Os vengo a decir que de nuevo esta mini historia es después de la guerra contra Gea.
PD: Estos personajes son de Rick Riordan, no mías.
Punto de vista de Kiara
Hoy me preparaba para una fiesta en la piscina, escogí un bikini que hacía que las curvas de mi cuerpo resaltaran, y gracias a su color blanco hacía hacer que mi bronceado se viera mejor.
Yo soy Kiara, la nadadora olímpica, la compañera de equipo de Percy Jackson el mejor nadador olímpico de todos los tiempos en Estados Unidos, gracias a él los Estados Unidos ha ganado más medallas de oro de las que puede contar.
Y hoy él hacía una gran fiesta en la piscina de su casa, y no solo los nadadores iban a esa fiesta, también muchos famosos, había oído que iba ir Piper Mclean la famosa diseñadora o Leo Valdez el gran inventor.
Percy se codeaba con los más famosos y eso me encantaba.
Lo admito, estoy enamorada de Percy desde los diecinueve años que entramos los dos al equipo, y ya llevaba cuatro años enamorada.
Soy la que mejor lo conoce de todo el equipo.
Hoy sería el día en el que él declarara los sentimientos que siente hacia mí, porque es imposible estar junto a alguien tanto tiempo y no desarrollar un enamoramiento.
Mientras conducía hasta su casa comencé a imaginar cómo sucedería todo.
Yo llegaría a su casa me pondría mi bañador él me diría lo bien que me sienta y luego me pediría que saliéramos juntos yo le diría que si por su puesto y todos aplaudirían mientras él y yo nos besábamos muy apasionadamente.
Sí, eso era lo que pasaría.
Miré por la ventana vi una gran colina, en la cima descansaba una gran casa, con tres plantas.
En la terraza de la segunda planta se podía ver una gran piscina, se veía que la casa tenía un estilo griego, pues de vez en cuando podía ver las columnas blancas tan características de este estilo.
Aparqué y me dispuse a entrar.
Toqué la puerta y Percy tan solo con un bañador puesto apareció antes mis lujuriosos ojos, si nene, no sabes lo que quiero hacer con esos abdominales.
-Hola Kiara- saludo.
-Hola Percy.
-Pasa, el agua esta buenísima, la piscina está en el segundo piso.
-Gracias por la información- aunque ya lo sabía- tienes una casa preciosa.
-Gracias- sonrió.
Desapareció subiendo las escaleras.
Cerré la puerta y en el baño me cambie de ropa y subí a toda prisa a la fiesta y cuando la vi me quede boquiabierta.
Decir que había famosos era quedarse corto.
Podía ver a Calipso, la chica era la dueña de la marca con su propio nombre sobre productos de jardinería, ella estaba junto a Leo Valdez sonriendo como una loca.
También vi a Frank Zang un importante ejecutivo ecologista junto a su novia, Hazel Levesque la chica que había descubierto miles de minas de diamantes y piedras preciosas.
Y por el otro lado vi a Piper Mclean junto a su novio Jason Grace, el chico era el hijo de una actriz muy famosa ya muerta.
Hoy me iba a codear con los famosos.
-Kiara- llamó Lauren, mi compañera de equipo.
-Hola- me acerqué a ella.
-Con tanto famoso me siento insignificante- declaró.
-Yo no sabía que Percy conociera a tanta gente famosa.
-Al parecer a la mitad de ellos los conoció cuando no eran famosos en un campamento de verano- explico ella.
-¿Cómo lo sabes?
-Mientras no estaba me he dedicado a escuchar las conversaciones de los famosos, y escuche mucho sobre un tal campamento mestizo.
-Bueno da igual, hoy es el día en el que Percy se me va a declarar.
-¿Cómo lo sabes?
-Por favor, ha llamado a todos los famosos, está claro que es para que todos se enteren de nuestro romance.
De repente todas las miradas se dirigieron a una chica que acababa de entrar.
Ella tenía el pelo rubio como el de una princesa, una bronceado natural y lo que más me impacto era sus ojos grises como una tormenta.
Esa chica me sonaba ¿habría salido en alguna revista?
-Ha venido- murmuro Lauren.
-¿Quién es? Esa chica me suena.
-Normal que te suene, es Annabeth Chase.
Algo hizo clic en mi cabeza, ya la había reconocido.
Esa chica era la arquitecta más joven en graduarse de la universidad, tenía su propia compañía que fundó a los veintiún años, Olimpia, había hecho millones de edificios y tenía muchas ofertas de trabajo, también había ganado el premio a la arquitecta del año durante dos años seguidos.
Esa chica era el sinónimo de la palabra triunfar.
-Siempre he respetado a esa chica- dije.
-Y yo, es un referente a las mujeres trabajadoras como nosotras, ella hace que las mujeres sepamos que podemos ser mejores que los hombre- comento una emocionada Lauren.
-¿Nos acercamos?- pregunte.
Y Lauren asintió.
Caminamos con la cabeza alta hacia ella.
-Ho… hola- tartamudeo Lauren.
-Hola soy Annabeth Chase.
-Lo sabemos- dije- eres una de nuestras ídolos.
Ella sonrió agradecida.
-Solo hago mi trabajo lo mejor que puedo.
Encima era humilde, esta chica lo tenía todo.
Percy apareció de repente.
-¡Annabeth!- dijo emocionada abrazándola.
-Hola sesos de alga- sonrió.
-Estás son Lauren y Kiara mis compañeras de equipo- le dijo a Annabeth y después no miro a nosotras- chicas ella es Annabeth Jackson, mi mujer.
¿Su mujer?
Lauren y yo nos miramos anonadadas, ¿desde cuándo Percy estaba casado? ¿Y desde cuándo Annabeth era Jackson?
-¡Percy!- ella le regaño- te he dicho miles de veces que soy Chase.
-No sé por qué quieres tener tu apellido de soltera- Percy hizo un mohín.
-Porque no quiero depender de un hombre, ahora el estado nos hace cambiar de apellido para que dependamos de un hombre por eso yo no quiero hacerlo- dijo firme.
Esa pareja no podía estar muy unida si estaban discutiendo por eso, tal vez yo podría separarla.
-¿Desde hace cuando os conocéis?- pregunte.
-Desde los doce año, pero empezamos a salir a los dieciséis y nos casamos a los veinte- contesto Annabeth.
Mierda, en eso me ganaba.
Iba a preguntar algo más cuando los vi besándose, no parecía que el resto del mundo les importara ahora solo eran ellos.
Percy la tiró a la piscina, Annabeth le pidió ayuda para salir y cuando le dio la mano ella le tiro y comenzaron a reír.
No podía separar a esa pareja, eran el uno para el otro.
Ojala yo encontrara pronto a mi alma gemela.
