Hola lectores les saludos cordialmente con un nuevo capítulo de My Neighbor The Bad Boy, continuando con la segunda parte de la primera temporada pero también debemos festejar. En este día 10 de diciembre exactamente hace un año celebramos el primer aniversario de la historia, todo gracias al constante apoyo de ustedes.

Como tal tenemos un capitulo muy especial retomando desde lo sucedido con anterioridad luego de los sucesos del Cuarteto De La Muerte con los hermanos Von Septarsis. Ahora vamos con el capitulo, al finalizar hablare sobre lo que vendrá en capítulos futuros:


Contextualización: Este capítulo se ambienta en un día sábado por la tarde, tenemos a Tom planificando su viaje hacia Echo Creek, por otro lado a Jackie y Janna charlando sobre el castigo de Star y por ultimo tenemos dos situaciones al interior de la residencia Butterfly.


Habitación de Tom Lucitor.

-29…30…31...32...33…35…45…y 60 dólares- se dijo Tom contando su dinero. –Más el dinero que tengo en mi cuenta del banco, hago 150 dólares para mi viaje a Echo Creek- se dijo.

Thomas Lucitor por algunas semanas luego de asistir a una de sus secciones de terapia junto a su consejero Brian, había tomado la decisión en viajar a la ciudad donde se encontraba su amiga de infancia Star Butterfly para visitarla precisamente en el día de San Valentín.

-Bien, Tom- se dijo. –Reuniste el dinero suficiente para viajar, tienes el permiso de tus padres para ir pero piensas aparecer de sorpresa en la casa de Star, Lilacia al menos me dio las instrucciones precisas de como llegar al nuevo hogar de ella….y estará el señor Toffee, de seguro me asesinara- se dijo.

El chico sacudió su cabeza había estado organizando aquel viaje por varios días, en especial pensaba obtener al menos tener una cita con su amiga de infancia.

-Ahora que recuerdo Lilacia, me dijo algo sobre el vecino de Star….- se dijo continuando con sus asuntos al interior de su habitación.

Minutos después de revisar el mapa en específico viendo la ruta que lo llevaría directamente hacia Echo Creek en autobús, pagado con su propio dinero su boleto de ida y vuelta con los ahorros obtenido por sí mismos, dinero obsequiado por sus abuelos e incluso de sus trabajos en determinadas épocas del año.

-Al menos mis padres me dejaron ir, especialmente si me quedo con la tía Moon y el señor Toffee…- se dijo continuando con sus planes y anotando todo lo que necesitaba saber para moverse sin mayores contratiempos hasta su destino.


Penitencia De Principio De Febrero

Sábado, por la tarde.

-¡No puedo creerlo!- dijo Janna. –Star, tiene que quedarse castigada por culpa de Marco…¿Te parecer ir a visitarlos?- pregunto.

La rubia con el mechón de color azul neón en su cabello solo se limito a escuchar la sugerencia de la chica de cabello negro en torno a la peliblanca, recordando lo sucedido en la hora del almuerzo en la academia, cuando su amiga Star le explico lo sucedido con el castaño en el concierto al que asistieron y posterior llegada del padre de la chica.

-No veo problema- contesto Jackie colocándose los guantes de látex. –Sin duda estará Marco pero tampoco puedo negar que ambos han comenzando a llevarse de mejor forma- revisando las instrucciones del tinte para el cabello.

El plan original para aquel fin de semana entre las tres chicas era en ayudar a Janna teñir su cabello específicamente, un par de mechones pero aquella reunión de sábado se vio en parte arruinada por el castigo de la peliblanca pero incluso ambas chicas pensaban cancelar los planes pero fue la propia Star en animarlas en reunirse de todas formas a pesar de su ausencia.

-¿No veo problema?- pregunto Janna. –O preocupada por Star- le replico.

-Preocupada es poco- contesto Jackie. –Solo piénsalo…fue castigada por asistir aquel sitio tan horrible repleto de cabezas huecas y propensos a todo tipo de violencia.

-¿Cómo sabes eso?- pregunto sorprendida. –No me digas…

-Sí, una vez fui con Marco- contesto Jackie recordando aquel sitio. –Realmente…tiene merecido su nombre…Zoológico…me pregunto cómo pude ser convencida- indico.

-Fueron meses antes de terminar- inquirió Janna.

-En realidad….fue una semana antes de terminar- contesto y continuando con su tarea.

Janna prefirió cambiar la conversación especialmente para evitar ciertos recuerdos indeseados por la chica de cabellera rubia.

-¿Cómo vas?- pregunto a su amiga. –No quiero ponerla triste…tampoco arruinarle el día- se dijo.

-Si… creo que es bastante sencillo y puedo hacerlo sin ayuda….- contesto Jackie. –Solo espero no arruinar el cabello de Janna- poniendo manos a la obra con el cabello de la chica.

Residencia Butterfly.

Ambos jóvenes en aquella tarde de sábado se encontraban en la sala principal de la residencia Butterfly esperando a los padres de la chica de cabello blanco azulado para oír sobre su castigo, en la semana posterior a lo sucedido en el concierto, había estado cumpliendo con pequeños castigos y especialmente realizando algunas tareas como parte de su penitencia, especialmente el castaño debía cumplir doble trabajo sumando sus horas del servicios comunitarios.

-Esto parece un verdadero suplicio- se dijo él. –¡Hey!...alguna idea de nuestro castigo- inquirió a ella.

-Ni idea- fue su respuesta. –Yo solo quería pasar este fin de semana…con Jackie y Janna…teníamos planes pero por mentir, estoy en esta situación.

-¡OH!...hacen planes para reunirse, cuando me reúno con mis dos lacayos…simplemente yo impongo lo que debemos hacer- comento Marco.

-¿Enserio?- pregunto Star. –Por eso siempre termina golpeándolos con sus propias cabezas cada semana…- se dijo.

-Antes solía hacer muchas cosas con Jackie- dijo el castaño y haciendo memoria.

-Si…eso ya lo sabía….fueron novios- replico Star. –Me pregunto porque terminaron- se dijo.

El castaño relato desde su punto de vista sobre su noviazgo con la rubia con el mechón de cabello azul neón, en su opinión personal se definió como el novio perfecto en todo sentido de la palabra alardeando de sus supuestas proezas como un buen chico en ayudar a los más necesitados.

-Eso es mentira- dijo Star. –Lo estas exagerando completamente.

-Me ofendes- dijo Marco. –También deberías ser más agradecida con mi estimada persona.

-¿Agradecida?- pregunto.

-Pues claro….muchas chicas desearían ser castigadas conmigo- indico. –Tal vez deberías comenzar a tratar mejor….conseguí una cita con esa tal Emily Leonor Hardy.

-Casi se me olvida…había quedado con él…para esta tarde pero de todas formas iba a dejarlo plantando- recordando en su mente sobre su cita. –¿Entonces es tu novia?- pregunto.

-No….pero me vengare de todas formas…por burlarse de mi persona- contesto. –Igual podría obtener un par de besos- se dijo.

-¡Es tiempo!- dijo una voz femenina.

Los padres de la peliblanca se presentaron en la sala principal con una expresión serena especialmente Toffee, ambos jóvenes terminaron su charla poniendo atención a los dos adultos en torno a su castigo.

-Lo estuvimos discutiendo con Angie y Rafael….ellos están más que de acuerdo, en levantar su castigo- dijo Toffee.

-Estamos de acuerdo en que ya entendieron el mensaje por mentir…- intervino Moon. –Asi…que su castigo queda finalizado.

Los dos jóvenes se miraron entre sí por breves segundos mientras sus rostros se iluminaron por completo, en cambio padres de la peliblanca solo necesitaron una mirada furtiva como una sonrisa de dos cómplices a punto de cometer algún delito disfrutando la escena especialmente ver a ambos jóvenes con esa sonrisa.

-¡SIIII!- grito Marco alzando los puños hacia el cielo en señal de victoria.

-Podre ir con Jackie y Janna- dijo Star.

-JAJAJAJAJAJAJAJAJA- comenzaron Moon y Toffee por la expresión de felicidad de su hija como su joven vecino. Los padres de la peliblanca continuaban riendo por los festejos, el castaño se quedo completamente sorprendido en cambio Star mantuvo una expresión neutra.

-¿Viste sus caras?- pregunto Moon continuando con su carcajada. -JAJAJAJA...

-Se la creyeron…te dije que iba a funcionar la broma- contesto Toffee.

Marco Díaz se puso de pie e iniciando una protesta especialmente por la broma de pésima gusto por su castigo.

-Eso no hace….es malo mentir- dijo Marco.

-Ese es el punto- contesto Toffee. –A nadie le gusta las mentiras…especialmente por irse a un sitio de mala muerte…y que huele a orina fresca como otras sustancias.

-Fue una broma muy buena- comento Moon. –En fin…es hora de su castigo- indico.

-Y eso estuvieron hablando arriba por los últimos 15 minutos- dijo Star.

-¡Sí!- fue la respuesta de ambos padres.


-¡¿Es broma?!- pregunto Star.

-No, querida- contesto Toffee. –Este es su castigo…- viendo a los dos jóvenes.

El castaño estudio detenidamente todo el cuarto repleto de libreros, libros, el escritorio que se encontraba al final del mismo cuarto y algunos cuadros con viejas carteleras de obras de teatros.

-¿Acaso debemos hacer la limpieza?- pregunto él. –Se parece a mi servicio comunitario- se dijo.

-En realidad…

Toffee les explico que su castigo iba en relación a organizar, limpiar e inventariar cada libro como carpeta dispuesta en su oficina personal. Los dos jóvenes solo se limitaron a ver todo el sitio, en cuanto al castaño miraba con cierto rechazo su castigo pensando en alguna excusa para liberarse pero resulta que su vecino era algo más difícil de persuadir.

-Ni lo pienses, pequeño delincuente….la excusa del dolor de estomago, tomarme la medicina, debo ir con mamá o sobre atender una llamada…ya las conozco- dijo Toffee. –Y eso me recuerda…que deben darme sus celulares…estarán completamente incomunicado…y aquí está todo lo necesario para su castigo- indicando sobre el escritorio todo el material para realizar lo exigido por él.

-Básicamente debemos hacer su trabajo- inquirió Marco entregando su celular como Star.

-Pues…- dijo Toffee. –Buena suerte- saliendo del cuarto.

Cuando quedaron a solas en la oficina privada del padre de la peliblanca, el castaño estudio cada repisa de los libreros y pregunto:

-¿Es necesario leer tantos libros para ser director?.

-Sí, cuando era niña antes de ir a dormir mi papá me leía Shakespeare- contesto Star. –Otelo, Hamlet y Macbeth….- indico.

-¡OH!...- contesto. –En fin…entonces este es nuestro castigo… ¿por dónde comenzamos?- pregunto.

-Esto nos llevara un buen rato- índico Star. –Al menos parece dispuesto en cumplir su tarea- se dijo.

En cambio.

Cuando Toffee ingreso en la habitación matrimonial de la residencia inmediatamente se tumbo en la cama mientras Moon se encontraba en su correspondiente lado y leyendo un libro con toda su atención.

-Ese maldito golpe...- dijo Toffee.

-Te recuerdo que esta es una casa decente….- se adelanto Moon cerrando su libro. – ¿Y esperas que cumplan el castigo?- pregunto.

El pelinegro se quedo en silencio meditando la respuesta a su esposa pero aquel golpe recibido por el chico universitario, estaba provocando ciertas molestia.

-Lo harán…Star va cumplir y ese pequeño delincuente también…a pesar de los comentarios de nuestros vecinos- contesto.

-¡Ah!...esos comentarios están demasiados infundados…y completamente exagerados- dijo Moon.

Los padres de la peliblanca conocían cada comentario en torno al castaño como sus problemas con la policía en el último tiempo. En la opinión personal de Toffee aquella conducta solo se debía a una simple etapa, pero en cambio a Moon le resultaba ser un chico algo complicado de carácter pero tampoco le parecía que fuera alguien con malas intenciones y muchos menos con Star.

-La mayoría de los vecinos nos ve como esa clase de familia perfecta…en todo sentido, exceptuando por Angie y Rafael- comento Moon.

-Ni lo digas…- contesto él. –A pesar que Rafael parece algo nerd….y Angie es demasiado común…pero solo tienen un hijo, mi madre debía cuidar a cuatro buscas pleitos.

-La señora Evelyn….realmente hizo un buen trabajo con ustedes….cada uno es exitoso a su modo…claro que ahora Rasticore es instructor de la policía del escuadrón anti-motines...- comento Moon. –Marco también debe tener algún potencial….solo necesita un pequeño empujón para descubrir sus verdaderos talentos….y espero que este castigo les sirva a nuestro pequeño vecino e hija.

-Si servirá….pero admítelo fue bastante gracioso la broma- dijo Toffee riendo levemente pero una vez más su espalda comenzó a causarle molestia específicamente donde se encontraba las secuelas de su pelea en el concierto. –Ya me duele.

-Quítate el sweater y la camisa- indico Moon.

-Está bien- contesto.

Toffee se recostó en la cama mientras Moon inspeccionaba detenidamente aquel golpe que había tomando un color negro y morado produciendo una interesante mezcla.

-Creo que está comenzando a mejorar…pero podríamos ir a un medico- sugirió ella.

Él con solo oír la palabra medico e inmediatamente se mostro incomodo en torno a todo lo que conllevaba una visita a un doctor como a las dependencias del hospital local.

-Paso- contesto. –Sabes que las agujas, el ambiente deprimente de un hospital e incluso esperar me causa cierta incomodidad.

-Ya tienes cuarenta años….y sigue actuando como un bebe grande- dijo Moon con una mueca de disgusto. –Mi difunta y querida suegra….tenía que pasar por lo mismo- inquirió a él.

-En realidad siempre nos engañaba de alguna forma…exceptuando por Rasticore que le ponía su correa y bozal- haciendo memoria.

La peliblanca se limito a dar un suspiro y girar los ojos por las palabras de él, en cambio Toffee se reincorporo como ponerse nuevamente la ropa de la parte superior del cuerpo.

-En fin…ya sabes que odio a los médicos y todo eso- dijo Toffee tumbándose en la cama junto a ella.


Él se encontraba en el interior del vehículo específicamente estacionado a un par de metros de la residencia Butterfly, tomando una que otra fotografía continuando con su trabajo encargado por su cliente Edward. Hace un par de días envió los primeros resultados recibiendo nuevas órdenes de continuar con vigilancia como aprender las rutinas de ambas peliblancas e incluso observar al pelinegro en sus vidas diarias.

-Realmente los millonarios…suelen ser bastante rencorosos, especialmente cuando una hija decide cancelar la boda…o fugarse con otro hombre- se dijo recordando el relato de su cliente y a la vez obtener algo más de información en torno a la familia Butterfly-Von Septarsis.

La siguiente hora de vigilancia fue bastante tranquila especialmente por ser sábado donde los residentes de la casa que estaba espiando se mantenían en el interior desde hace varias horas.

-Algo de café y rosquillas, es una buena idea- se dijo el detective.


Desde Star.

-¡WHOA!...nunca me había sentado en una silla tan cómoda- comento Marco.

La chica peliblanca acomodo un mechón de su cabello detrás de su oreja continuando con la organización de los libros como libretos mientras el castaño prefería estar jugando en la silla del escritorio perteneciente a Toffee.

-Sabes debemos cumplir nuestro castigo- dijo Star.

-¡¿Es broma?!- pregunto él.

-No, debemos cumplir nuestro castigo- contesto nuevamente.

-Jajajaj…sin duda eres la princesita de papá…- bufo Marco. –En mi larga experiencia de ser castigo, robar una llama e incluso…pasar cada semana en detención….un castigo solo es una excusa para mantenerte ocupado en el fondo, cuando todo esto termine la vida seguirá como siempre…en mi caso espero que todo se calme y luego sigo en mis andanzas- comento a la chica.

Star se quedo estudiando en silencio aquella sonrisa socarrona dibujada en los labios del castaño, él continuo con su parloteo en torno a sus castigos del pasado y como lograba en ocasiones salirse de su habitación, cuando sus padres se distraían por algunos minutos.

-Los señores Díaz son muy buenas personas- dijo Star. –Ellos siempre están preocupado por ti especialmente…he visto cuando te desean un buen día en la academia.

El castaño se mantuvo mudo por algunos segundos con una expresión de molestia escuchando cada palabra de la peliblanca, en su interior deseaba salir huyendo de la residencia Butterfly e involucrarse en alguna pelea para olvidarse de ciertos sucesos en torno de su pasado, mucho antes de cambiar de actitud.

-¡TE PUEDES CALLAR!- grito Marco.

-¿Quién te crees?- pregunto Star avanzando hasta el escritorio. –Te recuerdo que es mi casa…¿acaso tienes algún problema?- pregunto.

El castaño con una expresión sombría observo a la peliblanca volviendo a un par de años en el pasado, cuando sufrió aquel cambio de actitud hacia la vida. Ella esperaba alguna respuesta pero aquel extraño destello en los ojos de Marco, le hicieron sentirse incomoda pero tampoco pensaba en dar su brazo a torce.

-O el chico rudo solo…- alcanzó a decir y Marco se coloco de pie manteniendo esa expresión acercándose lentamente hacia ella, comenzando a retroceder lentamente hasta donde se encontraba unos de los libreros, viendo como él le cerraba el paso por completo. –¡¿Marco?!- pregunto.

Marco Díaz se quedo viéndola detenidamente por algunos segundos antes de hablar nuevamente.

-Sabes- comenzó Marco. –Seria una buena idea en aprender a cerca tu boca…princesita de papá…y comenzar a ser más agradecida con mi persona, he tolerado tus ridículas coletas…ser golpeado por la loca de tu amiga, ser castigado por tu padre….acaso crees que me importa lo que digan de mi, los vecinos…supongo que has escuchado los rumores- inquirió a ella.

-¡Sí!- contesto Star. –Pero prefiero conocer a las personas, en vez de hacer caso de tontos rumores como habladurías…tampoco creo que seas una mala persona…y eres mi amigo.

-¡¿Amigo?!- se dijo él.

Esa palabra retumbo en su cabeza del castaño por completo, en el último tiempo la mayoría de las chicas como chicos de la academia prefería evitarlo por su extenso historial de mala conducta como su más reciente caso de conflicto en torno al robo de la llama como del vehículo, él se quedo silencio bajo la mirada de la peliblanca.

-Eres mi amigo- dijo nuevamente Star.

Marco estuvo a punto de responder a las palabras de la peliblanca pero aquel sonido capto de inmediato su atención posando su mirada en el librero que estaba detrás de la chica comenzando a ceder sobre ella, rápidamente el castaño por instinto dio un salto y tomándola entre sus brazos para alejarla de la inminente caída de aquel mueble sobre Star.

-¡Cuidado!- dijo Marco viendo como la estructura caiga finalmente sosteniendo entre sus brazos a Star mientras el librero se desplomo detrás de ambos jóvenes. –Eso estuvo cerca.

Minutos después.

La caída de aquel librero fue un verdadero suceso en especial para Toffee que había comprado aquel mueble hace solo un año. El pelinegro se encontraba en compañía de Moon, Star y Marco recogiendo los libros esparcidos por el suelo, en cuanto a él inspeccionaba detenidamente lo quedaba del mueble.

-Porquería….eso me pasa por comprar en liquidación- se dijo Toffee viendo la carencia de pegamento como un par de tonillos de pésima calidad.

-Es un verdadero desastre- dijo Moon continuando con la recolección de los libros ubicándolo sobre el escritorio de Toffee. –Eso pasa por comprar muebles en liquidación, querido.

-Sin duda me lo va a recordar hasta que le compre algo muy caro- se dijo Toffee viendo de reojo al castaño. –Mocoso astuto…estoy en duda con él por salvar a Star….debería compensarlo…tal vez invitarlo a cenar sea una opción por agradecerle- pensó.

-Marco puedes quedarte a cenar- se adelanto Moon.

Toffee observo furtivamente a Moon por realizar aquella invitación a su joven vecino, el castaño estuvo de acuerdo en cenar con ellos. En cambio Star se mostraba algo sorprendida por el inesperado actuar del castaño, en el instante de caer aquel mueble y ser salvada en el ultimo segundo.

-¿Y nuestro castigo?- pregunto Star. –Ya no le veo el caso…es posible que papá haga una revisión de cada uno de los libreros…también quiero hablar con Marco para darle las gracias…por ayudarme…o sino ese enorme librero…- se dijo recordando el actuar del castaño.

El pelinegro dejo a un lado aquel asunto en torno al librero por algunos segundos, llamando ambos jóvenes y dijo:

-Por el inesperado suceso del librero…creo que ya aprendieron su lección…e incluso esta semana ambos estuvieron con toque de queda…pero solo lo diré una vez y será única vez en que lo diga…o a la próxima estarán castigado hasta que se gradúen- dijo Toffee viendo a su hija y su vecino. –¿Volverán a mentir?- pregunto.

-No, señor- contesto Marco.

-No, papá- respondió Star.

-¡Excelente!- dijo Toffee. –Pueden irse…su castigo ya se cumplió…por esta vez…y vayan a jugar Donkey Kong, bailar Break-Dances o hagan lo que suelen hacer los jóvenes…en sus ratos libres pero nada de meterse en problemas- indico.

Tanto Star como Marco asistieron inmediatamente y saliendo de la habitación dejando a solas a Toffee y Moon con el asunto de los libros.

-Al menos terminamos de acomodar los libros sobre tu escritorio- dijo Moon viendo a Toffee. –¿Está todo bien?- pregunto.

Él mantuvo silencio luego de decirles a los jóvenes que su castigo había concluido, en el fondo se preguntaba si su actuar había sido el esperado. A pesar de crecer sin la ausencia de una figura paterna especialmente por sus antecedentes en su juventud.

-Crees que hice lo correcto…digo su castigo debía terminar- comento a Moon.

La peliblanca solo necesito dar un par de pasos quedando a pocos centímetros y rodeándolo con sus brazos viéndolo directamente a los ojos.

-Lo hiciste bastante bien…ellos comprendieron que mentir es malo-dijo Moon. –Y sin contar que esa porquería de librero aplasta a nuestra única hija, nunca comprar en una liquidación algún mueble- indico.

-Gracias- contesto él. –Y realmente me está matando esta punzada en la espalda…creo que el lunes a primera hora pediré una cita al primer medico que encuentre disponible.

-Meno mal- dijo Moon. –Pero solo por esta vez ve al médico y tampoco te sientas mal con tu edad…solo fue un golpe de un mocoso ebrio…al menos pudiste darle una buena paliza.

-Sí, ya sabes….soy un chico malo que tiene un empleo, familia y una hipoteca- comento Toffee provocando una carcajada en ella.

-El señor chico malo….antes de conocerme…tu vida era poco emocionante- señalo Moon. –Tampoco quiero que te martirices tanto…eres un gran padre como "esposo"…a pesar que no nos hemos casado…pero recuerda…esto nadie puede negar el gran trabajo que haces...cariño- tomando su rostro entre sus manos y compartiendo por algunos minutos un largo beso.

Desde Marco.

-Gracias- dijo Star. –Por evitar ser aplastada por aquel librero.

El castaño se quedo meditando las palabras por algunos segundos, en principio pudo responder de manera completamente desagradable pero ella le había dicho que aquellos comentarios de los demás vecinos, ignorándolo por completo y prefiriendo conocerlo en persona para emitir su propio juicio en torno a su persona.

-Ella quiere conocerme….- se dijo sorprendido. –De nada….pero es la primera y última vez que te salvo, nerd- contesto.

-¡¿Amigos?!- pregunto ella extendiendo su mano. –Al menos trata de ser algo más amable con tus padres….ellos realmente se preocupan por ti e incluso creo que no eres tan malo en el fondo…sabes que mis padres te estiman….eres bienvenido a mi hogar.

-Gracias, amigos...- contesto de mala gana y ocultando una pequeña sonrisa. –Y eso me recuerda que me debes mi recompensa por salvarte, en este mundo que vivimos todo tiene su costo…con un beso quedamos a mano.

Marco observo a la peliblanca limitándose a girar sus ojos negándose de inmediato por la inusual recompensa, comprendiendo que la actitud del castaño seguiría del mismo modo por algún tiempo.

-Entonces….- dijo Marco antes de que su celular comenzara a sonar. –¡Oh!...tenía una …"cita"…. con Emily- recordando lo pactado hace un par de días con la enigmática chica.

-Supuestamente debía reunir con él…vestida de Emily- se dijo Star.

Ambos jóvenes intercambiaron una breve mirada fingiendo que todo estaba bien, especialmente la peliblanca para evitar ser descubierta.

-¿Y quieres jugar algún vídeojuego?- pregunto Star. –O ya te olvidaste de la última vez, cuando te gane.

-Quizás dejarla plantada le sirva a esa tal Emily, saber con quién se mete- se dijo Marco. –Solo vamos a jugar de una vez- apagando su celular.

Star al comenzar su videojuego en compañía del castaño, recordó de improvisto sobre la reunión en la residencia Thomas con Jackie y Janna.

-Mmm…ya van a ser las 6 pm, tal vez Janna se fue a su casa- se dijo Star concentrándose en el videojuego. –No….no puedes ganarme.

En cambio.

-Nota mental…jamás ayudar nuevamente a Janna con su cabello- se dijo Jackie Lynn Thomas.

En cuanto Janna con espejo en mano observaba en silencio su cabello con el tinte aplicado, la chica de cabellera rubia estaba con una expresión de horror preguntándose, si existía alguna forma de revertir aquel desastre descartando por completo algún corte e incluso considerando ir a la tienda más cercana para comprar pintura para el cabello de color negro.

-¡¿Janna?!- pregunto Jackie.

-Creo…que se ve….GENIAL- rugió Janna. –Ya quiero que sea lunes para ver la impresiones de los maestros, de seguro me voy directo a detención y llaman a mis padres- riendo.

Jackie Lynn Thomas solo se limito a lanzar un suspiro buscando en su armario su abrigo, su billetera e indicando ir a comprar una nueva pintura para el cabello.

-No seas aguafiestas- dijo Janna siendo arrastrada por Jackie. –Amiga, piensa en la impresión como el escándalo de toda la academia.

-Por eso mismo quiero evitarte ciertos problema- fue la respuesta de Jackie.

Lunes por la tarde.

Los servicios comunitarios de la ciudad de Echo Creek se encontraba realizado trabajos de limpiezas, en las afueras de la fuente de soda cercana a la academia aquella tarde de lunes.

-¡¿Y cómo estuvo tu cita?- pregunto.

La chica de cabellera castaña rojiza se apoyo en la escoba estudiando al castaño, ella había oído sobre los planes de venganza en torno a la misteriosa chica llamada Emily. Marco le explico detalladamente el viernes de la semana pasada sobre sus pasos a seguir en torno a la cita de día sábado por la tarde.

-¡¿Entonces?!- volvió a preguntar.

-Pues….- dijo Marco. –No fui….simplemente me quede haciendo otra cosa- recordando como le gano a su vecina y la cena con los vecinos de la residencia Butterfly.

Hekapoo se abrió paso dándole un palmazo en la nuca seguido de un empujón, él se quedo sorprendido por aquella actitud mientras la chica se expresa con un rostro de pocos amigos.

-Auuuch….eso me dolió….¿Y eso?.- pregunto a ella.

-Por idiota- contesto Hekapoo. –Eso estuvo mal, sabes que a una dama nunca se le deja plantada- rugió.

La chica de cabellera castaña rojiza comenzó a reprochar al castaño por su actitud luego de oírlo por semanas sobre su descabellado plan en torno, aquella llamada Emily Leonor Hardy pero resultaba que a pocos metros de ambos jóvenes, una chica de cabello blanco azulado peinado en dos coletas era testigo en primera persona del sermón a su joven vecino estando oculta cerca de unos árboles colindante a donde se encontraban ambos jóvenes.

-Jajaja…pobre Marco…eso me recuerda que debo pensar en algo…cuando me vea nuevamente como Emily- se dijo Star dando un sorbo a su malteada y escuchando aquel llamado de atención por parte de Hekapoo al castaño que duro cerca de diez minutos.


Hasta aquí llegamos lectores con el capitulo del primer aniversario de esta historia, quiero agradecer a todos los lectores que han seguido este Fic y espero que sigan hasta el final. Ahora en torno a los dos siguientes capitulo tendrán una publicación seguida, tampoco quiero adelantar nada algunos de ustedes ya saben lo que viene y quiero desarrollar debidamente las dos próximas actualizaciones.

Vamos con los reviews:

SugarQueen97: Gracias, tampoco deseaba hacer algo tan…"romántico"…sino algo sencillo, sobre River pronto lo veremos de regreso, en torno a la polera fue una idea de último minuto que se me vino a la mente.

Bien lectores, eso es todo por el momento espero que disfrutaran el capitulo, traten de estar atentos con las dos próximas actualizaciones, hasta la próxima y sin mencionar que se viene algo muy bueno y fantástico en el siguiente capítulo, nos vemos.