-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-Duele tanto tu partida.. .-.-..-.-.--.-.-..-.-.-.-..-.-.-….-…-.-.-.-.-..-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-..-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Porque el amor, según he oído decir, unas veces vuela y otras anda; con éste corre, y con aquel va despacio; a unos entibia y a otros abrasa: a unos hiere y a otros mata.
Cervantes
TOOM
"Hugh!!!"
Caigo arrodillado al suelo, veo como la tierra suelta se humedece de un color carmesí, es mi sangre, por fin me a liberado del agarre, siento mis brazos y espalda arder ante las quemaduras producidas, en el pecho se a formado una daga con heridas abiertas que no producen mas que un maldito escozor insoportable, intento levantarme, la pelea apenas va empezando.
"No te levantes Sesshoumaru"
Escucho que me dice Ignis mientras se acerca
"¿qué?"
"Si te levantas, lo entenderé como un claro reto a muerte y ésta vez no seré condescendiente contigo Lord"
Entrecierro los ojos molesto, ¿como se atreve?!!... como se atreve el muy maldito a insinuarme muerte, -barias gotas de sangre caen al suelo-… lo voy a hacer pedazos, lo voy a… -se empieza a levantar con lentitud mientras su garra derecha se empieza a bañar en el veneno florecerte- …. Lo voy a matar, no permitiré que venga a querer quitarme lo que es mío, no me importa lo que suceda, pagara por cada maldita quemadura que ha provocado en mi cuerpo… -se levanta con firmeza, su cuerpo sangraba, pero sus ojos detonaban una frialdad y un odio aterrador-
"Me importa un reverendo bledo lo que tu entiendas o dejes de entender… -desenfunda su espada- …. Espíritu de fuego, eres una amenaza para este mundo, aquí no cabemos ni tu ni yo juntos, morirás por tus estupideces"
Noto como sus ojos color vino brillan en sorpresa, para después mostrar una sonrisa burlona, descarada, desquiciante.
"jajaja…. Por favor Lord, no seas estúpido y entrégame de una buena vez tus tierras, no quiero más que eso, ni siquiera tu vida me interesa tener, en realidad me causas una total y absoluta indiferencia, tu, tus protegidas, tus sirvientes, todo lo que te conforma como Lord me resulta aburrido…. –alza un brazo y muestra las tierras que son iluminadas de púrpura por la luna- ….. solo quiero quitar barreras estúpidas marcadas por ustedes Lords idiotas y formar un nuevo reino, uno enorme, basto, unido, fuerte, que exista en paz, pienso darle su territorio a cada raza y que coexistan en armonía, cosa que ustedes patéticos seres no han logrado en siglos… -le mira penetrante- … cosa que no has logrado tu, Lord estúpido"
Abro los ojos en sorpresa al notar como ha desaparecido de su lugar, un escalofrío me recorre la espalda, volteo con rapidez y ahí esta, parado tras de mí, sus ojos vino se miran determinados, frío, esta dispuesto a matarme, me giro y con urgencia atravieso en el camino de su garra hacia mi corazón a Toukijin usando de escudo la hoja de mi espada, siento el golpe de la fría arma contra mi pecho, pero logro detenerlo, escucho la espada crujir en un quejido de advertencia que me indica que se ha partido a la mitad por la tremenda fuerza del youkai de fuego.
Me alejo de inmediato una distancia prudencial al notar como mi única arma de utilidad ha sido hecha añicos de un solo golpe, en mi pecho sigue esa espantosa herida formado momentos antes por Ignis, quedara una cicatriz horrible de seguro, no será nada que colmillo sagrado no pueda curar… -busca su espada pero se sorprende al verla en manos de Ignis- …. Ese mal nacido, no me di cuenta en que momento la tomo, veo su mano derecha, está sangrando, el golpe que le dio a Toukijin para destruirla le ha dejado la mano dañada.
"Vaya, vaya…. –tomaba el arma con su mano lastimada- …. Interesante arma, ¿Qué hace alguien como tú, con un artefacto como este?... –le mira burlón- .. dudo que seas del tipo de youkai bondadoso… a menos que la uses para beneficios personales"
"Eso es algo que no te importa maldito… esa arma no sirve"
"Entonces…. –la observa durante unos segundos, para después, asombrosamente de la nada, la hoja de colmillo sagrado se va fundiendo y destruyendo en un color rojizo, Ignis la estaba deshaciendo con puro calor- ….. no creo que te importe el no tenerla, el que tu tengas esta arma que no te deje morir, resulta una desventaja para mi…. –arroja la espada destruida a un lado- … cuando te hice esa herida en tu pecho era para que murieras, y esa estúpida espada no me lo permitió supe que debía apartarla de tu lado si quiero lograr mi objetivo"
No puedo creer lo que veo, ese … ese….. GRRRR!!!!...
De nueva cuenta lo tengo frente a mí, interpongo los brazos para bloquear un golpe que venía directo a mi rostro, en cambio me agacho y enredo mis pies entre los de él, Ignis esta por caer al suelo pero se detiene con las manos y usa sus pies para intentar golpearme el abdomen pues yo ya me había levantado para cuando el caía, bloqueo de nueva cuenta sus patadas con mis manos y hago aparecer mi látigo de veneno, le lanzo barios latigazos los que para mi maldita suerte él esquiva en el suelo y de un salto se coloca de pie para empezar de nuevo.
"Maldito desgraciado…. "
"ho.. vamos Lord, solo era un arma "inservible" según tu parecer"
"Eso es algo que a ti no te debe de importar!!!"
Le doy un fuerte puñetazo al rostro, esta vez el idiota no lo pudo esquivar, así como yo tampoco pude esquivar de su parte el mismo golpe, ambos escupimos sangre, yo ya me empiezo a cansar, el dolor psicológico al que me sometió fue agotador y él en cambio se muestra solo un poco agitado.
Noto como el maldito limpia la sangre de sus labios y una sonrisa se planta en su rostro… que demonios es lo que le resulta tan divertido?!!!... –abre los ojos a mas no poder y cae arrodillado al suelo para vomitar sangre- …. De nuevo mis extremidades se pusieron frías como hielo y ese ardor espantoso en mi pecho me… me duele tanto que hasta me cuesta respirar, la sangre derramada mancha el suelo, me llevo una mano a la boca mientras con la otra me detengo en la superficie, mi cabello blanquecino resbala por mis hombros…. Que demonios es esto?... solo fue un maldito golpe en el mentón como es posible que me haga vomitar tanta sangre!!...
"Asustado?... resígnate Sesshoumaru, lo que te esta dañando no son mis golpes, sino mi poder espiritual, por mas que bloquees mis golpes directos, por más que los evadas, no puedes esquivar el poder de mi espíritu, todo este tiempo te he estado licuando las entrañas y tu con tu arrogancia no lo has notado…. –se empieza a acercar- …. Ya me canse de jugar y en vista de que no te hago entrar en razón, entonces formare una bonita estatua de carbón contigo"
Ante ese ultimo comentario la piel se me eriza, intento moverme pero en efecto, siento mi interior doler con desmesura, como si ante el menor movimiento de mi parte me fuese a partir a la mitad y mis entrañas se fueran a regar por el lugar, aprieto los dientes con fuerza y sierro los ojos, ni siquiera el respirar calma el pesar, al contrario, al inflar el pecho es como si respirara alfileres…. veo como ese idiota se acerca y en efecto, pongo atención y como el lo describió, noto como su poder me esta destruyendo con espantosa lentitud…
.-.-.-..-.-.-.-..-.-..-.-..-..-.-..-.-..-.-..-.-..-.-.
Trago saliva estresada, Miroku y yo hemos mirado cada detalle de la espantosa pelea frente a nosotros, Sesshoumaru se ve severamente dañado, todo ha pasado tan rápido, es impresionante ver como Ignis solo con unos cuantos golpes y un poco de liberación de su poder tiene a Sesshoumaru totalmente agotado, a pesar de que estamos a una distancia bastante apartada de la pelea aún así se puede sentir el tremendo poder que emana espíritu de fuego, pues se siente la piel arder en calor y a la vez la espalda quemar en frío, es una sensación de alerta y miedo que aunque jamás e dejado de sentir en cada palea, en ésta ocasión la experimento con una intensidad asombrosa.
Volteo para ver a Miroku y él al igual que yo se encuentra igual de asombrado, puedo ver como sus ojos azules oscuro están clavados en la pelea, de seguro por su mente pasa lo mismo que en la mía, si intervenimos solo estorbaremos, pero…. Giro mi rostro a la lucha y veo lo que jamás imagine que lograría a ver en mi vida –los ojos castaños de la exterminadora se abren de par en par mostrando miedo y sorpresa- …. Ese…. Ese… es el poder de espíritu de fuego?... –se lleva la mano a la boca- por inercia intento dar un paso al frente para ir a ayudar a Sesshoumaru, pues a pesar de que no es precisamente un "amigo" no puedo permitir que sea sometido a semejante tortura y no hacer nada, puedo ver como un aura rojiza verdaderamente intensa, antigua y enorme rodea tanto a Sesshoumaru como a Ignis, esa aura es la que en verdad está matando al hermano de Inuyasha…. No se como es que logro ver esto, no se porque de pronto empecé a verlo, pero…pero lo hago, -sus ojos destellaban en colores rojizos ante el reflejo del chakra de espíritu de fuego- ….
Mi cuerpo cobra vida propia y empieza a caminar en dirección de Sesshoumaru, no es posible que Ignis le esté lacerando las entrañas de esa manera!!... es una manera cruel de matarle, esta siendo demasiado cruel al matarle tan lentamente, puedo ver como el espíritu, el poder se convierten en púas largas, filosas, casi invisibles que traspasan con lentitud y a la vez con rapidez el cuerpo de Sesshoumaru, una y otra vez.
A pesar de la oscuridad y de que la luna púrpura esta siendo oculta tras nubes rojizas, se puede ver con detalle cada movimiento de ellos dos, cada gesto que sus rostros realizan en demostración ya sea de dolor o de enfado, un viento escalofriante empieza a mover ambas melenas, es como si anunciara la muerte de alguien y creo saber la muerte de quien es.
"Miroku hay que hacer algo no podemos… -al dar dos pasos al frente se detiene en seco y voltea atrás- …. Que sucede?"
Miroku me esta deteniendo de la muñeca, le miro esperando su respuesta pero él no hace más que mirar con insistencia hacia la puerta principal del castillo yo jiro mi mirar hacia ese lugar para darme cuenta que ahí se encuentra parada a quien esperamos…
"Numat.."
.-..-.-.-.-..-.-.-..-.-.-..-.-..-.-.-..-.-..-.-..-.-..-.-..-.-.-..-.-.
Desde hace unos momentos estoy parada aquí, sintiéndome atrapada en mi propio cuerpo, Mariko ha tomado control de mi y por mas que exijo me libere no es así, la muy testaruda no me deja avanzar, quiere que parta lejos, quiere que me retire pero yo no quiero…. Siento morir al buscar con la mirada a Kano y no verle por ningún lado, acaso ya lucho contra Ignis?... porque no se ve?... intento moverme pero no puedo!!.. no puedo!!.. MARIKO MALADIA DESGRACIADA!! SI LO MATAN, SI LO MATAN JURO QUE TE HARE LA EXISTENCIA MISERABLE!!
"No te sulfures Numat, sabes muy bien lo que pasara, el que yo te este deteniendo es solo para que no cometas una tontería"
Ho si!!.. ahora resulta que eres mi salvadora!!... no digas estupideces Mariko, entiendo que hayas sufrido, entiendo perfectamente que quieras hacer feliz a Ignis pero no te voy a permitir que sea a costa de MI vida y de MI esposo, vete por donde llegaste maldita egoísta que no te permitiré destruir mi vida ni mi matrimonio!!
"No es mi intención destruir nada Numat, aunque yo no hubiese despertado, aunque yo no estuviese aquí ahora, las cosas pasarían exactamente igual, el destino lo ha …."
TU!! …. Y tu maldito destino se pueden ir al demonio… yo no creo que en el destino, nunca lo he hecho y no voy a empezar a creer ahora, mucho menos cuando ese destino que vienes predicando augura un futuro miserable tanto para Kano como para mi… deja de controlarme, largo, no te quiero en mi mente ni en mi vida, aléjate y déjame en paz!!
Guarda silencio, la maldita desgraciada guarda silencio!! Y en cambio obliga a mi cuerpo a dar la vuelta para partir, NO!!! Detente!!... MARIKO DETENTEEE!!!!!
Que no entiendes que debo evitar esta pelea?.. debo sellar a Ignis… debo…. Debo proteger a mi esposo…. Debo proteger a KANO!!
-.-.-..-.-.-.-..-.-.-..-.-.-.-.-
Hemos caminado hacia Señorita Numat, Sango me toma de la mano indicándome con esto que debemos de partir con ella justo como lo pidió Kano, en éste momento Numat le da la espalda a la pelea, parece que se dispone a partir, pero se mira indecisa, si lo vamos a hacer, si nos vamos a ir tenemos que hacerlo ahora, pues este lugar es peligroso, aún a pesar de la distancia, se puede sentir el terrible calor que expide la pelea contra Ignis.
"Numat… que bueno que te,,…"
Sango se queda callada al instante de que la hechicera voltea a vernos… es una imagen tan extrañamente bella y a la vez ajena, sus ojos… sus ojos se pueden ver de un color verde intenso, en realidad… ella no parece ser Numat, se que suena ridículo, pero esta mujer frente a nosotros, no se parece en nada a Numat, más su esencia es la misma… no sabría como explicarlo, ella ahora nos mira a Sango y a mi fijamente, en sus mirar se puede ver determinación, madurez, y un poco de enojo, sus cabellos sueltos le dan un aire entre enternecedor y salvaje…
"Qué sucede Numat?... tenemos que partir… te sucede algo?"
Insiste Sango, al parecer no se ha percatado de los sutiles pero alterantes cambios de la hechicera, Numat permanece inmóvil y mira el castillo para dejar ver un rostro pensativo, no dice nada, yo solo doy un paso al frente y tomo del hombro a la hechicera, la obligo a verme al rostro, sus ojos siguen igual, verdes, intensos, brillantes.
"Qué sucede?... responde, sabes a que es a lo que me refiero"
Una ráfaga de viento caliente mueve su cabello escondiendo la mitad de su rostro dejándome ver solo una pequeña sonrisa de su parte, ella levanta su mano y se lleva el rebelde cabello tras su oreja.
"Tu… debes de ser el monje Miroku"
Sango no termina de entender pues su rostro se ve confuso, pero aún así guarda silencio y sigue escuchando
"Si, así es… y tu eres?"
La mujer se da la vuelta y extiende los brazos mostrándose a si misma, parece la misma Numat, con su elegante traje de hechicera, sus decoraciones doradas, sus brazos vendados hasta los codos, su cabello suelto meciéndose con las rafas de aire que dejan llegar y algo peculiar que no había notado, en su mano trae nada mas ni nada menos que el callado de Kano.
"Mariko"
Sango por fin entiende lo que pasa ante la respuesta de la hechicera, tal y como me lo dijo Kano, Mariko ha despertado completamente y no sabemos cuales son sus intenciones con esto, debemos alejarla de la escena de lucha. Pero me e quedado asombrado, mirando a la mujer frente a nosotros, aún me resulta sorprendente que este hablando con la hechicera que selló a espíritu de fuego hace 900 años, debe de ser igual o más poderosa que el mismo Ignis. Mariko hecha un vistazo a la pelea, y sus ojos verdosos dejan ver un rayo de nostalgia que desaparece tan pronto como nos mira a Sango y a mi.
"Y bien?... que hacen aquí?... saben perfectamente que este lugar es peligroso, cualquier criatura en su sano juicio saldría huyendo"
"Te estamos esperando… para… partir… -la exterminadora la miraba aún sorprendida- … Kano lo pidió"
Noto como Mariko mira a Sango con interés mientras aprieta con fuerza el cayado del antes mencionado
"Kano… está aquí?... –se lleva una mano a la cabeza mostrando dolor- … "
"Si, pero nos pidió que te lleváramos lejos de aquí, así que andando"
Es la respuesta que le doy al ver como su espíritu se empieza a alterar, justo como lo advirtió Kano, Numat o Mariko o quien sea en este momento, tiene que mantenerse alejada, intento acercarme, pero ella sigue callada, como si escuchase a alguien que no somos nosotros ladea su cabeza mientras aprieta con fuerza el cayado, poso mi mano sobre su hombro de nuevo.
"Te sientes bien?"
Ella me mira seria…. Por unos segundos parece molestarse pero después da una orden directa.
"No permitan que Numat intervenga… su destino ya esta escrito, ella no debe de intervenir o todos mis esfuerzos serán en vano"
Sango se acerca más, se a empezado a preocupar por el talante de dolor que muestra la hechicera
"A que te refieres?... a que esfuerzos te refieres?... de que destino hablas?"
"No hay tiempo para explicaciones, vamos a un lugar más…."
Es cuando Sango y yo notamos como la hechicera cae arrodillada al suelo, el cayado de Kano a empezado a brillar y ella a quejarse de un espantoso dolor en su cabeza, Sango se acerca y la sujeta por los hombros preocupada,
"Que sucede…"
La hechicera suelta el callado y se lleva las manos a la cabeza, nunca había mirado algo parecido, su espíritu se ve agitado, alterado, es obvio que Numat está luchando en su interior por expulsarla de su cuerpo, Sango le sigue preguntando una y otra vez que es lo que pasa, la exterminadora tiene muchas dudas en su mente, las cuales en este momento no pueden ser resueltas, Mariko por su parte solo voltea hacia Sango y le dice
"No…. Dejes… que Numat intervenga… Ignis merece ser feliz"
Noto como Sango abre sus ojos castaños de par en par sin comprender nada mientras Mariko se queda cabizbaja siendo sostenida por la exterminadora, poco a poco su espíritu se empieza a calmar mientras Sango la sostiene las explosiones y ataques de los dos youkai a nuestras espaldas se dejan ver cada vez más fuertes, la exterminadora me mira preocupada como preguntándome que es lo que esta sucediendo, yo me acerco rápido y me agacho para ayudarle con el peso de la hechicera.
"Miroku… que es todo esto?... en verdad era Mariko?"
Me deja caer con cuidado el peso de Numat sobre mi pecho, esperando una respuesta de mi parte, yo sostengo a Señorita Numat con cuidado mientras asiento en silencio, Sango aun se encuentra sorprendida-
"¿Qué quiso decir con que no quiere que Numat intervenga?... a que se refiere?"
Estoy por responder, pero me veo interrumpido al momento en que Numat despierta de repente halando una gran bocanada de oxigeno para empezar a toser desesperada, pareciera como si hubiese estado sumergida en un lago durante barios minutos y salio en busca de oxígeno. Sango se asusta por el repentino despertar de la mujer pero aún así se acerca a ella y acaricia su espalda para calmarla.
"Estas bien… ya paso…"
"Coff… coff… coff!!!... ahh!!... ahh!!!... me… me estoy volviendo loca!!!... –da un golpe al suelo enfurecida- …. Maldita Mariko!!! Mil veces maldita!!!..."
Sango me mira preocupada, entiendo su mensaje, no hay más tiempo, hay que sacar a Numat de aquí, se que ahora es Numat pues sus ojos claros se ven anegados en lágrimas, hago una inclinación con mi cabeza indicándole a Sango en silencio que, si, debemos de partir.
"Numat…. Vamos"
La hechicera toma el cayado de Kano, se pone de pie y nos mira retadora a Sango y a mi..
"No"
"Pero Numat éste lugar no es seguro, además Kano nos pidió que…"
Pero Sango es interrumpida por Numat
"No me importa si es peligroso o no, si ustedes quieren irse, váyanse, yo me quedare aquí, tengo que evitar que Ignis mate a mi esposo"
Veo como sujeta el cayado con recelo, ahora lo entiendo, a eso se refería Mariko, no quiere que Numat intervenga en la pelea entre Kano e Ignis… que pasaría si Numat interviene?... que?
.-.-.-.-..-.-.-..-.-..-.-..-.-..-.-.-
Empujo la pesada puerta de madera y tan pronto como pongo un pie tras el umbral de ésta, puedo sentir un calor espantoso, miro en todas direcciones y me doy cuenta que el lugar ya esta totalmente devastado, los árboles, las plantas han sido calcinados, pero no es hasta que veo a Sesshoumaru en ese estado tan delicado que siento como si la sangre se me helara –se lleva las manos a la boca mientras sus ojos negros toman un aspecto de terror, susto, preocupación.- …..
"Señor Sesshoumaru!!!!"
Doy dos pasos al frente voy directo a la pelea, Sesshoumaru necesita ayuda pero alguien me sujeta de la muñeca y me detiene, volteo sorprendida, no sabía que había alguien aquí, pero me doy cuenta que son tres personas, quien me detiene es un monje de ojos azules oscuros.
"No vaya señorita, es peligroso"
Lo miro asustada, hay dos mujeres más, una es Numat y la otra por sus atuendos se que es una exterminadora, incomoda me zafo del agarre del monje y me alejo dos pasos más.
"Señor Sesshoumaru necesita ayuda"
Veo a Señorita Numat pidiéndole con la mirada su apoyo pero solo me dice
"Solo estorbarás"
"Que?"
"Estorbaras"
Me repite seria, después miro a la exterminadora, no se quien es, pero se mira preocupada por mi, el monje igual tiene el rostro preocupado, e intenta convencerme
"Usted debe ser Sayuri, la nodriza de la protegida de Sesshoumaru, no creo que sea del agrado de Sesshoumaru que usted este aquí mirándolo pelear, él esta bien, que le parece si mejor parte con nosotros en este momento"
Me siento ofendida, acaso crees que soy tonta?
"No… él no está bien –mira a Sesshoumaru- …. Espíritu de fuego lo está matando, que acaso no lo ven??!!!"
Todos guardan silencio, saben que no me pueden hacer tonta, observo a señorita Numat, se ve tan distante, distraída, preocupada…. Intento actuar con la mente fría, busco la manera de actuar lógica, pero percibo la desesperación del monje y la exterminadora por partir del lugar, a acepción de Numat que permanece como clavada en el suelo.
Estoy dándole la espalda a la pelea y no puedo ver lo que a mi espalda se desarrolla, pero a juzgar por el rostro de las tres personas, algo verdaderamente malo esta pasando, un calor espantoso se puede sentir en mi espalda, todo lo que sigue es una serie de sucesos en cámara lenta, el monje Miroku de inmediato une sus manos y forma un campo de protección mientras Sango la exterminadora grita con el rostro bañado en terror que me acerque de inmediato, Numat da barios pasos al frente para venir en mi búsqueda pero ésta de inmediato es detenida por Sango de un fuerte tirón del brazo derrumbándola al suelo, todo esto sucede en cuestión de segundos conforme el calor y una luz rojiza se va intensificando y acercando más.
Me giro para ver que es lo que provoca ese escozor en mi espalda mientras esos tres se cubren en ese campo de protección, es cuando lo entiendo, y ya es tarde para hacer algo al respecto, una ola de fuego, una tremenda ola de fuego me enviste y me empuja hacia el bosque estrellándome contra uno de los árboles más cercanos que junto con mi piel se quema, este calor es insoportable, no se donde se siente mas dolor, si en los brazos, el pecho, el rostro, las piernas… de mis labios surge un desesperado grito de dolor, un grito de auxilio, mientras entre tanto fuego puedo distinguir el rostro aterrado de aquellos tres que se protegen del fuego, busco a mi amo, mi Señor, el que siempre me protegió, busco su cobijo con mi mirar, pero no lo veo.
Bajo mi mirada y percibo mis brazos como empiezan a quemarse, mis uñas a saltarse, esta es una verdadera tortura, tiemblo del miedo, del dolor, del pesar inagotable mientras las llamas me golpean con intensidad me siento desfallecer, creo que no soportare un segundo más éste infierno, estoy por caer en la muerte de eso estoy segura y me sentiré verdaderamente aliviada si eso pasa, pero en vez de muerte, siento como algo frío me cubre, me protege del calor, es un muro de hielo que aparecido justo frente a mí y a la vez me alivia un poco el escozor con el frío que desprende.
Veo todo borroso mientras las ultimas llamas se dejan ver, la inconciencia me empieza a agobiar, mis oídos zumban no me dejan escuchar, estoy tirada en el suelo experimentando el dolor que causan las quemaduras en mi piel, noto la silueta de alguien, cabellos blanquecinos a mi alrededor… me susurra algo que no logro entender
"amo… se… Sesshou… maru?"
"shh….. no hable señorita Sayuri… esta gravemente herida"
Noto la voz cálida de Kano, se que es él, intento pararme pero él me detiene y ante el contacto de sus manos sobre mis quemadura siento dolor y me quejo
"lo siento, pero no se mueva señorita, por favor"
"donde….. esta…. Mi…. Amo?"
"Aquí estoy"
Lo escucho y volteo a verle… se ve tan herido, tan lastimado, pero sus ojos se notan preocupados, al parecer Kano apareció justo en el momento indicado para quitarlo del ataque que mando Ignis para todos, la paciencia de espíritu de fuego es obvio que se a terminado y piensa terminar con cualquiera que quiera interferir, Miroku, Sango y Numat solo recibieron un poco de calor que los debilito, pero yo…
"tonta… -se acerca y duda en tocarla, quería abrazarla, darle un beso pero la hanyou estaba totalmente quemada- ……mírate, estas muy herida"
"lo siento… Señor…. Yo quería"
"ayudar… lo se –el lord, sentía la rabia agolparse en su pecho, su mujer, su hembra estaba agonizando frente a él y por primera vez en su vida no podía hacer nada, estaba agonizando y él no podía salvarla!!- …."
Noto como Kano se aleja en dirección de espíritu de fuego mientras su cayado desaparece de manos de Numat para aparecer en las suyas, Numat intenta ir a detenerlo, le grita que no pelee mientras llora desesperada pues los otros dos la detienen, yo en cambio sigo temblando de dolor mientras Sesshoumaru permanece a mi lado ya sin importarle la pelea.
"en…verdad… lo siento… Sesshoumaru"
.-.-.-.-.-..-.-.-.-..-.-.-.-.-.-.-..-.-.-.-..-.-.-.-.-.-..-.-.-.-.-
Voy corriendo desesperada, hace unos momentos deje a Inuyasha en la alcoba de Ignis, cuando me disponía a salir, cuando venia corriendo, una luz rojiza acompañada de calor ilumino los pasillos, tuve que tirarme al suelo pues el calor iba en aumento y sentía como me quemaba, la frialdad de los pisos de mármol me aliviaron un poco, pero tan pronto como paso ese endemoniado calor, empecé a correr a uno de los enormes ventanales que dan a los jardines de la parte frontal del castillo.
Cuando por fin llego al ventanal, poso mis manos sobre el vidrio, noto que esta caliente, con eso confirmo lo que sospecho, y la escena que se desarrolla afuera, no me deja ninguna duda de que Ignis, de nuevo, guiado por el cólera producido por la venganza, a dejado ir una nueva ola de fuego, que aunque no tan poderosa como la anterior, no menos destructiva.
Mis ojos se bañan en lágrimas, la garganta se me seca, ese no puede ser Ignis, ese no puede ser el que me protegió en tantas ocasiones, su rostro, se ve..tan distante, frío, lejano, sus ojos no albergan esa ternura y tristeza que constantemente le acompaña, su espíritu se ve tan alterado, amenazante le rodea protegiéndole de sus contrincantes. Al frente, puedo ver como Kano se acerca poco a poco después de dejar a un Sesshoumaru mal herido al lado de… Sayuri!!!!... –se lleva las manos a la boca mientras dos lágrimas recorren sus mejillas- ….
"Ignis…. Que has hecho?!!..."
siento como el nudo se me hace en la boca de mi estómago, Sayuri se ve…. Destrozada, esta totalmente herida, intento encontrar una explicación lógica a todo ese desastre, pues Numat, Sango y Miroku están ahí abajo, debilitados por el calor al que fueron sometidos, Ignis no pudo haber hecho eso, él… no es… ese youkai que esta ahí parado en medio del campo de batalla.
"detente!!... Ignis!!!...por favor!!, la lucha no te llevara a nada!!"
Golpeo el ventanal con los puños cerrados intentado que por lo menos escuche pero estoy lejos, ni siquiera se a percatado de que le veo, recuerdo que me ordeno que huyera, que me fuera lejos del castillo me dijo que todo seria peligroso, ¿ha esto se refería? Si es así no puedo permitir que mate a más personas, y menos a mis amigos.
"IGNIS!!!... POR FAVOR!!!... POR FAVOR!!! PARA!!!!"
.-.-.-.-.-.-.-..-.-.-.-.-..-.-.-.-.-.-…-.-.-.-.-.-..-.-.-..-.-.-..-.-.-.-.-
Me siento… tan… inservible, Sayuri, esta frente a mí, sufriendo de una manera espantosa mientras sus ojos negros me observan con su acostumbrada calma y sumisión, acaricio su antes sedoso cabello que hoy no es más que una maraña de cabello quemado, ella me sonríe con ternura como si con ello nos envolviera a ambos en la calma.
"Amo… "
"Shhh… no hables… te curare ya verás.. saldremos de ésta"
"pero… usted… está… herido… también… princesa, Rin…. Se asustara mucho si…. Nos ve en… este estado"
Poso mi mano en su frente cuidando de no lastimarla, me duele tanto el pecho, me duele tanto verla así
"Sayuri… ¿porqué tenias que venir? –su voz fría dejaba escuchar desesperación, tristeza- …. Porqué tenías que venir a exponerte de esta manera?... "
"Perdóneme…. Por… favor… no quise… ser… una.. "
Es en ese momento que no lo soporto más, la abrazo con fuerza, escucho un pequeño quejido de su parte por lo que aflojo mi agarre para darle alivio sin dejar de abrazarla, como deseo aplacar su dolor, deseo verla de nuevo como antes, sonriendo con ese rubor exquisito en sus mejillas, ahora por fin lo entendí… padre, por fin entendí a que te referías cuando me preguntabas que si tenía a alguien a quien proteger, ahora entiendo porque diste tu vida por el bienestar de la madre de mi hermano… -hunde su rostro en el cuello de sayuri- …. Ahora lo entiendo todo.
"Se..shoumaru…. –levanta su mano y la posa sobre la cabeza de él- …. No llores… por favor… no llores"
No lo puedo evitar, no respondo, solo sigo derramando lagrimas de impotencia, de dolor, mi hembra, mi hanyou, mi amiga, mi mujer… mi nodriza, mi… Sayuri muere en mis manos y se que no la podré regresar, sé que no podré salvarla… Colmillo sagrado fue destruido, está inservible mientras yo veo agonizar a mi amor, es la primera vez que experimento este dolor tan horrendo, no me gusta, no es agradable, no quiero perderla…
"No te quiero perder… Sayuri"
Escucho como ella deja escapar una risita mientras juega con mi cabello yo sigo abrazándola, respirando su aroma, ella me obliga a verle al rostro, esa pálida piel que ahora tiene quemaduras pero no le deforman el semblante, sus ojos negros se bañan en lágrimas igual que los míos, la tengo sentada en mi regazo, mi cabello cae sobre su cuerpo y ella lo hace a un lado con tranquilidad para después verme calmada.
"No me perderás… yo… tampoco te perderé… -traga saliva con dificultad- .. yo… estaré aquí…. –posa su mano sobre el pecho herido de Sesshoumaru- … y tu estarás en mi por siempre…"
"No hagas eso Sayuri… no te despidas"
La hanyou parpadea pesadamente, puedo ver con horror como esos estúpidos ayudantes de la muerte se empiezan a acercar a nosotros, la veo aterrado mientras lagrimas de dolor resbalan de mi rostro para caer en el de ella, Sayuri levanta su mano para secar el camino de mis lágrimas.
"Los… Lord… también… se enamoran…"
Después… su delicada mano cae pesadamente, yo tiemblo de dolor, muerdo mi labio inferior hasta sacarme sangre en un intento desesperado por salir de esta horrenda pesadilla, pero no es así, el brillo de sus ojos a desaparecido, los espíritus sirvientes de la muerte se acercan más a nosotros y yo no hago más que abrazarla… abrazarla con fuerza, deseando darle la mitad de mi vida, o mi vida entera, solo para verla sonreír de nuevo, solo para regresar de nuevo a casa.. solo por… estar de nuevo junto a ella… junto a sayuri… -hunde su rostro en el de ella y llora en silencio- ….. mi amada sayuri.
.-.-.-..-.-.-.-..-.-.--..-.-.-..-.-..-.-.-.--…-.-.-.-..-.-.-..-
Camino hacia espíritu de fuego se mira diferente de la ultima vez que le enfrente, no sabría si alegrarme o asustarme, al instante percibo como su espíritu me empieza a atacar en silencio, me empieza a invadir las entrañas, por lo que bajo la temperatura de mi cuerpo a tal grado que se ve obligado a alejarse, como suponía, le incomoda el frío, así como a mi el calor.
"Tu… debes de ser aquel youkai que me enfrento cuando desperté… sigues vivo, tienes suerte"
Yo solo sonrío con calma, no deseo exasperarlo, pero no puedo evitar sentir esta enorme rabia contra ese individuo, como tubo la sangre tan fría como para quemar de esa terrible manera a esa pobre hanyou, y aún peor, de no haber sido por el monje Miroku, Sango y… Numat, mi esposa estaría en la misma situación, eso es lo que me tiene enfurecido… el simple imaginar que a ella le pudo haber pasado algo, además de ver. –sierra los ojos y suspira resignado al sentir como la presencia de Sayuri se había desvanecido por completo- …
"Estas… conciente de lo que acabas de hacer?"
Es mi pregunta directa, ignorando por completo su anterior comentario sus ojos vino me observan claramente confundidos, no entiende lo que quiero decir.
"Acabas de asesinar con tu absurdo ataque a una hanyou inocente"
Espero su reacción pero para mi sorpresa ni siquiera se conmueve, sigue igual, estoico, insensible la única demostración de emoción en su rostro es esa continua tristeza en sus ojos que es casi disimulada con la molestia de su rostro.
"¿Y se supone que debo pedir perdón?... si esa hembra murió no es de mi incumbencia, nadie la tenía merodeando"
Ante ese repentino cinismo siento como me hierve la sangre en cólera y al parecer él lo nota.
"De nada sirve que ocultes tu enojo bajo esa máscara de frialdad, lárgate de éste lugar si no quieres correr la misma suerte que esa hanyou"
"No me iré sabiendo que andas suelto matando a gente sin compasión"
Al instante, la sorpresa invade el rostro bronceado de ese sujeto, para después estallar en una carcajada burlona, yo arrugo mi entrecejo molesto y de inmediato interpongo mi callado como escudo y lo inclino hacia atrás pues a desaparecido de su lugar y justo como lo esperaba está tras de mí, yo no soy tan confiado como Sesshoumaru, pero tampoco soy más fuerte, somos iguales, pero aún así e logrado defenderme de su primer ataque sin moverme de mi lugar.
Ignis tiene su garra en mi cuello mientras yo amenazo con enterrarle mi cayado en el pecho, pedo escuchar como aún parado tras mi espalda, deja salir un bufido de desprecio.
"Resultaste ser más desconfiado y listo que aquel Lord… pero aún así no te dejare con vida si insistes en intervenir, no me agradan los tipos entrometidos con aires de buen samaritano como tu, es la segunda vez que te interpones en mi camino y esta ocasión no pienso pasarte por alto…"
Siento como sus uñas se entierran en mi cuello dejando salir sangre que corre por mi piel, entiendo perfectamente su amenaza, me resulta extraño como a pesar de que mi cayado se encuentre en su pecho amenazante de causarle daño no se detiene al quererme cortar la piel, intento zafarme de su agarre al bajar la temperatura a mi alrededor provocando casi congelarle las uñas que se entierran en mi cuello, Ignis se aleja de inmediato y yo me giro para encararlo.
"Yo no pienso pasar por alto tu desfachatez, y tu poca muestra de interés ante todas estas personas, eres un egoísta, solo has venido a perturbar la vida de estas criaturas sin importarte las consecuencias de tus absurdos impulsos"
Al instante, su rostro muestra molestia, pero me mira con asco
"Hipócrita… eso es lo que eres, no me vengas con aires estúpidos de buen youkai idiota…."
Veo como a su alrededor aparece fuego, es tan intenso que me incomoda, me hace sentir mal, por lo que yo hago lo mismo pero con hielo, con frío trato de cubrirme del calor, mientras él, de nueva cuenta desaparece, se que la pelea al fin a empezado y se que Ignis se encuentra corto de paciencia.
En total alerta sujeto con fuerza mi cayado, agudizo mis sentidos, se que está aquí, lo puedo sentir, experimento una tención espantosa sobre los hombros, miro a todos lados buscándole, lo puedo sentir en todos lados, en todas direcciones, ahora entiendo perfectamente porque la urgencia de Sayuri de venir a sellarle, tiene un poder espantoso, eriza la piel, pone los nervios de punta tan solo en unos segundos.
De pronto, siento algo cálido en mi costado derecho, siento el peligro latente, apresurado, tan veloz como puedo giro mi cuerpo y noto como Ignis a aparecido y en su mano empuña una extraña espada de magma al rojo vivo, se ve su clara intención de enterrarla en mi pecho, sus ojos tristes se ven determinados a acabar con este "juego", yo por instinto de supervivencia, al estar frente a elemento contrario que sé que si me llega a tocar me provocara daños irreversibles, bajo la temperatura de mi alrededor en décimas de segundo provocando que todo en un perímetro de por lo menos 10 metros se congele y sea cubierto con una fina capa de hielo, e interpongo mi cayado usándolo como arma de defensa.
Ante el contacto del magma con el hielo, una nube de vapor con gases tóxicos se desprende y empieza a invadir nuestro entorno, su arma esta muy cerca de mi rostro, apenas puedo detenerle con mi cayado, éste último empieza a crujir en amenaza de que se partirá a la mitad, intento hacer algo, intento buscar la manera de evitar el golpe que recibiré cuando el cayado ceda por completo, pero Ignis de nueva cuenta extiende su garra libre para tomarme de la nuca y atraerme hacia el filo de la espada de magma, yo lucho contra su fuerza mientras escucho sus susurros.
"Estúpido youkai de agua, si insistes en permanecer aquí, si insistes en retarme, encontraras la muerte, ya me canse de éste estúpido juego"
Después me suelta de la nuca e intenta darme un golpe en el riñón pero yo lo evito interponiendo mi codo flexionado, aprovecho que a alejado su espada y en mi mano libre aparecen tres estacas de hielo las cuales, a pesar de la corta distancia entre nosotros se la arrojo a una velocidad, que estoy seguro que a pesar de ser quien es, no logrará evadirlas.
Y así es, no las puede evadir aunque lo intenta, las estacas se entierran en su costado derecho, el dolor que le producen se puede ver en su rostro, pero aún así me mira con furia mientras se lleva su mano para corroborar que, sangra… las estacas le han hecho sangrar, mi ataque no ha terminado, me alejo dos pasos, lo que viene será aún más doloroso.
Levanto mi mano mostrando los dedos extendidos, poco a poco voy serrando mi puño provocando que con esto las dagas se vayan enterrando más en su cuerpo, Ignis da un quejido de dolor, intenta sacar las dagas de su interior, pues el frío en su interior es lo que le daña, pero yo sigo enterrándolas más al cerrar por completo mi puño, Ignis por su parte en un intento por detener mi ataque, hace aparecer en su mano una bola de magma hirviendo, me preparo para esquivarla pero me toma desprevenido al momento que la hace explotar lanzándome muchos fragmentos de lava ardiendo, logro esquivar unos pocos pero me doy cuenta que no soy lo suficientemente rápido pues barios se me pegan en el brazo derecho produciéndome un espantoso escozor, ardor, intento quitarlos pero ni siquiera me da tiempo pues espíritu de fuego los hace explotar.
.-.-.-.-..-.-..-.-.-.-.-.-.-.-
Veo como ese youkai entrometido albino rueda por el suelo por la explosión que he producido en su brazo izquierdo, estoy seguro que se lo he fracturado, intento caminar hacia Kano para terminar con él, pero estas malditas estacas me están congelando las entrañas!!! Apresurado, antes de que me hagan más daño del que ya tengo, las saco una a una y las arrojo al suelo, se que no se derretirán por mas calor que les dé, ese individuo es fuerte, lo sé pues en éste momento se levanta del suelo con calma abrumadora mientras yo coloco mi mano en mi costado conteniendo la sangre veo su antebrazo fracturado, Estamos a mano… el siguiente ataque, no pienso fallar.
Pero él se me adelanta, en su mano derecha, tiene ese cayado, de un fuerte movimiento lo entierra en el suelo para dejar su mano libre, se que me lanzara un ataque directo por lo que me preparo para repelerlo, me pregunto que pasaría si él recibiera su propio ataque, sería irónico que fuese dañado. Pero no es un ataque directo el que manda, me resulta extraño ver como ha lanzado a la tierra una bola azulosa de cristal brillante, desde esta distancia parece cristal que se vuelve añicos al estrellarse contra la tierra, doy un paso atrás al ver como ésta última se extiende por todo el lugar dejando una delgada alfombra de nieve blanca, ahora que la veo a mis pies, tan brillante, cristalina, me doy cuenta que no es cristal, sino hielo.
Confundido, espero algo, miro a ese youkai de ojos azules claros que está ahí, parado tan tranquilamente a pesar de esconder su brazo fracturado bajo la manga de sus vestimentas negras, no muestra dolor, solo calma, tranquilidad que hasta cierta forma da la sensación de sadismo, como si sus orbes claras esperasen con ansia la sangre derramada de mi cuerpo y eso no me gusta, no me agrada para nada este silencio, esta espera, doy un nuevo paso atrás, pisando esa escarcha de hielo a mi alrededor entiendo porque la espera de ese mal nacido!!!.
Una aguda estaca de hielo sale de las entrañas de la tierra, mal la puedo esquivar, pues me ha abierto una profunda herida en el hombro izquierdo cuando al dar otro paso, escucho el crujir del hielo bajo mis pies y una más sale de mi lado derecho, intento evitarla pues voy con impulso hacia ella, me detengo con mi garra de la enorme estaca que me hirió el hombro momentos antes, para evitar que la otra me dé de lleno en el pecho, pero tan pronto como toco el hielo, siento como éste me quema la mano, esto es absurdo!!!.. como es posible que el hielo me pueda quemar la piel!!...
En un intento por evitar ser herido por una tercera y cuarta estaca que salen del suelo a la misma velocidad que las anteriores uso mi mano ilesa para detenerme en el suelo pues voy a caer, el hielo cruje de nueva cuenta bajo mi mano y mi palma es atravesada por una nueva estaca mientras las otras dos me rozan los costados abriendo profundas heridas a cada lado de mi pecho, el dolor es demasiado, la sangre ha salpicado la blancura del hielo escarchado del suelo, todo está pasando tan rápido que apenas me da tiempo de pensar con claridad, jamás había sido herido tan gravemente por un solo individuo, el enojo me quiere invadir al ver mi mano siendo atravesada por esa estaca, la puedo mover, afortunadamente no cortó ningún tendón, pero eso no quiere decir que no duela.
Completamente exasperado sierro mi puño atravesado por el hielo y destruyo la estaca que me aprisiona, estoy completamente quieto, e entendido el mecanismo de esta interesante técnica, me enderezo, notando como a cada costado están esas estacas que me han abierto una herida por cada lado, trago saliva al ver el suelo manchado de carmesí, es mi sangre, miro al frente a Kano, sus ojos fríos, muestran sadismo e indiferencia ante mis heridas y las suyas.
Esto… es ridículo, esto es totalmente ridículo, absurdo!!!...
"No me detendrás, si ese es tu objetivo"
Es lo que le digo enfurecido, encolerizado mientras ese sujeto pálido de apariencia frágil… sonríe!!!... me está sonriendo!!... acaso se esta burlando?! Me doy cuenta que no es burla, sino otra cosa, no es una sonrisa común, ese individuo, Kano ha dejado ese semblante amable para mostrar otro totalmente diferente, un rostro con sed de sangre.
"Mi único objetivo, no es más que sellarte espíritu de fuego"
Posteriormente, veo que su ataque no a terminado, lo sé pues él da un paso al frente y ante esta acción un efecto en cadena se desata, de todas partes empiezan a salir afiladas estacas que me empiezan a bloquear cualquier posible salida de escape a éste atolladero, yo, al verme rodeado, no veo otra alternativa más que…
.-.-.-.-.-.-..-.-.-.-.-.-.-.-..-.-.-..-.-.
Veo en completo silencio como a muerto la nodriza de Sesshoumaru, el youkai se mira destrozado, esta en silencio abrazándola, yo solo le pido a buda que la ilumine y que nos ayude a todos a salir de ésta situación tan peligrosa con bien, apresurado, ayudo a Sango a levantarse, por fin se a recuperado del calor al que fuimos sometidos, Numat por su parte se levanta sola y evita mirar a Sayuri, al parecer le duele la escena, y con justa razón, no pudimos salvarla, Numat quiso ir por ella pero fue detenida por Sango.. la hechicera se siente culpable se nota en su rostro.
Numat empieza a quejarse de un dolor en su cabeza, al parecer es Mariko, de nuevo quiere controlarla, Sango se acerca a ella, mientras yo, me giro para observar como en tan pocos minutos Kano e Ignis han empezado una pelea espectacular, Kano permanece fuera de una alfombra de hielo mientras Ignis está al centro de ésta esquivando a una velocidad impresionante estacas de hielo que salen de la misma tierra, ya dos han lastimado a Ignis haciendo sangrar mientras una más le a atravesado la palma de su mano!!!... pero eso no es todo!! De pronto, empiezan a salir estacas por doquier, todas van encerrando a Ignis, le están cubriendo y cerrando cualquier camino de escape a una velocidad peligrosa, solo alcanzo a escuchar un chasquido espantoso que me hace creer que son las estacas que han matado a Ignis definitivamente, pero no puedo ver nada, los enormes picos de hielo lo cubren todo.
Kano voltea a nosotros, su rostro se ve tan frío, diferente, distante, me mira a los ojos y claramente escucho su voz con un tono autoritario.
-.-"Váyanse de aquí"-.-
Después, un nuevo chasquido se escucha, mucho más fuerte, me giro para ver si las mujeres están bien y es cuando veo como Numat y Sango miran hacia el campo de batalla haciendo una exclamación de asombro y miedo, noto que se cubren y se tiran al suelo de nueva cuenta, yo me giro para observar, pero ondas expansivas me golpean de lleno , me levantan del suelo y me arrojan por lo menos tres metros haciéndome rodar más distancia, al momento de ser frenado por una roca puedo escuchar como las chicas gritan mientras ellas también ruedan por el suelo, no entiendo que es lo que pasa, en mi mente solo está una idea constante, espíritu de fuego y Kano nos van a matar si seguimos aquí.
Ignis a producido una explosión espantosa, puedo escuchar como si flechas me pasaran rozando, una incluso se ha incrustado en mi hombro clavándome a la roca como si fuera un simple papel, doy un grito de dolor incontenible mientras escucho más zumbidos a mi alrededor, es como si fuesen miles de pájaros que pasan zumbando a mi alrededor, escucho como si vidrio se estrellara en los costados de mi cabeza siento que me abren pequeños cortes, no veo que es, solo veo borrones entre blanquecinos y azulosos que no logro identificar su forma, me llevo mi mano al hombro intentando ver que es exactamente lo que me tiene clavado a la roca y mi asombro no baja al notar que es un enorme pedazo de hielo.
"MIROKU!!!!"
Escucho el grito de Sango, la busco con la mirada mientras sigo sujetando mi hombro tratando de calmar el dolor, pero... el polvo y los escombros que caen hacen casi nula la visibilidad, el sudor rueda por mi frente y sienes, miro a un lado y a otro tratando de por lo menos ubicar donde se encuentran la exterminadora y la hechicera.
"Sango!!... no te muevas!!!!, mantente en el suelo!!!"
Es el grito de advertencia que le doy al ver que no son flechas las que me pasan tan cerca, así como tampoco la que me mantiene clavado a la roca, estas son todas aquellas estacas que Ignis hizo explotar y partió en pedazos para lanzarlas como flechas afiladas contra Kano, al frente hago aparecer de nueva cuenta un escudo protector pues los hielos afilados siguen zumbando al pasar cerca de mi a velocidades peligrosas, se que he tenido suerte al haber recibido solo éste hielo en el hombro pero,…. Ya me estoy sintiéndome cansado, esos pedazos filosos de hielo no cesan en cantidad ni en velocidad, se estrellan contra el campo haciéndose polvo de nieve, ante este espectáculo y al ver que el humo no se disipa mi mente se nubla en preocupación.
"Argh!!... –suda frío mientras se escucha el hielo golpear contra el ya débil campo de protección- ... Sango... Sango!!"
Le grito esperando responda a mi llamado pero un silencio sepulcral nos rodea mientras los últimos pedazos de hielo se clavan en un tronco de un árbol cercano, la garganta se me seca en preocupación al no recibir respuesta alguna, un repentino miedo me alberga mientras el polvo que poco a poco cae de la misma manera va desapareciendo.
"Sango?..."
Dos pequeños bultos se pueden ver a escasos metros de mí, son ellas, estoy seguro, respiro profundo un par de veces tratando de calmar esta repentina desesperación por levantarme e ir corriendo en su dirección, pero no puedo hacerlo, aún permanezco clavado a la roca, sierro mis ojos, desapareciendo el campo de protección, llevo mi mano al pedazo de hielo que me mantiene unido a la roca, con fuerza lo sujeto, se que dolerá y mucho... tomo una gran bocanada de aire y...
.-.-.-.-.-..-.-.-..-.-.-.-.-.-..-.-.-.-.-.-.
"AAARGH!!!!!!"
Escucho su grito a lo lejos, tan distante, tan ... retirado que casi me parece un susurro, yo... quería proteger a Numat... quería partir de éste infierno cuanto antes... ella está inconsciente bajo mi cuerpo, la he protegido de esa espantosa lluvia de hielo, miro como su piel canela es iluminada de un sutil púrpura pálido por la luna que se mece en el cielo y nos irradia a todos, intento levantarme e ir hacia Miroku, él me está llamando, coloco mis manos a cada lado de Numat, para ponerme de pie, pero tan pronto como ubico todo mi peso sobre mis brazos para erguirme, siento la espalda arder, un calambre espantos me recorre desde la nuca hasta la base de la espalda, muerdo mi labio inferior en un intento absurdo por detener el llanto, ¿qué es esto?... me he quedado totalmente quieta, siento como si ante el más mínimo movimiento, la piel de la espalda se me fuese a desgarrar, estoy hincada y apoyando mis manos a cada lado de la hechicera inconsciente bajo de mi cuerpo, noto como mi coleta cae al frente y con ella, resbalan dos gotas de...
"...Sa..ngre?... es... sangre?"
las gotas carmesí se encienden con intensidad ante la luz pálida que proporciona la luna sobre el traje negro de la hechicera, con cuidado, lentamente, sintiendo como cada músculo se desgarra poco a poco ante cada movimiento de mi parte, me siento a un lado de Numat, me duele demasiado la espalda, los gritos de Miroku han cesado mientras yo... me llevo la mano a la espalda, siento como algo tibio me recorre el espinazo trato de convencerme a mi misma que no se trata más que de sudor causado por el nerviosismo, y que éste dolor tan espantoso, solo es un músculo hecho bola por un golpe... si... eso... debe ser... eso...
Miro mi mano, mis ojos se abren de par en par en clara sorpresa, roja... está tan roja...
"Dios... no..."
Trato de mantener mi respiración regularizada, pero... me resulta casi imposible, apenas puedo respirar bien, el dolor me hace contener el aliento las puedo sentir, son dos pedazos de hielo, eso es... hielo, se sienten fríos en mi cuerpo, no los alcanzo necesito ayuda, necesito sacarlos o me seguirán lacerando con cada movimiento que haga... miro como entre el polvo y escombros una figura familiar se distingue...
"Sango... –el monje se hinca a su lado cubriendo su hombro mostrando rostro aliviado- ... gracias a buda estas bien, debemos irnos, esto es... Sango?... que pasa?..."
Miroku me observa expectante mientras posa su mano en mi hombro siento una punzada de dolor recorrerme la espalda, emito un pequeño quejido y el se aleja al instante dándose cuenta que se mano ha sido manchada...
"Ho... no.. Sango, no!... te alcanzaron a dar!!... –de inmediato el monje empieza a revisarla asustado- ... por buda... Sango..."
"No... no es nada..."
"¿Cómo dices eso?!!... no te muevas, te lastimarás más..."
"no tengo ganas de hacerlo –bromea-"
Noto como Miroku me mira, intentando calmar o disimular su preocupación, por su rostro se que mi espalda esta en mal estado, es irónico pero me causa gracia ver como intenta engañarme y disminuir la gravedad del asunto.
"Miroku..."
él me mira, sus ojos azules se ven tan oscuros y a la ves tan brillantes, hermosos...
"Quítalas"
"¿qué?"
"quita las estacas que tengo en la espalda... quítalas"
Noto como el monje empalidece ante mis palabras, yo sonrío, había olvidado que Miroku no está muy acostumbrado a ver este tipo de heridas, por extraño que parezca, podría decir que yo estoy un poco más habituada a este tipo de heridas... un exterminador, sufre heridas peores, se que saldré de ésta, por mas dolorosa que sea la recuperación... pero para poder recuperarme, primero tenemos que salir de éste matadero.
"Deja de dudar Miroku, estamos perdiendo tiempo, si camino con ese hielo enterrado en mi espalda cada movimiento que haga me irá cortando la piel hasta llegar a los pulmones y entonces si, ahí no habrá nada que hacer, yo no las alcanzo, si así fuera desde hace tiempo las hubiese sacado, tu también estas herido, hay que refugiarnos antes de que se de una explosión o un ataque mucho más poderoso que éste entre ambos youkais, recuerda que también tenemos que alejar de aquí a Numat... no hay tiempo que perder..."
Ante mis palabras, Miroku parece recobrar la determinación y se sienta tras mi espalda, hace mi cabello a un lado mientras escucho como hace jirones la tela morada que lleva encima de sus atuendos después, siento como sus manos se posan sobre mi espalda mientras escucho un susurro de su parte.
"será rápido, respira profundo"
Asiento y tomo una bocanada de aire, después, siento como de un firme tirón saca el primer pedazo de hielo, con él va un quejido de mi parte, se siente un dolor terrible pareciera que me hubiesen arrancado un pedazo de piel junto con el hielo, el dolor me esta mareando, pero eso no impide que perciba como frente a mi Numat ha despertado, se muestra mareada, me mira sorprendida mientras yo la veo borrosa, alcanzo a distinguir su voz a lo lejos mientras Miroku de nuevo y ésta vez sin darme oportunidad de recuperarme, de un fuerte movimiento tira del pedazo de hielo restante arrancándome un nuevo quejido, escucho como el monje me promete que es todo el dolor que sentiré, que ya no hay más hielo en mi espalda, observo como sus manos me rodean mientras me venda con los jirones de tela detiene el sangrado de mi espalda.
El dolor ha sido tan espantoso, tan fuerte que me ha dejado sin fuerzas, me siento débil, solo escucho la voz de Miroku que me sujeta por los hombros.
"Sango.. contesta... Sango!!"
Está abrazándome por la espalda mientras yo observo a Numat, está pálida, igual o más que yo, está mirando la pelea, se que ellos siguen peleando pues puedo escuchar los tremendos golpes que se están propinando el uno al otro, intento hablarle, intento detenerla, la hechicera se ha parado pero el dolor me a dejado exangüe... noto como Miroku intenta detenerla mientras el cansancio poco a poco me pasa factura, lo único que puedo ver... es como Numat se va corriendo mientras Miroku me toma en sus brazos y le grita desesperado que se detenga... después, todo oscurece.
.-..-.-.-..-.-.-.-..-.-.-..-.-.-.-
Caigo al suelo hincado, siento el dolor agolparse en mi abdomen, casi no puedo respirar, intento recuperarme pero noto como Ignis se abalanza sobre mí, propinándome un punta pie en el mentón, ruedo por el suelo sintiendo el agudo dolor en la mandíbula, espíritu de fuego es fuerte, demasiado fuerte pero eso no significa que me esté dando por vencido…. –coloca sus manos en el suelo para levantarse mientras un grueso hilo de sangre humedece la tierra suelta- …. Miro su estado, es igual de deplorable que el mío, yo, tengo el brazo derecho inservible por la fractura recién hecha hace unos momentos por las explosiones a las que me sometió tengo heridas en todo el cuerpo y al parecer…. –se lleva la mano a los labios y limpia un poco de sangre- … su espíritu si pudo dañar mi interior, Ignis por su parte, tiene su mano derecha casi destruida, junto con dos enormes heridas a cada costado, no deja de sangrar, se que solo es cuestión de tiempo para que uno de los dos caiga.
Me incorporo con lentitud, no me puedo permitir morir aquí –la escarcha en el suelo se podía ver roja- ….no puedo permitirme morir aquí… -los ojos azules chocan con los color vino- …. Mi esposa y yo se suponía que viviríamos tranquilamente… Numat y yo… teníamos que vivir tranquilos… en nuestra cabaña…. No la puedo dejar sola… no ahora….
"Eso es todo… Kano"
Escucho su llamado, lo hace con burla a pesar de estar herido, débil no deja su tono de burla, altanería, quiere exasperarme y sacarme de mis casillas, lo sé, lo veo en sus ojos, tras esa mascara de enojo, burla e indiferencia se puede ver tristeza, sus ojos lo delatan, tras de él puedo ver un tremendo monstruo de dolor que le susurra al oído aconsejándole venganza, Ignis ha sido dañado de todas las maneras posibles, puedo verlo… fue traicionado, fue lastimado, física y espiritualmente, ahora en su mente, aparte del pesar se puede ver que venganza es lo que busca… pero…. –da un paso al frente y de nueva cuenta, escarcha y hielo le rodea-… no puedo permitir que inocentes paguen por su dolor, no puedo permitir que mi esposa que está aquí sea victima de este sujeto egoísta.
No digo nada, no respondo su burla, solo camino hacia mi callado que momentos antes lo había dejado clavado a la tierra, lo tomo con determinación, pienso acabar con esto ahora, no me importa si estoy enfrentándome a una omnipotencia, no me importa si se supone que es fuerte, yo estoy aquí solo por una razón, no me importa nada ni nadie más… yo solo estoy aquí por Numat.
Veo como Ignis al parecer también piensa acabar con todo, pues a su alrededor empieza a aparecer un circulo de fuego, abro mis ojos sorprendido, acaso tiene la sangre tan fría como para hacerlo de nueva cuenta??... de nuevo piensa lanzar esas ondas expansivas de fuego!!!... lo sé, puedo sentir su poder acumularse a su alrededor, se que todos siguen aquí, si lanza esa ola de fuego los matara a todos!!!
"El juego se acabo albino"
Aterrado veo como la implosión se empieza a llevar a cabo a su alrededor, más por reflejo que por pensar no veo otra mejor alternativa para proteger a todos más que cubrirlos, temeroso de perder a mis amigos, ignoro el dolor de mi brazo fracturado y uso ambas manos para elaborar rápidamente una nueva esfera de hielo, la cual estrello contra el suelo veo desesperado como lentamente el hielo se empieza a extender a mi alrededor y en dirección de donde se encuentre Ignis, es demasiado lento no lo podré lograr!!!!... la adrenalina azota mi cuerpo y anula el dolor por unos segundos lo que me permite tomar mi callado con fuerza y estrellarlo contra el suelo de nueva cuenta, inyectando con esto un poco de mi poder espiritual al hielo que se extiende por la tierra a ayudando a que el proceso se haga mucho más rápido.
Puedo ver como Ignis mira sus pies enfurecido, el hielo a llegado hasta él, levanta su mirada y me observa furioso, sus ojos vino parecen arder junto con las llamas que le rodean, ambos estamos preparados para lanzarnos mutuamente nuestros ataques, pareciera que el tiempo se detiene a nuestro alrededor, pareciera que solo existe el hielo y el fuego, siento la incertidumbre golpearme el pecho, no se si después de esto sobreviva, no se si volveré a ver a los ojos a mi hechicera….
Veo que instantes después, todo lo que sigue es tan rápido como un rayo en la media noche, todo se ilumina, todo se detiene y se acelera a la vez, Ignis lanza su ataque, pero me sorprende al darme cuenta que no es una ola de fuego la que lanza, su objetivo no son mis amigos, su objetivo soy yo, lo sé pues todo el fuego que se acumulaba a su alrededor se ha concentrado en un solo punto frente a él para formar una extraña espada de magma, tan roja y encendida como sus ojos, se lanza contra mi, todo pareciera darse en cámara lenta, puedo escuchar mi corazón, puedo percibir la adrenalina azotar mi cuerpo mientras noto como a cada paso que da él, las estacas hielo que salen de nueva cuenta del suelo para atravesarle no son lo suficientemente rápidas como para alcanzarle a herir, las va dejando atrás conforme se acerca a mí, puedo ver su melena agitarse, sus ojos brillar en odio y tristeza, su espada gruñir en busca de mi sangre.
Yo no me quedo en estado vegetal, se que si no contra ataco seré dañado, tomo mi cayado y al instante éste vuelve sus puntas filosas, se que el frío le daña, se que el calor me daña y se que éste será el ataque final, ambos corremos el uno contra el otro, en mi mente solo esta el acabar con él, en mi mente solo está el regresar a casa, regresar a mi vida tranquila, al lado de Numat... mi Numat.
"NOOOO!!!! basta!!!!"
Salgo de mi trance al sentir un liquido cálido mancharme el rostro, el alma se me va del cuerpo, no, no, no!!!...
"Numat..."
.-.-.-.-.-.-.-.-..-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-..-.-.-
muajajajaajajajajajaja lo se!.. lo se!!.. dije que sería el final.. U.U también se que tarde demasiado y sé que estoy siendo cruel, pero... si no lo fuera simplemente no seria yo XDDDD ya me había cansado de tanta melosidad era hora de ver sangre!! Muajajaa bien, como pueden ver, la cosa se quedo un poco rara, si les gusta díganme y si no pues también díganmelo ne?? Quiero cartas!!! Soy adicta a los comentarios!!! Jajajajajajajaja
muchas gracias por su apoyo, esto pronto acabara, esta vez no les daré excusas, lo acepto, soy una perezosa de lo peor no actualizaba por floja!! Pero ya me dieron mi jalón de orejas XD es verdad, una cruda de fin de año no dura tanto tiempo jajajajaa espero y les guste.
Firulangas:: ... Kano esta triste guoff!!!
Déjalo ya se le pasara
Firulangas:: ... Ignis también
Déjalo ya se le pasara
Firulangas:: ... ¬.¬ que acaso no los vas a consolar?
No
Firulangas:: ... - . - ... eres mala
Si, lo sé ...
Oigan, ahora si espero poder terminar el cap. Que sigue jajajaja... nos leemos pronto!!!
