Hi, minna-san!!! xDD... Ýa sé que tengo que actualizar en el foro (hace décadas que no me paso u-uU), es que tengo el capítulo listo, pero me falta reeditarlo... tiene muchos vacíos en los que debo mejorar (lo tengo desde el año pasado, pero el tiempo no me sobraba ufff... ahora sí xD... al menos hasta marzo xD!). Sé que soy una (inserte aquí su insulto favorito xD) por dejarlo así estancado de la noche a la mañana, por eso estoy tratando de poco a poco comenzar a levantar ese proyecto que, en lo personal, ha sido lo más satisfactorio que escrito ( no sé si lo han notado pero tiene una perversión leve... es que no quiero que se descubra tan fácil esa faceta mía xD). A lo que iba antes de irme por las ramas x), seguiré actualizando y no me he olvidado del foro x). Así que en cuanto pueda terminar la reedición, lo subiré allí completito y será muyy largo. Así que tienen para rato xDDD...

Advierto una cosa: esto y todos los capítulos los tenía antes de que saliese "amanecer" xD, así que no traten de lincharme xD!!!

"los personajes no son míos, sino de stephenie meyer. Yo los uso para pervertir (me xD) jajjaja xD. "

Capítulo 13: Posibilidades erróneas

Al llegar a casa, lo primero que hice fue encerrarme en mi habitación. El dolor estomacal persistía con mayor intensidad. Quizás mi período menstrual iba a llegar o tal vez... algo que había comido anteriormente estaba jugando en mi contra ahora junto con los nervios. La segunda posibilidad era más realista.

Lo más sabio que podía hacer era recurrir a mi padre para que me diese algún medicamento con el fin de aliviar un poco el malestar, pero si lo hacía, lo más probable sería que topara con las interrogantes de mis hermanos y de Edward.

- No. Lo mejor será soportar el dolor valientemente hasta mañana- me dije mientras estiraba las piernas en la cama con cansancio.

Terminé los deberes en una hora, justo a tiempo antes de que Alice entrara mágicamente por la puerta para avisarme sobre la cena.

- Te ves... paliducha- observó con preocupación- Voy a llamar a Carlisle para que te de una miradita.

- No le digas nada, Alice. Debe ser algo que comí y me ha sentado mal- dije calmada- Dejemos que la naturaleza haga su trabajo ¿Sí?- reí nerviosa.

- Si es lo que quieres- puso los ojos en blanco- Entonces bajemos, Esme te ha hecho una sopa para que te repongas- su sonrisa se extendió inocentemente.

- Le contaste a mamá- no era una pregunta sino una afirmación. Ella asintió sonriendo- Está bien- suspiré derrotada- Que esto quede entre nosotras.

- ¿Sabes que es muy difícil ocultar secretos? Más aún si tienes un hermano que lee mentes- cuestionó amurrada.

- Confío en ti. No necesito que Edward se preocupe por algo tan minúsculo como esto, es un simple dolor estomacal.

- Intentaré mantener bajo siete llaves esto, pero será difícil que no sospeche. Has estado como ausente todo el día y eso le preocupa como nunca- Alice me observó con un gesto de enfado- ¿No será por esas dos, verdad?- enfoqué un punto cualquiera.

- Puede que sí, puede que no. Ni siquiera yo lo sé muy bien, Alice- gemí- Se me puede ir de las manos esto y...- la miré aterrada.

- Bella, te preocupas demasiado. Todo saldrá bien- cogió mi mano con suavidad y me levantó de inmediato- Ahora vamos al comedor o Esme se preocupará innecesariamente ¿No?- asentí.

Me alegraba de que Alice estuviese conmigo, siempre brindándome cariño y apoyo. Era algo aterradora cuando se trataba de ir de compras con Rosalie y conmigo. A pesar de ese pequeño punto defectuoso, nadie podría quitarle el título de hermana y mejor amiga.

Rosalie estaba sentada en la sala viendo un programa de farándula. Se me hacía extraño de que los chicos no estuviesen.

- ¿Y los demás?- pregunté extrañada por no ver a Emmett jugando al Xbox o con el Nintendo Wii que recientemente había adquirido.

- Han ido de caza, cielo. Llegaran cerca de la madrugada- respondió mi madre colocando el plato de sopa frente a mí- Alice me comentó que no te sentías muy bien del estómago. Cariño, por favor dime si el dolor persiste para avisarle a tu padre y...

- Es un simple dolor estomacal, mamá. No será necesario avisarle a papá, ya que posiblemente el malestar pase con esta sopa y la ayuda de la naturaleza- reí mientras cogía la cuchara para tomar la sopa con lentitud.

"No te sorprendas si algún día soy llevada del brazo por tu querido hermanito"

Solté la cuchara sorprendida. Estuve quieta por unos cinco segundos antes de volver a cogerla y retomar mi antiguo ritmo. Esme me observaba preocupada junto con Alice y Rosalie que había llegado por el ensordecedor ruido del metal. Dije unas leves disculpas para proseguir en mi tarea.

Era una estupidez que pensara en la frase de Jessica, es decir, si ni siquiera tenía fundamento alguno. ¿Entonces por qué mierda me preocupaba tanto? Estaba alterada y el dolor en mi estómago volvía a contraatacar.

- Bella, Bella...- llamaba Alice con paciencia- Jacob te llama por teléfono.

- ¿Ah?- salí de mi vacío personal- Ya contesto... voy en seguida- terminé la sopa con rapidez y me apresuré en ir. En cuanto perdí el comedor de vista, sujeté mi estómago con fuerza antes de contestar por el auricular- ¿Jacob?- mi voz sonaba deprimente.

- Suenas realmente mal, Bella.

- Tengo sueño- mentí.

- Vaya. ¡Hey! Tengo las grabaciones en donde Lauren destripa a Jessica y viceversa. Sólo falta la otra parte del plan y fin del asunto.

- Wow... gracias, Jake...- iba a decirle que me iba ya pero me interrumpió con rapidez.

- Bueno, antes de que me cuelgues... ¿Podría agregar algo más en tu retorcido plan?

- Claro, claro...- dije con voz pastosa.

- Ok. Nos vemos. Cuídate- la línea se cortó. Colgué y me fui derechito a mi habitación sin antes decirle buenas noches a mis hermanas y a mi madre. Aunque claro, ellas no lo necesitarían.

Me di una ducha rápida y cogí mi pijama. Apenas toqué la almohada con mi húmeda cabeza- por culpa del baño- mi mente decidió desactivarse y prefirió irse a un profundo sueño.

Oscuridad...

Ese era el lugar en donde divagaba como si el tiempo no existiese. En donde los segundos eran consumidos de tal forma que ya no eran capaces de avanzar ni retroceder. La oscuridad me ayudaba a retrasar el dolor que sentía en mi vientre.

No. No se trataba de un simple dolor.

Era ardor.

Un fuego abrasador que procedía desde mis entrañas y que intentaba expandirse a toda costa por el resto de mi cuerpo y que, sin embargo, eran detenidas por la angustiante oscuridad que reinaba.

Todo estaba inmóvil, el respirar no servía de nada. Hablar no servía de nada. Vivir no servía de nada en este lugar tan inalcanzable y recóndito.

El ardor se desplazó en un lugar en específico, cerca de mi vientre. Aunque, pequeñas punzadas recorrieron por mis articulaciones. Ese era el precio por detener el fuego y, yo, me encontraba a gusto. Mientras que el dolor se eliminara, no me podía quejar por el buen trabajo que hacía.

La oscuridad se desvanecía, para dejar emerger de paso unos simples y maravillosos ecos...

- ¿Por qué no despierta, Carlisle?- esa voz la podía reconocer con facilidad. Era Edward.

- Posiblemente no quiera despertar.

- ¿Qué?... Bella, Bella... Bella- su voz... sonaba tan angustiada. No, él no debía angustiarse por mí.

Intenté alzar mis manos, pero el leve ardor aún seguía latente en mis extremidades. Mi cuerpo no reaccionaba. Sollocé. Ya no quería estar allí, debía... debía...

- Despertar...- murmuré sollozando.

- Por fin...- su tacto frío como un témpano me alivio. Estaba recuperando la lucidez.

- Hoy no irás al Instituto, Bella- dijo mi padre aliviado- ¿Por qué no me dijiste que te sentías mal?

- Era innecesario...- musité cansada. Mis ojos amenazaban con volver a cerrarse.

- Carlisle, yo me quedaré con ella- avisó Edward acariciando mi mejilla rojiza.

- No... – le interrumpí.

- ¿Estás loca, Bella?- me cuestionó enfadado. Observé sus pupilas con detención, un matiz dorado claro que amenazaba con extinguirse- No dejabas de gritar mientras dormías. Y... ¡no sé si dormías o sufrías! Mantuviste a Alice y a los demás sumamente preocupados por tu terquedad y necedad.

Quise desaparecer. Me estaba regañando como si fuese una niña de tres años que había realizado una gran barbaridad.

- Edward, tranquilízate- le aconsejó Carlisle sujetándole del hombro.

- Alice lo sabía, Esme lo sabía... ¡Casi todos sabían que algo le dolía! Y yo, me entero cuando veo que todos están plantados como árboles en su habitación tratando de despertarla. Entonces Carlisle... ¿Cómo quieres que me calme?- se rió sarcástico- Siempre es lo mismo ¡Maldita sea! Por mucho que quiera protegerla... siempre me entero al último momento.

- Si tú no vas al Instituto... sospecharán- repliqué enfadada.

- ¿Eso es lo que te preocupa? ¿Eso, Bella? - su mirada se endureció- Está bien. Haré lo que deseas. Iré. Carlisle...- dijo mientras dejaba mi mano a un lado, casi de golpe-... cuida de Bella- murmuró de forma fría antes de salir de mi habitación.

Reprimí un sollozo. Estaba enfadado conmigo, no, ése no era el término apropiado. Estaba furioso, encolerizado y, por sobretodo, dolido.

Mi padre sólo observaba mi rostro con minuciosidad... como buscando algún cambio en mi aspecto. Tocó mis pronunciadas ojeras. Yo aún no podía efectuar ningún movimiento, el ardor en mi cuerpo permanecía latente y, en especial en la zona de mi vientre.

- Es raro...- comentó curioso mientras analizaba mis manos.

- ¿Qué es raro, papá?

- Tu pulsación está normal. Lo raro es que...- observó mis venas- tu temperatura corporal ha descendido con rapidez, seguramente estarás bordeando los treinta y dos grados, cuando lo normal es treinta y cinco en adelante- musitó anonadado- En humanos, por supuesto- aclaró riendo melódicamente.

Pues si él estaba anonadado, ¿Cómo he de estarlo yo?

"Eres un fenómeno de la naturaleza y de Dios", eso era lo único que le faltaba decirme.

- ¿Qué síntomas presentabas?

- Pues... el estómago se me revolvía con facilidad. Pensaba que era el causante un alimento caducado o algo así junto con los nervios. Pero...- hice una pausa- sentí que me quemaba por dentro, como si me carcomiera por completo hasta fijarse en una zona precisa.

- ¿Fuego?- la perfecta máscara de tranquilidad se descompuso- ¿En qué zona?- preguntó temeroso.

- Cera del estómago creo... por un breve instante se extendió por mis venas pero luego se extinguió, manteniéndose allí- apunté mi vientre.

- Permíteme un momento. Te revisaré, sólo serán unos segundos- asentí confundida. Carlisle subió la parte superior de mi pijama para encontrar mi vientre. Sus ojos buscaban sin cesar algo... como temiendo lo peor- ¿Es aquí verdad?- señaló extrañado.

- Sí.

- Es... verdaderamente raro. ¿Desde cuándo sientes estos malestares?- cubrió nuevamente mi vientre con la parte del pijama.

- Eh... no lo recuerdo muy bien...- confesé apenada.

- ... Lo mejor es que mantengas reposo absoluto. Tienes la temperatura corporal muy baja y, a pesar de eso, sigues consciente y con lucidez aparente- dijo reflexivo y movía ligeramente mi flequillo en forma paternal- Así que nada de esfuerzos tontos por ahora- me sonrió pasivo antes de salir de la habitación.

Observé el techo con frustración. Algo muy problemático estaba sucediendo en mi organismo.

"Edward..." murmuré depositando mi mano derecha encima de mis parpados que se cerraron automáticamente con el simple contacto.

El ardor volvió a invadir mi cuerpo...


- ¿Enferma?- fruncí el ceño. Era la cuarta vez que le repetía el estado de Bella.

- Sí. Ahora procedamos con la segunda parte de esto. Quiero acabar lo antes posible- mascullé irritado.

- Ja. Lo dices como si estuviese muy a gusto con tu compañía, sanguijuela endemoniada- mis puños se tensaron. Ignoré su absurdo comentario- Ahora falta que hablen mal de todos sus novios.

- Sigue metiendo cizaña a Lauren. Yo lo haré con Jessica durante el próximo descanso- exhalé profundamente y caminé hacia la dirección contraria.

- ¡Hey...! "Maldición. Me va a tocar con la rubia a bote, estúpido vampiro de mala monta, san..."- siguió diciendo improperios contra mí. Lo dejé correr, no me interesaba comenzar una disputa con él... por ahora.

Mi móvil comenzó a sonar. Lo cogí rápidamente antes de que el sonido se prolongara otro segundo más. Era Carlisle, seguramente para informarme sobre la evolución de Bella.

- Carlisle, ¿alguna novedad?- pregunté deteniéndome en una sala de clases desocupada.

- Yo lo diría más bien... rareza- no entendía a qué punto quería ir- Tengo dos preguntas Edward...

- Dilas, con tal de saber que le ocurría.

- Cuando intimaste con Bella. ¿No la habrás rozado con tus colmillos, cierto?- contuve la respiración por unos segundos- Y la segunda... ¿Estás seguro que no hubo ponzoña de por medio?

- Por supuesto que no la he mordido, Carlisle. Bella sigue siendo humana...

- Su temperatura corporal ha disminuido, Edward. Está cerca de los treinta y dos grados- intenté sujetar bien el móvil. Sabía a la perfección que un humano normal estaría en coma o... prácticamente moribundo con esa temperatura. Además, dijo que sentía un ardor en su cuerpo, como si algo la estuviese quemando... en su vientre.

-... – no, simplemente imposible.

- No te preocupes, intentaré por todos los medios posibles averiguar que le está pasando.

- Gracias, Carlisle- apreté el botón para colgar la llamada.

Incertidumbre, inseguridad...

La situación era extraña. La posibilidad de que haya inyectado ponzoña en su sistema estaba desechada. Cuando mis límites se sobrepasaron la vez que tuve relaciones con Bella, había tenido especial cuidado de no dañarla. Si fuese ponzoña, ya Bella estaría... muerta o a lo más... convertida en uno de nosotros. Pero no era así el caso.

Apenas volviese a casa, iría junto a ella. Y esta vez, me diría exactamente lo que le sucedía.

- "¡Edward está solo en ese pasillo! Vamos... ¡Se puede, se puede Jess!"

Y esta locura terminaría mañana.


Todo el día casi postrada en mi cama. Todo el santo día sin hacer nada. Lo único que me mantenía consciente era un libro de historias paranormales. Carlisle había estado chequeando cada dos horas mi temperatura que se mantenía ahora en los treinta y cuatro grados, casi volviendo a lo estable.

Un verdadero lío. Ahora sólo esperaba la llegada de mis hermanos y las posibles noticias de Alice sobre el plan en marcha.

Mañana sería llevado a cabo la parte final.

- ¡Hermanita!- el impetuoso grito de Emmett me sobresaltó. Por poco mi cama se hacía añicos por el salto que dio para quedar a mi lado y abrazarme como si fuese un osito de felpa- ¡Nos mantuviste preocupados, Bella! Lo importante es que estás bien casi como una lechuga.

- ¡Emmett, se está poniendo morada! ¡Para de abrazarla!- le regañó Alice tirándole del brazo para sacármelo de encima.

- Gracias, Ali...- le iba a agradecer, pero era ella ahora la que me abrazaba de igual forma.

- ¡Bella, me mantuviste preocupada! ¡Eres mala, mala, mala!

- Alice, la pobre se va a quedar sin oxígeno- advirtió Rosalie intentando de hacer razonar a mi hermana. Alice se retiró y yo abracé a Rosalie- ¿Bella...?- preguntaba extrañada por mi comportamiento.

- ¡Gracias, Rose!- dije agradecida por su acto heroico- ¿Y Edward?- salí con la pregunta del millón.

- Edward está con Carlisle y Esme charlando- apareció Jasper de la nada mientras abrazaba a Alice- Están discutiendo sobre el posible estado en que te encuentras- su voz sumisa me tranquilizó.

- ¡Oh, Bella! ¡Tu plan está siendo un éxito!- me distrajo Alice- Jessica se le estuvo insinuando a Edward enfrente de Mike y lo mismo con Lauren pero con Tyler.

- Hasta que algo sale bien- suspiré sonriendo con mofa.

- ¿Te sientes mejor?- preguntó Emmett.

- Sí. Los dolores cesaron hace unas horas y estoy volviendo a la normalidad- reí aliviada- ¿Ves, Alice? La naturaleza hizo su trabajo.

- A costa de tu salud, claro- Edward entró sacudiendo su cabello cobrizo con lentitud. Mis ojos seguían cada movimiento que hacía con deleite.

"Por dios. Estoy cada vez más peor". Me dije para mí misma lastimosa.

- Mejor nos vamos. No queremos interrumpir...- dijo Jasper jalando de Alice suavemente.

- ¡Eh! ¡Pero yo sí que quiero interrumpir...! - alegó Emmett saliendo a rastras por Rosalie.

- Nada de eso, tú te vienes conmigo- le regañó.

Me sorprendía como Emmett podía tener tanta fuerza descomunal, pero siempre era llevado a rastras por mi escultural hermana rubia. Un claro enigma de la naturaleza.

Edward se sentó a mi lado con normalidad. Yo permanecía inmóvil pero con los nervios a flor de piel. Su rostro me resultaba un verdadero misterio. Le inspeccioné minuciosa de cualquier cambio de expresión, mientras él hacía lo mismo con el mío intentando averiguar mi repentina curiosidad.

- ¿Tengo algo en la cara?- nos preguntamos al mismo tiempo con voz dudosa.

El silencio volvió a rodearnos.

- Bella...

- Edward...

Nuevamente, volvimos a decir al unísono. Mis orejas se pusieron rojas al instante, luego mis mejillas.

Bajé el rostro apenada por la situación.

- Pero mira que eres...- dijo con dulzura. Sus brazos me rodearon, la felicidad volvió.

- ¿Tonta? Tú no te quedas atrás- dije sarcástica a la vez que aspiraba su dulce y refrescante aroma.

- Y te gusto a pesar de eso- afirmó con un deje de arrogancia en sus hermosos ojos dorados.

- Para que más...- hice un mohín. Disimuladamente puse una mano cerca de mi estómago, la quemazón volvía, y aunque traté de pasar desapercibida, Edward de inmediato se percató. Era pésima mintiendo.

- Todavía te duele...- musitó con tristeza- ¿Por qué no me dijiste?- posó su mano en mi vientre intentando apaciguar el dolor. Su frío tacto me alivió.

- A simple vista era un dolor estomacal junto con los nervios. No sabía que era algo... más grave- confesé apoyando mi cabeza en su pecho- Es momentáneo, ya pasará- añadí para dejar de preocuparle- ¿Y ya está todo listo?- cambié de tema.

- Jacob está editando las cintas. Mañana se transmitirán por cada aula de clases cinco minutos antes del toque de almuerzo. Todo está preparado- apoyó su frente contra la mía- Además hay unos pequeños extras que tu amiguito añadió- torció una mueca.

Reí al comprender el porqué de su disgusto- ¿Todavía no logras llevarte bien con él, Edward?

- Ni hoy, ni mañana ni nunca. Él y yo no podemos estar encerrados en un mismo cuarto- me dejó a entender despectivamente- Aún no logro concebir cómo pude estar con él viendo las últimas grabaciones. Fue insoportable.

- Eres un gruñón y alto perfeccionista, eso es lo que sucede- objeté divertida.

- ¿Quieres apreciar de lo que este gruñón y alto perfeccionista puede hacer?- me amenazó con una chispa de diversión en sus ojos- Claro está, que tengo mis métodos de persuasión en mano- besó mi cuello.

- ¿No se supone que estoy en reposo?-murmuré balbuceando.

- Entonces yo te daré tu medicina- susurró contra mi piel candentemente.

Aquí hay fuego, mucho fuego. Le di la razón a mi vocecita interna que hacía tiempo no escuchaba.

- Oye, Romeo... Carlisle dijo que no hicieran cosas poco aptas para menores todavía- me eché a la cama abatida. Emmett había vuelto hacer de las suyas... nuevamente- Al menos hasta que Bella se recupere, pedófilo necesitado.

Edward se levantó con la clara intención de golpearle.

- No tenía pensando hacerlo, Emmett. ¿Y cómo demonios entraste?- preguntó mordaz.

- Te daré un consejo de hermano. Cuando quieras tener privacidad, recuerda siempre dejar la puerta cerrada y con seguro, tonto- se fue riendo a carcajadas.

- Te traeré la cena y de paso golpearé a cierto hermano mayor- me avisó con semblante sombrío.

Suspiré. Esta noche sería muy larga...

OoOoOoOooOoOoO

Me desperté más temprano de lo habitual. Posiblemente sería por la ansiedad de ver mi plan en marcha.

- Parezco esas viejas locas de la televisión- mascullé por lo bajo mientras me vestía y trataba arreglar de paso mi desastroso cabello.

Unos simples jeans negros con una blusa simple que le acentuaba perfectamente. Fui al baño a darme una última miradita al espejo. Lucía igual de frágil y paliducha. Un verdadero fiasco andante. Toqué mi vientre como reflejo. Ya no me quemaba, sino se había vuelto casi frío al tacto.

- Bella, anda a desayunar que o si no te me mueres de hambre- me agarró Alice por el brazo para sacarme casi volando por las escaleras hasta el comedor- Debes alimentarte muy bien para recuperarte- hablaba demasiado rápido que por poco no lograba entender todo su monólogo.

- Alice estás exagerando demasiado- alegó entrando mi ángel.

- ¡Para nada! Tiene que comer saludablemente- dijo mientras vertía unas tostadas con mermelada en mi plato, un zumo de naranja, leche, un mini pastelillo... y unas flores de decoración. La miré suplicante. ¡No me podía comer todo eso!

- Esto es... exagerado- murmuré mientras cogía una tostada para darle una mordida. Procuraría de ahora en adelante no enfermarme.

- Te ves tiernísima comiendo amurrada- alabó Edward.

No sé si fue por sus palabras que me dejaron "Light" en mi interior o la mirada provocativa que me daba cada vez que comía la tostada, que por impulso zampé casi toda la comida de un tirón y pesqué a Alice del brazo para que nos fuéramos al Instituto.

- ¡Wii! Sabía que esa táctica nueva iba a funcionar- decía Alice de lo más feliz y yo, caía en la cuenta que ambos lo habían tramado para que comiera.

- "Todos en esta familia son unos tramposos viciosos"- me recordé pesadamente.

El llegar al Instituto no me supuso un gran alivio, pues las primeras dos que vi al entrar fueron nada más que los objetivos de mi retorcido y casi tonto plan que salía a flote. Sólo debía esperar unas cuantas horas...

- Oh, Bella... ¿Acaso te sentías tan mal por lo que te había dicho que no viniste ayer?- preguntó Jessica acomodando sus cabellos como para verse más guapa.

- Cállate de una buena vez, Jessica- repliqué enfadada. Su voz me fastidiaba de sobremanera.

- Yo iré con tu hermanito al baile- presumió muy dichosa.

Como si eso me envenenara.

- Ah... me alegro por ti- dije neutral sintiendo como el estómago volvía a revolverse.

"Para de una vez. Sea lo que sea" murmuré agobiada mientras lo sujetaba intentando pasar desapercibida. Me alejé de ella rápidamente tropezando con algunos postes y máquinas de café para llegar a clases. Historia fue lenta, Español no tanto ya que estaba con Edward, Lengua un poco aburrido, Trigonometría abrumador...

Observé la hora, faltaban exactamente cinco minutos para el toque de timbre. Jacob estaba a mi lado impaciente, Jessica sentada más adelante riéndose de lo lindo con su queridísima amiga Lauren.

"Ya veremos si es así"

La televisión del aula se prendió automáticamente mostrando: 3...2...1. ¡Acción!

El show inició. Todos parecían absortos por la sorpresa de la "película".

- Lauren es una tipa que no sabe nada. Es una zorra que sólo sabe mover el culo y dejarse como una puta. Tiene envidia de mí. Eso está claro.

- Jessica es una tarada. Lo único servible en ella es su cabello. Es enana, chillona, zorrona y cabeza hueca. Es una puta que no sabe satisfacer las necesidades. Yo por lo menos sé tratarte adecuadamente, esa zorra no sabe ni lamer la punta de un zapato.

- Cuando Ty nos estuvo estrenando, Lauren no sabía ni siquiera como dar un beso como corresponde. Yo siempre fui la favorita.

Reí bajito al igual que Jacob. Toda la clase estaba con la boca abierta.

- Jessica siempre ha sido una llorona de mierda. Ty me lo decía cuando la tomaba para pasar el rato. Para lo único que sirve es para extender rumores. Debo admitir que ese es su fuerte.

- Lauren es una víbora. Siempre celosa de los demás. Sé de muy buena fuente que me tiene miedo.

- Si estoy saliendo con Mike es porque no pude estar con Edward Cullen. Él es tan divino y perfecto, perfecto para mí. Mike es como... el plato de segunda mesa. ¡No, ni eso...! Debe ser como... las sobras del plato.

- Tyler no me interesa en absoluto. Es un baboso y tonto. Sólo lo quise tener por capricho y ¡zas! Lo tuve... Pero yo... me merezco algo mejor... alguien como Edward Cullen. Tenerlo a él, superaría a todas las chicas y sería la envidia de este pueblucho miserable. Sería la máxima aspiración que podría conseguir. .

- Todos son inferiores a mí, nadie se me puede igualar. Poseo belleza...

- Poseo fama....

- Quité mi obstáculo número uno de por medio, a la menor de los Cullen.

- Sólo falta una cosa por poseer como trofeo...

- Una sola persona para sentirme completa y ser la envidia de las féminas...

- Sería tenerle a él... – coincidieron las dos anhelantes.

I'm in the business of misery,

Let's take it from the top.
She's got a body like an hourglass that's ticking like a clock.
It's a matter of time before we all run out,
when I thought he was mine she caught him by the mouth

Luego aparecían hablando mal de los más populares. Sonreí en mis adentros. Las facultades de edición de Jacob y Emmett eran perfectas.

La cinta se acabó y solo la tensión permanecía en el ambiente.

- Game over...- susurré.

I waited eight long months,

She finally set him free.

I told him I can't lie he was the only one for me.

Two weeks and we had caught on fire,

She's got it out for me,

But I wear the biggest smile.

- Sabía que no se podía confiar en ellas

- No son más que unas cualquiera...

- Espera a que Mike se entere de esto. Va a dejar la cagada de la historia...

Esos y muchos más comentarios de esa clase se escuchaban. Todos los estudiantes salían de la sala cuchicheando la famosa cinta, y las protagonistas del filme... no parecían muy a gusto con su... pequeña honra a su persona.

- ¿Q-quién mierda ha hecho esto?- Lauren lucía sumamente exaltada.

- ¡Fuiste tú, perra! ¡¿Para qué tratas de negarlo?! - le gritaba Jessica enloquecida. Wow, eso sí que daba miedo- ¡Y amiga te decías, hija de...!

- ¡No sería tan estúpida para hablar mal de mí misma, zorrona!- alegó Lauren empujándola- ¿Y tú que vienes a decirme eso, si tú también eres lo mismo? ¡Ah!

Jacob me jaló de la mochila para que saliera de allí. Según él, zona de alto riesgo.

Whoa, I never meant to brag

But I got him where I want him now.

Whoa, it was never my intention to brag

To steal it all away from you now.

But God does it feel so good,

Cause I got him where I want him now.

And if you could then you know you would.

Cause God it just feels so,

It just feels so good.

Cada pasillo, cada estudiante que pasaba, murmuraba sobre lo que se había transmitido en las aulas de clases. Y no cambió mucho la atmósfera al llegar a la cafetería. Los comentarios y acusaciones aumentaban cada tres segundos. No me sorprendió escuchar que Mike estuviese en la posición "ignorar a Jessica" y Tyler con lo mismo pero con Lauren.

Todos se encontraban ensimismados escuchando los testimonios de los afectados, hasta Jacob parecía divertido de ver la escena casi melodramática que hacía Tyler Crowley. Recordando que debía hacer algo sumamente importante. Me alejé de la cafetería por poco empujando a las chicas que trataban de consolar al "pobre" de Mike.

Second chances they don't never matter, people never change.

Once a whore you're nothing more, I'm sorry, that'll never change.

And about forgiveness, we're both supposed to have exchanged.

I'm sorry honey, but I'm passing up, now look this way.

Nadie deambulaba por los pasillos, todos estaban más preocupados viendo lo que sucedía en la cafetería. Me alerté un poco al escuchar unos estrepitosos ruidos que provenían del pasillo subsiguiente – que más o menos ya sabía de quien o quienes podían ser- por lo que avancé sin más.

Well there's a million other girls who do it just like you.

Looking as innocent as possible to get to who,

They want and what they like it's easy if you do it right.

Well I refuse, I refuse, I refuse!

- ¡Traidora!- gritaba una a la otra con cólera- ¡Una sucia y jodida traidora, eso es lo que eres!

Mordí mi labio. Estaba sintiendo el peso de la conciencia encima... Nunca había visto a Jessica tan alterada y desastrosa en el período que la conocía. El pintalabios de Lauren estaba corrido por todo su rostro. Ya me imaginaba la escena que habrían hecho para llegar a esas precarias y humillantes condiciones.

Whoa, I never meant to brag

But I got him where I want him now.

Whoa, it was never my intention to brag

To steal it all away from you now.

But God does it feel so good,

Cause I got him where I want him right now.

And if you could then you know you would.

Cause God it just feels so,

It just feels so good.

Pero... con solo recordar la terrible noche de Port Angeles, el remordimiento se esfumó de inmediato.

Se lo merecían, este era el precio mínimo que debían pagar por lo que ambas habían tramado con tanta crueldad. Esta pequeña venganza era una nimiedad con lo que ellas planeaban hacerme a mí.

- No sé para que se quejan. Esta es su verdadera faceta- dije como si nada para llamar su atención- Al fin sacan su... "verdadero yo"- reí sin gracia alguna.

- Tú...- murmuró Jessica terminando de zarandear a Lauren con sus manos- ¡Tú pusiste ese vídeo horrible!- gritó con rabia mientras avanzaba hacia a mí- ¡Me has arruinado la existencia desde que pisaste tu mugroso pie en este Instituto!

- Por favor no te hagas la víctima, Jessica- fruncí el ceño, sintiendo como el ardor en mis venas fluía nuevamente- No te viene el papel en absoluto.

- ¿Te haces la dura, no? ¡Tampoco te viene, Bella! Sólo eres una adoptada, una miserable huérfana que fue adoptada por la familia más codiciada de todo Forks. Eres basura...- escupió Lauren venenosamente.

- Parece que te dedicaste en averiguar nuestro amplio prontuario familiar, Lauren- Edward apareció de la nada posando sus manos en torno de mi cintura- Eso significa que eres peor de lo que salió en el vídeo- tomó mi mentón con sutileza y gracia. Observé sus expresiones incrédulas y estupefactas a pesar de que él me cogiera de esa manera delante de ellas- Ya pueden intuir mi decisión sobre con quien voy a ir al baile.

I watched his wildest dreams come true

Not one of them involving you

Just watch my wildest dreams come true

Not one of them involving.

- Yo vi como la rechazabas...- murmuraba Jessica intentando no caerse por la impresión.

- Una simple actuación, como los tres días que he tenido que soportar sus estúpidas frases sin sentido alguno- sonrió con maldad al mirarlas con sus aplastantes ojos color caramelo- Bella es mi novia- su voz resultó áspera y concisa.

Whoa, I never meant to brag, but I got him where I want him now.

Reprimí el impulso de sacarles la lengua como una niña de seis años que tenía lo que quería, aunque las ganas no faltaban para eso.

- ¿Con esa porquería te has liado?- la histeria en Jessica era cada vez más notable y la tensión en el cuerpo de Edward ya me indicaba que por muy chica que fuese, no dudaría en exprimirle toda la sangre de su miserable cuerpo.

La venganza me ha afectado demasiado, de eso no cabía duda.

En un acto desprevenido, Edward se acercó a mi rostro rápidamente juntando sus labios con los míos fugazmente. No supe lo que tramaba hasta que escuché los gritos chillones de Jessica y Lauren. Quise corresponderle pero el ardor, la quemazón volvía hacer de las suyas; con el gran cambio, de que esta vez eran insoportable.

Whoa, I never meant to brag

But I got him where I want him now.

Whoa, it was never my intention to brag

To steal it all away from you now.

But God does it feel so good,

Cause I got him where I want him now.

And if you could then you know you would.

Cause God it just feels so,

It just feels so good.

Mis piernas flaqueaban, mi estómago amenazaba con explotarme... y estaba segura que si no hubiese sido por los pétreos brazos de Edward, habría acabado como un huevo frito. Me alejó de las miradas estupefactas del bando "enemigo" para llevarme directamente hacia mis hermanos que estaban en uno de los patios apartados del Instituto.

- ¿Se ha desmayado?- escuché a Emmett decir.

- No. Si está durmiendo la siesta de la tarde- ironizó Edward con ese toque de ira.

Todo se había vuelto oscuro, las voces de ellos se escuchaban tan lejanas. Sentía que ardía por dentro, pero nadie lo notaba ya que seguían enfrascados en la pequeña discusión con Emmett.

- Bella. ¡Bella, me escuchas!- esa era Alice.

- Algo...- murmuré adolorida intentando apaciguar el dolor cubriendo mi estómago con ambas manos.

- Esto va mal. ¡Algo va muy mal!- gritaba casi desesperada Alice.

- No lo había notado, pero el olor de Edward está muy concentrado en el cuerpo de Bella- comentó Rosalie. La escuchaba distante... ya casi todo se nublaba y la consciencia me abandonaba.

- Cierto. Es como si... como si su esencia estuviese en ella.

- Es imposible, Jasper. Todos sabemos que los vampiros no pueden engendrar.

- Bueno, pero... no hay que descartar esa posibilidad... además nadie había sobrepasado ese límite con alguien humano. Y engendrar... no sería una barbaridad...

Atontada y media ida logré escuchar lo que mi hermano Jasper había dicho. Engendrar... esa palabra tan conocida y popular, ese mísero acontecimiento...

¿Yo... embarazada?


Sí, como lo suponían y sabían muchas xDDD!!! Embarazada xDD!!! OHHHHHHHHHH! XDD

La canción es misery business de paramore (amo este grupo x) jojo)

Mañana nuevamente hay actualización :D!

nos vemos x3!!!