Les quise dejar estos dos capítulos para que disfruten este fin de semana. Deseo que les guste y espero con cariño sus reviews.
CAPÍTULO 13
LA INELUDIBLE REALIDAD
- Tom, te necesito – decía totalmente inundada por las lágrimas
- ¿Estás en tu apartamento?
- No, pero voy para allá.
- Te veo en media hora.
Ya en el apartamento de la ejecutiva, se encontró con una Sakura llorando de una manera que la conmovió profundamente. Corrió para abrazarla.
- Sakurita, entré con la llave de emergencia. ¿Qué pasó?
- Se acabó Tom, lo arruiné, fui a buscar a Shaoran, le pedí perdón y él… él me rechazó Tom – seguía llorando mientras la azabache acariciaba su cabello con cariño.
- El amor no se acaba Sakura, puede que esté debilitado y herido, pero… No creo que se haya terminado esta historia entre ustedes.
- De verdad piensas eso?
- Si – le decía con esa sonrisa brillante y llena de ternura – Así lo creo, conozco a Shaoran y es obvio que se sienta herido, pero si luchas por él, si le demuestras que de verdad deseas estar con él, no podrá resistirse, ya verás.
- Gracias Tom, ¿qué haría sin ti?
- jajajajajaja no digas eso, para eso somos amigas ¿no? Vamos, ve a ponerte cómoda mientras preparo algo de té
Se dirigió al baño un poco mas tranquila, lavó su rostro y soltó su cabello. ¿Quién lo creería? Sakura Kinomoto sufriendo por un hombre, aunque sabía perfectamente que era la única culpable, aún así, jamás lo habría calculado. De todas maneras, no se arrepentía, Shaoran era lo mejor que le había pasado, en los pocos días que estuvieron juntos la llenó de un amor tan sincero que embargó su corazón. Se detuvo a mirar la cadenita en su cuello… ¿Y si era el destino que los unía? De repente pensó en esa leyenda… El hilo rojo del destino, que nunca se rompe. Quizá Tomoyo tenía razón y era solo un momento de sus vidas pero en realidad estarían juntos para siempre.
- Sakura… Pensé que estarías en tu cama.
- ¿Ahhh? Me distraje perdón, pero ya me acostaré.
Su amiga también ya tenía su pijama puesta, se iba a quedar con ella como cuando eran niñas o cuando se necesitaban.
Tomaron un poco de te antes de ir a la cama. Sakura recordaba que la última persona que había ocupado ese espacio había sido Shaoran. Dijo en un susurro – Dulces sueños Shaoran- En otro lugar de la ciudad un joven ambarino se hallaba en su cama, antes de caer en brazos de Morfeo susurró – dulces sueños Sakura-
0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0
- ¡Tomoyo, me veo horrible!
- Nada que no podamos cubrir con maquillaje, déjame ver…
Sakura simplemente se dejó hacer, su amiga era una experta con el maquillaje y necesitaba un verdadero milagro, tenía sus ojos hinchados lucía cansada y pálida.
Al terminar se arreglaron y se dirigieron a la oficina, llegaron saludando a la amable recepcionista. Era el día previo a la gran junta, cuando llegaron encontraron a Yamazaki en la puerta con cara de angustia.
- Yamazaki ¿qué pasa?
- No te puedo mentir jefecita. Es serio.
- Vamos a la oficina.
Entraron los tres, Sakura ubicándose en su gran escritorio y los dos restantes frente a ella.
- Ahora si Takashi y sin rodeos.
- Estaba haciendo la última revisión anoche. Y… -suspiró- Hacía falta un dato producto de la última fusión, fue información que la empresa que compramos no pasó a tiempo y no ingresó sino hasta ayer.
- ¡¿QUEEE?!
- Si, y eso nos lleva a replantear gran parte del informe, así como las metas y proyecciones.
- Pero… Pero es imposible Takashi, no alcanzaremos, la junta será a primera hora mañana. – Se levantó de su asiento y caminaba desesperada por la oficina- ¡Maldita sea! Esto no puede ser, estábamos cerrando año de una manera magnífica ¡¿Cómo pudo pasar esto?!
- Bueno… Pues, en realidad estuve hasta media noche y los cálculos que pude hacer muestran que igual terminamos el año con los números a favor en excelentes condiciones. Por eso no debes preocuparte, seguirá siendo tu mejor año en la presidencia. Mi preocupación es por lo dispendioso del asunto.
- Ok, Ok, lo que me dices me tranquiliza un poco. Creo que… Podemos organizarnos. Tu secretaria Takashi, ¡en qué semestre va en la universidad?
- Está esperando graduarse pero ya terminó.
- Perfecto, ella trabajará con nosotros, también la señorita Sasaki
- ¿La recepcionista?
- Si, también tiene conocimiento y experiencia en esta área. Y Tomoyo, y tú… Podríamos hacer dos equipos, uno para trabajar en el informe de gestión y los demás en metas y proyecciones ¿les parece?
- Pero no puedes estar en ambos equipos, y nadie tiene tu conocimiento Sakura. – intervenía Tomoyo-
- No te preocupes, ya mismo contrataré un asesor, ustedes encárguense de los demás. Takashi trae todo el material, pero por favor que no falte una sola factura, lo quiero todo acá. Tom, tu encárgate de buscar reemplazo para las señoritas que trabajarán con nosotros. Los espero en 15 minutos en la sala de juntas.
Ambos empleados salieron del lugar a toda prisa, no había tiempo que perder.
- Yue.
- Hola mi cerezo, ¿cómo estás?
- Bien… Mira, te necesito, ¿estás muy ocupado?
- Mmmmm pues si te soy sincero… No, solo que estoy acompañado.
- Ay Yue por Dios, ¿tan pronto me olvidaste?
- jajajaja Nunca cerezo, pero ya ves, tampoco me iba a quedar llorando.
- No cambias mi querido amigo, pero te necesito para algo muy urgente, te contrataré como asesor por el día de hoy pero te necesito aquí ya… Si pudieras teletransportarte serías de gran ayuda.
- ¿Así de grave es?
- Si, mucho y necesito una persona de tu conocimiento y experiencia
- Pero tú eres brillante Sakura.
- Aún así requiero tus servicios Yue.
- En ese caso… Dame… 20 minutos ¿si?
- Gracias Yue, sabía que contaría contigo.
Ya reunidos en la sala, se dedicó a explicarles la situación y lo urgente de poner todo su entusiasmo en eso, pues solo contaban con ese día para hacer todos los ajustes necesarios.
- Señoritas, tomen esto como una prueba – se dirigía a las asistentes y recepcionista- De su desempeño en esta labor, dependerá un ascenso en sus cargos y un generoso aumento de sueldo. En cuanto a ti Yue… obtendrás un muy buen salario después de tu servicio. Contrataré un servicio de Catering para que nos atiendan todo el día, desde café hasta el desayuno, almuerzo, cena, lo que sea necesario pero debemos encerrarnos literalmente en este lugar. Entonces, Yo trabajaré con Tomoyo y la señorita Sasaki y tú Yue con Takashi y la señorita Mihara. Vayan organizándose y yo hablaré con las secretarias que llegaron para darles instrucciones.
Salió de la sala de juntas para su oficina con el fin de reunirse con las otras señoritas que cubrirían los puestos de las ausentes.
- Señoritas, muy buenos días. Se les ha contratado por el día de hoy por parte de una agencia especial. Se reunirán un rato con el jefe de personal quien les explicará sus funciones pero yo tengo que darles algunas instrucciones. Quien ocupe la recepción sepa que soy muy estricta con eso, siempre amable pero seria y respetuosa. Nadie que venga buscándome a mi, o al señor Yamazaki será recibido, sin excepción. Lo mismo va para las que estarán como secretarias, no recibimos llamadas de nadie pero toman todos los mensajes aún los que crean insignificantes. Su horario laboral por el día de hoy no está definido, no sabemos a qué hora salimos de acá, pero no se preocupen, se les proporcionarán sus alimentos para que no tengan que salir y se les dará una compensación monetaria adicional a las horas extras de trabajo. Agradezco mucho que estén aquí prestando sus servicios.
Todo estaba listo, tendrían un día muy largo frente a ellos y debía ser aprovechado.
0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0
Toc Toc
El sonido de la puerta de su oficina lo sacó de sus pensamientos, se encontraba analizando unos resultados que darían nuevas luces sobre la enfermedad que experimentaba Nadeshiko Kinomoto. Al parecer el aumento de una hormona provocaba que la enfermedad se desencadenara y el paciente presentara sintomatología.
- Shaoran… - Era Meiling.
- Ah Meiling, pasa por favor.
- Mira, en primer lugar permíteme disculparme por lo de ayer, no debí presionarte.
- No te preocupes por eso.
- Bueno, en segundo lugar… Vengo porque salieron los resultados de los hermanos Kinomoto. – Esto lo dijo con voz seria-
Él tomó los papeles en sus manos y los estudió cuidadosamente, notando que la enfermedad estaba presente en el cromosoma X… - ¡Sakura!, Meiling ,estás segura?
- Si Shaoran, lo revisé varias veces y los resultados son los mismos, ella es la portadora. Pero eso no es lo peor. Revisa el otro, donde muestra los niveles de la hormona que estudiamos y desencadena los síntomas… Shaoran, esto es serio.
- Lo sé, lo sé…
- El problema es que así la llamemos hoy… No hay nada que podamos hacer, es decir, no han aprobado en inicio de las pruebas con los medicamentos que se han desarrollado. ¿Has sabido algo al respecto? - preguntaba Yuang
- Precisamente en eso estaba, ya lo aprobaron pero como siempre piden que la población sea aleatoria, así que por más que desee no puedo dársela a ella. Eso nos traería consecuencias gravísimas.
- Es un dilema en verdad y más para ti
- Ahhh Siiii… Ellos son mi familia y estar viviendo esto es una pesadilla y más aún cuando no puedo hacer nada.
- Si, pero… no me refería a eso, me refiero a tus sentimientos por Kinomoto.
- ¿Qué dices?
- Shaoran… Eres tan transparente como un niño, no puedes disimular tus emociones y, es demasiado obvio, casi te desmayas ayer cuando la viste.
- No exageres Meiling.
- ¿Ah no? ¿Estoy mintiendo acaso? Por favor, podrías besar el suelo por donde pisa, mira, no sé qué tipo de relación tengan ustedes pero hazte un favor y ¡dile lo que sientes! Eres un buen hombre ¿sabes? Y debes hacer lo posible por ser feliz.
- ¿Lo crees de verdad?
- Claroooo y Kinomoto sería realmente idiota si no se da cuenta. ¿Piénsalo si? Y piensa también qué haremos, cómo se lo informamos a la familia y respecto al medicamento de prueba, hay muy buenos pronósticos al respecto, y si logramos retrasar el proceso sintomático… Todo será mucho más fácil.
- Sakura, Sakura, mi Sakura… ¡Esto no puede ser cierto! – se sentía frustrado, tenía deseos de salir corriendo y abrazarla como si con eso pudiera protegerla del mundo y de lo que tendría que vivir.
Sabía que no podía ir a buscarla, estaban terminando los preparativos para la reunión anual a la que supuestamente él debería asistir, sus padres eran accionistas de esta corporación, pero nunca había asistido, para eso estaban los representantes. Igualmente se arriesgó a llamarla.
- Oficina de la señorita Kinomoto
- Buenas tardes, mi nombre es Li Shaoran, doctor de la señorita, ¿podría comunicarme con ella?
- Lo siento mucho, tenemos órdenes estrictas de no pasar ninguna llamada
- Y ¿Tomoyo?
- Se refiere a la señorita Daidouji, está en la misma reunión, nadie puede salir. Pero por favor déjeme su mensaje y con gusto se lo daré en cuanto sea posible.
- Bueno, si no hay otra opción. Le repito, mi nombre es Li Shaoran, dígale que necesito hablar con ella de carácter urgente. Que en cuanto pueda me llame a mi oficina. Le agradezco mucho.
- Con mucho gusto, le daré la información. Buenas tardes.
0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o
Trabajaron hasta la media noche, estaban totalmente exhaustos pero muy complacidos, el informe había quedado mejor que el anterior gracias a la ayuda de Yue.
- Agradezco a todo por su esfuerzo, créanme serán bien recompensados y esperamos que nos vaya muy bien en la junta de mañana. Señoritas Mihara, Sasaki y Daidouji, por favor acompáñenme a mi oficina.
Ya reunidas en la oficina de Sakura.
- Han tenido un desempeño sobresaliente hoy, eso me habla de sus capacidades. Por eso he decidido ascenderlas en sus puestos. Así que mañana necesito un currículum actualizado para iniciar con el proceso de reubicación. Es todo, traten de descansar y reitero mis agradecimientos para con ustedes.
Todos salieron de la empresa, totalmente exhaustos. Sakura y Tomoyo iban en el auto de la castaña, primero pasó para dejar a Daidouji y luego se dirigió a su casa. Agradecía estar tan cansada, deseaba dormir profundamente y así no ser víctima de sus pensamientos que eran oportunistas y la atacaban en sus momentos de debilidad.
Al llegar a su apartamento, solo se quitó la ropa y se acostó sin pensar en nada. Tendría un día importante por delante.
0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0
- Touya, por fin me puedo comunicar contigo.
- Shaoran, ¿por qué llamas tan temprano? Y desde tu oficina.
- Tengo los resultados de los exámenes y no son buenas noticias, pero no he podido contactar a Sakura.
- Lo se, está con ese tema de la junta y cuando eso pasa se pierde del mundo, pero me preocupas ¿que pasó?
- Es ella Touya.
Esas palabras acabaron de despertarlo, preferiría mil veces ser él el portador y no su hermanita, su querida hermanita, ahora las dos mujeres de su familia víctimas del terrible destino.
- Pero eso no es lo peor… ¿Podrías venir antes de la junta?
- Son las 6:30, a las 7 estoy allá.
Se apresuró a arreglarse, ese día no iría al hospital pues era su día de descanso, primero donde Shaoran, después a la junta; no le gustaban esos temas financieros pero sentía que estaba apoyando a su hermana y eso era importante para él.
Entró por los pasillos del hospital a toda prisa para ver a su amigo y se preocupó cuando vio la angustia reflejada en el rostro de Li.
- ¿Tan grave es?
El otro solo asintió, se sentó con él y le explicó todo lo que habló con Meiling el día anterior, agradecía el hecho de tratar con un médico que comprendería con mucha más facilidad lo que sucedía.
- Shaoran… ¿Qué vamos a hacer? Es mi hermana. Ella es mi tesoro y es muy joven.
- Lo se Touya… He pasado toda la noche en este lugar solo pensando, sé que debe haber algo que se pueda hacer, un método.
Se quedaron ambos pensando algún rato, hasta que Touya se fijó en la hora, debía partir rumbo a las oficinas. – vuelvo cuando termine la reunión ¿si? Y trata de descansar aunque sea un rato, ¡te ves fatal! – le dijo sonriendo.
0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o00
- Respira profundo Sakura, no es la primera vez que enfrentas esto, ha sido nuestro mejor año por mucho, estás preparada. Tú puedes Sakura Kinomoto –Se decía a sí misma la alta ejecutiva antes de salir de su oficina.
- Es hora Sakurita – le dijo Tomoyo –
- ¿Ya llegaron todos?
- Si, faltan 3 minutos para las 8 y están todos ubicados y con sus respectivas carpetas.
- ¿Ya llegaron los meseros? ¿Tienen todo listo?
- Si, todo está preparado, solo faltas tú.
Tomó a su amiga de la mano para tratar de calmarse. – Tom, tengo miedo-
- Eres la persona mas valiente que conozco Sakura, eres hermosa, brillante, has logrado lo que muchos pensaron que no harías, eres nuestro orgullo. Todo estará bien.
Era el abrazo que necesitaba, se encaminó con paso firme, vestida tan elegantemente como estaba acostumbrada, toda ella completamente pulcra, abrió las puertas de la sala para encontrarse con mas de 20 pares de ojos mirándola fijamente, algunos con orgullo como sus padres y hermano. Otros… Con un tanto de morbo, otros, de forma burlona como si esperaran que cayera. Pero no, nunca les daría ese gusto, aunque la niña tímida que aún vivía en ella temblaba de miedo al ser objeto de toda la atención. Se puso frente a la concurrencia, aclaro un poco su garganta y dio inicio a la reunión.
- Bienvenidos a la junta anual de accionistas, en primer lugar quiero saludar a los señores Fujitaka y Nadeshiko Kinomoto, accionistas mayoritarios y pilar de esta compañía y todos ustedes tanto accionistas como representantes; daremos inicio a esta junta en la que presentaré el estado real de la empresa al día de hoy, los negocios realizados y las proyecciones y metas. Las preguntas las dejaremos para el final, cada uno de ustedes tiene en sus manos el informe detallado.
Aquella reunión se tornaba densa, pero los rostros de aquellos que la miraban con suficiencia cambiaron a expresiones gratas, la gestión de la señorita Kinomoto había sido realmente impecable y todos estaban complacidos.
En un momento se sintió mal, mareada, un poco perdida. Pero no podía darse ese lujo, así que concentró toda su atención en continuar con la reunión. Cuando pasó el momento de su intervención llamó a Touya con un gesto.
- Sakura, ¿te pasa algo? ¡estás pálida!
- Hermano, me siento rara…
La charla entre los hermanos fue interrumpida cuando uno de los accionistas empezó a hablar.
- Señorita Kinomoto, ha sido una excelente gestión, hemos quedado maravillados con el estado de las empresas. Así que en esta junta propongo una moción para ratificarla en su puesto por otro año mas. – Todos los demás asintieron y empezaron a aplaudir, ella se sentía feliz y orgullosa, pero por algún motivo su cuerpo no respondía. Touya fue a traer un vaso con agua para ella y justo en ese momento perdió por completo sus fuerzas, todo era oscuro y quedó inconsciente.
Alarmados todos corrieron hacia ella.
- Denme espacio por favor – decía Touya – Déjenla respirar, Tomoyo, llama una ambulancia es urgente.
La asistente corrió obedeciendo la orden de Touya.
- Hijo, ¿en realidad crees que sea necesario? Es posible que solo esté cansada.
- Llevémosla a su oficina mientras tanto.
La llevaron con mucho cuidado hasta acostarla en el sofá. – La ambulancia está en camino – intervino Tomoyo.
- Llama a Shaoran, dile que es urgente, que vamos para allá.
- Si, si claro.
- Hijo, ¿no te parece que exageras? quizá solo está cansada y se descompensó.
El mayor de los Kinomoto miró con tristeza a sus padres allí presentes debatiéndose si decirles o no lo que sabía. Pero este era un asunto importante que no podía ocultar.
- Papá, mamá, mi alarma es porque… Es posible que este no sea un desmayo común. Sakura… Sakura tiene tu enfermedad mamá.
- ¿Qué? ¡Eso no puede ser! ¿Cómo lo supieron?
Los paramédicos irrumpieron en el lugar llevando una camilla, confirmando lo dicho por Touya, no era un desmayo normal porque no había reaccionado aún, se dispusieron a marchar al hospital.
- ¿Pudiste comunicarte con Shaoran?
- No, pero lo seguiré intentando.
- Tomoyo, por favor, quedas al frente de todo, de despedir a los accionistas y todo lo que suceda en adelante. Confiamos en ti – decía Fujitaka mientras trataba de calmar a Nadeshiko.
0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0
Por fin se había decidido descansar un rato, había dormido por dos horas, pero fue interrumpido por su secretaria.
- Doctor Li, perdón, no lo molestaría si no fuera urgente.
- ¿Qué pasa?
- Es la señorita Kinomoto, vienen para acá en ambulancia, el Dr Kinomoto viene con ella y desea que les espere en la entrada para ir con ellos.
No había terminado de hablar con su secretaria y ya estaba corriendo por los amplios pasillos del hospital, con una opresión en el pecho y el remordimiento si algo le llegaba a pasar.
Sakura por favor… Necesito que estés bien, te necesito a mi lado
Siiiiiii lo sé! si pudiera también me lanzaría tomatazos... Para acabar de completar el drama sentimental llega esto.
Ya veremos qué pasa de aquí en adelante, por el momento sabemos que es Sakura quien porta la enfermedad ¿Qué podrá hacer Shaoran al respecto?
Les cuento! estoy escribiendo los últimos capítulos de esta historia, se que la anterior fue muy romántica e idealista, pero esta si es un poco más dramática, así que atentos!
Como siempre, besos, abrazos y todo mi amor para ustedes queridos lectores.
Ale-San
