CAPÍTULO:14 JEFE DRACO
Queridos alumnos, la decisión no ha sido fácil, pero tras mucho discutir, hemos llegado a un acuerdo. Habrá dos profesores de Adivinación, la profesora Trelawney, y Firenze, el centauro. Los dos darán clase, ustedes decidirán a qué clase de las dos acuden.
- ¡Biieeeeeen! - Gritamos todos
La siguiente semana, decidí ir a clase de Firenze.Llegué la primera a clase. Todo estaba decorado como si de un bosque se tratara. Firenze estaba en el centro de la clase. Yo me acerqué a presentarme y a darle la bienvenida:
Hola, maestro Firenze, ¿Cómo se encuentra usted hoy en esta hermosa mañana en medio de esta bellísima y hospedadora aula? - Dije yo mientras sonreía y le tendía la mano.
- Gracias, alumna.
- Tengo nombre, y muy bonito: Me llamo Natalia, Natalia ¡Alonso!
- Sí, sí, siéntese, la clase va a comenzar.
Varios alumnos ya habían llegado y estaban sentados alrededor del profesor. Nos mandó tirarnos en el suelo boca arriba para observar las estrellas. La clase resultó un poco aburrida. Este Firenze se cree muy listo.
El Jueves por la mañana, en la hora del desayuno, me llegó el periódico. Yo lo abrí mientras me comía una orejuela con mucho azúcar. En portada había una foto del padre de Draco.
-¡Recóncholis! Draco se sentó a mi lado con Crabbe&Goyle y le dije:
- ¡Mira tu padre! - Le enseñé la portada.
- Varios mortifagos han escapado de Azkaban... - Leyó el en alto.
- Ui, yo es que solo veo los dibujos...
- ¡Jajaja! Ya lo sabía, sólo era cuestion de tiempo. Jajajaa - Los tres se levantaron y se fueron cuchicheando hacia la Sala Común.
- ¡Si pensais hacer una fiesta, no dudeis en invitarme! - Grité yo.
El Jueves por la tarde tenía muchos deberes, así que decidí ir a la Biblioteca. De camino iba comiendo un delicioso helado de chocolate. De camino me encontré con Draco.
- ¡Jefeeeeee! - Grité a Draco - ¿Ande vaas?
- A la Biblioteca, ¿Y tú?
- Casualmente, yo también.
Una vez dentro de la biblioteca Draco me dijo:
- He notado que últimamente vas mucho con Harry Potter y sus amigos.
- ¿Quién? - Dije mirando yo mirando a mi alrededor.
- Tú.
-¿Yo? - pregunté señalándome a mi misma.- Que va, que va.
La señora de la Biblioteca se acercó a nosotros y me dijo:
- Aquí no se pueden comer helados, haz el favor de tirarlo.
- Oh, no se preocupe, ahora mismo lo tiraré - A continuación la señora se fue.
Harry Potter entró, y se acercó:
- Hola Natalia, ¿Vienes?
- Oh, no puedo, estoy con el jefe... - Me volví hacia Draco y le guiñé un ojo.
- Bueno, pues hasta luego.- En este momento, sigilosamente metí el helado en el bolsillo de la túnica Harry(1).
Draco se empezó a reir.
- ¡Calla, o se dará cuenta de que fui yo, insensato!
El helado se iba deshaciendo en el bolsillo de Harry. Iba cayendo al suelo poco a poco. Madame Pince se percató, y se puso a gritar como una fiera:
¡Tuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu!¡Aquí no se puede comer!¡Tira ese helado de tu bolsillo!
- ¿Qué helado? Se está confundiendo de persona.
- No te pases de listo conmigo... ¡Sancionado con una semana sin entrar aquí!
En este momento Harry se dió cuenta de que tenía un helado en su bolsillo:
- Le aseguro que no es mío, no sé cómo ha llegado aquí...
-¡FUERAAAA!
No le quedo mas remedio que irse. Draco se rió mucho.
Después de tanto trabajo en la biblioteca salí al jardín, me merecía un descanso. Neville estaba sentado en un banco de piedra, parecía muy asustado.
- Neville, ¿Qué te pasa? Parece que hayas visto un fantasmico...
- No, no...no..¿No..te...h... Has en-en-enterado de que unos mortífagos de Azkaban se han escapado?- dijo Neville tartamudeando
- Sí, pero no estoy tan asustada como tú. Bueno, yo es que soy muy valiente.
- ¿Ni siquiera tienes miedo del que no debe ser nombrado?
- No...¿Debería?
- Sí, a mí me da mucho miedo.
- Bueno, he de irme ya, y no tengas miedo, mientras yo esté en este colegio, no ocurrirá nada malo. A menos que sea yo la causante de ello...claro está- Aseguré yo.
- Seguiré leyendo este libro sobre plantas.
Me dirigí hacia la Sala Comun, todos los hijos de mortífagos hicieron una fiesta, a la que todos los Slytherin estaban invitados.
- Tú no puedes estar aquí, tus padres no son mortífagos.
- Pero soy colegui de ya sabes quien. Como se lo diga vendrá en persona a echarte.
La niña se fue muy asustada. Jejejeje. Draco que había oido todo me dijo:
- ¡Eres una embustera! El Señor Oscuro no tiene amigos.
- Oh, yo no me refería a ese señorucho cuando dije quien tú ya sabes.
- ¿A quién te referías entonces?
- ¡A tiiii, jefee!
- Bueno, eso esta mejor - Draco parecía muy contendo de que una persona de tanto nivel como yo le llamara jefe - Disfruta de la fiesta.
- Eso está hecho- aseguré yo
Draco convocó un fin de semana de entrenamiento intensivo, debido a que teníamos que prepararnos para el partido que jugaríamos en unas semanas contra Hufflepuff. Organizamos mini partidos entre nosotros, etc.
Mis padres me enviaron una carta diciendo que tuviera cuidado con los mortífagos. Yo les contesté diciendo que no se preocuparan.
El día 18, Sabado, era el primer partido de Quidditch, Ravenclaw-Griffyndor. Por la mañana me encontré con Cho, estaba muy nerviosa, o eso parecía.
Me senté con los compañeros de clase. Y comencé a gritar:
- ¡Hufflepuff ganador! ¡Hufflepuff ganador!
- Pero si Hufflepuff no juega - Dijo Draco.
- Pues por eso precisamente.
Gryffindor ganó por mucho a Ravenclaw, gracias a lo mal que jugó Cho. Malas noticias para nosotros, ya que Gryffindor es nuestro principal rival.
Se me había perdido mi collar de conchas, así que fui al vestuario de Ravenclaw a buscarlo. Mientras estaba allí oí cómo expulsaban a Cho del equipo.
-¡Estas perdiendo talento! ¡Juegas demasiado mal! - Decía un chico al que no conseguía ver.
- Entrenaré más - Suplicó Cho.
- Ya hemos tomado una decisión... - Dijo otro chico.
Oh, las cosas estaban empezando a ponerse serias...
- Estás expulsada del equipo, Cho
- No, por favor, os juro que entrenare más - Dijo llorando.
- No.
Todos abandonaron el vestuario menos Cho que seguía sentada en un banco llorando. Yo salí de mi escondite:
- Hasta luegoo- dije sin darla tiempo a que contestara
Cuando llegué a la Sala Comun se lo conté a todo el mundo.
-¿Pero cómo iba a estar tu collar en el vestuario de Ravenclaw? Nunca estuviste allí. - Dijo Draco.
- Nunca se sabe, muchacho.
Tras una pausa, Draco preguntó:
- ¿Al final lo encontrasté?
¿Encontrar? ¿Encontrar qué?- pregunté un poco confundida
Pues el collar de conchas que habías perdido
- Ohhh, nunca lo perdí, lo tenía en mi bolsillo- dije guiñándole un ojo
En el Gran Comedor, mientras cenabamos, oí decir a Ron:
- Ya no queda nada para el cumple de mamá, y no la hemos conseguido el autógrafo de Lockhart.
- No podemos escaparnos hasta el hospital San Mungo con todos esos mortífagos sueltos, sería muy peligroso - Dijo Harry.
- ¡Pero qué oigo! Casualmente soy muy amiga de Gilderoy, ¿Qué día es el cumpleaños? - Dije yo sentándome en la mesa Gryffindor y comiendo sus cosas.
- El día 30 - Dijeron Fred y George.
- Consultaré mi agenda - Saqué de mi bolsillo mi agenda y la consulté - Casualmente me ha invitado a verle unos días antes. Con toda seguridad conseguiré el autógrafo.
- ¡Muchas gracias! ¡Mamá se pondrá muy contenta! - Dijo Ginny.
- Ya os avisaré cuando tenga noticias - Dije mientras me levantaba de los bancos con un plato de tortitas con nata y chocolate.
Draco me dijo:
-¿Qué haces con los Gryffindor? - Uii, estaba muy enfadado...
- Estoy preparando una...¡VENGANZA!
- No me lo creo... - Dijo Draco.
- Necesito vuestra colaboración, lleva a Crabbe y Goyle a la Casa de los Niños después de la cena.
- ¿No les darás unos minutos para que hagan la digestión?
- Eso es imposible, ¿no ves que Crabbe y Goyle necesitan toda la noche?
Me fui a convocar a Arlien y Pansy a la reunión. También puse un mensaje en el tablón de anuncios de Slytherin:
¡Atención!¡Atención!
Todos los miembros
del Club de Fans de Natalia Alonso, deben estar en la reunión
de esta noche en la Casa de los Niños.
Despues de cenar, todos nos dirigimos hacia la Casa. Una vez allí dije:
-¡Bienvenidos! Estamos aquí reunidos con motivo de la operación "Lávate la cara"
---------------------------------------------------------------
(1) Esto de meter el helado en el bolsillo ha ocurrido de verdad. Cuando era pequeña iba por el centro comercial comiendo un helado, como ya no me apetecía mas, pasó un señor a mi lado y se lo metí en el bolsillo. Jejejeje.
Muchas gracias a Julia Sakura y a Bartola por los reviews. Los demás a ver si dejais alguno, ehh?
