Siguiente capítulo 13 :Reg.!

Pasaron los días y las semanas que se convirtieron en meses, para ser exactos llego el tiempo donde Marín daría a luz era la tarde de aquel maravilloso día en la pequeña cabaña donde solía vivir. Ahí seria la llegada de su hijo. así lo habían planeado el león dorado y el águila.

Aioria se encontraba con Marín, la emoción la tenían a flor de piel y mientras todos se encontraban ansiosos por saber en qué momento vería la luz, Marín pujo cuantas veces le pedía la vieja partera y Aioria le alentaba. Casi cuando caía la noche por fin Aioria y Marín fueron padres, el llanto de un bebe resonó en todo el recinto trayendo jubilo a los padres

- corta el cordón Aioria, tal y como te dije- decía la anciana

Así lo hizo y lo pudo sostener para ponérselo a Marín en el pecho. ella lo beso pero el llanto de ese pequeño parecía un pequeño rugido miro la dicha en los ojos verdes de Aioria y le pregunto

- ¿aun quieres que se llame así?

- si Marín será …Regulus tal y como lo habíamos planeado

se sonrieron y miraron al pequeño para ver qué tan frágil era ese pequeño ser. el tono bronceado pero los cabellos rojizos de su madre parecían la combinación perfecta

- oh Marín es tan hermoso!-decía besando a la pelirroja y al pequeño bebe.

cuando pudo abrir los ojos el pequeño parecía mirar al hombre que le había dado la vida para sorpresa de Aioria los ojos eran como los de su hermano. se alegró por ello.

- bien hijo bañaremos al bebe y podrás cuidar de ellos-decía la figura materna que para Aioria se había convertido la anciana partera.

A las afueras Seika, Aioros y Touma aguardaban. les emocionaba estar presentes. a lo lejos Touma miro a Shaina y a Milo se acercó a ambos y con alegría les dijo.

- ¡ya ha nacido mi sobrino! estoy tan feliz!

Recibió un abrazo por parte de el dorado y una sincera felicitación por parte de Shaina. Milo aprecio como se ensombrecía el rostro de ella intuía lo que le pasaba por la mente la abrazo y le dijo:

- ven vamos pasa a ver a Marín yo te espero aquí afuera.

Le tomo con su mano la barbilla y pudo ver los ojos cristalizados de ella. la beso tiernamente y Shaina por fin entro, a Marín le emociono ver a su amiga ahí

- viniste Shaina! no sabes cómo me alegra verte! mira mi hijo… se llama Regulus

La anciana podía ver el temor de algo en Shaina y como era que esta trataba de ocultar su vientre bajo un suéter largo

- espero poder hacer lo mismo por ti cariño. eres tan joven como Marín y tan bella. no debes avergonzarte ni tener miedo. no hay plazo que no se cumpla ni fecha que no llegue. debes tomar valor y veras todo saldrá bien-

La anciana se levantó, camino hacia ella y puso sus manos en el pequeño vientre de la amazona. La criatura al sentir las manos de alguien que no fueran sus padres comenzó a moverse, la anciana toco más abajo y Shaina dio un leve quejido, no la lastimaba pero era raro sentir el tacto de aquella mujer

- muy bien este hermoso bebe ya se encuentra en una posición correcta pero creo sin temor a equivocarme que tiene el cordón enredado en su cuello, pero no te angusties es normal que se enreden, ellos mismos lo hacen y después todo vuelve a su lugar. he traído a muchos hasta con doble cordón en el cuello y míralos tan fuertes y sanos, Aioria fue uno de esos. Recuerdo que su madre se preocupó pero en cuanto comenzó a gemir eso la apaciguó, de espaldas no se te nota que estés embarazada caminas como cualquier muchacha, y tu bebe parece que tiene buena cavidad_ le paso las manos por las costillas haciendo exaltar a Shaina – ya veo está haciendo lugar en tus costillas, aun te faltan algunas semanas pero, debes de tomarlo con calma este ultimo trimestre es más pesado aunque no tiene mucho peso, tu bebe podría fracturar alguna de tus costillas, si crece como creo, darás a luz a un grande y hermoso bebe. Reg. peso tres kilos, y parece que el tuyo tendrá entre tres y tres y medio kilos- decía todo esto mientras Shaina la escuchaba y parecía no haber alegría alguna en su rostro,

Marín lo noto y la anciana también

- no veo alegría en ti dulzura?, acaso no te alegra saber que tu bebe está bien?

Shaina miro a Marín que yacía en su cama pero la pelirroja le negó con la cabeza no había razones para que la anciana supiera su situación. Shaina no dijo ni una sola palabra

- ella es alguien que no demuestra mucho sus sentimientos, no se preocupe ella se lo agradece ¿verdad Shaina?,

La amazona de ofiuco solo asintió levemente.

- me alegra mucho que tengas a tu hijo Marín, Reg, es muy parecido a su padre y su tío- dijo haciendo a plomo para no colapsar

Se acerco a Marín, le beso la frente y luego al pequeño

- me voy Milo y yo… - titubeaba para hablar pues el nudo en su garganta le partiría la tráquea eso era una realidad, -vendré a verte mañana-

Con pasos firmes salió de la cabaña de la águila, Aioria y los demás hombres platicaban del recién estrenado padre y no le dieron importancia a que Shaina no dijera una sola palabra.

Milo tuvo que correr detrás de ella cuando la alcanzo, ella tenía los ojos llenos de lágrimas, y limpiaba con su suéter las mejillas

- Que te pasa amor, porque estas así, que te dijeron allá adentro? Decía sosteniéndola de los brazos

- nada Milo ya vámonos por favor, ya quiero dormir es todo-

Milo no era tonto pero por no discutir prefería hacer lo que la cobra le pedía a lo lejos se despidió de los demás y se refugiaron en el octavo templo, ahí sabía que necesitaría Shaina para poder quitar aunque sea por un momento las cosas negativas, le hizo el amor suave y delicadamente, era un alivio para ambos, cuando por fin exudaron el éxtasis, Milo abrazo a la amazona por detrás de ella toco el vientre y su hijo comenzó a moverse. Era el silencio más incómodo que habían tenido después de hacer el amor,

- Milo… la anciana que trajo a Reg. al mundo dice que no ve felicidad en mí, ella no sabe pero es verdad, mírame casi no se nota que estoy encinta, y yo no puedo hablarlo con toda la naturalidad que debería- decía esto frotando el brazo de su amado que se encontraba todavía en su vientre atesorando el tacto de su hijo

Milo le beso el hombro y le contesto

- no pienses en eso míralo como se mueve al saber que lo amamos está aquí creciendo, protegido de todo-

- pero Milo tu y yo…

- shhhhh, ya lo hablamos cero pensamientos malos y arriba el ánimo- soltó y volteo a la amazona para encararla – ya te lo dije vamos a ser tan felices como cualquier pareja del mundo ¿oíste?!

Hay como odiaba al adonis que se encontraba a un palmo de su cara siempre le subía los ánimos y la hacía olvidar todo lo beso apasionadamente y fue el comienzo de un nuevo encuentro, hasta que la amazona ya no pudo y quedo rendida ante el sueño.

Milo en la oscura y cálida noche no podía dejar de pensar en su futuro y el de su hijo. Cuanto más se acercaba el tiempo más eran sus noches sin poder dormir, lo sofocaba la situación. Miro la tranquila respiración de Shaina y se levantó salió al balcón de su recamara miro las estrellas

- maldita sea como puedo evitar esto, como¡? Decía poniendo las manos en el barandal de piedra que daba una vista privilegiada.

sintió unas presencia pero no parecían hostiles. rebusco en la oscuridad su sorpresa fue ver a dos mujeres salir de entre sus cortinas que danzaban al compás del aire

- pero mira que especímenes tiene Athena a sus órdenes?- una mujer de larga cabellera y belleza sin igual se le anteponía ante los ojos de Milo.

Lucía una prenda de tela majestuosa. Milo la aprecio mejor y no podía descifrar quien era aquella mujer sus ojos grises, no tenían comparación, y su larga cabellera negra caía como una larga cascada, pero al sentir las delicadas manos de una mujer dirigiéndose hacia su pelvis para explorar toda la masculinidad del griego lo hizo dar un leve gemido y pronto se alejó para ver a la autora de tal atrevimiento.

Una mujer de igual belleza se presentaba ante sus ojos, era una rubia de grandes ojos azulados y cabellos rizados hasta la cintura, con una vestimenta más seductora que la de la anterior pregunto cuando al fin pudo formular palabras

- Que o quienes son ustedes? que hacen en mi templo?! Contesten¡ decía preparando a Antares,

- Cálmate caballero de Escorpio no te haremos daño, ni a tu mujer o tu hijo puedes estar tranquilo, clamabas ayuda y ayuda tendrás- decía la de ojos grisáceos,- soy Hera, reina del olimpo y esta es afrodita hija de Zeus - decía señalando a la rubia - sabemos el destino de tu hijo y por más que ame a mi hijo, no dejare que la ira de Zeus caiga en el por desobedecer, te propongo ayudarte

Milo no podía creer lo que escuchaba

- ¿a qué precio? - Cuestiono,

- me ofendes caballero yo no suelo pedir nada a cambio porque simplemente los humanos no tienen nada que pueda interesarme, pasare por alto tu atrevimiento, solo espera que nazca tu hijo y me llamaras. solo no le digas a nadie en especial a Athena. quiero ver cómo es que resuelve esto. Recuérdalo. esperaras hasta que tu hijo nazca entendiste?!

Milo cabeceo y volvió a sentir las manos delicadas de la rubia, pero en su pecho y después un ligero mordisco en el lóbulo del oído,

- yo lo pensare mejor caballero eres un digno ejemplar y me apeteces- decía casi en un susurro.

Hera negó con la cabeza y dijo

- Eres como tu padre, ahora vámonos no me gusta estar entre los mortales- las dos deidades se fueron.

Ahora había una posibilidad, claro que lo había!...

- Milo que haces afuera? - Preguntaba Shaina con las sabanas envueltas regresa a la cama hace frió-

Milo se giró la abrazo y se fue a dormir con una esperanza … ¡una!