PARENTESCO…

Marlene la empujo ligeramente para apartarse de ella, le frunció el seño y se limpio la boca.

-¿en qué piensas Eleonor?, ¿quién eres en realidad?

-no sé porque te molesta, si no te molesta en enredarte con todos los machos que se te ponen en frente, ¿por qué no conmigo?

-Skipper dijo que tu rebeldía no debía de sorprenderme, supongo que solo lo haces por molestar.

-¿eso es lo que crees realmente?.- se burla de ella volviéndole a plantar un rápido beso.

-claro que si, por qué no creo que realmente estés enamorada de mi.

-no lo dudes Marly…- la nutria esta vez se quedo atónita ante sus palabras, ¿realmente la amaba?

-entonces… ¿cómo?... ¿tu?... ¿en verdad?

-déjame decirte algo Marlene… desde que era más joven me empecé a crear un cierto interés en las hembras… y en los machos también…

-… aun así no te entiendo… ¿Skipper lo sabe?

-no, no lo sabe, el no es mi padre como para enterarse de esto y te agradecería demasiado que no se lo dijeras…

-claro que no se lo dire… realmente entraría en algo de pánico con esto… y sobre todo aun mas cuando se entere que estas interesada en su esposa.

-¿crees que eso me asusta Marly?, si vamos con amenazas, yo le puedo decir a mi primo que tu andas de coqueta con otros animales fuera del zoológico.

-¿me estas amenazando?

-no lo veas como una amenaza… velo como una nueva oportunidad para nosotras.- comienza a aproximarse nuevamente, ella permite que la tome de la cintura y mira fijamente a sus ojos, aun desconfiaba de ella en totalidad.-podemos intentar… llegar a un acuerdo, las dos…- besa sus labios suavemente.- solo piénsalo.- susurra finalmente antes de apartarse de ella, saliendo finalmente de la cueva.

_oOo_

Anastasia se quejo cuando volvió a golpearse la pierna con la mesa de roca.

-¿estás bien?

-sí, solo fue el golpe nuevamente, aun no logro memorizar bien el lugar.- comienza a sobarse adolorida, sintiendo la presencia del pingüino cerca de ella.

-¿cuándo me vas a operar Kowalski?, estoy cansada de esta situación, además, no creo que logres soportarme por mucho tiempo.

-no digas eso Anastasia.- le besa el pico.- yo te amo, y prometí ayudarte con tu ceguera y eso hare.

1 MES 2 SEMANAS DESPUES…

Kowalski miro con ternura su huevo entre sus patas, Anastasia seguía dormida, ya era de mañana, Skipper y los muchachos aun no habían llegado.

-¿Kowalski?, ¿estás aquí?.- pregunta aun sin presentar vista.

-sí, aquí estoy, empollando el huevo.

-es precioso, ¿verdad?, no puedo esperar a que nazca… ¿qué crees que sea?

-una niña… que será igual de hermosa que su madre.

-ojala… ¿cuándo me vas a operar?

-muy pronto, calculo unos… 25 días.

-¿tanto tiempo?

-Anastasia recién diste a luz, es importante esperar un buen periodo por este momento.- la pingüina lo busco con las aletas y lo descubrió a un lado de ella, sentado en la litera.

-te amo.- confiesa tomándolo del cuello para acercarlo a su pico, Kowalski sonrió antes de besarla.

_oOo_

-¿cuándo va a volver papá, mami?.- pregunta ala pingüina hembra.

-muy pronto Gloria, solo ten paciencia, volverá cerca de estos días.- responde sacándole una sonrisa, la pequeña se va al lado de sus hermanos que coloreaban diversas imágenes para su padre, pero fijo su vista principalmente en Alexander, el pingüino había crecido más de lo imaginable, era más alto que sus hermanas y sin duda un gran parentesco con su padre biológico, Marlene temía por su pequeño, ¿Skipper realmente sería tan ingenuo como para no sospechar nada con la apariencia que empieza a tomar el pingüino?

-bueno niños, salgan, necesito hablar a solas con su madre.- pide Eleonor, los niños obedecen y salen sin ningún problema.

-Skipper regresa muy pronto… ¿cómo te sientes?.- interroga besándole en los labios.

-algo… nerviosa debo admitirlo.

-claro que si, principalmente por Alexander.

-¿tú que sabes de él?

-¿crees que no me doy cuenta?, por Alexander es más que claro…- la pingüina dejo de hablar al momento de verla darle la espalda, sonrió para sí misma y se sentó en la cama, sabía que la tenía muy bien amenazada. Pasaron pocas horas para que Skipper se dejara ver con su regreso, los niños lo reconocieron al instante por ya haberlo visto antes en fotografías.

-¡papá!.- gritan los tres a la vez mientras corren para abrazarlo, el único que llevaba consigo su dibujo era Alexander.

-hey, ¿cómo están mis lindas niñas?.- pregunta solo fijándose en la nutria y la pingüina.

-bien.

-te extrañamos mucho.- confiesa Victoria, la pingüina.

-papi mira, hizo este dibujo para ti.- le habla Alexander, quien es rápidamente rechazado por su mirada.

-claro Alexander, gracias.- agradece un tanto serio, tomo el dibujo a penas con unas mínimas ganar de verlo por un segundo, Marlene y Eleonor por supuesto que notaron esta falta.

-qué bueno que ya viniste.- habla la nutria abrazándolo.

-gracias, la misión fue muy complicada pero sin duda no imposible, ya todo está en calma, ¿y qué hay de ustedes?, como les ha ido.

-bastante bien…- responde Marlene notando a Eleonor salir de la cueva para dirigirse a la alberca.- Skipper, ¿qué hay del asunto de tu prima?, ¿cuándo volverá a la escuela militar?.- pregunta en voz baja.

-mi prima tardara aun en regresar, los de la escuela decidieron llamarme a mi cuando estuvieran listos de recibirla nuevamente y hasta ahora no he recibido una respuesta de ellos, ¿pero ella no te ha dado molestias, o si?

-no, claro que no.- miente abrazándolo nuevamente, desviando su vista a Alexander, se mostraba algo serio a diferencia de sus hermanas por el regreso de Skipper, ella para animarlo le sonrió y este le regreso una sonrisa.

-Skipper.- habla Kowalski acompañado de Anastasia, él la guiaba mientras ella solo podía mostrar una sonrisa.

-Kowalski, gracias por venir.

-cabo y rico me dijeron que primero decidiste venir al habitad de Marlene para verla.- el líder abrazó a la nutria por la cadera.

-así es, quise ver primero a mi mujer… por cierto, felicidades por su nuevo matrimonio, lamento no haber estado presente.

-no te preocupes, lo entendemos.- habla esta vez Anastasia.- después de todo, no estuvimos tan solos que digamos, Marlene fue a vernos.- echa de cabeza a la nutria, no sabía porque, pero lo había echo a propósito, Skipper desvió su vista hacia ella y esta solo intento evitarla.

-bueno, al menos yo si quise estar presente.- se defiende con aquella idea, Skipper le asintió con la cabeza y miro hacia ellos para sonreírles.

El día entero se paso muy rápido, Skipper y los demás se fueron a la base a festejar su regreso, excepto Kowalski, este se quedo con los niños a jugar en el habitad de la nutria, al capitán junto con Anastasia no les era muy grato aquella idea, ¿por qué quedarse con ellos?, Anastasia se respondió con que por ser su tío deseaba estar con ellos, de alguna forma el estaba más allegado a ellos, eso le era agradable, pero no tanto, pues sentía de alguna forma que descuidaba a su propio hijo o hija que aun no nacía.

-¡yo gane!.- grita Victoria al terminar de tirar un dado en la última partida, Kowalski sonrió ante ello y Alexander se giro por otro lado para conseguir un juego de mesa diferente.

-ahora juguemos trivia.

-¿ese horrible juego?, yo siempre pierdo.- se queja Gloria.

-yo también, además, quiero nadar un poco.

-te acompaño.- ambas hembras caminan hacia el estanque dejando a los dos machos solos.

-no te preocupes Alexander, yo juego contigo.

-gracias tío Kowalski, después de todo, tú me enseñaste a jugarlo.- agradece acomodando el juego, el pingüino alto sonrió ante ello, le satisfacía tener que compartir no solo el parentesco con él, sino también gustos.

_oOo_

Anastasia se alarmo al escuchar los gritos de todos en la base, se giraba a todas partes preguntando qué era lo que pasaba en el momento.

-Anastasia, tu bebé ya va a salir del cascaron.- informa el soldado joven, ayudo a la hembra a caminar hasta él y Skipper se encargo de colocar a su cría en sus brazos.

-¿y qué es?

-es una hembra,

-descríbemela.

-es una hembra muy hermosa, ojos azules, un poco alta y se parece mucho a ti.- termina su descripción, Anastasia sonrió ante ello, pero por un lado se entristecía, ¿dónde estaba Kowalski que se estaba perdiendo de un momento tan maravilloso como aquel?, no era justo que ella permitiera que se olvidara del nacimiento de su cría, solo por atender a los hijos de Marlene.