20 de junio de 1890

Afueras de Itálica

Un pequeño grupo de japoneses junto con la compañía Fucsia avanzo cerca de los muros de la ciudad, para Rowyn era un panorama muy diferente del que tenía hace unos días antes de abandonar a la misma.

Un incendio no podía ser ya que los signos de lucha se podían observar desde la lejanía, pero una la lucha contra alguna bestia desconocida tampoco era muy probable.

"¿Que paso aquí?" preguntó el japonés mientras tomaba sus prismáticos, para él era igual de intrigante la situación que atravesaba la ciudad.

"Son señales de que hubo una batalla, un asedio" dijo Hagen que observaba las almenas en llamas, "Parece que la lucha no se concentró totalmente aquí, aunque deberíamos investigar los alrededores de la ciudad para estar seguros"

Para Matsumoto esto no era obra del ejército imperial japonés, la distancia entre ambas ubicaciones era demasiada para que un ejército mayormente conformado por infantería y artillería llegaran en menos de 1 semana. Incluso si hubieran llegado su forma de atacar no sería esta.

"Esto no es asedio, alguien esta queriendo arrasar la ciudad" dijo mientras observaba con sus prismáticos haciendo que Rowyn le mirada con curiosidad "¿Que harás extranjero?"

La opción más sensata para Matsumoto era esperar al ejército japonés, pero si alguien quería arrasar la ciudad esto era un gran problema, todos los posibles suministros que poseía la ciudad además de los gastos de reparación harían que la conquista sea una total perdida, ¿Además si matan y saquean a toda la ciudad que le queda a Japón?

Pero si decide investigar dentro de la ciudad quien cuidara de todas las personas que ha reclutado.

En ese momento se acordó de cierta oferta que recibió hacía ya algunos días por lo que rápidamente poso sus ojos sobre el rubio, "Oye mercenario" Rowyn reacciono al instante con cierta curiosidad "¿Que pasa extranjero, pensaste en algo?"

"¿Tu oferta sigue en pie?"

El aventurero le miro extrañado preguntado sobre aquella oferta, Rowyn parecía no acordarse de aquella proposición, "Te quedas con el botín y en cambio trabajas para mí, quizás puede que te una bonificación adicional"

El aventurero y su compañía fingieron pensar acerca de la oferta, aunque claramente se vieron les gustaba su propuesta, "Aceptamos, pero necesitamos un pago por adelantado" dijo Hagen mientras hacia un gesto con la mano

"Entonces no hay botín ni misión"

La cara de asombro de Hagen le causo una pequeña carcajada a varios miembros de la compañía "Está bien dinos que tenemos que hacer" dijo sujetando su cara con una mano

"Ustedes deberán entrar a la ciudad e informarme que sucede dentro"

"Y tu que harás"

"Vigilar desde fuera" Hagen simplemente se sujetaba el rostro antes las risas de Rowyn y Pamphila "¿Para eso te pago no?" decia Matsumoto seriamente.

Después de haberse detenido las burlas hacia el pelirrojo, Rowyn su compañía empezaron a rodear la ciudad "¿Qué haces?" pregunto el japonés confundido

"El bosque que esta norte de la ciudad posee una entrada oculta, es muy utilizada para el contrabando" decia el líder de la compañía mientras que Matsumoto y sus jinetes le seguían

"¿Y la nobleza no sabe?"

"Mejor que no sepan" dijo mientras empezaban a acercarse al bosque

Cuando ambos grupos llegaron al bosque el grupo de Rowyn se dio la vuelta, el bosque era muy frondoso incluso aun estando en época de otoño "No me darás alguna bendición para el éxito de mi misión"

"Simplemente no mueras" respondió secamente

El aventurero y su grupo se rieron "No lo hare, tenemos que reclamar nuestro botín"

Después de algunos minutos de dialogo y de un apretón de manos entre ambos el cual sellaba el trato que tenían entre los, La compañía Fucsia se adentró en el bosque en busca de una nueva aventura.


Matsumoto había regresado con el grupo de aldeanos, se encontraba sentado en el carromato de rodillas frente a una de las tablas de madera que funcionaba de asiento, estaba escribiendo sobre esta una carta.

Los pasajeros del carromato le observaron curioso, aunque el japonés simplemente ignoro. Después de terminar de escribir llamo a dos de sus hombres "¡Yoshida, Tadashi!"

Rápidamente dos jinetes llegaron al carromato, ambos eran veteranos de la primera misión de la aldea y conocían mejor el lugar que los demás "Hagan llegar esta nota al General Taguchi, posiblemente estén por esta zona" Decía el teniente mientras señalaba ciertas ubicaciones de un mapa dibujado en su libreta.

Rápidamente ambos jinetes junto a sus respectivos escuadrones partieron hacia el sur en busca del ejército que había salido de Alnus.

"Hablas un idioma muy extraño" Decía Cato quien estaba acostado sobre uno de los asientos

"Es japonés "respondió el teniente mientras se acomodaba sobre el asiento, no le sorprendio la pregunta ya que era una lengua que llamaba mucho la atención por lo raro que es escuchaba

"Y a que nación pertenece este idioma" pregunto Cato curioso, el teniente sintiéndose orgullo de su patria respondió con ímpetu "Al gran imperio de Japón"

"¿Es tu nación poderosa?" Pregunto una voz que teniente no pudo reconocerla, de todas las personas que estaban dentro del carromato solo hubo una voz que no pudo reconocer

Era la voz de la elfa que nunca se atrevió a hablar, Matsumoto demoro un poco en responder aquella pregunta, pensar que Japón era poderosa podía ser cierto o no dependiendo del punto de donde se veía.

Era poderosa en comparación a algunos reinos europeos o asiáticos y podía rivalizar contra las jóvenes naciones americanas, aunque si se le comparaba contra verdaderos monstros como Gran Bretaña, Alemania o incluso los decadentes Imperios Español y Otomano su poder era insignificante.

"Si" respondió, aunque la elfa esperaba una respuesta más animada como la que daría cualquier imperial.

"Hay naciones más poderosas verdad" pregunto esta vez Lelei que había soltado su libro para mirar al japonés.

Matsumoto asintió, aunque al mismo tiempo pensó acerca de cuál sería la situación en casa, desde que había entrado a la puerta no se sabía nada acerca de lo que ocurría en el exterior, solo rumores.

"El imperio dice ser poderoso, aunque hay una nación igual de poderosa al este del continente" dijo Lelei mientras volvió a meter su mirada en el libro

"¿De qué nación habla ella?" pregunto intrigado el japonés.

Cato se colocó en su asiento "Habla del Imperio Catay, una nación con la que el imperio comercia, esta tan lejos que una caravana demora casi un año y medio en ir y volver" dijo mientras soltaba un bostezo.

El teniente apunto todo en su libreta y procedió a salir del carromato, cualquier información que obtuviera directa o indirectamente merecía ser informada a los altos mandos.

"Por cierto ella se llama Tuka" dijo el elfo, Matsumoto miro a ambos y asintió, aprender los nombres de todos los integrantes del carromato no era su prioridad, pero igual no estaba de más.

"A dónde vas" le pregunto Hodor

El japonés tomo un caballo y varios de sus hombres le siguieron "Voy a tomar un paseo"


Rowyn, Pamphila y Hagen bajaban por una trampilla en mitad del bosque, ellos y sus hombres habían dejado a sus caballos atados unos metros atrás.

La trampilla conectaba a una cueva por donde los aventureros caminaban con antorchas, la humedad de la misma dificultaba un poco la travesía sumada al olor pestilente hacía de este camino muy difícil de atravesar.

"Nadie le hace limpieza a este lugar" vocifero Hagen mientras se tapaba la nariz

"Es un paso para contrabandistas, que esperabas" decía Pamphila quien también se tapaba la nariz

Después de muchos minutos de travesía lograron llegar a otra trampilla que tenía paja encima, La compañía Fucsia salió de esta misma encontrándose dentro de un establo.

No tardaron en escuchar los murmullos de las personas, minuciosamente salieron del establo entrando así a las calles de Itálica, lo que antes eran calles concurridas llenas de mercaderes ahora estaba ocupada en su mayoría por milicianos y mercenarios.

El primer lugar para que Rowyn buscara información era el gremio de aventureros por lo cual el grupo se dirigió hacia aquel lugar.

Caminando por las calles notaron como cada vez más milicias se dirigían hacia los muros de la ciudad seguido de los mercenarios pagados por la familia Formal.

Llegados al gremio encontraron un ambiente totalmente agitado, Rowyn logro acercarse hacia la recepcionista para ver que ocurría.

El chico se posiciono en frente del mostrador en donde fue recibido por aquella mujer encargada de asignar las misiones a los aventureros "Bienvenido, que puedo hacer por ti"

Rowyn saco primeramente el pergamino que le había otorgado ella misma días atrás "Estoy aquí por mi recompensa y segundo… ¿Que está pasando aquí?"

La recepcionista tomo el papel y lo leyó, al rato agarro una caja y coloco el pergamino dentro "En un rato te será otorgada la recompensa" ella suspiro "La ciudad está bajo asedio por un ejército de desertores"

"Sus números superan en gran número las defensas de la ciudad ya que el ejército del Conde Formal murió en Alnus junto con el"

"¿Cuánto tiempo lleva el asedio?"

"Hoy sería el segundo día, los muros aun resisten, aunque no por mucho tiempo" dijo aquella mujer mientras sacaba bolsas con monedas para entregársela al rubio

Mientras que Rowyn hablaba con la recepcionista y los miembros Compañía Fucsia pedía bebidas o simplemente charlaba con los presentes, la puerta del gremio se abrió estrepitosamente.

El causante de tal acto fue un caballero canoso acompañado de otros dos caballeros, el miro a todos los presentes y no fue necesario que soltara ni una palabra para que todos supieran quien era.

El hombre inhalo profundo para poder comunicar su razón de estar en aquel lugar "Yo no necesito presentación, lo único que deben saber es que la princesa está reclutando mercenarios y aventureros dispuestos a defender la ciudad".

Los murmullos empezaron a escucharse entre los aventureros, pero sin dar ninguna respuesta al hombre, pasado un minuto la paciencia de aquel veterano guerrero empezó a flaquear por lo que de un golpe en una de las mesas llamo la atención nuevamente de todos los mercenarios "25 sinkus por cada aventurero que decida cooperar, además del honor de haber luchado a favor de uno de los herederos al trono imperial"

Aquella noticia cambio todo, rápidamente varios de los aventureros del gremio levantaron sus manos y se ofrecieron a luchar, el caballero sonrió ante tal reacción "Los que deseen hacerse acreedores de tal recompensa acudan al patio de la mansión Formal antes del atardecer", con esto último dio media vuelto se retiró junto a sus caballeros.

Rowyn junto con Pamphila y Hagen quienes habían aprovechado en sentarse discutieron acerca de lo ocurrido, podía ser una buena oportunidad para ganar algo más de dinero y aunque aquel extranjero les había prometió un botín de los desertores igualmente nadie les aseguraba que recibirían tal recompensa.

Al final el trio decidió aceptar la oferta de aquel canoso hombre y después de beber y comer un rato se dirigieron hacia el patio de la mansión.


"¿Estás seguro de esto Grey?" decía con temor una joven pelirroja, a un lado suyo estaba el caballero de cabellera blanca, ambos vistiendo armaduras relucientes observaban a dos grupos dispares de personas.

El patio en el cual antes se celebraban grandes banquetes estaba infestado de una gran multitud de personas quienes portaban diferentes armas.

De un lado se encontraban los muy bien armados en su mayoría y experimentados aventureros, motivados en su totalidad por el dinero y la fama, muchos de familias nobles de bajo nivel o burgueses en busca de emoción los cuales poseían la capacidad económica de poder comprar su propio armamento, algunas veces encantado para mejorar ciertas capacidades.

Por otro lado, vistiendo ropas harapientas y portando lanzas, escudos maltrechos y algunas armas de fuego estaban los milicianos, muchos de ellos conscriptos los cuales poseían una experiencia en combate nula pero que intentaban compensar con armas poderosas.

La princesa observaba como algunos mercaderes que habían contratados hacía ya unas horas intentaban enseñar a los ciudadanos como usar las letales armas de los extranjeros "Grey, no sé si esto vaya a funcionar", su voz temblorosa fue notaba por él y los demás caballeros quienes, aunque estaban igual de nervioso no podrían demostrar tal actitud ante ella.

"Hable con los mercaderes y armeros, no debe ser tan difícil de usar por lo que me explicaron" el suspiraba mientras intentaba mantener la calma, "Igual es nuestra mejor opción, lo que ocurrió ayer en los muros no debería volver a pasar"

Ambos observaban como los milicianos intentaban disparar coordinados como una compañía de ballesteros, pero los resultados fueron pésimos.

"Deles un tiempo princesa, estos hombres nunca han luchado y demorara un tiempo en que logren adaptarse"

"Eso espero Grey"

La princesa cambio su mirada hacia el grupo de aventureros y mercenarios "¿Cuánto les ofreciste?"

Grey pensó en mentirle, pero al final decidió contarle la verdad "25 Sinkus"

"¡25 sinkus!" grito ella haciendo que todos los que estaban en el patio voltearan a ver extrañados, Grey por su parte se sobresaltó "Princesa, no debería alterarse"

"Lo siento Grey", dijo cabizbaja.

Grey volvió a mirar al grupo de mercenarios, estos charlaban entre ellos especialmente de sus logros o cualquier cosa que pudiera alimentar su ego, algo clásico en la mayoría de personas que se dedicaban a tal profesión, "No se preocupe princesa, muchos no sobrevivirán"

La pelirroja le miro disgustaba "Eso es muy cruel de tu parte" aunque para Grey aquel comentario no logro hacerle cambiar de opinión "Es la cruda realidad su alteza" antes que pudiera decir algo cosa, otra compañía de milicianos intentaría nuevamente realizar un ataque coordinado "Observe su alteza, un nuevo grupo está listo para practicar".

Aunque para la joven miembro de la familia real no lo vio con la misma emoción que su acompañante "Espero que no fallen esta vez"

La compañía se posiciono, dirigidos por un mercader que según decía la población local era un erudito en el uso de armas extranjeras hizo formar en tres filas a los milicianos, la primera fila de rodillas y las otras dos de pie.

Rápidamente apuntaron hacia el frente en donde se encontraban varios objetivos de madera con algunas armaduras viejas colgando de estos, parecía ir todo bien hasta que un disparo de uno de los milicianos nervioso atento contra todo lo practicado, rápidamente una salva descoordinada cayó sobre los objetivos, pero sin llegar a impactar sobre estos generando un daño minimo sobre ellos.

El resultado hizo que la princesa se llevara las manos a la cabeza mientras Grey intentaba calmarle.

"Son un desastre, no sobreviviremos al próximo asalto" decía mientras miraba hacia los milicianos decepcionada" Ojalá mis caballeros estuvieran aquí", Grey pudo entender su situación ya que estaban apostando en aquella iniciativa que parecía terminar en un rotundo fracaso. "Princesa, es mejor que descanse. Debería pasar tiempo con la condesa Myui para relajarse" sugirió Grey intentado calmar a la princesa que parecía estar al borde de un colapso nervioso.

La princesa un poco más calmada acepto la sugerencia de su caballero, guardaespaldas y amigo; era lo mejor para ella en estos momentos.


La mansión formal era un edificio envidiable incluso para los estándares actuales, al ser propiedad de un señor de una de las ciudades comerciales más importantes del continente poseía un diseño y construcción esplendida. Era prácticamente imposible no admirar su gran belleza al visitar la ciudad.

Dentro las habitaciones de tal maravilla de la ingeniería se encontraba una pequeña niña rubia sentada sobre los bordes de una cama junto a aquella princesa aun estresada de lo ocurrido en el patio hacía ya varios minutos atrás.

"¿Está todo bien su alteza?" decía una pequeña niña rubia.

"No pasa nada condesa, todo está perfectamente bien" La pelirroja contesto afirmativamente con una falsa sonrisa aunque sus expresiones corporales demostraban lo contrario.

"Te ves muy nerviosa" decía con una cara inocente, la princesa no sabía cómo ocultarle la presión que le generaba estar a cargo de la defensa de la ciudad

"Mi padre decía que cuando estás muy estresado lo mejor era tomar un buen baño, puedo ordenarles a las sirvientes que te preparen uno para ti".

La princesa miro como la pequeña niña al mencionar a su padre cambiaba a una mirada cabizbaja "Es una lástima lo que le paso a tu padre, pero debes ser fuerte para poder ocupar su lugar", quería consolarle ya que su vida había cambiado de un día para otro "Me quedare aquí hasta que puedas administrar por tus propios medios la ciudad".

La niña le miro con ojos llorosos "¿Haría eso por mí su alteza?", la pelirroja le dio una cálida sonrisa "Claro que sí, yo la Princesa Piña Co Lada me asegurare de convertirte en una justa y digna gobernante como lo fue tu padre", exclamo mientras le sobaba la cabellera rubia de la pequeña Myui haciendo que su rostro cambiase.

En un acto impulsivo Myui abrazo a la Piña sorprendiéndola, pero igualmente correspondiendo el abrazo "Gracias su alteza", aunque después de darse cuenta de su acto soltó a la princesa "Discúlpeme su alteza, no era mi intención", aunque la princesa no le molesto aquel acto normal de una niña pequeña.

Ya ambas más relajadas Myui toco una campana que estaba en una mesa alada de la cama, haciendo que llegaran en un momento una anciana con atuendos típicos de mucama a la habitación, "Necesita mi ayuda condesa Myui" pregunto la anciana.

"No, pero la princesa desea que le preparen un baño"

La anciana hizo una reverencia ante ambas "Le avisare a su alteza cuando el baño esté listo" dijo antes de marcharse.

Minutos después volvería para avisarle a la princesa la cual muy agradecida ante ambas se dirigió hacia la habitación, desasiéndose por fin de su pesada armadura revelando su cuerpo desnudo el cual no era observado por nadie mientras se sumergía sobre las cálidas aguas de la bañera.


Matsumoto había decidido explorar por sí mismo las afueras de la ciudad, necesitaba obtener información incluso si le había prometido paga a la compañía aventureros por ella.

El junto a un pequeño grupo de jinetes revisaron cada rincón de los muros de la ciudad en busca de las áreas más vulnerables, también esperaba que ocurriera un nuevo asalto de los desertores antes de que llegara el ejército japonés para poder determinar el área más vulnerable por donde poder presionar en el ataque.

A lo largo del día estuvo dibujando cada rincón del exterior de la ciudad, cada almena, grieta, balista y defensor fue retratado en las pagina de su libreta tanto con número y letras como pos retratos, siempre observando desde una distancia seguro en donde no pudiera ser alcanzado por flechas o balistas.

Desde la mañana hasta el atardecer había terminado de dibujar todo lo necesario para ser entregado al General Taguchi cuando llegar, cerca del anochecer Matsumoto y sus hombres habían terminado de revisar los alrededores de la ciudad.

Con la visibilidad reducida y las almenas de la ciudad iluminadas por antorchas, su grupo decidió volver hacia donde la caravana de aldeanos aguardaba.

El trayecto transcurrió totalmente normal, el teniente y sus hombres se encontraban algo agotados por lo que cabeceaban un poco mientras cabalgaban. De repente su caballo freno de golpe arrebatándole el sueño inmediatamente a él y a sus hombres.

Al mirar hacia adelante para observa la causa de tal aparatoso frenazo, observo a una pequeña figura oscura portando una gran alabarda, aunque la reciente oscuridad de la noche no le permitía observar su rostro.

Observando sorprendido aquella figura le hizo sacar su carabina instantemente, sus hombres imitaron igualmente a su líder especialmente al ver la gran arma que portaba el desconocido.

La figura soltó una carcajada la cual parecía ser de una niña. El ambiente empezó sentirse cada vez más pesado hasta que Matsumoto segundos después decidió romper el silencio "¿Quién eres y que quieres?

"¿Yo?" exclamo ella antes de acercarse lentamente al grupo portando la gran alabarda de una forma que ponía nerviosos a los japoneses presentes.

Matsumoto instintivamente disparo a los pies de la desconocida, pero realizo un gran salto dando una voltereta en el aire y aterrizando en medio del grupo de jinetes, el polvo que levanto los desconcertó a todos.

Sin perder el tiempo con el mango de su alabarda realizo un giro de 360 grados golpeando a los caballos derribando de sus caballos a todos los japoneses incluyendo a Matsumoto, este se giró rápidamente apuntando su carabina, pero un corte vertical con el filo de la alabarda partió en dos su arma.

Al ver su arma destruido soltó los restos de estas y saco su revolver mientras que en su otra mano sujetaba su espada, aunque la desconocida ceso el ataque en seco ante la mirada atónita de los japoneses.

"¿Qué eres y que quieres?" exclamo el teniente alterado, aquella cosa les desmontado y lo había desarmado de su arma principal a él en cuestión de segundos.

La figura levanto el rostro revelando a una niña pelinegra, sus ojos morados le hacían parecer tierna, pero al mismo tiempo parecían demostrar un sadismo sin igual "¡Qué manera es esa para recibir a una autoridad religiosa!" exclamo haciendo un puchero.

Los japoneses le miraron aún más confundidos "¿Autoridad religiosa?", aunque no conocían mucho acerca de las autoridades religiosas de este mundo lo que si estaba claro era que nunca esperaron es que esta fuera una niña de 13 años con habilidades sobrehumanas.

La niña se rio "Perdonare aquel recibimiento debido a que son extranjeros, aunque hay algo huele muy bien en ti" Matsumoto que ya no entendía nada simplemente no respondió "Hueles a algo que a Emroy le encanta", quien era ese tal Emroy y que era lo que olía en el eran preguntas que se sumaban a su larga de incógnitas con las que estaba siendo bombardeado.

"¿Que le interesa a… Emroy de mí?" dijo con cierto temor, "Hueles a muerte, muchos han caído ante ti demostrando que eres un hábil guerrero y Emroy aprecio a aquellos que asesinan en un su honor".

La conversación ya había llegado a un punto en el que Matsumoto decidió permanecer totalmente a la defensiva "¿En su honor?"

"En honor a lo que él representa, La guerra" dijo emocionada

Mientras que él y sus hombres le miraban con cierto temor a la pequeña niña, Matsumoto pensó en un plan "Escoltamos a un grupo de aldeanos hasta itálica, pero vimos que estaba siendo asediada, quizás si regresemos a nuestro campamento podríamos seguir hablando de tu dios y porque le intereso" dijo con la esperanza de poder volver con los demás miembros de su grupo.

"Me encantaría pasar más tiempo con los guerreros que pueden hacerle frente al imperio" dijo emocionada.

El grupo volvió a montarse en los caballos que se habían recuperado del golpe anterior mientras que la niña gótica se montaba en el caballo Mastusmoto mientras se sujetaba a la espalda de este mismo, "¿Perdón?" pregunto tenso el japones.

La niña se apoyó sobre los hombros del japonés mientras se asomaba a un lado de el "¿Disculpa, puedo?", Matsumoto resignado asintió, lo mejor para el viendo las capacidades de niña que parecía indefensa era mantener una relación positiva.

El grupo cabalgo hasta el campamento en donde se encontraban los aldeanos los cuales al notar la presencia del grupo japonés que se había ido hacía ya varias horas salieron a recibirles, pero mayor fue el recibiendo que recibió la niña gotica "¡Apóstol Rory!" exclamaron emocionados todos.

Rápidamente Rory salto del caballo de Matsumoto juntándose con los niños con los cuales se relacionó rápidamente seguido de los adultos y ancianos, incluso Aldric y Cato bajaron a saludar, aunque Hodor y su hija prefirieron quedarse en el carromato.

Matsumoto y los japoneses esperaban que eso le mantuviera controlada después del susto que les había hecho pasar minutos atrás bajo la luz de luna.


24 de junio de 1890

2:00 AM

"Princesa nos atacan" grito un caballero ante Pina quien descansaba en la mansión Formal, ella se despertó sobresaltada y no tardo en llamar a Grey y a sus caballeros.

Rápidamente la defensa se rearmo, milicianos armados con armas de fuego sumados a los mercenarios y aventureros contratados formaron la línea frontal de la defensa.

A los pocos minutos estos ya estaban formados en los muros ya desgastados de la ciudad a la espera del ejercito desertor mientras que pequeños grupos de milicianos se posicionaban en las almenas o en las murallas remplazando a los arqueros y ballesteros que habían caído en combate.

La embestida del ejercito desertor fue brutal, aunque los mercenarios haciendo valer su precio aguantaron los muros por varias horas, aunque ambos bandos estaban armados con armas de fuego estas no tuvieron gran impacto de parte de los defensores quienes solo lograban acertar ante grandes grupos de personas.

Por su parte los atacantes quienes ya tenían algo de experiencia con estas debido a su batalla hacía ya dos meses en Alnus lograron apoyar desde lejos mientras las tropas especializadas en el cuerpo a cuerpo ganaban poco a poco más terreno.

El aporte de los caballeros de la princesa fue casi nulo ya que estos exceptuando a Grey no habían tenido experiencia en la batalla por lo que se retiraban continuamente cuando se encontraban en extremo peligro.

En una de aquellas ocasiones un soldado desertor se escabullo por un borde de la muralla encontrándose a los caballeros de la princesa y a esta misma retirándose, "Vais a morir aquí malditas basuras imperiales" grito el mientras apuntaba su rifle hacia la princesa, Grey reacciono rápidamente y se colocó enfrente del disparo recibiéndolo de lleno en el pecho.

El desertor rápidamente cargo con la bayoneta hacia la princesa gritando improperios, estaba tan cegado en asesinar a la posible heredera al trono que no noto que Grey aun adolorido logro levantarse y de un espadazo en su estómago le detuvo para después lanzarlo al vacío de una patada.

Piña rápidamente se acercó a su caballero guardaespaldas totalmente atónita "Estas bien Grey" le pregunto con gran preocupación.

El caballero agarrándose el pecho asintió "Mi armadura pudo aguantar el impacto, pero aun así el golpe es insoportable", con ayuda de los demás caballeros se empezaron a retirar hacia la mansión Formal "Su Alteza, lo mejor será retirarnos. Los muros caerán muy pronto" este mismo tosió un poco haciendo que los caballeros se preocuparan de que su mentor estuviera en tal estado "Lo mejor será aguantar en la mansión hasta que lleguen los refuerzos"

Tomando en cuenta la decisión de Grey, Piña y sus caballeros abandonaron la batalla dejando todo en manos de los mercenarios y las milicias.

Pasaron las horas y poco a poco las murallas fueron tomadas por los desertores, pero a costa de una gran cantidad de sangre, El sol se empezaba a asomar sobre el cielo iluminando los muros de la ciudad llenos de cadáveres, parecía que por fin los desertores se podrían vengar de las personas que le enviaron a la muerte.

Poco a poco el sonido de instrumentos musicales se empezó a escuchar en el horizonte, pronto ambos bandos no tardaron en reconocer que aquello era una canción, específicamente una de marcha aunque no era nada parecido a lo que tocaría el imperio, este sonido empezó a escucharse más con el pasar de los minutos hasta que a este sonido se le sumaron grandes pasos.

Pasos que no parecían ser de un animal o alguna criatura si no de un ejército marchando coordinadamente, ejercito que se empezó observar después de ver a la gran cantidad de soldados en uniformes azules marchando en grandes cuadros.

Ver aquellas dos cosas combinadas solo significaba una cosa, una cosa que le genero nervios incluso a la propia princesa, "El ejercito del otro mundo ha llegado" soltó en voz baja.


Pensaba en hacer que este capítulo fueran dos separados, pero al final decidí hacerlo en uno solo para sorpresa, el siguiente capítulo no necesita spoiler para saber de qué se tratara

Aunque la realidad es que estoy viendo que tendre que escribir capítulos mas largos porque con este se me hizo imposible hacerlo mas corto ya que muchas cosas quedan sin resolverse.

Alberto: Gracias bro

Kuro Tenshi Butai no Hon: Lo de los gremios fue un agregado mío más que nada basándome en parte en un mod de un juego que incorporaba un gremio de aventureros, pero más corrupto, aunque también le agregue elementos típicos isekai. Ya que es un mundo de fantasía porque no, aunque esto no será un Konosuba.

El tema del dinero intente basarme en el sistema romano, pero me fue un enredo total (o es que es que sigo dando pena en las matemáticas), así que tome el sistema griego además de leer algunas cosas del wiki (Pensé en leerme el manga otra vez, pero el tiempo no me da para ello además de que solo puedo escribir de noche).

En verdad tienes razón, aunque siempre habrá alguien que prefiera el dinero a aquellos artículos.

Lo del tema de los elfos era a que habían sido esclavizados para ser posteriormente vendidos, de ahí el resentimiento que tenía Hodor, aunque también parte de no releer el manga también me está pasando factura.

El dragón esta ya planeado cuando hará su aparición, algunas cosas y ordenes están cambiadas ya que no quería tampoco hacer un copypaste, tomo la inspiración de la obra, pero no hacer un copy paste en plan cambio personajes y ya.

La compañía Fucsia fue una idea que se me ocurrió y decidí incluirles, viendo como estoy teniendo que sacar ahora capítulos de casi 5k para poder desarrollar la trama y las subtramas adyacentes quizás tenga que escribir capítulos aún más largos.

El tema de los bandidos es debido a que después de la batalla de Alnus contra los reinos vasallos en la obra original, los sobrevivientes de esa batalla se volvieron desertores

En el momento que había partido la compañía aún no.

Lo de las monedas sigue siendo muy XD, lo único por decirlo asi "canon" en el fic es lo de los valores imperiales, las conversiones esas las hice y las puse a lo yolo (creo que al final lo terminare borrando o lo dejare así por los loles)

Lo de dejarlos marcharse fue porque la verdad no quiero que sea un fic de darse de palos porque si, si se puede evitar un conflicto es lo mejor.

APM 1984: Es más o menos lo que quería plantear con lo que quería plantear con los aventureros, Itálica no quiero hacer un copy paste de

Llega el grupo del prota

Hola soy la princesa por favor ayúdanos

Nosotros somos buenos/ te ayudamos a defender, aunque estemos en guerra

El grupo del prota se quedas defendiendo tal punto que nadie ataca al final y remontan la batalla gracias a que el grupo del prota y la semidiosa overpower que es amiga/ está enamorada de él y a las finales llega el ejército de la nación de la tierra para rematar

Me gustaría personalmente romper con esa mecánica preestablecida y con otras que ya estan.

Guest: ¿Si habrá eventos como la masacre de Nankin en la historia? Si, aunque no me volveré extremadamente morboso pero negar eventos así sería una gran mentira incluso si estos son a pequeña escala. Es una guerra y en especial en la época pasaba y no poco.

Aunque ya existía la convención de Ginebra, esta solo aplicaba para potencias europeas y estas ni siquiera la acataban al 100%

La opinión de sobre los demi-humanos se verá en los siguientes capítulos ya que los elfos no son considerados por lo general demi-humanos