Luego de tanto tiempo sin subir nada, aquí les dejo una nueva actualización.
Capítulo 13:
-Parece que le hubieran disparado…-sugirió el sanador, mientras examinaba al rubio inconsciente.-Aunque, está claro que también ha sido atacado…
-Nunca lo he visto en la aldea…-comentó la señora Granger observando al muchacho, y luego dirigiendo su mirada hacia su hija.- ¿Hermione, estás bien? No has dicho ni una palabra desde que llegamos…
La castaña, no podía estar más que confundida. Ahora, todo le resultaba extraño y difícil de creer.
-No es nada, mamá…-dijo fingiendo tranquilidad.-Es sólo que nunca creí que esto le pasaría a nuestra aldea…
-Oh, querida…-musitó comprensivamente.-Nadie esperaba esto.
-Es un milagro que el chico siga con vida…-las interrumpió el sanador.-Esperemos que sane…
-Pobre chico…
-Sí, señora Granger… Debo admitir, que el muchacho está muy grave…-continuó el hombre.
Aquello, no le agradó a Hermione.
-¿Pero… va a sobrevivir?-preguntó ella discretamente.
Sin embargo, se arrepintió de ello. No quería que su madre comenzara a sospechar por el repentino interés de Hermione hacia el muchacho.
-Esperemos que, así sea, señorita Granger…-le contestó el sanador, sin mucha esperanza.- Bueno, no puedo quedarme ni un minuto más… Me necesitan en la aldea...
-Voy con usted, sanador… Creo que Hermione, puede cuidar del chico, mientras no estoy…-agregó su madre dirigiéndole una mirada.
La castaña, asintió débilmente, mientras ambos salían de la habitación y se iban.
Finalmente, resopló agobiada, cuando notó que tenía un tiempo para ella sola.
Necesitaba pensar en lo que estaba ocurriendo.
¿Draco estaba aquí? ¿De verdad estaba ahí?
Sí, sonaba egoísta, pero se alegraba de tenerlo con ella.
Lentamente, intentó limpiar la herida que cruzaba la mejilla de Draco, y lo observó detenidamente.
¿Los mismos lobos le habían hecho eso?
¿Por qué?
Draco, se sentía extraño y confundido, como si estuviera en una especie de sueño.
Trató recordar lo último que había pasado, y se sintió peor.
Más aún, cuando había fracasado en su intento por asesinar a Theodore.
Obviamente, el bastardo estaba en las mismas condiciones del rubio, puede que inclusive, peor, pero poco le importaba.
Ahora, tenía que ir tras de él, o sería muy tarde. Sabía que Nott, no se iba a quedar quieto.
¿Pero, dónde demonios estaba?, se preguntó el rubio, dejando de pensar en lo otro.
Le pareció oír una voz a lo lejos, mientras sentía que alguien tocaba su mejilla.
Ambas cosas, sirvieron para que se despertara de inmediato.
Poco a poco, la visión se le fue aclarando, hasta quedar completamente sorprendido por la persona que tenía frente a él.
-¿Draco…?-exclamó Hermione, sin poder creerlo.- ¿Estás bien?...
El rubio, la observó por unos segundos, dándose cuenta de que en verdad era ella y no parte de su imaginación.
De inmediato, intentó ponerse de pie, pero lanzó un quejido.
-¿Qué haces? –le recriminó Hermione.-No puedes pararte. Tienes una lesión muy grave en el abdomen…
Pero, él era obstinado, y negó con un ademán.
-… No puedo quedarme ni un minuto más…-respondió, mientras sentía que un inmenso dolor recorría todo su cuerpo.
-Estás muy grave… No puedo dejar que te vayas así… -insistió Hermione.
-Nott, puede venir en cualquier momento, y…
-¿Él es quién te hizo esto?-le interrumpió Hermione.
Draco, asintió lentamente, pero aun así, siguió insistiendo.
-No puedo ponerte en peligro… Es por eso que regrese, Hermione…-le confesó lanzando otro quejido.
-Detente. Estás haciendo mucho esfuerzo.-le rogó sintiéndose apenada por verlo en esa situación.- ¿Y a qué te refieres con qué regresaste por eso?
-Él lo sabe… Nott, lo sabe todo…
¿Lo sabe?, pensó Hermione mientras sentía que esas palabras no significaban nada bueno.
-Perdóname…-le suplicó el muchacho, de pronto.
-¿Perdonarte? ¿Por qué?-preguntó ella aún más confundida y sin poder creer que Draco llegaría a decir algo como eso.
-Todo esto es mi culpa… Yo empecé con esto…-dijo sin poder terminar.
-Intenta calmarte...-le pidió Hermione sin entenderle.-Y explicame todo… ¿Quién es Nott? ¿Y qué es lo que quiere hacer contigo?
Él, la miró directamente a los ojos.
Cada encuentro entre ambos, despertaba aún más la atracción que él sentía por ella.
Exhaló brevemente, y se resignó a decirle la verdad.
Sabía que si había alguien en este mundo que lo entendería, sería ella.
-Él quiere destruirme, es por eso que atacó la aldea…-le explicó.
-¿Por qué?-cuestionó Hermione.
-Porque, sabe que protejo a alguien aquí…-le contestó Draco finalmente.
Hermione, se quedó quieta.
¿Qué es lo que eso significaba?
-Draco…-murmuró Hermione, sintiendo que su corazón se aceleraba.
-Odio admitirlo, pero hiciste que cambiara mi forma de pensar.-confesó obstinadamente.
Ella, no dijo nada, pero sabía que le había agradado escuchar esas palabras.
-Y eso es lo que él no entiende.-siguió diciéndole.-Él es egoísta y jamás permitiría que deje la manada….
La castaña, no sabía que decir. Aún seguía confundida, y sentía que no podía decir nada juicioso, pero tomó algo de valor para poder hacerlo.
-¿Él quiere matarte por mí?-sentenció ella.
-No…-le corrigió sabiendo que lo que iba a decir no sería nada agradable.- Él quiere matarte a ti, para castigarme por querer abandonar a la manada… Nott jamás permitirá que los deje…
Hermione, se quedó quieta.
-Entonces… ¿El problema soy yo?
Draco, negó inmediatamente.
-Tú no eres ningún problema… El problema es él y es por eso que tengo que ir a buscarlo… Él aún está vivo, y sé que regresará…
La chica asintió levemente, pero no sin antes, decirle algo más.
-… La última vez que te fuiste, ocurrió todo esto…-agregó.
El rubio, la observó por unos breves segundos, y por más que no quisiera admitirlo, supo que la castaña tenía razón.
-Al menos, intenta mejorarte… El sanador dijo que estás muy grave.-le insistió Hermione en un último intento por que Draco cambiara de opinión.
-No tienes que preocuparte por mí.-le respondió el rubio intentando no ceder a su petición.- ¿Acaso has olvidado que soy diferente y que no necesito de ningún sanador?
-¿Estás seguro…?-le preguntó Hermione, sin creerle del todo.
-Sobreviviré…-le interrumpió mirando a su alrededor.- ¿Dónde estoy?
-En mi casa…-respondió ella.-Te encontraron a las afueras de la aldea… Ya no había sitio en la iglesia y mi madre insistió en que te trajeran aquí…
-Hicieron bien… De haberme llevado a la iglesia…..-pero Draco, no dijo nada más.
-¿Qué?-preguntó Hermione.
Él, sonrió de costado.
-Estoy maldito… Y cualquier cosa de plata o símbolo sagrado, disminuyen mi poder….-le respondió intentando ponerse de pie.
-Ya veo…-suspiró ella.-No intentes ponerte de pie…
-Dale gracias al guardabosque, por esto…-respondió Draco con otro quejido.
-¿Fue él quien te disparó?
-Bueno, estaba en mi forma de lobo… Creo que cualquiera, hubiera hecho lo mismo…
Hermione, asintió en silencio, y se dirigió a la cocina, por más agua.
-¿Deseas algo?-le preguntó desde ahí.
Pero, Draco no pensaba responderle desde tan lejos.
Rápidamente, se colocó de pie, e hizo un esfuerzo por llegar hasta ella con agilidad.
Hermione, casi dio un grito al verlo detrás.
-No puedes estar de pie…-musitó dejando caer un cuenco vacío.
-Olvidémonos de eso, por un segundo…-le sugirió rodeándola lentamente.- ¿Qué hay de ti? Supe que tu boda será en poco tiempo…
La castaña, miró hacia otro lado, y quiso desaparecer.
-Preferiría, no hablar de eso…-musitó separándose de él.
-¿Por qué?-le cuestionó queriéndola sacar de sus casillas.
-… Sólo, dejémoslo ahí…-contestó ella, y tenía planeado decirle más, pero notó que Draco ponía una mueca de dolor y se tocaba el abdomen.
Demonios, pensó el rubio.
-Te dije que no estuvieras de pie…-le reprochó Hermione, al mismo tiempo que lo ayudaba a volver a la habitación.
-Ya pasó… Sólo va y viene…-contestó el muchacho notando lo cerca que ambos estaban, haciendo que se olvidara del dolor por un momento.
La castaña, sintió la mirada de Draco sobre su rostro. Sabía que si él seguía haciendo eso, ella no tardaría mucho en ruborizarse.
-Deja de mirarme así…-le dijo con algo de valor.
-Lo siento…-agregó él con falsa cortesía.-Siempre olvido que estás comprometida…
-No sigas…-insistió ella separándose del rubio.-No lo hagas más difícil…
-¿Difícil?-cuestionó.- ¿La has estado pasando difícil?
No más que yo, hubiera querido decirle él mismo.
Pero, la tensión que fluía entre ambos, fue aplacada por el sonido de la puerta principal.
-Creo que alguien ha llegado… Vuelve a la cama.-le ordenó Hermione.
La chica salió de la habitación a toda prisa, desapareciendo de su vista.
Cuando, llegó a la sala principal, notó que Harry abría la puerta con algo de brusquedad e ingresaba a la casa, quitándose la capa que traía encima y prendiendo una de las velas para poder observar con mayor claridad.
-¿Todo bien?-preguntó al ver que su prima lucía algo desorientada.-Me dijeron que trajeron a un muchacho aquí…
-Sí…-contestó Hermione, sin poder agregar algo más.
-¿Ha dicho algo?
-No…-mintió acomodándose el vestido.-Es un milagro que siga vivo con semejantes lesiones…
-Tienes razón…-dijo sentándose y mirando a la nada.-No puedo creer que algo como esto haya pasado…
-Ni yo…
-Ginny está completamente destrozada… No quiere ver a nadie… -le comentó.-Toda la familia está pasando por el peor momento de sus vidas… Fred siempre fue uno de los más queridos…
La castaña, se sintió algo culpable, por haber olvidado eso.
-Mañana, se hará una búsqueda con voluntarios… -agregó Harry.-Esos lobos, merecen ser cazados cuanto antes…
Hermione, no quería sonar pesimista, pero dudaba mucho que unos simples humanos, pudieran hacer algo contra esa clase de lobos.
-Harry, son enormes… No creo que…
-¿Cómo sabes que eran enormes?-le interrumpió sin mucho interés.-Tu no estabas ahí…
La chica, sintió que se quedaba sin respiración por un momento.
-Fue Ron… Él me dijo que eran demasiado grandes…-contestó sintiendo que no podría seguir con esto.-No pueden ir ustedes solos, tras ellos…
-No estaremos solos… La ayuda viene en camino…
-¿Qué ayuda?-preguntó Hermione, sin entender.
-El alcalde ha mandado a traer a un especialista en casos como estos… o algo así…
-¿Especialista?-inquirió ella.
-No es cualquier persona, Hermione… Es alguien que sabe sobre esto… Llegará en los próximos días…
La castaña, no quiso seguir preguntando, y se limitó a asentir.
¿De quién podía tratarse?, pensó algo curiosa.
Pero, daba igual, quien fuera esa persona, Hermione sabía, que ni siquiera un especialista, podría hacer algo contra esos lobos.
De pronto, Harry, se colocó de pie, tomó algo de agua, y volvió a colocarse su capa.
-¿Te vas? Pero…-quiso decirle Hermione.
-No puedo quedarme aquí… Tengo que seguir ayudando en el pueblo…-contestó él.
Ella, sabía muy bien, que eso no era verdad. Notaba que Harry andaba sospechosamente preocupado y por la forma en que le había hablado, podía adivinar que estaba así por cierta mujer, que no necesariamente, tenía que ser Ginny. Prefirió no agregar nada más a la conversación y lo dejó ir.
-Descansa un poco… Ya casi amanece…-le sugirió Harry saliendo de la casa.
La chica dio un suspiro, y se cruzó de brazos.
-Tu primo tiene razón… -repitió Draco a sus espaldas.-Ve a dormir… y te prometo que me habré ido para cuando despiertes.
-¿Entonces, no importa que te estés desangrando?-inquirió ella algo molesta por su insistencia.
-Esto no es nada…-contestó señalando su vendaje.
-Eres un verdadero idiota…-sentenció ella dándole la espalda y mirando por la ventana.- ¿Crees que podrás acabar con Nott en ese estado?
Draco, frunció el ceño.
Por segunda vez, ella tenía razón.
Era difícil admitirlo, pero parte de él, quería hacerle caso y quedarse a su lado.
Hacía mucho que no pasaba por esa experiencia, la experiencia de estar en un cálido hogar al lado de la persona que más le importaba en ese mundo.
-¿Y qué si me quedo?-le cuestionó Draco, haciéndola voltear con poca delicadeza.- ¿Dejarías de casarte, si lo hago?
La inesperada pregunta, alarmó a Hermione.
¿Por qué demonios le preguntaba eso?
Eso es todo por hoy.
Dejen review, si les gustó. Saludos!
Rosalie.
