Day 13: In Another World

Rated: T

Summary: ¿Qué tenía de malo ser confiado? Nada, suponía, a menos que fueras Sakura Haruno. Pues luego de su inesperado desinterés por él y su recuentro tembloroso, Sasuke tenía la corazonada de que las cosas se iban a complicar.

Disclaimer: La historia es de mi pertenencia, en ella sólo utilizo sin ningún fin de lucro, a los personajes de Naruto, cuyo creador es Masashi Kishimoto. Está prohibido re-suban esta o cualquier otra de mis historias, o adaptarlas. La canción y letra pertenece a Demi Lovato

NA: La trama de mi primer fic. es como mostrar mis fotos de bebé :v

Este va para Andreafenix26, porque fangirleamos juntas :)


.Confident.

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El golpe que Naruto le dio lo mandó al piso. Era una novedad, no el hecho que Naruto y él pelearán, sino que fuera Sasuke quién terminara en el suelo ante su rival, claro que gran parte era debido a que Naruto le había pegado con bastante fuerza (estaba muy molesto) y que Sasuke no hiciera nada para evitarlo.

De alguna manera, entendía el porqué de ese golpe, y también aceptaba que lo merecía.

"¡Eres un maldito bastardo!" Así, entre gritos, Naruto sobre él, con la clara intención de volver a pegarle, Sasuke le veía impasible, aunque gran parte de él quería quitarse al insoportable rubio de encima y regresar los golpes, se abstuvo. "¿Cómo pudiste ser tan grosero con Sakura-Chan?"

Era debido a ella. Sus peleas, o buena parte de estas, eran debido a esa molesta chica.

Sasuke lo empujó, fastidiado que trajera el tema a colación, e ignoró las groserías que Naruto seguía diciendo a pesar de que Sasuke se alejaba de ahí.

Con las manos en los bolsillos, una mueca de fastidio caminó hasta su casa.


Sentía su mejilla latir, dolía. Naruto le había pegado con ganas.

"Tadaima." Dijo cuando entró a su casa, y mientras quitaba sus sandalias, escuchó pasos. Se alertó un poco, pues se suponía estaría solo en casa.

"Okaeri, Sasuke-Chan." La dulce voz de su madre fue un bálsamo para su orgullo herido, pero breve, porque cuando ella observó el daño en su rostro, se apresuró a atenderlo. A veces le molestaba que le siguiera tratando como un niño, apreciaba la atención que su madre le daba, pero ese golpe era algo sin importancia.

"¿Qué sucedió?"

"Naruto." Eso era respuesta suficiente, pero la mirada intranquila de su madre daba a entender que era más que una simple riña de compañeros. "No fue nada, sólo no logré esquivarlo."

De ninguna manera le diría a su madre el verdadero motivo de ese golpe. Ya tenía suficiente con su conciencia.


Bajo la tranquilidad y silencio de su habitación, contempló los eventos del día de hoy.

"No se trata de fuerza o habilidad, mientras no provengas de un clan."

Las palabras habían salido en automático, como una lección aprendida a lo largo de su vida. No había veneno en su voz, y ciertamente su intención no era hacerla sentir menos. Pero la mirada en sus ojos era una de dolor, la desilusión y el peso de las palabras que Sasuke le había dado a Sakura tras una de sus otras invitaciones a una cita, fueron como un balde frío de agua en ella.

Sasuke no se había dado cuenta de el trasfondo de sus palabras, o cuan duras eran para ella, pero cuando Sakura quedó en silencio, y evitó su mirada, ya era tarde para retractarse.

Naruto había estado presente, al igual que Kakashi, pero a diferencia de su maestro, Naruto le dio su punto de vista de manera certera.

Y aunque Kakashi se había mantenido callado, la mirada de decepción que le dio fue más dura que un regaño.

Sakura se retiró primero, despidiéndose de todos menos de Sasuke, y cuando estuvo fuera del alcance, Kakashi se había ido también. Sólo entonces Naruto comenzó a pelear.

Lo que había dicho no era algo grosero o malo. Simplemente repitió las palabras que su padre había usado toda la vida.

Sasuke era un Uchiha, su familia no sólo era la rama principal sino también quienes dirigían el clan, era algo común que ellos mantuvieran una selección en cuanto pareja se trataba.

No era como un compromiso obligado, pero Sasuke sabía que tendría que casarse con alguien del mismo clan, y las constantes insinuaciones e invitaciones de Sakura no tenían futuro, Sasuke sólo le recordó eso.

Y aunque su mente le daba la razón de esta situación, la extraña ansiedad en su estómago no estaba de acuerdo.


Sakura había sido una constante en su vida. Escandalosa como Naruto, pero insegura. Ella tenía más interés en su cabello e invitar a Sasuke a dar la vuelta, que en mejorar sus habilidades. Al principio a Sasuke le había irritado el saber que su equipo sería integrado por una niña sin habilidad y el bocón bueno para nada hijo del Hokage. Según su primo, Kakashi era un gran ninja, y Sasuke solía creer así, pues sabía que su hermano había estado en el mismo equipo Anbu que Hakate Kakashi, pero cuando las misiones empezaron, incluso desde el día uno de la asignación de grupos, Sasuke descubrió que su sensei era un flojo que gozaba de leer porno en público.

Casi se da de golpes contra un árbol. ¿Cómo mejoraría sus habilidades y sería Chūnin, si están atrapado con esta bola de idiotas?

Y aunque diera a lucir sus pensamientos a su familia, su madre le reprendiera y su hermano le daría una sonrisa condescendiente, fue su padre quien dejó en claro que estaba en buenas manos.

Sasuke aún no entendía cómo se había acoplado a ellos, cierto. Pero cada día, cada tonta y ridícula misión le hacía crecer una extraña camaradería con su equipo.

Se había acostumbrado a los retos y peleas con Naruto. A las constantes muestras de afecto de Sakura y a la tardanza de Kakashi.

No había pensado en la posibilidad un equipo sin ellos.

Pero luego del examen Chūnin, donde pasó con éxito, las cosas comenzaron a cambiar.

Tenía sus propias misiones que liderar, y no siempre eran con su equipo. Su sensei no estaba siempre presente. Incluso Naruto, junto a ese extraño sage, Jiraiya, habían salido de la aldea. La única constante era Sakura. O lo había sido.

No pensó mucho en este hecho, el no verla suponía que Sakura había entendido por fin que Sasuke no estaba interesado en ella.

Aun así, se sentía solitario.


La llegada de Tsunade Senju fue una noticia relevante, tanto que incluso había sido el tema de conversación durante la cena.

"Es realmente una sorpresa que regresara."

"Escuché de Kushina, que fue Naruto y Jiraiya quien la convencieron."

"Será que Minato tiene planeado algo."

"Es tu amiga, la que está constantemente a su lado, ¿no Sasuke?"

Confundió, Sasuke no replicó.

"¿Sakura-Chan? Oh, ¿será que le pedirá ayuda con el entrenamiento?" Su madre tenía cierto aprecio por la chica.

"Dudo mucho que tenga la capacidad para ser aprendiz de un Sannin" En cambio el padre de Sasuke, tenía otro pensamiento.

Sasuke había compartido ese pensamiento, Sakura era lista, pero no tenía madera de ninja, y en más de un ocasión se lo dijo, pero que su padre hablara despectivamente de ella le molestó. Sin embargo, no dijo nada.


Luego de que Sakura pasara el examen Chūnin, el equipo Kakashi se desintegró. Naruto estaba en un viaje con Jiraiya, Sasuke enfocado en entrenar. Tomando el tiempo libre que su hermano le brindaba, ser mejor, ser más fuerte, que su padre estuviera orgulloso de él, era lo único que le interesaba. No ver a Sakura era un pensamiento breve en el fondo en su mente.

Aunque había sentido una especie de orgullo cuando su madre confirmó algo que ya sospechaba. Sakura era oficialmente aprendiz de Tsunade Senju. La cara de sorpresa de su padre, él, que no siempre daba a denotar emociones, fue una para recordar.

"¿No es asombroso?"

"Sin duda es... desconcertante."

"No me sorprende." Había intervenido Itachi, con un tono demasiado ligero. "Ella siempre demostró una excelente chakra control, mucho mejor que el de Sasuke o alguien de su generación. Pero tú sabes cuan especial es ella, ¿no, Sasuke?"

Sasuke frunció el ceño, pero no le dio el gusto de contestar a su hermano. Lo conocía bien, Itachi siempre gustaba de molestarlo, y desde que se convirtió en Genin, Sakura era el tema de burla que usaba en él. Bien, se había sonrojado la primera vez que ella se acercó a él, pero tenía seis años, no era como... okay, tal vez Itachi se había enterado de incidente de las manos en el bosque de la muerta durante el examen Chūnin, y el abrazo y... – está bien, tal vez habían ciertos incidentes con Sakura, pero no eran cosas de importancia.


No tenía importancia. Sakura era una chica común. Era su ex compañera, habían tenido muchas misiones juntos, pero era molesta, débil y escandalosa...

Y ya no le hablaba.

No es que le importara, claro. Sasuke tenía cosas más importantes que hacer... pero, había una parte de él, su ego, quien se había sentido ofendido ante este cambio de corazón por parte de Sakura.

Ella solía estar detrás de él como un cachorro, lanzándole ojos de amor y sonrojos cada que Sasuke posaba su mirada en ella. Sakura había aprovechado cualquier oportunidad para tocar su brazo, o colgarse de él, ¿y ahora?

Tan rápido se rindió.

Sasuke decía que no tenía importancia, chicas siempre ataban detrás de él fuera a donde fuera, pero entre ese tumulto de chicas enamoradas gritando por su atención, la voz de Sakura ya no se encontraba entre ellas.


Dos años. Dos años desde la última vez que había hablado con ella.

Ser aprendiz de un Sannin debía ser algo pesado. Por las esporádicas pláticas de su madre, Sasuke sabía que Sakura pasaba todo su tiempo con Tsunade, en el hospital o de viaje constante. Cada que su nombre se mencionaba en su casa (que no era algo muy común) Sasuke se sentía incómodo. Era conflictivo, el querer que nadie la mencionara, pues ella no tenía relevancia alguna en su vida, pero al mismo tiempo quería saber más de ella.

¿Qué hacía? ¿Su entrenamiento era difícil? ¿Lo estaba haciendo bien? ¿Qué tan bien le estaba yendo? Tsunade era un ninja legendaria, su descomunal poder era uno de alabar, además de ser el mejor ninja médico. Sasuke sabía que además de Sakura, sólo otra persona había sido su aprendiz, pero no había llegado tan lejos como ella, pues sólo conocimientos médicos había adquirido.

Pero, ¿y Sakura?

No podía negar que había cierta curiosidad.


Era un adolescente común. Aunque lideraba misiones, tenía la capacidad de derrotar a sus enemigos... aun así, él tenía 15 años, y su cuerpo era uno normal y saludable. Era de esperarse que te tuviera ciertas reacciones o su mente tuviera ciertos pensamientos, en cuanto a un tema en específico. Y cuando miró a Sakura por primera vez en mucho tiempo, se quedó un poco... raro.

No era como si antes no la hubiera visto, pero no con detenimiento, no había tenido la oportunidad, pues ella estaba enfrascada en su propio entrenamiento. Y ahora que estaba frente a él, distinta y confiada, Sasuke enmudeció.

La silueta de la niña delgada que siempre le regalaba sonrisas había cambiado, curvas más definidas, había crecido bastante en varias áreas. Su cabello también, Sasuke no lo admitan, pero siempre creyó que su cabello era bonito, largo e impecable... ahora se mostraba corto. Era como si la imagen de la dulce niña fuera borrada, y una... confiada chica están de pie frente a él. La forma en que se paraba, la silueta de su cuerpo y el aura que daba a mostrar era una que no antes había asociado con Sakura Haruno.

"Cuánto tiempo, Sasuke-kun." Un rápido movimiento incomodo viajó de su estómago a su pecho cuando escuchó su voz, una sonrisa que estaba dudando era inocente, se mostraba en sus labios rosas. Pero fue su el uso del nombre, el sufijo tras él, que logró la intranquilidad de su pecho.

"Hn, Sakura." Porque no tenía nada mejor que decir sin el temor de que sus palabras se atoraran. Fue más molestia hacía sus reacciones que ella provocaba, el motivo de su tono era mordaz. "¿Qué quieres?"

El tono ácido logró su cometido, su sonrisa se desvaneció, y la molestia se dejó ver en su rostro. A Sasuke le sorprendió ver ese gesto en ella, al menos dirigido hacia él. Sakura podría mostrarse con todos, menos con Sasuke. O al menos así solía ser.

Acercándose a él, hasta estar frente a frente, Sasuke sintió nerviosismo. "He venido a hacerte un ofrecimiento."

Ese tono no era uno seductor, ¿cierto? Usando toda su fuerza, mantuvo su máscara de indiferencia.

Al ver que él no hablaba ella continuó. "El examen Jōnin es muy pronto, y como sabes, no es algo tan sencillo, pero con un aliado dentro sería pan comido. Estoy aquí, Sasuke kun, para ofrecerte mi ayuda."

Un bufido salió de sus labios. Irritado y algo ofendido porque ella, supusiera le podía ayudar a él. Eso y el modo en que lo dijo; ¿no sería él quién le hiciera el favor a ella? Su molestia no tenía nada que ver con que su mente pensara, por unos mili-segundos, que ella le propondría otro tipo de actividad.

Recuperando su espacio personal, Sasuke la miró con irritación.

"¿Qué te hace pensar que necesito, o siquiera, quiero tu ayuda?" Si, estaba consciente que sus palabras le lastimarían, pero ella se mostraba soberbia.

Sorpresa para Sasuke cuando sus ojos verdes no mostraron dolor, sino petulancia. Ella cruzó sus brazos sobre su pecho, y Sasuke se reprendió por haber seguido el movimiento y confirmando que sí, Sakura había crecido.

Pero la réplica de Sakura no fue con palabras, en su lugar, Sasuke vio como levantaba su pie, y por un instante creyó le golpearía, aunque claro, ella no lo lograría, pero mientras su rodilla se flexionaba, los ojos de Sasuke estaba más interesados en la piel que su (¿eso era una falda?) y shorts demasiado cortos, mostraban, fue demasiado tarde cuando todo ocurrió.

Siendo honestos, no esperaba que el piso temblara y se abriera ante el contacto del tacón de la bota de Sakura contra la tierra.

Sasuke no tenía la culpa, pues tampoco había tenido tiempo de sentir la cantidad de chakra que estaba siendo utilizada cuando el impacto sucedió. Ante el breve toque de su pie con el suelo, este estalló en muchos pedazos, una fuerza increíble que por un segundo Sasuke creyó una mina había estallado debajo de él.

Atónito, con su trasero en el piso y el polvo de la tierra alrededor, miraba con incredulidad lo sucedido.

Activo su dojutsu con la intención de ubicar a Sakura, quien seguía de pie en el mismo lugar, imperturbable y algo divertida. Lucía tan fresca, y sobre todo, tan jodidamente divertida por lo sucedido. Con pasos saltarines, mano en la cadera y esa sonrisa coqueta, miró desde arriba a Sasuke.

"Supongo que necesitas tiempo para considéralo, ¿neh, Sasuke-kun?" Con la voz demasiado dulce para ser verdadera, ella guiñó un ojo y giró sobre sus talones.

Sasuke, aún en el piso, entendió unas cuantas cosas al verla alejarse.

Uno: Sakura era terrorífica.

Dos: Si quería esa promoción de rango necesitaba de ella.

Y tres: su posición en el piso le daba la ventaja de apreciar otras áreas de ella que también se habían desarrollado bastante bien.

Su último pensamiento le provocó un escalofrío, pues 4: Sakura se acababa de convertir en una gran molestia.

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Fue en agosto del año pasado, cuando Ariz disfrutaba de leer fics, que una inquietud surgió. Le gustaba leer non- massacre au, pero pocos eran la cantidad que había. Ideas de "¿Qué si…? ¿Y si…?" se instalaron en su mente. Tenía miedo de escribir, a decir verdad, pero comenzó con pequeñas descripciones en su celular.

Su primer borrador fue en base a esta trama. Es una muy grande, pues re-escribir Naruto es difícil.

Siempre he dicho cuán difícil es para mí escribí en mundo ninja, la verdad es que mi primer fic (jamás terminado o publicado) es algo así. Por eso, el día 13 fue atrasado.

No pierdo la esperanza que retomare ese fic y lo publicare, solo esperen y vean (a menos que me retire antes de tempo de este fandom y hobby :D )