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Capitulo 13

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Veinticuatro Horas Antes…

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Con las manos en los bolsillos de su pantalón, tratando de protegerlas del inclemente frió, Dan se sentó junto aquel hombre de mirada triste, que veía en el horizonte los grandes buques que iban pasando por el puerto.

-Alguien les dijo- sentencio Dan- te prometo que…

-Ya no hay nada que hacer Dan….- Booth desvió la mirada para que su interlocutor no viera aquel brillo de lagrimas que empezaba a aparecer en sus ojos- le falle… le falle a Bones….

-No Booth…- lo interrumpió Dan, posando su mano en el tenso y frió hombro del agente- ¿no eres tu quien dice que la esperanza es lo ultimo que se pierde?

Booth sonrió con melancolía.

-Eso por que nunca había sentido que era perder una de las dos cosas que más me importan….- con un ademán rápido, Booth seco la primera lagrima que había logrado salir de su ojos derecho- Brennan y mi hijo son lo que mas aprecio en esta vida Dan…. Y hoy le falle a ella, hoy le falle a mi Bones.

-Menos mal que estoy yo aquí Booth.

-¿A que te refieres?

-Me refiero a que pase lo que pase….- Dan rebusco entre los bolsillos internos de su chaqueta, para dejar a la vista una tarjeta blanca- la vamos a encontrar.

Dan movió entre sus dedos la tarjetita blanca, la cual Booth tomo en sus manos.

-¿Quien es…. Ania Waithell?

-¿A veces es bueno tener contactos de americanos que trabajen por fuera no?

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La comisaría rusa en un amplio edificio que se extendía por toda una cuadra en una de las gélidas calles de Moscú.

-¿Es usted el agente Dan?

Un hombre de tez blanca y traje oscuro apareció frente a ellos, haciéndolos parar de un brinco ante su llamado.

-Soy yo…- se adelanto Dan, viendo que el hombre miraba a Booth- él es el agente Booth del FBI.

-La comandante Waithell los espera, si me siguen les indicare el camino.

A paso lento, muy lento para el gusto de Booth, fueron pasando barias secciones de cubicuelos de trabajo, en los cuales sus ocupantes les dieron una que otra mirada, sin mucho interés.

El hombre que los guiaba abrió la puerta de un amplio despacho, justo al final de aquel pasillo.

-Vaya…. ¡Pero no pensé volver a verte nunca mas Dinny!

Una mujer de tez blanca olivácea se paro de su escritorio para darle un efusivo abrazo a Dan, quien respondió enredando sus manos en el pequeño tallo de la mujer.

-Yo también estoy muy feliz de verte Ani- concedió él con una sonrisa.

-¿Bueno, que no nos presentas Dan?

-¡Oh! Por supuesto…. Este es el agente especial Seeley Booth del FBI…- Ania estrecho su mano delicadamente con una sonrisa que enmarcaba sus profundos ojos miel.

-Bueno, no quiero sonar descortés pero... ¿a que debo tan sorpresiva visita Dinny?- pregunto la mujer enfocando sus ojos en los de Dan.

-Me lamento que no son buenas circunstancias las que nos traen hoy por aquí Ania.

La mujer asintió y rodeo su escrito, no sin antes hacerles una invitación para que tomaran asiento frente en dos sillas frente a su escritorio.

-Cuéntame todo Dan, y nada te guardes- Ania pozo sus codos sobre el escritorio, entrelazando sus dedos a un lado de su rostro.

-La razón por la que vinimos desde tan lejos Ani es por que necesitamos tu ayuda- Dan le miro a Booth, quien asintió ante su mirada- creo que será mejor que el agente Booth te lo cuente, y de ante mano te digo que por favor nos ayudes.

-¿Agente Booth?- lo alentó ella.

-Necesito de su ayuda para encontrar a mi compañera….- empezó él, con un tono de voz más que audiblemente abatido- a sido secuestrada desde los Estados Unidos, y le hemos seguido la pista hasta aquí, pero no hemos podido rescatarla.

Ania sopeso sus palabras, sin quitarle la mirada de encima.

-¿Tiene alguna idea de quien se la a llevado?

-No lo se con certeza, lo único que sé es que el bastardo que la puso en esto se la tuvo que dar a una organización de… de trata de personas- ante tales palabras, los ojos de la mujer se abrieron como platos.

-¿Es… es su compañera la Dra. Temperance Brennan?

Tanto Booth como Dan, se sorprendieron.

-¿Cómo lo sabe?

Ania desenlazo sus dedos lentamente, justo antes de pararse como un resorte de su acolchonado asiento.

-No pensé que consiguieran hacerlo….- decía ella, mientras rebuscaba una carpeta de un archivador gris- de verdad que no lo pensé….- agrego, mientras sus dedos seguían pasando rápidamente los bordes de los múltiples archivos.

-¿De que esta hablando?- pregunto con impaciencia Booth.

Ania saco con dificultad un gordo archivo color cartón.

-"Los dioses" es como se hace llamar esta banda de trata de personas, en especial de mujeres- Ania abrió en la ultima parte del gran archivo, de esté, desprendió de un clip amarillo una fotografía y una fotocopia- sabia que su nombre y cara me sonaban de algo; si hubiera sonreído lo hubiera reconocido agente Booth.

Ania dejo frente a ellos una fotografía de Brennan, junto con un recorte de periódico fotografiado. Era aquella nota que les habían hecho tras el juicio de Max. Aquella fotocopia ocupo solo por unos minutos la atención de Booth, ya que sus ojos se quedaron el la fotografía de Brennan, aquella en la que aparecía en la firma de su primer libro.

-¿Cómo sabe de ella?

-Hemos venido siguiendo la pista de esta banda durante un año desde que conocemos de su existencia. El nombre de su compañera fue mencionado solo una vez por el que creemos el líder de la banda…..- Ania abrió el principio del archivo para sacar, esta vez, una fotografía de un hombre de ojos verdes y pelo rizado- Sachel Sirkacoff menciono a su compañera una ocasión en una llamada telefónica hace seis meses; por eso la investigamos, pero no creímos posible que lograran atraparla, después de todo esta involucrada con el FBI.

Aquellas palabras solo hicieron que Booth comprobara lo que ya sabía:

Era su culpa. Si él hubiera estado más pendiente de Brennan no estarían en aquella situación.

-Supongo que si una banda de estas se la a llevado, a debido de ser la de Sirkacoff.

-Si ya saben de ellos… ¿Cómo es posible que sigan operando?- pregunto Dan.

-No a sido fácil Dinny…. Estos tipos la tienen clara: no hacen nada por los medios convencionales; ni un teléfono, ni una dirección fija, nada, todos sus empleados han de vivir en los sitios donde hacen sus porquerías.

-¿Y como saben que es este tipo en particular?- pregunto Booth, dejado bajo su dedo índice la foto.

-Fue el nombre que nos dio nuestro informante justo ates de que lo atraparan, suponemos nosotros, ya que no volvió a establecer contacto; de eso ya hace tres meses.

-¿Informante?- cuestiono Booth.

-Uno de nuestros agentes, lo infiltramos con un arduo trabajo…. Pero supongo que no valió de nada- respondió ella, mientras ambos notaban como su mirada se ensombrecía- usted no es el único que carga con culpas agente Booth, después de todo fui yo la que le sugirió a Donavon tomar ese puesto.

-¿Como sabes que esta muerto?

-Bueno, eso creemos Dan, no se si sabrás pero un agente encubierto debe dar señal de vida cada principio y final de semana…. Y él lleva ocho meses ausente, así que….

-No se como es acá en Rusia…- interrumpió Booth- pero después de los nueve meses es caso perdido, ¿Por qué lo dan por muerto tan pronto?

-Estamos hablando de hombres sin escrúpulos agente Booth, hombres a los que no les importa nada arruinar vidas a lo largo y ancho del globo terráqueo… ¿cree usted que van a tener misericordia por un polo?

-Puede que tenga razón, pero también cabe la posibilidad de que no pueda dar esas señales de vida sin dejar al descubierto su identidad, tal vez este hay metido, incluso recaudando información, para cuando pueda dar esa señal, tener lo necesario para hundirlos y sacarlo a él.

-¿Por qué tengo la leve impresión de que es usted más optimista que yo agente Booth?

Booth agacho la mirada al reconocer en el fuero de sus palabras aquel deseo desesperado por que aquello fuera verdad.

-Por que tal vez sea la única salida para sacar a Brennan de esto.

Respondió él, asiendo que una sonrisa compasiva saliera de los labios de Ania.

-Ojala tuviera más con que ayudarlos, pero la verdad es que….

Los tres dieron un brinco ante el portazo que se escucho cuando el mismo hombre joven, aquel que les había llevado hasta la oficina de la mujer, entraba con el aire entrecortado.

-Mas le vale que tenga una buena razón para interrumpir esta conversación agente Dushma- le reprendió la mujer.

-Lo es….- respondió el hombre, llevándose una mano al pecho para respirar- alguien ha llamado y… y dado un código que es para el comandante Saltverch, pero él no esta, así que como usted es la siguiente al mando…..

-¿Cuál a sido el código?

-"Ramdom00354"

-¿Qué?

-Eso a dicho… aunque no que por que a especificado que tenia que ser el comandante Saltverch….

-Vete y deja esto en mis manos… y ni una palabra de esto al comandante.

Tanto Booth como Dan se dedicaron una mirada dubitativa.

-¿Todo bien Ani?- pregunto Dan.

-Ese es el código… aunque no me explico como…..- Ania parecía hablar con ella misma, mientras se ponía el arma en el cintura- ¿Qué tan enterado esta el FBI de esto?- cuestiono para su sorpresa la mujer.

-No lo sabemos, hemos venido muy rápido sin saber si nuestro amigo les a dicho algo, pero lo más seguro es que si…. ¿Qué pasa?- pregunto Booth, al ver la mirada que tenia Ania, sin ser capaz de descubrir bien que era aquello que había cambiado. Ella los miro atentamente, y tras un suspiro les dijo:

-Es su día de suerte… ese era el código de Donavon para una reunión inmediata a las afueras del aeropuerto…..después de todo tenia razón agente Booth, Donavon no esta muerto….

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Continuara…

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Bueno, espero que les haya gustado ;)

Muchos besos y abrazos para ti si haz llegado hasta aquí.

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