¡Hola!

He venido como prometí a dejarles un pequeño regalo, espero que les guste.

Simplemente amo escribir los capítulos de Sessho, me encanta meterme en su cabeza y dejar estragos en ella xD

Bueno, espero sus comentarios para ver si les gusta mi regalo.

¡Saludos! ^^

~ Cindy Elric ~


Capítulo 13

Sesshoumaru: Instintos

Es el anochecer, todos están junto a la fogata mientras que tú te me acercas, sonríes y entiendo lo que quieres, me levanto y te sigo, es cierto, te di la libertad de hacer lo que puedas para conseguir tu objetivo así que debo respetar los encuentros y tú lo sabes, por eso siempre sonríes cuando me indicas el momento o lugar. Esta vez elegiste el río y como veo que se encuentra bastante alejado de molestas miradas lo acepto, esta vez no te haré caminar hasta que quedes exhausta.

–¿Cuánto durará este juego? –Te sientas en el pasto y yo te imito, a unos metros de distancia, no es necesario el estar tan juntos.

–Cuando consigas cuatro fragmentos más de la perla.

–¿Sólo eso necesitas? ¿Cuatro fragmentos?

–Y los que ya tienes en tu poder –sonrío al verte sacar la perla incompleta.

–Así que ese es el poder que necesitas… –me miras de soslayo, te ignoro fijando mi vista en el ocaso–. ¿Qué vas a hacer?

–No te importa.

–Es verdad… –estiras tus brazos y después te recuestas, fijando tus ojos en el cielo rojizo, ignorándome también–. Al final creo que perderé por la primera opción…

No entiendo tus palabras, ni siquiera pude escuchar la frase completa, ¿qué es lo que estás mascullando entre dientes?

–Dime Sesshoumaru… ¿Qué sentiste cuando me besaste? –No me miras al preguntarme eso, yo sólo te miro de reojo, no esperaba esa pregunta, había creído que lo olvidaste.

–Nada.

–Mentiroso.

Frunzo el ceño, eres una insolente, ¿qué te crees al hablarme así? Tú no sabes nada de mí.

–¿Acaso tú sentiste algo?

–Claro que sí.

–¿Qué cosa? –Sonrío con suficiencia, después de todo perderás por la segunda opción.

–Asco –maldita, me miraste para verificar la reacción que tendrían tus palabras en mí y el notorio enfado en mi rostro te da la respuesta; ríes, entretenida, burlesca, odio a los humanos–. Es broma, no te enojes… sentí miedo, dolor, te atreviste a morderme, ¿recuerdas?

Vuelves a mirarme, ahora eres sincera, lo noto y sonrío por tus palabras, era lo que esperaba, quería que temieras, que sufrieras por eso, te habías atrevido a retarme, a insultar mi orgullo, tenía que darte una lección, por eso lo hice, por eso te herí, derramé tu sangre para que comprendieras tu lugar.

–El segundo estuvo mejor, fue más dulce…

Eso me tomó por sorpresa, esa no era mi intención, no, jamás lo hubiera querido así, mientes, ¡mientes! ¡Yo no soy dulce! ¡No puedo serlo! Te miro ofendido, molesto, lo notas y vuelves a reír, te divierto, soy tu burla.

Cuanto te odio…

De repente te veo girar, sigues acostada pero estás más cerca, tu codo toca mi ropa, lo noto y frunzo mi ceño, ¿qué es lo que quieres? Sonríes nuevamente, observando la primera estrella, parece que susurras algo en silencio, lo noto por el movimiento de tus labios, maldición, ahora me quedo absorto en ellos, ya los había olvidado, ya no sentía ese sabor extraño en mi boca, no, había desaparecido, había podido borrarlo de mi memoria, pero ahora están ahí, frente a mí, inmóviles, indefensos, podría tomarlos y nadie se daría cuenta, estamos alejados, solos, nadie tendría que saberlo…

Sí, yo lo sabría y tú también.

No, no puedo hacerlo.

No, no quiero hacerlo.

–¿Pediste un deseo? Dicen que puedes pedirle un deseo a la primera estrella en el cielo.

Me miras entretenida, sé que te estás imaginando qué podría desear alguien como yo, pues mi deseo está por cumplirse, sólo estoy a cuatro fragmentos de obtenerlo, eso es lo único que quiero, no hay nada más… no deseo nada más… no necesito nada más…

–Yo pedí olvidar a Inuyasha… borrar toda marca de él…

Te miro y noto como tocas tus labios acariciando un rastro invisible, recordando algo lejano, tus ojos tiemblan y casi pierden su luz, entonces los cierras concentrándote en algo, quizás en tu última promesa, no quieres llorar, lo noto por como empuñas tu mano, después de todo puedes llegar a ser fuerte si te lo propones.

–Sólo eso deseo… nada más…

–¿Ni siquiera ganarme?

Sonríes por mi pregunta, sin abrir los ojos, relajando tu mano.

–Ni siquiera eso…

Alzo mi vista hacia el cielo ya estrellado, fijándome en los pequeños puntos brillantes, perdiéndome en ellos tratando de ignorarte, lo logro por segundos, hasta que siento que vuelves a sentarte.

–No alcanzaste a pronunciar tu deseo, mañana puedes volver a intentarlo.

–No es necesario.

–Para mí sí… lo necesito… –susurras abrazando tus rodillas.

–En vez de confiar en estrellas deberías hacer algo por ti misma –agrego hastiado del tema, no es interesante.

–¿Eso crees?

–Sí.

–Se me ocurre algo, pero es complicado… quizás no debería…

–Haz lo necesario –te hago un desprecio, es inútil el seguir ese tema.

–¿Tú crees?

–Sí.

De un momento a otro tus ojos están frente a los míos, mirándome en silencio, examinándome con cuidado, me sorprendiste pero no te dejo verlo, estás a centímetros, seria, sin expresión, casi igual a mí, te acercas lentamente, no hago algo para impedirlo, sé que no te atreverías, no podrías, esto es algo que necesita valor, sería desafiarme, enfrentarme, arriesgarte a perder la vida si intentas siquiera tocarme.

Lo supuse, te detuviste en seco a escasos centímetros, haciendo que tu aliento me toque, sólo eso es lo que permitiré; sonríes contra mis labios, sin apartar la vista, sin liberar mis ojos.

–Si me lo ordenas no seguiré.

Te escucho perfectamente, a esta distancia cualquier susurro podría ser oído, hasta soy capaz de sentir tus latidos, estás nerviosa, asustada, tu respiración me lo dice, tu corazón, pero tus ojos me engañan, tratan de embaucarme, reflejan algo que no comprendo, me estás retando de nuevo, pero esta vez me ofreces algo a lo que sí puedo acceder, te ordenaré alejarte, apartarte de mí, arrepentirte de tus actos y aceptar tu derrota.

–Haz lo que quieras.

¡Maldición!

¡Fui traicionado!

Mi voz, mi boca me traicionaron, no era eso lo que quería pronunciar, no es eso lo que quiero pero no alcanzo a corregirme, tu boca ya está contra la mía, absorbiéndome, dejando en mi ese sabor que tanto tardé en borrar, pero no puedo alejarte, no puedo empujarte como querría, no, mi mano también me ha traicionado, ha buscado refugio en tu cintura, mis malditos instintos me han superado… tu boca me asfixia, yo te asfixio a ti en respuesta, sé que no puedes respirar, yo puedo resistir un poco más pero no lo permites, rompes nuestro contacto, quedándote a centímetros, mirándome avergonzada, desvías tus ojos, no me dejas verlos y no me importa, no es eso lo que quiero de ti, no, ahora tus labios son mucho más interesantes… los tomo sin permiso, imitándote, atrapándote, no dejaré que te escapes tan fácil esta vez… es inútil el tratar de razonar, mi mente no es dueña de mi cuerpo, mis instintos me han traicionado, pero no es desagradable… quizás y pueda acostumbrarme…

No, son tonterías.

Continuará…


No puedo irme sin antes agradecerles sus reviews.

bbkid, roosrey, Faby Sama, Angelinedbz, Sessho-Mary, Sheccid Cullen (no te preocupes, sé que siempre lees mi fic y te lo agradezco demasiado :D), C-Higurashi, Hanabi. ness , Ylien y lady-darkness-chan, ¡muchas gracias!

¡Este regalo es para ustedes! ^^