Capítulo 13: Desesperada.


El día de ayer le había avisado a Itachi que hoy mismo iría a la casa de mis padres por él.

Le dije que no se preocupara, no importaba si ellos estaban o no, igual lo sacaría de allí.

Pero algo me decía que no todo iba a ser tan fácil ¬¬

Sasuke, tus padres me prohibieron dejarte entrar a esta casa.

No me importa lo que digan – dije dirigiéndome hacia la entrada.

No me haga meter en problemas, por favor.

Chocaré al auto si es necesario, hasta romper una pared y estar dentro de la casa

Váyase, no se gane un problema con sus padres.

Pensándolo bien, sí iba a ser muy fácil. Sería bueno aplicar los métodos de Naruto, al final nunca fallan.

ITAAAAAACHI. SOY YO. ESTE PENDEJO NO ME DEJA ENTRAR. SAL YA MISMO – empecé a gritar con todas mis fuerzas.

El empleado de mis padres trataba de sacarme pero yo lo esquivaba y seguía gritando.

VÁMONOS RÁPIDO DE AQUÍ. EN MI CASA ESTARÁS MEJOR.

ITAAAAAAAAACHI.

Un señor transformado en demonio salió por la puerta dispuesto a regañar al que hacía semejante escándalo, o sea yo.

Tienes prohibida la entrada a esta casa, no te quedó claro Sasuke?

Sigo siendo tu hijo…

Cuando vamos a tu casa no nos recibes de la mejor manera, y seguimos siendo tus padres…

Bueno, no vine a buscarte a ti. ITAAAAAAAAAAAAAAACHI.

No grites más! ¿Qué clase de espectáculo es este?

Oh, perdóname si herí tus sentimientos…

De la puerta salió un pelinegro muy parecido a Sasuke, sólo que un poco menor.

Detrás de él, venía su madre, quien le rogaba porque no los dejara sola.

Nooo, ya ni ninguno de nuestros dos hijos quiere vivir con nosotros… - se lamentaba.

Se dieron un fuerte abrazo y así permanecieron durante un rato.

Ya había hablado esto con Sasuke, hemos tomado una decisión, seguiré visitándolos constantemente…

Si a ti también te prohíben la entrada… creo que te quedará muy difícil hacerlo.

El señor demonio entró a su casa enfadado sin despedirse de su hijo menor.

Su madre, por el contrario, vio como los dos se iban en el auto, y les hacía la última despedida con la mano.

Me da pena por ella…

Yo sé, pero era necesario Itachi. Además, ya hay una carga menos para los pobres empleados de esa mansión.

¿Qué quieres decir?

Ya es un plato menos que servir, una habitación menos que organizar, porque puedo asegurar que mi padre los obligaba a hacer todo.

Es cierto. Pero yo me llevaba bien con ellos, no como mi padre que sólo les habla para dar órdenes.

A veces me gustaría sacarlos a todos de esa casa, y llevarlos a mi apartamento – dije riendo.

O.o no caben en tu apartamento, pero conociéndote, haces lo que quieres.

Eso no lo haría, te lo aseguro…

Llegamos a la casa, y empezamos a organizar todo.

Itachi tenía una habitación nueva, con baño propio, que era lo que quería -_-

Después le propuse que fuéramos a comprar cosas nuevas, ropa, videojuegos, comida, lo que él quisiera.

Me di cuenta que mantener a mi hermano sería una carga grande.

Itachi, compras como niña -_- Descansemos un segundo.

Tú dijiste que todo lo que quisiera me lo darías!

Llévate la tarjeta y pagas todo con ella…

El menor salió corriendo emocionado. "Es como Naruto versión pelinegro"


Gitchi gitchi ya ya da da (hey, hey, hey)
Gitchi gitchi ya ya hee (hee oh)
Mocca chocolata ya ya (oh yeah)

Es imposible para mí cantar eso con ritmo – dije desesperada.

Inténtalo Sakura, tú pudes – me animaba Konan.

Esto es sobreexplotación ¬¬

¡Eres el centro de atención del espectáculo! – decía Temari.

O.o Ustedes no tienen remedio. Yo prefiero bailar, como la otra vez. Cantar no es lo mío.

Ok, entonces vamos a ensayar…


Cansado de esperar, busqué a Itachi por todo el centro comercial, claro que fue una tarea muy difícil.

Le dejé las llaves del carro, le dije que mi iría en taxi y que cuando acabara, nos veíamos en la casa.

Ni siquiera parecía poner atención a lo que decía, veía alguna tienda nueva y sólo quería salir corriendo hacia ella.


¡Sakura, no podías cantar, pero tampoco bailar ¿Qué tienes? – dijo Tenten.

Yo estoy bien, no se preocupen.

Algo tienes ¬¬

¿Qué tengo? La respuesta era tan obvia, pero no las culpo, porque ellas no sabían nada.

Podía recordar cada una de sus palabras, y en lugar de escuchar lo que decía la canción, escuchaba a mi mente hablar repitiendo todo lo que dijo Sasuke.

¿Pero por qué me afecta tanto? Era eso lo que me intrigaba, y como consecuencia, no podía concentrarme.

"¡Es como un desconocido! No es nada tuyo Sakura, deja de pensar en él…"

Salí de mis pensamientos cuando llegó a Ino.

Nos dio una noticia importante, hoy iríamos de paseo.

De paseo?

A la ciudad, siempre lo hacemos una o dos veces al mes.

Así que arréglense, que en una hora salimos…

Se olvidaron de las canciones, de los bailes, para salir corriendo a la habitación. No tuve otra opción que seguirlas.

¿Por qué el escándalo?

No te hagas la tonta Sakura ¬¬, sabes lo que significa ir a la ciudad.

Mmm, nada diferente a eso mismo, ir a la ciudad.

¡Tenemos que la oportunidad de conocer chicos!

Es algo seguro – dijo Kurenai.

Por eso queremos vernos lo mejor posible, y tú harás lo mismo.

Yo me iré así como estoy…

¡Chicas! Encárguense de Sakura!

Eso significaba que nada me podía salvar.

Pero entonces yo también quiero ayudar! – dije. Escogeré una ropa sexy.

Oh Dios, me asusté al ver que después de muchos años, no usaba una falda. No podía creer que la tuviera puesta en ese momento.

Miré el espejo, bueno, aceptaré que mis piernas no se veían nada mal.

Creo que Sakura nos robará todos los pretendientes…

No seas boba Temari, eso no pasará.

Poco a poco iba aceptando más el estilo de vida de estas chicas.

Confieso que me empezaba a agradar el maquillaje y la ropa con escote.

NOS VAAAAAAAAAAAAAAAAMOS. – dijo Ino.

Todas las chicas salieron de sus habitaciones, woow, cambio extremo en una hora.

Noté que Karin me miró con cierto desprecio, las demás también se dieron cuenta.

¿Pasa algo con Karin, Sakura?

Por mi parte no pasa nada, no sé ella.

Tiene envidia, porque te ves mucho mejor que ella…

Sin darle mucha importancia, seguimos nuestro camino.

Casi caigo al piso cuando vi que afuera nos esperaban lujosas limusinas.

Eeeh, ¿yo montaré en eso? – dije.

Claro que sí, por qué crees que están aquí.

Pero si yo no soy nadie importante.

Pues entonces imagínate que sí lo eres…

Por dentro era algo espectacular.

Tenía luces como de una discoteca, y también un mini bar.

El que iba manejando era un chico muy atractivo, al que las chicas no tardaron en empezar a molestar.

Pusieron música a todo volumen, y empezaron a cantar, yo no conocía la canción, pero aun así traté de hacerme un buen ambiente

Ino iba en nuestra limusina, y nos ofreció cocteles.

Eeeh, no bebo…

Para todo hay una primera vez Sakura.

Y cuando tomé el primer trago, todas aplaudieron.

Acepto que no sabía tan mal, pero todavía no me acostumbraba.

Intentaba averiguar por dónde estaba, pero mirando por las ventanas, me daba cuenta de que no conocía nada de lo que veía.

Bueno, les propongo un juego – dijo Temari. Cada una dirá hasta qué punto ha llegado, hablando de sexo, la más inocente de aquí, hoy tendrá que pagar un castigo.

Todas parecían estar seguras de que no iban a perder O.o

Yo quiero empezar! – dijo Tenten. He hecho más de 10 posiciones, sexo oral, pero nunca sexo anal. Me da muchísimo miedo.

Mi posición favorita es estar en cuatro…

O.o

. pero no me atrae tanto hacerle sexo oral a un hombre, aunque siempre me lo piden terminó Konan.

He hecho de todo, ya perdí la cuenta, todas las posiciones, sexo oral y anal. – dijo Temari.

No podía creer que ya hubiera hecho tantas cosas, y tenía mi misma edad.

A mí me encanta en los lugares públicos. Lo he hecho en el cine, en un parque, y una vez intenté en una iglesia. – respondió Kurenai.

Con qué clase de niñas estoy… - dijo riendo Ino.

Tú también tienes que confesar Ino!

Bueno, confieso que una vez lo hice en mi propia oficina, le di la dirección del lugar, él llegó como a las 12 pm, ese día, ustedes se durmieron temprano, y aproveché para…

Con qué clase de directora estoy… - se vengó Temari.

SAKURA NO HA HABLADO!

Sí, Sakura, confiesa!

Todavía faltan Hana, Shizune y muchas más por hablar… - dije tratando de salvarme.

No importa, es tu turno.

Mmmm, yo le hice sexo oral a un chico… sólo a uno en toda mi vida.

:O

¿Y qué posiciones hiciste con él?

Ninguna… yo sigo siendo virgencita.

Silencio Total.

GAME OVER! SAKURA HOY CUMPLE UN CASTIGO! – dijo una desconocida.

Pero faltan muchas por hablar…

Todas han hecho más que un sexo oral, no hay ninguna virgen.

SAKURA! LLEGÓ TU TURNO! – dijo otra riendo.

Esperen, su caso es diferente. Tengan en cuenta que es virgen. No es tan fácil – me defendió Temari.

No pretenderán que yo… - dije confundida.

Podemos ponerle cualquier otro castigo, pero no que se lo entregue a cualquiera, si ella no se siente bien. Conozco a Sakura y ella es diferente – terminó Temari.

Ese era el trato Temari, entonces por qué no dijo desde el principio que no participaba, si sabía que perdería.

No se preocupen – interrumpió Tenten, yo me encargaré de que esta noche cumpla su castigo.

Después de un largo viaje llegamos al centro de Tokyo.

Inmediatamente todas salieron corriendo hacia un centro comercial gigante.

Si quieren podríamos ir primero de compras – habló Konan.

Ok, si quieren vayan, ya las alcanzamos.

Me quedé a solas con Temari.

Ella me miró curiosa.

¿Qué pasa Sakura? ¿Quieres decirme algo?

Mmm, quería preguntarte qué fue aquello que pasó…

Ahh eso, bueno, seguramente el castigo sería cazar a un chico y llevárselo a la cama, pero tú no puedes hacer eso, bueno, estoy casi segura de que no quieres. La primera vez no es tan fácil como una simple revolcada entre las sábanas. Sería incómodo para ti.

Sí, tienes toda la razón, gracias por apoyarme.

No te preocupes, siempre estaré contigo, por lo menos si seguimos en el internado, créeme que estaré ahí.

Definitivamente fue algo nuevo, toda mi vida había vivido en la ciudad, pero después de que estás un largo tiempo alejada de ella, sientes como si fuera la primera vez que la conocieras.

Yo, al contrario de todo el resto, no me antojaba de todas las cosas que veía.

Era la que menos bolsas traía, a las otras no les alcanzaban las manos.

En serio, no aguanto más – decía agotada después de varias horas de estar caminando.

Y eso que esto apenas empieza…

¿Qué? Después de esto no nos vamos?

Estás loca, falta lo más divertido: La discoteca.

En serio tienes ánimos para ir a una discoteca?

Claro que sí, y además apenas son las 8 de la noche.

Temari se me había perdido de vista, aguantar su ritmo era imposible.

De repente, apareció por detrás y me cogió de la mano para llevarme a un almacén.

No, por favor, quiero estar sentada.

Quiero que veas algo…

Fuimos a una tienda que aparentemente no tenía nada extraño, sólo vendían ropa.

No voy a comprar nada de aquí…

Me llevó hasta el fondo de la tienda.

Quedé sorprendida, un sex shop escondido en una tienda de ropa. Y como podrían imaginarse, en la ropa no estaba nadie, todos estaba interesados en mirar estas cosas.

¡Qué creativos! – pensé.

Desde afuera, en la tienda sólo se podía apreciar que vendían ropa, pues había un gran estante lleno de prendas que tapaba todo lo de atrás.

Era muy extraño ver penes de goma y de plástico, siempre me pregunté cómo es que alguien podía atreverse a meterse eso.

Había trajes eróticos, seguramente para hacer un baile o algo así.

Condones, lubricantes y aceites para mejor la "experiencia".

También había una gran repisa llena de películas porno, empecé a mirar las carátulas y los títulos.

"Whores fucking after party", "Beautiful Brunette", "Cute teen fucking at home, "Public Sex"

La mayoría de esas películas estaban en inglés.

Me paralicé cuando vi que una de ellas tenía un título grande que decía Youjizz.

Sabía que esa palabra la había escuchado en algún lado, y claro, recordé que así se llamaba la "empresa" de Sasuke.

Cogí la película y empecé a detallarla. Eran tres videos que duraban cada uno casi una hora, woow, los actores debían ser buenísimos.

"Aquí es donde estarás dentro de poco Temari" – pensé.

No entendía muy bien las cosas que estaban escritas, pero sí entendí muy bien cuando leí: Produced by Sasuke Uchiha. También mencionaban otros nombres como Naruto, Gaara y Neji. Supuse que eran colegas de él.

TE LLAMÓ LA ATENCIÓN ESA PELÍCULA VERDAD? – dijo Temari.

Oh no, sólo curiosidad.

Mira los chicos que aparecen ahí…

Había un pelirrojo. En otra escena, un rubio. En otra, un chico de pelo castaño largo.

Los actores principales de cada uno de los videos.

Dios mío, espero que cuando grabe mi película, mi pareja sea uno muy parecido a alguno de ellos – dijo emocionada Temari.

Supongo que te pondrán a elegir…

Mmm no sé, estoy ansiosa de viajar a Canadá para saber cómo es todo.

De repente, un guarda de seguridad nos tomó por sorpresa y nos dijo que por ser menores de edad, no podíamos estar aquí.

Muy tarde, ya vimos todo – dijo Temari riendo.

Sin poner mucho problema, salimos y nos encontramos con las otras chicas.

¿Qué había allá? ¿Por qué tardaron tanto? – preguntó Kurenai curiosa.

Cosas para mayores… por eso nos sacaron…

Nos quedamos un rato hablando, y después llegó Ino para decirnos que era hora de ir a la discoteca.

Yo todavía pensaba que era una broma.

Volvimos a las respectivas limusinas, que ya nos estaban esperando.

Todo el suelo estaba lleno de bolsas con cosas que habían comprado.

Llegamos a un lugar enorme, donde se escuchaba música muy fuerte y no cabía una persona más. No tenía ni idea de cómo íbamos a entrar.

Esta es la perfecta – dijo Ino.

Nos bajamos y dejamos los paquetes adentro.

Llamamos la atención de todos al vernos.

Yo me sentía demasiado extraña, y también cansada.

Tenten se encargó de encontrar una mesa para ubicarnos, nos hizo señas desde lejos y fuimos hasta donde ella.

El calor que se sentía era impresionante, nunca había estado en un lugar tan lleno.

A Hinata esto le encantaría – pensé en voz alta.

Qué?

Ah perdón, estaba pensando en mi hermana, es que a ella le gustan estas cosas.

Y a ti también te van a gustar…

¿Qué les parece si le damos un trago a Sakura? – dijo Hana.

No lo creo conveniente…

Pero antes de que pudiera decir algo, ya tenía la copa en mis manos.

No lo creo conveniente, porque aunque no lo crean, un día bebí y me emborraché, hace como dos años, y perdí el control…

Después de que ya tenía un trago encima, y mis compañeras se alegraron. Me obligaron a ir a la pista. Yo sólo renegaba diciendo que no tenía ganas de bailar.

Y allí terminé, con todas ellas, moviéndome como podía.

Llegó un momento en el que el cansancio pareció desaparecer y me liberé.

Me empecé a poner nerviosa cuando me di cuenta que un chico me estaba mirando desde hace mucho rato.

Tenten también lo noto.

Me apartó de la pista y me dijo:

Ahora sé cuál será tu castigo. Y antes de quejarte déjame hablar.

Tendrás que hablarle a ese chico, pero nada más, si no quieres.

Hablarle?

Parece como si hubiera sido él quien tuviera el castigo, pues cuando fui a sentarme, vi cómo el ya venía hacia mí.

Me paré de inmediato tratándome de esconder, aunque no sirvió de nada, porque después de escabullirme entre las personas me lo encontré frente a frente.

Me tienes miedo? – dijo seriamente.

Mmm no, no tendría por qué tenerte miedo, no me has hecho nada…

Bueno, entonces me permites quedarme contigo?

¿Por qué conmigo?

Porque fuiste tú quien llamaste mi atencón – respondió riéndose como si fuera obvio.

No sé cuántos tragos me tomé con aquel tipo. Sólo estaba segura de que bebíamos sin parar.

Era muy atractivo, y toda la noche me repetía que yo le gustaba mucho. También bailamos, recuerdo que él tocaba mis nalgas mientras lo hacíamos. Yo le quitaba las manos de ese lugar y le pedía que no lo hiciera, pero lo repetía.

Me decía cosas al oído, haciéndome propuestas de estar a solas con él.

Me invitó a que fuéramos a otro lugar.

No veía a mis amigas por ninguna parte.

Chiquita, perdóname por ser tan atrevido. Pero en serio, no aguanto más.

No me acostaré contigo…

Eso es lo que tú crees…

Creo que me voy ya. Buscaré a mis amigas.

Nonono, no te puedes ir ya, primero vamos a pasarla muy bien.

Llévame por favor hasta donde mis amigas.

Si no quieres ir a otra parte, entonces vamos al baño…

Los dos hacíamos gran esfuerzo para poder pronunciar correctamente.

Me agarró por la cintura y nos fuimos hacia los baños, que estaban vacíos.

Comenzó a besarme y a tocarme por todas partes, mientras intentaba quitar los botones de mi camisa. Metía sus manos por mi falda y me acariciaba descontroladamente. Yo sólo me quedaba quita dejando que todo pasara.

Luego, sacó de repente su pene de su bóxer, que ya estaba duro y erecto, me agarró de la cabeza y me ordenó bajar.

Vamos chiquita, chúpamelo, te va a gustar.

A pesar de todos los tragos que traía encima, todavía tenía algo de razón, me dije a mí misma qué rayos estaba haciendo.

No haré nada contigo, me voy…

Pero me lo impidió. Me llevó contra la pared advirtiéndome que no me dejaría ir hasta metérmelo.

Comencé a gritar, pero él me tapaba la boca, y mis gritos eran en vano.

No nos metamos en problemas. Ya sabes qué quiero, cuando lo cumplas, te dejo ir.

Resultó ser un idiota más, que amenaza a las mujeres y las obliga a hacer cosas que no quieren.

Sexo Masculino. Había una forma perfecta para hacerlo llorar.

Con mucha fuerza, me solté de sus brazos, y le di una patada en sus partes.

Cayó al piso después de gritar por el dolor.

Salí corriendo de ese lugar, empecé a buscar a mis amigas como loca por toda la discoteca, pero no las veía por ningún lado, hasta que sentí que alguien me tocó en la espalda, me asusté al creer que era de nuevo el chico, pero salté de la felicidad cuando vi que era Temari, las otras también venían.

Sakura, has tomado demasiado, es mejor que la saquemos de aquí…

¿Hiciste algo con él, Sakura? – dijo Temari.

No, no, me escapé.

Bueno, ayúdenme a llevarla.

Noooo, tengo que hablar con él.

¿Con quién?

Con él, necesito un computador.

No entendemos nada Sakura.

Alguien entró a mi habitación, estoy segura, alguien me hizo esa travesura.


"Hace unos días, todas estábamos trabajando, de repente me dieron ganas de ir al baño. Fui hasta mi habitación.

Cuando salí, recuerdo haber visto que Karin y una de sus amigas corrían por el pasillo, al parecer habían entrado en una habitación. Pero no estaba segura de que fuera la de Sakura.

Era muy extraño que ellas no estuvieran con nosotras, si todas teníamos que estar ayudando con algo."


Sakura – dijo Hana – creo que Karin entró a tu habitación.

Qué?

Sí, no estoy muy segura, pero teniendo en cuenta que…

Nos contó lo sucedido.

Y yo no creía, como Hana, estaba casi segura.

Ahora había una explicación.

Tengo que irme – dije alejándome de ellas.

Trataron de detenerme.

Salí corriendo de la discoteca sin saber para dónde iba, pero tenía que hablar ya mismo con él.

Señor, ¿Dónde hay un cyber por acá? – gritaba. Pero nadie me prestaba atención.

Mi cabeza me daba vueltas, tropecé varias veces con algo y estuve a punto de caerme.

La gente me miraba como si estuviera loca.

No estaba acostumbrada a caminar ni a correr con tacones, lo que lo hacía aun peor.

No me importaba dónde podía estar, ya me había perdido, y estaba mareada.

Hasta que vi el lugar que tanto estaba esperándome.

Entré sin decir nada, me senté en la silla y empecé a entrar a mi cuenta. Mi respiración estaba entre cortada por todo lo que había corrido.

Señorita, usted no está en condiciones… - dijo el encargado del lugar.

NO ME MOLESTE! – grité. Tengo que hacer algo importante.


Eran las tres de la mañana.

Me había quedado dormido, y el PC seguía prendido.

Itachi estaba a mi lado durmiendo, ni siquiera me di cuenta cuándo llegó.

Me levanté cuando escuché que me empezaron a llegar mensajes descontroladamente.

Supuse que de pronto era Naruto molestándome. Pero me equivoqué.

Sasuke.

No tengo mucho tiempo

Estoy perdida, y me escapé.

Estoy borracha, me siento mareada, pero estoy muy consciente de lo que hablo.

FUE UN ERROR! Te lo juro, fue una maldita perra llamada Karin, ella entró a mi habitación y te mandó ese mensaje.

Yo nunca lo haría.

Respóndeme por favor.

Háblame.

Sasuke.

Estás ahí?

Ya te tengo una explicación.

Créeme.

Quiero seguir hablando contigo, nunca me cansaría de hacerlo.

Sasuke. Háblame por favor.

La velocidad con la que mandaba cada frase me tenía loco. Escribía sin parar.

Nunca la había visto tan desesperada.

Sakura, me di cuenta de que estás borracha, no tenías que decírmelo. Mejor hablamos después.

SASUKE NOOOOO.

NO TE VAYAS.

Pregúntale a Hana, ella lo vió.

Sé muy bien lo que digo.

Por favor. Sasuke

Estuve a un paso de estar con un hombre. Pero me arrepentí al pensar en ti.

Es verdad lo que te dije, sólo haría esas cosas contigo.

Qué le pregunte a Hana? ¿Y quién diablos era Hana?

Sakura había enloquecido O.o


Señora, ¿Ha visto a una chica de pelo rosa?

Está borracha..

Y loca…

Y está corriendo a toda velocidad…

Salimos a buscar a nuestra querida amiga, pero no teníamos ni idea de dónde estaba.

Y la gente no nos decía nada.

Ella dijo algo de un computador…

Síganme! – gritó Ino – debe estar en un café internet que hay por aquí cerca.

Y efectivamente, allá estaba.

Escribía como loca en el teclado, parecía darle golpes.

La gente se asustaba porque estaba llorando y a la vez maldecía a todo el mundo.

SASUKEEEEEEE. – gritaba.

Sakura! Nos vamos ya! Párate de ahí…

Aunque al principio puso mucho problema para irse, logramos llevarla entre todas devuelta a la discoteca, afuera nos esperaban las limusinas.

Ino buscó a todas las chicas, por un inconveniente que se había presentado, era hora de irnos.


CONTINUARÁ