~*~Dulce Inocencia~*~
Capítulo XIV Realidad
Mis más grandes agradecimientos a Maria Olguin que es mi Beta y amiga, sin ella lejos esto no se podría haber logrado.
Sé que no tengo excusa para publicar luego de …. 3 años? y que me quieren linchar pero bueno acá les dejo la continuación de Dulce Inocencia.
- Ru... Rukia... - Tartamudeaba, sentía como le faltaba el aire, la sensación de un nudo en la garganta y la opresión en el corazón lo estaba matando lentamente, quien se imaginaria que ese hombre tan fuerte y poderoso estaría en este momento temblando como un niño. La escena que estaba pasando ante sus ojos era demasiado para él, no lo podía imaginar ni siquiera creer, lo único en lo que sus ojos se centraban era en esa escena poco común de la que el había sido el autor y causante. Como si se parara el tiempo, la gente dejo de moverse, ceso el ruido de las sirenas de la ambulancia y patrullas, los claxons pararon y el murmullo de la gente y el color de la escena se torno grisáceo, solo un color estaba presente, solo ese color tan llamativo... - Rukia... - El mundo estaba gris, pero el color rojo que emanaba del pequeño cuerpo de esa mujer era todo lo que el podía captar, quien hubiera imaginado que por su culpa esto pasaría, nadie sabe lo que puede pasar, simplemente sucede... Solo se necesito de escasos segundos para que la vida de alguien se pusiera al máximo.
- ¡Rukia! En un instante, el joven corrió hasta llegar hasta donde estaba esa mujer a la que siempre amo.
— Ruk… ia, Rukia. Gritó
Rukia, Rukia. Y el color volvió... Uno de los paramédicos que asistían lo vio venir y le hizo una seña al policía para que evitara su paso. — ¡Suéltenme! — intentaban contenerlo — ¡Es mi esposa! ¡Es mi esposa la que tienen tendida en el suelo! ¡Malditos! ¡Es mi esposa!— Ichigo estaba destilando adrenalina a todo lo que daba, sus ojos lagrimeaban pero su emoción era de impacto, temblaba pero quería llegar a ella, toda ensangrentada, sus vaqueros y su playera, su cabello negro, todo manchado de rojo… jamás había visto tanta sangre junta
—Rukia, Rukia mi amor….
— ¡RUKIA!... - poco a poco la pelea que tuvo con ella regresaba a su mente, pequeños recuerdos, lo dejaron pasar, llego hasta donde estaba ella, la tomo en sus brazos, sus hermosos ojos y ese color tan embriagador simplemente no estaba...
Mis preguntas pasaron por su mente, ¿Y si moría? ¿Qué haría? Cómo le diría a su pequeño hijo que su madre había muerto, había muerto... - Por mi culpa... - así es, lo único que podía pensar Ichigo Kurosaki era en lo que él había causado, porque él era el único que sabía la verdad, el sabia los motivos del porque Rukia se iba de su lado, recordaba esa escena, tantas amenazas... La mente del hombre estaba atormentando a su débil corazón, él era el culpable... Quería seguir con su venganza, ¿No? El mismo lo había dicho, Rukia era solo un objeto sexual, su propiedad, una mujer sin dignidad y sin corazón, cuya realidad era que solo deseaba riquezas... Tantas formas tenía para llamarla, tantas y ninguna cierta... Toda la verdad ya la sabía, y lo peor, era que ella se la había dicho, le había gritado la verdad y el no le creyó, tuvo que venir ese maldito, tuvo que escucharlo de otra persona para que pudiera saber la verdad y ver el gran error que había cometido.. Y esta vez lo estaba pagando con creces...
- Hola linda, ¿ya saliste? Una enfermera llegaba con otra que estaba atrás de un escritorio.
- No, a penas voy llegando, solo que me toca cubrir a ... Que no llego, y tu, ¿vas llegando?
- Si, me hablo el doctor, al parecer hay una paciente entre la vida y la muerte.
- Ah, si, escuche sobre eso, al parecer está muy grave.
- Si, salió hasta en las noticias, todo un acontecimiento, pobre muchacha y tan bonita que se ve. - Ichigo no sabía qué hacer, si pedir a las enfermeras que dejaran de conversar o seguir escuchando... Estaba seguro que hablaban de Rukia.
- No sabía, que había sido un choque o que salió en las noticias, sólo me enteré de que estaba en quirófano por un trauma cerebral - fue un choque pero no uno ligero, estuvo horrible la peor parte se la llevo esta chica...- Ichigo se quedo petrificado, tenía que irse de ese lugar, no quería revivir la escena pero su cuerpo no respondía.- Según las noticias, el taxista se sentía vigilado, intentaba esquivar a alguien o algo así, bueno esa es una versión, pero lo que si paso y es solo lo que sabemos es que iba el taxi bien y un camión lo impacto, hizo al taxi dar vueltas.
Tras haber escuchado a las enfermeras Ichigo sintió como su cuerpo se quedaba tieso y su mente se sumergía en una obscuridad de la cual él no sabía si se podría levantar...
Pac, pac, pac, se escuchaban los pasos de alguien acercándose, Ichigo seguía sumergido en ese dolor que lo hacía sentir mal, que lo estaba matando lentamente...
- Vaya vaya vaya, pero si es Kurosaki Ichigo... - El joven alzo la cara al escuchar esa voz, de todas las personas que había conocido, jamás, y en verdad jamás había escuchado a alguien tan arrogante, frío y manipulador que el dueño de esta voz...
- Byakuya Kuchiki... - Con una sonrisa en el rostro Byakuya hizo de forma burlona un acto de reverencia.
- Así es, veo que no te has olvidado de tu suegro, eso es muy halagador. - Ichigo podía sentir como todo su cuerpo se ponía rojo y caliente, inconscientemente cerro sus puños y se paro...
- Largo, no eres bienvenido.
- ¿Pero qué dices? - Byakuya estaba disfrutando la escena, su voz estaba de lo más tranquila y burlona y esa sonrisa falsa, cada vez hacia rabiar mas a Ichigo. - ¿Acaso Kurosaki me está corriendo? Yo solo vengo a ver a mi hija que está peleando entre la vida y la muerte gracias a ti.
- Tú... ¡Maldito! - Ichigo no se pudo controlar, esas palabras, ¿El, culpable? Se acerco a Byakuya y con sus manos lo tomo del cuello de la camisa. Byakuya solo sonreía...
- Jajajajajaja, ¿Acaso quieres pegarme? - Byakuya subió su mano a la altura de Ichigo e hizo un ademan con el dedo diciendo no... - ¿Por qué quieres golpearme, por qué me corres?
- ¡Tu maldito infeliz! ¡TU ERES EL CULPABLE DE QUE RUKIA ESTE ASÍ! ¡TU QUE ERES SU PADRE! ¡NOS HAS DESTROZADO LA VIDA, ERES PEOR QUE UN ANIMAL, MISERABLE!
- Ah... - Byakuya se zafo de las manos de su adversario y muy tranquilamente hablo- Quiero aclarar varios puntos, el primero más importante es que Yo no soy ningún culpable.
- Claro que si, maldito, por tu culpa Rukia y yo hemos estado separados, tu y tus mentiras. ¡Eres vil y cruel, maldito bastardo, no te importa, es tu hija! ¡Y le has destrozado la vida! ¡NOS HAS DESTRUIDO!
- Mmmmm, vaya vaya vaya, que interesante- Byakuya aplaudía a un Ichigo enojado- Debo felicitarte, eres un buen actor y lo digo de manera respetuosa. Pero debo aclarar la situación... Te equivocas, en todo lo que estás diciendo, eres tan tonto... Yo solo dije algo que TU creíste verdad, no me culpes cuando sabes que tu "amor" por ella no era cierto, digamos que yo solo puse la chispa, tu iniciaste el fuego, no te engañes, el papel de sufrido no te queda, eres peor que yo. Dices que soy un animal, que soy cruel, tal vez lo sea... - Byakuya se acerco a Ichigo, se puso a la altura de su oído y le dijo - Pero al menos yo no he matado a alguien... - Byakuya sonrió dejando a Ichigo completamente acabado. - Que tengas un buen día Kurosaki Ichigo, y dale un saludo a mi hija de mi parte. - Byakuya se dio la vuelta y camino a la salida, Ichigo quería gritar, tenía razón su suegro, el había acabado con Rukia, si moría o no, el daño ya estaba hecho y él era el causante de todo... La rabia de Ichigo y sobretodo tristeza no era curable, el lo sabía, él intuía de antemano eso, el acabo con su amor y nada podía cambiar. Del enojo, pateo la pared, le dolió un poco pero era un dolor mínimo el que sentía a comparación del de haber dañado a Rukia.
- Kurosaki - era Ishida el que le hablaba, poco a poco el se iba acercando a Ichigo.
- Rukia... Có..
- Está con vida, y esta despierta, te llevare con ella, así que por favor sígueme. - Ichigo acento con la cabeza y siguió a Ishida, el joven se preguntaba si estaría bien su amada, se imaginaba que solo había sido uno que otro hueso roto pero solo eso, que ella estaría bien... Aunque en realidad había una pensamiento que lo rondaba, Rukia... ¿Acaso lo perdonaría? - Bien Kurosaki, tienes poco tiempo para hablar con ella, pues está débil.
- De acuerdo, gracias Ishida. - Ishida le dio una palmada en el hombro a Ichigo quien, a traves de la ventana podia observar a Rukia sentada en esa cama de hospital, podia solo ver su espalda... Seguro ella no quería verlo, Ichigo tomo valor y lentamente giro la manija, entraba a una habitación totalmente blanca, los rayos del sol se filtraban por una ventana que iluminaba toda la habitación, estaba semi abierta, lo que hacía que corriera un poco de aire en la habitación, cerró la puerta, al cerrarla notó que Rukia no volteó para ver de quien se trataba, Ichigo estaba nervioso, no sabía qué hacer, pero se trataba de Rukia, así que tomo valor y comenzó a hablar...
- Ru... Rukia, veo que estas bien, eso me tiene feliz, no fue algo tan grave, eres tan fuerte que incluso un accidente de esa magnitud no pudo hundirte ni siquiera te pu..
- ¿No pudo hundirme? - A Ichigo le sorprendió la voz de Rukia, era muy tranquila, parecía apagada, como si le costara trabajo hablar y no solo eso, la voz de la joven tenía cierta frialdad y rigidez... Esa no parecía la voz que siempre le transmitía tranquilidad a Ichigo, entonces empezó a tener miedo, su cuerpo se comenzó a tensar.
Sin embargo, Ichigo podía entender que tal vez su voz se escuchaba de esa manera por que había sufrido un accidente y ella se sentía cansada... Aun así el timbre de voz de Rukia le decía que no estaba bien...
- Ru..
- A qué has venido.
- A qué viene eso? Es obvio vin...
- A acabar lo que empezaste, o me equivoco.
- Oye Rukia, yo no sé a qué te refieres, qué te sucede, que qui..
- ¡BASTA! - Ichigo se sobresalto al escuchar la voz de Rukia con tanta furia- Basta, es suficiente... Vete.
- Rukia... Yo no me iré -Ichigo se fue acercando a la cama de Rukia, ella no se movía, ni siquiera se volteaba para verlo. - Rukia.
- Ni te me acerques... - Ichigo pudo ver que la voz de ella se estaba rompiendo, rodeo la cama y la vio... Quedo impactado, ya no podía mas, al verla, se arrodillo, lagrimas corrían por sus mejillas, el amor de su vida estaba enfrente de el, tenía los ojos cerrados, estaba más pálida de lo normal, demacrada, muy delgada, su rostro se veía incluso más fino, lo que le impacto a Ichigo fueron las grandes ojeras que rodeaban sus ojos...
- Rukia - el chico sollozaba- Perdóname, por favor te lo suplico perdóname...
- Perdonar... Qué debo perdonar. Te dije que no te me acercaras- Ichigo cogió la mano de Rukia y esta la aparto.- No me toques. - esa voz no era la de ella... Ichigo se sentía desesperado, alzo el rostro, vio que Rukia lloraba, pero no abría los ojos, Ichigo se levanto, tomo el rostro de Rukia, ella con sus manos intentaba quitarlo. -
¡Suéltame!
- ¡No lo haré! - Rukia dejo de forcejear y se quedo quieta.
- Ya... Es suficiente... Déjame...
- Rukia...
- ¡HE DICHO QUE ME DEJES! ¡TE ODIO! - Rukia gritaba, seguía llorando, en eso, abrió los ojos, pero algo estaba mal, no enfocaba a Ichigo...
- Ru... Rukia...
- Tsk... Ni siquiera puedo ver al hombre que me ha destrozado la vida, al hombre que me ha quitado la posibilidad de ver a mi hijo crecer... Que mas quieres de mi... Destrozaste mi vida y ahora... Me has quitado la vista... Te odio Ichigo Kurosaki... Y te felicito, has matado a Kuchiki Rukia... - Ichigo no podía creer lo que veía u oía, el la había lastimado... La había dejado ciega, el era un monstruo...
Ya déjame en paz, que no ves que me molestas! Ya es suficiente, arruinaste mi vida, qué más quieres?! Ya déjame!
- No te dejare ir, no lo haré, jamás lo haré, que no entiendes que te amo.
- Amar? No me hagas reír, tu no sabes amar, no tienes ni la menor idea de que es eso, de cómo se siente. No vengas a decirme ese tipo de cosas, eres de lo peor, me das asco...
- Rukia... Yo te amo.
- Basta! He dicho basta! Amar?! Hablar de amor?! Por favor si tú en verdad me amaras no habrías hecho todo lo que hiciste, me hubieras creído, hubieras luchado por mi hasta el final, te hubiera importado todo lo que me pasaba, no te hubieras guiado solo con lo que mi padre decía, si realmente me amabas como dices NUNCA y en verdad NUNCA me hubieras herido, jamás me hubieras humillado, jamás me hubieras usado y nunca hubieras usado a nuestro hijo, no me vengas ahora a decir de amor cuando tu nunca lo has sentido. Que te quede claro, yo no soy tu propiedad, y esa hoja lo demuestra, YA NO SOY TU ESPOSA. No tengo ninguna cadena que me ate a ti. Así que por el gran "amor" que dices tener hacia mi te pido que me dejes ir, déjame ir.
- Ka..
- ¿Kaito? Tsk... - Rukia hizo una mueca, volteo un poco la cabeza y con una mano seco sus lagrimas.. - No metas a nuestro hijo en esto... No me voy a quedar a tu lado solo por que mi hijo me detiene, yo no usare a mi hijo.
- No.. No tienes nada, a dónde iras- Ichigo empezaba a sentir que de nuevo revivía sus pesadillas...
- Ya lo sé... Es aquí donde doblego mi orgullo y te pido un favor... Cuida a Kaito por mí, solo serán tres meses en los que no estaré con él, solo te pido tres meses en lo que yo gano dinero para poder mantener a mi hijo, y vaya, ja, me sorprende que te interese a dónde vaya... -la voz de Rukia iba de un tono frío a uno sarcástico, uno del que Ichigo no era consciente, uno que lo hacía temblar...- Tengo donde quedarme. Así que no pongas tu cara de "esposo preocupado" porque en realidad no te queda, ya quítate esa mascara, a mí, a mi no me puedes mentir. - Ichigo no podía creer lo que estaba viendo, era su querida Rukia quien ahora se portaba de esa manera, era otra Rukia, una Rukia que él no reconocía, una chica de la cual él no tenía conocimiento, o tal vez... Era esa Rukia fuerte de la que él se estaba cuidando, si, una Rukia que estaba fuerte y despierta, una Rukia que lo podía dejar y seguir adelante... Una Rukia que ya no lo amaba... Ese pensamiento cruzo por la mente del joven empresario, su rostro se iba descomponiendo, poco a poco la presión de perderla lo estaba haciendo sofocarse, esa presión de ya jamás poder tenerla... Se intento calmar...
- No tienes que pedir favores, Kaito es mi hijo... Pero Rukia, yo...
- No me interesa lo que tengas que decir. Kurosaki Ichigo, cuida a nuestro hijo... Hasta entonces.
- Ru...
- No Rukia, Rukia... ¡RUKIA
!
- ¡Kurosaki! Guarda silencio, estas en un hospital.
- ¿Qué? - Ichigo estaba sudado, y muy espantado.
- Veo que te quedaste dormido, Rukia está bien, en lo que cabe, logro pasar la noche, vamos, pronto despertara y estoy seguro de que quieres verla. Vamos.
- Sss.. Si, te sigo. - El joven doctor le mostró el camino a Ichigo quien estaba recordando todo aquello que vivió en ese sueño que más bien era una pesadilla, el momento que él esperaba estaba a unos pasos de él, en un cuarto donde se hallaba su esposa, qué quería decir ese sueño, cómo estaría Rukia... Y qué fue esa pesadilla... Todo daba vueltas en Ichigo, todo incluso las palabras de Rukia... Y él solo podía pensar en que ella no lo odiara... - Rukia...
Les agradezco un montón a las siguientes personas que no dudaron en dejarme review : Yuuki Kuchiki, Inupis, Gzn, Sayitta-hinamori, Yeckie, CESE-Yopo, Miriam, Meikyo, JJDani, KarenUrquiiola, kiaru87, alesandra08, Candy-chan, Sakura-Jeka, Cerezza-chan, kusajishi-chiru, Ghost iv, Nessie black 10 frany H.Q, ade-ruki, MaryRebecca, Karin-shici101, Guest, adenisse, princesita100, Yuu-san, Candy-chan, Ruichi-chan, karychela, Diva Kuchiki, Guest2, anikar y jess.
