En el Capitulo Anterior...
Y sin mas preámbulos, Hermione se levanto y dejo la sala, caminando el largo pasillo que conducía hasta la oficina de Harry, con esperanza, ya que hay muchas ocasiones en que el corazón se confunde, dejando solo marcas que transfigura la verdad dejando retorcidos sentimientos a su paso y alejadote de la verdad que solo guarda el interior del ser humano, paso a paso la acerca a lo que seria su destino, acercándola mas a su principal parada, cuando amas, cuando vives, no es el final de un camino, si no el empiezo de la vida, solo tu escoges, solo tu te guías, sin ayuda, con riesgos, con debates internos, solo es cuestión de lanzarse a un abismo del cual su caída es la mas satisfactorias y anheladas, pero siempre cuidándote de los tropiezos por que aun el mas grande amor, puede llegar a irse si no luchas por el.
Capitulo 14
El Poder de las Palabras
Luchar por quien eres, luchar por lo que quieres, puede escucharse muy fácil y sutil, pero realmente no lo es, sobre todo que el creer en uno mismo, muchas veces la mas difícil de las cosas que el ser humano puede llegar a concretar, las exigencias de la vida, y las exigencias que uno mismo se pone, pueden llegar a sabotearte y hacer que te derrotes y no crezcas.
Creerse cobarde, es arrancarte las alas y no volar, pero si tu corazón es grande, las mas grandes alas que pudieses imaginar te elevan lo mas alto, casi tocando el cielo, rodeándote de muchas cosas buenas, pero sobre todo las que te hacen ser tu mismo, esas cosas sencillas y que a la vez son las mas importantes, no necesitas tener grandes cantidades de dinero para ser feliz, tan solo basta tocarte el alma, para apreciar lo que la vida, el destino y las mas sencillas muestras de amor que se muestras en el gran camino de la vida, son las verdaderas claves para ser realmente feliz.
Una hermosa castaña se encuentra cara a cara con la puerta que estaba buscando y a su lado opuesto se haya el hombre con el cual debe poner las cartas sobre la mesa, para seguir esa historia pendiente que se había empezado a elaborar entre los dos, aunque el miedo de saber algo que desconoce es la que la ha mantenido parada simplemente contemplando la brillante madera de la puerta, aunque animándose internamente y respirando con profunda fuerza, levanta su mano y toca sutilmente, un leve indicio por dentro de la misma, le da la oportunidad de tomar el picaporte y abrir esa entrada hacia su ultima esperanza, la verdad.
Al entrar muy lejos de ese mundo se observa a un hombre parado cerca de una las ventanas que decoran la oficina, mirando literalmente a la nada, tomando con su mano un vaso de ambarino contenido, tan ensimismado estaba que no se dio cuenta quien era la persona que había pedido permiso para entrar a serle compañía, sin imagina que era la misma protagonista de sus pensamientos en ese momento.
-Harry...-dice Hermione al ver que el chico no volteaba a verla, el al escuchar su nombre y siendo que proviene de es voz que tiene tan grabada en la memoria voltea inmediatamente para poderse percatar que no era de un sueño, simplemente se observan, con aquel cosquilleo que es indicio de un miedo delicioso al estar presente la persona querida.
-Hermione...no te esperaba...pasa...te puedo ofrecer algo-comentaba nervioso el ojiverde.
-No gracias, Harry...tengo que...
-Sabes...hace unos instantes pensaba en ti-exclamaba el moreno interrumpiéndola, cosa que extraño a Mione pero opto por escucharlo, tal vez eso la ayudaría a ella a continuar después.
-Pensaba en todo lo que pasamos hace meses, la persecución, lo que sucedió en aquel bosque, pero principalmente pensaba en los que sucedió en la hacienda, lo recuerdas...en el lago- decía a la chica sonriendo detalle que le agrado a la castaña y solo asentó con la cabeza acompañada de una sonrisa, cosa que alentó a Harry para seguir.
-Recuerdas lo que te dije esa ocasión, te confesé que me estaba enamorando de ti...ahora que lo he analizado con detenimiento - al decir aquello, Harmione pensando lo peor y bajo la cabeza para que no viera su desilusión, dándole la espalda al chico y estando a punto de interrumpir a Harry, pero el continuo parando las intensiones de la chica.
-Se que ahora te amo mas que nunca, me ha dolido inmensamente tu partida, y hubo un instante en que te creí ya perdida, pero ahora que estas de regreso y aquí junto a mi, no pienso dejarte escapar otra ves...debí haber aclarado esto el día que regrese del hospital y tuve la oportunidad pero no hice nada, pero no mas...esta ves será diferente- cuando Harry confeso aquello, Mione levanto su cabeza con una expresión de asombro, pero como ella estaba de espaldas no se pudo dar cuenta que el se acerco hasta quedar justo detrás de ella, y fue aprisionando su cuerpo con la ayuda de sus manos, abrazándola tal y como se abraza a alguien perdido y acaba de ser recobrado, apoyando suavemente su cabeza sobre el hombro de la mujer, quien aun sin salir de su asombro, no podía todavía percatarse de lo que el hacia y que solo recobro la cordura cuando sutilmente comenzaba a sentir ligeros besos sobre su cuello, que gradualmente surgieron efecto y una hermosa sonrisa acompañada de varias lagrimas adornaban el rostro de ella. Poco a poco dio la vuelta sin despegarse de ese abrazo, pudo observar esos ojos verdes que tanto había extrañado en el transcurso de su viaje, pero que ahora podía contemplar, y que la miraban con devoción.
-Perdóname Harry...pensé tantas cosas erróneas que...pensé que no me querías... que fue algo sub-real, provocado por el momento que vivíamos-decía Hermione sin parar de llorar, pero cada gota derramada, el la limpiaba con adoración, impidiendo que ese rostro que tanto idolatraba se mojara mas de lo que el quisiera-
-Perdóname tú a mí, por no haber sido más claro cuando debí serlo, solo provoque tu tristeza- decía el chico con arrepentimiento
-Harry...yo también te amo- decía susurrante la castaña por la cercanía del rostro de su amado al suyo, provocando que el chico sonriera, la mano de el tocando tal cual marfil el rostro de esa mujer que tantas veces imagino a su lado cuando se encontraba lejos, con manos ágiles tocaba cada fracción de su faz, hasta terminar en esos labios del cual solo había probado contadas veces, muriendo por dentro por saborear de nueva cuenta ese sutil sabor de sus labios, ella gozaba con cada caricia recibida, subiendo al cielo con cada mirada concedida, su corazón desbordante de alegría, sus dudas, sus temores, ese desasosiego, por fin fue redimido a la nada, error cometido por la falta de sacar a la luz sus dudas para obtener respuestas, y que ahora después de varios meses, se habían dado la oportunidad de ser saciadas todas aquellas interrogantes que amenazaban con destruir el sentimiento mutuo, pero jamás, prometiéndose así misma jamás volvería a ocurrir.
Tal cual amante Harry prodigaba cariño a esa frágil mujer que sostenía en su abrazo, sintiendo quemarse por dentro, dando pequeños besos alrededor de su cara, con tal devoción que Harmione se imaginaba volar, gentilmente probando su boca con ligera adoración, poco a poco un gentil beso fue envolviendo a cada uno en un ambiente calido, pudiendo respirar el agradable aroma que solo se produce cuando dos personas se entregan, se otorgan, y sin decirlo se dejan llevar por la única gran sensación que es el sentirte al lado de la persona amada, los corazones agitados por la turbulencia de esa entrega, no se necesitan alas para llegar al paraíso, no se necesita ser un ángel para volar para encontrarse al lado de Dios, solo necesitas amar, y ser amado y demostrarlo con el corazón en la mano.
Poco a poco, van respirando con normalidad, dejando a su paso, sensaciones, promesas mudas, y juramentos sin sonido que se dan dos personas que viven intensamente y se dan el uno al otro, mirándose, con sonrisas compartidas, caricias recibidas, las dudas desaparecidas, para instalar, promesas para un futuro entre los dos.
-Extrañaba tus besos- decía Harry provocando la risa cantarina de su acompañante.
-Yo te extrañaba a ti-comentaba la castaña- Creo que debemos ir con los demás si no empezaran a buscarnos-decía sin separarse de su pareja.
-Mmmm... Que nos busquen-decía divertido el ojiverde, provocando el sonrojo por parte de la chica
-Harry...
-Bien...vamos, aunque lo hago en contra de mi voluntad- exclamaba fingiendo tortura, recibiendo un suave golpe en el hombro de la mano de la chica, quien solo rió por la actuación de Harry y provocando que riera también, saliendo de la oficina y caminado tomados de la mano hasta donde se encontraban con los amigos de ambos.
En el transcurso hacia la sala, y los dos platicando infinidad de cosas, cuando un gran estruendo se escucho en una de las salas continuas de la mansión, cosa que provoco terror en los que se encontraban cerca de ahí, Harry al escuchar eso corrió junto con Hermione hacia donde provino aquel extraño sonido, al llegar se encontraron con una agitada Minerva recogiendo pedazos de un gran jarrón que al estrellarse con el piso provoco aquel fuerte sonido, Harry sonrió un poco y se agacho a ayudar a Minerva quien se encontraba bastante asustada, quitándole unos pedazos de su mano la mujer lo miro con arrepentimiento.
-Ay mi niño...lo siento...ya estoy vieja y mi vista ya no me ayuda...
-Tranquila Minerva es solo un jarrón no te preocupes-exclamaba el ojiverde al anciana mientras la ayudaba a ponerse de pie.- Hermione podrías llévate a Minerva a sentarse por favor, yo recojo esto-decía el chico mientras una castaña se acercaba y tomando de los brazos a la anciana, se la llevaba a tomar asiento a unos de los sillones cercanos.
-¿Que sucedió?-decía un recién llegado pelirrojo que venia agitado por haber corrido hasta ahí, siendo seguido por Luna y Sirius.
-Estábamos en la cocina cuando se escucho un fuerte sonido, ¿Que paso?-pregunto la rubia al ver a su prima sentada con una todavía asustada ama de llaves.
-Solo fue un jarrón que se estrello contra el piso, fue lo que produjo el ruido, pero nada mas, Minerva tropezó con el, nada de que preocuparse-decía Harry agachado en el piso tomando con cuidado los pedazos de cristal, siendo ayudado por Ron y su padrino.
Dejando a las chicas atendieran a la mujer que poco a poco se tranquilizaba, pero al levantar la mirada, Mione se detiene en una gran cuadro que esta en la habitación en la que se encontraban, levantándose para caminar hacia la pintura siendo acompañada por una mirada de extrañeza por parte de su prima hasta que esta no se pudo quedar con la curiosidad de saber lo que ocurría con su Mione.
-¿Que pasa Nini? ¿Que tanto vez?-pregunto Luna desde el sillón en que se encontraba, al escuchar aquello los chicos levantaron su mirada para dirigirla hasta donde estaba Hermione.
-¿Quien es ella?- pregunto sin despegar su mirada del cuadro delante suyo, Harry poniéndose de pie, pero quedándose en el lugar donde estaba.
-Ella...Hermione...es Cho Chang...-decía Harry tranquilamente con una sutil y sincera sonrisa, su recuerdo ya no dolía y solo la recordaba como algo hermoso que paso por su vida.
-Ella...es...Cho... ¿p-pero...como?-decía nerviosa, cosa que extraño a los hombres ahí, mientras Luna se ponía de pie y caminaba hasta donde se encontraba su prima, viendo el cuadro sonrió.
-Hermione... ¿Que pasa?-decía un extrañado Harry.
-Ella...a ella...yo la vi.-decía susurrando pero aun así lograron escucharla
-Eso es imposible Mione, Cho murió antes de que pudieras conocerla, la has de haber confundido-decía Siruis desde atrás.
-No...Estoy segura que era ella, el día que tuviste el accidente Sirius, y yo fui a donar sangre para ti, ella entro y me dio un jugo... me dijo algunas cosas más y de repente desapareció, fue cuando llego Luna-decía con mucha seguridad.
-No había nadie en el pasillo cuando yo entre-decía la rubia sin despegar su mirada de la pintura.
Todos en la esa salita estaban pensativos por lo que la castaña comento, como era posible todo aquello, no se podían explicar que ella la ubicara en un tiempo y un espacio en que Cho ya no habitaba en forma terrenal este mundo, todo era de lo mas extraño.
-¿Que te dijo Mione?-pregunto Harry quedamente, la chica volteo lentamente para encararlo
-Que no te dejara solo...que aunque no lo demostraras necesitabas que estuviera a tu lado...y que te hiciera feliz-decía tranquilamente la chica.
-Es algo tan imposible de creer...-exclamaba el ojiverde quien no podía creer aquello, al escuchar negando todavía lo que se le decía, Luna sonrió.
-Pero algo dentro de mi sabe que es verdad...-decía el chico acercando hasta done estaba Hermione y la abrazo- Soy feliz si tu estas a mi lado-exclamaba robando un beso, cuando se separaron la castaña estaba mas sonrojada que nunca ya que todos estaban viendo con una sonrisa que acabo pro reírse y contagiando a los demás, terminando de quitar los cristales del piso, se retiraron hasta que la cena estuviera lista, pasando una tarde cómoda y alejada de todo el bullicio de la gran cuidad.
Al llegar la noche, y cada uno en su respectiva habitación, una Rubia se sentaba en su cama con las piernas cruzadas, prendió la lamparita de noche, viéndose al instante una sombra enfrente de ella, pero la chica acostumbrada a esos detalles, solo saludo.
-Escuchaste lo que paso abajo, ¿no es cierto?-preguntaba Luna
-Si escuche todo, y se ahora que Harry me recuerda con alegría y no con dolor, por fin lo supero...y eso me alegra- decía aquella sombra que fue tomando forma a una morena delgada de orientales facciones y un cabello lacio y negro, sonriendo sutilmente.
-Ya es tiempo...no tardas en irte...
-No, ya tengo que hacerlo, la tristeza de Harry fue la que me impedía irme, pero sin que nadie los amenace y El es feliz, mi lugar ya es otro...gracias por todo-decía despidiendo y tal cual humo se desvaneció en el aire dejando nuevamente a la rubia sola en su habitación, quien solo se acomodo en la cama y apago la lucecilla para poder por fin dormir.
Una mañana como cualquier otra, varias personas preparando un delicioso desayuno, miradas, sonrisas, hacían del lugar el mejor sitio en el cual estar, la calma que una vez existió en el lugar regresa con nuevos ímpetus de seguir, parejas que se aman y que han llegado a encontrarse, sabiendo que el futuro traerá nuevas pruebas que sortear, caminos que te harán tropezar, pero con la esperanza que tanto el amor, el cariño y la confianza que se tengan logran vencer cualquier adversidad en la vida.
En el segundo piso, un hombre, se observa detenidamente en el espejo, su reflejo solo le regresa al hombre que una ves hace tiempo busco en el mismo espejo, es ahora lo que buscaba, tal ves un hombre apuesto, de ojos verdes como esmeraldas, varoniles facciones, pero la tristeza que una vez vio, ya no tenia cabida ahora, mostrando aquel hombre que siempre quiso ser, un hombre como cualquiera, pero un hombre que es inmensamente FELIZ, sonriéndose a si mismo, termino de arreglarse, para bajar y encontrarse con aquel ser que le había devuelto la vida, las risas, las miradas, siempre acompañadas ahora y siempre .
La vida es como un rompecabezas, todas piezas encajan pero tal vez una que otra necesite un pequeño apretón para entrar, pero cada una lleva un sitio determinado, y solo hay que aceptar lo que la vida trae consigo, el destino te lo forjas tu mismo, la vida te da las piezas para construirlo, tu eres el que lo diseña, valiente es aquel que se arriesga por lo que quiere, dar la vida misma por la gente que amas, otorgando alegría a quien la necesite, son los detalles lo que hace de la vida ser tan única, crece, elévate al cielo las veces que quieres, no dejes de creer en ti, y en la fuerza que tienen las palabras, ser tu mismo es una gran responsabilidad, pero también es la mas grandiosa de las aventuras.
Abra personas que te envidiaran, o que te odiaran, pero también abra personas que te amaran y te darán fuerza, serán tu apoyo, el que envidia u odia, solo esta enfermo, y no eres tu quien lo juzgara, al final siempre terminan mal, desea sin ambición, crece sin oportunismo, goza sin lujuria, son sentimientos contradictorios que solo te confunden en el abismo de la humanidad, se único, se feliz, se grande, se poderoso, se simplemente TU.
FIN
Notas de la Autora:
Hola otra ves a todos, entregándoles el capitulo final de esta historia que nació de la nada para convertirse en un historia con gran variedad de sucesos que no llevan a imaginar y por que no a soñar, gracias a todos aquellos que me siguieron hasta el día de hoy, se los agradezco con toda el alma, pero tampoco se preocupen mucho, me encantan los epílogos y les aseguro que este tendrán el que se merece, solo me queda decirles hasta pronto.
Saludos y Bexox a todos
POR FAVOR DEJEN REVIEWS
Jenny Potter Granger
