De nuevo aqui, para subir los ultimos capitulos de esta historia, tambien les recuerdo que esto sigue siendo un flsh backc n.n


Capitulo 14: El lazo que se va rompiendo.

Los meces pasaban sin muchos cambios su madre y padre estaban demasiado ocupados en el trabajo para ponerles mucha atención a Osamu y a Ken, dejándolos mucho tiempo solos y eso era algo que a los dos niños les encantaba, era cuando hacían ese juego que les encantaba tanto.

-¿He? ¿Cómo cuando chupo el helado?

Preguntaba el menor.

-Si, si lo haces así me gustara mucho.

Le decía Osamu avergonzado por la petición hecha a su pequeño hermano.

Ambos ya se encontraban desnudos, Osamu sentado al pie de la cama mientras Ken se encontraba arrodillado al frente de este.

Ken miraba curioso a su Oni-san era raro que se encontrara avergonzado por algo además no entendía bien lo que le pedían.

-¿Chupar? ¿Enserio eso se siente agradable?

-Si…

-Esta bien lo intentare.

Lentamente Ken se acercó a la erección de su hermano y empezó a dirigirle ligeros lametones, poco a poco comenzó a lamerlo de arriba hacia abajo y metiéndose la punta de este en la boca tal como lamia el helado Osamu puso una de sus manos en la cabeza del menor asiendo presión indicando que se la metiera en la boca por completo y así lo hiso Ken, se la metió enterita en la boca disfrutando de ello.

-Ahh…Ken… más rápido… ahh así, así mmm ahh…

Repetía el mayor una y otra vez sintiendo esa agradable sensación de cómo Ken se esforzaba por hacerlo más rápido, no le faltaba mucho sentía que se venía. Con un gemido alto Osamu se dejo llevar llenando de su "leche" la boquita de su hermanito el cual bebió todo lo que pudo hasta faltarle el aire y separarse llenando su rostro de aquel fluido.

-Sabe extraño pero me gusta.

Le dijo Ken ruborizado.

-Buen niño lo hiciste muy bien.

Le dijo Osamu besándole la mejilla al sentir esto el menor sonrió alegremente. Al poco tiempo Ken limpiaba su rostro con un pañuelo mientras decía.

-No es justo, siempre es mi cuarto.

-No te quejes—Decía Osamu mientras se bestia—Así es mejor.

Ken puso una expresión de descontento y le dijo.

-Está bien, si tu lo dices.

Acabo sonriendo, no lo podía evitar siempre sonreía después de aquello que él pensaba que era "un juego especial" que no podía contar a nadie por eso fue lo que Osamu le dijo, ya que ambos se meterían en muchos problemas y Ken obedecía fielmente después de todo siempre era alegría después de eso incluso si no ocurría. Solo había una época en la que Ken no sonreía y esa era la temporada de exámenes; Osamu se volvía muy frio y racional con él, no quera jugar todo lo contrario hasta cierto límite lo ignoraba por completo, ese sentimiento no le gustaba para nada sentía que hacia algo malo y no solo eso toda la atención se la llevaba Osamu asiéndolo sentir invisible, en especial a escuchar a sus vecinos decir:

"Me han dicho que Osamu es un chico muy inteligente" "De verdad la envidio, como lamento que mi hijo no sea así" "Yo creo que eso es cuestión de genes" " Es todo un genio"

Sabía que su madre estaba complacida con la palabra genio, pero…

-¿Mamá?

Pedía atención Ken mientras su madre decía.

-Osamu me dijeron que hablaron muy bien de ti, que eres un buen chico—Volteo entonces dándose cuenta de su descuido—tú también eres un buen chico Ken.

Pero Ken se sentía relegado pensaba que Osamu era lo más importante para su madre porque todos hablaban bien de él, que no le importaba que desapareciera, por un minuto quiso que su Oni-chan no estuviera para que las cosas fueron distintas, se sintió culpable de eso de inmediato después de todo Osamu era muy cariñoso con él, le enseño ese juego especial. Solo podía esperar como siempre a que todos los exámenes terminaran para que el gentil Osamu volviera y todo fuera como antes.


Había pasado casi un año desde entonces, esa tarde los hermanos Ichijouji se encontraban estudiando en el cuarto del mayor, ese día Osamu le había prometido a Ken que después de aquello "jugarían" un rato por lo cual el menor se había puesto alegre pero de pronto un rayo de luz salió de la computadora de Osamu; cuando este se disipo apareció un digivais el mayor inmediatamente tomo el pequeño aparato mientras el pequeño Ken pensaba.

"Debe de ser de Osamu porque él lo sabe hacer todo, porque lo tiene todo"

Si, Ken pensaba que no tenía nada solo a su hermano a veces quería creer eso porque era más fácil y por lo tanto con eso le bastaba pero otras veces sentía que creer eso no lo era tanto.

Mientras tanto Osamu agitaba el digivais cerca de su oreja, pero nada pasaba el aparato se quedo como una piedra asiendo sentir al mayor triste; hace algunos meces mientras veía la televisión se entero de un extraño incidente en Odaiba sobre unos extraños monstruos que invadieron la ciudad poco tiempo después e investigando un poco por la red se entero de otras cosas pero en especial de unos niños con unos aparatos especiales con los cuales podían ir a un lugar especial donde habitaban esos seres y ahora ente sus manos y tenia uno de los susodichos aparatos; solo los elegidos podían poseer uno por lo que tenían que ser niños muy especiales por lo tanto tener uno de esos objetos te volvía una persona fantástica e inigualable pero que el mismo aparato en cuestión no reaccionara en sus manos lo hiso sentir tan humilladlo ¿Cómo era posible eso?, El era Osamu Ichijouji tenía las mejores capacidades para ser un elegido, para ir al mundo donde solo iba la gente especial, tenía que ser de el de nadie más.

-Osamu que pasa?—Pregunto Ken tratando de ver el curioso objeto-¿Qué es eso?

-¡Nada, escuchaste!

Le grito Osamu sobresaltado y poniéndose de pie para luego guardar el objeto dentro de uno de los cajones del escritorio.

-¿Osamu?

Pregunto Ken.

-¿Qué quieres?

Le pregunto Osamu enfadado.

-Nada.

Ken empezó a temer y pensó que lo mejor era no decir nada.

Las próximas semanas Osamu se esforzaba mas en sus estudios pensaba que si se volvía más inteligente y superior que los demás ese digivais reaccionaria con él, tenía que ser de él y de nadie más se había obsesionado con esa idea, enterrando cada vez más sus sentimientos por los demás asiéndolo mas débil, al no poder evitar sentir odio por sí mismo al tomar ese objeto y desilusionarse una y otra vez de el mismo resultado volviéndose arisco y apático con todos incluyendo a Ken.

Debes en cuando Ken iba ala habitación de Osamu y le preguntaba que si podían jugar un rato o "jugar de la otra manera" sin embargo lo único que conseguía con esto era los gritos y la ira de Osamu.

Una tarde mientras el mayor se encontraba en una de sus clase especiales Ken decidió entrar a escondidas a su habitación también espero a que su madre se fuera, sabía que llegaría en la noche por lo tanto tendría el tiempo suficiente para deshacerse de ese odioso aparato, entonces se dirigió al escritorio pensando que si se deshacía de "eso" su Oni-san regresaría a ser dulce con el como antes, en cuanto abrió el cajón sintió algo al ver el digivais pensó.

"No sé qué es esto exactamente, con solo verlo me siento emocionado"

Entonces sonrió y lo tomo entre sus manos en cuanto eso sucedió el aparato se activo y fue absorbido por la computadora sin saber que era lo que ocurriría después.

Continuara...