Nuevamente perdón por el mega retraso. Esta vez el tabajo me absorbió más de la cuenta, pero por un tiempo no me preocuparé al respecto. Aquí estoy más libre para continuar la historia, perdón otra vez. No crean que abandonaré, sólo me retraso, pero no lo dejaré a medias, lo continuaré y le daré un final como debe ser.

YafatiShirel ¡Hola! Gracias por entenderme. Tsubaki fue un personaje muy importante en la serie, no podía quedarse sin participar en esta mundo alterno :D Jejeje, los antagonistas tienen que hacer acto de presencia también, sino, todo sería color de rosa y creo que a todas nos empalagaría demasiado. Qué mal que la influenza llegará a tu país, ojalá que no los pongan en cuarentena, tengo un amigo que vive en Argentina y apenas hace rato me dijo que ya los pusieron en cuarentena a ellos. Me alegra que fuera de tu agrado el capi, pronto estaré más libre y así podré traerles la extensión acostumbrada. Mil gracias por tu apoyo amiga!!!

AllySan ¡Qué tal! La política apesta, pero ¿qué se le va a hacer? No podemos vivir sin ella. Tsubaki tiene que hacer lo suyo, este capítulo verás cuáles son sus planes. La psicóloga, bueno, yo la comprendo, si yo tuviera la más mínima oportunidad de coquetear con Sesshoumaru no lo dudaría un instante. Y bueno, Inuyasha pues aunque le he cambiado algo la personalidad, pues en realidad es su hermano el que siempre lo molesta aunque a él no le importa la gran cosa, pues tenía que tener su participación. Gracias por tu comprensión y muchísimas gracias más por seguir apoyándome!!!

Alba ¿Cómo estás? La pareja en efecto, tiene muchas cosas qué enfrentar, sólo que la cosa se complica cada vez más, ya que com bien dices, Naraku e Inuyasha se aliaron y eso sólo les traerá más dificultadse. Kagome... no te diré nada de lo que ella tiene qué hacer, pero en este capítulo se verá un avance. Con respecto a la psicóloga, pues... jejeje, como digo, la comprendo... yo haría lo mismo xD Mil gracias amiga!!!!!!

CONEJA Sí, yo tenía que sacarle provecho a la situación que vive el país para hablar de lo que pienso que hacen a nuestras espaldas los políticos. Que no me vengan con cuentos, ¿para qué nos quieren tener encerrados en nuestras casas? Ahh, Inuyasha aquí está jugando una especie de papel como la que jugó al inicio en la serie Sesshoumaru, como hay un capi donde Naraku y Sesshoumaru se unen para destruir a Inuyasha, ¿por qué no hacer un capi donde Inuyasha y Naraku se unan para destruir a Sesshoumaru? Nomás es un desliz, jijijii. Muchísimas gracias por tu apoyo!!!!

Vampire star ¡Qué tal amiga! Bueno, hay que entender a esa psicóloga, ¿quién podría resistirse de darle una mordida a ese pan que está tan bueno? Ejem, bueno, yo nomás digo, ejem. Me alegra que te siga gustando la historia, trato de que no sea la trama trillada de siempre. Perdón por lo de Inu, pronto se verá más de él en los siguientes capítulos y espero que no te siga incomodando :D En la relación de Kagome y Sesshoumaru pronto habrá algo realmente inusual, no te diré qué para no echar a perder a sorpresa, nomás espéralo tantito. Mil gracias por tu apoyo!!!!!!!!

Les reitero mis disculpas y les agradezco mucho que sean comprensivas y que me sigan brindando su apoyo. Bueno, ahora sí, aquí el capítulo, espero lo disfruten.

Capítulo 13. La realidad supera a la ficción.

-Uno de los más grandes problemas a los que se enfrenta nuestra sociedad es la inseguridad. Tema que sin lugar a dudas estará en las agendas de nuestros candidatos aquí presentes -Tsubaki entra de lleno en lo que ella quiere tratar.

-¿Qué significa esto? Se suponía que el primer tema a debatir sería la economía, la inseguridad ni siquiera figuraba para el día de hoy -Sesshoumaru rechina los dientes y aprieta fuerte los puños.

-No te preocupes cariño, supongo que la razón de que hayan cambiado a la moderadora del debate es para darle ventaja a uno de los candidatos en específico: Pero aunque haya cambiado la agenda a tratar, se ha metido ella sola en camisa de once varas, la seguridad es justamente tu punto fuerte y aquí estoy yo para apoyarte -Kagome se está comunicando con Sesshoumaru a través de un audífono especial situado detrás del oído de Sesshoumaru. Todos los candidatos tienen un dispositivo parecido, pero un poco más grande que les poveyó la estación de televisión, para avisarles de cortes comerciales y cosas por el estilo, pero sólo Sesshoumaru tiene ese dispositivo especial que le permite comunicarse con Kagome. Esto es posible gracias a que Sesshoumaru tiene un oído especialmente agudo.

-El tema principal de este debate debería ser la economía -se deja escuchar la voz del candidato tricolor.

-¿Sugirie entonces que el dinero está por encima del bienestar del pueblo? -Tsubaki ni siquiera lo deja terminar de hablar.

Se dejan escuchar los murmullos en la audiencia.

-Si en algo estamos de acuerdo todos los ciudadanos mexicanos es que para que pueda haber una economía próspera, la prioridad debe ser la seguridad. ¿Cómo puede alguien salir a trabajar tranquilamente si los asaltos a transeúntes a mano armada están a la orden del día? -Tsubaki continúa su discurso, pareciera como si fuera moralmente superior a cualquiera de los candidatos.

Nuevamente se dejan escuchar los murmullos entre el público, esta vez dándole la razón a la moderadora.

-Sin lugar a dudas mi partido reconoce la importancia de la seguridad pública, la cual figura como nuestra prioridad -el candidato del partido del sol azteca alza de inmediato la voz y se impone ante la audiencia.

-¿Nos diría entonces en qué consiste su plan para acabar con la inseguridad en el país de una vez por todas? -Tsubaki lo interpela sin darle tiempo a pensar en continuar con su discurso.

-Por supuesto que tenemos un plan para combatir la inseguridad -empieza a decir titubeante- el cual consta de tres fases. Primeramente, dignificar al cuerpo de policías aumentando sus salarios, capacitándolos y además, también, deshaciéndonos de los malos elementos...

-Pero eso no es nada nuevo, es de hecho lo que se hizo en la Secretaría de Seguridad Pública, cuando Sesshoumaru estuvo a su cargo, ¿me equivoco? -Tusbaki interrumpe al candidato del sol azteca e interpela al candidato del blanquiazul sin darle tiempo a nada.

-¡Esa zorra! -Kagome de inmediato toma el micrófono para hablarle a Sesshoumaru- Con eso quiere decir que nada de lo que hiciste dio resultados, di lo de la Reina de la Heroína y lo del decomiso más grande de droga en toda la historia del país.

Sesshoumaru responde tal y como le indica Kagome, pero Tsubaki sonríe mientras él habla, pareciera como si un aura maligna la rodease.

-Pero lo del arresto a la Reina de la Heroína, ¿no fue sólo un invento de su administración? Nosotros los ciudadanos nunca presenciamos el acto, la prensa no tuvo nunca acceso a la celda y ni siquiera pudimos filmar el funeral. ¿Cómo podríamos estar seguros de que no fue sólo uno más de los trucos de la policía para hacer creer a los ciudadanos que hacían su trabajo cuando en realidad, quizá se la pasaban divirtiéndose? -la sonrisa no desaparece del rostro de Tsubaki.

-Maldición, sabe que no podemos revelar la verdadera identidad de la Reina de la Heroína. Pero esa expresión... ella ya sabía qué contestarte antes de que terminaras de hablar, ¡no puede ser! -Kagome súbitamente reacciona dando un manotazo en el escritorio- Nuestro micrófono está intervenido, claro, Bankotsu, ¿eres tú verdad?

Sólo hay silencio, nadie responde. Mientras tanto, Tsubaki le ha dado la palabra a una joven del público para que cuestione a los candidatos sobre el tema.

-Mi nombre es Yuka, hace menos de un mes, el camión en el que viajo a diario para ir a mi trabajo fue asaltado por dos sujetos que iban armados. No sólo nos quitaron el dinero, a mí -la joven se queda trabada al llegar a este punto, no puede continuar.

-¿Qué harás ahora que tu dulce mujercita no puede decirte qué responder? -Sesshoumaru escucha la voz de Tsubaki a través del auricular por el cual se supone que sólo él y Kagome hablarían.

-¿Qué te hace pensar que dependo de Kagome? Estúpida mujerzuela -Sesshoumaru susurra estas palabras, pero sus ojos se tornan rojos. Si desde hace un rato parecía que a Tsubaki la rodeaba un aura maligna, a Sesshoumaru ahora le rodea un aura verdaderamente demoníaca, el aire empieza a circular con fuerza en el estudio de televisión y las luces comienzan a parpadear hasta que ocurre un apagón.

-No puedo respirar -dice débilmente Tsubaki, quien sentía como si una mano con unas afiladas uñas fuera a desgarrarle la garganta, la inmensa oscuridad no le permite ver nada, sus ojos en vano tratan de vislumbrar al atacante.

-Si valoras en algo tu mísera vida, dejarás de atacarme con esas preguntas -la voz grave de Sesshoumaru, aunque muy bajita, retumba en el tímpano de Tsubaki, quien trata de detener su mano sujetándole de la muñeca.

-No puedes matarme aquí -responde con la voz entrecortada, apenas si es un susurro.

-¿Quién dice que no? -Sesshoumaru aprieta más.

-Está bien, tú ganas -termina diciendo Tsubaki, quien respira agitadamente al sentirse libre de la mano que la aprisionaba.

Las luces se prenden casi en seguida, Tsubaki está de rodillas en el suelo recuperando el aliento, voltea al lugar donde se encuentra Sesshoumaru, quien empieza a responder con el semblante serio a la pregunta que la moderadora le hiciera.

Se anuncia que hubo una falla en el sistema eléctrico de la televisora y que por ello se había interrumpido la transmisión. El resto del debate transcurre sin incidentes, Tsubaki no vuelve a atacar a Sesshoumaru. Como al final el tema fue la seguridad pública y nadie pudo rebatirle sus logros, la opinión que el pueblo tiene sobre él crece en niveles nunca antes vistos. Una encuesta de salida después del debate arroja resultados sin precedentes: Sesshoumaru se despega por mucho de su rival más cercano, el candidato del tricolor, por más de 30 puntos porcentuales.

Como en todo el debate Sesshoumaru no volvió a escuchar la voz de Kagome por el auricular, va directo a la cabina donde ella debía estar monitoreando. Escucha un par de voces, una de ellas es la de Kagome, pero la otra lo desconcierta.

-¿Por qué trabajas para Naraku? Sólo te está manipulando, te utiliza a su antojo -Kagome está de pie y parece suplicar más que exigir.

-¿Y eso qué tiene? -se deja escuchar la respuesta de un hombre joven.

-¿Cómo que qué tiene? ¿Eres consciente de que te está utilizando y aun así sigues trabajando para él? -lo mira fijamente a los ojos.

-Alguien tan idealista como tú nunca lo podrá comprender, pero en este mundo, Kagome, no todo es blanco o negro. Hay que actuar acorde con los intereses propios -responde el hombre con voz seca.

-No te entiendo Bankotsu, tú no eras así. Yo recuerdo cuando estudiábamos juntos en la Facultad, ambos creíamos que la búsqueda del conocimiento era lo máximo, nuestra razón de existir. ¿Por qué cambiaron tus intereses? ¿Qué es lo que buscas ahora? ¿Poder? Si es eso, Naraku no te lo puede dar, él siempre estará por encima de ti -Kagome baja el rostro y mira fijamente un punto en el suelo.

-¡Te equivocas! -Bankotsu la interrumpe- Si bien es cierto que en este momento él está en la cima, las circunstancias no siempre serán iguales y, si yo estoy ahí, cerca, esperando mi momento, puedo llegar a quedar en su lugar. Sin importar lo que tenga que hacer para conseguirlo -remata en voz baja.

-¿Quieres decir que acabarías con su vida? -Kagome se interrumpe a sí misma- Comprendo, ya no eres el dulce chico que conocí antes -Kagome levanta la mirada y camina a paso lento hacia Bankotsu- aun así, quisiera pensar que no todo en ti está perdido. Yo... te pido que... si la promesa que me hiciste en el lago aquella vez era algo verdadero, algo que salió de tu corazón... que no sigas interfiriendo en la carrera de Sesshoumaru, por favor -ella pasa su mano delicadamente por la mejilla de él.

-¿Y si sigo interviniendo qué? -responde inmutable.

-No saldrás vivo -Sesshoumaru irrumpe en la habitación y se interpone entre ambos. Como es más alto que Bankotsu, lo mira hacia abajo y con un aire de superioridad.

-¿A quién crees que le haces esas amenzas? Alguien que volvió a la vida después de la muerte no tiene nada qué perder -Bankotsu le da la espalda y hace un ademán con la mano como diciendo que perder la vida es una nimiedad, sale caminando lentamente de la estancia.

Kagome mira fijamente a Bankotsu, no comprende nada de lo que acaba de decir. En ese momento suena su celular, mira la pantalla.

-Dime Izumo, más te vale que sea algo importante, porque ya sabes que no estoy en servicio -Kagome titubea al contestar el móvil, Sesshoumaru le había amenazado con respecto a su puesto.

-Créame que lo es jefa, es de suma importancia para la candidatura del Señor Sesshoumaru. Acabamos de encontrar rastros de opio, heroína, efedrina y demás linduras en los hangares donde arribaron los aviones con ayuda humanitaria para el país. No sabía a quién reportar eso, si hacer como que no encontramos nada o -Izumo no continúa, espera la respuesta de Kagome.

-En los hangares -Kagome hace una pausa prolongada- dime Izumo, ¿sólo en los hangares donde arribaron los aviones encontraron droga o también en puertos y carreteras?

-También en esos lugares.

Kagome voltea a mirar a Sesshoumaru, los dos comprenden de golpe la situación. Naraku montó todo una alarma sanitaria para que la población estuviera encerrada y así poder introducir y tansportar droga libremente por todo el territorio nacional.

-De momento no digas nada Izumo, sólo mándame los pormenores vía correo electrónico, no, espera -se interrumpe a sí misma de inmediato- mejor mándamelos con alguien de confianza. A partir de hoy sólo usaremos las líneas seguras y el tránsito electrónico está prohibido.

-Entendido, jefa -Izumo corta la llamada.

En unos cuantos minutos llega Hitten con el informe de Izumo.

-¿Cómo es que llegaste tan rápido? ¡Eso es imposible! -Kagome se queda boquiabierta al ver a su subordinado frente a sí.

Sesshoumaru intercambia una mirada rápida con el oficial del Departamento de Homicidios y éste se va sin responder a su jefa.

-¡Oye! ¡Hitten! Te estoy hablando -Kagome iba a salir tras él, pero su mano es retenida por Sesshoumaru.

-Tenemos cosas más importantes qué hacer ahora.

-Pero, es que quiero saber cómo le hizo para traer los documentos, ¿no te sorprende a ti?

-Me interesa más en todo caso saber qué clase de relación sostuviste con Bankotsu, pero eso me lo dirás después de que averigüemos el modus operandi de Naraku. No puedo dejar que crezca su red personal de narcotráfico.

Kagome iba a contestarle desafiante que no le convenía que Naraku creciera por su cuenta, que por supuesto a él le convenía que la red de narcotráfico siguiera sin cambios, dado que la heredaría, pero el tema de Bankotsu le hizo callar. Ambos se enfocaron a tratar de descubrir quiénes eran los proveedores y el destino de los embarques de droga introducidos masivamente al país. Ambos se van a a trabajar al penthouse de Sesshoumaru.

-Opio chino y de estos proveedores. Tratar con demonios de tales tallas sólo una persona en México podría hacerlo, Inuyasha -dice Sesshoumaru después de largas horas y de haber activado la red de información del Departamento de Homicidios.

-¿Inuyasha? ¿Y por qué precisamente él? -Kagome pregunta incrédula.

-Inuyasha no es el pacífico científico que tú piensas, ésa es sólo una máscara que ha estado utilizando, tiene un pasado bastante turbulento. Ahora que se ha metido abiertamente en mi territorio significa que ha llegado el momento de ajustar cuentas con él de una vez por todas -Sesshoumaru se pone de pie y se dirige a la puerta.

-¡Oye, son las dos de la mañana! ¿No puedes esperar al menos a que sean horas hábiles para pelearte con tu hermano? -Kagome trata de persuadirlo pero al ver que no se detiene va corriendo tras él.

Sesshoumaru parece que iba a salir a la parte abierta del penthouse, pero al ver a Kagome tras de él, toma el elevador y van hacia su auto.

-¿Ves cómo no es buena idea ajustar cuentas a estas horas? ¡Hasta parece como si hubieras pensado en salir volando! -Kagome ríe- Regremos a dormir un rato mejor.

-Si tú quieres dormir puedes hacerlo, yo no te estoy obligando a que vengas conmigo -responde seco mientras conduce.

-Qué genio, te diría que te cases, pero ya estamos casados -se ríe ella sola nuevamente-. Ya quita esa cara. Oye, este no es el camino para la casa de Inuyasha, ¿a dónde vamos? -pregunta inquieta al notar que toman rumbo hacia las afueras de la ciudad.

-¿Tú cómo sabes dónde vive Inuyasha? ¿Se veían en su casa a espaldas de su esposa? -con la ceja izquierda arqueada y una sonrisa burlona- No pensé que disfrutaras siendo ese tipo de persona.

-Nada de eso -se pone roja- simplemente investigué dónde vivía antes de que empezáramos a salir -confiesa en voz muy baja y esquivando su mirada.

-Vaya, la fase tierna de la dura jefa del Departamento de Homicidios, cada vez me sorprendes más. Yo pensé que joven sólo te preocupabas por estudiar -su mirada está fija en el camino.

-No me molestes, además ni que estuviera tan vieja, tú eres más grande que yo. Bueno, ya en serio, ¿a dónde vamos? -todavía un poco roja.

-Dije que ajustaría cuentas con Inuyasha y a eso vamos -su postura es totalmente rígida, no aparta la vista del camino, la ventanilla está ligeramente abierta.

-Pero, pareciera que sabes bien a dónde dirigirte, ¿cómo es posible que sepas dónde está tu hermano?

-Puedo olerlo.

-Déjate de bromas, ahora me vas a salir con que la sangre llama, ¿no? -en eso sienten como si el auto hubiese quedado atascado. Acababan de tomar una desviación de la carretera federal y estaban en un camino de terracería.

Sesshoumaru intenta sacar el auto, pero sus esfuezos son en vano. Después de unos minutos desesperantes, salen del auto y pronto las luces del auto dejan de iluminar el camino. Kagome no ve nada, se tropieza con algo y está a punto de caer, pero Sesshoumaru la toma por la cintura y evita que caiga.

-No se ve nada, ¿estás seguro que Inuyasha se encuentra en un lugar así? -la respiración de Kagome se torna agitada.

-Si quieres espera en el auto, es lo mejor para ti -Sesshoumaru la ayuda a recuperar el equilibrio pero su tono de voz es siempre áspero.

-Ya te dije que quiero estar contigo, iré a dónde tú vayas -responde tratando de recuperarse a sí misma.

-¿Quieres cerciorarte de que no lo mate? -le dice mirándola por encima del hombro y acelera el paso.

Kagome se queda helada ante la mirada de Sesshoumaru, no atina a responder nada y a duras penas puede seguirle el paso. Atraviesan un tramo de bosque y salen a lo que parece un campo de cultivo, en medio de él se localiza una cabaña, Sesshoumaru se dirige ahí sin titubear y acelera aún más su paso. Kagome, a pesar de que va casi corriendo no logra ir a la par suya, sólo alcanza a ver cómo entra en la cabaña.

El exterior de la cabaña luce desgastado, la puerta apenas si estaba cerrada, pero con un sólo empujón se abre, como si se tratara de una cerradura muy vieja. El interior no luce mejor, los pocos muebles que hay están deteriorados y llenos de polvo. En un rincón apenas iluminado por la tenue luz de luna que entra por la ventana, se vislumbra un hombre atado y amordazado.

-Tan inútil como siempre -dice Sesshoumaru mientras avanza, un enorme sello empieza a brillar en el piso.

Una fuerte corriente se levanta con cada paso que da, el sello brilla con más fuerza. Los ojos de Sesshoumaru se tornan rojos al tiempo que sus uñas se alargan, una luz verde despiden y con ella corta las ataduras que aprisionan al individuo. En ese momento parece como si la fuerza con la que brillaba el sello en el piso de la cabaña se hubiese extinguido, como si hubiese sucumbido ante la presencia de Sesshoumaru.

-No necesitaba tu ayuda -la voz de Inuyasha resuena con fuerza y al mismo tiempo sus ojos también se tornan rojos y sus uñas también se alargan, unas orejas de perro se asoman en su cabeza.

-¿Qué es todo esto? -pregunta Kagome atónita, se deja caer de rodillas en el piso, con los ojos desmesuradamente abiertos, contempla en las penumbras las siluetas de Sesshoumaru e Inuyasha.