Aquí estamos en el último tramo del relato de la Rebelión Greyjoy, ya escribí lo q más tenía ganas (Varamar, Isla Bella) así q me tarde un poco en hacer este, y terminarlo de paso :P.
PD: dejen reviews a todos los que siguen la historia, quiero saber q les pareció, este y los anteriores jajaja
Stannis
Lord Stannis se encontraba en la proa de la Furia observando las defensas de la islas de Gran Wyk preparándose para desembarcar. Su hermano le ordenó textualmente "Aplasta a esos calamares en Gran Wyk, Ned y yo despedazaremos Pyke hasta los cimientos y de paso nos traeremos la cabeza de Balon jajaja", o eso le pareció, Robert estaba demasiado borracho y la mitad de sus palabras no se le entendían bien.
Los barcos iban de aquí hacia allí y hacia más lejos transportando hombres, armas y suministros. El trono de hierro superaba al trono de piedramar por diez hombres a uno.
Una partida de guerra lo esperaba en la orilla. Stannis los disperso con las catapultas a bordo de la Furia y a flechazos de sus naves mientras se acercaban. Luego desembarcó, y después de que todos sus hombres estuvieran listos, pudo poner bajo asedio a la fortaleza de la isla.
Le llegaron noticias de Ser Barristan Selmy el Bravo de la Guardia Real. Este lideró la fuerza contra Viejo Wyk. Su destreza inigualable junto con cuatro mil hombres de armas ocuparon la isla y sus castillos.
El encargado de la defensa de Viejo Wyk, un robusto hijo de hierro llamado Lenwood de la Casa Stonehouse, que blandía un martillo de guerra, prefirió salir de la fortaleza de la isla y plantarle cara en el campo de batalla.
Gracias a los numerosos barcos transportes, Barristan contó con quinientos caballos, y los colocó a todos en el flanco izquierdo (mientras los hijos del hierro solo contaban con treinta y cinco caballos).
En el campo de batalla en medio de la isla se encontraron los dos ejércitos, los hijos del hierro se abalanzaron sobre sus enemigos. Ser Barristan formó una muralla de escudos para detener la brutal embestida. Sin embargo, ordenó a su caballería cargar y esta después de unos minutos destruyó el flanco derecho de los hijos del hierro, estos empezaron a huir y la caballería empezó la persecución, pero se detuvieron a cierto punto, Barristan tenía otros planes.
Mientras la carga chocó contra los escudos y la lucha se encrudecía en cada minuto que pasaba y era fatal en el centro, donde los más veteranos de Viejo Wyk, protegían sus costumbres, su isla, y su orgullo.
Lenwood Stonehouse rompía escudos de las tropas de trono de hierro como si fueran de cerámica con su enorme martillo; cuando los dejaba indefensos atacaba las cabezas, muchas de estas explotaban por el descomunal golpe. Ser Barristan lo divisó y fue a su encuentro.
Stonehouse embistió a un soldado tirándolo al piso y con un movimiento descendente de su arma le partió la pierna. El grito del chico que no tenía más de veinte días de su nombre fue desgarrador.
Cuando vió a Ser Barristan acercarse lo desafió, en medio del combate y el ruido de espadas y escudos, le gritó: ¡Ven tu capa blanca! ¡Eres el campeón de estos patéticos hombres, acércate y enfréntate a tu muerte pedazo de mierda!
Los dos campeones se lanzaron a la carga. Chocaron la espada y el martillo, una vez, dos veces, la tercera Barristan le desvió el martillo que tenía por objetivo su cabeza y le clavó dos rápidas y profundas estocadas en la clavícula y otra en el corazón, matándolo.
Cuando el gran guerrero cayó inerte al suelo, su ejército perdió toda moral y empezó a huir. Pero la ruta hacia su castillo ya estaba bloqueada por la caballería, muy pocos escaparon y el resto fue tomado prisionero. Barristan se arrodilló y dio gracias al Padre y al Guerrero por poner fin al día sangriento.
Perdió 482 hombres y 28 caballos, en cambio, los hijos del hierro sufrieron 1210 muertos, 425 heridos y casi 3000 prisioneros.
Cuando al día siguiente se asaltó las murallas del castillo, muy pocos quedaban para defenderlo y fue tomado fácilmente. Así cayó Viejo Wyk.
Stannis tenía que tomar la isla de hierro más grande de todas. El asedio continuó durante veinte días más. Sólo esperaba una oportunidad, y esta llegó cinco días después. Una gran hueste salió del castillo esperando atacar el campamento por sorpresa. Pero los soldados Baratheon de Stannis reaccionaron rápidamente y los recibieron con una lluvia de flechas y luego con las espadas en mano. Estos regresaron a su castillo con Stannis y su ejército pisándoles los talones. Supo que los hijos del hierro no eran de quedarse demasiado tiempo sin hacer nada, así de estúpidos son.
Trajeron los arietes listos y comenzaron a golpear las puertas. La mayoría de la guarnición del castillo había salido así que no estaban preparados para ese contraataque. Luego de una hora de golpes continuos con el pesado ariete, la puerta cedió.
Los Baratheon entraron en masa, arrollando toda defensa que pudiera haber. Al final del día, el estandarte del venado ondeaba en lo alto de Gran Wyk. "Ya solo queda Pyke" pensó Stannis. Subió a la torre más alta y observó al barco donde estaba su rey, Martillo del Rey Robert, dirigiéndose hacia Pyke. Donde los dos reyes chocarían.
