Butters miro el cachorrito de la tienda era tan lindo pero seguramente sus padres no lo dejarían tenerlo

— ¿Otra vez tu aquí? — pregunto una voz detrás de él, lo que hizo que diera un leve saltito por el susto, ocasionando una leve risita de la otra persona

No es gracioso Kenny —

Lo siento no pude evitar asustarte —

¿Qué haces tú aquí? — pregunto el más bajito intentando desviar la conversación

Mirando nada mas, supongo que tu otra vez estas curioseando con BlondyChocolate — repuso el rubio acuclillándose ante el cachorro que siempre saltaba al verlos

Si — dijo el rubio intentando no sonrojarse

¿piensas comprarlo esta vez?—

Quisiera pero mis padres no me dejarían conservarlo —

Eso si es una mala pata —

Ya se—

Bueno nos vemos —

Si cuídate —

Había intentado de nuevo volver a ir a ver al cachorro pero la escuela y su trabajo de medio tiempo en el taco bell lo había tenido completamente ocupado esa semana, así que en su primer descanso salió corriendo para ver a su pequeño blondy chocolate, pero cuando llego a Maskotas no lo encontró en su lugar de siempre, busco quizás en otro exhibidor, pero no estaba, una ligera lagrima se asomo en sus mejillas, le gustaba ese cachorro y el parecía haberse entendido con el

Camino después del trabajo apático, mirando hacia el suelo, cuando algo o alguien le salto al pecho haciéndolo caer hacia atrás

—Blondy Chocolate —grito al ver al cachorro lamerlo efusivamente

Sabía que los dos se llevarían muy bien —

Kenny — dijo el chico cargando al cachorro — ¿pero por que?

Lo compre para ti feliz cumpleaños —

Mi cumpleaños es en algunos meses —

Bueno en ese caso — inquirió el chico abrazándolo — feliz no cumpleaños — exclamo mientras le daba un leve beso en su mejilla lo que ocasiono un sonrojo gigantesco en el chico — ahora vamos a tu casa haber si consigo que el rey la reina de corazones te deje conservar al conejo blanco — inquirió con una sonrisa, lo que ocasiono que el chico soltara una risita traviesa, ese dia había conocido dos lados de la vida y simplemente algo en su interior le decía que Kenny podría mostrarle a un mas lados de la misma, tan solo tenía que esperar a que el sombrerero se figara en lo lindo que era la liebre o no