KHR no es mío, solo tomo prestados a sus sexys personajes.


Capítulo 14: Preparativos

Las cosas trascurrían de forma tranquila en el castillo, algo que de cierta forma parecía indicar que toda esa calma estaba presagiando algo grande para un futuro no muy lejano.

El equipo de investigación que había sido enviado a recolectar información había regresado, pero no habían obtenido nada, ya que todas las pistas e indicios que había dado Takeshi parecían haberse esfumado como por arte de magia, pero aun así el sentimiento seguía latente por lo cual Alaude había ordenado reforzar la seguridad del palacio.

Por otra parte a Natsu estaba sorprendido de la forma rápida en que su papa había aceptado al otro castaño… era verdad que pensó en el peor de los escenarios por el simple hecho de parecerse a él… pero ahora resultaba que esa similitud era contraproducente y la razón de eso era que al parecer Tsunayoshi cumplía el sueño loco de Giotto de tener un Natsume adorable y abrazable que no se quejara de ello… verdad que le cayó como balde de agua fría al pobre castaño de mirada atardecer, aunque si lo pensaba le alegraba eso de cierta forma ya que desde ese hecho eran pocas las veces que le veía feliz.

Para Tsuna no todo era bueno ya que por recomendación de Natsu debía seguir usando ese ridículo disfraz de chica peli rosa… y para rematar en menos de 3 días ya había sufrido acoso por parte de todos los que descubrían que era humano y deseaban hacerlo su desayuno, almuerzo o cena… algo que rápidamente quedo en el olvido cuando fueron disciplinados por el propio príncipe, el cual les recordó de forma amigable que esa chica le pertenecía. En su tiempo en palacio notaba que habían algunas cosas peculiares con respecto a las rutinas de los padres de Natsu: Alaude-san se veía muy concentrado y tenso, al mismo tiempo que pasaba más tiempo encerrado en su oficina de la cual iban y venían muchas personas incluyendo a Takeshi, pero siempre buscaba tener un rato libre para salir a caminar en el jardín junto con su esposo; por parte de Giotto-san casi siempre se le encontraba disfrutando del silencio en la gran sala del palacio bebiendo un poco de té con la mirada perdida, otras veces simplemente desaparecía y por último se le veía dando un paseo con Alaude-san. Por curiosidad Tsuna le pregunto a Natsu a que se debía eso, pero noto que la mirada de este igual perdía algo de brillo diciendo que eso era su culpa… y sobre las desapariciones simplemente le contesto que no le tomara mucha importancia.

Fuera de esos hechos parecía que su nueva vida se convertía en un rutina algo divertida y extraña… si ignorábamos que la mayoría del tiempo se la pasaba vestido como chica, pero todo eso empezó a cambiar a una semana de su llegada.

Ese mañana nuevamente Alaude estaba hablando con Asari y G…

- Entonces no hay dudas… - hablo de forma seria Alaude.

- Así es, todo indica que Deamon está detrás de esto nuevamente – dijo algo enojado G.

- Al principio las pistas que encontramos no daban algún indicio, pero una vez que vas juntando las pequeñas piezas logramos dar con la verdad – comento Asari.

- Pero lo preocupante es: ¿porque esperar tanto? – medito Aaude.

- De todas formas, esa guerra nunca tuvo sentido ya que por donde lo miraras él no ganaría ni gano nada – argumento G

- No me importa si tenía un motivo o que ganaría, yo mismo hare que pague sus crímenes – declaro enojado el rubio platinado.

- Otro punto es ese humano – dijo G con lago de molestia.

- Alaude no crees que es peligroso dejarlo andar libre por el palacio, es decir, aún no sabemos algo relevante de él… - empezó a argumentar Asari.

- Eso lo se… pero prefiero tenerlo en un lugar visible para observarle a tenerlo encerrado y darle chance de que haga algo – declaro el rubio para después dejar escapar un suspiro.

- Por lo visto están en un predicamento – opino con algo de diversión una voz detrás de ellos.

Ante eso G y Asari activaron sus llamas y se colocaron en posición de combate, mientras que Alaude se giraba un poco en su asiento para observar que en la ventana había un intruso.

- ¿Quién eres tú, herbívoro? – dijo molesto Alaude mientras igual activaba sus llamas y sus ojos se tornaban rojos.

- Tranquilo majestad – comento de forma calmada mientras terminaba de entrar a la habitación – permítanme presentarme, mi nombre es Reborn y soy de la división del sol, un enviado de Sasagawa Knucle – dijo de forma calmada mientras se acercaba al rubio platinado y de su saco sacaba una carta para entregársela.

- … - Aluade miro primero la carta y después empezó a analizar al hombre que tenía enfrente suyo: un hombre de cabello negro corto, con patillas rizadas, tes clara, ojos color negro, compleción delgada y fornida; llevaba puesto una camisa de color amarilla de manga larga, un chaleco negro encima y usaba una corbata de mismo color, con pantalones negros y zapatos del mismo color y en su cabeza llevaba un sombrero color negro con una cinta amarilla; en eso tomo la cara y la abrió para empezar a leerla.

- En la carta encontrara toda la información relevante que se encontró después del ataque, así como todos los resultados de los análisis que se hicieron al lugar – argumento el pelinegro de patillas rizadas.

Al terminar de leer la carta, el rubio se la paso a G.

- Después llevare esto para que lo analicen – comento mientras tomaba la carta y la guardaba.

- Supongo que te quedaras en el palacio en lo que recuperas fuerzas para regresar – comento Asari mirándole a ver a los ojos.

- De hecho, se me envió como apoyo para reforzar la seguridad del palacio – comento Reborn – claro, si nuestro rey me lo permite.

- Asari, muéstrale su nuevo puesto – le indico mirando de reojo al mencionado, el cual correspondió esa mirada otorgándole un si silencioso con un ligero movimiento de cabeza.

- Ven ahora te enseño el lugar – indico de forma calmada Asari, mientras se dirigía a la puerta seguido del otro pelinegro.

- ¿Qué pretendes? – le pregunto G a Alaude, al comprobar que estaban solos en la habitación.

- Ese sujeto tiene algo diferente, háblale al herbívoro ruidoso y que te información sobre ese sujeto – ordeno.

- Crees que sea…

- No estoy seguro, pero quiero tener toda la información antes de actuar.

- Entiendo – declaro G y con eso igual él se retiró de la habitación dejando solo en la habitación al rubio platindo.

"Razones…" – Alaude seguía meditando ese punto de vista que dio G… era verdad si se analizaba de forma fría como un tercero no existía razón poderosa para lo que hizo Deamon, ya que no creía que todo eso ocurriera por el hecho de que Giotto no le hizo caso… debía haber algo más… ¿pero que?, ya que en todos los hechos ocurridos parecía que hubiera algo o alguien detrás de todo… pero ¿quién? y lo más importante… ¿por qué?

- Interrumpo – escucho que él le hablaba por lo que simplemente atino a suspirar mientras sonreía de lado.

- Tu jamás me interrumpirás, Giotto – le dijo mirándole a los ojos, notando que estaba parado frente a su escritorio.

- ¿Que tienes?, hace mucho que no te veía así de serio – le dijo mientras caminaba para rodear el escritorio y pararse a su lado.

- Solo pensaba, en algunas cosas… - comento Alaude mientras tomaba de la mano al rubio y hacia que se sentara en su regazo – y… ¿a que debo tu visita? – pregunto.

- Estaba regresando de visitarle y note a un sujeto extraño salir de tu oficina con Asari – le contesto.

- Es un enviado del herbívoro ruidoso, no te preocupes.

- Sabes eso es inevitable e igual eres malo para mentirme – declaro mirándole a los ojos – pero supongo tienes tus razones para hacerlo – comento de forma triste mientras apoyaba su cabeza en el hombro derecho de su esposo – solo prométeme que tú y Natsume tendrán cuidado, no soportaría perderlos a ustedes también – dijo mientras unas lágrimas se escapan de sus ojos.

- … - Alaude solo busco aferrarse más al contrario mientras le daba un beso en la frente, donde ambos estuvieron en esa misma posición abrazados por un buen rato.

En otra parte del castillo Natsu había decidió llevar a Tsuna a dar un paseo por los jardines ya que la mayoría del tiempo este permanecía dentro del castillo por seguridad.

- Ahora veo porque a Giotto-san le gusta este lugar – comento Tsuna mientras observaba los alrededores notando la gran cantidad de árboles, flores, fuentes, estatuas y algunas sillas que habían en el lugar.

- Si es bello, mi abuelo lo mando a hacer para mi abuela – comento.

- Oh…

- Tsu… yo, supongo que debería disculparme… - hablo deteniendo su andar y con ello llamando la atención del contrario.

- Ah… de que hablas – le pregunto algo desconcertado mientras le miraba a los ojos.

- Es decir, en estos instantes podrías estar tranquilo en casa de no haberme conocido y… - pero en eso sus palabras fueron interrumpidas hay que sintió como el de mirada chocolate le abrazaba.

- Sabes creo que no necesitas pedir disculpas por eso – le dijo mirándole a los ojos y sonriéndole.

- Pero…

- Natsu, me alegra que nos conociéramos porque si no yo seguiría solo – hablo con algo de tristeza.

- Sabes… creo que yo estaría igual, jamás había sentido algo así pero… - empezó a hablar pero ya no pudo continuar porque su mirada se estaba perdiendo en la contraria.

En esos instantes parecía que todo su alrededor se había detenido justo en ese instante donde ambos acercaban sus rostros de forma lenta, en el cual Natsu tomo de la cintura a Tsuna para pegarlo más a su cuerpo y con ello acercarse para darle un beso, sus rostros ya estaban cerca porque podían sentir la respiración del contrario.

Estaban por fundirse en un beso, pero en ese instantes un ruido puso en alerta todos los sentidos de Natsu, por lo cual abrazo de forma posesiva al contrario, donde noto que parado enfrente de ellos estaba parado un sujeto, el cual tenía una sonrisa divertida en su rostro.

- Ups, creo que interrumpí a los tortolitos -dijo on algo de burla.

- ¿Quién eres herbívoro? – dijo enojado Natsu, mientras se separaba con cuidado de Tsuna y se colocaba enfrente de él.

- Lo lamento majestad – dijo – me disculpo por la interrupción, no sabía que estaba aquí con su novia.

- No has respondido a mi pregunta.

- Cierto, me llamo Reborn y soy un enviado del conde Sasagawa para reforzar la seguridad de palacio – comento haciendo una ligera reverencia.

- Si eres un guardia regresa a tu puesto - le ordeno con algo de enfado – ven Tsu regresemos adentro – dijo dándose vuelta para empezar su andar sujetando fuertemente la mano de su acompañante y obligándole a caminar.

Tsuna se quedó mirando por un rato más a ese hombre hasta que le perdieron de vista… noto que este le dedicaba una sonrisa burlona… era extraño, porque sentía que habia algo familiar en ese hombre, pero no sabía que era…

Por su parte Rebron siguió observándoles alejarse, realmente les había interrumpido apropósito sin saber el motivo aparente, ante eso se enojó consigo mismo… se había prometido olvidarse de ese asunto y ase habia mentalizado de su muerte… pero entonces…

- Tch… será mejor que nos concentremos porque jamás le daré la razón a Verde – declaro con enojo Reborn mientras que de su bolsillo sacaba una esfera de color negra, la cual lo coloco sobre la rama de un árbol, notando que este objeto cambiaba de forma dejando ver a un pequeño camaleón verde de ojos salones de color amarillo – León es hora de que hagas tu magia y busques eso para mí – declaro sonriendo de lado, notando como el pequeño animalito parpadeaba dos veces antes de cambiar de perderse con el paisaje.

"Al fin después de mucho llego la hora de vengarme de ese idiota, prometo que vengare la muerte de ustedes… definitivamente hare que ese sujeto se arrepienta de haberte engañado" – fue el pensamiento de Reborn mientras su mirada estaba fija en el cielo mientras apretaba los puños con fuerza.