SHINRAKUGUMI

CAPÍTULO XIV


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Han pasado cinco años desde que Sougo salió vivo de las instalaciones del Shinrakugumi, y actualmente el Shinsengumi competía con ellos para ser la fuerza policial favorita del Shogun.

El actual vicecomandante del Shinsengumi, el joven alto, de castaña cabellera y mirada de rubí; estaba en su oficina, sentado, leyendo y revisando documentación de sus subordinados. Suspiro por enésima vez en el día y se maldijo a si mismo cuando ansiaba ese lugar. Tal vez lo deseaba, pero lo que le daba emoción era la adrenalina de matar a Hijikata con sus propias manos. Ahora ese hombre adicto a la nicotina se había vuelto el comandante, cuando Kondo le cedió el puesto para ser asesor y maestro de los nuevos reclutas.

Además de que era mucho más fuerte del promedio, sumado con sus habilidades con la espada, era el más temido de toda la fuerza. Sus compañeros en cierta forma le tenían envidia, había ido a un lugar donde solo había mujeres aparte de que regreso con una fuerza monstruosa y una capacidad regenerativa increíble; a pesar de que causaba gran interés, nunca preguntaron y su vicecomandante nunca les contó.

Otra vez dio un suspiro cansado, abandonando su odiosa tarea, salió de aquel confinamiento de cuatro paredes y se sentó en el piso para observar las nubes pasar, entonces un recuerdo vino a su mente.

Inicio de flashback—

Sougo sí que te las arreglaste de salir de ahí con vida. Cuando nos llamaron hace unas horas pensamos que te íbamos a ir a recoger como cadáver —expreso Kondo preocupado, mientras abrazaba a su subordinado que apenas y vestía lo mínimo para no dejar expuesto sus partes íntimas.

¿Les llamaron? —preguntó sorprendido.

Sí por teléfono, una bella y hermosa voz tranquila de una chica —manifiesto Yamazaki de forma romántica.

Sí, nos avisaron de que pasáramos a recoger un cuerpo, pero nunca especificaron si estaría vivo o muerto —dijo Hijikata mientras le daba una calada a su cigarrillo.

Yo estaba muy preocupado por ti Sougo, quería marcar para asegurarme de que estabas bien ya que tú nunca tratabas de localizarnos, pero Yamazaki nos advirtió de lo temible que son ahí y no quería exponer tu identidad por eso no lo hice. —seguía dando su afecto el comandante a su subordinado.

¿Y bueno conseguiste la información? —pregunto de forma seria Hijikata

En cuanto a eso, me gustaría hablar en privado con el señor Kondo —expreso de forma seria, apartándose de los brazos de su superior.

Oh ya veo, bueno Yamazaki vámonos —dijo el moreno mientras agarraba de la cabeza a su subordinado y lo arrastraba para salir de esa habitación.

Estas muy serio muchacho, ¿dime conseguiste información valiosa?

Señor Kondo, con todo respeto, no puedo divulgar todo lo que me mostraron en mi estancia, dado que me implantaron algo que si hablaba de más, mi vida estaría en riesgo, y en vez de eso quiero vivir mucho tiempo para transmitir de forma indirecta lo que aprendí ahí.

Oh ya veo —. Entre cerro los ojos y paso su mano por su barbilla —. ¿Puedo hacerte unas cuantas preguntas? y si sientes que la respuesta pone en peligro a tu vida no me respondas. ¿Vale?

Está bien —asintió el joven.

¿Conociste a los altos mandos? ¿Es cierto que son puras mujeres? ¿Están bonitas? ¿Las vistes desnudas? ¿Entrenaste con ellas en licras? ¿Qué tal las instalaciones? —. Su jefe empezó a bombardearlo con preguntas obscenas, que dejaban en descubrimiento su virginidad.

A todas sus preguntas es si, las instalaciones están muy bien equipadas y tienen lo último en tecnología.

Oh que bello —. El gorila solo se imaginaba a él rodeado de hermosas jovencitas en licras —. Ahora una última pregunta y la más seria. ¿Cómo fue que perdiste la transformación en mujer? Si Yamazaki me había contado que solo la píldora con la que él contaba era la única forma de contrarrestarlo —. Sougo solo desvió la mirada —. Oh ya veo, no puedes decirlo. Está bien no te preocupes, estoy muy feliz de que hayas regresado en una sola pieza, si quieres puedes tomarte el día libre mañana —dijo muy animado su superior mientras le tocaba su desnudo hombro.

¡No! —gritó, espantando a su superior —. Saldré a dar un patrullaje y entrenaré.

Bueno está bien —dijo un poco tímido.

Nos vemos mañana —. Y abandono con energía la habitación.

Sí que regreso animado —expreso el vicecomandante detrás de la pared.

Bastante diría yo, y dime Toushi, ¿cumplirás tu parte del trato?

Soy un hombre de palabra señor Kondo —expresó mientras se adentraba en la habitación —. Pero primero tengo que ver como regreso, espero que rodeado de señoritas lo haya vuelto débil. Quiero antes probar su fuerza.

Oh ya veo, si ese es el caso…

¿Qué pasó?

Lo sabrás a su debido tiempo Toushi, no comas ansias.

Fin del flash back—

El joven abandono su estancia en el piso, y emprendió camino al Dojo de entrenamiento, necesitaba estirar los músculos, estar todo el día sentado nada más leyendo, podría ser perjudicial para su salud.

—Buenas tardes vicecomandante Okita —saludo efusivamente un cadete, que infiere Sougo, que acaba de entrar ya que nunca lo había visto antes.

—Buenas tardes —él saludó.

—Vicecomandante es raro verlo en el dojo de entrenamiento —comento un señor moreno con una sonrisa.

—Es bueno venir a estirar de vez en cuando señor Kondo. ¿Qué tal si hacemos más animado el entrenamiento de los nuevos reclutas? —interrogó con una sonrisa, que era bien conocida de que no indicaba nada bueno.

—¿Qué se te ocurre Sougo?

—¿Qué tal si el que logré atinarme un golpe tiene el honor de acompañarme a ver al shogun en mi próxima reunión con él?

—Suena interesante, ¿Qué dicen muchachos? ¿Se animan?

—¡Si! —gritaron todos emocionados.

—Es muy emocionante tener el honor de pelear contra el vicecomandante, además de que si le damos un golpe podríamos conocer al Shogun —comentaba uno de los cadetes para su compañero.

—Lo sé.

—Bueno chicos, si quieren pueden venir todos a la vez

—¿Eh? —. Esa propuesta había dejado sorprendidos a todos, excepto a su entrenador.

—¿Está seguro de eso vicecomandante?

—Yo creo que sería injusto para todos, porque el que le logre dar la estocada será quien tenga el honor de conocer al shogun a pesar de que todos nos esforzamos —explicó un joven.

—Esa es una muy buena observación, pero si están en una batalla contra un enemigo muy fuerte, ¿Qué sería mejor? ¿Luchar solo o acompañado? Puede que por su egoísmo mueran y por consecuencia sus compañeros.

—Acompañado señor —contestaron todos.

—Véanlo como eso, y ya si logran hacerlo pueden turnarse para la próxima vez, que les proponga esto —dijo mientras se quitaba su saco y se arremangaba las mangas de su camisa manga larga blanca. —El señor Kondo es quien delimitara el ganador. Si es que hay, claro —lo último lo susurro.

—Listos, empiecen, ¡YA! —. Kondo activo su cronometro —. Y fin, vaya Sougo cada vez rompes más el record, venciste a veinte jóvenes reclutas en menos de 0.05 segundos.

—Ja ja ja o tal vez la juventud de ahora no sea tan buena.

—Auch —se quejaban los adoloridos reclutas que habían recibido, todos sin excepción alguna, una estocada de su sádico vicecomandante.

—Según tengo entendido tiene la fuerza de hacerle frente a un miembro del clan Yato, e inclusive ganarle —comentaba un cadete a su compañero de dolor.

—Además de que es muy hábil con la espada, desde hace algunos años ya era conocido como el mejor espadachín del Shinsengumi, desde su corta edad empezó su entrenamiento con la espada, por eso es de los mejores espadachines de los que puede contar el Shinsengumi —comentó otro.

—Según hay rumores de que su fuerza proviene de que experimentaron con él —dijo muy despacio uno.

—Creo que deberían de estar entrenando, en vez de parecer viejas chismosas —sonrió de forma sádica cuando termino de amenazarlos, dando una estocada en el piso.

—En seguida vicecomandante —. Todos los cadetes se levantaron como alma que lleva el rayo y se pusieron a dar estocadas al aire con una espada de madera.

—Sougo no deberías ser tan estrictos con ellos —comento Kondo, mientras se posicionaba a lado del joven.

—Usted es muy consentidor Kondo san

—Como si eso afectara en algo malo, además de que este tipo de trato funcionó con ustedes. Los chicos se deben sentir como en familia —dijo en su defensa —. Para que sientan que luchan por su familia, no por el gobierno.

—Tiene razón señor Kondo. Si no le molesta me quedare aquí observando la práctica.

—No tiene por qué molestarme, es un honor que haya venido a verla —. Se despidió con una sonrisa y regreso a su labor.

El vicecomandante solo observaba en la lejanía, el entrenamiento de los nuevos reclutas con quien hace cinco años todavía era el comandante del Shinsengumi.

Entonces recordó como hace cinco años le había ganado con la misma facilidad que lo hizo con los reclutas al de aquel entonces era el vice comandante.

Inicio de Flashback—

Veo que regresaste muy animado y con ganas de trabajar —dijo Hijikata mientras llegaba al dojo de entrenamiento que estaba siendo utilizado por el capitán de la primera división.

Cuando te dan tantos días de descanso uno se aburre, además de que no podía entretenerme intentando matar a cierta persona con flequillo en V —contesto mientras daba estocadas al aire.

¿Qué te parece un duelo de bienvenida? Si me ganas, cumplo la parte del trato.

Parece interesante, sabes que solo he perdido contra ti en dos ocasiones.

No seas tan egocéntrico Sougo —dijo mientras se quitaba su saco y su espada con su vaina, para tomar una de madera. —¿Listo?

Para el combate, yo siempre.

Ambos jóvenes se posicionaron en lado contrario del dojo, para luego salir corriendo en dirección a su contrincante. Sus espadas se impactaron, el vicecomandante demoniaco quedo sorprendió con la fuerza que su subordinado dio la estocada.

Parece que estar rodeado de señoritas no te volvió dócil —comento Hijikata mientras con todas sus fuerzas intentaba detener esa estocada para que el golpe no le impactara.

Créenme que las mujeres de aquella fuerza parecen unas bestias, y en especial mi superior, es por mucho, más fuerte que yo —respondió Sougo, pero sin embargo él también se había sorprendido mucho con esa fuerza nueva que tenía que no lograba controlarla, desde que estaba practicando hace unos momentos sentía su espada como si se tratara de una simple pluma.

Oh ya veo —dijo Hijikata antes de caer rendido por tal fuerza.

El sonido de unos aplausos empezaba a llenar el ambiente.

Sougo veo que aprendiste muchas cosas en tu estadía allá, nunca te había visto vencer a Toushi de una sola estocada.

Señor Kondo —interrumpio el moreno de flequillo "V" —. Dado los resultados de este duelo, cumpliré mi parte del trato, le concedo a Sougo mi puesto del vicecomandante del Shinsengumi y después cometeré Seppuku.

Toushi no es necesario hacer eso, además tengo otros planes para ti, creo que ya estoy en la edad de que debería preocuparme por tener una familia.

Señor Kondo, por favor no hable como un anciano

Sougo, creo que si eres apto para ser el vicecomandante, creo que con lo nuevo que has aprendido en aquel lugar llevaras al Shinsengumi a una nueva época, pero no creo que con mi liderazgo sea bien aprovechado eso, se necesita a alguien que pueda utilizar las palabras como arma, así que ahora el Vicecomandante será Toushi.

Pero señor Kondo, no puede tomar una decisión así tan apresurada —comento Hijikata.

Esto no fue apresuradamente, había tenido eso en mente desde hace unos cuantos meses atrás, además ya hable con el viejo Matsudairia y le pareció una excelente idea.

¿Entonces usted que hará? —pregunto Sougo

Creo que sería buena influencia con los nuevos reclutas que podríamos tener, je —sonrió para los jóvenes que tenía frete de él y estos le devolvieron la sonrisa.

La ceremonia de nombramiento se llevó a cabo a unos pocos días después, teniendo como invitado especial al shogun y al emperador, seguido de otros jefes de gobierno, pues este era un nuevo renacer del Shinsengumi.

Fin del flash back—

Por estar centrado en sus pensamientos, no presto atención a la práctica, ni se había percatado de cuando habían terminado.

—Creo que andas un poco distraído hoy —dijo sonriente el hombre moreno, mientras le ofrecía una copa de sake a su compañero.

—Gracias —dijo cuándo tomó ese vaso de porcelana blanca —. Y no creo que ande distraído, solo recodaba unas cuantas cosas —. Al concluir eso le dio un sorbo a la bebida.

—Oh ya veo, pero no es bueno quedarse siempre en el pasado, debes vivir el presente porque si no te quedaras estancado.

—Pero es bueno ver el pasado, para no cometer los mismos errores.

—En eso tienes mucha razón, te has vuelto muy sabio en estos cinco años que han pasado, además de que le brindaste un futuro brillante con tus conocimientos, el no centrarnos en una sola fuerza, en aprender artes marciales, pasar tiempo de convivencia todos juntos y ser más ordenados. Les abriste un nuevo mundo a estos jóvenes de campo que vinieron a la ciudad a cumplir su sueño de seguir el camino del samurái.

—Oh ya veo —dijo sin mucho entusiasmo, tomando el líquido que fue ofrecido por su antiguo superior. —Bueno señor Kondo, creo que iré a dar un patrullaje por la ciudad, dígale a ese adicto a la nicotina que no me ande buscando, volveré cuando deba de volver.

—Está bien Sougo, disfruta tu paseo, que diga tu patrullaje.

El castaño solo alzo la mano en señal de despido y salió del dojo de entrenamiento, para después salir del cuartel. Cuando estaba enfrente de él lo observo detenidamente, definitivamente el cambio que había tenido el Shinsengumi con él y con Hijikata en el mando había sido notorio, se eliminaron despilfarros y se aumentó la disciplina de los subordinados, también empezaron a cumplir con misiones que los altos mandos le ponían, en ese entonces eran literalmente perros del gobierno, buscando mascotas pérdidas o cumpliendo alguna lista de la compra; pero no descuidaron su objetivo principal, eso solo lo hacían para ganar méritos y dinero. Poco a poco se fueron deshaciendo de esas tareas y empezaron a hacer labores de oficiales: guardar la seguridad de personal del gobierno, búsqueda de escondite de grupos terroristas. Y el lugar donde más se podría apreciar esos cambios era en las instalaciones del Shinsengumi, habían pasado de un simple piso de madera a unas instalaciones más grandes y mejor tecnología.

Emprendió camino a donde sus pies la llevaran. Desde hace cinco año, desde que se volvió el vice comandante, esa era su rutina de los lunes; hacer informes, practicar un poco con lo novato y salir a "patrullar", realemte solo lo tomaba como escusa.

Otra vez su subconsciente y sus pies lo habían traicionado, otra vez estaba parado frente esa cafetería, desde hace cinco años, todos los lunes venía a ella, se sentaba en el mismo lugar y comía lo de siempre, unos pasteles y un café, y mientras comía veía una foto colgada en la pared del establecimiento.

En otra mesa, algo distanciada de la de su vicecomandante se encontraban dos hombres.

—Señor Kondo, ¿está seguro de esto? Seguir al vicecomandante Okita en sus patrullajes.

—No te preocupes Yamazaki, lo hacemos porque Toushi nos lo encargó. Quiere saber si Sougo tiene novia o porque se comporta extraño los lunes, ya que siempre sale.

—Pero ¿qué tiene de malo que salga?

—Toushi cree que Sougo regreso como un doble espía.

— No creo que sea eso, si fuera así el Shinsengumi no estaría en la cima junto con el Shinrakugumi.

—Yo también opino lo mismo, pero no está de más observarlo para comprenderlo mejor.

—En eso tiene razón señor Kondo. Espere mire una mujer se le acerco.

Los dos hombres que estaban de espías dejaron de hablar y prestaron atención a la plática que tenían aquellos dos muchachos, pareciera como si se conocieran desde mucho tiempo, pero solo fue una conversación corta ya que la joven no se sentó y se fue enseguida. Al rato regreso con una charola con una taza y un pastelillo.

—Parece que nada más es una mesera de este lugar.

—Sí parece que nada más fue eso.

Ambos hombres perdieron los ánimos, tenían la vaga ilusión de conocer algo para poder chantajear a su vicecomandante en el futuro, pero no tenía nada, aparte de su sádica actitud y su complejo de hermana, ese hombre parecía perfecto.

Todos los oficiales comieron sus aperitivos, una vez que el hombre de mirada carmín había terminado, agradeció por la atención y se despidió de todos los que laboraban ahí, que eran tres mujeres y un extraño hombre gordo, para después salir del establecimiento.

—Señor Kondo, tal parece que vicecomandante se marchó, creo que debemos hacer lo mismo —. El hombre ya se había levantado y dejado el dinero correspondiente a su consumo sobre la mesa.

—Espera Yamazaki —dijo mientras le tomaba la mano para detenerlo —. Tengo un plan —. El excomandante del Shinsengumi se levantó de su lugar y camino hacia la joven que hace unos momentos entablo conversación con su superior —. Buenas tardes, emmm, Marine —expreso el hombre mientras leía el gafete de la mesera.

—¿Se le ofrece algo cliente? —pregunto con su cordialidad que debe tratar a los clientes.

—Esto, quería preguntar si nos podias decir que hablaste con el cliente que estuvo en aquella mesa hace unos momento —dijo sin pena.

—Sabes, es de mala educación meterse en las conversaciones ajenas —. La joven había dejado su total cordialidad para formar una sonrisa sádica, muy conocida por esos hombres. "Se parece a la de Sougo" fue lo que pensó.

—Lo que pasa es que somos oficiales del Shinsengumi —dijo penoso Yamazaki mientras jugaba con sus dedos.

—Sí, mira aquí esta nuestra placa de identificación, y estamos en una investigación…

—¿Qué clase de investigación? —pregunto otra mesera.

—Shizuo —dijo sorprendida Marine.

—Si es una investigación policial estamos gustosas de ayudar —reafirmo la joven alta de larga y negra cabellera. —Soo, voy a tratar con estos oficiales —se refirió al hombre que estaba en la caja.

—Bueno, si tienes tiempo preguntales por Rakuko y Tomoko —dijo alegremente ese hombre.

—"¿Rakuko y Tomoko?"—pensaron los oficiales del Shinsengumi.

—Recuerda que esos no son sus verdaderos nombres, además ellos no pueden saber nada porque donde Kagura y Souko trabajan es el Shinrakugumi, y ellos son del Shinsengumi.

—Tienes razón Shizuo.

Los cuatro se sentaron en una mesa de lo más alejada de los clientes para poder hablar sin interrupciones.

—¿Qué clase de investigación es? —pregunto Shizuo de nuevo.

—Verán, por el momento hemos estado siguiendo a nuestro vicecomandante, porque desde que regreso de una misión importante se comporta extrañamente los lunes, sigue la misma rutina, entrena, sale durante un buen rato y luego regresa al cuartel —explico Kondo.

—¿No será que tiene una novia? —pregunto la mesera identificada como Marine.

—Nosotros también pensamos eso, pero lo que pasa es que siempre viene aquí los lunes y vemos que se lleva muy bien con el personal del café, pensamos que tal vez haya regresado de su misión como un espía doble.

—Oh entiendo —comento Shizuo —. Hablan del joven de castaña cabellera, ¿verdad?

—Si es él —confirmo Kondo.

—Él se volvió un cliente frecuente desde hace cinco años, siempre viene sin falta los lunes, por las tardes y se marcha antes de que el ocaso se forme. Las primeras veces que vino pensábamos que era solo un acosador o un inadaptado social o un tipo con complejo de Maid, pero siempre pide lo mismo una taza de café con un bocadillo especial de la casa, que cambia semana con semana, y los come mientras observa cierta fotografía que se encuentra en el establecimiento. Los primeros seis meses solo agradecía por la comida y se marchaba, pero siempre se le notaban las ganas como de preguntarnos algo. Después de esos seis meses empezó a conversar un poco más con nosotras e inclusive con nuestro jefe, pero sentía que siempre se marchaba con las ganas de preguntarnos algo; pero no fue hasta que se cumplió el año de sus visitas cuando lo pregunto. "¿La joven de roja cabellera ha vuelto a venir al lugar?", fue a mi quien me lo preguntó, yo me quede sin habla, en realidad yo también estaba en la espera de las otras personas que salen en la foto, simplemente negué con la cabeza, y él agradeció y se marchó. Así fue como semana tras semana se fue ganando la confianza de las cuatro personas que laboramos aquí y de vez en cuando entablamos una conversación, pero el patrón sigue siendo el mismo, su bebida y un postre mientras observa la foto —relato Shizuo.

—Oh ya veo —comento Kondo mientras se tocaba la barbilla.

—Y ¿qué hablo contigo hoy? —pregunto Yamazaki a la otra mesera que había permanecido callada.

—Bueno, hoy se cumplió cinco años desde que aquella foto fue tomada, y me volvió a preguntar si las otras dos que aparecían en la foto habían vuelto a aparecer, y pues les dije que no.

—¿Podemos ver la dichosa foto? —preguntó Kondo.

—Claro, esta ha vista de todos —confirmo Shizuo —. Está en la pared junto a la caja registradora.

Todos se levantaron de su lugar y caminaron hacia el lugar donde la Marine les había indicado que estaba aquella famosa foto, cuando los oficiales del Shinsengumi la vieron, quedaron sin habla, sorpresa fue lo que les provoco aquella foto.

—¿Podemos tomarle una foto? —solicito amablemente Yamazaki.

—Adelante, solo no lo anden divulgando —pidió Shizuo.

—Está bien.

El espía tomo la foto, y ambos hombres se despidieron cordialmente de aquellas dos mujeres, y emprendieron camino hacia su cuartel.

Al llegar, vieron que su vicecomandante ya estaba como si nada en su oficina, trabajando hasta tarde como se había acostumbrado. Entonces con mucho sigilo avanzaron hacia la oficina conjunta.

—Hey Touuuushi, ¿estás ahí? —hablaba entre murmuros el excomandante del Shinsengumi mientras tocaba la puerta.

—¿Qué se le ofrece señor Kondo? —pregunto el hombre atrás de esa puerta.

—Yamazaki y yo traemos la información que solicitaste —. Se oyeron unos cuantos movimientos y después aquel hombre de flequillo V había abierto la puerta.

—Adelante —dijo con cordialidad —. Y bueno, ¿Qué descubrieron? —pregunto el actual comandante del Shinsengumi a sus hombres cuando ya habían tomado asiento frente a su escritorio. Ambos se voltearon a ver entre ellos y se lanzaron miradas picaras.

—Creemos que Sougo conoció una chica especial en su estadía en el Shinrakugumi —soltó la noticia Kondo.

—Ja Ja ja ja —soltó una sonora carcajada el moreno —. Quieren que me crea que el complejo de hermana, sádico. Conoció una chica que está rondando en su mente. Con todo respeto señor Kondo, creo que los plátanos que comió en el desayuno estaban en mal estado.

—Lo que dice el señor Kondo es cierto, mire —. Yamazaki le mostro a su superior su celular con una imagen, este solo tomo la foto y la observo por unos cuantos segundo.

—Y ¿Qué les hace pensar que tal vez esa chica es su contacto como espía doble?

—El caso es que nunca la ha vuelto a ver desde que regreso con nosotros. Toshi, ¿sabes? Esta foto me recuerda a un caso muy sonado del Shinrakugumi que paso hace cinco años antes que Sougo volviera.

—¿Me puede refrescar la memoria señor Kondo? —solicito Hijikata.

—Claro. Desde hace más de cinco años, una flota del Harusame estuvo rondando por ese distrito, pero ninguna fuerza policial se atrevía a meter manos, ni los temerarios rebeldes Joui, entonces esa flota estuvo raptando mujeres para su comercialización en el mercado negro. Pero no fue hasta que solo dos oficiales del Shinrakugumi vencieron a la flota entera. Mi teoría es que esas dos chicas son las que aparecen con kimono en esta foto, porque las que están con vestimenta de Maid son quienes laboran en la cafetería que Sougo visita todos los lunes que está dentro de ese distrito.

—Señor Kondo, ¿Qué tan cierto es que solo dos personas aniquilaran toda una flota del Harusame?

—Es solo un rumor a voces, pero dicho rumor llego en una reunión con el Shogun y este no mostro sorpresa alguna.

—¿Quiere que me crea que esta dos jovencitas, que a lo mucho han de tener, en esta foto, entre 15 y 18 años, derrotaron a una flota del Harusame?

—Si —dijo firme ante su palabra el excomandante del Shinsengumi.

—Bueno, analizare esa información. Yamazaki por favor mándame esa foto a mi correo electrónico, y señor Kondo, le pido el nombre de esta cafetería y el distrito donde está ubicada.

—Está bien —respondieron ambos hombres.

—Y aprovechando, le pueden pedir a Sougo que venga a mi oficina, le tengo que informar de algo.

—Bueno Toushi

—Comandante, ¿no le dirá al vicecomandante que lo espiamos o sí?

—Claro que no Yamazaki, esta información es confidencial, solo nosotros tres lo sabremos.

—Está bien —suspiro tranquilo Yamazaki.

Ambos oficiales salieron de la oficina de su superior, Yamazaki se fue al comedor, y fue Kondo quien le aviso a Sougo que tenía que ir a ver a Toushi en su oficina.

—Se le ofrece algo, comándate cigarro —dijo Sougo, mientras hacía explotar la puerta de la oficina conjunta con una bazuca.

—¿Estás loco Sougo? —dijo el comandante mientras salía de ese cuarto de humo.

—Uh, falle. Es que pensé que como te gusta fumar, pues te gusta el humo, así que hice un cuarto lleno de humo para ti —dijo Sougo con una sonrisa tierna.

—Pensé que habías dejado eso de los ataques —comento Hijikata mientras encendía su cigarro en el pasillo, suspiro cansado y miro al cielo.

—Es bueno, de vez en cuanto, recordar viejas experiencias —respondió mientras miraba hacia el mismo lado que el hombre con peinado "V".

—Oh ya veo. Bueno solo te iba a avisar que mañana tenemos reunión con el Shogun, corren los rumores de que tal vez nos pida trabajar en colaboración con otra fuerza policial.

—¿Sabes cuál será?

—No, todo se ha mantenido en completa confidencialidad, así que mañana te espero puntual a las 8 am.

—Sí, sí, lo que tú digas señor Hijikata —se despidió Sougo mientras le daba la espalda y movía la mano y con la otra iba cargando su bazuca.

El actual comandante del Shinsengumi volteo a ver su oficina, todavía el fuego no se extengia, en cierta forma le causo gracia, desde que Sougo asumió el puesto de vicecomandante se había comportado más maduro, así que sus ataques hacia su persona se habían reducido a lo más mínimo. Por lo que este acto lo tomo de sorpresa. Suspiro de forma cansada, y tomo el extintor cercano a su oficina, pues siempre estaba preparado para sorpresas como estas.

Apago el fuego, antes de que consumiera documentación importante, y vio que ya había terminado sus labores, así que fue en camino a su dirección, pues mañana tenia reunión con el Shogun y eso significaría que iba a ser un día pesado.


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n/a:

Y bueno hasta aquí el capitulo de hoy, neta que mi Uni me ha absorbido mucho T.T, no he escrito tanto como me gustaría :'v.

pd: si ven alguna falta de ortografía o algo que no haya quedado claro, si me hacen el favor de señalarlo, será corregido, gracias

Pero bueno, en recompensa vamos a responder los comentarios de las personas que se tomaron la molestia de dejarme unos bellos rw x3.

*TemariAckerman06: mujer neta que me fascinan leer tus rw tan largos, me motivan a seguir escribiendo, y observas cosas que yo no había considerado; sé que aún me falta crecer como escritora y hay partes donde me como narrativa :'v. Yo ya sabia que se daban las sospechas de que Kagura era la comandante, pero quería hacerle de emoción :v, y en cuanto a Kagura y su abandono del modo Yato, (no sé si hayas visto Ranma ½, el tiene una parte donde se convierte en gato y solo hay una persona que lo puede calmar) pues en cierta forma asi me lo imagine, esa persona que solo puede calmar a Kagura es Otae, porque si te das cuenta hasta Tsukuyo le tiene miedo, solo es ella quien tiene el valor de acercarse.

En cuanto a Sougo, si, tiene poderes Yato, creo que en este capítulo lo confirme.

Y si, el aparato que le pusieron en la boca a Sougo es para monitorear todos sus movimientos y verificar que no hable de más. Y en dado caso Sougo no busco una forma de quitárselo porque levantaría sospechas, fue más allá y ha revelado información sin que el Shinrakugumi se dé cuenta, así de astuto es ese hombre.

Y bueno, muchas gracias por leer y dejarme tus hermosos reviews x3, espero que este capitulo te haya sorprendido.

i love Okikagu gracias x3, intento esforzarme para que disfruten la lectura :D, espero que este también te guste :3

daslevfka: Lo sé, el chiste es que este fic se haga intenso 7u7, y tomar por sorpresa al lector con cada capitulo del fanfic.

Anonymous D: Ya no esperes más baby, aquí esta el capitulo 7u7, espero que lo hayas disfrutado :3

Ebano Wigram: si ya lo descubrieron, pero eso era esencial para abrir paso a la siguiente parte de la historia :3

mi-chan: me alegra que te paresca interesante :3, espero que este también :D

AI tsukiyomi: el chiste es que el lector creara las sospechas de que Kagura era la comandante, pero no lo confirmaba del todo xD. Sin ropa, pero Kagura se deleito con el cuerpo de Sougo de hombre 7u7, a mi no me engaña, bien que le gusto :D. Me alegra que te guste mi historia :D, aquí esta el capitulo siguiente :3

Bueno lectores mios, esto fue todo por ahora, espero nos leamos próximamente :3

GRACIAS POR LEER