¡Un nuevo capitulo! Espero les guste, porque es algo dramático aunque no por las razones que muchos supondrían…
Gracias a todos los que leyeron, dejaron review y/o incluyeron esta historia en su lista de favoritas/alerta
Los Juegos del Hambre, sus personajes y todo lo relacionado son propiedad de Suzanne Collins.
Capitulo 14
La Cosecha
Katniss' POV
Trato de mantenerme serena y de controlar mi sonrojo, pero sé que no voy a lograrlo. En cualquier momento caerá mi actuación de chica segura y voy a avergonzarme mucho por esto. ¡Pero estoy tan molesta! ¿Cómo se atreve a decirme eso? "Haymitch paga por los panes", bueno, ¡pues entonces que se cobre de una vez!
Sé que no quiso decir eso. Lo sé, pero a la vez no lo sé, porque en realidad, ¿Qué sé de este chico? ¡A penas y lo conozco! He vivido con él un par de meses, pero eso no significa nada. Hablamos, pero no profundizamos demasiado en nuestras vidas. En las cosas que nos importan. Solo…
Noto lo sonrojado que esta y me arrepiento un poco de mi reacción. Es exagerada y no se merece que lo ponga en estas situaciones. Me tranquilizo un poco y procedo a vestirme. Sigo molesta, pero sospecho que no es tanto por el asunto del pago de los panes. Sino por el asunto de que él ayuda a todo mundo. No soy un caso especial y fui una estúpida al pensar que si lo era.
Me siento extrañamente decepcionada, pero me obligo a pensar en otra cosa. Luego recuerdo lo que dijo Haymitch sobre la "chica del pan" y la estúpida esperanza renace en mí.
¿Pero esperanza de que?
Peeta's POV
Mi incapacidad para decir algo parece aplacar su furia y una vez apaciguada, se apresura a ponerse la "piyama", algo sonrojada. Yo le doy la espalda, tratando de darle algo de privacidad y tratando de borrar la imagen de su cuerpo desnudo (completamente desnudo esta vez) de mi mente. Sí, hace un segundo estaba tremendamente avergonzado pero ahora estoy excitado. Solo espero que ella no lo note.
Cuando me da permiso para voltearme, ella ya se ha puesto de espaldas, permitiéndome que me ponga mi piyama. Termino y me acuesto, segundos después ella me imita. Permanecemos en silencio, los dos probablemente inseguros de que decir y finalmente ella murmura. –Hasta mañana.
-Hasta mañana- le respondo y cierro los ojos, consiente de que esta noche solo soñare con ella.
Pero eso tal vez no sea algo tan malo.
La casa es el caos total, mientras todos nos apresuramos a arreglarnos para la ceremonia de la Cosecha. Es un evento horrible, pero el Capitolio insiste en que nos comportemos como si se tratara de una fiesta nacional. Por eso todos lucimos lo mejor posible.
Cerca de las 9 ya todos estamos listos y nos apresuramos a salir y dirigirnos a la plaza frente al Edificio de Justicia. La mayor parte de los ciudadanos del distrito ya están aquí: los que tienen hijos en edad elegible están justo en el centro, abrazando a los niños y temiendo que será la última vez que los abracen. Veo a la madre de Katniss y a Prim con un grupo de niñas. Prim charla con ellas y cuando el reloj marca las nueve les da un fuerte abrazo a cada una y se aparta. Su madre mira a las otras madres con expresión solemne y ellas la miran con cierta envidia.
Prim esta a salvo porque Katniss se sacrifico. No creo que eso debiera ser motivo de envidia.
Katniss se pone a mi lado y noto lo tensa que está. Su hermana no corre peligro, pero supongo que le preocupa su reacción si alguna de sus amigas sale elegida.
El alcalde aparece en el escenario, acompañado de Effie Triket, la escolta enviada por el Capitolio y de Haymitch, que tiene aspecto de no haber dormido en mil años. Ambos intercambian una mirada nerviosa y luego Effie comienza su usual discurso, en el que habla sobre la Rebelión de los Días Oscuros y como a causa de ella se estableció que los distritos debían enviar cada año dos tributos para ser sacrificados. Han pasado 73 años, pero el Capitolio sin duda no ha escuchado de "perdonar y olvidar"
Effie se dirige a la urna con los nombres de las chicas. El nombre escrito en el papel es Amber McAffen y veo a Katniss suspirar aliviada. Ninguna de las amiguitas de Prim, entonces. Es horrible alegrarse porque la elegida no sea alguien conocida, pero es un sentimiento que no es ajeno a ninguno de los habitantes del distrito.
Una niña pequeña y menuda se acerca al escenario. Tiene el cabello muy largo y oscuro y ojos grises y tristes. Se coloca al lado de Haymitch y puedo ver como un grupo de hombres sostienen a una mujer, que debe ser su madre, que se ha desmayado.
Effie se dirige a la otra urna y extrae otro papel. El nombre es Chris Duncan y esta vez Katniss hace un gesto de dolor. La madre del chico suelta un grito, pero lo que me eriza la piel (y la de todos los presentes) es el grito desgarrador que sale de la garganta de Prim mientras un muchacho alto y desgarbado avanza hacia el estrado.
No sé quien es el chico, pero es obvio que es alguien importante para Prim.
La devastación en el rostro de Katniss me dice exactamente cuan importante.
Katniss' POV
Observo a Prim mientras les da un abrazo a sus amigas y comienzo a rogar que ninguna de ellas sea elegida. No sé a quien se lo pido, pues no creo que haya un dios. Si lo hubiera, no permitiría que el Capitolio nos hiciera esto.
Cuando el nombre de nuestro tributo femenino es anunciado, siento un inmenso alivio. No es una de sus amigas. Es horrible que me alegre por eso, después de todo esta chica va a morir y sin duda tiene familia y amigos que lloraran su muerte, pero lo importante es que no es alguien con quien Prim tenga contacto directo. Si, estará triste durante algún tiempo, como todos los años, lamentando la suerte de los tributos elegidos, pero su pena no será insuperable.
Eso me alegra.
Y luego anuncian el nombre del tributo masculino y el alma se me viene a los pies. El grito de Prim me desgarra el corazón y sé que me ha mentido todo este tiempo: no es solo un niño que la ayuda con sus tareas de matemáticas y le carga sus libros. Es algo más. O iba a ser algo más.
Siempre le dirigí miradas asesinas e invariablemente lo recibí con el ceño fruncido. Jamás le dije una sola palabra amable y nunca lo deje quedarse a solas con mi hermana. Después de todo, ¡solo tienen 12 años! Pero ahora ya no importa, porque el chico va a morir y eso destrozara el corazón de mi hermana. No sé como vaya a afectarla en el largo plazo, pero en el corto, sé que la tristeza se apoderara de ella. A pesar de todo, no he podido protegerla.
Me siento completamente inútil.
Peeta me toma la mano y la aprieta, tratando de hacerme sentir mejor. Le sonrío porque si, su contacto me es reconfortante. Y luego vuelvo a mirar a mi hermanita, que acaba de perder a su primer amor y me siento aun peor.
Comienzo a llorar y no soy consiente de ello hasta que Peeta me alarga un pañuelo. –Ve con Prim- me dice, cuando termina la ceremonia- ella te necesita.
Y tiene razón, así que asiento con la cabeza y me apresuro a correr hacia mi hermana, consiente de que más tarde la vieja bruja quizás me diga algo por marcharme así, sin avisar, pero no me importa.
Mi hermana me necesita y eso es lo único que importa.
Prim esta hecha un mar de lagrimas y ni madre ni yo sabemos que hacer. La hemos acompañado al interior del Edificio de Justicia, donde los tributos se despiden de sus seres queridos y esperamos a que sus padres salgan para entrar nosotros. Finalmente éstos salen y Prim se apresura a entrar, sin fijarse en si mi madre y yo la seguimos. A los guardias no parece gustarles la idea de que pasemos las tres, así que mi madre me indica que yo acompañe a Prim y ella nos esperara afuera.
Cuando entro, Prim ya esta abrazada del chico como si la vida misma dependiera de ello (y quizás es así, de cierta forma) y trato de sonreír. Dentro de mí, los celos de hermana mayor me carcomen, pero debo controlarme, porque no puedo ser grosera con un muchacho que esta en las puertas de la muerte. Al menos puedo dejarlo que abrace un rato a mi hermana.
Él me ve y esboza una triste sonrisa. –Parece que ya no tendrás que preocuparme de mí- me dice- ya no seré yo quien se robe a tu hermanita.
Prim llora más fuerte, al tiempo que lo aprieta aun más y yo los observo, sintiéndome incomoda. ¿Por qué siempre fui tan ruda con él? Apuesto a que hubiera sido un gran novio para Prim… pero son tan jóvenes… aunque claro, eso ya no importa.
Los Agentes de la Paz entran minutos después, diciéndonos que el tiempo se ha acabado y entonces él toma a Prim de los hombros y la obliga a mirarlo al tiempo que le dice. –Prométeme que no estarás triste por mí.
Prim asiente con la cabeza mientras los Agentes nos sacan a rastras. -¡Te quiero, Chris!- le grita, antes de que las puertas se cierren y quizás él contesta, pero ya no lo escuchamos.
Después de eso, mi hermana se deja caer en el suelo mientras no deja de sollozar.
Cuando vuelvo a casa del Panadero ya pasan de las diez de la noche. Sorprendentemente, nadie me dice nada. Pensé que la vieja bruja ya estaría aquí, gritándome por llegar tan tarde y por haberme marchado sin decir nada, pero no hay nadie. Suspiro aliviada y me dirijo al cuarto de Peeta.
Lo encuentro sentado en la cama, leyendo un libro y cuando me escucha entrar voltea a verme. Me dirige una sonrisa triste y yo me acerco a él. Sin pensarlo, arrojo mis brazos alrededor de su cuello y él me acaricia la cabeza con suavidad.
Tardo un rato en tranquilizarme, pero cuando finalmente lo logro él se ofrece para irme a traer algo de chocolate caliente y sale del cuarto, dejándome sola. Me cambio rápidamente y luego me siento en la cama, sintiéndome derrotada. Trate de proteger a Prim y falle. Le he fallado a la persona más importante para mi y no sé que hacer para enmendar mi fallo. Pase toda la tarde tratando de consolarla, pero sé que no hay nada que pueda decir o hacer que minimice su pena. No hay nada que aleje su dolor.
Peeta regresa y me ofrece la taza de chocolate, el cual bebo con aire ausente. Él se sienta a mi lado y toma mi mano, la acaricia con suavidad, pero no dice nada y se lo agradezco. No quiero escuchar promesas vacías de que todo va a estar bien, porque no va a estarlo. Agradezco su compañía, porque si estuviera sola no sé como estaría reaccionando.
Realmente no sé que haría si estuviera sola.
En algún punto el sueño me vence, pero las pesadillas me atacan casi de inmediato. Casi todas involucran a Prim y yo me despierto asustada y llorando, lamentando no estar en casa y así poder ver a mi hermana y asegurarme de que esta bien (aunque no lo esta, ¿Cómo va estarlo con su primer amor a punto de morir?)
Me acerco más a Peeta y comienzo a acariciar su cabello, tratando de tranquilizarme, pero sin mucho éxito. ¿Qué puedo hacer? ¿Cómo hago que Prim se sienta mejor?
-¿Katniss?
Me tenso de inmediato al notar que Peeta esta despierto y mi corazón prácticamente se detiene, lo miro y temo que este molesto conmigo y por un momento (por un insignificante segundo) mi mayor preocupación no es Prim, sino que él este molesto y entonces…
Entonces ¿Qué?
Peeta's POV
No sé en que punto me quede dormido y lo lamento. Me había prometido que pasaría toda la noche en vela, en caso de que Katniss me necesitara. Sé que debe estarse sintiendo muy mal y quisiera ayudarla, pero no sé como. Y ni hablar de Prim, que debe estarla pasando aun peor.
Pero me quede dormido y lo que me despierta es una horrible pesadilla. En mi sueño, estamos en la Cosecha del año pasado y el nombre que Effie lee es el de Katniss Everdeen. Mi desesperación y angustia es tal que no puedo respirar. Me despierto agitado y tembloroso y al instante caigo en cuenta de que debe ser más o menos por lo que Prim esta pasando. Solo que mil veces peor, porque lo de ella es real.
Muy real.
Pero conforme comienzo a tranquilizarme caigo en cuenta de que alguien esta acariciando mi cabello. Es una sensación tan extraña que me toma por sorpresa y no sé que pensar. Luego recuerdo que Katniss esta durmiendo a mi lado y mi sorpresa crece, pensando que no puede ser ella. ¿O si? -¿Katniss?
Siento como se tensa y al inmediato su mano suelta mi cabello. Giro y la descubro tratando de alejarse de mi, preocupada. -¿Qué pasa?- pregunto, al tiempo que trato de descifrar a que se debe su reacción, pero de inmediato noto lo rojo que están sus ojos y sé que ha estado llorando. Maldigo el haberme quedado dormido y me acerco a ella. Coloco un brazo alrededor de su cintura y aunque inicialmente se tensa, después se relaja y se acerca a mi, recargando su cabeza contra mi pecho.
-Tuve una pesadilla- me confiesa- pero esta vez no era mi padre el que estaba en la mina. Era Prim.
Comienza a sollozar y yo solo la aprieto más fuerte. –Shh, shh, tranquila- quisiera decirle que todo va a estar a bien, pero no puedo porque sería una mentira y no quiero mentirle. Así que me limito a abrazarla.
-¿Podemos dormir así?- me pregunta tímidamente y yo le sonrío. ¿Sabe lo mucho que he deseado dormir así con ella? Probablemente no y esto tal vez cuente como aprovecharme de la situación pero no me importa demasiado, así que asiento con la cabeza y ella también sonríe.
Y así, abrazados, nos quedamos dormidos.
Umm… es un buen final, ¿no? Resta algo de drama al capitulo. Umm… ¿Qué más puedo decir? No recuerdo exactamente porque decidí darle un „novio"a Prim y después deje que fuera cosechado… en realidad no sé que decir a ese respecto. Olvide mis motivos… jeje
Ojala les haya gustado. No olviden dejarme su opinión, ¡Gracias por leer!
Oh, otra cosa. Es muy probable que actualice hasta el miércoles. ¡Paciencia por favor!
