Hola a todos! Muuuchas gracias por sus reviews! me dan muchas ganas de continuar! analiaapocaliptica-2012, me gustó tu sugerencia! El nombre del capítulo en tu honor.
En este capítulo, tomo prestado un personaje perteneciente a la trilogía "Fiztwilliam Darcy, un caballero" de Pamela Aidan (libros que recomiendo a las amantes de Darcy, sobre todo el primero y el ultimo tomo). Todos los demás personajes son idea y obra de Jane Austen. Yo sólo transcribo cartas que la autora no publicó ;)
También hay algunos párrafos que hacen referencia a sucesos pasados (y futuros)... si los encuentran, me gustaría conocer su opinion. Espero sus comentarios! Nos leemos!
Darcy House
Londres
14 de enero de 1812
Querida Georgiana
Hoy, con gran gusto, recibí tu expreso. Debo decir que nunca pensé que 5 líneas me alegraran tanto el día, o mejor, la semana. Planeo salir hoy para Pemperley aunque no sé si lo logre, ya que es posible que deba cabalgar la última parte de noche y sé que no te agrada eso. Pero mi impaciencia tal vez pueda más. De cualquier manera, viaje hoy o mañana temprano, deseo volver contigo mañana mismo, por lo que te ruego que prepares lo necesario. Tuyo,
Fitzwilliam Darcy.
Darcy House
Londres
17 de enero de 1812
Querida Georgiana
Aunque sé que esta vez no me pediste una respuesta por escrito, supongo y espero que no te disgustará recibirla. Te confieso ahora que temía que mi anterior no llegara a Pemberley antes de que viniéramos a Londres, y estaba un poco preocupado. No me gustaría en absoluto que una carta de contenido tan íntimo se perdiese o cayera en manos equivocados, y el sólo pensamiento de ello me llenó de angustia. Creo que en adelante voy a tener más cuidado en lo que divulgo en carta, a menos que te la entregue en mano. Por la misma razón confío en que estarás guardando mis misivas con tantos recaudos como yo lo hago con las tuyas.
Ignoro en qué momento respondiste mi última, te aseguro que fue una verdadera sorpresa encontrar tu carta esta mañana bajo la puerta de mi recámara. Gracias a Dios la encontré yo y no fue Fletcher, aunque es tan discreto que probablemente la vio y no dijo nada. Es una suerte tener al lado alguien de tanta confianza, y lo mismo pienso para con Mrs Annesley. Está haciendo maravillas contigo, princesa, aunque digas que soy yo -o mis cartas- las que te iluminan de ese modo. Estoy seguro que tu dama de compañía tiene mucho que ver en el cambio que se está produciendo en tí y espero que te acompañe y te ayude en la próxima transición, me refiero a tu presentación. No debes tener miedo, Georgie. Sabrás comportarte perfectamente y no habrá hermano más orgulloso que yo en el mundo.
Espero me perdones, pero en tu primera pregunta no voy a consentirte. Sigo pensando que no es apropiado para una dama conocer los temas de negocios, aunque pertenezcan a la familia. No hay razón para que te preocupes por ello.
En cuanto al tema en el cual te pedí opinión, a decir verdad no me sorprende que pienses así, porque eres una joven dama y creo entender que tenéis una mente más romántica que nosotros. Tal vez cuando seas mayor y hayas conocido más la sociedad, me comprenderás mejor. Imagino eso porque damas respetables de sociedad como Mrs Hurst y Miss Bingley comparten conmigo cierto recelo con respecto a las opiniones de su hermano. Coincido con tu observación referente a que lo más importante para un matrimonio es el afecto y el respeto mutuo, como nos enseñaron en práctica nuestros padres y por lo cual voy a estar eternamente agradecido; aún así no imagino de ninguna manera que un afecto por grande que sea, pueda llevarme a ser tan egoísta como para olvidar las otras consideraciones que ya te mencioné. Pero no hay motivos para concederle tanta importancia a tales temas y ciertamente no debería importunarte más con ello.
Además de responder tu carta, ésta tiene el objetivo de avisarte que tendrás la oportunidad de ir practicando tu comportamiento como invitada y también como anfitriona. Nada que no esté en tu naturaleza y que no hayas hecho muy bien en otras ocasiones de visitas familiares, sólo que esta vez la invitación viene por parte de los Bingley. Mañana pasaremos una velada con ellos y los Hurst en su casa de Grosvenor Street. No debes ponerte nerviosa, princesa. Todo cuanto debes recordar es ofrecerte a tocar el piano después de la cena o bien aceptar el ofrecimiento de la anfitriona si se presenta, y te recomiendo que observes la actitud y las maneras de Mrs Hurst como anfitriona, ya que probablemente debas invitarlas a tomar el té al día siguiente en nuestra casa. Yo estaré a tu lado en todo momento, exceptuando el tiempo del brandy de los caballeros, que no puedo rehusar. Y cuando los recibamos en casa, además de mí tendrás a Mrs Annesley para que te ayude a recordar los pasos a seguir. Debes pensar esta ocasión como una oportunidad de practicar tu desempeño antes de ser presentada en la corte, pero no te sientas presionada; estarás en un ambiente de amigos con los cuales te puedes permitir algún error natural por tu inexperiencia.
Esta nota es bastante larga teniendo en cuenta que me encuentro en la misma casa que tú. Nunca pensé que te escribiría tanto y menos aún en tu compañía. Espero ser correspondido de igual manera. Con todo mi cariño, tu hermano,
Fitzwilliam Darcy.
Darcy House
Londres
19 de enero de 1812
Querida hermana
Con esta nota sólo deseo tranquilizarte, mi niña. Estuviste muy bien ayer. Te comportaste en todo momento como la dama que eres y tu desempeño en el piano fue intachable. Por todo eso te felicito y te aseguro que ningún error de los que te atribuyes existió en verdad. Sé que estás muy nerviosa con respecto a esta tarde, pues no es lo mismo ser visita que anfitriona, pero recuerda, es sólo una práctica. Ya conoces bien a todos tus invitados y ya presenciaste lo que debes hacer. En cuanto a tu observación de anoche sobre Miss Bingley, tienes razón: ella se comportó más como dueña de casa que la propia Mrs Hurst, pero supongo que fue debido a que Miss Bingley tiene más carácter y poder de persuasión que su hermana. Tampoco fue un ejemplo el comportamiento de Mr Hurst. Ya sabía que gustaba de descansar después de cenar pero no imaginaba que lo haría igualmente con invitados presentes. Lo importante es que tú estuviste muy bien y estoy seguro que hoy también será así.
Entiendo que no me hayas escrito porque estuviste pensando en la mejor forma de comportarte, pero ya quiero leer de nuevo tus pensamientos, por ello te aliento a que reanudes tus cartas apenas hayan pasado los eventos de hoy. Estaré a tu lado, como siempre, tuyo,
Fitzwilliam Darcy.
Darcy House
Londres
21 de enero de 1812
Querida Georgie
Debo confesarte que quedé un poco preocupado con tu nota de ayer, preciosa. Nada fue un desastre durante el té con los Bingley. Te dije esa misma tarde que todo había salido muy bien; si no confías en tu juicio, por favor confía en el mío. El hecho que Mrs Annesley tuvo que pedir que trajeran la fruta es totalmente comprensible, dado que estabas ocupada manteniendo una conversación con Miss Bingley, que de por sí acaparaba toda tu atención. No hay nada reprochable en eso. Tampoco lo hay en que no consigas imitar los gestos refinados de Miss Bingley; no tienes que hacerlo si no te sientes cómoda con ello. Tú misma dijiste que no querías parecerte a ella, muy bien entonces, no tienes que obligarte a ser alguien que no quieres ser sólo para seguir normas de sociedad. Estás muy bien como eres, si bien me gustaría que reafirmaras tu carácter y dejaras de lado tu timidez, creo que es cuestión de tiempo. Además, en ocasiones como la de esa tarde, los "gestos refinados" de Miss Bingley pueden hasta ser exagerados, dado que estábamos en un ambiente familiar. Y déjame decirte que también me incomodaron sus comentarios irónicos, pero debes saber que de ninguna manera iban dirigidos a tí, al contrario, si no me equivoco fueron producto de un torpe intento por menospreciar actitudes de otras damas. No debes preocuparte por eso.
Con respecto a tu otro punto, creo que ya te mencioné en otra ocasión, eres MUY perceptiva, Georgiana. Bingley no está con su humor habitual, y si bien creo tener una idea de lo que le ocurre, antes de explicarte necesito preguntarte algo. Tu acertada observación, puede provenir de algún interés particular por su bienestar? Voy a rogarte que seas lo más sincera que puedas conmigo. Te aseguro que cualquiera sea tu respuesta, ningún reproche saldrá de mis labios o de mi puño y letra, jamás.
En cuanto a mí, me encuentro mucho mejor que a principio de mes y todo se debe a tu presencia a mi lado. Espero que sepas el cariño incondicional que te profeso y lo agradecido que estoy por tu compañía. Tu orgulloso hermano,
Fitzwilliam Darcy.
Darcy House
Londres
23 de enero de 1812
Querida hermana
Una vez más me has sorprendido con tu temprana madurez, Georgiana. Tienes infinitamente mejor juicio que el que imaginas y debes confiar más en él. Antes de responder el otro asunto, necesito que sepas que jamás voy a decidir algo que te afecte directamente sin consultarlo antes contigo, por más guardián legal tuyo que sea. Antes soy tu hermano y reconozco en tí a una dama que merece todo mi respeto.
Ahora, lo prometido. Creo que Bingley se encuentra así, como bien supusiste, por causa de una dama. En realidad la causa fue un desengaño, por lo que espero que se le pase pronto. Cometió el error de suponer más interés que el que realmente existía por parte de la dama. Además, si hubo algún interés, éste se vio opacado por la falta de tacto demostrada por algunos familiares de ella, que lamentablemente debo decir que la expusieron al ridículo en más de una ocasión. Era una situación realmente incómoda y lo peor es que él no se daba cuenta. En parte, a eso me refería en mi anterior cuando expresé mi preocupación por la posibilidad de que Bingley, con sus maneras fáciles, pudiera ser presa de gente con pocos escrúpulos. Gracias a Dios, pude hablar con él antes que hiciera algo definitivo, y me alegra decir que me escuchó. Confío que este relato, aunque lo reconozco parcial, sea suficiente para satisfacer tu curiosidad, ya que no es apropiado que te describa los pormenores del caso. Creo honestamente que no existe justificativa alguna que permita mencionar acontecimientos tan delicados y nombres, a una persona totalmente ajena a los hechos en cuestión. Espero me comprendas.
Escribir ésto me ha dejado exhausto. Voy a aprovechar para entregarte la presente antes del té, por si deseas conversar alguna cosa en particular. Deseo que cualquier cosa que quieras hablar conmigo, puedas hacerlo sin reparos. Tu hermano que te adora,
Fitzwilliam Darcy.
