Hola! Aquí el capitulo nº 14! Bueno, como mi clase y mi casa (como ya comente antes) son de locos, en estos días me han llegado muchas ideas ^^ Obvio, con unos hermanos/as y amigos/as como los mios, cualquiera se pone a hacer un fic de humor xD. Bueno, no me lio y aquí os lo dejo ^^
Capítulo 14: Planes imprevistos
Emmett`s POV
-¡Como comen los niños! –fue la genial respuesta de Edward. Lo sé, él era brillante, pero nada comparado conmigo. Obviamente, eso ya lo sabía todo el mundo, pero claro, para no hacer daño al pobre, no lo demostraban… Si es que yo los entiendo, se sienten intimidados ante mi gran sabiduría.
Pero claro, esa sabiduría no es de las matemáticas o cosas de esas, mi sabiduría tiene que ver con… ¡LOS VIDEOJUEGOS! Son apasionantes, y hace falta ser muy inteligente para poder jugar bien, eso se sabe. Y claro, Edward, que está tan anticuado, no sabe de videojuegos, ya quiero verlo yo jugar. Me imagino su cara…
-Emmett –no hubo respuesta por mi parte…- ¡Emmett!
-Lo siento, pero este móvil está apagado o fuera de cobertura –respondí.
-Lo imaginaba –repuso Edward. Ay, me conoce mejor de lo que me gustaría. Ojalá fuese como Bella. Quizá deba pedirle clases para cerrar mi mente. Yoga y todo eso… aunque ahora que lo pienso, no creo que Bella haga eso, se rompería. Y de no ser porque soy un vampiro, yo también-. Wow, Emmett, nunca creí que pudieras tener una discusión interna así de profunda.
-Ni yo que tú solo fueras capaz de usar una frase para describir todo el día –contraataqué.
-Ya valió, chicos –ordenó Alice cuando vio que una de las profesoras amargadas se nos acercaba. Por un momento pensé que era Esme quien nos regañaba.
-Eddie… ¿nos va a hechar la bronca? –no puede evitar preguntarlo. Yo creo que no hice nada… Y Ronnie tampoco. Ni Rose. De los demás… no puedo decir nada.
-No –respondieron Edward y Alice a la vez. Después, Edward añadió-. Y no me llames Eddie. Sabes que no me gusta.
-Y… ¡precisamente por eso lo digo!
-¡Callad ya! –susurró la duende antes de que la profesora/amargada se parara delante de nosotros.
-Bueno –comenzó-, tengo algo que proponerles.
-Adelante, profe –solté. Rosalie me dio un disimulado codazo en las costillas. Aguante un quejido.
-Ehh… sí, antes que nada, ¿tenéis algo que hacer por la tarde? -¡ah! Por un momento pensé que nos pediría salir, aunque luego comprendí que era imposible. Ah, mi mente alocada…
-Y que lo digas –otra vez Eddie y su don.
-¿Perdón? –pregunto la profesora/amargada, que pensó que la hablaba a ella.
-Nada, nada –se apresuró a contestar-. Que no tenemos planes ¿verdad? –se volvió para mirar a todos, al igual que la profesora/amargada. Porras, tengo que buscarle otro nombre, este ya cansa.
Los ojos de la… amarsora, si eso suena bien, la amarsora, mezcla de amargada y profesora, ya tengo nuevo nombre, bueno, que paseó la mirada por todos, parándose unos segundos en Seth, que abrazaba a la muñeca y le susurraba no se qué cosas al oído, y en mí, que sonreía ampliamente y abrazaba a Ronnie. En realidad no se que tenemos de raro, aunque seguro que es porque somos muy guapos. O por lo menos yo.
-No, nada que hacer –negamos todos al unísono.
-Perfecto. Entonces no tendréis problema en acompañar a todos los críos a una excursión, volverán al finalizar la tarde.
-¿A dónde irán? –preguntó Bella.
-A una convivencia de cinco días. Sólo os necesitamos el primer día. Harán algunas actividades con los monitores que hay allí. Vosotros solo debéis vigilarlos y dar buen ejemplo, ya que representáis este centro –explicó.
-Difícil –susurramos todos, de nuevo a la vez.
-¿Qué dijisteis? –preguntó mirándonos desconfiada.
-¡Qué encantados! -se adelantó Rosalie-. ¿A que sí, Emmett?
-Por supuesto –no podía decirle que no. Por varias razones.
-Excelente. Salís dentro de diez minutos –y dicho esto, se alejó a grandes zancadas.
-Supongo que hay que hacerlo ¿no? –Jasper no parecía muy ilusionado, aunque puede que sean imaginaciones mías.
-Exacto –terció Alice.
-Pues en marcha, que ya están todos esperando el autobús –replicó Leah, y fue a dónde estaban la fila de niños gritando y peleándose por ponerse los primeros. Menos unos pocos, que parecían pensar que cuando llegara el autobús estos seguirían peleándose y podrían pasar ellos. Sin duda muy inteligentes-. ¡Venga, moveos! –agregó al ver que todos seguían allí.
Algunos con más ganas que otros fuimos donde estaban los niños. Se supone que teníamos que controlarlos, pero ninguno hacía caso a las peleas. Algunos hasta animaban, como Jacob, que al ver que un chico se metía con una niña bastante más bajita que él y ésta le pegaba un puñetazo en la cara, le había dicho a la niña: "¡Así se hace, que no se metan contigo!" Y la niña se había ido tan contenta, pegando saltitos. En cuanto llegó el autobús todos los niños se abalanzaron hacia allí, y pude ver que Tammy, Madeleine, Inés, Lucía y otra chica de pelo castaño y rizado que no conocía iban las primeras.
Subimos cuando todos los niños estaban ya dentro. Gritaban como si quisieran que los oyeran los de la otra punta. De no ser porque no puedo, me hubiera quedado sordo. Bella, Seth, Leah y Jacob se taparon los oídos. Me puse en un asiento con Rose y Ronnie, Edward se puso en otro con Bella, Alice con Jaspercito, Leah con Jacob y Seth con su muñeca, a la que había llamado Allie. Bonito nombre.
Atrás del todo, donde había espacio para cinco personas estaban Madeleine, Lucía, Tammy, Inés y la chica de cabello rizado. Un asiento más adelante se sentaba Sergio, que quedaba delante de Lucía, y en el otro estaba Henrie, quedando delante de Inés. La chica de pelo rizado silbaba alegremente.
-Se llama Vanessa –repuso Eddie.
-Tampoco quería saberlo.
-Como tú digas.
-¡Oh, dejadlo ya! –grito la duende, y supe que estábamos acabando con su microscópica paciencia.
-En eso tienes razón –me dijo Edward. Todos le miraron incrédulos-. ¿Qué?
-Espera, Edward –repuso Bella-. ¿Nos estás diciendo que estás de acuerdo con Emmett? –preguntó con tono sorprendido.
-Bueno, es como si me dijera que dos más dos son cuatro, y yo le doy la razón.
-¿Era eso lo que estaba pensando? –inquirió Alice.
-No exactamente.
-Pero es algo muy obvio –intervine yo. Edward me miro como diciendo "Cállate o nos pillan". Alice iba a preguntar de nuevo, pero desde atrás del todo se oyó un grito que la interrumpió.
-¡SE VENDEN CUATRO MORENAS Y UNA RUBIA! ¡SE VENDEN CUATRO MORENAS Y UNA RUBIA! –se oyeron las inconfundibles voces de Sergio y Henrie.
-¡CALLÁOS! –gritó Vanessa. Me volví a ver qué pasaba, y vi que las cinco le pegaban collejas a Sergio y Henrie con todas sus fuerzas, que gritaban y se quejaban. Pero a cada momento, cuando paraban, volvían a gritar la misma frase. Al final Henrie, harto de las collejas, se puso unos asientos más adelante. Sergio, que debía ser masoquista como Edward, se quedó allí.
-¡Eh! –me reprendió Edward.
-Pues no te metas en mi mente.
-¡DALE POR MÍ, INÉS, QUE DESDE AQUí NO LLEGO! ¡ASÍ, DALE FUERTE! –se oyó gritar a Lucía. Me volví otra vez y vi que Sergio había cambiado de sitio, poniéndose delante de Madeleine, así que Lucía no llegaba, y gritaba a Inés para que le diera por ella.
Paramos en dos centros más para recoger a niños, y ellos seguían gritando y pegando al pobre Sergio.
Para eso, todo el mundo los miraba, aunque ellos no se daban cuenta. Hasta que Lucía, que parecía que se estaba quedando afónica de gritar, miró al autobús. Se sonrojó al ver que todos miraban, y le susurró al oído a Inés.
-¿Sabes? Creo que nos observan –Inés alzó la cabeza y dejó de pegar a Sergio. Le susurró algo a Vanessa, que se lo dijo a Tammy, que se lo dijo a Madeleine.
-¿QUÉ? –gritaron a la vez, y todos volvieron la cabeza y siguieron a lo suyo.
-Creo que dimos espectáculo –comentó Sergio, sonriendo y volviendo a su sitio. De no sé donde, Lucía sacó una pegatina y se la puso en la parte trasera de la cabeza a Sergio, que no se enteró.
La mayoría se dio cuenta del movimiento de Lucía, y hasta Henrie, que al ver que ya no iban a seguir pegando a nadie, había vuelto a su sitio, se estaba riendo.
-¿De qué os reís? –preguntó Sergio, pero no obtuvo respuesta, solo más risas-. Bah –repuso, y se puso las manos en la cabeza y se apoyó en el asiento-. Pero ¿qué…? –Arrancó la pegatina-. ¡AUCH! –gritó, y más risas aún.
Bella, Alice y Rose también reían, recibiendo miradas extrañadas de los otros monitores de los centros. En ese instante, el autobús paró, y todos los niños armaron el mismo bullicio que para entrar, gritando y empujándose. Oh, verás que bien lo pasamos muahahaha.
Hola! Esta vez me tarde, pero es que tenia claro lo que iba a hacer en este capitulo, pero no muy bien como explicarlo xD no se si se me entiende, de igual, Como siempre, muchas gracias por los reviews:
EmmaCullenSwan: Jajaja me alegro de que te parezca gracioso ^^. Si,no tiene mucho sentido, pero yo siempre he dicho que las muñecas tienen sus encantos xD
Veronika91: Que bien que te guste ^^. Sí, Emmett es un amor jajaja aunque yo prefiero a Edward xD Wow, no sabia que tenia admiradoras XD Muchas gracias por tu review, espero que este capitulo te guste ^^ Besos!
Anvampi16: Bueno, yo siempre crei que Seth se imprimaría tarde o temprano, y como ya dije siempre he creido que las muñecas tienen su encanto xD jajaja gracias por comentar. Aunque decir que esta imprimado o no… yo creo que solo ha sido un enamoramiento de adolescente xD
Berni Hale: De nada, chica ^^ Gracias por comentar, un abrazo!! Disfruta de este capitulo.
Por cierto hace un par de días subi un one-shoot que se me ocurrió, me gustaría que os pasarais y comentarais si os gusto!! Besos a todos, los adoro!!!
