Perdón por la tardanza, pero este capítulo ha sido el más difícil de escribir hasta ahora, debido a la clase de situaciones que se presentan: un reencuentro y muchas presentaciones. Llevo meses (en verdad cerca de un año) rompiéndome la cabeza en intentar hacer que este capítulo quede lo mejor posible y aun así no lo logre. Lo malo para mi es que sin este capítulo la historia no puede avanzar. Tengo más cosas de que quejarme al respecto, pero lo dejare aquí para que ustedes puedan comenzar a leer.

Capitulo 14. Un descanso.

-bienvenida a casa Kisara-chan-

-¡papá!- la chica sonrió al verlo y le salto encima para abrasarlo. Daisuke correspondió el abraso, volteo a verla un momento, podía sentir como el cuerpo de su hija estaba agotado casi al punto de desplomarse al suelo. Después dirigió su mirada a sus acompañantes, esa capa negra con motivos rojos gritaba Akatsuki, sin embargo si su hija fue capaz de confiar en ellos el también lo haría. Se separo de Kisara y camino hacia sus invitados con una expresión amigable y saludo con una pequeña reverencia.

-muchas gracias por cuidar de mi hija-

-no fue mucho problema- respondió Sasori. Ambos Akatsuki se sorprendieron un poco, aquel hombre lucia demasiado joven como para tener una hija de la edad de Kisara.

El castaño fijo su atención en aquel chico pelinegro que dormía en la espalda de su compañero, Uchiha Itachi, no se veía muy bien y supuso que tenía que hacer.

-¿puedo disponer de él?- le pregunto al Jashinista, haciendo ademan a que él lo cargaría.

-je, adelante- respondió Hidan bastante aliviado, ya se estaba cansando, dio media vuelta para permitirle tomar al chico. Daisuke lo cargo estilo novia. Itachi se quejo un poco por el cambio de posición pero no mostro señal de despertar.

-les invito a pasar a la sala, en un momento vuelvo ¿Kisa podrías acompañarlos?- quería instalarlo en la enfermería de su casa lo antes posible para que el joven pudiera descansar mejor.

-claro…- la chica recordó la mala noticia que debía comunicar a su familia antes de que se volviera mas difícil-… ¡papá hay algo que debo decirte acerca de…!- la voz se le corto de tan solo recordar, no lo había superado aun, pero el mantenerse tan ocupada los últimos días la había ayudado a distraerse.

- Kisa dame un minuto- le dijo calmadamente –no tardo- se retiro con el Uchiha.

-… está bien...- musito mientras respiraba hondo intentando mantener la compostura, decidió mejor invitar a pasar a los otros dos – Sasori-senpai, Hidan adelante pasen.-

ooOoo

Daisuke llego a la pequeña enfermería que había en su casa, la había dejado preparaya que había tenido un mal presentimiento y una vez más este no se equivoco. Recostó al chico en el lecho y lo examino con cuidado a la vez que aplicaba chacra en su pecho, la expresión de Itachi mostro alivio por primera vez en días, sin embargo el castaño se inquieto bastante al sentir el crítico estado de la salud del chico, suspiro con pesadez, le causaba tristeza ver a alguien tan joven en ese estado, en especial él. Y aun cuando quisiera atenderlo más a fondo tenía un par de invitados y a su hija esperándole en la sala.

-estarás bien Itachi…-musito bajo.

Antes de retirarse poso su mano sobre los ojos cubiertos del joven, y uso un poco mas de chacra para disminuir posibles molestias.

ooOoo

Los dos Akatsukis y Kisara se sentaron en la sala, la chica no podía contener por mucho mas la presión tenía que decirle a su padre acerca de la muerte de Deidara, además de que seguramente tendría que dar varias otras explicaciones no solo a él, sino también a Sasori y a Hidan que no parecían haber olvidado lo que paso mientras sobrevolaban el rio. Comenzó a temblar suavemente debido al estrés y al cansancio, aun así disimulo lo mas que pudo que estaba bien.

ooOoo

Deidara se encontraba en su habitación, sentado frente a un pequeño escritorio y moldeando arcilla, hace rato que su intención había sido acostarse a dormir, pero al no poder decidió perder el tiempo. Le pareció escuchar que alguien había llegado a la casa y eso llamo su curiosidad por extraña razón, se paro junto a la puerta de su recamara y espero escuchar la voz de su padre o de alguien más, pero todo estaba casi en silencio y después de unos minutos decidió ir a investigar.

ooOoo

El Kage regreso y Kisara se armo de valor para comunicarle a su padre la difícil noticia.

-Papá es que yo…- una vez más se ahogo con sus palabras era tan difícil decirlo. Daisuke camino hacia ella, coloco una mano en su cabeza y se agacho para quedar al nivel de Kisa y verla a los ojos.

-es acerca de Deidara ¿verdad?- dijo en un tono que pudiera darle ánimos a la niña sin embargo compasivo.

-¡Kisara!- se escucho un grito proveniente de las escaleras que los hiso sobresaltar y en un par de segundos el rubio se encontraba empujando a Daisuke para abrirse espacio y poder abrasar a su hermana.

-De…Dei-da-ra…- pronuncio el nombre entrecortadamente debido al asombro y con lentitud correspondió el abraso. Pudo sentir como rápidamente su rostro era empapado por lágrimas de conmoción y felicidad – ¿estas… vivo?- acostumbrarse a la idea de que había muerto había sido demasiado difícil y ahora saber que se encontraba con vida la confundía aun mas, sin embargo no podía evitar estar feliz.

Los otros dos Akatsuki también se encontraban asombrados cuestionándose como logro sobrevivir aunque el que ellos también estuvieran con vida podía ser una respuesta.

Deidara alzo la mirada para enfocarla en las dos personas que había pasado por alto hace un minuto.

-¿uhn? ¡ Hidan! ¿Qué rayos haces aquí?- interrogo acusadoramente.

-igual nos sorprende verte Deidara-chan- dijo burlonamente.

El artista dirigió consecutivamente su mirada a aquel pelirrojo a su lado, había algo demasiado familiar en el- ¿Sasori no dana? ¿Es usted?-pregunto mientras pasaba a Kisara atrás de él en un acto defensivo.

-Me alegra de que tu si me reconozcas Deidara –

Era obvio que Deidara se había puesto muy a la defensiva, pero quien mejor que un miembro de Akatsiki para saber que esperar de los demás miembros de la organización, la idea de que no planeaban nada bueno le parecía lógica.

-Deidara tranquilízate- le indico Daisuke colocando una mano en su hombro para calmarlo – ellos acompañaron a tu hermana de regreso, no son una amenaza-

-¿la acompañaron de regreso?- se tranquilizo al escuchar eso, por un momento creyó que habían ido por ella. De todas formas el que ellos estuvieran allí y comenzaba a tener más coherencia.

Aclarando las principales dudas, se sentaron en la sala para comenzar una resumida explicación de cómo se conocieron y su travesía.

Quienes explicaban la mayor parte de la historia eran Sasori y el jashinista, la chica se había dedicado a dormitar recargada en el pecho de su hermano y de vez en cuando hacia pequeños comentarios.

El Tsuchikage, que hasta ese momento había mantenido ese dato en secreto y prefería tenerlo así por algún tiempo, se dedicaba a escuchar atentamente buscando indicios que le reafirmaran que no había riesgo de amenaza por parte de los Akatsuki, también se dedicaba a hacer pequeñas preguntas o comentarios cada tanto.

Por su parte a Deidara parecía agradarle la presencia de sus compañeros, había algo diferente en ellos, no como en las anteriores reuniones que se respiraba un ambiente lleno de tención. Y aun cuando no había intercambiado muchas palabras con Kisa, se sentía feliz de que ella estuviera de vuelta. Sin embargo esa tranquilidad no duro mucho cuando mencionaron el nombre de quien él consideraba su mayor rival: Itachi. Solo se sobresalto, no dijo nada, pero no evito mostrar en la mirada lo molesto que le resultaba ese nombre, hasta que…

-¡uhn! ¿Uchiha está aquí?- se hubiera exaltado mas de no ser porque la chica recién dormida sobre él se lo impedía -¿Dónde está?- volteo a ver a Sasori y luego a su padre.

-en la enfermería durmiendo y Deidara te pediré que no lo molestes-

-ella insistió en traerlo, hubieras visto lo mucho que se esforzó en mantenerlo con vida- le dijo Hidan, inicialmente el había compartido una postura parecida al rubio con respecto a Itachi, pero por petición de la chica se vio obligado a cambiarla un poco.

Eso solo molesto más a Deidara, por culpa de ese sujeto Kisara se encontraba tan débil en ese momento, ella no tenía el chacra necesario para estarlo gastando en sujetos como el Uchiha. La presiono con fuerza, pero delicadeza contra su pecho, de una forma protectora que hace mucho no hacía, había más de una razón por la que no quería que su hermana se involucrara con el pelinegro.

Daisuke noto la nueva tención en su hijo, tal vez era hora de dar por finalizada esa charla y continuar en la mañana. Se puso de pie llamando así su atención.

-Dei-kun ¿puedes llevar a Kisa a su habitación para que descanse? Y con respecto a ustedes, los invito a quedarse el tiempo que gusten- les dijo con una gran sonrisa, no cabía duda de donde la chica la había heredado junto con la hospitalidad.

Era una oferta tentadora, con la cual solo retrasarían más su regreso a Akatsuki, pero después del largo y agotador viaje, quedarse allí un tiempo no parecía tan mala idea. Además de que no tenían prisa en regresar.

Deidara acompañaba a la chica a su habitación, la recostó en su cama y se sentó a un lado de ella reflexionando, culpándose.

-Kisara… te extrañe uhn, perdóname por no volver antes- dijo en susurro, le dio un beso en la frente a la chica y después se retiro.

ooOoo

Kisara se sentía aun cansada y somnolienta, pero por el momento ya no podía dormir. Aun así decidió quedarse un rato más en su cómoda cama ¡como la extrañaba! Después de pasar semanas acampando y durmiendo en posadas. Tenía la mirada perdida en la ventana, afuera apenas comenzaba a salir el sol por lo cual aun seguía oscuro, se giro despacio sobre su eje para quedar boca arriba y en eso se percato de que su padre estaba sentado al pie de su cama esculcando su equipaje, no se había percatado de su presencia y eso la incomodo un poco.

Daisuke le sonrió al verla.

-hola –hablo suave -tengo algunas cosas que hablar contigo Kisa-chan – cambio su tono a uno un poco más serio- primero quiero informarme sobre tu estado de salud y el de el chico Uchiha además de alguna otra cosa que pueda serme de importancia- dicho esto asomo las tres jeringas vacías que anterior mente habían contenido aquella medicina especial combinada con su chacra, ella sabía que estaba para casos de emergencia, entonces que sucesos lo ameritaron.

La chica se sentó y suspiro pensativa, no había mucho que explicar, pero era difícil saber por dónde comenzar a contar, además de que aun se encontraba algo adormilada y no podía concentrarse.

-use dos con Itachi, estaba en un estado crítico y las necesitaba, la otra… la use conmigo- agacho la cabeza un poco apenada.

-¿puedes explicarme que pasó?- pregunto su padre algo alarmado mientras se acercaba a ella.

-la primera semana que estuve fuera de casa pensé que sería buena idea entrenar un poco mis técnicas eléctricas… pero eso me agoto demás, mi chacra descendió demasiado y empecé a perder el control sobre mi "segundo chacra"… así que recurrí a la medicina antes de que fuera muy tarde y no pudiera controlarlo – había comenzado a temblar al recordar aquella ocasión, había tenido mucho miedo en ese momento, el estar sola, el sentirse débil, el no tener a nadie quien la ayudara, la idea de perder el control total.

-¿has tenido más problemas con ello?- pregunto su padre mientras la sujetaba de los hombros e intentaba reconfortarla, imaginaba lo difícil que había sido para ella.

-el mayor fue cuando piloteaba el ave de arcilla… el resto de las veces que mi chacra descendió me he desmallado, pero es menos riesgoso- dijo ya más tranquila.

-bien, ahora ¿hay algo que deba saber de tu paciente?- dijo el médico ya más animado.

-él… padece debilidad en todo el cuerpo, algunos problemas de circulación, además de ceguera… eso creo que es lo mas resaltable - se quedo pensativa un momento, recordando y luego comento- sabes Itachi menciono de que existía la posibilidad de que te negaras a tratarlo…-hizo una pausa para bostezar, otra vez comenzaba a tener sueño y se recostó de nuevo- ya que él es considerado un criminal…-tenía un tono de nostalgia y flojera en su voz- él es quien mato al clan ¿verdad?... el es algo frio, pero no parece ser alguien cruel… me pregunto por qué lo hizo…- Daisuke la miro con nostalgia – papá… ayuda por favor a Itachi…-

-descuida Kisara, hare todo lo que esté a mi alcance, ahora descansa- se retiro para dejarla dormir.

ooOoo

Itachi despertó en aquella suave cama algo desorientado, no sabía dónde se encontraba y tampoco sentía la presencia de alguno de sus acompañantes lo cual lo inquieto un poco, sin embargo después de recordar un poco era probable que ya hubieran llegado a Iwa y se encontrara en algún hospital, pero ese lugar no olía a alcohol ni a medicinas como otros hospitales en los que raras veces había estado. Se sentó lentamente, sentía curiosidad por conocer el lugar, pero era en vano.

Alguien llamo a la puerta de la habitación y después escucho como entraba.

-buenos días Itachi- era una voz que no conocía- ¿dormiste bien?- pero el simple hecho de que fuera amable lo tranquilizaba un poco.

-…- el castaño no recibió respuesta, así que decidió proseguir para entrar un poco más en confianza.

-permíteme presentarme, soy Daisuke Amamia, el padre de Kisa y seré tu medico- se sentó en la orilla de la cama y espero una vez más alguna respuesta.

-¿usted va a tratarme? ¿en verdad cree que pueda curarme?- hizo una pregunta algo redundante, pero solo estaba siendo precavido. Sintió que su respiración se agito un poco, estaba nervioso, había esperado ese momento con ansiedad y miedo, con lo poco que le quedaba de esperanza.

Daisuke noto la agitación en el pecho de Itachi y supo que el chico estaba preocupado.

-descuida haré lo mejor que pueda para curarte- dijo el castaño de una forma animada esperando una buena respuesta por parte del chico.

-es que…debe saber que mi estado es lo que pago por usar el mangekyo sharingan no se si usted…- respondió algo incomodo dudando de cómo reaccionaría el médico ante tal información o como si fueran a asegurarle que su enfermedad no tenia cura alguna.

-va veo…- dijo Daisuke pensativo ante el estado negativo del joven- ¿podría ver tus ojos?-solicito.

-está bien- accedió Itachi y el castaño desenredo las vendas con cuidado, encontrándose con un poco de sangre seca alrededor de los ojos del joven, aun cuando este ya no hubiera usado el sharingan. Jalo suavemente los parpados para abrir los ojos del chico y poder examinarlos, era la primera vez que veía unos ojos tan dañados, sin embargo no parecía algo de lo que no pudiera hacerse cargo, aun así no daría falsas expectativas hasta no estar seguro.

- por ahora me gustaría iniciar con unas pruebas para darme mayor idea de tu condición y síntomas, y así decidir cómo tratarte, si te parece-

-…- el pelinegro asintió.

-bien, extiende el brazo, necesito extraerte algo de sangre- le indico, paso un algodón con alcohol para desinfectar y después lo pico con la gruesa aguja para extraer la sangre.

-usted no tiene que hacer esto…- el médico lo miro suspicazmente- podría meterse en problemas con el Tsuchikage si este se entera que está ayudando a un miembro de Akatsuki-

-ustedes están muy consientes de su situación ¿verdad?- dijo con una pequeña sonrisa, le daba gracia.

-¿nosotros?- pregunto algo confundido.

-Deidara y tú, ambos se han preocupado por "el Tsuchikage", es cierto, tú no te enteraste anoche, pero Deidara está bien. –Itachi se sorprendió un poco ante tal comentario – él y los otros se van a quedar un tiempo, pero descuida, aunque el "Tsuchikage" lo supiera no haría nada, esta de muy buen humor y los pasara por alto mientras no haya problemas- termino de decir Daisuke con un tono ecuánime y una pequeña sonrisa, ocultar su titulo le daba mucha gracia.

-imagino que Kisara ha de estar muy feliz de verlo vivo…- dijo Itachi en un tono neutro.

ooOoo

El olor del desayuno se esparció rápidamente por toda la casa, lo cual indico que Naoko estaba despierta. La mujer se había levantado temprano para realizar las compras y preparar el almuerzo de siete personas. Se encontraba ansiosa, después de que Daisuke le hubiera informado de lo que paso la noche anterior, se molesto un poco con él por no haberla despertado, ella hubiera querido estar presente para recibir a su hija y también para conocer a los hombres que la acompañaban, especialmente a uno.

Su mente comenzó a divagar en su infancia, en el momento que se despedía de su mejor amiga, para partir lejos de su aldea natal en compañía de su madre, tan solo tenían seis años en ese entonces, y aun cuando nunca había podido regresar habían conservado aquella amistad por medio de numerosas cartas a lo largo de los años, hasta el día en que su amiga fue asesinada.

-¡mamá! ¿Te encuentras bien uhn?- Naoko volteo a la entrada de la cocina para encontrarse con Deidara. El artista se había preocupado cuando ella no le respondió el saludo después de que el entro en la cocina.

-estoy bien, solo estaba muy concentrada en algo- respondió tranquilamente.

-uhn, ¿no te huele como a quemado?- pregunto Deidara cambiando de tema.

-¡los panqueques!- exclamo la mujer volteando a la estufa, se había distraído más tiempo del que se dio cuenta. Sonrió bobamente mientras solucionaba el problema evitando así un mini incendio.

-por cierto Deidara, ¿ya viste a tu hermana?- pregunto.

-la vi anoche solo un momento, se encontraba muy cansada y no pude hablar mucho con ella uhn. Supongo que ahora ha de seguir durmiendo - frunció un poco el ceño, parecía algo preocupado o tal vez molesto.

-y dime ¿Qué hay con respecto a los otros chicos? ¿Donde están? Daisuke me dijo que pertenecían a Akatsuki, pero que no había de qué preocuparse-

-¡así que ya no ven a Akatsuki como una amenaza! ¿Qué tan bajo hemos caído, he?- dijo Hidan burlonamente mientras entraba a la cocina acompañado de Sasori y Kisara. La chica había ido a buscarlos a la habitación de huéspedes una vez que pudo levantarse, prefería ser ella quien se los presentara a su madre.

-¡buenos días mamá~! – dijo alegremente mientras corría a abrasar a su madre.

-Kisara, me alegra que hayas regresado- contesto Naoko alegremente.

La joven se dirigió después hacia Deidara y le sonrió antes de golpearlo en el brazo y reclamarle en un tono divertido.

-¡tonto! ¿Cómo se te ocurre hacerte pasar por suicida? Me tenias muy preocupada, pero me alegra saber que estás vivo- le sonrió de nuevo.

ooOoo

-te hare una serie de preguntas para llenar tu expediente médico, te aseguro que esta información será totalmente confidencial- dijo Daisuke mientras tomaba una tabla con algunas hojas de cuestionario.

-¿edad?-

-veintiuno-

-¿eres alérgico a algún alimento o medicamento?-

-no-

-¿has recibido transfusiones sanguíneas?-

-no-

-¿algún familiar ha padecido de ataques cardiacos?-

-no-

-¿de hipertensión?-

-posiblemente mi padre…-

Daisuke continúo el interrogatorio unos minutos, por su parte Itachi se dedico a responder de manera cortante, sin mucho interés. Después tomo la temperatura, los signos vitales del chico, el peso, la talla y cambio los vendajes alrededor de sus ojos, no quería pasar nada por alto.

-creo que por ahora terminamos- menciono el castaño mientras anotaba los últimos detalles- tengo que llevar las muestras de sangre al laboratorio, y dependiendo de los resultados tal vez tendré que hacerte más pruebas- recogió de una mesita de noche los tres frasquitos que contenían la sangre- Estaré fuera unas horas trabajando, así que le pediré a mi esposa que te traiga algo de desayunar y este al pendiente de ti-

Itachi suspiro cansado, otra vez comenzaba a sentirse mal no solo física sino también emocionalmente, el hubiera querido que fuera a verlo "otra persona". El castaño lo noto decaído y le preocupo un poco.

-¿te encuentras bien?-

-…-Itachi dudo un momento en contestar- solo me duele un poco la cabeza, pero estoy bien-

ooOoo

Se habían sentado almorzar en la mesa de la cocina y habían tenido que volver a contar la misma historia de la noche anterior, sin embargo esta vez Kiasara se dio el lujo de intervenir más. Naoko ya lo había escuchado por parte de Daisuke, pero le pareció una buena forma de conocer a los otros dos Akatsiki.

La mujer mostro especial interés cuando mencionaron a Itachi. Los comentarios sobre el hacían que Deidara se enfadaran, para Hidan y Sasori no era ningún secreto el rencor que el artista sentía por el Uchiha, pero esta vez Deidara parecía más tenso y molesto que de costumbre.

Sasori decidió cambiar el tema drásticamente.

-Kisara, aun no nos has dado una explicación de lo que paso cuando sobrevolábamos el rio- la miro acusadoramente el marionetista- y creo que ya es tiempo, ya esperamos suficiente- habían tocado el tema muy poco la noche anterior y solo se menciono que tuvieron algunos problemas mientras volaban, pero no la gravedad de estos.

Este comentario puso algo alerta a Naoko y a Deidara.

-¡es verdad! Mocosa comienza a hablar-

-¿Qué sucedió uhn?- pregunto Deidara muy a la defensiva, antes de que Kisa pudiera decir algo.

-anoche no lo explicamos debido a la falta de tiempo, pero tú "hermana" –dijo la palabra con curiosidad- casi nos mata- dijo burlonamente el jashinista, en realidad a él no le preocupaba tanto, pero de igual forma le causaba curiosidad..

-el ave de arcilla que ella creo, la destrozo con su chacra- explico Akasuna de una forma simple. Y Deidara contesto por ella una vez más.

-el chacra de Kisara es elemento trueno uhn, y mi jutsu artístico es elemento tierra-dijo muy seguro de sí mismo- cualquier shinobi experto sabe que no son compatibles Sasori no dana-

Se formo un pequeño silencio entre ellos dos, el pelirrojo sabía que era una respuesta convincente, pero él estaba seguro que el chacra que sintió en ese momento no era el de la chica y la forma defensiva en que el rubio había actuado, le decía claramente que ocultaba algo.

-¿y alguien salió herido?- pregunto Naoko rompiendo la tención.

-no, solo nos mojamos un poco, mamá-

-¡un poco! Si te sumergiste por completo en el rio- la molesto Hidan mientras le sacudía bruscamente el cabello, ella se limito a empujarlo solo un poco.

-¡así que me perdí de la mejor parte de la historia!- Daisuke entro a la cocina tomándolos desprevenidos, por lo que se gano rápidamente las miradas de todos. Se acerco a su esposa y le dio un rápido beso en la mejilla.

-¿ya almorzaste?- pregunto ella en tono autoritario, Daisuke negó con la cabeza y ella le señalo el plato que le correspondía.

-¿puedo comer después? -pidió como si se tratara de su madre y no de su mujer- tengo que llevar algunas cosas al laboratorio- Naoko lo miro desaprobatoriamente, le indico que se sentara y después le entrego una taza de café.

Deidara y Kisa sonrieron con gracia ante la conocida escena, mientras que los otros Akatsuki miraron con ironía.

-y ustedes ¿piensan quedarse en casa todo el día o qué?- cuestiono a sus hijos y después de darle un sorbo a su café prosiguió –creí que tendrían muchas cosas que hacer y mucho de qué hablar. Y ustedes- ahora se dirigió a Hidan y Sasori de una marera un tanto informal- pueden salir a recorres la aldea y los alrededores, pero con una condición, no lleven sus capas o harán que alguien los reconozca-

-supongo que sería buena idea dar una vuelta- corroboro Kisara poniendo se dé pie con gran energía y jalando a Deidara del brazo, tenía mucho tiempo perdido que quería reponer.

Los cuatro jóvenes se retiraron de la cocina.

-Naoko- la llamo Daisuke una vez que se encontraron solos – ya puedes ir a conocer a Itachi si quieres. Ella se conmociono un poco.

-está bien, gracias- tomo algunas cosas y se dirigió a la enfermería.

ooOoo

-Itachi-kun- Naoko llamo a la puerta y entro despacio con una bandeja en la cual llevaba el desayuno para el muchacho. Se acerco a la cama y se sentó en una silla a su lado. Itachi se sentó lentamente, con un poco de curiosidad al sentir el olor del desayuno mezclado con el perfume de la mujer, le parecía un olor conocido.

-te traje panqueques, pero si prefieres otra cosa puedo ir a preparártelo- le entrego la bandeja con cuidado.

-los panqueques están bien…- un cálido recuerdo familiar lo invadió sin ser muy consciente de ello, siguió hablando - en casa solía comerlos con algo de miel o mermelada, en cambio Sasuke los prefería solos, a él nunca le han gustado mucho las cosas dul…- de repente se dio cuenta de lo que estaba haciendo y se quedo callado, no sentía el derecho a hablar de un lindo recuerdo después de todo lo que había hecho y menos con una extraña. La alegría que se había reflejado en su rostro desapareció en un instante- disculpe hable de mas-

-descuida -

- gracias por la comida…- comenzó a comer en silencio.

ooOoo

Para Kisara y Deidara era extraño, había pasado mucho tiempo, había tantas cosas que creyeron querrían decirse, preguntarse, compartir y sin embargo ninguno decía nada, sin embargo no les parecía necesario, con voltear a verse y sonreírse era suficiente para indicar que entre ellos las cosas estaban bien.

Por el momento habían salido a la calle. El pequeño grupo de tres Akatsuki y la chica se encaminaron por una de las avenidas de la aldea.

-y ¿Qué hacen para divertirse?- pregunto Hidan mientras con desinterés miraba a su alrededor, había visto aldeas mas coloridas que esta, decoradas con un bonito color rojo.

-solíamos pasar tiempo entrenando uhn o jugando en los puentes- Deidara sonrió divertidamente recordando aquellos momentos de su infancia y volteo a ver a su hermana, Kisa también sonrió en complicidad y ambos dirigieron su mirada a uno de los puentes principales de la aldea.

-vamos alla uhn- dijo el rubio en un tono un poco autoritario señalando aquel lugar.

-¿le preocupa algo Sasori-senpai?- pregunto la chica al marionetista ya que había estado muy callado.

-Tal vez tú y tus padres no le hayan prestado mucha importancia, pero nosotros tres somos criminales de alto rango, eso significa que si alguien nos reconoce nos meteremos en problemas aun cuando vengamos en paz- explico el marionetista en un tono de inquietud.

-no tiene que preocuparse por eso Sasori no dana- Deidara hablo muy seguro- nosotros tenemos el consentimiento del Tsuchikage por el momento –

-¿¡has hablado con él! – el marionetista se exalto, temía que el rubio hubiese cometido alguna estupidez.

Deidara volteo a ver a Kisa diciéndole con la mirada "así que no les has dicho", ella se rasco la nuca y se rio nerviosa.

-nijiji, gome, se me olvido Dei-kun- respondió apenada.

-¿Qué se te olvido mocosa?- interrogo el jashinista.

-bueno, lo que pasa es que mi papá… mi papá es el suchi…tsuchi…-

-kage uhn- finalizo la frase el artista viendo que su hermana no tenía para cuando.

Hidan y Sasori se sobresaltaron un poco y se pusieron a la defensiva en la vaga posibilidad de que fuera una trampa tendida por los chicos, lo cual no tenía ningún sentido.

-se que debí decírselos antes, perdón, es que no sabía cómo reaccionarían y me pareció mejor que conocieran primero a mi padre- trato de justificarse Kisara, sin embargo simplemente lo había olvidado ya que no le había tomado la debida importancia.

-Daisuke es una persona muy comprensible uhn, así que no debería haber problemas- dijo Deidara tratando de recuperar un poco de confianza.

-está bien Deidara, te creo- respondió el marionetista en un tono comprensible- pero a cambio tendrás que aceptar frente a tu hermana que el arte verdadero en eterno-

-¿¡que!- se exalto el rubio- Dana usted sabe que eso no es cierto uhn- dijo fingiendo indignación, le alegraba volver a tener con quien hablar de arte.

Después de unos minutos volvieron a encaminarse a uno de los puentes colgantes.

-¿que se supone que haremos aquí?- pregunto el jashinista dando unos cuantos pasos sobre el puente. Este estaba sujeto a base de cuerdas a diferencia de otros puentes que estaban montados en madera.

- uhn Kisa y yo teníamos la mala costumbre de venir a columpiarnos aquí-

-yo aun vengo a veces- corrigió la chica caminando hasta la mitad del puente y sujetándose de la cuerda que era usada como barandal. Deidara continuo.

- Estos puentes son paso peatonal, nos mecíamos con tanta fuerza que la gente no podía pasar uhn, o algunos adultos temían que nos calleáramos- parecía causarle gracia aquellos vagos recuerdos de su infancia.

-no importaba cuantas veces nos corrieran, siempre volvíamos o cambiábamos a otro puente- dijo Kisara, comenzó a balancearse de un lado al otro y poco a poco el puente comenzó a moverse cada vez con más fuerza. Deidara se coloco junto a Kisa y la ayudo meciendo el puente. En un inicio al pelirrojo y al albino, que observaban desde tierra firme, les pareció un juego muy infantil, hasta que en pocos minutos el puente hacia una oscilación de casi 270° a alta velocidad y parecía que las cuerdas que lo sujetaban no tardarían en romperse.

Pero para los hermanos era un momento divertido.

Lo sé T-T, quedo algo tedioso, soso, le falto gracia. Si alguien tiene alguna sugerencia para mejorarlo se los agradecería mucho, aun cuando tenga que cambiar toda una escena. A diferencia de otros capítulos que sentía emoción de escribirlos, este fue un martirio. Por eso no lo extendí más. Y espero que el siguiente cap. sea más emocionante.

Dudas, criticas, sugerencias, o palabras de aliento… review