13.-MEJORAS Y SORPRESAS

Nessie's POV

Pasaron los quince días, en los que mejoré más de lo esperado, así que con mayor razón me dejaron salir del hospital. Me sacaron de la habitación en una silla de ruedas. Todos me recibieron con una sonrisa, Jacob llegó con flores y globos, Bella y Edward con su pequeñín y un gran regalo. Partimos hacia el hotel, ambos me comentaron que hoy salía su vuelo, que no les gustaba tener que dejarme, pero que había unos cuantos problemitas en la empresa. A mi no me importaba, si era algo importante, con todo derecho se tenían que ir. Además yo iba a estar bien cuidada por Jake y Jensen.

CINCO MESES DESPUÉS

Todo en nuestra vida había mejorado, habíamos aclarado las cosas, me contó como se había enterado de que Jensen era su hijo de verdad, al principió me dolió mucho que hubiera hecho la prueba, pero después entendí que era justo, yo lo había abandonado, y que tenía derecho a dudar.

La rehabilitación ya no era necesaria, los doctores habían determinado que no había daños en mi cerebro, así que podría continuar con mi vida normalmente.

Ya vivía con Jacob, teníamos la suite del hotel, ahí había una pequeña sala de entretenimiento aparte de la sala principal, decidimos convertirla en el cuarto de Jensen. Se instaló todo lo necesario, y lo que había en la habitación en la que yo había estado fue removido y trasladado a la suite.

En todo ese tiempo Jake no me había tocado, sentía una necesidad enorme de hacer el amor, más de un año sin hacerlo, me tenía tensa, además Jake aún no lo quería hacer, tenía miedo de lastimarme, aunque yo insistiera en que me sentía perfectamente y los doctores no hubieran tenido ninguna oposición.

Pero esta noche, tendría que seducirlo, era la única opción que el me había dejado. Así que salí de compras a Port Angels. Llevé a Jensen conmigo, estábamos solos en la habitación, Jacob había ido a arreglar unos papeles a Seattle, así que no regresaría hasta la noche.

Entré al centro comercial con Jensen en su carriola, busqué tiendas de ropa interior específicamente, necesitaba encontrar algo bonito.

Entré a un pequeño local que parecía tener buen surtido. Vi hermosos conjuntos, piezas por separado, pero me tope con un conjunto espectacular.

Lo tomé y pague con mi tarjeta de crédito. Después entré a Sears buscando ropa para ponerme encima de la interior. Vi una hermosa blusa semi transparente color azul turquesa con detalles de pedrería en blanco. La tomé y me la probé encima de la ropa que traía, perfecta. Salí de Sears con dirección a Liverpool, donde encontré una hermosa falda unos centímetros abajo de mis nalgas, blanca, justo de mi talla. Saliendo de Liverpool solo me faltaban los zapatos, así que seguí buscando. Pasé por C&A y encontré unos bonitos zapatos de tacón de 10 cm; tacón corrido, azul turquesa, de tela, cerrados por todos lados, solo dejaban ver la parte de arriba de mi pie. Salí con una sonrisa en mi rostro. Subí a Jensen al auto, luego las cosas que estaban en la canastilla de la carriola. Doblé la carriola, la metí al auto y partimos con destino al hotel. Jensen se había portado tan bien. No lloró, ni hizo berrinches, ni nada que otro bebé hubiera hecho.

En el trayecto se durmió, cuando llegamos me dio cosa despertarlo, así que pedí que me ayudaran a bajarlo con todo y la sillita del auto, mientras también me ayudaban con mis compras. Lo subieron a la suite y lo dejaron en la alfombra acostado en su sillita, así que cuando despertara estría donde tanto le gustaba estar, podía estar acostadito en la alfombra durante horas y no llorar, era su lugar favorito. Acomodé el corralito alrededor de él. Jacob había mandado comprar un corral plegable, cosa que muchas veces nos facilitaba las cosas cuando estábamos ocupados, aunque casi no sucedía, yo tenía todo el tiempo del mundo para cuidar a Jensen.

Me metí a bañar, dejé que el agua tibia recorriera mi cuerpo, tallé mi cuerpo, mi cabello y me enjuagué. Envolví mi cuerpo en una toalla y salí al cuarto, vi a Jensen de reojo, necesitaba asegurarme de que estaba bien. Vi el reloj, las 7:00 pm, Jake tardaría una hora más en llegar. Sequé mi cuerpo y me senté desnuda en la cama, saqué las cosas que había comprado de las bolsas en las que estaban. Miré el conjunto y me empecé a vestir, aunque Jake lo quitaría. Puse el brassier, acomodé las copas, me puse el tanga, el liguero y acomodé las medias con este. Tomé la blusa y quité la etiqueta, me la puse y después hice el mismo procedimiento con la falda que, puesta, dejaba ver los broches del liguero. Saqué de la caja los tacones y también me los puse.

Acomodé una mesita que tenía especialmente para maquillarme y peinarme. Me senté frente a esta, a un lado del corralito de Jensen, que ya había despertado y se había bajado de la sillita y estaba jugando con sus muñecos, aunque con trabajos podía caminar era muy hábil y terco. Me instalé en la mesita y con la tenaza termine de acomodar mis rizos, utilicé sombras en tonos azules, y solo puse en mis labios un poco de brillo transparente. Me miré al espejo que me devolvió la imagen de la que ahora era una mujer en todo el sentido de la palabra, tenía un hombre que me amaba y un hijo hermoso. Que más podría pedir. Después de 15 minutos vi a Jensen acomodar su cabecita en un juguete esponjoso, eso me indicó que tenía sueño, así que preparé su mamila, se la di y lo arrullé hasta que se durmió de nuevo, tenía la certeza que, esta vez, mi pequeño angelito no despertaría en toda la noche, además, ya no era de darnos noches de desvelo, era un niño sanito y tranquilo, los días de trasnochar habían quedado en meses anteriores.

Lo acosté en su cunita y prendí el comunicador que había en el cuarto de Jensen y prendí el mío.

Entonces recordé que tenía que preparar otras cosas. Iba a preparar la cena, y algunos detalles románticos más. Saqué las flores y las deshojé. También saqué las velas aromáticas que estaban en unas pequeñas copitas de vidrio, así no habría problema al terminar de consumirse, y unos cerillos. Hice un camino de flores desde la entrada de la puerta de la suite hasta el comedor, y después hacia el cuarto que compartía con Jake, luego coloqué velas aromáticas que prendería cuando terminara de hacer la cena. Preparé la cena en 30 minutos, serví y acomodé la mesa, puse un mantel rojo y cubiertos de plata. Ya con todo listo salí de la cocina a prender las velas. Prendí una por una, y cuando me agachaba por la vela la falda se me subía, estaba tan corta. Y me sentía tan sexy con ella. Iba por la última vela cuando me acordé de los aretes, no llevaba nada de joyería encima.

Terminé de prender las velas y corrí al cuarto. Vi los hermosos aretes azul turquesa que me regaló Jacob antes de irme. Al recordar ese momento una lagrima rodó por mi mejilla, entonces recordé que este día sería de felicidad, limpié la lagrima y seguí buscando más cosas para ponerme. Encontré un brazalete de pedrería azul y blanca y un anillo a juego. Entonces vi mi alianza de peridoto y azabache. Aunque no combinara, decidí que nunca me la quitaría. Salí de la habitación y me fui a sentar al comedor.

Entonces escuché la puerta de la suite abrirse, mi cuerpo se tensó, me puse muy nerviosa, hoy haría el amor con Jake, después de más de un año de no hacerlo.

-Ness, donde…- desde el comedor lo pude ver. Sus ojos se abrieron como platos al ver el camino de rosas, velas y las luces apagadas.

NA: tantatachán… Los dejaré picados, el próximo capitulo viene con lemmon… Espero me sigan con la historia.

Bueno, biepis :DD