Los personajes de Hellsing y Rurouni Kenshin son propiedad de sus respectivos autores. Yo no gano dinero con esto

Los hechos en cursiva, pertenecen a eventos del pasado

En este capítulo hay una escena de sexo, si no te gusta no la leas

Sobre la fortaleza de Shishio: Estuve investigando un poco para dar una ambientación de castillo de época japonés, pero de todos maneras no entre en demasiados detalles, si hay, para quien le interese, fotos del castillo Sasayama en Internet.

Sobre los pisos que rechinan y la arquitectura planeada para vigilar constantemente: Es cierto, muchos daimios (señores feudales de Japón) vivían con la constante amenaza de ser asesinados por ninjas, samurais etc, así que idearon esta forma de arquitectura para tener mayor defensa y tranquilidad en sus residencias

Hiramishio: Castillo construido en montañas de poca altura

¿Shishio Makoto o Makoto Shishio?: En realidad para los occidentales es Makoto Shishio, (Makoto es el nombre), solo que en Japón se dice primero el apellido y después el nombre de la persona. Pero por ser nombrado así en el anime y en el manga y además llamarlo por su nombre directamente sería una falta total de respeto, lo deje en Shishio Makoto y ya está

Perdón lectoras/es no los molesto más con mis aclaraciones… ahora si vamos al capítulo

Capítulo 14

El infierno no se parecía en nada a lo que Victoria había esperado….. nada de fuego, ni torturas, ni gritos desgarradores… solo una inmensidad de rocas brillantes color sangre y arena negra.

Nada interrumpía el monótono paisaje, de vez en cuando entre la arena piedras más pequeñas de brillantes colores.

-¿Acaso son?...

-Rubíes, esmeraldas, diamantes, pepitas de oro y cuanto mineral precioso puedas pensar. No te apures, no tienen ningún valor aquí y no pueden ser transportados fuera del infierno

-En el mundo humano todo esto valdría una fortuna

-da igual. Como vampiros no le damos importancia

Otro detalle le llamó la atención: llevaban alrededor de cuatro horas caminando, y no habían visto ningún otro ser vivo… obviamente no esperaba encontrar personas… pero tampoco había plantas y animales

Y así y todo la sensación de desconfianza no la abandonaba… había algo amenazador en ese silencio y quietud absolutos, en esa monotonía rojinegra de colores

Para distraerse preguntó:

-¿Falta mucho?

-No losé. Es la primera vez que estoy aquí

Aunque tratara de disimular Alucard también estaba nervioso. Lo molestaba el esfuerzo inútil de caminar, pero siguiendo los consejos de Kira se decidió a no usar ninguna de sus habilidades vampíricas, además su pupila no dominaba todavía la técnica de transformarse en niebla y murciélago.

Se maldijo interiormente por no haber educado más a su discípula. Pero tenía que reconocer que aprendía rápido, la propiedad de crear prendas de la nada, la había dominado en un tiempo relativamente corto. Ahora la vampiresa estaba orgullosa de las cómodas botas negras que había agregado a su nuevo atuendo. Cierto que no quedaban muy artísticas combinadas con el delicado vestido blanco pero protegían sus pies de la arena.

Continuó observándola, había olvidado lo atractiva que era ocupado solamente en saciar su lujuria, la limpieza resaltaba su cabello rubio que brillaba en la mortecina luz del sol infernal, y la pálida piel que casi no presentaba cicatrices. El vestido blanco se ceñía a sus curvas, aunque no enseñaba nada abiertamente.

La idea había venido de Kira:

-Si piensan ir con esa apariencia, ya tienen la mitad de la batalla perdida. Como buen japonés, Makoto Shishio da gran importancia al aseo personal.

Su entusiasmo por la entrevista era excesivo para el gusto del vampiro. Y verla aparecer con un cubo de agua en el calabozo, destinado a que los nosferatu se asearan, confirmó su teoría.

Victoria no se hizo rogar, después de año y medio de vivir en la inmundicia ese poco de agua era una bendición. Con alegría comprobó que la bruja había conjurado el cubo, de modo que el agua nunca se acababa

-¿Qué quieres?

-Solo cumplo con mi parte del trato

-Ahórrate, la actuación de buena samaritana conmigo. ¿Qué quieres?, ¿qué secreto le has dicho a la chica policía?

La bruja lo miró con desdén

-Es cierto busco algo. Pero aunque mi vida dependiera de eso jamás te lo diría

Y no hablaron más

No sabía que lo inquietaba más: si el calor y la sequedad de la piel provocada por el contraste roce de la arena y el no saber cuando llegarían o temer una estrategia en su contra por parte de Kira.

-Quisiera tener gafas como tú.¿Porqué este clima nos afecta tanto?

-Estamos en el infierno, chica policía. Aquí las condiciones son diferentes al ningekai. La luz solar no nos afecta….. pero podemos sentir frío y cansancio.

Llegó la noche y aunque avanzaban a tropezones, no se detuvieron, el cielo nocturno del inframundo, no tenía luna ni estrellas y se encontraban en la más completa oscuridad.

Por fin a lo lejos una claridad provocada por el resplandor del fuego

-¡Maestro, ya estamos cerca!

Pero la distancia es una mentirosa incorregible, y cuando por fin alcanzaron las puertas de la residencia de Makoto Shishio, los estaban exhaustos.

A pesar de ello, Victoria tomaba la situación con más calma que Alucard, desacostumbrado después de siglos a limitaciones tales como el frío y el cansancio. Casi se dejo caer en la entrada de la mansión mientras su pupila se frotaba los brazos para calentarse.

La fortaleza recordó vagamente al castillo Sasayama, el cual Seras conocía por fotografías, estaba rodeada por sólidos muros de la misma roca de color sanguíneo, un portón de estilo Kabukimón (dos delgada columnas rodeando una pesada puerta) señalaba la entrada.

Los vampiros estaban indecisos, no sabían si llamar o anunciarse de alguna manera, pero luego la puerta se abrió y un hercúleo mocetón de anchas espaldas y gafas oscuras los interrogó:

-¿Vlad Draculea y discípula?

La voz era grave y si matiz alguno, podría haber hablado con una pared con ese tono

-Así es-Alucard contestó con idéntica gravedad

-Shishio-sama los espera

Se hizo a un lado para permitirles pasar al interior y continuó:

-Síganme por aquí, por favor

Ambos lo siguieron, el interior de la fortaleza era muy simple sin ornamentación alguna, de madera en diferentes tonos de marrón y negro, la cual relucía con la luz de numerosas lamparas y antorchas.

Caminaron por varios pasillos y corredores, rodeados de fosas de agua, en algunos sitios el pasillo era tan angosto y delgado que la vampiresa temió que se rompiera

-"Chica policía"

-Si-La voz de su maestro en sus pensamientos la sorprendió

-Nos vigilan. No hagas nada repentino

-De acuerdo

Los pasos de ambos nosferatu hacían rechinar los pisos, pero extrañamente las pisadas del gigantesco sirviente no hacían ruido alguno. En ese hecho Alucard pudo reconocer un elaborado sistema de defensa y vigilancia.

Por fin alcanzaron un puente de piedra que llevaba a una habitación, al llegar allí el portero volvió a hablarles

-Sírvanse de quitarse el calzado

Así lo hicieron y el hombre empujo el portal, conduciéndolos a una estancia iluminada por lámparas de papel de seda, tapices con intricados dibujos dorados cubrían las paredes y un enorme y mullido tatami cubría los suelos, tan espeso que los pies de los vampiros se hundían en el al caminar

Al fondo de ella sobre una tarima sentados en sendos divanes, los gobernantes infernales: Shishio Makoto ykomagata YUmi

-Vlad Draculea y pupila-el portero se inclinó sumisamente

-Retírate Toguro. Te convocaré si llegó a necesitarte-ordenó el rey del inframundo

El sirviente se retiró

-"No hablen si el no les dirige la palabra y por nada del mundo esquiven su mirada cuando les hable. Creo que está demás decirles que no deben mostrarle temor"-los consejos de la hechicera resonaban en la mente de Victoria.

Los observó a hurtadillas. A pesar que su maestro le había prevenido sobre el aspecto de los monarcas, debía reconocer que quitaban el aliento…. Aunque por razones completamente diferentes.

Shishio Makoto parecía estar esculpido a hachazos en roca, bajo sus vendajes su cuerpo mostraba firmes músculos acordonados bajo la tirante piel color cuero (la rubia había pensado que debido a sus quemaduras se vería enclenque y enfermizo)

Las vendas lo cubrían de pies a cabeza aunque llevaba guantes y un amplio kimono azul. Rodeándole al frente y cubriendo la parte superior de su cabeza usaba una diadema de acero de la cual escapaban algunos mechones de pelo negro.

En los rasgos de su rostro se podía adivinar que alguna vez fue un hombre de cierta guapeza y sus ojos eran carmesí, casi del color de la sangre con un extraño fuego interno que los hacía brillar intensamente

Todo su ser emanaba poderío y autoridad y en su relajada actitud se podía observar que podía pasar de esa calma de tigre en reposo a atacar con refinada crueldad con la magnífica espada samurai que portaba a un costado.

Komagata Yumi por el contrario impactó a la vampiresa por su estupenda belleza y gracia. Su brillante kimono verde y violeta con un obi rosado que parecía cortar su diminuta cintura en dos, resaltaba la blancura inmaculada de su piel y el negro brillante de sus cabellos sujetados por una peineta de jade.

Todo en ella era delicado y sensual. Emanaba distinción tanto como el rey autoridad. En sus manos portaba un abanico de seda.

El contraste entre belleza y fealdad, fragilidad y fuerza, gracia y brutalidad era abrumador.

-Y bien…. ¿Ha terminado su examen'

-¡CHICA POLICIA!

-A ella le estoy hablando. Responde mujer ¿has terminado tu examen?

-Si, señor

-Bien. Solo los locos o los muy desesperados vienen aquí por propia voluntad.. Ahora… ¿en que categoría debo ponerlos a ustedes?

Shishio paseó sus penetrantes ojos entre los vampiros: el hombre si no se lo controlaba daría seguramente problemas…. La mujer… consultaría con Yumi después

-Estoy esperando una respuesta

Antes que Alucard pudiera decir o hacer algo, Victoria contestó

-Desesperados-susurró

-¿Y porque creen que venir a nuestra presencia fue una opción?

Esta vez fue el vampiro quien se apresuró a contestar:

-Sublime presencia infernal, seducción de los mundos, dejen que humilde servidor les cuente una historia larga y sangrienta

-Me gustan esa clase de historias

La reina infernal habló, su tono y voz tan sensuales como su apariencia hicieron que el rey de los no vivos sonriera a medias

-Entonces si sus excelencias escuchan…..

Aunque la rubia conocía el pasado de su maestro y los eventos que los habían llevado a ambos hasta esa audiencia, tuvo que reconocer que su narración era excelente…. Y que realmente estaba preocupado por no pudrirse en el calabozo toda la eternidad. Cada palabra, matiz e inclusive maldición estaba destinada a impresionar a Shishio y a Yumi y avivar su interés en la petición que estaba por hacer

-Y eso es todo

El guerrero vendado inquirió:

-¿Qué es lo que buscan?

El nosferatu tomo aliento y soltó su pedido

-Serviros su ilustrísima, a cambio de un pequeño favor

-¿Hablas de servirme imponiendo condiciones?

-"Hasta que lo arruinó todo"-Seras olvidando todos los consejos de la hechicera se lanzó a hablar

-Nuestro deseo, es llevar su justicia a todos aquellos que se atrevieron a desobedecer a sus mercedes, castigándolos de manera ejemplar, para que no haya más rebeliones

Komagata Yumi se abanicó suavemente fijando sus negrísimos ojos en la rubia, le disgustaba el hombre, demasiado soberbio y despreciativo con su compañera, era obvio que la llevaba consigo por obligación, sería mejor dejar que la muchacha se expresara, así que preguntó:

-¿Sabe usted que los vampiros no son bienvenidos aquí?

-Si lo se. ES por eso que después de aniquilar a los rebeldes nos iríamos de aquí

-Ustedes están presos en el mundo humano… ¿Cómo se encargarían de esa tarea?

La vampiresa tomo aliento y respiró profundamente y se dirigió a Shishio:

-Si su maligna presencia lo cree adecuado, nos brindara la posibilidad de residir en el infierno hasta que hayamos completado esta tarea destruyendo el sello de Hellsing

-Suena interesante… ¿Y cómo se alimentarían mujer policía?

-Beberíamos la sangre de nuestras victimas. Después de todos esos espíritus aquí están vivos

El guerrero vendado volvió a hablar:

-Consideraremos su pedido. Retírense

Dicho esto ambos vampiros fueron escoltados por Toguro el sirviente a las afueras de la sala, una vez allí este les comunicó que serían convocados en unas horas para escuchar una respuesta concreta

-Chica policía

-¿Si?

-Bien hecho. Si no fuera por tu inesperada intervención no hubiéramos tenido ni la más remota posibilidad

-"Es la primera vez que me elogia"

Por fin después de lo que les pareció una eternidad fueron nuevamente llamados

-"Mierda, si tuviera corazón me desplomaría aquí mismo"-Alucard trataba de serenarse pero escuchar el corazón desbocado de Victoria y verla a punto de desmayarse no lo ayudaba en lo más mínimo

El rey infernal por su parte, empleó varios minutos en aniquilarlos y luego…..

-Que así sea. Ambos nos servirán hasta que todas las almas rebeldes sean devoradas. Removeré el sello de restricción que los ata a Hellsing ahora, pero en nuestra alianza de señores y vasallos invocaré una cláusula de seguridad: si me traicionan o juegan una mala pasada, el sello volverá a activarse y esta vez será tan fuerte que nadie ni siquiera yo podrá deshacerlo y volverán a ser encerrados en esa mansión por siempre jamás.

En las manos del rey de los no vivos, los guantes desaparecieron para dibujarse en las mismas el símbolo japonés de yaksoku (juramento). De idéntica manera, Seras vio aparecer en las suyas el mismo kanji

-A partir de ahora pertenecen al infierno-Shishio hizo un ademán de despedida- Pueden retirarse, Toguro les enseñará sus habitaciones, hasta mañana son libres de hacer lo que les plazca

Cuando estaban por abandonar la estancia, Yumi habló nuevamente

-Vampiresa, quiero tener una pequeña charla contigo

-Como y cuando desee su majestad

Más tarde….

Seras se sintió algo desilusionada al ver su nuevo aposento, un futón japonés en el centro de la habitación y un cofre del mismo estilo destinado a guardar enseres componían el único mobiliario

-Es obvio que no reciben visitantes a menudo, confórmate. Este castillo es antes que nada una fortaleza militar, más precisamente del estilo Hiramishiro. No está pensado para albergar personas

El vampiro calló y estudió sus manos un buen rato, los siglos de llevarlas con los guantes que señalaban su esclavitud al mundo le habían hecho olvidar como eran: pálidas, de dedos elegantes y finos, con uñas de dureza y filo increíble.

Sopló con delicadeza las mismas y su aliento helado lo sorprendió, reparando en la sensibilidad perdida a través de los años.

-"Desgarrar, arrancar, golpear, rasgar, arañar…. Todo será mejor a partir de ahora, la dulce sangre derramada en mis manos… tan pegajosa y compacta"

Sonrió para si mismo, había algo más para sentir…. La fría piel de la chica policía, bañada en sangre bajo sus manos, y el poder lamer el fruto de su estación de sus dedos.

Mientras tanto Victoria se enfrentaba a un dilema, era obvio que el futón fue pensado para que lo comparta con su maestro, pero a el no le gustaba reposar a su lado. Sin embargo su corazón había latido demasiado…. Estaba mareada y deseaba descansar

De repente sintió la mirada de Alucard en su espalda, deseándola, lo escuchó acercarse y luego el la atrajo bruscamente y la pegó a su cuerpo, bajando su boca hasta su cuello para beber

-¡No!

El rey de los no vivos, clavó sus afiladas uñas en la cintura de la joven, observando como delgados hilos de sangre brotaban y manchaban el inmaculado vestido blanco.

-¡NO!-La rubia se zafó de su abrazo y retrocedió tratando de huir, pero el la retuvo sujetándola de un brazo retorciéndoselo

-Quizá deba romperte el cuello, así te quedas quieta en un lugar

-No…no debes beber de mi cuello a nuestros nuevos amos puede no gustarle-desesperada continuó-si ven que su nueva mercancía está dañada se enfurecerán

-Te has puesto muy astuta, últimamente, pero mi sed es intensa…¡¡¡¡VEN AQUÍ!!!

Victoria volvió lentamente y se paró frente a su maestro, con el tiempo el sexo ya no le resultaba tan doloroso pero no dejaba de resultarle odiosa la forma en que la utilizaba.

Se levantó el vestido quedando desnuda y tomando la mano de él la apoyo en su muslo

-Mi cuello…. No esta bien cicatrizado, bebe de aquí entonces

Alucard deslizó su mano entre las piernas de la vampiresa sonriendo, luego se arrodilló y mordió con fuerza la vena del muslo.

Luego, siempre bebiendo empezó a frotar la vagina de Seras con su otra mano primero con suavidad y luego con más fuerza

-"¿Te gusta, eh?

El dedo índice del vampiro, se apoyó en el clítoris de la joven y comenzó a tocarlo directamente, mientras que sus otros dedos se ocupaban de deslizarse entre los labios vaginales con delicadeza

-Maestro….-Ese maldito placer la enloquecía de nuevo, con solo tocarla una vez, podía llevarla al cielo y al infierno todo a la vez

Mientras perdía su sangre en la boca del rey de los no vivos, la conocida languidez se apoderaba de ella. El despegó sus labios de la herida y dejo que su ensangrentada lengua rozara la carne de la hembra, sin penetrarla aún

Seras retrocedió buscando la pared para apoyarse, mientras tanto Alucard se incorporó a medias y dijo:

-Grita para mí

Apoyó su rostro en los pechos de la joven y esta vez mordió con fuerza el pezón derecho….

-¡ME DUELE!!!!

La mano derecha de él buscó nuevamente su sexo ocupándose en rozarlo y acariciarlo pero por más que ella movía las caderas buscando que la penetrara con los dedos el no lo hacía, con la mano izquierda Alucard aferró el seno correspondiente masajeándolo.

La mezcla de placer y dolor, la hacía jadear lastimosamente

-Por favor… te quiero adentro mío

Por respuesta el lamió con delicadeza el pecho que había torturado para luego volver a morderlo con rabia

-¿Te duele?

-Si…. Pero no te detengas

El rey de los no vivos se puso de pie, y Victoria pudo observar que la sangre manaba del pezón a raudales pero la sensación entre sus muslos era más fuerte

-Separa las piernas

Así lo hizo la vampiresa y el la penetró de una embestida furiosa, disfrutando de esa vagina tan apretada y húmeda que envolvía su miembro por completo. Sus embates decididos y violentos hallaban respuesta en las caderas de la rubia, las cuales aferraba desesperadamente arañándolas.

A ella ya no le importaba saber que tendía que ocupar sus poderes en recuperarse, solo quería que ese acto rabioso no terminara nunca….

-¡¡¡Más, más!!!

Burlonamente el se detuvo y mirándola fijamente a los ojos le espetó cos sarcasmo:

-¿Me odias y desprecias, te dañó a propósito, y aún así quieres que cabalgue entre tus muslos?

-¡Por favor continua te lo ruego!

Aunque cada segundo le costaba más contenerse, el macho pegó su rostro al de ella y preguntó:

-¿Y si destrozo tu yugular a mordiscos?, ¿Si dejo cicatrices que muestren todos que eres mi esclava…'

Como respuesta, la vampiresa, arrojó su cabeza hacia atrás

-¡Bebe!

-Así me gusta… que me obedezcas

Y se prendió al cuello de la rubia penetrándola con más fuerza cada vez hasta sentir que el cuerpo de ella se relajaba y quedaba laxo en entre sus brazos

-¡Aguanta, aguanta!

-Maestro….

El orgasmo le legó cuando apenas estaba conciente, unos segundos más tarde Alucard también llegó a su clímax y la soltó…

-Levántate

Arrastrándose Seras se acostó en el futón, sin importarle nada más solo el dormir profundamente. Antes de hundirse en el sueño, reparó que el rey de los no vivos no había objetado en reposar a su lado, probablemente rendido por la tensión y el cansancio de la caminata y la revolcada, dormía pacíficamente agotado