Los personajes le pertenecen a Meyer.
TÚ NO EXISTES
Capítulo 14
"Del otro lado"
Música
Beethoven: Pathetique Sonata Op.13
Julio 2009
Él estaba allí frente a mí, sentado en mi cama, viéndome, tenía el pelo rubio, mucho más que el de Carlisle y sus ojos eran negros como la noche… yo sabía, él era como ellos. No grite, esperaba morir.
── ¿Quién eres? ── Su voz era fuerte, con un extraño sonido, un extraño acento.
── ¿Quién eres tú?
── Soy yo el que hace las preguntas ¿Por qué no puedo leerte completamente? ¿Qué eres? Nunca había visto un ser como tú.
Hablaba en forma misteriosa, de pronto a la velocidad de la luz se acercó a mí.
── Hueles hermoso, quiero vaciarte y sin embargo la curiosidad por ti es fascinante, cientos de años y estoy despierto.
Yo temblaba como una hoja, su belleza era estremecedora, su olor dulzón y picante embriagador, sin embargo nunca en mi vida había sentido tanto miedo.
── Sabes quién soy… lo sabes.
── ¿Vas a matarme?
── No aún... ¿porque Victoria te persigue?
── ¿Qué? ¿Cómo?
── ¡Contesta!
── Ella me odia.
── ¿Por qué?
── ¿Usted, quién es?
── Zachary ¿contesta mi pregunta?
── Mi padre, por favor…
── Si hubiese querido matar a tú padre ya lo habría hecho, ¿Por qué te persigue Victoria?
── Uno de ustedes mató a su pareja.
── James ¿Eso que tiene que ver contigo?
── Yo. Yo ── empecé a llorar como una tonta, la mención de su nombre siempre me hacía eso. Zachary me tocó y sentí el tremendo hielo de su tacto.
── Edward... lo veo en tu memoria, ¡una humana! ¡Que exótico! ¡Que estúpido!
Sus palabras desataron mi dolor… eso era lo que yo era, un error de cálculo, una estupidez… nada.
── No llores, el olor salino de tus lagrimas me fastidian. Sería tan fácil matarte ahora, pero eres demasiado fascinante… además no quiero a los lobos tras de mí, fue curioso ver como mataban al otro ¿Laurent? Hacía años que no veía algo tan interesante… me divirtió ¿sabías?
── ¿Qué quieres de mí?
── Eres el señuelo, la quiero a ella y tú me ayudaras.
Y lo vi desaparecer.
Me convertí en su objeto de estudio, todos los días iba tras de mí, acosándome con su presencia inquietante. Mientras que para Edward yo era una muda mental, para este hombre yo era un libro abierto ── no leía mi mente, no ── veía algo más profundo en mí, yo era un curioso objeto que debía ser desentrañado, conocido y clasificado. Poco a poco empezó a hablar, a preguntar, era como si me obligará a contarle hasta mis más profundos secretos y lo hice.
── Niña, estás demente ¿Lo sabías?
── ¡No! No lo estoy, yo sólo estoy…
── ¿Amor? Lo he visto, lo he conocido, lo he saboreado… el tiempo todo lo borra.
── No me hables así… yo nunca olvidaré ¡Nunca!
── Nunca es una palabra que tú desconoces, Isabella, es igual al 'para siempre', todo cambia, todo hasta el amor. Verás, algún día, como eso que tú llamas amor desaparece, ese fuego se extinguirá y sólo quedará cenizas… ¿Amor? Vive lo que yo he vivido y comprenderás que eso que tú llamas amor no es nada ¿Amor? Sé cómo yo y lo sabrás.
── No quiero ser como tú, ya nada tiene sentido.
── ¿No sientes tentación? Ver el mundo desde este lado, Oh no, tus sueños de inmortalidad sólo estaban al lado de ideal romántico, besos, piel, eternidad, pero como él ya no está, no te interesa… pero tú eres más que eso… mucho más.
Zachary, me costó años comprenderlo, tenía capas y capas de experiencia, indiferencia y soledad ¿Qué hizo que él me amara? Aún no lo entiendo, quizás fue el hecho de que por muchos años yo me negara a él, eso lo detuvo de beber de mí, yo estaba más allá de su control… él deseaba mi alma, pero mi alma estaba en otra parte.
── Vente conmigo.
── No.
── Yo te daré el mundo, si quieres.
── No.
── Él nunca vendrá. Tú no naciste para este pueblo, envejecerás y morirás apegada a alguien que huyo por el simple miedo al caos. Vente conmigo, no ahora, mañana, en un año, en dos… no quieres ser como yo… puedo entenderlo… la eternidad es terrible… pero vente conmigo, los años que te queden conocerás un mundo que ni siquiera ahora en este pueblo puedes comprender… mañana, en un año, en dos, yo te esperó… siempre me encontrarás… cuando quieras... yo estaré ahí.
Me aferré a la idea, a la ilusión, rota, herida y demente, me aferré a la imagen de Edward en mí. Pero un día dejó de aparecer, no, no un día. Fue ese día, en que Victoria me golpeaba, ese día dejaste de aparecer, me sentí vacía y seca. Odiaba la idea de que sus palabras en el bosque fueran verdad y que las palabras de Zachary fueran un vaticinio de lo que ocurriría, pero fue así, yo me convertí en una piedra, en una estatua de sal, en un ser indiferente, me alejé de todos, de mi padre y de Jacob, pero fue la muerte de Renée la que dio el puntillazo final, todo se iba, todo se esfumaba, las personas, los sentimientos, los recuerdos… yo fui un día una niña feliz y después ya no, así, sin poesía, sin grandes orquestaciones, sin pompas, ya no estabas en mi vida, no en la nueva, no en la de la madurez, no. Sólo existías en la memoria feliz de una chica de diecisiete años, ahí estabas intacto, pero yo me veía al espejo y esa chica ya no estaba… años pasaron y deje de esperar.
Quisiera llorar, Charlie se ha ido y con él, Isabella Swan, él era mi único recordatorio de mi humanidad. Mi padre, a quien enfrenté a un mundo en el cual hubiese querido que no estuviera. Le di el mundo, cosas, experiencias, vivencias, pero mi padre era ese hombre que feliz se hubiese quedado en Forks, pescando, con su vida tranquila y sencilla… él es mi acto más grande de egoísmo.
Ahora mi mundo peligra, Zachary lo sabe… ellos vienes tras de nosotros… es sólo cuestión de tiempo.
… …
Mi relación con Tania se tornó violenta, yo la hacía violenta, en ella desfogaba mi rabia, mi dolor y mi soledad.
El sexo con ella era como ver copular un par de animales. Nunca la besaba y ella pedía más.
Amor. Ternura. Cariño. Besos. Conversación. Yo sólo me la tiraba.
── Bésame Edward.
── No pidas lo que no te puedo dar.
La tenía boca abajo, la agarraba del cabello y la penetraba hasta dejarla sin sentido, después me paraba y la dejaba con deseos de más, pero yo no era capaz, mis besos, mis caricias, mi ternura… todo estaba en otra parte.
── Ella no vendrá ── me dijo un día.
── Cállate, Tania.
── ¿Crees que Zachary la soltará?
── Cállate.
── ¿Crees que ella lo dejara a él? No lo conoces, él es intoxicante, hermoso, salvaje, la única manera que la vuelvas a ver es si él la deja, porque de otra manera ¡Nunca!
── Demonios Tania, cierra la boca.
Y me fui a ella, la poseí con toda la soledad y el desamparo que sólo en mi era posible.
Los Volturi llegaron como ángeles oscuros a nuestra casa, Carlisle estaba aterrado, él sabía que ellos no hacían visitas de amabilidad y de cortesía. Por primera vez vi a Aro, cínico, paranoico y tremendamente sutil. Yo leía su mente, estaba inmensamente fascinado con nuestra pequeña familia, llevaba años posponiendo su visita.
── Carlisle amigo mío ── abrazó a mi padre, quien lo recibió con la diplomacia y tranquilidad que siempre irradiaba, nos advirtió sobre su Don, era preciso ocultar todo pensamiento mientras su tacto estuviera sobre el nuestro.
Vino con tres de sus peones quienes estaban completamente ofuscados con nuestra manera de vivir, Félix, Jane y Alec dos niños siniestros, sobre todo la chica que nos miraba con desprecio.
── ¿A qué se debe tú visita, mi amigo?
── Curiosidad, tú y tú clan son realmente intrigantes y sus dones extraordinarios ¿me los prestas? ── hizo un guiño que quiso parecer simpático pero que no lo fue.
── Ellos son mis hijos, no mis peones Aro, no me pertenecen.
── Siempre tan amante de la democracia Carlisle, aún eres un poeta y un idealista.
── Es mi esencia mi amigo, ¿acaso no es lo que te gustaba de mí?
── Oh mi niño, tú eres mi vicio, cuando necesito salir de las tonterías en Volterra siempre acudo a mi amigo el soñador.
Pero la fascinación de Aro por Carlisle fue rápidamente desplazada hacía mí, se quedaba durante horas observándome, horas que eran dedicadas a la impresionante conversación entre él y mi padre, en aquellas tertulias vimos todos el enorme y profundo intelecto de ambos, era sorprendente, nosotros éramos unos chiquillos comparados con ambos. Aro, general de Julio Cesar contaba historias picantes sobre el viejo tirano.
── Era calvo y pequeño, pero nadie era capaz de contradecir una orden, pero a la vez era el hedonista más grande que he conocido, un hipócrita y un maravilloso seductor, deberías haberlo visto seduciendo esa vaca fea de Cleopatra, no sé cómo pasó a la historia la idea de que semejante adefesio era hermosa, quizás porque era más inteligente que cualquiera de nosotros, tres guerreros como ella y hubiésemos ganado la guerra contra los germanos más pronto.
Mi padre en cambio hablaba sobre filosofía y su amistad con Voltaire.
── Estaba fascinado con las leyendas de vampiros, pero su mente racional nunca le permitió que tenía en frente a uno.
── Hubiera sido divertido que le hubieras dicho.
── No, el pobre hombre no hubiese podido soportar ver como su estructura mental se habría colapsado frente una incógnita como la nuestra.
Y así se la pasaban, pero era a mí a quien siempre interrogaba, veía en mí el desasosiego, la incertidumbre y la rabia, yo era una buena presa. Con lo que él no contaba es que yo soy más rápido, más astuto y no tengo nada que perder.
Las luchas entre Tania y yo se hacían encarnizadas, tristemente yo había descubierto que no podía dejarla, porque ella era mi territorio de batalla.
Después de tres semanas, Aro y su corte se marchó, él tenía la esperanza de que en algún momento Alice, Jasper o Yo nos uniéramos… me lo dijo, lo dijo su mente "Para mí el tiempo no es problema"
Un día antes de partir y frente a todos nosotros, y sin poder evitarlo Tania sacó de su manga, la pregunta que llevaba escondiéndome, ella era más fuerte que yo, cientos de años de experiencia capaz de controlar cada uno de sus pensamientos.
── ¿Has vuelto a ver a Zachary?
La cara de Aro, siempre tan escueta y adusta, se transformó en una mueca reconcentrada de fastidio y terror. Desesperadamente vi como su mente me lo mostraba, a él en todo su esplendor, cientos de imágenes, miles de decorados diferentes, épocas desconocidas para mí, mi control se fue para los mil demonios, la última… fue ¡Horror! Él al lado de una mujer de esplendoroso cabello oscuro. Aro fingió tranquilidad.
── Si, a él y a su encantadora esposa
Temblé.
── ¿Esposa? ── preguntó Tania.
── ¿Cuál es su nombre? Jane querida, verán Jane la odia, la esposa de Zachary es lo más poderoso que yo he visto.
── Isabella.
Todos temblaron, mientras que yo hice el esfuerzo más grande que yo he hecho en mi vida para no mover un músculo.
Editado XBrontë.
A las lectoras fantasmas y a las que dejan comentarios mil gracias, esta historia es mi debilidad, vamos hacia algo complicado, tengan paciencia chicas, poco a poco esto se irá desenredando.
