Harry Potter y sus personajes no me pertenecen, hago esto sin fines de lucro.
Slash, Rated M, Dark!Harry, Lightbashing (en un principio), temas maduros.
-"ABC..."-. Diálogo
-"ABC..."-. Pensamiento
Hola a todo el mundo!
A que les parece una sorpresa que haya actualizado relativamente pronto. Mentirían si dijeran que no, jajaja. Lo que sucede es que tuve un poco de inspiración y me encanta procrastinar mi tarea de la universidad, así que aquí estoy. Como respondía algunos comentarios, con este capítulo pretendo responder algunas dudas y con suerte crear otras, las cosas se comienzan a acomodar y eso es importante para Harry y para Voldemort.
Para mis reviews anónimos no tan anónimos!
Susy kstorena: Jajaja, no es problema. Ojalá las negociaciones resulten como espera Harry, no? En este capítulo trato de responder algunas dudas, no dudes (valga la redundancia) en comentar tus dudas!
ConiNejo: Tu comentario me conmueve! Gracias, mil gracias. Me gusta escribir para todos, aunque algunas veces es un poco difícil por la falta de tiempo, pero como casi llegamos a donde yo quiero llegar en esta historia, bueno, intentaré actualizar lo más rápido posible. Para ese contacto íntimo... mm... te dejaré en suspenso, lo siento ;)
CitsyWinky: Muchas gracias! Esperemos que pueda darles más momentos así, claro en presencia de otras personas, eso sería gracioso.
Guest: Draco tiene una mente bastante... activa, no? O quizá debería decir realista? No había pensado mucho en la actitud de Harry hacia Draco, después de todo, el menor ha estado fuera de sí, no crees? Pero pienso que tienes un poco de razón, será interesante observar cómo se desarrolla la relación con Draco y con Tom, porque al final Draco es su sanador y Tom es su... algo, jeje.
Suna: Creo que a todos nos rompe el corazón lo que pasó con Harry, todavía no escribo sobre los verdaderos efectos que tuvo su encierro, realmente no puede estar todo muy bien con él, ¿verdad? Bueno, como dices, excepto su "locura", definitivamente eso le está ayudando, jeje. Creo que te complacerá este capítulo porque podría responder parcialmente a tu pregunta, ¿qué pensó Draco? Espero que te guste.
Sara: Muchas gracias! Espero que sigas leyendo :)
Bonny83: De verdad valió la pena? Me da mucho gusto, jeje, soy un desastre para cumplir mis propios tiempos. Harry es astuto y un oportunista, por supuesto, pero yo no descartaría la astucia del heredero de Slytherin, sabes? Es Tom Riddle, Lord Voldemort, algo tiene que tener para ser el mago más influyente de su tiempo, jeje.
Y ahora sí, disfruten!
Culpable
Capítulo XIV, Opciones
Saber si Potter iba a salir de ese lugar en algún momento era información que nadie tenía, mucho menos él, le iba a responder eso exactamente, pero escuchó una voz detrás de ellos –"Draco no está en capacidad de responder a tu pregunta, Harry"- giró su cabeza hasta la entrada, sabiendo exactamente lo que encontraría.
No por primera vez agradecía las pocas lecciones de Oclumencia que había recibido de su padrino y su tía Bellatrix –y los ataques sutiles de Dumbledore cada cierto tiempo durante su estancia con la Orden–. El Señor Oscuro no era, y nunca sería, alguien que dejara escapar una oportunidad como fastidiar a Draco sin que Potter se diera cuenta –y fastidiar era una palabra muy grande, probablemente sólo quería ver qué habían conversado–. El Señor Oscuro no era una buena persona, lo sabía, todo el mundo lo sabía, así que no fue una sorpresa sentir el ataque mental en el momento que giró su cabeza.
Se levantó del lugar que había ocupado sin poder evitarlo, era un comportamiento aprendido gracias a la experiencia, e hizo una reverencia como le habían enseñado. Nadie le faltaba el respeto al Señor Oscuro, nadie.
-"Excepto Potter"- pensó sin evitarlo.
Era sólo su impresión, pero Draco creía que el Señor Oscuro lucía mucho más… impresionante, mucho más impresionante con esa nueva imagen. Claro, el terror que lo invadía cada vez que estaba cerca de él seguía presente, pero no tenía la misma forma, no funcionaba igual. Su presencia imponía respeto, su forma de caminar y su actitud eran distintas, no era la misma figura monstruosa que había llamado a la locura a todos sus fieles seguidores; viéndolo en ese momento, Draco no tenía ninguna duda de por qué había tenido tanto apoyo en la Primera Guerra.
-"Supongo que tienes razón"- por supuesto que el Señor Oscuro tenía razón, Draco no tenía voz en las decisiones del hombre y definitivamente nunca la tendría, al menos Potter lo había entendido.
-"Draco"- el aludido alzó la mirada tan sólo un centímetro –"Puedes dejarnos"-.
Draco no se movió inmediatamente, no porque no quisiera escapar del sitio –después de todo, todavía conservaba su instinto de supervivencia, a pesar de su tiempo con los idiotas de la Orden del Fénix–, sino porque había notado cómo la mirada del hombre apoyado en la entrada de la puerta descansaba con mayor atención en Potter. Era en esos momentos que deseaba poder saber qué estupidez había hecho Potter. Ninguno de los dos se movió.
-"Draco, gracias por la comida"- el rubio despertó de su concentración y pensamientos para escuchar lo que su paciente le decía, mirando la bandeja de comida con algunos restos todavía ahí y las botellas con pociones vacías –"¿Por qué no pasas el día con tu familia y regresas en la noche para conversar?"- vio que sonreía.
Le parecía una buena idea. Sabía que el Señor Oscuro no sería una persona que detuviera sus… necesidades o conversaciones sólo por el horario, pero si podía ver a Potter ese mismo día, quizá podría evaluar el daño físico y mental al que se sometería. Era mejor que nada y así, con la orden de Potter, no tendría por qué temer represalias en su contra sólo por actuar como consideraba pertinente.
Merlín… tanto tiempo con Dumbledore y sus idiotas le había afectado más de lo que quería admitir.
Asintió con la cabeza y tomó la bandeja, sin embargo, antes de poder despedirse del Señor Oscuro, el mismo hombre lo detuvo antes de retirarse por completo, en sorpresa, Draco alzó la mirada por completo para encontrarse con los ojos rojos del hombre –que era más alto que él, por una cantidad considerable–, Potter no podía ver muy bien esa interacción desde donde estaba –"De hecho… creo que Harry y yo estaremos muy… ocupados, Draco"- se inclinó lo suficiente para dejar descansar sus labios cerca de su oído, no lo suficiente para tocarlo, pero lo necesario para congelar cualquier reacción del rubio –"Lo mejor será que regreses mañana en la mañana…"- y con un poco de magia, Draco podía sentir el impulso en todo su cuerpo, lo expulsó de la habitación hacia el pasillo.
No se permitió ningún tipo de tropiezo hasta las cocinas, donde los elfos domésticos preparaban algo de comer y algunos otros estaban discutiendo sobre tonterías que no le interesaban, no iba a permitir que ninguna persona lo viera sin el control de su cuerpo.
Cuando puso la bandeja en una superficie plana, Draco suspiró y tuvo que sentarse en el suelo para tranquilizarse. No importaba qué tanto supiera de Oclumencia, había cosas que él no podía hacer, como controlar su miedo cuando estaba en presencia del Señor Oscuro. No tenía idea de cómo podría hacerlo Potter, desde los once años, tenía entendido.
Pensó por un momento regresar con su madre –su padre había sido asignado a una misión sencilla porque ninguno de los tres podía regresar a la Mansión Malfoy y el Señor Oscuro no iba a dejarlos alejarse, cosa que podía comprender–, pero no creía que fuera una buena idea. Ordenó a uno de los elfos que le sirviera algo de comer.
Después de comer –y no poder quitarse de la mente lo que debía estar ocurriendo en la habitación de Potter–, Draco decidió que necesitaba ocupar su tiempo en algo productivo que no tuviera nada que ver con su paciente, el Señor Tenebroso, los mortífagos o la Orden del Fénix –"Buena suerte intentándolo"- se dijo al mismo tiempo que se levantaba de la silla que había escogido al comer y se retiraba a su habitación.
-"¿Qué te hace interesante, Draco?"- el rubio se congeló en el sitio –"No logro verlo"- no respondió nada –"Harry parece pensar que eres importante, pero no puedo verlo, dime, ¿qué evita que pueda matarte aquí y ahora?"- no sabía qué era peor, escuchar a Harry Potter o escuchar a Lord Voldemort hablar con él, ¿qué debía decir?
-"No lo sé"- hizo una reverencia.
Voldemort asintió –"Sí, es evidente"- Draco se encogió en su lugar –"Dame una sola razón por la que deba mantenerte con vida"- sonrió –"Una sola razón"-.
-"…"-.
El problema era que Draco no tenía una razón para el Señor Oscuro.
-"¿Draco?"- qué extraño, la voz del hombre no sonaba tan aguda la última vez –"¡¿Draco?!"-.
El rubio abrió los ojos y saltó en su sitio. ¿En qué momento se había quedado dormido? Se llevó una mano a los ojos y se levantó del suelo del pasillo, tomando con una mano la bandeja y desapareciéndola con la varita. Miró a la persona que le hablaba. Era Potter.
-"¿Potter?"- el menor lo miraba preocupado.
-"¿Qué sucedió?"- le puso una mano en un brazo, sin fuerza, Draco no lo apartó –"¿Estás bien?"-.
Draco se tomó el tiempo para responderle, mirándolo con mucho cuidado. El menor estaba usando una camisa blanca y un pantalón que, evidentemente, no eran suyos, tenía encima un abrigo más grande que él, lo que quería decir que estaba a punto de salir. Se preguntó qué demonios estaba pasando y cuánto tiempo había estado inconsciente, y por qué. Potter lucía tranquilo, salvo porque lo miraba con esos ojos abiertos, preocupado.
-"Está bien, Harry"- el Señor Oscuro le dijo –"¿Por qué no lo dejamos solo mientras tú y yo vamos a un lugar más cómodo?"- y Draco decidió irse antes de perder la poca cordura que tenía. ¿Qué, en el nombre de Morgana, le estaba sucediendo? Se llevó una mano a la cabeza.
Harry observó cómo el rubio se alejaba, confundido y por primera vez desde hacía mucho tiempo, Harry no tenía idea de lo que había ocurrido, ¿qué estaba pasando ahí? ¿Se había desmayado? ¿O se había quedado dormido? Iba a preguntarle a Voldemort, pero el hombre lo conducía sin prestarle atención –"Estoy rodeado de lunáticos"- pensó. Era obvio que lo que fuera que había sucedido con el rubio era culpa de Voldemort.
El mayor rió mentalmente, sabiendo perfectamente lo que había sucedido. Un pequeño hechizo pesadilla, sólo para averiguar cómo podría manipular al niño sin tener que romper el pequeño acuerdo con su hórrocrux… y había sido bastante… gracioso. No había obtenido nada de información, pero al menos se había entretenido por un momento, era una pena que no pudiera regresar a la Mansión Malfoy y asustar al chico en su propia mansión. A veces deseaba haber conservado su antigua imagen, las cosas eran mucho más entretenidas de esa manera.
Pobre idiota, Voldemort sonrió.
Pero después del desastre que se había ocasionado unos pocos meses después de su regreso, Voldemort no se había arriesgado en usar la Mansión Malfoy, o alguna otra, para una residencia permanente. Era una pena que la Orden del Fénix sospechara tanto de los Malfoy –aunque tuvieran razón–, su mansión tenía una cualidad que pocas tenían, su biblioteca contenía algunos libros invaluables que no podían retirarse del lugar.
Miró las paredes de su palacio.
Él tenía mejor gusto que los Malfoy, de eso estaba seguro.
Era simplemente espléndido haber revisado todas las propiedades que estaban a nombre de su familia o a su nombre sólo por ser descendiente de los Slytherin –no tenía idea de cómo los Gaunt no habían hecho algo similar–. Inmediatamente había usado a algunos de los mortífagos más leales que tenía para levantar el Palacio de Slytherin para cumplir con sus exigencias. Las barreras se habían hecho bajo vigilancia suya, pero ciertas habitaciones del sitio, como sus cuartos privados, la sala de reuniones, la biblioteca más importante y su estudio, habían sido protegidas especialmente por él.
Rituales específicos y algunas ideas que había tenido antes del debacle de su primera guerra.
Su trabajo, como siempre, había sido impecable y, después de cinco años en una guerra de desgaste bastante particular, la Orden del Fénix no estaba mínimamente cerca de encontrar su ubicación. Y se aseguraría de que así siguiera.
Claro, tenía que pagar un precio –como todo en la vida–, tener que soportar a los imbéciles que se decían dignos de estar cerca de él y que intentaban aconsejarle o lo que fuera que hicieran. Suponía que valía la pena porque de cualquier forma tenía áreas específicamente hechas para él, heredero de los Slytherin, así que podía ignorar fácilmente a todos hasta que tuviera un mínimo deseo por ver a alguien –podían pasar meses–. Había tenido que agregar algunos cambios a las protecciones después de haber llevado a Potter hasta su Palacio.
Pero era uno de los beneficios de controlar tu propia facción política.
Su estudio se encontraba en la segunda planta, en el ala Oeste, cercano a dos bibliotecas y con acceso directo a la Biblioteca privada de los herederos de Slytherin –lo cual facilitaba poder ignorar a las personas indefinidamente–. Y ahora que había llevado a Potter sin pensarlo, había infectado un sitio perfectamente habitable con la presencia del menor y ya se estaba arrepintiendo. Lo había llevado sólo porque quería ver el resultado de su hechizo en el bastardo de los Malfoy y porque le había parecido medianamente interesante lo que Potter podría darle. Y quizá interesante no era una palabra que alcanzara a describir lo que cruzaba por su mente.
Había tomado su asiento habitual, detrás de su escritorio, Potter lo miraba directamente a los ojos con curiosidad, sentado justo frente a él. Y Voldemort se estaba impacientando porque, aparentemente, algo le impedía entrar en la cabeza del menor y ahorrarse la molestia de perder su valioso tiempo hablando. Obviamente no iba a pasar.
Suspiró.
Todo eso le estaba dando un terrible dolor de cabeza.
¿Cómo es que podría usar a ese niño para ganar la guerra? Una cosa era mantenerlo encerrado en su palacio hasta el fin de los días –la mejor opción que tenía hasta ese momento–, congelarlo y mantenerlo así, rodeado de diferentes protecciones, tal como había hecho con el resto de sus horrocruxes y como Potter había sugerido; otra cosa muy distinta era siquiera contemplar el hecho de ver alguna utilidad en un adolescente que había sido aislado y encerrado por cinco años, ¿qué podía hacer que él no pudiera?
Era un niño, por Merlín, no tenía idea de lo que había sucedido con el mundo después de su regreso en el cementerio. Claro, podía ver que no era idiota –la conversación que había tenido con él era una prueba suficiente–, pero estaba lejos de ser útil…
Sin embargo, no podía sacudirse la paranoia que le causaba tener dos horrocruxes vivos. Cuidar de Nagini era sencillo, era una serpiente… y era venenosa, obviamente. Era más fuerte que cualquier humano y gracias a algunos hechizos, resistente a la mayoría de los ataques mágicos, además, su serpiente nunca se separaba de él. Nagini estaba tan a salvo como era capaz de conseguirlo.
Potter, por su parte, era un niño… ignorante, pequeño, sin fuerza física, sin entrenamiento mágico, débil por años de encierro, con miedos y un serio problema mental –que empezaba a dudar–, lo retaba, no seguiría órdenes… y aun así aseguraba que podía entregarle lo que buscaba en bandeja de plata.
Por supuesto que había mentido sobre las condiciones que seguiría para mantenerlo ahí. ¿Por qué habría de responder a todos sus caprichos si era su vida la que dependía de él? Excepto que la situación no era así. Potter tenía un deseo de muerte, algo que ni en sus sueños habría contemplado, nunca. Y sabía, sin necesidad de entrar en su cabeza, que el chico en verdad tenía otros métodos para cumplir su amenaza si él no cumplía con su pequeño acuerdo… y perder una parte de su alma, más literal de lo que le hubiera gustado pensar, no era una opción.
Así que sí. Iba a usar a Potter como mejor le pareciera, protegerlo con lo mejor que tuviera, mantenerlo seguro como mejor conociera. Y desafortunadamente tendría que practicar su paciencia, virtud que simplemente se escapaba de su comprensión. Tenía un par de ideas para mantenerlo a salvo de sus seguidores –admitía que no eran precisamente abiertos a nuevos horizontes– y al mismo tiempo mantener en secreto lo que ya era un secreto en sí… Era una verdadera pena que Potter hubiera sido el primero en enterarse –por parte de la misma consciencia del hórrocrux, ¿quién lo diría? Se preguntó si se debía un castigo a si mismo cuando recuperara esas memorias, pero lo dudaba– sobre la existencia no de uno, sino de varios fragmentos de su alma.
Quizá sería prudente cambiar de nuevo los lugares donde los escondía.
Pero se estaba desviando del tema que lo había llevado hasta esa conclusión.
Potter.
Le estaba dando demasiadas vueltas en su cabeza, ya había pasado por todo eso y francamente le empezaba a doler la cabeza.
Era una verdadera ventaja saber que el hijo de Lucius –vaya traición– se haría cargo de la recuperación total de su hórrocrux –porque obviamente él no pretendía jugar al doctor sin los beneficios que podrían haber llegado con el juego–. Necesitaba que se encargara de él por algunos meses, luego… bueno, tendría que entrenarlo, ¿verdad? Potter no era Nagini, no podía siquiera escapar en esos momentos. Aunque el muchacho no quería hacerlo, lo que Potter quería era, ¿qué? ¿Ayudarlo? ¿Vengarse? ¿Qué demonios quería?
-"Es un lindo lugar"-.
Y a eso se podía reducir su palacio… lindo.
-"Muy bien, Potter"- ignoró su comentario –"Supongo que tienes preguntas"-.
El menor asintió –"Explícame el modelo económico que planeas implementar si te haces del control del Mundo Mágico"-.
Decir que estaba sorprendido por la simple oración habría sido exagerar, pero Voldemort no podía decir que esperaba ese tipo de cuestionamientos, en todo caso había pensado en cosas tan tontas como ¿cómo funciona la política? O algo similar.
Sólo porque él tenía mucha más educación y sabía que suspirar estaba por debajo de él, no lo hizo, se aclaró la garganta –"El problema con la economía mágica es la incapacidad por presentar mayores comercios y productividad y el flujo de los ingresos de la mayoría de los mestizos hacia la industria muggle"- suponía que al menos debía explicar eso, presionó con fuerza los labios al ver que Potter rodaba los ojos.
-"Obviamente"- le dijo –"Sólo pedí que me explicaras qué diablos planeas hacer para solucionarlo lo antes posible"-.
Estaba a nada de maldecirlo y dejarlo ahí para que se ahogara en su propia sangre… Tuvo que recordarse que estaba hablando con su hórrocrux –"El problema es que en el Mundo Mágico el poder adquisitivo ha estado bajo una crisis desde Grindelwald, así que sería ideal crear una serie de redes comerciales más allá del simple trato local"- a grandes rasgos –"Las alianzas políticas deberían funcionar…"-.
-"Con alianzas políticas, ¿te refieres a los dirigentes de cada nación mágica o te refieres a las grandes familias sangrepura? Porque si sólo hablas sobre las familias, obviamente perderás"- se cruzó de brazos.
-"No es tan sencillo como para sólo perder, Potter. No me sorprende que tu poca capacidad racional no te permita notarlo"- sonrió.
El menor imitó el gesto –"Sólo lo explicaba de esa forma porque creí que sería más fácil para ti comprender lo que digo"- Harry rió mientras Voldemort lo torturaba a través de su cicatriz –"Es sólo una broma, Tom"- pero siguió riendo a pesar de la situación, cuando el dolor fue demasiado para soportarlo, Harry alzó las manos –"L-Lo siento…"- pero en verdad no lo sentía.
Voldemort suspiro, sin importarle frente a quién estaba –"Como decía…"- lo miró fijamente –"Para mejorar"- Harry sonrió, pero no dijo nada más –"Se implementaron algunas alianzas con familias importantes"- admitió al final.
-"Y a eso me refería"- no podía no decirlo, Voldemort era inteligente, no entendía cómo el hombre no podía ver lo que estaba haciendo y eso fue lo que dijo al final –"No entiendo lo que pretendes, Tom, eres más inteligente que eso"- el mayor frunció el ceño.
Se llevó una mano a la cabeza, recordándose que todo lo que hacía tenía una razón completamente justificada que al final sería para su propio beneficio –"El Mundo Mágico es distinto al Mundo Muggle, Potter"- ya no estaba tan seguro de haber deseado ser un profesor en Hogwarts –"La importancia de la sangre para las relaciones políticas es mayor, aunque no existan títulos nobiliarios, todavía existen relaciones de feudos, deudas de sangre y todo ese tipo de convivencia social que sólo aparecería en libros de historia"- bien, lo había hecho sencillo, hasta el chico podría entenderlo.
-"Ya veo"- el menor se llevó una mano al rostro –"Eso facilita las cosas"-.
-"¿En qué sentido?"-.
-"¿Sabes cuáles son las familias más importantes?"- Voldemort asintió –"Y tú eres descendiente de un fundador, es obvio que esa es una familia importante, tu palabra valdrá mucho más que la de Dumbledore pronto, en cuanto a tu proyecto económico… creo que deberías centrarte en la política por ahora"-.
-"Es sorprendente en verdad que puedas entender siquiera la mitad de lo que estoy diciendo"-.
Harry rodó los ojos –"Estuve encerrado cinco años, no toda mi vida"- apuntó con seriedad poco característica del chico –"Sé leer y mis tíos solían tirar los diarios el basurero, así que…"-.
-"¿Basurero?"- preguntó el mayor divertido con la idea.
Harry se encogió de hombros –"El fenómeno de su hogar no tenía muchos derechos"-.
De pronto, sin querer admitirlo, la idea de ver a Harry Potter revisando en la basura por unos simples diarios no le parecía tan cómica como unos segundos antes. Porque él era un mago prodigioso, pero encima de eso era un genio. Y no se necesitaba ser un genio o un prodigio para comprender lo que significaba la información tan directa que el menor le estaba entregando.
Fenómeno.
Sus tíos.
Era una sorpresa… o quizá no.
Decidió ignorar por el momento esa información –"A diferencia de otras culturas, la nuestra no es… políticamente activa, no es complicado entenderlo"- sabía que eso no era completamente cierto, pero dudaba que Potter lo viera como él –"Generalmente, los magos y brujas no se molestan en entenderlo a menos que sea un deber como herederos de alguna familia o busquen trabajar para el Ministro"-.
-"Lo entiendo, aunque difiero con la simplicidad del tema, no muchas personas ingresan a la política porque no comprenden qué se juega dentro"- miró unos pergaminos en blanco que estaban en el escritorio –"Sólo contempla a los Weasley, familia sangrepura con un padre dentro del Ministerio… ni siquiera el hombre comprende exactamente qué demonios sucede, recuerdo que sólo podía hablar de redadas y el uso correcto del patito de hule"- sonrió un poco a la memoria, aunque inmediatamente borró el gesto.
-"Los Weasley son… una familia particularmente… extraña"- no quería ni siquiera contemplar qué tipo de discusiones podía tener el patriarca de esa familia si en verdad esos eran los temas más importantes en su cabeza –"En el Mundo Mágico los diferentes gobiernos se afilian a la Confederación Internacional de Magos, es un cuerpo de regulación del resto de naciones mágicas para evitar corrupción"- hizo una mueca y vio al menor sonreír, al menos podía ver la ironía y la poca utilidad de ese órgano.
-"Asumiré que Dumbledore está en esa Confederación"-.
-"Así es, Dumbledore, hasta hace cuatro años, era el Jefe Supremo de la Confederación Internacional de Magos, sin embargo…"- y en esa ocasión sonrió ampliamente –"Fue destituido por afirmar que Lord Voldemort había regresado de la tumba"-.
Harry bufó –"Por supuesto"- el menor suspiró –"Si quisiera implementar alguna ley, ¿cómo es que lo haría? Supongo que no puedo compararlo con el Ministerio Muggle… por lo que recuerdo sancionar una ley llevaba meses"- o algo así.
-"… En el Ministerio se delibera en una sola Cámara de Representantes, donde pueden pasar semanas para deliberar, pero al final todo se reduce a lealtades creadas a partir de la afinidad mágica que presenten. A la cabeza de los asientos están los Lores y Ladies de las familias más poderosas y viejas del Mundo Mágico o, en su defecto, sus representantes hasta que alguien pueda tomar los cargos"- como era el caso de Potter, estaba seguro.
-"¿Qué sucede cuando una familia muere? La descendencia termina o algo similar"-.
-"El asiento queda vacío hasta que un miembro de otra familia, el heredero o heredera más próximo pueda o desee tomar el cargo"-.
-"Así que… ¿te han visto con esa nueva imagen, Tom?"- preguntó como si cambiara de tema.
Fue el turno del mayor de bufar –"Mi apariencia es difícilmente algo nuevo, Harry"- idiota –"Pero no, fuera de mis mortífagos más fieles y tú, nadie más me ha visto"- lo cual era todavía una buena noticia, siempre había sido muy bueno con los glamour, así que no era difícil que el resto de la población mágica siguiera viendo a ese monstruo actuar como Voldemort.
-"Estás esperando una ocasión especial"- no era una pregunta –"¿Quiénes dirías que son tus mortífagos más fieles?"-.
-"… Por supuesto, ¿deseas una lista?"- preguntó con sarcasmo –"O quizá necesites que los presente ante ti"-.
-"Por favor, recuerdo todavía a aquellos que llamaste en el Cementerio"- le lanzó una mirada corta y siguió observando el lugar –"Pero dudo que todos ellos pertenezcan a ese Círculo Interno, en todo caso, algunos de ellos estarían en Azkaban, ¿no es así?"-.
Voldemort asintió –"Lamentablemente"-.
-"Entonces, ¿considerarías a Snape uno de tus seguidores más fieles?"- preguntó con genuina curiosidad, y Voldemort, siendo el magnánimo anfitrión que era, respondió con una sonrisa.
-"El más fiel de mis mortífagos"- y el menor rió. Pero no reía de la situación, como había hecho antes, reía y se carcajeaba. Estaba perdiendo el control tanto como lo había hecho Bellatrix cada vez que mencionaban alguna tortura del pasado… Harry Potter se estaba burlando de él, pero estaba tan ocupado riendo, que no notó el cambio en Voldemort, que caminaba hasta detrás del asiento que estaba ocupando el menor y posaba su mano alrededor de su garganta, cortando tan sólo un poco el flujo de aire. La risa se apagó, pero no los espasmos incontrolables en su cuerpo. Apretó el agarre y el chico dejó de moverse –"Me pregunto, ¿qué puede ser tan gracioso, Harry?"- preguntó en un falso tono dulce de voz.
El menor señaló con un poco de esfuerzo la mano en su garganta y Voldemort lo soltó, sólo para recibir una respuesta que no esperaba –"Snape… ¿Snape?"- tomaba grandes respiros, y se masajeaba el área afectada –"Quizá deberías reconsiderar sus lealtades"- el más alto se quedó detrás del asiento del menor –"Crees que es tu espía, ¿no es así?"- no respondió –"Lamento informarte que no lo es, te haría bien creer en mis palabras"- se encogió ligeramente de hombros –"Severus Snape es tan sólo otro de los tantos perros que confiaron en la mano de Albus Dumbledore…"-.
-"No"- fue todo lo que salió de su boca.
-"Han jugado contigo, Tom"- le dijo con genuina satisfacción –"Y por mucho más tiempo del que crees"-.
Voldemort caminó de nuevo a su asiento, detrás del escritorio, alejado de Potter y del deseo casi incontrolable que tenía por matarlo ahí mismo –"¿Tienes pruebas?"- porque, por mucha lealtad que pudieran profesar, Voldemort sabía perfectamente que una acusación jamás debía ser descartada, no importaba si era Harry Potter el que la hiciera, simplemente cualquier duda que hubiera sobre uno de sus seguidores…
-"¿Pruebas?"- el menor inclinó la cabeza un poco –"El hecho de saber que Snape estaba enamorado de mi madre"- para sorpresa de Voldemort, porque en realidad no era una acción que esperara del chico, Potter se levantó la camisa y le mostró unas cicatrices en proceso de ser sanadas, se veían bastante familiares –"Y esto fue mi recompensa por haberlo mencionado frente a mi padrino"- apuntó mientras veía que el mayor examinaba las marcas –"Quien es, sorprendentemente, su amante"-.
-"¿Cómo te hizo eso?"- pero ya sabía la respuesta.
-"Draco mencionó que había sido una maldición que había inventado, Sectumsempra"-.
-"…"- vaya, la traición le causaba, normalmente, una reacción mucho más violenta de la que estaba teniendo.
Severus Snape había sido, por mucho tiempo, un aprendiz prometedor, capaz de comprender la mayoría de sus propuestas y un excelente pocionista. Claro, había tenido una ligera desviación con Lily Potter, pero había creído –estúpidamente– que sólo había sido deseo, algo que el mismo hombre había mencionado. Pero francamente, la versión de Potter –y la notable evidencia del uso de una maldición que sólo él, Severus y unos pocos allegados del hombre conocían– era mucho más lógica, incluso si agregaba el factor de afección en la ecuación.
La traición era algo que, consideraba, debía ser castigado con la muerte.
Miró a Potter.
El chico había traicionado a la facción de la Luz… No, quizá era todo lo contrario, la Luz había traicionado a un niño, a su hórrocrux.
Y el mundo se iba a arrepentir de haberlo hecho, de eso estaba seguro.
De algún modo, considerar la idea de ayuda de Potter no le parecía completamente descabellada. Potter podía ser mucho más útil que muchos y, con un espía menos, necesitaría algo más que pudiera acelerar el proceso que se estaba convirtiendo en un lastre. El juego de la guerra podía ser divertido, sólo hasta cierto punto, desde luego.
-"Si te sirve de consuelo… creo que todavía podría serte útil"-.
-"… ¿Cómo?"-.
-"Bueno…"- Harry se mordió el labio –"Es obvio que necesitas tomar el control del Ministerio antes de tomar la Confederación"- al menos el niño creía posible ese desenlace –"¿No crees que sería mucho más sencillo dominar al Mundo Mágico si nuestro gobierno fuera una monarquía?"- uh, eso era interesante.
-"No es tan sencillo y no creo que sea viable"- Merlín, tenía que tomar algo para la cabeza pronto, muy pronto –"La votación antes de Merlín fue una abolición para cualquier tipo de gobierno que decidiera tomar el poder de esa forma, centralizar las decisiones simplemente no sería aceptado por los miembros de la Cámara de Representantes, incluso tendría problemas con algunos de mis seguidores"- porque podían ser estúpidos, pero eran estúpidos que buscaban poder en sus manos.
-"Pero no estoy hablando de una monarquía absoluta"- le dijo –"Estoy hablando de una monarquía falsamente parlamentaria, toma como ejemplo la monarquía muggle, están ahí, toman dinero de su pueblo, pero en realidad no sirven para nada"- eso era cierto –"La gran diferencia sería que en una monarquía mágica, el Rey"- lo señaló como si fuera obvio, porque era evidente que era obvio, todos podían verlo –"El Rey sería el que llevaría la última palabra, claro habría algunas discusiones, pero mientras manejaras a la población por los caminos que quieren por un año, poco a poco podrías modificar algunas leyes a tu voluntad, nadie te cuestionaría"-.
-"Aun si fuera el caso, lo cual no lo es, centralizar el poder en una figura requiere del apoyo absoluto de la Cámara, nadie en su sano juicio votaría por tal cosa…"- lo miró fijamente –"A menos que hubiera una guerra…"-.
Harry asintió –"Pero deberías minimizar las bajas, por supuesto, una guerra a gran escala siempre es contraproducente"-.
-"No es sencillo"-.
-"Por supuesto que no, sólo digo lo que pienso"- rodó los ojos otra vez, pero en esa ocasión, Voldemort no prestó atención –"Lo más conveniente sería que tú estuvieras presente para tales propuestas"-.
Aunque no lo admitiría, Potter había resultado ser un pequeño respiro para observar la situación desde otra perspectiva. Claro, el menor todavía debía pulir sus argumentos y debía informarse del movimiento exacto que tenía el Mundo Mágico, pero no era tal como lo había descrito Draco Malfoy unos años atrás. El menor comprendía la mayoría de los conceptos y manejaba bastante bien la retórica detrás de la política.
-"¿Y qué propones? ¿Anunciar mi llegada en el Ministerio?"- Harry sonrió y evitó reír un poco. Sabía que Voldemort no pretendía bromear sobre algo tan serio, pero en realidad era gracioso sin desearlo.
-"Obviamente"- porque lo era –"Me has dicho que nadie conoce esta apariencia"- lo miró un poco más de lo necesario –"No ahora, por supuesto, pero puedes anunciarte como Lord Slytherin, ¿no es así?"- respiró con un poco de esfuerzo –"Puedes cambiar tu nombre en Gringotts, algo completamente legal… funcionaría porque es verdad"-.
-"Dumbledore conoce la historia de los fundadores y estoy seguro que ha averiguado mi árbol genealógico"-.
-"Pero no puede comprobar nada a menos que tome culpa sobre el asunto de la Cámara de Slytherin"- Myrtle debía estar en la conciencia del hombre, había sido en realidad culpa de Dumbledore no haber detenido a Tom antes de todo lo que había sucedido –"No puede arriesgarse… no así"-.
-"Perdería cualquier confianza que el Ministerio tenga en él"- admitió –"De cualquier forma, no necesitaría comprobar nada, su palabra sigue siendo una ley poderosa"-.
-"Es poderosa en tanto que tenga el apoyo de las familias afiliadas a la Luz, ¿no? Si tú logras el apoyo de una familia tradicionalmente en oposición a ti, él no podrá moverse como lo desea"- tomó una pluma que estaba en el escritorio, recordando por un momento su varita… y cómo había terminado.
Voldemort sonrió levemente –"¿Harías eso?"- en efecto, si Potter lo hacía, su valía incrementaba, el chico sería mucho mejor que tener un espía. Sería el escalón que le permitiría subir al Ministerio y, como lo había propuesto, ordenar una eventual monarquía.
-"Claro"- Harry dejó en paz la pluma –"Tú no puedes ser peor que Fudge o el Ministro actual"-.
-"Me siento halagado"- respondió con fastidio evidente.
-"De nada"- Voldemort tuvo que contenerse para no lanzar la maldición que de nuevo cruzaba por su cabeza.
-"Aun no comprendo la posición de Severus en esto"- dijo con algo de molestia en la voz –"Si es el doble espía que dices"- vio cómo el menor fruncía el ceño –"Si lo es, lo quiero muerto"-.
-"Lo es… pero puede ser útil, lo sabes, estás ignorando deliberadamente lo que puede hacer una persona como él"- al parecer Voldemort era peor que Harry en cuanto se hablaba de rencores guardados –"Tal vez no pueda darte información importante de la Orden, pero puede enviar información falsa, movimientos erráticos, desviar atención, todavía puede ser útil para producir pociones… creo ese hechizo, quizá pueda hacer más"- apuntó –"Todo esto lo sabes"-.
-"Así es"-.
-"Y, si lo crees necesario, podrías usarlo como mi rescate"- le dijo con media sonrisa –"Aún está en pie el Juramento, Tom"- añadió al sentir la punzada de dolor en su cicatriz –"Cuando sea el tiempo, si aparece, puedo ser una conexión con la Orden"-.
-"No confío en ti, Potter"-.
-"Lo sé"- porque habría sido idiota contemplar la posibilidad –"Pero no tienes que confiar en mí para usar la poción multijugos, o para enviarme como espía"-.
-"El Juramento"-.
-"Exacto…"-.
-"¿Por qué me brindarías tanta información? Yo asesiné a tus padres"- Harry rodó los ojos.
-"Y eso fue horrible"- se burló –"Estaban en guerra, no te he perdonado, pero entiendo la situación, además…"-.
-"Quieres algo"- interrumpió –"Nadie da tanto sin esperar retribución"-.
-"… Sí, tienes razón"- como siempre, se dijo Voldemort –"Quiero aprender"- pidió casi con desesperación –"Perdí todo hace años… quiero… no, necesito saber más, necesito no estar de nuevo en la ignorancia"- luego bajó la cabeza.
-"Entonces… tu seguridad, la seguridad de los Malfoy y un aprendizaje completo, esas son tus condiciones para brindarme tu ayuda"- enlistó con facilidad.
Harry tardó un poco en comprender lo que sucedía, pero cuando lo hizo, sonrió un poco –"A cambio, yo te entrego al Mundo Mágico y permanezco con vida"- porque no había olvidado lo mucho que significaba para Voldemort ese fragmento de su alma en él –"Y, porque me parece justo, añadiré algo más, ¿de acuerdo?"-.
Voldemort lo miró interesado, ¿hablaba de equidad? Nadie creería en esas tonterías cuando su vida y magia estaban de por medio –"Escucho"-.
-"Tu seguridad"-.
Hubiera sido hilarante, completamente una broma, escuchar tales tonterías de la boca de alguien más, ¿qué el necesitaba protección? Realmente ridículo, él era el mago más poderoso de su tiempo, no necesitaba tal cosa… Excepto que… si decidía seguir con lo que parecía el boceto de un plan, necesitaría esa pequeña ayuda. Porque su seguridad englobaría a sus horrocruxes, era una cadena.
-"Tenemos un trato, Potter"-.
-"¡Bien!"- Harry sacudió la cabeza –"Ahora… ¿crees que podrías explicarme qué diablos va a pasar con ese ritual?"- miró un reloj de salón que descansaba encima de un estante bajo a un lado del escritorio de Tom, dentro de poco sería medianoche, el tiempo volaba cuando se divertía.
-"No hay gran cosa que explicar"- claro que la había –"Es un estanque ritual, entras en él sin ningún objeto que pueda interferir con la magia"- incluyendo prendas de vestir, pero eso no era importante, ¿verdad? El menor se enteraría tarde o temprano –"De hecho, el estanque tiene un efecto positivo en ti, cualquier tipo de impureza que hayas captado en tu vida se eliminará de tu ser"-.
-"… ¿Todo?"-.
-"El alma, por supuesto, es pura en toda la extensión de la palabra, así que nada le sucederá a esa pieza que llevas contigo"- ignoró la pregunta del menor –"Cuando hayan pasado algunos minutos, entraré yo y obtendré los recuerdos y la conciencia de mi alma encerrada"-.
-"¿Qué pasará con él?"- se tocó la cabeza para dar un efecto dramático.
Después de todo, quizá Potter sí estaba loco –"Regresará a un estado de suspensión en el que nada le afectará y no podrá afectarte"- porque la posesión no estaba fuera del alcance de un alma, él lo sabía mejor que nadie.
-"Y la conexión que tenemos… ¿quedará intacta?"- no sabía qué sería mejor, un sí o un no como respuesta.
-"Quedará intacta"-.
-"¿Por qué los magos no hacen este ritual más seguido? Si limpia impurezas y cosas que no pertenecen a la persona que participa… ¿por qué no lo usan?"-.
-"… Buena pregunta"- dijo casi con dolor –"Tengo teorías sobre el asunto, puede ser por el hecho de tener que usar sangre como un ingrediente principal, eso podría clasificar el ritual como ilegal a ojos del Ministerio"- el menor rodó los ojos –"También podría ser por su complejidad, no cualquier mago o bruja podría completarlo y sobrevivir en el intento"- miró hacia los ojos del chico –"Otro factor importante podría ser la poca disponibilidad de los ingredientes o el hecho de poder hacerse en temporadas específicas, luna nueva"- simbolismos y todas esas cosas.
-"… Genial"- Harry sonrió.
Hola de nuevo, qué tal?
¿Qué tendrá pensado Harry después? ¿De verdad está tan loco como todos piensan? ¿Y Draco? ¿Alguien puede adivinar exactamente a qué se refería la pesadilla inducida?
¿Qué pensarían de un capítulo desde el punto de vista de la Luz? No me gusta hacer cambio de escena abrupta, prefiero una transición más sutil, aunque no muchas veces lo logro, así que sería probablemente un capítulo corto desde el punto de vista de algún miembro de la Orden sobre la desaparición de Harry. Déjenme saber su opinión en un comentario, muchas gracias por leer y llegar hasta aquí.
Hasta el siguiente capítulo!
