientras que el cielo nocturno era adornado por algunas estrellas y una estrella fugaz que venía desde su pueblo natal dirigiéndose a Canterlot.

-o-

Al día siguiente…

Después de un largo viaje en tren, Onyx llego a su siguiente parada, un pequeño pueblo de nombre Ponyville. En su mente solo tenía una idea clara: Encontrar a Luna. Pero pareciera que el destino o en este caso la suerte no estaba de su parte ya que al llegar a la estación, justo como lo había previsto, los bits que traía no le alcanzaban para costear su viaje completo hasta Canterlot, por lo que muy a su pesar tuvo que descender del tren, se maldijo a lo bajo mientras salía de la estación, debía conseguir más dinero, aunque lo veía algo difícil ya que en ese lugar no conocía a nadie. Pero su deseo de encontrar a su amada Luna y saber que estaba aun tren de distancia le hizo ver las cosas más positivamente. Ahora solo debía conseguir algún empleo y proveerse de los medios necesarios para continuar su viaje.

Onyx troto por las calles del pequeño pueblo, por alguna razón se le hacía muy similar a su pueblo natal, todos los ponis parecían muy agradables y amistosos, tal vez no le sería difícil encontrar trabajo.

De repente su estomago empezó a gruñir, fue entonces que recordó que no había desayunado con tal de ahorrarse algunos bits. Le echo una mirada a su alforja, no tenía mucho dinero, pero ya no podía aguantar más.

- Debe haber un lugar donde pueda comer- pensó, mirando a su alrededor- ¿Quizás debería preguntarle a alguien?- fue entonces que vio una poni de piel rosa, con crin esponjada de igual color.

- Le preguntare a ella… Disculpa, ¿Me podría decir donde hay un lugar donde pueda…?-pero antes de que pudiera terminar la poni salto de sorpresa y salió corriendo en dirección contraria- Eso fue extraño- pensó el pegaso.

Después de preguntarle a una pareja de ponis que pasaban por ahí, averiguo donde estaba el mercado, por suerte no estaba lejos de su posición así que galopo lo más rápido que pudo con la idea puesta en una rica manzana que engañaría el hambre que sentía. Estaba tan entusiasmado por probar alimento que nunca noto la estala multicolor que se dirigía hacia él. Escucho algo así como un zumbido surcando el aire. Onyx se extraño y miro para todos lados para saber qué era eso, lo último que vio fue a una pegaso de color cian y con una particular crin multicolor chocar de frente contra él.

Todo se volvió oscuro por unos instantes, Onyx comenzó a abrir los ojos lentamente escuchando la voz de aquella pegaso azul tratando de hacerlo reaccionar.

- Oye… despierta… ¿Estas bien?...-

Onyx sacudió su cabeza un par de veces recuperando el sentido.

- Eso depende... define bien- respondió el pegaso bien magullado fijando bien sus ojos en la pegaso.

- Lamento eso amigo...- dijo la pegaso ofreciéndole su casco- Estaba practicando una nueva maniobra para el concurso de jóvenes voladores de este año y algo no salió muy bien-

- Deberías tener más cuidado...- dijo Onyx poniéndose de pie con la ayuda de la pegaso- imagínate que hubiese pasado si hubiese sido un potrillo-

Rainbow se impresiono un poco por el tamaño del corcel, era tan grande como Big Mac, pero su complexión física era un poco más delgada.

- Si en serio... no sabes lo avergonzada que estoy- repuso la pegaso tragándose algo su orgullo al escuchar sus palabras- ¿Estas bien no estás lastimado?-

- Algo magullado, pero bien- se sacudió un poco el polvo y la tierra de su pelaje y alas-

- ¿No eres de aquí verdad?- pregunto- Bueno mi nombre es Rainbow Dash, la pegaso más rápida y asombrosa de toda Ecuestria… y ¿tú eres?-

- Onyx, Onyx Blackstar- respondió el pegaso- Estoy de paso por aquí, veras me quede sin bits para poder continuar mi viaje y necesito encontrar un empleo temporal- no supo porque le dijo eso ultimo pero si quería obtener dinero necesitaba preguntar a cuanto poni encontrara- Además de que tengo mucha hambre-

- Con que Onyx eh, pues estas de suerte soy la encargada del clima aquí en Ponyville y recientemente estoy un poco saturada con los cirros de otoño de esta temporada- se explico la pegaso- Así que justo estaba buscando a alguien que me ayudara, no te aseguro una fortuna como sueldo pero si lo suficiente para que no pases apuros-

- ¿En serio? Gracias - dijo emocionado el pegaso oscuro olvidándose por completo del enojo que había sentido hace un rato por Rainbow - En serio te lo agradezco-

- No hay de que compañero-

En ese momento otro gruñido se escucho en el aire, Onyx entonces muy avergonzado se dio cuenta de que era su estomago cosa que no paso desapercibida para la pegaso de crin multicolor.

- Mejor consigamos algo para que comas- exclamo la pegaso intentando no reírse- Tu estomago se lamenta amigo- Bufo Rainbow mientras el semental solo atinaba a ocultar su vergüenza.

-o-

Unos minutos más tarde ambos pegasos se encontraban en el mercado del pueblo, Onyx se maravillo con toda la comida que había a su alrededor, y su estomago le recordaba a cada momento el hambre que tenia.

- Espero que te gusten las manzanas- dijo la pegaso de crin arcoíris llamando la atención del corcel.

- Claro que me gustan- exclamo Onyx- Me comería un manzano entero en estos momentos-

- Tienes suerte, da la casualidad que conozco a la dueña de las mejores manzanas de Ecuestria-

Finalmente Rainbow Dash lo guio hasta un pequeño puesto de manzanas, ahí Onyx noto a una rubia poni terrestre de color naranja, llevaba un delantal blanco y un sombrero vaquero.

- Hey Rainbow Dash- saludo afectuosamente la rubia a la pegaso- ¿Pensé que estabas practicando tus maniobras?-

- Estaba…- respondió ella-… pero no vine a hablar de lo asombrosa que soy, traigo a este amigo- dijo señalando al pegaso detrás de ella.

- Es un gusto compañero- saludo la poni al corcel- Soy AppleJack… ¿y tú eres?-

- Soy Onyx Blackstar, encantado de conocerte Applejack - dijo Onyx con amabilidad pero su hambre solo le hacía mirar la gran cantidad de manzanas rojas y otros deliciosos platillos hechos de manzana que había detrás de la poni.

- Es nuevo en el pueblo y lleva días sin poder comer- añadió Rainbow.

- Pues eso no es nada bueno- Applejack se da la vuelta y toma algunos de sus productos- Aquí tienes compañero-

- Pero señorita… yo no tengo mucho dinero… no puedo pagar todo esto…-

- Olvídate de eso, solo tómalo, cortesía de la casa- interrumpió la poni granjera

- Le prometo que se lo pagare en cuanto pueda- exclamo Onyx ante el gesto tan generoso de la poni

- No es necesario compañero, digamos que es mi forma de darte la bienvenida al pueblo-

- Gracias en verdad- agradeció el pegaso de crin plateada- Pero aun así me gustaría mucho poder pagarle su amabilidad con un forastero al que apenas conoce-

- De hecho aquí mi amigo anda en busca de trabajo para poder costear su viaje-

- ¿En serio? Bueno llegas en muy buen momento, da la casualidad de que necesito ayuda para la gran cosecha de manzanas de este año. ¿Te interesa el trabajo?-

Onyx no contesto de inmediato ya que tenia la boca llena, se había devorado un gran pie de manzana mientras las dos amigas discutían.

- Vaya en serio tenias hambre- inquirió Rainbow Dash

Onyx trago lo más rápido que pudo.

- Mis disculpas… Llevo días sin poder comer bien, esto es lo mas que he comido en una semana-

- Tu viaje sí que debe ser importante para que pases hambre de esta forma- añadió Applejack

- Lo es, créeme, además tengo que cumplir una promesa- finalizo Onyx antes de continuar comiendo…

- Entonces mi amigo ¿Que dices?-

- Acepto el trabajo- exclamo Onyx- Les prometo que trabajare muy duro para poder pagarles su amabilidad-

- Entonces te espero mañana temprano en mi granja al final del pueblo. En Sweet Apple Acres-

- Te buscare después para enseñarte todo lo del clima-

-Solo una última cosa. Ten cuidado con Pinkie- murmuro Applejack

-¿Pinkie?- pregunto el pegaso con limpiándose los restos de comida de la boca

-Ya lo sabrás- respondieron ambas ponis de manera muy misteriosa.

-o-

Después de algunos minutos, Onyx logro saciar su hambre, se sentía mejor ahora que había comido y había conseguido dos empleos temporales, de seguro no tardaría en reunir suficiente dinero para continuar con su viaje. Pero había algo que le preocupaba… ¿Quién era esa Pinkie? ¿Y por que parecía como si le tuvieran miedo?... intentando olvidarse de todo eso decidió dar un pequeño tour por el pueblo, sin darse cuenta comenzó a distraerse de lo hermoso y pacifico que era Ponyville, de nuevo de alguna manera le recordaba a su pueblo natal, Hooftown.

Camino por lo que sería la calle principal. Cuando noto a una pegaso de pelaje amarillo y larga crin rosa, intentando tirar de una pesada carreta llena de costales, la pegaso extendió sus alas y aleteo con fuerza, intentaba por todos los medios de llevar su pesada carga pero por más que lo intentaba no podía avanzar ni un centímetro.

Un pequeño conejo blanco empujaba por detrás de la carreta intentando ayudar sin mucho éxito. Onyx se dio cuenta que la carreta estaba atascada en el fango, se acerco a la yegua dispuesto a ayudarla.

- ¿Disculpa? ¿Necesita ayuda?- dijo Onyx acercándose a la pegaso

Ella no pudo evitar soltar un pequeño grito de sorpresa, miro a donde estaba el corcel, ella se sonrojo apenada, ocultando su rostro tras su larga crin.

- Eeeh… bueno… yo no… no quisiera molestar…- dijo casi como un susurro.

- No es ninguna molestia- respondió el pegaso apartando gentilmente a la yegua de la carreta, se ato a la carreta y sin mucho esfuerzo comenzó a tirar de ella logrando que se moviera.

- E…este… mu… muchas gracias-

- No tiene que agradecer, al menos no todavía. ¿A dónde llevo esto?-

- ay… no-no se moleste… yo… puedo llevarlo-

- No es molestia además esto es muy pesado para que lo lleve usted sola- dijo gentilmente el corcel

- Esta bien… sígame por favor- dijo la pegaso dirigiéndose al frente del corcel- Lo guiare hasta mi casa-

No hubo mucha conversación durante el camino, la pegaso se limito a guiar al semental, pero en todo momento la tímida yegua, solo miraba el piso con un rubor en su rostro. El corcel intento hacer conversación pero la tímida pegaso parecía no estar interesada en platicar. Decidió mejor dejarlo así y llevar la carreta hasta su destino.

La pegaso lo guio hasta una pequeña cabaña a las afueras de Ponyville. Onyx noto que muy cerca de la cabaña había una gran cantidad de animales de distintas especies, todos yacían en el piso y lucían hambrientos.

Al ver a la poni todos los animales se levantaron rápidamente rodeándola completamente.

- Ya, ya amigos lamento haber tardado tanto- dijo la pegaso intentando calmar a los hambrientos animales- Muchas gracias por su ayuda…-

- No fue nada- respondió Onyx dejando la carreta junto a un gallinero- Por cierto creo que no me presente… mi nombre es Onyx-

- Muchas gracias… mis amiguitos tenían mucha hambre… oh que mal educada… soy Fluttershy-

- Mucho gusto…- Los ojos de Onyx se abrieron de par en par al ver a un enorme oso acercándose detrás de Fluttershy- … ¡Cuidado Fluttershy!- grito Onyx interponiéndose entre ella y el feroz animal- No te preocupes yo te protegeré…- exclamo el pegaso

- No espera…- dijo ella- No lo lastimes… no es peligroso-

- ¿Cómo dices?-

- Solo tiene hambre- la pegaso se acerco al oso acariciando su cabeza- ¿Verdad que si amigo?-

El oso asintió y se hecho al piso esperando su comida, Fluttershy voló hacia la carreta y tomo uno de los costales y voló de regreso con el oso.

- Aquí tienes- le entrego el costal al oso, quien con sus poderosas garras lo abrió en un instante comenzando a devorar su contenido.

Onyx estaba más que impresionado que una tímida y frágil poni pudieran controlar con tanta facilidad a un oso tan grande y feroz como ese.

- ¿Eres nuevo en el pueblo verdad?- pregunto ella

- Acabo de llegar el día de hoy-

- Oh… bueno… entonces debes tener cuidado… con mi amiga Pinkie-

- ¿y eso?-

- Lo siento me gustaría seguir conversando pero debo alimentar a mis amiguitos, pero muchas gracias por todo-

-o-

Onyx decidió volver al pueblo, todo aquello fue un poco extraño para él, especialmente las advertencias sobre esa tal Pinkie lo tenían algo nervioso.

Iba tan distraído, pensando en eso, que no noto a cierta poni de pelaje lavanda y crin morado oscuro con dos mechones rosa y violeta. Ambos chocaron de frente pero la poni fue quien recibió lo peor al caer de espaldas contra el piso.

-Lo siento no te vi ¿Estás bien?- Le ofreció ayuda para levantarse.

-No, yo lo siento. Venia leyendo un libro en el camino, sin darme cuenta no le puse atención a nadie a mí alrededor - dijo con una risita.

-Digamos que ambos tenemos la culpa- respondió el pegaso- Mi nombre es Onyx Blackstar. Soy nuevo en el pueblo y me distraje con lo lindo que es Ponyville-

-¿Nuevo? Interesante. Bueno, yo soy Twilight Sparkle. Es un gusto, permíteme darte la bienvenida a Ponyville. ¡Espera! Eres nuevo, lo que significa que… –mira hacia todos lados muy preocupada - Pinkie…-

-¿Qué?-

En ese momento una poni, al misma poni de color rosa a la que Onyx intento preguntar al llegar al pueblo, apareció trayendo consigo su carreta musical de bienvenida.

- ¡Te encontré! ¡Te encontré! ¡Te encontré! Llevo buscándote todo el día, soy Pinkie, ya sabes Pinkie Pie soy la poni a quien conociste esta mañana, cuando me preguntaste algo y yo grite de sorpresa, lo recuerdas. ¿Cómo te llamas tú?-

-Mi… mi nombre es Onyx- respondió nerviosamente el pegaso al ver su espacio personal invadido por la poni de crin esponjosa.

Pinkie empezó a reír, fue a su carro musical y lo encendió. Presiono un botón rojo en un costado de la carreta.

- Déjame darte la bienvenida de una forma súper especial a Ponyville- para la sorpresa del potro la alocada poni de crin rosa comenzó a cantar alegremente.

"Welcome welcome welcome

A fine welcome to you

Welcome welcome welcome

I say how do you do?

Welcome welcome welcome

I say hip hip hurray

Welcome welcome welcome

To Ponyville today"

-Espera- Dijo Pinkie al término de la canción, unos segundos pasaron y una lluvia de confeti pego de lleno a la cara del pegaso de crin plateada. Cuando Onyx creía que no podía ser peor, de pronto de la carreta salió disparada una masa para pastel cubriendo por completo a Twilight y a Onyx.

- Ups… lo siento, creo que volví a equivocarme… jijiji-

- ¿En serio?- exclamo Twilight de forma sarcástica

Después de utilizar su magia para limpiarse la masa de pastel, miro al pegaso que intentaba limpiarse la masa de su cuerpo y alas

- Permíteme- dijo Twilight rodeando al pegaso con su aura mágica limpian ayudándolo a retirar todo el pastel - Espero disculpes a mi amiga Pinkie Pie, se emociona cada vez que alguien nuevo llega el pueblo-

- Esa fue una muy dulce bienvenida- dijo el pegaso con una sonrisa, lamiendo los últimos restos de pastel alrededor de sus labios.

- ¿En verdad te gusto? Entonces espera probar los que tenemos en Sugar Cube Corner. Te encantaran- Dijo Pinkie con mucha alegría

- Estaré un tiempo por aquí así que me encantaría probar sus deliciosos pasteles-

Pinkie casi explota de alegría al escuchar esas palabras. Se despidió del corcel y se alejo dando saltos.

- Tu amiga es muy… extrañamente divertida-

- No tienes idea-

-o-

Comenzaba a atardecer, ya se podía ver el sol ocultarse en el horizonte. Fue entonces que recordó que no tenia donde dormir, aunque tenía ya dos trabajos aun no tenían nada de dinero para pagarse un hospedaje.

- Supongo que dormiré al aire libre de nuevo- se dijo así mismo- Buscare una nube para dormir-

Justo cuando estaba por elevarse en busca de una nube para pasar la noche el cielo comenzó a nublarse, señal de que iba a llover.

- Que suerte la mía- maldijo en su mente- Rainbow Dash no me dijo nada de lluvia para hoy- Tengo que encontrar donde resguardarme antes de q…- No pudo terminar la frase cuando el chubasco comenzó a caer sin clemencia sobre el.

Corrió por todas partes buscando resguardo, finalmente lo encontró debajo de un gran árbol que le proveía muy poco refugio pero era mejor que nada, se hecho sobre la hierba esperando que el aguacero se detuviera, pasaron algunos minutos y noto que esto no se detendría tan fácilmente decidió probar suerte en alguna de las casas cercanas, esperaba por lo menos le dieran asilo mientras pasaba la lluvia… pero en todos lados la respuesta siempre fue la misma…

- Lo siento no hay lugar…-

- Perdona no puedo dejar pasar extraños a mi hogar…-

- Por supuesto que no…-

Sin embargo el corcel no se rindió, por ultimo noto una casa algo extraña con forma de carrusel. Toco la puerta y espero, pasaron algunos segundos hasta que una poni unicornio de color blanco y crin violeta peinada de una forma muy elegante, le abrió la puerta.

- ¿Si? Muy buenas tardes ¿En qué puedo ayudarle?-

Onyx se sorprendió de la amabilidad con que la unicornio lo había saludado, decidió probar suerte…

- Lamento molestarla pero vera…- suspiro esperando poder convencer a la poni de darle refugio- Soy nuevo en el pueblo, me quede sin dinero y no tengo un lugar para pasar la noche. Me preguntaba ¿si me daría asilo, solo por esta noche?-

- Oh querido, eso es inaceptable- exclamo la unicornio- Nadie debería dormir bajo una lluvia tan horrible como esta. Por supuesto que puedes pasar. Vamos adelante no quisiera que te resfriaras-

- Le agradezco mucho que me acepte en su hogar… señorita…- dijo impresionado por la generosidad de la poni con un extraño.

-… Rarity… ¿y usted es?-

- Onyx Blackstar, es un placer conocerla señorita Rarity le prometo que no seré una molestia -

- No es ninguna molestia... y puedes decirme solo Rarity o señorita no es necesario que lo digas todo completo-

- Lo siento señorita… perdón Rarity-

- No te preocupes por eso, déjame traerte unas toallas para que te seques-

Onyx entro a la Boutique cerrando la puerta detrás de el, miro a su alrededor notando que había una gran cantidad de vestidos y atuendos diversos, así como maniquís y telas por todos lados. Rarity regreso con unas cuantas toallas ofreciéndoselas al pegaso así como una tetera y una taza de té.

- Tome mientras esté caliente, le ayudara un poco, mas tarde le mostrare el baño para que se asee un poco y su habitación-

- Es usted muy amable con un extraño como yo- dijo tomando un poco de té, estaba delicioso, tenía que admitir.

- Ay querido no tienes por qué decir esas cosas, ayudar a los demás es algo que hago con gusto-

Onyx termino su te, ofreciéndole las gracias a la unicornio. Rarity lo guio hasta la habitación que usualmente usaba su hermana menor cuando se quedaba con ella pero por ahora Onyx la usaría al menos por esa noche.

Abrió su alforja revisando que sus cosas, afortunadamente casi todo se encontraba en perfecto estado, saco la flor de cristal y la coloco sobre la mesita de noche.

- Solo un poco más Luna. Te prometo que nos volveremos a ver-

-o-

Mientras tanto cerca de Cloudsdale…

En una residencia del mismo tipo que todas las casas de Cloudsdale pero mucho más imponente al grado tal de que incluso tenía jardines, una piscina, una losa deportiva y en la parte central en forma de T se encontraba la residencia principal que en la parte central tenía un imponente balcón y un observatorio.

Un gran carruaje se detuvo frente a la residencia principal, de ella un imponente pegaso de piel blanca de crin de color azul oscura con un leve flequillo de color blancobajo de ella, mientras una gran fila de sirvientes hacían reverencias a su paso.

- Es un gusto volver a verlo señor Blue Hurricane- dijo su mayordomo personal, un pegaso de edad avanzada, de color verde y crin negra- Disfruto de sus vacaciones-

- Se podría decir que si- respondió secamente- Paso algo en mi ausencia-

- Mi señor recibió una carta del príncipe Blueblood, está en su oficina-

- ¿Una carta?-

- Si mi señor, y parecía en extremo urgente-

- Gracias, puedes retirarte la leeré enseguida-

El pegaso se dirigió a su oficina, ahí sobre su escritorio se encontraba dicha carta con el sello real en ella. Rompió el sello y se dispuso a leerla, mientras lo hacia una mueca se dibujo en su rostro…

Continuara…

Le agradesco a mi amiga Adriana-Valkyrie por prestarme a su Oc, Blue Hurricane...