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- ... Heero... -susurró el trenzado-

- Duo, tranquilo... te hace falta desahogarte... nada va a pasar, tranquilo. -lo abrazó mas fuerte mientras le daba en beso en la cabeza-

- ... ¿Por qué?... -preguntó soltando su cabeza y comenzando a llorar-... Por que...

- No es tu culpa, no tienes la culpa de nada...

- Pero... ellos dijeron... -murmuró-

Y antes de que Heero pudiera preguntar '¿Qué?' O '¿Quienes?' Duo perdió la conciencia desmayándose en sus brazos y de repente un mal presentimiento inundó los sentidos del príncipe.

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El príncipe se había quedado cuidando al trenzado, pero por más que las horas pasaron este no despertó ni dio señales de conciencia; Heero tuvo que llamar a Trowa y contarle más o menos lo que pasó, omitiendo el hecho de la doble personalidad... eso era algo que no pensaba contar ya que lo veía demasiado personal y conflictivo.

Corrían las 7:30 pm, toda la tarde cuidando de Duo... y estaba preocupado ¿Qué podría estar sucediendo en aquella mente?...; Iba a meditar de nuevo con respecto a las posibilidades que tenía, o a revisar de nuevo el aura del trenzado para ver si realmente estaba bien, pero el timbre del departamento sonó y tuvo que salir de sus pensamientos para ir a abrir la puerta.

- ¿Trowa?... ¿Quatre? -mencionó algo aturdido-

- Discúlpanos por venir así, estábamos preocupados... en cuanto Trowa me dijo que Duo estaba inconsciente me preocupe y le pedí venir, lamento si te interrumpo -informó el chico rubio-

- Estaba pensando, Duo aún no despierta... -se hizo a un lado dejándolos pasar-

- ¿Llamaste a un medico? -preguntó el oji-verde-

- No, dudo que él pueda hacer algo. -respondió el príncipe volviéndose a sentar en el sillón-

- Deberías arriesgarte a llamar, no es que desconfíe de tu magia... pero quizás se te escapó algo o cosas así... -opinó el oji-azul-

- Créanme que está bien, solo está como dormido... no sé porque -insistió- ¿Qué hacían juntos? -directo-

- Ham... bueno, es que... -tartamudeó el rubio-

- Fue a mi casa por la tutoría de las materias... como hay temas que le cuestan me pidió de favor que le explicara -respondió serio-

- ... -los miró fríamente- bien.

- ¿Quieres que te prepare la cena? Hilde me anduvo enseñando algunos platillos... -sonrió Quatre-

- Como quieras, de todos modos no tengo hambre. -volteó la vista rumbo al ventanal-

- Me dijiste que te contó todo. -habló Trowa sentándose frente a Heero- ¿Qué opinas?

- En cuanto a eso me encargare luego. -respondió- por ahora... tengo muchas otras cosas que arreglar.

- ... -frunció el ceño- ¿OTRAS COSAS? -preguntó lentamente-

- Sí, Quatre ¿Iras a la fiesta de presentación? -preguntó mirando al comedor-

- ¡Si, Relena me invitó y ya sabes como es, no pude decir que no... aunque todavía no tengo pareja, quieren que valla con la tal Dorothy Catalonia... pero no quiero! -rió nervioso-

- Has todo lo posible porque esa mujer no este en el mismo lugar que yo, ya viste lo que pasó la última vez -aclaró suspirando-

- Si, lo sé Heero... pero piensa que no corre por mi cuenta, sino porque pueda invitar a alguien antes de que mi padre le comunique la noticia. -apareció en la entrada del comedor- además, a quien quiero invitar... no creo que acepte. -agregó algo deprimido-

- Si no te arriesgas no ganas, estoy casi seguro que no rechazará la oferta -animó mientras el rubio cambiaba de colores-

- ¿Y a quien piensas invitar? -preguntó Trowa sin saber por qué-

- Ah... bueno... yo iba... a... invitarr... a... -tartamudeó completamente rojo hasta el cuello-

- Iré a ver a Duo -informó astutamente-

Quatre se puso más rojo aún y bajo la vista intentando que se lo trague a tierra, mientras Trowa luchaba por mantenerse serio y no presionarlo para que respondiera... ahora que lo pensaba detenidamente, hacia unos días que le faltaba autocontrol para no cometer estupideces frente al rubio, no entendía el porque... o lo entendía y no lo quería admitir. Pasada la ultima semana había podido notar y aceptar que estaba muy a gusto en compañía del rubio, por ello, cuando este vino a pedirle ayuda con unas cuantas materias no pudo negársele... simplemente no podía, su rostro tan angelical le hacia querer complacerlo en todo. De nuevo sentía esa fuerte atracción por alguien, la había sufrido con Duo pero no había sido tan intensa... y ahora se presentaba de este modo y ese chiquillo sonrojado frente a el le daban deseos de comerlo a besos...; Momento... ¿COMERLO A BESOS?... bueno, las cosas se le estaban yendo de las manos, tenía que distraerse.

- No es necesario que respondas -habló al ver que el rubio no abría la boca-

- Prepararé la cena... -murmuró para escapar de la mirada esmeralda tan penetrante-

El oji-azul prácticamente corrió a esconderse en la cocina de aquel departamento, sentía el corazón latiendo a mil por segundo y tan fuerte que en cualquier momento sentiría que rompía su pecho... Si hubiera estado un segundo mas allí, hubiera terminado por decirle todos sus sentimientos... y sabía por boca de Duo que era mejor asegurarse el partido, que Trowa no estaba listo para oír todo lo que el corazón del rubio quería gritar a los cuatro vientos. Pero ahora estaba a salvo, lejos de esos ojos verdes que tanto le gustaban... ahora podía relajarse un poco e intentar pensar en otra cosa que no tuviera que ver con él.

Heero entró en la habitación, Duo continuaba allí, recostado boca arriba y completamente dormido; Aún no había podido quitarse el mal presentimiento, desde que su trenzado se desmayó tenía ese feo dolor en el pecho... y estaba rogando que fuera solo producto del susto y la preocupación.

- ... Duo... -murmuró suplicando porque el mencionado le respondiese- ¿Qué tienes?... ¿Por qué no despiertas? -se acercó sentándose en la cama-... no me asustes... no es gracioso -pidió casi con al voz quebrada-

El príncipe acarició la cabeza del trenzado, comenzaba a desesperarse cada vez más... ¿Y si estaba en un coma mental?... No, no podría ser... pero entonces ¿por qué no despertaba?... ¿Por qué continuaba con sus admirables ojos cerrados?... Necesitaba perderse en ese hermoso mar violáceo, necesitaba sentir sus besos... necesitaba tenerlo con él y sentirlo con él, no sólo ver su cuerpo inmóvil.

Se reprochó a sí mismo, en parte todo aquello era su culpa... si él no hubiera insistido y se hubiera quedado tranquilo con lo que Trowa le dijese, entonces nada hubiera sucedido, entonces Shinigami no hubiera tenido que hurgar entre los recuerdos de Duo... entonces no estaría dormido... ahora podrían estar arreglando la mesa para cenar, o viendo una película en la sala, o haciendo las tareas, o simplemente teniendo una hermosa noche de amor y pasión como las demás... ¡Pero no!...

- ... -suspiró- Si te vas de mi lado me muero... no aguantaré, no tiene sentido... -susurró intentando ocultar su angustia- que patético soy... mira en lo que me conviertes, baka -sonrió amargamente dejando caer dos lágrimas para luego depositar un beso en los labios del trenzado- más vale que te despiertes mañana.

Se levantó con cuidado y, luego de respirar profundamente para volver a su postura tranquila, salió de la habitación; los sentimientos al lado de Duo eran algo que no podía manejar... ese niño de ojos amatistas le hacía perder el control de todo.

Al llegar al living Trowa se hallaba sentado con la vista fría y dura... su aura mostraba confusión, se sentó a su lado mirándolo, tenía que distraerse con algo... y la situación de Trowa y Quatre le era bastante importante como para ocupar su tiempo y olvidarse un instante del trenzado.

- Heero -llamó el oji-verde- no sé si estoy en mi derecho... pero ¿Qué sentiste con Duo, cuando lo conociste?

- ... -guardó silencio, esa pregunta no la esperaba- ¿No querrás decir... 'cómo supe que estaba enamorado de él'? -si todo iba por donde pensaba, la pregunta la hizo por Quatre-

-... tal vez -respondió algo ido-

- Solo lo sientes... no soy bueno expresándome. -habló cruzándose de brazos y apoyándose en el sillón-

- ¿Es atracción?... -preguntó confundido- a veces no sé que siento... se ve tan falto de protección que...

- ¿Quatre? -miró a Trowa haciendo que este diera un brinco- ¿Hablas de él?

- ... eh... -lo observó algo extrañado- ¿Se me nota?... -asustado-

- No mucho, deberías decírselo -astutamente.-

- No... yo -bajó la vista- ni yo estoy seguro de lo que quiero... no quiero que en mi confusión lo lastime.

- ¿Esa no es tu respuesta? -preguntó sin quitarle la vista-

- ... ¿Eh?... -miro al príncipe a los ojos-... yo...

Heero tenía razón... él no quería lastimar al rubio ¿Ese no era motivo suficiente como para decir que estaba fuertemente atado emocionalmente? El solo hecho de buscar la protección del otro es decir que te importa, y mezclado con el deseo de besarlo y abrazarlo que sentía por momentos... ¿Eso no era amor?... quizás no, quizás si... sabía que le gustaba... pero... ¿Con un hombre?... ¿Él con un hombre?... sabía por Hilde que las mujeres eran complicadas, mucho... pero... jamás creyó amar a un hombre... con un hombre...

- No sé si puedo aceptarlo -concluyó en voz alta-

- Eso es lo más fácil ¿Quieres sufrir mas o ser feliz? -se levantó-

- No quiero sufrir, eso es obvio... pero... ¿Puedo yo ser feliz después de todo mi pasado?... -fue interrumpido-

- No sé que pasado tengas, pero todos tenemos derecho a ser felices ¿Si Quatre estuviera a punto de morir, no sentirías más tristeza? -el oji-verde guardo silencio- si tu respuesta es si ¿Qué esperas para intentar protegerlo? ¿Qué esperas para hacerlo feliz? ¿Vas a esperar a que se valla?

Trowa guardo silencio unos instantes y luego, completamente distante, se levantó y caminó firmemente a la cocina donde Quatre se encontraba preparando la cena; Heero no pudo evitar sonreír abiertamente... podía estar tranquilo de que su mejor amigo estaba en buenas manos.

- Debería ser psicólogo -murmuró algo gracioso y luego su sonrisa se borró- si Duo estuviera despierto... estaría muy contento y haciéndome bromas... -apretó sus puños y volvió a la habitación-

Quatre estaba tranquilo lavando las verduras para después cortarlas, iba a preparar fideos con salsa... era lo más rápido que había podido aprender con Hilde; más adelante le daría las gracias con un enorme regalo, ya vería cual. A este paso, pronto podría aprender todos los labores que debería saber para cuando viviera solo como Heero... y podría prepararle muchos platillos distintos a Trowa, porque estaba seguro de que estarían juntos, como fuera pero juntos.

De repente sintió como era observado penetrantemente, al girar su vista vio al oji-verde parado en la puerta de la cocina... entonces sintió que la sangre viajaba exactamente hasta su rostro, coloreándolo de carmín. Trowa frunció el ceño, ahora decidido y recordando las palabras de Heero... no esperaría a que algo malo sucediera, él intentaría evitarlo, se encargaría de buscar su felicidad... quizás, la felicidad de alguien más estaba en sus manos.

- Estaba hablando con Heero -comenzó relajándose- me dijo algunas cosas que me han hecho tener que hablarte.

- ... Ah... ¿Si? -apartó su vista continuando con el lavado- ¿Qué te dijo? -ahora estaba un poquitín más tranquilo-

- Puedo proteger a quien quiero como no pude con Middie, tengo una segunda oportunidad para corregir todos los errores que cometí y no tengo que desaprovecharla... No debo esperar a que estés en peligro para comenzar a sufrir... puedo buscar una felicidad en esta oportunidad que se presenta.

Quatre no pudo evitar abrir los ojos desmesuradamente, ¡¡Eso era una declaración! ... ¡¡Le estaba diciendo que quería protegerlo y estar a su lado!... ¡Le estaba dando un lugar en medio de todo! ¡Trowa, la persona con quien había estado soñando todos sus días desde que llego a este país e incluso antes! Pero... pero estaba tan nervioso que no podía hablar, no podía moverse, apenas y podía darse cuenta de que acababan de decirle cuan importante era él para alguien.

El agua del fregadero continuaba corriendo mientras el rubio intentaba desesperadamente volver a tener control sobre sus acciones y dejar de pensar tanto, pero para cuando iba a decirle que era plenamenteº correspondido sintió como uno de los brazos del oji-verde se cerraba sobre su cintura y el otro cerraba la canilla de agua. Lo siguiente fue mucho más lento.

Trowa ahora se apegaba más al cuerpo del más pequeño y buscaba dudoso su boca para besarlo, Quatre apenas podía respirar, su corazón latía demasiado rápido para su gusto y el cuerpo le estaba inmóvil, completamente tenso, veía como su castaño iba a besarlo lleno de temor y quería corresponderle, quería terminar de juntar los labios con los del otro, pero su cuerpo no se movía... ¡¡Maldición no se movía!... luego de unos instantes el beso se dejo de hacer esperar.

El primer beso en años para Trowa... el primero en toda su vida para Quatre; Claro, si no contábamos aquel pequeño roce de labios que habían tenido hacia muchas semanas atrás, no había sido más que eso, un roce de labios... ninguno había averiguado el sabor del otro, absolutamente nada... un beso vacío, como de niños, por juego.

Ahora todo era bastante inexperto, para el alto porque los nervios le comían el alma y además prácticamente no hacia más que dejarse llevar, no podía recordar como era besar a alguien más con tanto sentimiento... no lo recordaba hasta ahora, que tenía al rubio entre sus brazos y dejándose besar sin poner pretextos. Era un beso tímido, muy tímido, la lengua del oji-verde apenas rozaba los labios entreabiertos del rubio intentando no exaltarlo mientras que Quatre recién había podido vencer su perplejidad y cerraba los ojos lentamente para acurrucarse un poco más en el pecho de Trowa.

Todo se llenaba lentamente de pasión... ahora Quatre pasaba sus brazos por el cuello del más alto, mientras este a su vez tomaba un poco de valor y profundizaba el beso probando completamente la boca del rubio. Continuaron así unos segundos, quizás minutos, quien sabe... solo el que no participaba de ello; ambos corazones latiendo bastante rápido, él más pequeño sonrojado a no más poder mientras que el otro deseba no separarse nunca... jamás imaginó cuanto le podría llegar a gustar eso.

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Heero continuaba al lado de Duo, ambos recostados, el primero acariciando los cabellos del segundo que permanecía dormido... dormido, completamente dormido...

- A estas alturas, Trowa ya se declaró -comentó apoyándose sobre su brazo derecho- despierta... Duo... Shinigami, cualquiera... -suspiró-

Permaneció unos instantes más contemplándolo, parecía completamente tranquilo... y de no ser por su mal presentimiento apenas y estaría preocupado, pero tenía ese constante dolor en el pecho que no lo dejaba estar tranquilo, no podía estar ni diez minutos fuera de esa habitación, tenía que estar seguro de que su Duo estaba o estaría bien... pero ¿Cómo?...

Cerró los ojos aún con su mano izquierda sobre la mejilla del trenzado, luego analizó de nuevo su aura que permanecía limpia y tranquila, cuando hubo terminado volvió a abrir los ojos para verle dormir placidamente, parecía más inerte que vivo... pero su corazón latía y su respiración era normal, eso lo dejaba un poco más tranquilo... o por lo menos así estuvo hasta que de repente Duo (o Shinigami) abrió los ojos fríamente, como si nada le importara a su alrededor.

- ... ¿Duo?... -preguntó temeroso al ver la mirada tan fría, pero en el fondo algo contento-

- ... -cerró los ojos fuertemente- no lo menciones tonto -reprochó- no te asustes, solo déjalo dormir...

- ¿Qué pasó? -preguntó con un remolino de sentimientos-

- Digamos que... se enojó conmigo -intentó sonreír y levantarse- pero no me va a dejar estar mucho tiempo, aún esta molesto... y bastante deprimido.

- Tengo un mal presentimiento -informó- no suelo equivocarme, pero no sé que es.

- Yo también lo tengo, por eso es mejor que me quede dormido, en cuanto a Duo no te preocupes me encargare de que nada pase con su alma... no prometo nada en cuanto a su cuerpo porque... -aspiró aire-... el muy maldito no me deja estar aquí.

- Shinigami -llamó- ¿No hay forma de que lo hagas despertar?

- ... -negó- lo siento mucho, es su decisión... estuve viendo que tienes visitas, están bastante acaramelados -sonrió- no los conozco ¿Podrías presecármelos otro día?

- seguro -asintió- dale a Duo un recado mío.

- No lo digas ya lo sé, es la típica de los enamorados, son frases cursis ¿Sabes? No creí que fueras tan común, más bien te creí detallista y romántico, ¡bahh! Se me cayó un ídolo -burlón-

- No es una frase... -repuso molesto-

- ¿No? -alzó una caja y lo miró- ¿Entonces? Te aviso que las notas no llegan por correos Shinigami -intentó no reír para no llamar la atención- y los regalos tam... -fue callado por un beso-

Shinigami se quedó de piedra, no esperaba un beso de recado... un segundo... ¡¡Ese príncipe lo estaba besando a él en debe de a Duo, que desfachatez! ¿Quién se creía que era para andar repartiendo besos a segundas personalidades? ¡Técnicamente era una infidelidad! ... oh, oh... ¡Duo lo iba a matar! Aunque... muy en el fondo podía admitir que le estaba gustando, sentía que eso lo había vivido antes... no sabía si era por los besos que le daba a Duo, o porque realmente los vivió antes. Sintió como la lengua del oji-cobalto recorría su boca y no pudo evitar estremecerse... era un sentimiento extraño, no sabía sí propio o ajeno... no sabía si le gustaba o no, era como un dolor fuerte en el pecho que al mismo tiempo se confundía con la felicidad extrema... pero, repito, no sabía si era suyo o ajeno.

Heero ahora estaba más tranquilo, al menos había podido compartir unas palabras con Shinigami que si bien no era Duo, era parte de él; Podía sentir como cada vez que recorría la boca del trenzado este se estremecía notablemente pero no dejaba de corresponderle, lo recostó suavemente en la cama sin quedar encima de él puesto que no quería lograr una erección por parte de ninguno, primero porque no estaban solos y segundo porque no estaba de humor como para tener 'sexo'... quería tener a SU Duo conciente.

No pudo evitar profundizar más el beso, estaba acostumbrado a prologarlo más de lo debido... y Shinigami no se estaba negando, en un principio creyó que lo sacaría a patadas de allí, pero no fue así... tendría que cortar todo aquello si no quería terminar subiéndosele encima para quitarle la ropa. Probó por ultima vez la boca de Duo, (o Shinigami) y se separó un poco para levantarse. Pero sin embargo los brazos del oji-violeta se cerraron en su cuello volviéndolo a besar esta vez sin pasión, sino como un simple roce de labios algo tímido; Lo reconoció de inmediato y sonrió instintivamente... esos besos sólo se los daba Duo antes de irse a su casa cuando no se quedaban juntos en el departamento.

- ... Duo... -susurró devolviéndole el beso suave-

Los ojos del trenzado cambiaron rápidamente de color unas cuantas veces, como definiéndose por una, para al final quedar algo oscuros.

- Que cobarde es... -susurró Shinigami soltándose de Heero y haciendo una mueca de dolor- mejor me voy, descuida que estamos bien.

- ... -asintió y le dejó otro beso suave para levantarse de la cama-

Luego de eso, el trenzado se sumió en un sueño profundo nuevamente... Shinigami con una extraña sensación en el pecho, y Duo con un remolino de sentimientos cada vez más confundibles.

Heero lo miró unos instantes y luego salió de la habitación, realmente estaba mucho mejor que antes... el solo hecho de notar por instantes a Duo le hizo sentirse mucho más sosegado. Caminó completamente distante a la cocina, tenía hambre... pero una vez que llegó a la puerta se dio cuenta de que allí estarían Quatre y Trowa; no alcanzó a darse cuenta de eso cuando ya estaba frente a la entrada de la cocina, los jóvenes visitantes estaban charlando, lo cual era extraño.

- ¿Trowa, no le dijiste nada? -preguntó algo confundido exaltando a los otros dos-

- Bueno si... pero ¿No tienes tacto, no? -preguntó algo gracioso el oji-verde-

- No... es que... -respondió algo ido- no importa -concluyó- ¿Cómo va la cena?

- Falta un poco ¿Ya te dio hambre? -sonrió el rubio-

- ... si... -"Quisiera decirles lo de Duo... pero no estoy seguro de que esté bien hacerlo" pensó mientras abría la heladera-

- Eso quiere decir que algo bueno pasó, tu humor cambió... ¿Ya despertó Duo? -preguntó Trowa-

- ... no -respondió bebiendo algo de jugo- esta dormido, por cierto... felicidades Q-chan -comentó sonriendo débilmente-

- ... eh... -se sonrojó fuertemente- Heero... ¿Estas bien?

- Creo que si -respondió a su vez- ¿Por?

- Nunca me llamas Q-chan, ni sonríes así... ¿En qué estas pensando? -interrogó-

- En Duo -se recargó en el umbral de la puerta-

- ¿Duo? -alzó una ceja el oji-verde- ¿Pasó algo malo? -lo miró-

- No todo es negativo Trowa -regañó el rubio con una sonrisa- quizás solo anda recordando algo melancólico, por eso está así -revolvió el contenido de la olla-

- En realidad estaba pensando en el primer beso que le di -comentó-

- ¿Y entonces porque actúas raro? -Trowa- ¿Tan extraño fue?

- Para nada...

La charla continuó bastante amena, los tres jóvenes estaban de muy buen humor pero no olvidaban el estado de uno de sus amigos, por lo que de a ratos no podían evitar deprimirse al no tenerlo allí riendo con ellos... es que la presencia de Duo era inconfundible; cuando estaba nunca dejabas de escucharlo, y ahora que hacia falta su voz se sentía un enorme vacío en el ambiente que provocaba una falta emocional. Todos los seres dentro de aquel departamento esperaban ansiosos la vuelta de uno de sus más alegres y positivos amigos, aunque Duo fuera algo oscuros de a ratos no dejaba de ser sumamente positivo en cuanto a otros problemas más sutiles.

Llegadas las nueve de la noche todos habían terminado de comer y Trowa lavaba las vajillas mientras Heero las acomodaba luego de secarlas, Quatre simplemente veía televisión ya que él había hecho la cena. Luego los tres chicos se dispusieron a despedirse, Trowa y Quatre como era de esperarse se fueron juntos mientras que Heero se preparó una taza grande de café y se quedó revisando las tareas y estudiando para el colegio, Duo necesitaría ponerse al día luego así que mejor lo ayudaba un poco.

Durante la noche Heero no durmió mucho, cuando intentaba conciliar el sueño se le venía encima ese mal presentimiento que no le permitía hacer más que sentarse y quedarse alerta, le resultaba bastante incomodo, y la única vez que logro dormir las pesadillas atacaron su mente sin permitirle reparar el sueño más tarde.

Pesadillas... hacia mucho no las tenía, desde que estaba al lado de Duo prácticamente las había olvidado... ¿Por qué habrían vuelto? Optó por dejar inconclusa esa pregunta, no tenía deseos de pensar mucho, tenía más sueño que intriga.

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N/A: Este cap lo termine el 11 de enero xD... lamentablemente no tengo Inter. En mi casa así que lo deje aquí sin actualizar, dejo puesta la fecha para que sepan la regularidad de mis actualizaciones (en condiciones normales)

Comentarios? Huumm bueno, gracias a todas las que me dejaron review... les digo que anduve de mudanza, y por eso aún no me pusieron Inter... en 15 días dicen que me vuelven a poner, pero vieron como son ¬¬ dicen y no hacen... jeje, whatever...

¿Qué paso con Duo? Fácil... vieron cuando alguien no quiere salir de una habitación por miedo?... bueno, aquí es lo mismo, a muchas personas les sucede.. no quieren despertar ante el temor de la realidad, psicológicamente sucede con personas que pierden la memoria, o se desmayan permaneciendo en coma, o cosas parecidas... ¿cuándo despertara?... Pues ya veran.

En cuanto a todo lo demás, pues... querían algo de QxT? XD aquí tuvieron una parte descuiden que se viene el lemon mas adelante, no apuren... esta pareja va a ser mas... tranquila, menos apasionada, mas centrada... no se olviden que Quatre es dos años menor que Trowa, lo que hace que tenga mas miedos de lo normal... bueno, eso es todo creo, Byes... nos vemos, mil gracias por leer y dejar review.!... DEJEN REVIEW ¬¬

Ryoko de Leonhart