Estacioné mi auto en mi antigua casa, exhalé enojado porque tendría que verle la cara a esa puta que tenia por madre.
Mi padre quería que le ayudara a preparar la comida y estar presente, había invitado a la familia Swan. Y eso también me ponía muy cabreado, volvería a ver a la mujer que he estado tratando de evitar, tal vez anunciará que se casaría con ese rubio puto y me presumiría su Ferrari.
Al caminar por el jardín, tuve una ligera sensación incomoda del lado izquierdo de la boca del estomago, no le di importancia, tenía que poner total atención en la visita de hoy.
Mi madre no me habló, y tampoco era que lo esperara por que los dos nos odiábamos mutuamente.
-¿y qué tiene de especial la familia Swan?- preguntó
Seguramente enojada de que hiciéramos la reunión aquí y no en mi casa o en la de mi papá.
-ellos son amigos míos y de Edward ¿algún problema de que haga la reunión aquí?. Quiero que nos vean como una familia- habló mi padre secamente
Esbocé una amplia sonrisa, estaba divertido con la discusión que se estaba desarrollando.
-¡ja! Tú y yo no somos una maldita familia, tu ya no vives aquí y ese monstruo que tengo por hijo tampoco- murmuró mi "madre"
Sus ofensas ya no me herían. Pero me las pagaría, con lágrimas de sangre.
Seguí picando los ingredientes mientras pensaba en esta farsa. Los tres cocinando, cómo si alguna vez hubiéramos sido una familia muy unida y cariñosa.
Mi padre ya no siguió hablando, se dio cuenta muy tarde de que era inútil hablar y hacerla entrar en razón.
-¿y cómo es la hija de tu amigo?- preguntó Esme
Sonreí a recordarla ¿Por qué su repentino interés en ella?
-de estatura baja, su nariz es poco puntiaguda, su cabello es rizado y pelirrojo…un poco anaranjado y de ojos color chocolate- murmuré
-¿estas sonriendo?- preguntó mi padre
No me había dado cuenta que estaba sonriendo cuando la describí
Esme comenzó a reírse a carcajadas, me acerqué a ella con cuchillo en mano para callarla. Mi padre me detuvo bruscamente.
-¿Qué es gracioso Esme?- preguntó él seriamente
Dejó de reírse y respiró para calmarse pero tenía una sonrisa de oreja a oreja.
-de que tu hijo olvidó a su noviecita de la infancia… ¿Cómo se llamaba?- preguntó divertida
Su dedo índice golpeteaba levemente su labio inferior, como si pensara. Ella sabia la respuesta a eso y para torturarme…ella usaba el nombre de Tanya para lacerar mi corazón.
-ahora lo recuerdo…Tanya…era como se llamaba la chica rubia de ojos azules- murmuró viéndome y en ese momento odié tener los mismos ojos verde esmeralda que ella.
-sabes bien que esa historia terminó y todo por tu jodida culpa- murmuré
-no quiero ver a esa chica aquí. Saben que odio a las pelirrojas- murmuró
Era mi oportunidad de atacar, me crucé de brazos y utilicé la misma sonrisa que ella había usado.
-si lo recuerdo. Tu preciado Carlisle se casó con una escultural pelirroja de ojos azules- murmuró mi padre sorprendiéndome
Mi madre se acercó a él y su sonrisa se había borrado de su cara. Ella media 1.80 y aun así era de baja estatura para 1.96 que media mi padre.
-¿estás feliz?- le susurró. Estirando el cuello para verlo mejor
-estaría feliz si hubiera cortejado a esa pelirroja en tu lugar. No quieres ver a la hija de mi amigo porque te recuerdan dos cosas: numero uno: la esposa de tu ex novio y numero dos: que a mí me la ponen dura las pelirrojas- sonrió mi padre seguro de si mismo
Y así finalizó la pelea. Todos volvimos a nuestra tarea, y me llegó la sensación de que Esme trataría mal a bella, como lo hizo con Tanya. mi padre se excusó para ir a comprar vino de calidad, dado que Esme no tomaba vino.
-quiero hablar contigo- murmuré acercándome a ella
Ella se dio la vuelta y siguió con sus cosas
Me enojé y la tomé del brazo halándola fuertemente hasta verme directo a los ojos.
-¿Qué es lo que quieres?- siseó enojada estirando su cuello
-no quiero que le hables a Isabella para nada- murmuré
-¿se llama Isabella, esa pelirroja?- preguntó sonriendo
-si. Así se llama. Tu odio hacia a mi es bastante conocido y harás todo lo posible para boicotearme y arruinar mi vida. Si haces eso…te mataré y tenlo por seguro- advertí
La miré intensamente junto con todo el odio y desprecio que albergaba en mi corazón. No estaba bromeando con matarla, porque lo haría en serio.
-¿estás mintiendo verdad?- preguntó
-no- dije tranquilamente –hablo en serio, te mataré si haces algo estúpido o siquiera la insultas- murmuré
Tal vez era mi turno de humillarla, como ella lo hizo.
Mi padre había llegado con vino y treinta minutos después, escuché un auto que se estacionaba.
Ellos ya habían llegado. Vi a Isabella salir del auto y su cabello brillaba, haciendo mi corazón latir furiosamente. Rápido la imaginé debajo de mi y follando duro, ella gritaba de placer y yo la tenia inmovilizada de su cabello.
-¿esa fea es Isabella? Debo admitir que Tanya era mucho más hermosa que ella. Esbelta y alta- murmuró –no enana y voluptuosa-.
La miré con furia asesina recorriendo mis venas
-¡CALLATE ESME!- vociferé
-Edward calma- pidió mi padre
Salí furioso de ahí y fui a recibir a nuestros invitados
-hola Charlie- saludé rápido
-hola, Edward te veo enojado ¿todo bien?- preguntó Charlie
Que intuitivo eres. Pensé
-si todo bien, bella ¿podemos hablar?- hablé rápidamente
Ahora tenía que advertirle de mi madre. Solo esperaba a que ella me escuchara.
-hummm….si claro- musitó pero en su tono, noté que no estaba convencida de escucharme
La tomé de la muñeca y la llevé hasta el jardín. Aquí podía hablarle de todo y Esme no escucharía e interrumpiría lo que tenía que decir
-que quieres- increpó
-solo hablar contigo, decirte que…lo que te diga Esme no le creas, es más, ignórala- mi voz sonaba desesperada
-¿y por qué debería de hacerlo?- preguntó desinteresada
-por que ella te pondrá en mi contra y si eso pasa será lo último que haga- endurecí mi mirada
-¿de qué estás hablando?- volvió a preguntar
¿Era tan estúpida y no se daba cuenta de lo que quería decirle?
-pero como eres estúpida, la matare si intenta ponerte en mi contra- susurré exasperado
-no me interesa lo que me tenga que decir, y si me vuelves a llamar estúpida te daré razones para que no lo hagas- el tono enojado de su voz comenzó a excitarme
Mi ovejita se estaba cabreando. Muy divertido.
-¿y qué me harás?, ¿vas a quemarme con tu cabello?- comencé a carcajearme
Hizo un mohín y se dio la vuelta.
-espera preciosa, no te vayas- la tomé de la mano y se detuvo
Y me di cuenta que cuando se enojaba su sonrojo aparecía, y me apetecía besarla…hasta que su enojo se desapareciera y debilitar sus piernas.
Después de llamarme bicho raro, comencé a besarla muy lentamente. Enredé mi lengua con la suya y profundicé más el beso. Pasaron unos segundos para hacer que mi amiguito se despertara y traté de que no sintiera mi erección pero lo que más quería era seguir besándola.
-no puedo besarte, estoy saliendo con alguien- murmuró entre labios
Nos deshicimos del beso pero me di cuenta de que mis manos habían quedado enredados en su cabello y que las manos de ella, estaban en mi nuca.
-¿Cómo es posible que a ese rubio le diste una posibilidad?- acusé -solo me usaste, como todas esas perras que veo- siseo
Su cara perdió color, como si la hubieran golpeado en la cara
-no te usé, tu lo hiciste, ¿recuerdas lo que me dijiste?- murmuró
-si lo recuerdo…pero lo hice por protegerte de mi personalidad, ¿crees que no he sentido celos de él?, mataría a quien sea por volverte a tener-.
-Edward no tienes que matar a nadie, tu solo decidiste esto- murmuró dulcemente. Como para tranquilizar a la oscuridad que me rodeaba.
Pero asesinaría por ella y asesinaría a todo aquel que la mirara.
Ella es mía y siempre lo será. En esta vida y en la siguiente.
-lo sé pero te amo como nunca he amado a otra mujer- confesé.
Ya no podía más…
La amaba…
Me enamoré de ella, hasta amarla por completo.
Y poco a poco entró en mi, debilitando las barreras que había construido en lo que quedaba de corazón.
Su cara se iluminó hasta llegar a sus ojos y esbozó una amplia sonrisa que hizo papilla mi corazón.
-¿de verdad me amas?- preguntó acercándose más a mí.
-claro que si gatito- sonreí y me abrazó mas.
Su sonrojo se hizo más profundo, y nos volvimos a besar, pero esta vez fue con lentitud.
Volvió a interrumpir el beso, y me dijo que no podía deshacerse de ese puto, porque era igual a ella. Estaba por decirle que se dejara de idioteces, cuando llegó mi padre a interrumpirnos. Me detuvo en seco y pidió que habláramos en privado.
-¿estás bien, hijo?- preguntó
-perfectamente-murmuré
Entramos hacia el comedor y vi que esa puta estaba saludando a bella, solo esperaba que no la cagara. Me acerqué por la espalda y pensé en asustarla
-¿tienes hambre bella?- musité
Ella dio un brinco y sonreí para mis adentros.
-sí, solo estaba saludando a tu mama- habló tranquilamente
-vamos a comer entonces- susurré. Mi voz salió fastidiada y caminé hacia el comedor.
Cuando no escuché sus pasos, me detuve y giré para ver qué pasaba con ella. Escuché cada palabra que decía esa perra y la vista se me tornó roja. Entré a la cocina sin ser visto y tomé un cuchillo filoso es.
Te lo dije perra. Pensé
Caminé hacia donde ellas estaban y con la furia que tenía, no me importaba que Isabella viera como asesinaba.
Posiblemente, le gustará matar como a mí.
-¿ya vas a ponerla en contra mía?- rugí apuntando mi cuchillo hacia Esme
Bella respingó y ella sonrió maliciosamente
-no la estoy poniendo en tu contra, solo le digo la verdad, verdad que tu padre no ha querido decir- terminó de hablar y se dirigió al comedor
-¿Qué te dijo esa puta?- susurré dirigiendo mi mirada hacia ella
-no le hables así a tu madre- musitó
-esa no es mi mama, nunca he tenido- declaré –que te dijo- le ordené
Isabella se dio la vuelta y la tomé bruscamente de la muñeca, porque me iba a decir exactamente lo que le dijo.
-Que. Te. Dijo- remarqué las palabras con impaciencia
-ahm…pues que me alejara de ti porque tú en cualquier momento podrías matarme, Y ADEMAS MATASTE A UN GATO- gritó furiosa
Comencé a reírme sin motivo alguno. Y se me vino a la mente esa porquería de animal.
Y nunca me han gustado los gatos.
-ella quería mas a esa mierda que a mí- murmuré indiferente ante el enojo de ella.
-¿y por eso su mascota merecía morir?- preguntó furibunda
Esbocé una diabólica sonrisa y levantó una ceja.
-sí. si ese gato ya no estaba ella me querría, y maté a su novio- murmuré con mi sonrisa mostrando los dientes
Ella me miró horrorizada, tal vez porque pensaba que yo le haría daño con ese cuchillo. Lo que no sabía, era que disfrutaba derramar sangre.
-no te hare nada si es lo que piensas, te dije que te amaba- mi cambio de voz fue notorio y mi mirada se suavizó.
Acaricié su pómulo derecho y no me resistí a besarla, y cuando la besaba…me sentía entre nubes.
-ven vamos a comer, yo hice la comida-murmuré
Me despegué de ella para que no notara mi creciente polla endurecida.
-¿no le habrás puesto veneno?- dijo en tono sarcástico
Muy graciosa. Levanté una ceja y ella solo sonrió.
Tomamos nuestros respectivos lugares, yo quedé frente a ella y pronto sirvieron la comida y bella comenzó rápidamente que me dio un poco de nauseas. Mi verga se endureció mucho más cuando lamio la cuchara, recordando su riquísima felación.
-no hagas eso con la cuchara, que me recuerda que me hiciste sexo oral- murmuré para que solo ella pudiera escucharlo
Se atragantó con la comida y le guiñé un ojo para calmarla, tomó un poco de agua para tranquilizarse
-¿estás bien?- preguntó Charlie y ella respondió que si.
No me volvió a mirar y le di poca importancia.
-y cuéntanos de donde se conocen- preguntó impertinentemente "mi madre"
Bella comenzó a ponerse nerviosa y se atoraba en sus palabras
-fue en una fiesta- habló rápidamente mi padre
-¿en serio?- preguntó Esme
-sí, el me invito a bailar- musitó sonriendo y me miró
Le correspondí la sonrisa y ella tomó un poco de agua.
-no sabía que sabias bailar Edward- musitó con una sonrisa maliciosa
Apreté a cuchara firmemente. Sentí que se enterraba en mis dedos y palma, dándole la bienvenida al dolor y solo así me relajé.
Bella iba a decir algo pero en ese preciso momento, su celular sonó y lo fue a contestar.
-¿y qué opina de que mi hijo tenga citas con su hija?- preguntó Esme ladeando la copa.
-yo creo que hacen una maravillosa pareja y no tengo nada en contra de que se vean- murmuró Charlie un poco nervioso.
"ya veo de donde bella sacó el nerviosismo"
Esme solamente se rió entre dientes.
-pienso que ves bien su relación porque, como ustedes son amigos, piensan que es correcto que ellos se conozcan y se casen, solo porque ustedes son amigos- murmuró un poco ebria
Vi que mi padre tenía la mirada oscura y tal vez, la castigue cuando nos quedemos sin visitas.
Aproveché para levantarme y ver qué pasaba con bella. Cuando la vi, ella estaba pálida y tiritando.
-¿estás bien?- pregunté conforme me acercaba mas
-mañana es el juicio- habló entre susurros
-¿el de tu divorcio?- pregunté
Asintió y comenzó a frotarse los brazos como si tuviera frio, en ese momento la vi vulnerable.
-iré contigo, no dejare que él te haga daño.
-no necesito que me acompañes- habló orgullosa y mirándome
Se fue muy airada. Pero un pensamiento se coló, tenía miedo de que arremetiera contra su ex esposo.
Volví al comedor y la miré. Ella optó por desviar la mirada y dirigirla a su padre que volvió a comer.
Solo esperaba que no hablara de su matrimonio frente a ella.
-padre, mañana es el juicio- musitó en voz baja
-¿Qué juicio?- preguntó ella
¡ESO NO SE COMENTA EN PUBLICO. Estúpida!
-divorcio- respondió fríamente
-espero que Edward no haya tenido que ver- dijo burlonamente esa perra
-yo no tuve nada que ver- exclamé a punto de dispararle frente a todos
-es cierto, su hijo no tuvo que ver, me divorcie porque ya no quise estar casada, su hijo y yo somos solo amigos, porque ambos salimos con otras personas- salió en mi defensa
Isabella me miró fijamente, dejando en claro que no dejaría a ese perro de swat.
-qué bueno que salgan con otras personas- dijo aliviada Esme
Terminamos de comer en un aplastante silencio incomodo, de vez en cuando la perforaba con la mirada y ella desviaba la vista hacia su plato. Nos sentamos en la sala a tomar café y ella salió al jardín. Yo también salí para ver que estaba haciendo y la encontré donde esa mujerzuela había enterrado a su gato.
-no leas eso- le advertí
Respingó de miedo y me gustó que hiciera ese sonido.
-es un poco tarde para eso- recriminó –ya lo leí-.
-es la tumba del gato que asesine- dije sonriendo. Orgulloso de lo que hice.
Porque nunca me he arrepentido de lo que he hecho.
Isabella tenía la cara roja y comenzó a gritarme, levantó la mano para darle una bofetada y la atajé rápidamente.
-¿Qué harás ahora?, no sabes de lo que soy capaz de hacer- mi voz salió fría
-no, no sé que seas capaz de hacer por querer recibir afecto, pero todo en esta vida se paga- murmuró y se dio la vuelta, dejándome solo.
¿Esa ridícula frase era una advertencia? Porque tiene que mejorar en advertirle a alguien que es muy peligroso…como yo.
¡Mi preciosa ovejita queriendo asustar al lobo! Comencé a reírme por su intento de mierda, pero al menos me alegró el día.
Hasta que esa felicidad fue sustituida por la furia
Minutos después, la encontré humeando en lo que una vez mi habitación. La encontré viendo mi viejo álbum de fotografías, que un día juré quemar, pero como era todo lo que tenia de ella, jamás lo hice.
Nunca pensé que ella viniera a mi ex casa, y tampoco pensé que pasaría si bella veía las fotos con ella.
Mi parte cruel y despiadada, se mofó de eso.
"ella está viendo quien es mí verdadero amor".
Deshaciendo ese pensamiento, no quería que viera nada de esto, porque solamente la estaría alejando de mí. Ella retrocedió y de un codazo envió el pequeño corazón al piso y se rompió en pequeños pedazos.
Mi corazón también se rompió…ese fue un regalo que Tanya me había hecho inesperadamente. Y cuando ella se fue, ese regalo lo mantuve como una esperanza, de que algún día regresara.
Lancé un alarido y me acerqué rápidamente. Las lágrimas las mantenía a raya…pero lo que no podía mantener a raya, fue mi furia contra esa maldita entrometida de Isabella.
-lo…siento mucho, fue un accidente- tartamudeó
La miré con ganas de matarla y orinarme en su cadáver
-¿lo has llamado accidente?, esto no es un puto accidente, lárgate ahora- vociferé
¿Por qué tiene que presionar mis límites?
Y en ese momento entró mi padre y de un momento a otro, todo se convirtió en pelea.
Después de que Isabella saliera asustada, yo salí al jardín para tranquilizarme. Dejé que mi vista se perdiera en la espesura verde, y cerré mis ojos
Seguramente estaba celosa de mi noviazgo con Tanya, y por eso decidió romper la figura de cerámica y llevarse ese álbum.
-tenemos que hablar- ordenó mi padre
-sobre que- murmuré cansado
Sin abrir mí vista y solo con mi oído, percibí que mi padre estaba a mi lado derecho.
-¿Por qué has guardado todo este tiempo, ese regalo?- preguntó
Pensé en la respuesta.
-desde que nos reencontramos, siento que nuestro amor es fuerte. Pero no se qué hacer con mis sentimientos hacia bella…todo es confuso-musité- a veces quisiera arrancarme el corazón, para no sentir nada-
Abrí los ojos y encaré a mi papá. El me veía impasible.
-¿de quién hablas?- preguntó
Exhalé fuerte y le expliqué que hablaba del reencuentro con Tanya.
-¿y no te has puesto a pensar de que tal vez, ella ya tiene un matrimonio?- preguntó
¿Un matrimonio? ¿Ella me habrá traicionado?
-¿Qué sabes?- pregunté
-nada…solo digo que debes de pensar en eso. Piensa por un momento que su relación se ha acabado y que ella es felizmente casada y con hijos-murmuró
Entrecerré mi mirada furiosamente.
-si es así…me encargaré de asesinar a toda su familia-murmuré
-espero que no llegues a eso, porque terminarías por lamentarlo el resto de tu vida- musitó suavemente
Se dio la vuelta y caminó hasta doblar a la esquina.
-y me encargaré de que bella no vuelva a ver la luz del sol- murmuré solo para mi
Regresaría con Tanya y por fin nos casaríamos.
Eliminaría a todas la que me estorbaban…
Incluyendo a Isabella, por haber preferido al pendejo de swat.
