¡A descubrir el misterio!

- ¡Yata! –Minato alza sus manos en son de triunfo. – ¡al fin hará su trabajo y nos entrenara! –exclama emocionado.

En un campo de entrenamiento están los tres gennin de pie frente a Kakashi que se rasca la nuca, viéndose perezoso.

Seiki se muestra curiosa, quiere saber cómo será el entrenamiento que les pondrá. Y Tatsuya aunque no lo demuestre esta igual de ansioso como Minato.

- Si… supuse que ya están listos para esto. –Kakashi se muestra aflojerado y no se deja de rascar la nuca. –Pongan atención.

Los tres observan atentos como Kakashi une sus manos en un puño y mantiene solo en alto sus dedos pulgares e índice, dejando los dedos índice frente a su barbilla, al instante se vio una leve onda viniendo de sus pies que alzo una pequeña capa de tierra.

Los tres gennin notan como el peli-plata mando chakra a sus pies y ahora lo ven caminar hacia un árbol, el cual comienza a subir sin usar sus manos, caminando sobre el tronco. Los tres se muestran más sorprendidos porque les enseñara a hacer eso, se ve demasiado fácil, pero muy útil.

Kakashi camina sobre el tronco y se detiene en una de las ramas, quedando así de cabeza con sus pies pegados en la rama.

- ¿Notaron lo que hice para conseguirlo? –pregunta mirando a los tres.

- Pan comido… solo mando chakra a sus pies. –Minato sonríe viéndose altanero, pero cae de sentón ya que un kunai salió disparado hacia él y se clavó donde segundos antes estaba parado, sino se deja caer hacia atrás seguro ese kunai se le clava en la mera cabeza.

Tatsuya ríe entre dientes y Seiki mira sorprendida lo que su sensei hizo.

- ¡¿Planea matarme?! –le grita furioso Minato. – ¡No vuelva a intentarlo, ante todo soy el hijo del Hokage de la aldea y si me mata seguro le cortan la cabeza!

- Si, esa es la razón por la que ni lo intento. –Kakashi sonríe bajo su máscara haciendo que su ojo se cierre y Minato lo fulmina con la mirada. –amo mi cabeza… así que sabía que lo esquivarías Minato-kun. –el peli-azul entrecierra los ojos hacia él. –al igual que ustedes. –nada más termino su frase y un par de kunai salieron disparados hacia Seiki y Tatsuya, los cuales dieron un corto salto hacia atrás, esquivándolos, viendo como los kunai se clavaron donde segundos antes ellos estaban parados. – ¿ven? No haría nada que los ponga en peligro.

- Claro. –Tatsuya lo mira sin creerle y Minato entrecierra más sus ojos mostrando sospecha.

- Ahora… tomen cada uno el kunai que le lance. Lo usaran para marcar donde llegan cada que intenten subir el árbol, su meta es llegar al final del tronco. Si lo consiguen consideren este entrenamiento realizado y finalizado.

- ¡Pan comido, un solo intento me tomara! –Minato se pone de pie de un brinco, tomando en el proceso el kunai.

Hizo lo mismo que Kakashi para mandar chakra a sus pies y corrió hacia uno de los árboles, pero nada más puso un pie en este e intento poner el otro cuando cae de cabeza, dándose en la nuca contra el suelo, sacándose un gran chichón.

- ¡Que dolor! –exclama con lágrimas en los ojos, tocándose su cabecita.

- Un solo intento… ¿mmm? –Kakashi lo mira burlón.

- ¡No moleste! –le grita furioso, sonrojado y apuntándolo.

- Esto es mucho para un idiota.

Ante el comentario de Tatsuya ambos voltean, el peli-azul fulminándolo con la mirada y Kakashi perezoso, viendo como Tatsuya corre hacia otro árbol, pero este solo puso un pie en el tronco y dicho pie se le enterró en la rama del árbol haciéndolo caer hacia atrás y al igual que Minato darse un golpe en la nuca contra el suelo, sacándose un gran chicho.

Minato al instante soltó la carcajada, apuntándolo con burla, ahora llora de la risa. Y Tatsuya con gotas de lágrimas de dolor saliendo de la comisura de sus ojos lo fulmina con la mirada mientras tiene una mano cubriendo su chichón.

- ¡Jajajaja…! ¡Al menos yo conseguí poner los dos pies y tú solo uno! –dice entre carcajadas Minato.

- Claro, claro, es mucho para un idiota. –comenta burlón Kakashi.

- ¡Déjenme en paz! –les grita furioso, teniendo en las mejillas un leve sonrojo.

Al oír unos pasos acelerados chocar contra el suelo voltean, viendo a Seiki correr hacia uno de los árboles, ella solo consiguió dar tres pasos sobre el tronco y antes de caer consiguió marcar con el kunai su último paso y maniobrar para caer al suelo sin golpearse, quedando inclinada con su mano que no sostiene el arma apoyada en el suelo, mirando ceñuda su marca en el árbol.

Minato y Tatsuya se muestran algo sorprendidos, al menos ella consiguió caminar en el tronco, después Tatsuya frunce el ceño.

- Are, are… siempre las femeninas ganan este juego. –Kakashi aplaude, viéndose divertido. – ¿no les da pena chicos? –Kakashi mira al par de varones, Tatsuya frunció el ceño y Minato se sonrojo.

- ¡Es que Sei-chan es genial! –exclama animado.

- No es verdad. –responde la pelinegra mirando de forma penetrante la rama del árbol, es la primera vez hace tiempo que ve un verdadero reto.

- Bueno, supongo que siendo hija de Sakura seria sorpresa que no consiguiera más que ustedes, chicos. –Kakashi los mira divertido. –ella fue la primera que consiguió subir todo el árbol en el primer intento cuando le puse este entrenamiento a su equipo. –Seiki lo voltea a ver sorprendida y Minato admirado. –eso se debe a que esta técnica involucra manejo de chakra y como tu muy bien sabrás Seiki, tu madre es una de las mejores en el manejo de chakra. Algo como este, aun desde niña para ella fue pan comido. –Seiki asintió, sintiendo más admiración hacia su madre. –como habrán notado si usas muy poco chakra no logras subir y resbalas. –dice mirando a Minato que se sonrojo todo. –si usas mucho romperás el tronco. –ahora mira a Tatsuya que frunce más su ceño. –si no mantienes la cantidad de chakra caerás. –ahora mira a Seiki que asintió con compresión. –sigan intentándolo chicos. –los tres asintieron.


Tatsuya da un paso más y alcanza a marcar el tronco del árbol antes de caer, maniobrando en el aire para caer en el suelo en cuclillas y apoyando ambos puños en el suelo. El pelinegro alza la mirada viendo ceñudo la marca, solo avanzo un paso más, llevan horas haciendo esto y lo más que ha conseguido es dar diez pasos, ni la cuarta parte del árbol ha subido.

- Es más difícil de lo que parece. –Tatsuya frunce más el ceño, está cansado, siente que su chakra ha disminuido mucho y el calor no ayuda a sentirse un poco mejor.

Al voltear a su izquierda ve que Minato cae no sin antes conseguir marcar el árbol, al ver que este lleva su marca más abajo que la de él, sonríe altanero, no es mucha la diferencia, un par de pasos, pero lleva más que él. Ahora voltea hacia su derecha, donde esta Seiki viendo como ella marca su último intento, dejando la marca a la misma altura que la de él, eso le hizo sentirse un poco más satisfecho que cuando hicieron su primer intento, al menos esta vez van iguales.

- ¡Bien chicos! –dice a la vez que hace chocar su manos, haciendo que los tres volteen viendo de pie a un aflojerado Kakashi. –es todo por hoy…

- ¡Aun puedo seguir! –exclaman Tatsuya y Minato, ambos se miran de reojo de forma retadora.

- Están cansados, hambrientos, sino descansan un poco y comen jamás lo conseguirán. –dice indiferente. –además yo también tengo hambre… te espero en casa Tatsuya. –sin más desaparece en una nube de humo.

- Tks. –Tatsuya se pone de pie y se aleja de su árbol, para después voltear y correr hacia él, no se ira de ahí hasta conseguirlo.

- ¡Yo también seguiré! –Exclama Minato alejándose del árbol, pero antes de regresar a él voltea a ver a Seiki curioso al no verla hacer lo mismo. – ¿Sei-chan?

Seiki deja de mirar su marca en el árbol, para voltear hacia Minato y sonreírle, haciendo que sus ojos se cierren.

- Me voy a casa. –dice al momento de ponerse de pie y sin borrar su sonrisa.

- ¿No seguirás intentándolo? –Minato se muestra más extrañado, su amiga no es de darse por vencida.

- Aquí no conseguiré nada… nos vemos. –Seiki comienza a caminar, alejándose del lugar y solo alzando una mano en son de despido.

- ¡Te veo mañana y te mostrare que lo conseguí! –exclama enérgico y amigable, agitando su mano hacia donde su amiga se va.

Tatsuya da volteretas en el aire para caer de pie en el suelo, voltea sobre su hombro mirando a Seiki alejarse.

- Te creía más luchadora. –no supo porque el que se haya ido lo decepciono y frunciendo nuevamente su ceño voltea hacia adelante para ver su nueva marca y se frustro más al ver que solo medio paso fue lo que consiguió de más.


Sakura está sentada tras escritorio, leyendo los avances del ultimo antídoto que ha estado creando, buscando datos que le falten para terminarlo, lleva toda la mañana trabajando en el laboratorio con el antídoto de ese veneno, pero hay algo que se le está escapando por eso fue a su oficina para ver los informes y descubrir que es.

- Seiki-chan… ¿planeas quedarte ahí y ni siquiera saludarme como se debe? –comenta divertida sin despegar la mirada de sus papeles.

Seiki está en cuclillas sobre el marco de la ventana que esta atrás de donde está sentada su madre.

- Recuerdo haberte enseñado modales y también recuerdo que si los aprendiste. –Sakura deja los papeles sobre su escritorio y se soba el puente de la nariz, viéndose cansada.

- No quería interrumpirte, te veías muy concentrada. –Seiki inclina su rostro a un lado, viéndose curiosa, ella pensó que su madre ni cuenta se había dado de su presencia, lleva diez minutos ahí y apenas ahorita le hablo.

- Lo estaba… aun así un ninja siempre esta alerta. Me di cuenta de tu presencia desde que llegaste. –Sakura voltea junto con la silla y le guiña un ojo. – ¿una misión cansada? –pregunta divertida al verla sucia y cansada.

- No, ahora no tuvimos misión. Kakashi-sensei comenzó a entrenarnos.

- Eso es genial. –Sakura le sonríe amigable. –Aunque sea un vago pervertido es muy buen maestro. Y aunque no lo parezca tiene mucha sabiduría y experiencia. –Sakura asintió, dándose la razón a sí misma. – ¿Ya comiste? –Seiki niega. –Seguro te pasaste para acá después del entrenamiento, no fuiste a casa de los abuelos. –comenta extrañada, su hija siempre se va con sus abuelos para cuidar a sus hermanos cuando ya no tiene deberes que hacer, le gusta pasar tiempo con ellos. – ¿no me digas que querías comer conmigo hoy? –le pregunta divertida. –tu padre no debe tardar en venir por mí para comer juntos, puedes comer con nosotros. Traje un rico obento, seguro lo disf…

- Oka-san. –la interrumpe Seiki, siempre le ha gustado dejar a su madre hablar, siempre sacando un tema y yéndose a otro, le gusta escucharla, pero no vino a eso.

- ¿Ah? –Sakura la mira curiosa, es la primera vez que la interrumpe en una conversación, Seiki no participa mucho en ellas pero siempre la escucha.

- Entrena conmigo. –le pide inclinando su rostro a su derecha y mirándola seria.

- ¿Eh? –Sakura se mostró sorprendida, es la primera vez que su hija le pide eso, ella siempre se lo ha pedido a Sasuke.

- Lo que me enseña oto-san jamás se me ha dificultado, no necesito muchos intentos para poder hacerlo, pero si varios para perfeccionarlo… hoy por más que lo intentaba no lo conseguía, jamás me ha llevado toda una mañana intentar hacer algo… me gusta la sensación de no poder hacer algo y tomarlo como reto. –Seiki le sonríe mostrándose feliz. –pero quiero conseguirlo y tú eres la mejor en manejo de chakra. Enséñame a manejar el mío por favor oka-san. –Sakura sigue mirándola sorprendida, a los pocos segundos reacciona y sin poder evitarlo le sonríe amigable, haciendo que sus ojos se cierren.

- Kakashi-sensei no ha cambiado su modo de operación. –comenta divertida. –así que el entrenamiento de subir árboles. –comenta con melancolía.

- Sensei dijo que tú en tu primer intento lo conseguiste, sabía que eres muy buena en el manejo de chakra, pero no me imagine que tanto. –dice mostrando admiración y Sakura ríe divertida, sintiéndose alagada, jamás se imaginó que sus hijos admirarían ese lado de ella, y le hace sentirse orgullosa consigo misma.

- ¿Supongo quieres que empecemos ahorita? –Seiki asintió viéndose emocionada y Sakura rió divertida. –bueno cariño, tu padre llegara en una hora o dos horas a más tardar… empecemos con lo teórico para que descanses un poco el cuerpo y después iremos a lo práctico. Cuando llegue tu padre comeremos, necesitas energía para seguir intentándolo sin aun no lo consigues. –Sakura se pone de pie y le revuelve el cabello, haciéndola sonrojar. –Vamos a ver si logras conseguirlo antes que tu padre… a él y a tío Naruto les tomo como tres días conseguirlo. –Seiki se muestra sorprendida al saber que alguien tan fuerte y poderosos como ellos dos les tomo tanto tiempo. –vayamos al patio del hospital. –Sakura le guiña un ojo, viéndose juguetona.


Sakura está sentada sobre el pasto del patio trasero del hospital, apoyando sus manos en el suelo, estando un poco inclinada hacia atrás, mirando con orgullo hacia donde está su hija.

- Espero no te enceles porque ahora Seiki-chan venga a mí para entrenar… ¿na Sasuke-kun? –comenta divertida, volteando por sobre su hombro para ver a su esposo que está de pie atrás de ella mirando a donde esta Seiki. –tenías razón, si le explicas bien las cosas es sorprendente como lo consigue, incluso te supero, en dos horas y ya lleva la mitad de ese árbol… ¿cuánto te tomo a ti hacer eso? –comenta burlona.

- No seas molesta. –Sasuke la mira mostrándole una mirada asesina y Sakura ríe con diversión.

- Tengo hambre, ahora demoraste mucho y cuando tengo hambre me pongo molesta, lo sabes. –le dice juguetona, mientras Sasuke se sienta alado de ella que ha comenzado a abrir el gran obento que trajo, el cual se llevó ahí cuando salió de la oficina para esperar a Sasuke, sabría que daría con ellas, siempre la encuentra.

- Siempre eres molesta. –le responde con simpleza y Sakura lo voltea a ver ofendida. –y hubiera demorado un poco menos si hubieras dejado en tu oficina una nota de donde estarías, tuve que buscarte por todo el hospital. –Sasuke la mira de reojo mostrando reproche.

- No me hubieras tenido que buscar por todo el hospital si aprendieras a preguntarle a la gente… Ino y Tsunade-shishuo sabían dónde estaba, es fácil ir a sus oficinas y preguntarles por mí. –le dice mostrándose más burlona.

- Ahora andas más molesta de lo normal. –Sasuke voltea todo su rostro hacia ella y la mira con fastidio.

- ¿Qué puedo decir? Es divertido molestarte. –Sakura juguetona le da un beso de pico en los labios, haciéndolo sonrojar, aun consigue sonrojarlo cuando hace esas cosas en público, divirtiéndola, por eso la esta fulminando con la mirada, al verla reír con burla. – ¡Seiki-chan ven a comer antes de que papá se enoje más! –grita mirando hacia donde está su hija que recién ha caído de pie en el suelo y voltea a verlos curiosa.

- Hmn. –Sasuke se cruza de brazos y voltea su rostro a lado contrario de donde esta Sakura, dando la imagen de niño berrinchudo.


Es de noche y Hinata se encuentra tras la puerta de una gran casa, dudosa en tocar la puerta. Cada que lo intenta se detiene a pocos centímetros.

La Hyuga viste un kimono sencillo y elegante. Su largo cabello lo lleva recogido con unos palillos, dejando caer unos rebeldes mechones sobre su cara. No ha cambiado mucho, solo se ve más madura, pero sigue igual de guapa. Su porte muestra elegancia.

Hinata frunce el ceño y sus ojos muestran decisión, y al siguiente segundo toca la puerta.

- ¡Van!

Oye avisar desde adentro una voz femenina, que la puso más tensa, desde hace años que no la oye y no la ve. De hecho lleva años sin ir al pueblo, desde hace cuatro años que se encerró en los dominios de su clan, no había querido verlos, pero ahora…

- Hubiera aceptado que Hiro-kun me acompañara. –Hinata se mueve nerviosa e incómoda, mostrándose acongojada.

La puerta se abre dejando ver a Ino que borro su sonrisa y ahora muestra sorpresa. La rubia sigue tan guapa y escultural como Hinata la recuerda, no importa que vista esa playera masculina que por el color sabe a quién le pertenece, ni que vista esos mallones ceñidos, o que tenga su largo cabello recogido en una coleta baja de lado, con mechones rebeldes cayéndole en la cara, aunque este vestida de esa forma tan sencilla y para estar en casa o para dormir por la hora que es se sigue viendo tan escultural y hermosa. Cuando paso eso, en cierta forma entendía porque el rubio se fijó en ella.

- ¡¿Hinata?!—exclama sorprendida Ino, tenía años sin verla y si la veía jamás pensó que sería en la puerta de su casa.

El ambiente se sintió tenso al instante, la rubia no la mira a los ojos, se siente extraña y Hinata también.

- Etto… ¿está Naruto-kun? –pregunta tímida, desviando la mirada, no soporta verla, es la primera vez que la enfrenta.

- Si. Pasa. –la rubia se hace a un lado, para que ella pueda pasar, no la va a dejar ahí esperando, después de todo ella fue la esposa de Naruto y es la madre de Minato, ambos son muy especiales para ella.

- Con permiso. –Hinata entra sintiéndose algo cohibido y muy incómoda. –sino fuera porque es muy importante no estaría aquí.

Ino la guía a la sala y Hinata se detiene atrás de ella al ver a Naruto en el suelo dejándose rayar la cara por esa pequeña y hermosa niña de no más de tres años. Al ver al rubio sonriendo, tan feliz como jamás lo vio con ella no supo que sintió, sin contar que al verlo igual o más guapo de cómo lo recordaba, y siempre le pareció tan lindo en su lado paternal. Y la niña, no cabe duda que es su hija, tiene sus ojos y su mirada, al igual que Minato.

- Por favor señorita Kushina-chan póngame bigote, me han dicho que es sexy. –el rubio finge voz de aristócrata.

- ¡Shi sheñol oto-chan! –exclama divertida y comenzando a dibujarle bigotes a su padre.

- No vayas a llorar cuando te duela quitarte eso de la cara, Naruto. –le dice Ino con reproche, aunque su mirada se muestra divertida.

El par de rubios voltean mostrando una sonrisa muy parecida, pero la sonrisa del rubio se borra y muestra sorpresa al ver a Hinata atrás de Ino.

Ino se quiso reír al verle en la cara al rubio dibujos extraños y Hinata se quiso dar de golpes contra el suelo porque aunque este rayado de esa forma a ella le sigue pareciendo tan apuesto, se odio por sonrojarse, no entiende porque siempre se sonroja con él.

- Buenas noches. –Hinata hace una leve inclinación en forma de respeto, solo quiere salir de ahí y encontrarle para poder hacerlo.

Naruto se pone de pie de golpe y se rasca la nuca apenado, se siente muy incómodo, tenía años sin verla y verla ahora ahí en su casa, atrás de Ino y con su hija ahí es muy incómodo.

- ¡Hola Hinata-chan! –saluda sonriendo nervioso y Kushina se pone de pie mirando curiosa a la visita.

- Hola. –Hinata desvía la mirada hacia la pequeña. –tienen una hija muy linda, felicidades.

- Gracias. –Ino se muestra orgullosa, porque para ella su hija es la más hermosa de todas las niñas.

- Se llama Kushina. –Naruto se coloca en cuclillas atrás de Kushina y apoya sus manos en los hombros de ella. –Kushina-chan saluda a Hinata-chan, ella es la mamá de Mina-chan. –el rubio sonríe de oreja a oreja haciendo que sus ojos se cierren.

- ¡Hola! –exclama enérgica, sonriendo de la misma forma que lo hace su padre.

A Hinata le fue difícil sentir el rencor y odio que lleva sintiendo desde que supo de la existencia de la niña y es que tiene la misma mirada y sonrisa de Naruto que aunque lo intento jamás ha podido odiar.

- Hola. –Hinata le sonríe amigable.

- ¿Gustas algo de tomar, Hinata? –Ino la mira curiosa.

- No, gracias. –le responde con cortesía para después mirar al rubio. – Naruto-kun, ya es muy tarde y Mina-chan no aparece por ningún lado. Cuando él va de misión o se queda con Seiki-chan me avisa antes, pero no lo hizo y por más que lo hemos buscado no lo encontramos.—la peli-azul se muestra preocupada. –no te hubiera molestado, pero pensé que tu sabrías algo.

Naruto borra su sonrisa e Ino se mostró preocupada, mientras Kushina curiosa.

- Así que no ha regresado. –el rubio se pone de pie, mirándola divertido.

- ¡Naruto! –le grita con reproche Ino porque no se muestre preocupado.

Hinata parpadea, ella jamás le hablaría así al rubio.

- Kakashi-sensei me comento lo que les puso a hacer ahora… si es tan testarudo como yo debe seguir en ese campo de entrenamiento. –comenta divertido. –Vamos Hinata-chan, te llevare a donde esta para que puedas dormir tranquila. –Hinata se mostró aliviada, su hijo está bien. – ¿Quieres venir Ino? –el rubio la mira curioso.

- Tengo que lavar los platos de la cena. –dice sonriendo nerviosa, si quiere ir, dejar que su esposo salga solo con quien fue su esposa la pone insegura y muy celosa, pero sabe que no debe de ir, sería más incómodo.

- ¿Y tú Kushina-chan, quieres ir con oto-chan? –el rubio la mira curioso.

- ¡Shi! –exclama animada, alzando su brazos para que la cargue y el rubio así lo hizo.

Ino se sintió un poquito más aliviada porque Kushina los acompañe.

- Vamos. –el rubio le sonríe a Hinata teniendo a su hija en brazos.

Hinata asintió e hizo una leve inclinación hacia Ino que hizo una también, la peli-azul camino hacia la puerta con el rubio siguiéndola el cual se detuvo frente a la rubia.

- No tardo. –el rubio se inclina y le da un beso en los labios.

- Pórtate bien. –le dice amenazante.

- Siempre lo hago. –dice con falsa inocencia para después darle otro beso.

Hinata volteo justo cuando unen sus labios, verlo así tan feliz y amoroso le hizo sentir felicidad y dolor, por lo que siguió su camino.

- Despídete de mami, Kushina-chan. –le dice juguetón.

Kushina obediente le da un beso a su mamá en la mejilla.

- Tú también pórtate bien. –Ino le acaricia el cabello a su hija que sonrió teniendo las mejillas sonrojadas. –y cuida que papá no se porte mal.

- Shi. –dice firme y Naruto ríe divertido.

Ino mira como ambos caminan hacia la puerta, sin dejar de sentir esa inseguridad.

- Si yo hubiera sido tú, los hubiera acompañado… oka-san.

La rubia sorprendida mira hacia la cocina viendo a su hija mayor sosteniendo en sus manos un vaso de leche y mirándola con desagrado.

- Hyuga—sama es muy hermosa y elegante, pertenece a uno de los mejores clanes de la aldea, por donde la mires en cien veces mejor que tú y se ve que aun esta coladita por oto-san… con verla me cuesta creer que oto-san la haya dejado y este contigo, o tal vez ella la dejo y oto-san se consoló contigo. –Isae se soba la barbilla pensativa. –eso es más lógico, pero si oto-san se da cuenta que Hyuga-sama sigue colada por él no creo que dude en regresar con ella.

- ¡Isae! –Ino la mira furiosa, sus palabras fueron crueles y dolorosas, no pensó que su hija le diría algo así.

- Yo solo digo la verdad, ya te dejo Sai si oto-san te deja por idiota no te lo perdonare… sirve de algo y reten por primera vez en tu vida a un hombre. –Isae la mira de arriba abajo con desagrado. –aunque dudo que lo consig…

Isae no termino su frase ya que Ino la callo dándole una bofetada. La rubia mira sorprendida su mano, es la primera vez que golpea a su hija, pero es que ella fue cruel y grosera, ya cuando reacciono la había bofeteado para callarla.

- Esto no te lo voy a perdonar. –Isae la mira con rencor, tocándose la mejilla golpeada.

- ¿Qué te he hecho yo Isae? ¿Merezco ser tratada por ti así cuando solo te he consentido y amado? –Ino la mira con profundo dolor, y sus ojos se ven llorosos, donde retiene sus lágrimas.

- Tu no mereces nada, menos a oto-san… pero él es bueno y si te abandona a ti a mí no me va a abandonar, seguirá siendo mi padre. –Isae pasa alado de ella, yendo a su habitación.

- ¿Cómo es que mi hija entre más va creciendo se va haciendo peor?... ¿en qué me equivoque con ella? ¿Kushina será igual conmigo? –Ino mira por donde se fue su hija mayor, sus ojos muestra mucho dolor y no dejan de derramar lágrimas.


Hinata mira con su byakugan hacia donde está su hijo junto con su compañero de equipo, ambos intentando subir árboles, no dándose por vencidos, sin importar que estén hambrientos y cansados.

Naruto está a su lado, cargando a Kushina que se entretiene rayándole el rostro, se llevó su plumón. Los tres están muy lejos de ellos, por eso Hinata usa su byakugan para verlos, ya que Naruto no quería interrumpirlos o que supieran que están ahí.

- Debería ir y llevármelo a casa, está muy cansado y no ha comido. –Hinata desactiva su byakuga y mira preocupada a Naruto, pero le resbala una gota de sudor en la nuca al verlo con dibujos raros en la cara.

- Hinata-chan tú conoces mejor que nadie a nuestro hijo, sabes que no se ira por más que le insistas… déjale estar. Cuando consiga subir ese árbol regresara a casa, y muy hambriento. –el rubio le sonríe divertido. –mejor ve a casa y espéralo para que lo recibas con una gran sonrisa, él adora tus sonrisas. –la peli-azul se sonrojo, y no insistió más porque sabe que él tiene razón.

- Gracias Naruto-kun.

- No hay nada que agradecer, me alegra verte. –el rubio no borra su sonrisa.

- A mí también. –dice tímida, desviando la mirada. –me hace feliz verte feliz a ti.

- Y a mí también. –el rubio se muestra sincero. –ahora regresemos, cierta jovencita se le está pasando su hora de dormir. –dice mirando de reojo a su hija que le dibuja espirales en la mejilla.

- Claro.


Ino llevo a Kushina a dormir mientras Naruto se duchaba, al saber que iba a tardar en el baño por culpa del rayadero en su cara la rubia fue quien la durmió, le leyó su cuento y se quedó con ella hasta que se durmiera.

- Tarda más en crecer Kushina-chan. –Ino le acaricia el rostro a su hija que dormida se ve tan angelical, sus ojos muestran tristeza y dolor, no quiere que su hija menor crezca y la desprecie como Isae, sea con ella como lo es Isae, quiere que Kushina siga pequeña, admirándola, queriéndola, respetándola y jugando con ella.

La rubia se sobresaltó al sentir un cuerpo duro en su espalda, unas manos en sus senos y unos labios en su nuca.

- Kushina-chan ya está dormida… es hora de que mamá juegue con papá. –le dice juguetón sobre el cuello.

- ¿Cómo le haces Naruto? –Ino inclina su cuello a un lado, dándole acceso a él para que lo bese y lleva una de sus manos a la nuca de él, tocándole su mojado cabello.

- ¿Ah?

El rubio intenta alzar la mirada, pero Ino no lo dejo, con la mano que le acaricia el cabello lo empujo al cuello de ella, no solo le preocupa el tono en el que le hablo aunque no haya entendido la pregunta, sino el hecho de que ella no se quejara o lo golpeara por asustarla, toquetearla cuando esta mojado o por hacerlo en la habitación de Kushina.

- ¿Cómo le haces para ser amado siempre?

- ¿Qué pasa? –Naruto apoya su barbilla en el hombro de ella, ya que no deja que alce su rostro para verla, pero puede percibir el dolor en su voz, además cuando llego la vio triste. – ¿piensas que hice algo con Hinata-chan?... yo no hice nada, te lo juro, me porte bien, pregúntale a Kushina. Además no deseo a nadie más que no seas tú, quiero a Hinata-chan, pero no la amo, ¿lo sabes verdad?... Te amo a ti y mucho, no te haría algo así, enserio no lo haría porque no deseo a nadie más además no haría nada que haga que te pierda, o me mates, mucho menos algo que te lastime, y…

Ino suelta una suave risa interrumpiéndolo, y Naruto frunció el ceño, pero no porque se ría, sino al percibir esa risa triste.

- Ino. –Naruto alza su rostro, consiguiéndolo, ella aflojo el agarre, y se preocupó al verle lágrimas salir sin parar en los ojos. –Ino. –Naruto le toma el rostro entre sus manos y la mira acongojada, la nota muy triste y piensa que es su culpa. –enserio que no hice nada y si te pone así que la vea no la vuelvo a ver, enserio, no lo…

- No seas bobo, no me pone así que la veas. Ella es la madre de Mina-chan, es bueno que se frecuenten por el bien de Mina-chan… aunque si me dan celitos. –Ino hace un infantil puchero, parando las trompas.

- No tienes porque… Ino es mucho más guapa. –el rubio juguetón le da un beso de pico en los labios, quiere animarla, no sabe cómo hacerlo, pero lo va a intentar.

- Si, lo sé. –dice con arrogancia y el rubio se emociona al ver que comienza a animarse. –¿enserio no crees que soy poca cosa para ti? –Ino lo mira seria y le acaricia el rostro, las cosas que Isae le dijo no solo le dolieron sino que le dieron inseguridad.

- ¡Pff! ¡Tonterías!... eres guapa, sexy, coqueta, cocinas muy rico, enojona, pero eso te hace sexy, eres muy divertida y tienes un carácter explosivo. –el rubio gruñe coqueto. –mi fantasía echa realidad… el suertudo soy yo, idiota y cabezón, y mira la esposa que tengo, ¿a que soy muy suertudo? –el rubio le sonríe de forma zorruna, mostrándose juguetón, haciendo reír a Ino, pero esta vez rio en verdad divertida y eso animo más al rubio. –admítelo, solo estás conmigo por mi cuerpo y mi cara de galán. Si no estuviera tan sabroso ni me hubieras pelado.

- Me has descubierto. –dice divertida.

- Que mala. –Naruto hace un infantil puchero y la toma de las piernas.

Ino se contuvo un grito de sorpresa ante la forma inesperada en que él la cargo, haciéndola enredar sus piernas en la cintura de él y que rodee su cuello con sus brazos.

- Siendo así tengo que retenerte conmigo como sea, si mi cuerpo es lo que te gusta te daré más de él. –dice travieso e Ino rio con más ganas, abrazándose más fuerte a él mientras este corre con ella en brazos a la habitación de ellos.


Tatsuya y Minato se quedaron dormidos en el pasto, el cansancio los tumbo en el último intento, todo el día y apenas consiguieron la mitad. Son casi las tres de la mañana y el par de infantes tirados en un campo de entrenamiento, dormidos al acecho de cualquier animal salvaje.

Unos golpes en la frente los despierta a ambos, viendo borroso a Seiki, parpadean para enfocar más la vista notando que la luz de la luna los alumbra, viendo mejor a Seiki que está en cuclillas, sonriéndoles divertida y dándoles ligeros golpes en la frente.

- Al fin despiertan, pensé que una hora era suficiente para que recuperen energía. –dice divertida.

Ambos sorprendidos se sientan de golpe y voltean su cuerpo hacia ella, sienten que están soñando, recuerdan que el cansancio los venció y seguro cayeron desmayados. Si, seguro es un sueño, están hambrientos y por eso en el sueño ven esa comida casera que está a los pies de Seiki, se les hizo agua la boca. Ambos se pellizcaron para darse cuenta que no es un sueño, haciendo reír a Seiki, por lo que Tatsuya la fulmina con la mirada y Minato la mira ofendido.

- Les enseñare algo. –Seiki se endereza y camina hacia uno de los árboles.

Sus dos compañeros ensanchan los ojos al ver que Seiki sube el árbol con la misma facilidad y tranquilidad con la que lo hizo Kakashi cuando les enseño, quedando de cabeza y sonriéndoles.

- Oka-san me enseñó a hacerlo.

Tatsuya frunce más su ceño, no es justo, la maldita se fue para pedirle asesoría a su madre para superarlos. Y Minato la mira sorprendido y admirado.

- ¡Eres genial Sei-chan! –exclama emocionado Minato.

Minato ensancha los ojos mostrado horror cuando Seiki ensanchando los ojos sus pies se desprendieron de la rama del árbol, intento maniobrar pero su cuerpo se siente pesado, su madre bien le dijo que no entrene todo el día, o se entumiera por la falta de chakra.

- ¡Sei-chan! –Minato se pone de pie de un brinco para ir a ayudarla, algo le paso a su amiga que solo cae sin hacer nada.

Minato se detiene sorprendido al ver que Tatsuya ya está ahí y atrapo en brazos a Seiki que se mostró tan sorprendida como el peli-azul, no saben cuándo cojones llego ahí tan rápido.

- ¡Eres idiota! –Tatsuya la mira molesto. – ¡si solo querías presumir hazlo cuando tengas chakra suficiente! –Tatsuya afila su mirada.

- ¡Oye no le hables así, a cualquiera le pasa! –Minato se acerca enojado hacia él.

- Lo siento… es que nada más lo conseguí y quise venir a mostrárselos. –Seiki se rasca la nuca sonriendo apenada. –no pensé que estuviera tan cansada.

- Seguro no descansaste porque también nos traías comida. –Minato la mira con ojos entrecerrados.

- ¡Ah! –exclama Seiki recordando algo. –¿Qué dicen si comen y recuperan energías, y luego les enseño lo que oka-san me enseño?... esa es la razón por la que no podía esperar a mañana. –Seiki les sonríe.

- ¡Me gusta cómo suena eso! –exclama enérgico y emocionado Minato, si Seiki consiguió aprender seguro ellos también, y con energía seguro lo consiguen pronto.

- Tonta. –Tatsuya la mira y no puede evitar sonreírle con cansancio.

- ¡A comer! –exclama animado Minato. – ¿Sei-chan puedes caminar? ¿Necesitas que Tatsuya te lleve cargando? –Minato la mira preocupado, y es que ya paso rato y Tatsuya nada que la suelta, tal vez se lastimo o está más cansada de lo que pensó.

Al darse cuenta que no la ha bajado Tatsuya se sonroja y la suelta, pero como Seiki tiene entumidos los músculos cayo de pompas.

- ¡Serás borde! –Minato lo fulmina con la mirada y le da un zape en la nuca. – ¿Sei-chan te pegaste en las pompas? –Minato se inclina a su lado mirándola preocupado.

- Si. –Seiki hace mueca de dolor.

- ¿Te las sobo? –pregunta mostrándose acongojado, él que a lo largo de su vida ha sufrido manazos a nalga pelona sabe lo mucho que duelen cuando te pegan o pegas ahí.

El rostro de Minato es inclinado hacia adelante ante el zape que le dio Tatsuya.

- ¡¿Qué te pasa?! –Minato alza su rostro, fulminándolo con la mirada.

- ¡Eso debería preguntarte yo! –Tatsuya afila su mirada.

- ¡Te pegue porque te lo merecías por soltar así a Sei-chan y hacer que se pegue en las pompas, esa es una parte importante del cuerpo! –Minato lo apunta de forma acusadora.

Seiki le resbala una gota de sudor en la nuca, su amigo como siempre exagera.

- ¡Eres tan estúpido! –Tatsuya le da otro coscorrón.

- ¡Deja de golpearme! –Minato se endereza y pega su frente con la de él.

Ambos pelean los dientes, gruñen y se fulminan con la mirada. Seiki parpadea, pero después niega divertida.


- Ese Tatsuya, no vino a dormir… tan polluelo y no llegando a dormir a casa, es todo un rebelde. –Kakashi va caminando por las calles de la aldea, ya amaneció y como siempre va dos horas de retraso hacia el campo de entrenamiento de su equipo.

- ¡Kakashi-sensei!

El peli-plata voltea viendo a Sakura cargar un gran obento, es tan grande que fácil comen diez personas.

Pero se sorprende cuando la peli-rosa le lanza el enorme almuerzo, así que se las ingenia para atraparlo y pesa tanto que casi lo tumba hacia adelante, debió imaginarse que pesaba mucho sin importar que Sakura lo cargara como si pesara solo un gramo.

- Que linda Sakura, pero no como tanto. –le dice al enderezarse, cargando el almuerzo con ambas manos.

- Compártelo con los chicos, flojo. –Sakura le saca la lengua y de lo más tranquila camina, pasando alado de él.

Kakashi la mira alejarse, se encoge de hombros restándole importancia y sigue su camino.


- Malditos perezosos, no ha llegado… cuando lleguen los pondré a dar mil vueltas por toda la aldea. –Kakashi deja el almuerzo en el suelo y se rasca la nuca mostrando pereza.

- ¡Sensei!

El peli-plata alza la mirada viendo a un cansado y ojeroso Minato en la cima de un enorme árbol, agitando su mano y sonriéndole feliz, Tatsuya está en otro árbol igual de grande teniendo sus pies pegados en el tronco, usando chakra para sostenerse y Seiki está en cuclillas en otro árbol, ambos sonriéndole altaneros y se ven igual de ojerosos que Minato.

- Bien dicen que las nuevas generaciones superan a las anteriores… lo lograron antes que esos dos y yo que pensé tardarían más. –Kakashi niega divertido. – ¡Bien hecho chicos, ahora bajen y comamos el almuerzo que Sakurita nos preparó!

- ¡Si! ¡Muero de hambre dattebayo! –Minato brinca, dando volteretas en el aire, se ve tan animado y enérgico como siempre sin importar el cansancio, y cae de pie frente a Kakashi y sus dos compañeros caen de pie a su lado.


- Mmmm. –Minato sostiene sus palillos mientras mira de forma penetrante a Kakashi que está sentado frente a él. –mmm. –Seiki con palillos en la boca voltea a verlo, es raro que no se esté atragantando con la comida y solo haga esos sonidos. –mmm. –Tatsuya lo mira de reojo con fastidio, ese no ha comido y solo se dedica a hacer esos molestos sonidos. –mmmm.

- ¿Qué pasa Minato? ¿Estas estreñido? –Kakashi lo mira curioso.

- ¡¿Por qué llega a esa conclusión?! –exclama indignado y sonrojado.

- Por los sonidos que haces, parece que intentaras cagar y no pudieras. –comenta con falsa inocencia.

- Estamos comiendo, asqueroso. –Tatsuya mira con desagrado a Minato.

- ¡Lo sé, no estoy intentando cagar cuando como, no sé porque le crees si lo conoces mejor que nosotros! –Minato lo fulmina con la mirada, estando más sonrojado.

- Con lo asqueroso que eres suena probable. –Tatsuya se encoge de hombros, restándole importancia.

- ¡No soy asqueroso! –Minato afila más su mirada.

- Lo dice quien olvida lavarse la boca cuando se le hace tarde. –Tatsuya lo mira como si fuera una bacteria de la humanidad.

- ¡Deja de molestarme!

Una gran gota de sudor resbala por la nuca de Seiki que sosteniendo los palillos y los mira incrédula.

- ¡Ah! –exclama Minato apuntando de forma acusadora a Kakashi.

- ¿Qué? –Kakashi se soba la tripa, está muy lleno, la comida estaba muy buena y los otros dos miran a Kakashi curiosos por la reacción del peli-azul.

- ¿Cuándo se comió su comida? ¡No lo vi! –exclama acusador, no le quito la vista en todo momento hasta que… Minato voltea y fulmina con la mirada a Tatsuya.

- ¿Enserio? Andarás de distraído. –comenta despreocupado Kakashi.

Tatsuya y Seiki se muestran incrédulos con una gran gota de sudor resbalando por su nuca, ellos tampoco lo vieron, el primero ni con los años que ha vivido con él se acostumbra a eso.

- ¡Todo es tu culpa! –Minato apunta de forma acusadora a Tatsuya.

- ¿De qué hablas, babas? –Tatsuya lo mira como el moco que es.

- ¡No te hagas, lo hiciste a propósito porque te aliaste con él!

- ¡Te digo que no se de lo que hablas! –Tatsuya lo mira con fastidio, ya exasperado por su actitud, no ha dormido bien, tiene hambre y este baboso no lo deja comer.

- ¡Lo sabes maldito traidor!

- ¡Repite eso!

- ¡Maldito traidor!

Ambos pegan sus frentes y rayitos salen de sus ojos, teniendo cada uno un aura sombría rodeándolos.

Seiki suspira con pesadez y sigue comiendo, mientras Kakashi se muestra de lo más divertido.


- Nos vemos mañana chicos. –Kakashi que caminaba por las calles de la aldea junto con los chicos voltea a verlos haciendo detener su andar. –Tatsuya te veo en casa. –Kakashi desaparece en una nube de humo.

- ¿Por qué nunca te espera para irse juntos? –Seiki mira curiosa a Tatsuya, si viven juntos sería lo más normal.

- ¿Crees que quiero que me vean caminando con ese loco? –Tatsuya la mira indignado y a Seiki le resbala una gota de sudor en la nuca.

- Si, si, compresible. Yo haría lo mismo. –Minato se soba la barbilla pensativo y asintió dándose la razón a sí mismo.

A Seiki le resbala otra gota de sudor en la nuca, vaya cosas extrañas en las que ambos están de acuerdo.

- Oye Tatsuya. –Minato mira de forma penetrante a Tatsuya que voltea a verlo curioso. –¿puedo preguntarte algo y serias completamente sincero conmigo? –le dice con seriedad y Tatsuya alza ambas cejas, es raro que ese loco se ponga serio.

- Depende. –dice mostrando poco interés.

- ¡Oh vamos, se sinceró! –exclama de forma chillona y Tatsuya hace mueca de desagrado, le duele la cabeza por el cansancio y este con sus gritos.

- Si, mientras dejes de joder. –dice exasperado, lo conoce, sino accede lo seguirá hasta conseguir lo que quiere.

- Tatsuya tu…—Minato lo mira serio y Seiki se muestra curiosa por lo que preguntara. – ¿has visto el rostro de Kakashi-sensei sin mascara?

Tatsuya y Seiki caen estilo anime, tanta seriedad para eso, aunque conociéndolo debieron imaginarse algo así.

- Eres desesperante. –Tatsuya se pone de pie mostrándose molesto.

- ¡Contéstame, es algo de vida o muerte! –chilla a todo pulmón, zumbándole mas los oídos a sus pobres compañeros.

- ¡No! –le grita exasperado.

- ¿No te da curiosidad saber que hay debajo de la máscara de Kakashi-sensei? –pregunta con voz de ultratumba y expresión sombría.

Una gran gota de sudor resbala por la nuca del par de pelinegros.

- De hecho a mí me da curiosidad. –comenta Yukina de pie atrás de Minato, asustando a los tres gennin, apareció de pronto, incluso Minato del susto salto colocándose atrás de su amiga.

- ¡¿De donde salió?! –le grita Minato enojado, no le gusta que lo asusten y por estar asomándose por sobre el hombro de Seiki se le sombreo la frente de negro, Minato está haciendo que le duela la cabeza.

- Iba camino a casa cuando los oí. –Yukina se rasca la nuca sonriéndoles apenada.

- Es mal educado oír las conversaciones ajenas. –Minato la mira con ojos entrecerrados.

- Lo siento, mi padre es tan consentidor que no me enseño esa lección, jamás me puso restricciones. –Yukina mira el horizonte con melancolía, dando la imagen de héroe triste haciendo que una gran gota de sudor resbale por la nuca de los tres gennin. –pero retomando el tema si me da mucha curiosidad. –Yukina quita toda mueca de héroe triste y los mira ansiosa. –nunca se la quita, dudo que la haga hasta para bañarse.

- ¿Verdad? –Minato se coloca alado de Seiki y muestra interés en el tema. –lo llevo observando todos los días cuando comemos y nada más me distraigo un poco y cuando volteo ya comió y con la máscara intacta. –Minato se muestra acongojado, no puede más con la duda.

- ¡Que frustración! –exclama Yukina indignada.

- De hecho es muy cierto. –la gota de sudor que resbala por la nuca del par de pelinegros se hizo más grande.

- Tal vez no se la quita porque esta deforme. –Yukina se soba la barbilla pensativa.

- Eso creo yo… no se tal vez tiene barbilla que parecen nalgas. –Minato se soba la barbilla pensativo.

Seiki y Tatsuya se lo imaginaron y la comisura de sus labios tembló donde se contienen la carcajada.

- O tiene dientes de castor. –Yukina ensancha los ojos sorprendida.

Seiki y Tatsuya se lo imaginaron y la comisura de sus labios tembló mas y sus mejillas se sonrojaron donde se contienen la carcajada.

- ¡O labios carnosos! –Minato ensancha los ojos más sorprendido, viéndose ansioso.

- ¡O barbilla de nalga, dientes de castor y labios carnosos! –Yukina se muestra más ansiosa.

Seiki y Tatsuya se lo imaginaron y sin poder resistirlo se voltearon, dándoles la espalda y se tapan la boca mientras su cuerpo tiene leves espasmo, incluso lágrimas salen de sus ojos donde se contienen la carcajada.

- Tenemos que saber que hay debajo de la máscara y tomarle foto para avergonzarlo. –dicen ambos con voz de yakuza, expresión tétrica y mirada de locos.

- ¿Qué dicen? ¿Se nos unen? –Minato quita esa expresión de psicópata y mira a sus amigos amigable.

El par de pelinegros voltea hacia él como si nada, aunque sus ojos se ven llorosos y sus mejillas están sonrojadas. Los dos se miraron de reojo para después mirar al peli-azul.

- Si. –responden ambos, animando más a Minato.


Al día siguiente:

Frente a un puesto de dangos esta Yukina escondida entre unos arbustos y sosteniendo una cámara que el lente apunta al puesto de dangos, donde esta sentados todos los miembros del equipo siete esperando su pedido.

Todo va de acuerdo a lo planeado, después del entrenamiento los chicos llevarían a Kakashi ahí, cuando se quite la máscara para comer sus dangos por más que ellos se distraigan Yukina como buena junnin se mantendrá atenta y tomara la foto, se las enseñara a ellos, luego le sacaran copias y las pegaran por toda la aldea para avergonzar a ese bastardo, los chicos lo hacen por venganza ante lo maldito que ha sido con ellos, Yukina por venganza de la novatada que le hizo.


- Are, are… es raro que me hayan invitado a comer dangos. –Kakashi tiene su ojo cerrado en señal de estar sonriendo, recibiendo los dangos que la dueña del lugar le ha entregado.

- Es para agradecerle lo bueno que ha sido con nosotros. –Minato sonríe amigable mientras recibe sus dangos.

- ¿Enserio? –Kakashi los mira con sospecha, tensándolos.

- Claro. –Seiki le sonríe amigable, haciendo que sus ojos se cierren.

- Entiendo… gracias chicos, pensé que no lo apreciaban. –Kakashi el sonríe a Seiki en respuesta.

- Gracias Kami-sama por darle esa sonrisa confiable a Sei-chan. –un aura brillante rodea a Minato.

- Vamos, come Kakashi. –lo anima Tatsuya llevándose dangos a la boca y mirándolo de reojo.

- Hai, hai.

Kakashi toma sus dangos, y los dirige poco a poco a su boca mientras su otra mano la dirige a su máscara muy lentamente. Los tres lo mira de reojo de forma penetrante. Justo en ese momento pasa frente a ellos un perro huyendo de un gato que a su vez huye de un ratón que a su vez huye de una araña, haciendo que los tres chicos los sigan con la mirada.


- ¡Je! Mocosos que se distraen con todo. –Yukina usando su buen entrenamiento mantiene la cámara lista para tomar esa fotografía, ya casi se baja la máscara un poco más… —¿Por qué cojones lo hace tan lento? –un tic nervioso aparece en la ceja derecha de Yukina.

- ¡Camotes! –justo en ese momento se le ocurrió a un señor con carrito de camotes pasar por ahí, obstruyéndole la vista a Yukina que se muestra desesperada, el jodido señor pasa tan lento como Kakashi se intenta quitar la máscara.

Cuando al fin el señor termino de pasar Yukina cae estilo anime al ver a Kakashi sobándose la tripa y su plato de dangos vacío.


- Eso fue…

- Raro. –Seiki termina la frase de sus dos compañeros cuando terminan de pasar los animales.

Al darse cuenta que se distrajeron se reprimen mentalmente y voltean con rapidez hacia Kakashi, casi caen estilo anime al ver que ya no tiene dangos en el plato y se soba la tripa.

- No hay que preocuparnos, Yukina-sensei debió tomar la fotografía, solo es cuestión de verla. –con ese pensamiento los tres se animaron.


- ¡¿Cómo que no tomaste la foto?! –le grita Minato exasperado.

- ¡No me grites mocoso! –Yukina le da un coscorrón, haciéndolo llorar. –Ya te dije la razón por la que no se la tome. –Yukina cruza los brazos a la altura de su pecho viéndose muy digna.

- Jodido Kakashi, siempre está todo a su favor… suertudo maldito. –comenta con rencor Tatsuya.

- Hay que admitir que está a otro nivel. –Seiki alza una de sus cejas, se le hace raro que siempre por una u otra cosa se distraen cuando él está por quitársela, eso es más que coincidencia.

- Estará a otro nivel de ustedes criaturos. –Yukina pone expresión de sabionda. –pero no del mío. –una sonrisa arrogante adorna su rostro y los tres la miran con ojos entrecerrados. – ¡Vayamos al plan B! –dice firme y los tres asintieron, aunque Tatsuya viéndose desconforme.


En los vestidores de unos baños públicos se ven a Tatsuya y Kakashi, ambos quitándose la ropa.

- Mierda, mierda, mierda… por eso anhelaba que funcionara el primer plan. Ducharme cuando sé que por ahí anda una mujer con cámara en mano. Si me saca fotografías y las vende no habrá niña acosadora en la aldea que no las tenga. –Tatsuya muestra una mueca de fastidio y termina de desnudarse, colocándose una toalla en la cadera. –odio que me espíen, y ahora tendré a tres espiando mientras me ducho. –Tatsuya se sonroja, no solo Yukina y Minato estarán ahí. –y a mí que me importa que Seiki esté ahí, no es acosadora como las demás. –Tatsuya bufa. –me adelanto. –dice cortante, mirando de reojo a Kakashi.


- ¡Miren es Tatsuya! –exclama Minato que junto con los demás está escondido en los arbustos que están cerca del estanque.

- No grites baboso, nos descubrirán. –Yukina le da un codazo en la cabeza y al peli-azul le salen lagrimas del dolor mientras se soba.

- Deje de pegarme. –se queja en un susurro.

- Deja de hacer idioteces y tal vez lo haga. –le responde en un susurro. –ahora tengan la cámara lista, tres cámaras serán mejor que una, seguro algo captaremos.

Los dos asintieron. Seiki se sonrojo al ver a Tatsuya solo vistiendo una toalla, no entiende porque le dio pena verlo, si ya ha visto a Minato, a Itachi y a su padre así, y no se ha avergonzado por ello.

- ¿Qué le pasa a Tatsuya? –Minato se muestra curioso y el par de femeninas miran a Tatsuya, viéndolo metido en el estanque estando muy tenso y tullido. –como que algo le incomoda. –comenta divertido.

- Bueno… no todos son unos descarados como tú. Tal vez es tímido y no le gusta que lo vean ducharse. Ahora deja de tomarle importancia a eso, recuerda nuestro objetivo. –le dice Yukina seria.

- Ahí viene. –anuncia Seiki y al instante preparo su cámara al igual que los demás.

Nada más el vapor los dejo verlo mejor y los tres caen estilo anime.


Al ver a Kakashi entrar Tatsuya se puso atento, jamás han ido a unas aguas termales juntos, seguro se quitara la máscara al bañarse. Pero cuando el vapor lo dejo ver mejor Tatsuya cae estilo anime al ver que Kakashi se enredó una toalla en la cara, usándola como mascara, justo en ese momento se oyó algo caer de los arbustos haciendo a Kakashi voltear.

- ¿Oíste eso Tatsuya? –pregunta serio y Tatsuya saca su cara al instante del estanque.

- No. –responde rápidamente.

- ¿Seguro? Vino de los arbustos. –Kakashi se rasca la nuca pensativo, mirando los arbustos. – ¿Crees que sean unas chicas que nos espían? –Kakashi mira juguetón a Tatsuya.

- No seas estúpido, ni quien quiera verte desnudo. –Tatsuya roda los ojos y Kakashi camina hacia el estanque.

- Quien sabe, eres muy joven y aun no sabes a que extremo llega la perversión de la mujer. –dice dramático, sentándose alado de Tatsuya. –y como no me gusta que me espíen, si hay alguien ahí de una vez les digo… —Kakashi mira a los arbustos de forma penetrante y Tatsuya se tensó. –que vengan aquí señoritas, es agradable tomar un baño con mujeres. –dice amigable y Tatsuya cae estilo anime. –No, no había nadie, solo imagine. –dice Kakashi decepcionado, después de esperar y no ver a nadie salir de los arbustos. –Tatsuya fue buena idea que sugirieras venir a las aguas termales, son relajantes… no entiendo porque antes no habíamos venido. –Kakashi le sonríe amigable mientras Tatsuya saca su cara del agua.

- Si, son muy relajantes. –dice sarcástico, se siente cansado mentalmente, ya recuerda porque dejo de intentarle ver que hay debajo de la máscara.


- Es tan… desesperante. –un tic nervioso le ha dado en la ceja derecha a Yukina.

- Si… comienzo a sentir lastima por Tatsuya. –Minato tiene un tic nervioso en la comisura de su labio.

- Ahora entiendo a lo que se refería oto-san respecto a sensei. –Seiki tiene los ojos entrecerrados.

- Chicos. –Yukina voltea a verlos sonriéndoles amigable, haciendo que sus ojos se cierren. –planes como estos no funcionan con ese bastardo… ¡lo mejor con él es atacar! –Yukina se pone de pie y sale de los arbustos, disparada hacia Kakashi.

- ¡Así se habla! –Minato sale de los arbustos también.

- Tal vez juntos triunfemos. –Seiki resignada sale de los arbustos, duda que funcione.


Ante el grito femenino ambos varones voltean viendo a Yukina ir hacia ellos con expresión diabólica.

- ¡Te lo dije Tatsuya, una mujer nos espía! –exclama Kakashi cubriéndose el pecho como virgen a punto de ser violada.

- ¿Qué cojones hacen? –un tic nervioso aparece en la ceja derecha de Tatsuya.

Tatsuya ensancha los ojos al ver a Yukina y atrás de ella una docena de Minato, por el bien de su vida sale de un salto del estanque a la vez que todos esos Minato´s y Yukina caen encima de Kakashi.

Tatsuya mira incrédulo como en el agua desaparecen clones de Minato, y los que no desaparecen están encima de Kakashi, manoteando, peleando junto con Yukina.

- Creo que nos metimos en terreno peligroso, algo me dice que no debimos abrir la caja de pandora. –comenta Seiki alado de él, incrédula.

- Comienzo a pensar lo mismo, por algo antes nunca intente abrirla. –Tatsuya la mira de reojo al igual que ella a él, pero es cuando Seiki se da cuenta que está desnudo y mojado, así que rápidamente voltea su rostro a otro lado, teniendo la cara sonrojada.

Tatsuya alza ambas cejas, extrañado por su reacción.

- Que descarado Tatsuya, mostrarte así ante una señorita. –dice con decepción Kakashi atrás de ellos, asustándolos, haciéndolos caer de sentón al suelo.

Tatsuya y Seiki miran sorprendidos a Kakashi para después mirar al estanque.

- ¡Lo tengo, quítale la toalla! –grita Yukina sosteniendo un muñeco de trapo con el pelo como Kakashi, ojos en espiral y toalla cubriéndole la cara.

- ¿Qué le quite la toalla a qué? –Minato de pie la mira incrédulo.

- ¿Ah? –Yukina lo mira mejor y queda hecho piedra al ver el muñeco.

- ¿Todo este jaleo por eso? –pregunta curioso Kakashi haciendo que los tres chicos lo fulminen con la mirada. –si solo querían ver que hay debajo de la toalla solo debieron decírmelo.

- ¿Nos enseñara? –Minato sale del estanque y lo mira ansioso.

- Claro.

Seiki y Tatsuya se muestran sorprendidos, no pensaron que fuera tan fácil. Los tres sin parpadear miran como Kakashi se va quitando la toalla y caen estilo anime al ver que lleva la máscara puesta.

- Mi mascara, no me gusta que se me moje o se encoja así que la cubro con la toalla. –Kakashi sonríe amigable, haciendo que su ojo se cierre.

- Me voy. –Seiki se pone de pie, viéndose cansada mentalmente, enserio, ya sabe que su padre no exagerada.

- Yo también. –Tatsuya se pone de pie viéndose igual de cansado, sintió que perdió años de vida.

- Hay cosas que hasta a uno mismo lo obligan a darse por vencido, si sigo ciento que moriré joven. –Minato todo cansado se pone de pie.

Los tres salen todos apachurrados de ahí, encorvados y con un aura desolada rodeándolos. Kakashi los mira irse divertido.

- Los habrás vencido a ellos por ser muy pollos al no soportar esta clase de pruebas. –Yukina sale del estanque viéndose sombría. –pero no a mí. –dic apuntándolo. –te quitare esa mascara ya sea a las buenas o a las malas. Veré tu rostro. –tétrica se truena los dedos.

- Ya veo. –Kakashi le dedica una amigable sonrisa y al siguiente segundo desaparece en una nube de humo.

- No escaparas con eso bastardo. –dice tétrica y amenazante, pero ensancha los ojos mostrando sorpresa al sentir a Kakashi atrás de ella, sintiendo su respiración en su oído.

- Está bien Yu-chan, te enseñare que hay debajo de la máscara, pero mantenlo en secreto ¿sí?... puedes crear una guerra si alguien descubre la belleza de mi rostro e intenta robársela a Konoha. –le dice ronco en el oído, haciéndola sonrojar, es su zona sensible y él le está hablando ahí de esa forma tan sensual.

- ¡No seas ególatra! –exclama volteando hacia él, cubriéndose el oído, pero ensancha los ojos al verlo sin mascara. – ¡joder! El bastardo no exageraba, ahora entiendo porque usa la máscara.

- ¡Uhm! Así que tus oídos son sensibles. –Kakashi le sonríe divertido y le alza la barbilla. –ahora se buena ninja y mantén el secreto. –Kakashi se inclina y une sus labios con los de ella.

Yukina ensancha los ojos sorprendida, su instinto le dice que ha entrado en la boca del lobo, pero el jodido lobo besa tan, pero tan bien, esta jodidamente bueno y a ella siempre le han gustado los chicos malo, y su papi le ha enseñado a disfrutar las oportunidades que le da la vida.

Así que cerró sus ojos y le respondió el beso, llevando sus manos a la nuca de él, haciendo el beso más fogoso.

El beso es roto por falta de aire, y ambos se separan con la respiración agitada, mejillas sonrojadas y un delgado hilo de saliva uniéndolos.

- Espero hayas disfrutado mi premio. –Kakashi le guiña un ojo y desaparece en una nube de humo.

Yukina inclina su cara hacia abajo haciendo que su flequillo tape sus ojos, dándole un aire sombrío.

- Ese bastardo arrogante… esta me la cobrare. –dice tétrica, para después reír de forma espeluznante.

Continuará

jajajajajaaj ese kakashi es un maldito, concuerdo ccon seiki, kakashi esta a otro nivel, ni los mas fuuertes de la aldea (sasuke, sakura y naruto) pueden contra el

entre mas va avanzando la istoria mas mal cae isae, se pasa de cruel con ino, es la unica persona que la ama sinceramente e isae es muy cruel con ella TwT

se que quieren ver a daisuke en accion, solo tengan paciencia, veras que ese mocoso tendra sus protagonicos, y les aseguro le gustaran, yo me siento pedofila, me he enamordo de ese mocoso jajaja, es un encanto demoniaco jajajajaaj

spero les haya gustado el cap

muchas gracias por sus reviews

cuidense

besos

kriss