Otra vez…

-Estoy profundamente decepcionado de ustedes, no es el primer incidente que protagonizan este año, que para muchos es el último.

Edward, Emmett, Alice, Bella, Vanessa, Jasper, Rosalie, Alec, Jane, Seth y Jacob estaban en problemas… otra vez.

-¿`Pelearse? En que estaban pensando-continuaba el director- yo no puedo dejar pasar esto, no puedo ignorar el hecho de que estaban prácticamente matándose en el pasillo.

-No estábamos matándonos, solo le daba un merecido al idiota de Jacob.

-¿Te puedes callar Seth? Los golpes te los mereces tú más que yo.

-¿Acaso yo me acosté con la novia de mi mejor amigo?

-¡Te voy a romper la cara!

Jacob se lanzó a Seth… otra vez. Jasper y Emmett los detuvieron antes de que la cosa se pusiera más fea, pero fue lo suficiente para que el caos empezara… otra vez.

+Flash Back+

Caos.

Eso podía definir lo que estaba pasando en los pasillos del St. Smith. Seth y Jacob comenzaron una pelea que nadie se atrevía a interrumpir.

-¿Te acostaste con ella? ¡Por un demonio Jacob, eres mi mejor amigo!

-¡No tienes nada que reclamarme idiota! ¡Tú la engañaste primero!

-¡Pero joder tu eres mi mejor amigo! ¡Nunca te perdonaré!

-¡Deja de actuar como un niño! ¡Tú la engañaste primero, ahora sufre las consecuencias!

Golpes, insultos, gritos. Después de cinco minutos de pelea, todos sabían que Jacob Black y Seth Clearwater se estaban peleando por Vanessa Swan. Los rumores corrían rápido, y pronto tenían a una gran audiencia viendo la pelea.

Emmett y Edward llegaron en ese momento para separarlos, pero todo parecía inútil. Seth parecía un demonio enfurecido y Jacob no se quedaba atrás. Gracias a Dios, Alec y Jasper llegaron para ayudar a detener a los chicos, mientras que Vanessa miraba la situación aterrada.

-¡¿Es verdad Vanessa?!-le gritaba Seth- ¡¿Te acostaste con él?!

-No le respondas-le decía Alec.

-¡Tú no te metas!

-¡Me meto todo lo que quiero, idiota!

-¡Claro la defiendes, porque también te quieres meter entre sus piernas!

Acto seguido, Alec golpea a Seth y este le devuelve el golpe. Las cosas se tensan aún más que antes. Jane en su papel de hermana sobreprotectora, va y encara a Vanessa por poner a su hermano en esa situación. Cosa que no resultó del todo sabio porque Alice, Rosalie y Bella salieron en defensa de la menor de las Swan.

-¡Jodete Vulturi!-le gritaba Alice- ¡No te metas en cosas que no te incumben!

-¡Me incumbe porque mi hermano acabo de ser golpeado por culpa de esta perra!

Jane no debió decir eso, Alice le pegó una feroz cachetada que se escuchó hasta el Time Square. Cuando algo sale mal, siempre puede empeorar. El caos fue mayor. Alice y Jane peleaban, los demás intentaban separarlas, Seth y Jacob continuaron peleando. Todos gritaban, peleaban, se golpeaban, eso hasta que un pitido llamó su atención.

-¡Vulturis, Swans, Hales, Cullens, Black y Clearwater se separan ahora mismo!

La estridente voz del Sr. Hudson hizo que por un segundo se calmaran.

+Fin de Flash Back+

-¡Basta ya! ¡Por Dios, no pueden comportarse como personas civilizadas!

El grito del Sr. Hudson pareció haber calmado un poco el ambiente, pero solo un poco. La tensión podía cortarse con un cuchillo y todos estaban enojados los unos con los otros. Seth estaba enojado con Jacob por acostarse con su entonces novia y con Alec por defender a Vanessa, Jake estaba enojado con Seth por ser un idiota y también con Alec por estar tan cerca de Vanessa, la última estaba enojada con su ex novio y el chico que le quitó la virginidad por actuar como unos completos cavernícolas, Jane odiaba a Nessie por haber metido a su hermano en semejante enredo y que terminara golpeado, Bella, Alice y Rosalie querían golpear a Jane por haber insultado a la menor de los Swan y Alec estaba tan furioso con Seth que podría descuartizarlo si pudiera.

-Como le estaba diciendo antes de que el señor Black y el señor Clearwater empezaran un nuevo ring de lucha-decía el Sr. Hudson- no puedo dejar pasar esto, por lo que estarán castigados… otra vez.

-¡¿Qué?!-gritaron todos al unísono.

-Lo siento, ya no sé qué más hacer con ustedes, de seguro no querrán involucrar a la policía en esto por ser agresión física y estoy seguro que sus padres no estarán muy contentos, por lo que he decidido en darles un nuevo castigo.

Suspiros, bufidos y muecas. Ninguno quería tener un castigo otra vez, pero sabían que sería lo mejor si no quería que sus padres se involucraran en esto. Por lo que tuvieron que aceptar cualquier cosa que el director creyera que fuera pertinente.

-Bien, supongo que ya se habrán aburrido de tanto limpiar, así que supongo que sería bueno que se dedicaran a la organización de los libros que donaremos a la caridad, así como la ropa y alimentos perecibles que los demás estudiantes han estado donando.

-Pero eso es demasiado-decía Jane- Hay como una tonelada de ropa, miles de libros y cientos de alimentos, no terminaremos nunca.

-Bueno señorita Vulturi, tendrán que ingeniárselas de alguna manera, pero quiero que todo esté en cajas, selladas y listas para ser repartidas.

-¿Es una broma, verdad?

-Señorita Vulturi, ¿Quiere agregar algo más a la lista de castigo?

-No Sr. Hudson.

-Entonces le agradecería que se quedara en silencio y no se quejara más-Jane hizo una mueca que el director prefirió ignorar- Mañana empiezan, ¿Quedó claro?

Todos asintieron al mismo tiempo con una cara de fastidio, sabían que organizar todo les tardaría un mes o incluso más, solo esperaban que todo saliera bien y todos estuvieran tranquilos y dejaran sus problemas de lado, o si no se meterían en problemas… otra vez.

***SS***

-¿Podemos hablar?

-No tenemos nada de qué hablar.

Desde que Rosalie le había contado su secreto a Emmett, este no había querido hablar con ella. No la juzgaba, pero no lo entendía. Y se le hacía aún más difícil ir a sus clases cuando el profesor que le enseñaba había tenido una relación con la chica que quería. Las cosas que tenía en la cabeza habían hecho que Emmett se alejara de Rosalie y la evitara como si fuera peste.

-Vamos Emmett, si te lo conté es porque confío en ti.

-Lo sé, y te agradezco que lo hicieras, antes de hacer una locura.

-¿Una locura? ¿A qué te refieres?

-A pedirte que seas mi novia.

El corazón de Rosalie se estrujó al escuchar esas palabras- ¿Piensas que es una locura?

-Ahora si… Rose yo te quiero en serio.

-Y yo a ti Emmett.

-Pero no puedo con esta situación.

-¿A qué te refieres?

-Rose yo no quiero herirte, pero creo que será mejor que nos mantengamos lejos por un tiempo, yo necesito pensar y creo que tú también.

El corazón de Rosalie se apretujó en su pecho. Quería salir corriendo y llorar por todo, llorar por haber sido tan estúpida para contarle a Emmett, llorar por haber estado con Royce y creer que eso era amor, llorar por Emmett, porque una parte de ella decía que lo había perdido.

Pero su orgullo era mucho más grande que las ganas de ponerse a llorar, así que decidió tragarse las lágrimas, levantar la cabeza y no dejarse morir porque un chico no quería estar con ella.

-Bueno-le dijo seriamente- que conste que tú lo decidiste así.

-Rose yo…

-No digas nada-lo interrumpió- supongo que no puedo confiar en ti.

-¿De qué hablas?-le preguntó Emmett confundido hasta la medula.

-Yo te conté mi más grande secreto porque pensé que eras una persona confiable.

-Lo soy-aseguró.

-No, no lo eres-le debatió Rosalie mientras acomodaba su rubio cabello- si lo fueras, no hubieras dejado que eso te afectara, pero lo hace, y supongo que ya no tenemos nada más que hablar.

-Rose, estas malinterpretando las cosas.

-Yo no estoy malinterpretando nada, Emmett. Tú fuiste muy claro conmigo.

-Solo quiero pensar.

-Bueno piensa entonces, pero después no te quejes si soy yo la que no quiere estar cerca de ti.

Y se dio media vuelta para caminar dignamente por los pasillos, dejando a un confundido y triste Emmett.

Rosalie Hale era orgullosa, ese era uno de sus defectos y a la vez cualidades, así que no iba a rebajarse y rogar para que un chico la quisiera, incluso si ese chico era alguien tan especial y único como Emmett Cullen. Su orgullo era mayor de lo que ella creía.

Pero mientras caminaba por los pasillos, no podía evitar el nudo en su garganta y la presión en el pecho que la empezaba a atormentar. Y desde hace mucho tiempo, Rosalie Hale se sintió la persona más sola del universo entero… otra vez.

***SS***

Bella se asustaba cuando se daba cuenta de lo fácil que era enamorarse de Edward Cullen. Era sin duda el hombre más perfecto en la faz de la tierra. Era guapo como el demonio, con su cuerpo atlético, sus facciones perfectas, sus intensos ojos verdes, esos labios con su sonrisa torcida y el pelo cobrizo revoloteado. Además de ser increíblemente divertido, amable y honesto.

Si a principios del año escolar, alguien le dijera que se iba a enamorar de él, se hubiera reído en su cara y dicho que eso era una completa locura. Aunque a veces se sentía así, loca. Loca por él, por sus labios y por sus manos. Ya no podía controlar las emociones y corrientes eléctricas que embargaban su cuerpo cuando los besos se hacían cada vez más fogosos y apasionados.

Habían hablado del tema muchas veces. Edward no era virgen, pero Bella sí. Y después de lo que pasó con su hermana, sin duda se tomaría el sexo de una manera más responsable que su pequeña hermana. No habían dicho cuando lo harían, pero él le había prometido que sería paciente con ella y la esperaría hasta que estuviera lista, y no podía estar más agradecida.

Pero ya no podía controlar sus hormonas adolescentes, y no quería tampoco.

La noche después de la pelea de Jacob y Seth, Edward y Bella estaban en la habitación de esta besándose como siempre. Charlie Swan andaba en un viaje de negocios en Chicago y Vanessa andaba en alguna parte con Alec. Solo estaba la gente que trabajaba en la casa y parecía que el universo estaba confabulando para que Bella perdiera su virginidad.

Cuando Edward subió la mano por su muslo, esta vez no lo paró como otras veces, es más, dejó que continuara su camino. A los pocos minutos, se besaban, tocaban y acariciaban como si mañana fuera el fin del mundo.

-Bella… no creo que… debamos-decía entre beso y beso- para… en serio…

-Quiero hacerlo.

-¿Estas segura?

Bella lo volvió a besar y Edward tomó eso como una respuesta afirmativa. Él nunca había estado con una chica virgen. Tuvo sexo por primera vez a los quince años y con una chica de diecisiete, por lo que desde entonces, sus encuentros sexuales eran solamente eso, sexuales, carnales.

Pero ahora era diferente. Nunca había amado a una chica, y aunque ninguno de los dos lo había dicho, estaba seguro que lo hacía y que ella lo amaba también. A menudo se asustaba con los sentimientos que lo embargan cada vez que estaba con Bella. La necesitaba, la extrañaba por las noches y amaba ir a la escuela, solo para verla. Y no solo eso, quería a Vanessa también, como una hermana pequeña, quería protegerla y le dolía ver como todo se había arruinado en su vida. También se había encariñado con Charlie, él siempre lo había tratado bien, y a pesar de tener esa fachada de hombre serio y rudo, Edward sabía que aún estaba triste por la muerte de su esposa y amor de su vida.

Le encantaba estar en la casa de los Swan, todos eran amables con él y le encantaba cuando Bella hacia la cena junto a Nessie y los invitaban a comer a él y Alec, que últimamente andaba mucho por ahí, después comían los cuatro como si fueran los mejores amigos del mundo y se olvidaban del pasado y los problemas actuales.

También amaba lo increíble que Bella se llevaba con su familia, como sus padres la adoraban y como Alice la consideraba una de sus mejores amigas, también Emmett expresaba su cariño con ella, a menudo le daba gigantes abrazos de osos como si la fuera a quebrar en cualquier momento. Veían películas todos juntos y la vida era buena, por ahora.

Pronto la ropa empezó a estorbar y todo surgió de manera natural. Tal vez no era el mejor lugar, tal vez no era en una habitación llena de velas y pétalos de rosas como sale en las películas, pero para ambos, no había nada más romántico que ese momento.

El momento en donde te unes físicamente con la persona que amas por primera vez, y todo parece correcto, los cuerpos se amoldan y encajan como si fueran piezas de un rompecabezas, como si hubieran nacido por estar juntos.

Bella y Edward nunca fueron de esos chicos románticos que creían en las almas gemelas y el amor sin fin, pero lo que ellos tenían estaba muy cerca de parecerse a eso. Y no importaba lo que dijera la gente, de que eran unos niños creyendo enamorarse, el amor adolescente muchas veces es puro, sorprendente y solo se vive una vez.

Se amaron como nunca y ambos se dieron cuenta de que nunca vivirían algo como eso, esa conexión que solo se da una vez en la vida. Y no importaba que pasara de ahora en adelante, nadie podría quitarles ese momento, por lo que volvieron a amarse… otra vez.

***SS***

Jane estaba enfadada como el demonio, no podía creer que estuviera castigada… otra vez. Su padre la mataría, estaba segura que no le diría absolutamente nada a Alec, como siempre, era el niño predilecto de papá.

Su día no podía empeorar más, se peleó con su profesor de música porque seguía poniendo a Kate como solista principal y eso la tenía más que estresada. Cuando iba hacia la cafetería, un imbécil con el cerebro del porte de un alfiler, según ella, le derramó en la ropa una botella de agua, ella le dijo hasta de lo que se iba a morir. Después se tropezó y la falda se le subió mostrando toda su ropa interior.

Sí, era un mal día para ser Jane Vulturi.

Pero su día siempre podía empeorar.

Cuando se dirigía a la salida, para poder irse del "ayuntamiento de los demonios de Satanás" refiriéndose a su escuela, vio algo que llamó su atención. Tal vez llamó demasiado su atención.

Demetri Stanford besaba apasionadamente a Kate, prácticamente tenía su lengua en la garganta de ella. Y para estar en la escuela y un lugar público, parecía que necesitaban una habitación. Definitivamente no era legal besarse así en público.

Maldita perra-pensaba- me encantaría ir y alejarse de él, tirando de ese asqueroso pelo teñido que parece paja. Él es mío. Mío…. Espera…. ¿Mío?... ¿Qué demonios estoy diciendo?

Aunque quería evitarlo, verlos a los dos besándose como si quisieran comerse, le revolvió el estómago. Primero porque le dio un asco terrible. Segundo porque no creía que Demetri tuviera tan mal gusto. Y tercero porque tenía celos. Aunque ella no lo quería admitir.

Pasó por el lado de ellos haciendo una mueca de asco, antes de dirigirles la palabra.

-Deberían conseguirse una habitación, es muy asqueroso que se devoren en el pasillo, no todos tenemos buen estomago como ustedes.

Y se fue. Molesta con la vida, con Kate y con Demetri… otra vez.

***SSS***

Hola, siento no haber actualizado el lunes pero estoy cero inspiración. Sé que el capítulo no es muy largo pero la verdad es lo mejor que me salió jaja espero que les haya gustado y ahora me pondré las pilas, y trataré de actualizar sí o sí. Espero que me regalen unos comentarios y también les quería pedir si me podrían recomendar unos fics para leer.

Estoy trabajando en varias historias, completamente diferentes a esta pero que me tienen entusiasmada, pero aún no se por cual decidirme. Espero que puedan leerme en esa historia también cuando la publique.

Espero que estén todas muy bien y les deseo un feliz fin de semana. Nos vemos el lunes

Saludos.