Disclaimer: El universo de Crepúsculo no me pertenece, ya que es propiedad de Sthepanie Meyer. La trama es mía al igual que algunos personajes creados por mi. Y el fic es sin ánimo de lucro, sólo para entretener a los lectores.

Cap.14 CELOS

Nuevamente comenzaron las clases y de nuevo entré, eso limitaba mi tiempo con Edward, pero él a pesar de no querer separarse de mi, insistió en que no dejara por nada la escuela, y aunque nuestros encuentros eran breves no por ello menos fogosos.

Anhelaba tenerlo para mi, pero sabia que debía estar a la sombra. Aunque ahora que sabia la verdad, no me sentía mal por mi, sino por él, encadenado a una mujer que solo lo ve como un triunfo y no como su amor, la única condición que Edward me puso, fue que no trabajara, que me dedicaría única y exclusivamente a la escuela, cuando le iba a decir que tenia que trabajar para mi sustento y lo que necesitaba en la escuela, él me dijo que me había abierto una cuenta en el banco y que había depositado una cantidad de dinero para que dispusiera de ella.

-Por favor acéptalo-me dijo con su voz aterciopelada, cuando me moleste ante este hecho.

-Siento que estas pagando mi amor por ti, y no quiero eso-le dije algo ofendida. Mientras él me abrazaba y me buscaba los labios, después de un beso que me dejó viendo estrellitas, murmuró en mi oído.

-Tontuela, yo jamás haría eso, pero tú eres mi mujer. Y no quiero que te falte nada, ni que descuides los estudios por lo nuestro. Te amo demasiado para dañarte más de lo que ya lo hice, por favor no lo rechaces-esa palabra "su mujer" era cierta, y no pude rebatir nada. Seguía siendo tan dulce y caballero en todo momento, que por más que quería no podia sino amarlo mucho más

Entonces mis turnos en la escuela, cuando estaba en ella, era enfocarme al cien por ciento en ello. Y cuando terminaba mis clases, materialmente volaba a nuestro hogar. Donde él me esperaba con la comida ó con detalles que tenia siempre conmigo. Para mi, era el paraíso, a excepción de cuando su esposa regresaba, entonces no podia verlo durante días, a veces semanas,

Y tenia que tragarme el dolor de saber que estaba con ella.

Una llamada rápida, anunciaba mi tristeza que duraba hasta que él volvía a casa.

"Amor, lo siento, acaba de llegar, espero no se quede mucho tiempo. Te amo y te extraño. Adiós"

Esos días sin él me hacia sentir miserable. En uno de esos días, vino Jacob a verme.

-Hola, puedo pasar-me miró con dulzura, y sólo me hice a un lado.

-Vengo en son de paz-me dijo levantando ambas manos, solo pude sonreír.

-De acuerdo, mas te vale que te portes bien-el muy desgraciado me levantó en brazos y me dio de vueltas.

-Sabia que me perdonarías. Y bien ¿Qué te parece unas hamburguesas en el parque?-asentí feliz, necesitaba distraerme y Jacob era excelente para eso.

Nos fuimos al parque he hicimos nuestro día de campo. Y disfrute como pocas veces ese día. Al atardecer Jacob me llevó de regreso a la casa, donde se despidió de mi, me dio un beso en la mejilla y al separarnos, mis ojos se abrieron de la sorpresa. Edward estaba ahí, con una mirada fría.

-Edward-grité emocionada, mientras Jacob lo miraba a los ojos con desafío. Fue un momento muy tenso.

-Edward que bueno que estas aquí, mira te presento a mi amigo Jacob Black, nos conocemos desde niños. Jacob él es Edward Cullen mi novio-ambos se dieron la mano con fuerza, ninguno se quejó, solo se miraban a los ojos.

-Mucho gusto-escupió Jacob y noté el sarcasmo en su voz, esto se ponía difícil.

-Igualmente-respondió Edward con una nota acerada. Tenia que hacer algo.

-Ejem… ¿Pasas Edward?-ambos seguían mirándose a los ojos, sin sonrisa en sus rostros.

-Nos vemos Bella-se despidió escuetamente Jake y se fue.

Edward entró sólo hasta que Jake se perdió de vista.

-¿A todos tus amigos los despides así?-me miró con enojo.

-Oye, solo fue un beso en la mejilla. Además Jake es un amigo de la infancia.

-Pues ese "amigo" te mira de una forma distinta-tenia que mentir y rápido.

-Sólo es mi amigo.-él no estaba convencido.

-Pues por su bien, más le vale que así sea.-Volvió a mirarme con fuerza como queriendo saber mis pensamientos.

-¿Podemos cambiar de tema?-contesté mientras iba hacia la cocina, a preparar algo de comer.

Sus manos en la cintura se aferraron sin darme opción a caminar un paso más. Y luego atacó mi cuello con un beso que empezó a recorrer mi espalda, haciéndome sentir mariposas. La comida sería para después. Ahora me llevaba en brazos sin dejar de besarme a la cama.

-Te amo Bella, y no soporto que nadie más te toque, tú eres solo mía. Eres MI MUJER-esta vez me hizo el amor de manera frenética, casi salvaje, y me di cuenta que estaba muy celoso. No quería tener problemas con él.

-Sabes que te amo Edward, sólo a ti. No podría amar a nadie como te amo a ti-le dije entre suspiros,seguimos amandonos mientras la noche se acortaba rápidamente para mi disgusto, pues el se iría temprano a trabajar.


Mil gracias a: monica morales mil gracias por comentar hermosa.

Besos