Disclaimer: Assassination Classroom no me pertenece & tampoco la asombrosa portada que se ve~. Todo es sin fines de lucro(8).

Hey! Todo sigue en marcha (?).

»Aclaración&Advertencia: Conjunto de viñetas/OneShots sobre BL, sin conexión y variando por lo que toque en el día~. Como era de prever, sólo algo de dulce OoC por el momento uwo.

Y sin nada más con que retrasarlos... ¡A Leer!


#14;
Break-up without a make-up.


Entonces… ¿terminamos? ¿Así de simple?

—Eso andan diciendo todos. No sé quién empezó el rumor, pero Ren no ha dejado de agobiarme con preguntas sobre eso todo el día.

—Pero ni siquiera estábamos juntos —comentó vagamente Karma, meciéndose en su asiento a la vez que mantenía la vista en el techo… e ignorando lo más que podía cuánto le molestaba la mención del poeta—, ¿no?

—No —terminó por responder, devolviéndole la mirada en cuanto el pelirrojo buscó la suya, ligeramente intrigado—… públicamente, al menos.

—Sí, algo así creí que dirías. —Sonriendo, bajó la barbilla antes de ponerse de pie. Mientras él se encontraba en el fondo del salón de la Clase E, Gakushū le esperaba desde el frente, de brazos cruzados y con la espalda pegada a la pizarra—. En fin… ¿Qué harás, Asano-kun? ¿Rechazar todo? ¿Aceptarlo y decir que sí rompimos lo que fue una competencia? ¿Seguir como si nada?

—Ni siquiera sé que hay entre nosotros como para tratar de defender algo —pensó en voz alta y, tras escuchar las palabras que salieron del fondo de su garganta, la sorpresa le embargó del mismo modo que el imperceptible sonrojo sobre sus mejillas.

—Whoa. —Tomándose unos minutos para procesar lo escuchado, no pudo evitar no soltar una burlona risa—. ¿Eso quiso decir que realmente te importaba lo que sea que teníamos?

—Sólo dije que no sabía qué era —aclaró sin verle, porque una sucia esquina del salón era más interesante y tolerable que la ridícula expresión que Karma demostraba.

—Bien. Como no te importa, romperemos —soltó, llevándose las manos a la nuca a la vez que iba caminando hacia él—. ¿Dramático frente al edificio principal? ¿Comentarios casuales para que los rumores se dispersen? ¿O un simple coqueteo con alguien más? Podría intentarlo con la ingenua Okuda, que es bastante buena para…

No siguió. La intensidad con la que lo observaban los agudos orbes violetas del rubio fue más que suficiente para dar a entender cuán cabreado estaba con la sola mención de su supuesto primer amor, sin importarle que Karma se tomara la molestia de explicarle el porqué de ese malentendido con más detalles de los que debería haber dejado saber.

—Ni te atrevas —amenazó, dando un paso al frente y peligrosamente a la defensiva.

— ¿Eh?

—Dije que no.

—Cambiaré de chica. ¿Nakamura te parece buena opción para el plan? —Preguntó con malicia, dejando obvio que comenzaba a divertirse descaradamente a costa de sus celos—. Entre genios relajados nos entendemos, y alguien como ella facilitaría cualquier…

Tampoco.

Ese tono le advertía que se estaba metiendo directamente en la boca del lobo… y que debería seguir presionando para conseguir los resultados que quería.

—Y… ¿qué me dices de Nagisa? Por poner un ejemplo —indagó con los ojos brillando y una auténtica sonrisa falsa que quería hacer parecer encantadora—. Siendo mi mejor amigo, entenderá la situación y, como tampoco sabe negarse muy bien a las cosas…

De nuevo, fue interrumpido.

Al meter las manos dentro de los bolsillos del pantalón por subestimarle, quedó expuesto para cuando Gakushū le tomó de la camisa, acercándole al punto de chocar su frente contra la ajena.

—Nada de meter a nadie en el medio, ¿escuchaste, Akabane?

—Si no vas a querer solucionarlo así, ¿qué? ¿Actuamos como si nada y seguimos siendo nosotros mismos cuando nadie más nos ve? —burló, igualmente, de forma retadora tras elevar la barbilla y sonreír a juego.

No obstante, el hijo del director no contestó nada en su momento. Su vista había bajado hasta los labios de Karma, que seguían curvados, tentándole otra vez a ceder gracias a un impulso ¿carnal? Por más ridículo que le pareciese, sentía que ese término no quedaba acorde a su verdadera relación, al igual que sucedía con «pasional», «efímero», «fugaz» y «aventura de una fase de rebeldía», como le había llamado Gakuhō la última vez que intercambiaron algunas cuantas palabras durante la cena.

Buscando una solución, se mordió fuertemente el labio inferior. Si sangraba, curaría la herida y listo; lo importante era encontrar una distracción que le ayudara a decidir qué elección tomar.

Pero nada pasó.

En cuanto cortó su labio debido a la presión, no tuvo tiempo de limpiarse la lastimadura con el dorso de la mano porque Karma ya se había encargado de eso al relamer el pequeño rastro al besarle, resaltando la punzada que le causaba ello.

—Sé que pedir ayuda te duele más que eso —empezó a decir el pelirrojo apenas se separó, señalando despectivamente la parte lastimada— porque yo también odio hacerlo… pero, si no puedes solo, es de idiotas no darse cuenta a tiempo —regañó con dureza al empujarle; no para desestabilizarle, sino para apartarlo y que viese las cosas desde otra perspectiva.

— ¿Qué es lo que quieres decir?

— ¿Vas a salir conmigo?

—Creí que ya lo hacíamos, genio.

—Tal vez pero, por si ya lo olvidaste, acabamos de terminar hace unos minutos, sin discusiones de por medio o falsas palabras bonitas para maquillarlo —determinó con una firmeza que, fácilmente, se podía confundir con profundo desprecio—. Por eso te lo estoy preguntando, y no volveré a repetírtelo.

Por más complicado que pudiese haber sonado, para el líder de los Virtuosos fue fácil darse cuenta de lo que Karma le había dado a entender de esa forma.

Negó levemente y, sintiéndolo como su turno de acercarse lentamente al otro, volvió a tomarle de la camisa sin ningún tipo de vacilación.

—Antes de salir de nuevo, lo justo es que nos reconciliemos apropiadamente —sugirió, sonriendo ladeadamente, y no tanto por la provocación; una de las mejores cosas que no tenía precio era, sin duda, ver a ese molesto pelirrojo sonrojarse, quedarse sin nada con qué rebatir, nervioso o… las tres cosas juntas, como era el caso—, ¿no lo crees, Akabane?

— ¡Sólo quiero que Bitch-sensei deje de apostar cosas con Koro-sensei mientras Karasuma-sensei hace de árbitro entre ambos!

Aunque Gakushū no comprendiese del todo qué es lo que había pasado para que un enrojecido Karma reaccionase así y terminase por lanzar borradores hacia el corredor antes de salir corriendo para seguir la tarea desde ahí, terminó riendo genuinamente, como pocas veces podía hacer.

Quizá, su padre no era el único que debiese tener una correa que él pudiera tironear a voluntad. ¿Dónde estaría lo divertido si no había un riesgo presente?


Hey de nuevo! Lo sé, soy un fracaso por no poder hacer que rompieran como se debía (?), pero sigo negándome a hacer un capítulo dramático que sea tan corto... y lo menos de que quería era hacer sufrir mucho a Gakushū luego de ver el último episodio en emisión :'v, aunque los sonrojos de Karma sigan valiendo la pena 7u7(8).

En fin~, paso a retirarme para poner en orden mi feelings (?) y desearme suerte para agobiar, ¡también mañana :'D!

Y sin nada más para decir... ¡Ciao-Ciao nvn7! ¡Grazie siempre por leer~!