Disclaimer: Harry Potter y todo lo relacionado con su universo le pertenecen a J.K. Rowling. Esto es sin ánimo de lucro. La trama es mía; no copies ni publiques sin mi permiso expreso.
N/A: Qué OTP que son.
XIV. James/Dominique
Se ríen mientras miran el cielo oscuro y a la vez brillante por los miles de puntitos de luz que lo llenan. Sus carcajadas son sinceras, puras, de esas contagiosas que hacen que les duela el estómago de tanto reírse, nada finas. Sus cabezas casi se tocan, pero no sienten vergüenza. Se conocen demasiado bien.
-Eso ha sido demasiado divertido. Pobre prima Vic.
-Seguro, pobrecilla.
Dominique se ríe un poco más, cierra los ojos y deja que el gozo llene sus facciones mientras oye, a su lado, como James da un largo trago a la botella que han robado de la fiesta de la familia. Qué bien que se siente el poder reírse solos, ellos y el alcohol, tumbados en la hierba sin preocuparse por los demás por un rato.
Ella repliega sus piernas para estar más cómoda, sin molestarse por ver si es una postura indecorosa que hace que se le suba el vestido (que sí, sí lo es, y eso sí pasa).
-La verdad, Jimmy, es que no me explico cómo te lo montas para ser tan discreto a la hora de hacerte con las botellas de Jack Daniel's. Eres casi tan bueno como Fred -y sonríe con un poco de malicia, son esa sonrisa traviesa que sólo ella tiene, sin pensar en nada más que en disfrutar del momento. Carpe diem, ¿no?
-¡Eh, no me ofendas! Soy mejor que Fred. A mí nadie me supera.
Claro que no, dice Dominique sin hablar, simplemente poniendo los ojos en blanco y dándose la vuelta para poder echar un buen trago y mirarlo a la cara.
Se quedan en silencio. No se oyen ni las conversaciones del clan Weasley a lo lejos; sólo los grillos, otros sonidos de la noche y sus respiraciones. Él la mira a los ojos con una chispa de diversión en la que también se esconde algo más, y Nique sabe lo que está a punto de hacer. Decide adelantarse a cualquier palabra que pueda quedarse en el aire.
Sus lenguas y labios chocan una y otra vez en ese beso de momento sin olvidar.
Sólo por un rato.
