Cuando nos reunimos en el Lima Bean en la mañana del martes, Kurt pone una pequeña caja de cartón en la mesa. Levanto mis cejas, esperando, y él sonríe.

-Pedí esto en línea. Llegó ayer.- Gira la tapa hacia mí, para que yo pueda ver el título.

-"Getting to Know You".- leí en voz alta.- Mil y un conversaciones para principantes. Perfecto para fiestas de adultos.. Levanto la vista hacia él.- Espera ... ¿Fiestas de adultos?. Como esas en los que tienes que poner tu nombre en un bol, y-

-No fiestas de intercambios de parejas.- interrumpe, ruborizado.- Sólo significa que algunas de las preguntas no son adecuadas para los niños. Mi madrastra mencionó que su amiga Debbie hace un montón de citas por Internet, y que ella utiliza estas preguntas para eliminar a los bichos raros.

-Así que estas tratando de averiguar si soy un bicho raro?.- Bromeo.

Kurt pone los ojos en blanco.- Estoy tratando de ayudar a llegar a conocernos mejor. No tenemos que hacerlo si no quieres."

-No, no, creo que es una gran idea. Tratemos.

Abre la funda retráctil y baraja las cartas, mientras que voy al mostrador para recoger a nuestros cafés. En el momento en que vuelvo a nuestra mesa, están apiladas las cartas en dos montones de aproximadamente la misma altura.

-Entonces, ¿Cómo debemos hacer esto?.- pregunta.- Si leo una pregunta para ti, ¿Tengo que responderla también? ¿O simplemente tú?

Me encojo de hombros monumentalmente.- Estoy bien de cualquier manera. Tal vez podamos jugar de oído, ver si la pregunta inspira una conversación. Algunas están obligadas a serlo, ¿Verdad?"

-Correcto.- Toma un sorbo de su café, y veo como su lengua rosada se acerca para lamer una gota de su labio inferior.- ¿Debo empezar?.

Sí, porque necesito un momento para guardar ese recuerdo en mi memoria permanente. Si es que tengo algo como la memoria permanente.- Por supuesto.

Coge la primera carta de su pila.- ¿Qué hiciste durante el recreo en la escuela primaria?.

-Pregunta complicada.- respondo, y él ladea la cabeza con curiosidad.- Nosotros no teníamos recreo en mi escuela primaria.

-¿En serio?

-Sip.- Saco una tarjeta de mi pila, y leo: ¿Cuál fue tu película favorita de Disney cuando eras un niño?

Piensa por un momento, arrugando la nariz adorablemente.- Probablemente La Sirenita.

-¿A qué viene?

-Supongo que me identifiqué con Ariel. Ella creció sintiendo que no pertenecía ahí. Amaba a su padre y sus amigos, pero ella sabía que había más por ella.

Estudio su rostro melancólico y siento un tirón de culpa.- Habrías dejado Lima después de la secundaria, si no fuera por mí.

-No.- me corrige.- Habriamos dejado Lima, juntos, si no fuera por el ataque."

-Pero esperaste alrededor de mí todo un año-

-Si Ariel hubiera tenido que elegir entre moverse de nuevo bajo el mar con Eric, o quedarse en tierra por sí sola, ¿Cuál crees que ella escogería?.- presiona, su voz tranquila.- A veces no es sobre el lugar en que terminan. A veces se trata de que con quien terminas, sabiendo que te hace realmente feliz- Él distraídamente golpea con sus pulgares la comisura de la pila de tarjetas.- Estoy contento de haber esperado por ti todo este tiempo. Parece que ha funcionado para mí, ¿No te parece?.

Extiendo la mano para apretar la suya, sonriendo tímidamente mientras él lee la siguiente carta.


Al final de nuestro café del Miércoles, he aprendido el color de Kurt favorito, sus mayores manías, la forma favorita para relajarse después de un largo día, las alergias no estacionales, y los lugares ideales para una luna de miel. A cambio, él ha aprendido mi posición favorita para dormir, vacaciones más memorables, estación favorita, género musical que menos te gusta, y celebridad favorita de la infancia (bueno, en realidad no ... Intenté decir que era uno de los hermanos Hanson, pero desde la sonrisa que no deja su cara, sé que debo haber admitido la verdad embarazosa para él en algún momento del año pasado).

-Así que.- dice, mientras trata de hacer una casa de las cartas que hemos leído hoy.- Viernes.

-Viernes.- asiento, ignorando el revoloteo de la anticipación en el estómago.

-Listo para decirme lo que haremos en nuestra cita?

-Te lo dije, no es nada emocionante. Es sólo que va a ser algo de bajo perfil.

-¿Ni siquiera una pista?

-Nop.

-Bien.- le respondo, tratando de mantener el zumbido de mi voz.- ¿Qué me pongo?. Puesto que eres el encargado de elegir mi traje y todo ...

-Algo casual y cómodo. Tal vez uno de tus suéteres verdes; resaltan tus ojos. Y jeans estarían bien.- Su casa de tarjetas tambalea y se derrumba, y frunce el ceño.- Tu turno.

Saco una nueva carta de la pila y la bajo.- Uf, fiasco.

-¿Qué es lo que dice?

-Nada. Voy a buscar otra diferente.

-Blaine.

-Yo no-

-Solo leela.

La recojo de mala gana.- Si pudiera alterar permanentemente una cosa acerca de su apariencia física, ¿Qué elegiría?

Parpadea.- ¿Cómo es que una pregunta fiasco?

-Porque eres perfecto. No debes cambiar nada acerca de ti.

No creo haberlo visto quedarse sin palabras. Las puntas de sus orejas están convirtiéndose en un rojo brillante.- ¿Crees que soy perfecto?

-Por favor. Deberías de estar en alguna pasarela en Italia, no atrapado en una tienda de café en Ohio.

-Dios, Blaine, yo- abruptamente deja de hablar, y luego traga.- Gracias. Yo habría dicho que cambiaría mi-

-Perfecto.- insisto, y se ríe mientras saca una nueva carta de su pila.

-Si tuvieras que tener relaciones sexuales de manera simultánea con dos personas que conoces.- él dice.- ¿Quién quieres que sean?

Arrugo mis cejas con confusión.- ¿Cómo se puede tener sexo con dos personas al mismo tiempo?

-¿Es eso una pregunta con trampa?.- Cuando no respondo, Kurt se da cuenta de que no lo es.- Piensa en Legos encajando.

-Oh.- Mis ojos se abren cuando lo entiendo.- Oh.

-¿De verdad no sabes eso?

Me encojo de un hombro, avergonzado.- Nunca he tenido un novio... bueno, uno que yo recuerde. Y sigo tratando de investigar lo que implica más allá de lo básico… No es como si lo pasaramos en la clase de educación sexual… pero pensé que había que esperar hasta que yo estuviera interesado en salir con alguien, así yo sabría lo que estaba haciendo. Cuando me desperté después del ataque, estaba con mis padres todo el tiempo... no parecía ser una buena hora de empezar a buscar en Google sobre el sexo gay, ¿Sabes?.

Él no dijo nada. Empiezo a retorcerme en mi asiento.

-Sé.- dejo escapar.- Lo sé. Tengo tanto conocimiento sexual como un-

-¿Bebé pingüino?.- sugiere, y yo resoplo.

-Iba a decir un niño de primer grado, pero está bien. Eso también funciona.- Mis ojos se alejan de su aguda mirada.- Así que, uh ... tuvimos ...

-Sí.

-¿Mas de una vez?

-Oh si.

-Fuiste mi…

-Sí. Tú también fuiste mi primera vez.- Hace una pausa, y luego añade: El único.

Me tomo un gran trago de mi café, y aunque el frío había aumentado, puedo sentir un calor difundiéndose dentro de mí.


Sebastian llama esa tarde para invitarme a ver una película, y yo acepto su oferta. Es un escenario ideal - dos horas de no tener que hacer una pequeña charla, y todavía cuenta como nuestra segunda cita. Voy a estar un paso más cerca de ser capaz de ver a Kurt exclusivamente.

Lo que no tomo en cuenta, sin embargo, es lo oscuro que una sala de cine es, y qué tan bajo deriva la mano de Sebastian mientras me guía hacia los asientos. Casi se me caen los dos refrescos que estoy llevando, cuando engancha el pulgar bajo mi cinturón y desliza sus dedos.

En un golpe raro de brillantez, entro en una fila y me muevo todo el camino para estar sentado al lado de una mujer de la edad de mi madre. Ella me mira y sonríe, y me da la oportunidad perfecta para preguntarle lo que ha oído hablar de la película, y si ella piensa que el Oscar de George Clooney estará garantizado.

Después de unos minutos, hay un golpecito en mi hombro. Me vuelvo para ver Sebastian con el ceño fruncido.- ¿Debo irme?.- pregunta.- No quiero interrumpir tu cita con Demi Moore por allá.

Tiene razón, me doy cuenta. Estoy siendo increíblemente grosero. Sí, su mano esta un poco más bajo en mi espalda de lo que yo hubiera preferido. ¿Pero le he dicho que me siento incómodo? ¿Cómo iba a saber?

-Lo siento.- murmuro, envolviendo mis labios alrededor de mi bombilla* y tomando un sorbo de mi bebida.

-Está bien.- susurra en mi oído.- ¿Quieres ir a la fila de atrás, así puedo darte una mamada?

Me ahogo en mi soda, tosiendo y escupiendo cuando los parlantes comienzan a sonar misericordiosamente. Sebastian se conforma colocando su mano sobre mi rodilla. No es apropiado para una cita, no creo. Acaba de dejarla reposar allí. Pero entonces él... oh ... su palma está a la deriva hasta mi muslo. Él aprieta con fuerza, a media altura, y me siento agitado. Él se está moviendo aún más arriba ahora-

Muevo mi refresco por lo que se ha posicionado firmemente sobre mi ingle. El frío repentino silencia mi excitación, y el vaso detiene su movimiento de querer llegar más arriba.

-Sigo olvidando que eres un renacido virgen.- murmura, sus labios rozando mi oreja. Que Dios me ayude, pero no puedo dejar de temblar un poco en respuesta.

Paso el resto de la película hundido en mi asiento, mi estómago dando vuelta, con la sensación de que estoy engañando a Kurt de alguna manera.


-Dos citas.- le digo a Kurt a la mañana siguiente cuando llega a nuestra mesa.- Sólo una más, y entonces puedes tenerme todo para ti.

Kurt acepta el café que tenía para él. ¿Dos citas ya? ¿En serio?

-Así es.- digo, contando con los dedos.- Fuimos a Scandals el lunes, y una película de ayer.

-Hmm.- Él sorbe su café con una expresión inescrutable.- ¿Él te pidió salir de nuevo?"

-Sip. Este sábado. Scandals está teniendo otra noche de karaoke. Un par de canciones y emprenderé la ruta.- Si es que no me encuentro con ese tipo Dave de nuevo, no añado. Abro la tapa de la caja de Getting to Know You, dejando a un lado las tarjetas con bandas de goma- que ya hemos pasado.- Esto es real, Kurt. Esto va a suceder. Nuestro Tú y yo va a pasar.

Se mantiene ocupado apilando las tarjetas en pilas, y yo amablemente finjo no darme cuenta de lo mojado que sus ojos se han vuelto. Se aclara la garganta un par de veces antes de leer en voz alta su primera tarjeta.- Si pudieras enseñar a tu hijo una lección, ¿Qué sería?"

-Uh. Wow.- Muerdo mi labio inferior, pensando.- Quiero, uh ... Dios. ¿Sólo una lección?

-Eso es lo que dice la tarjeta.

-Supongo que... me gustaría que mi hijo tratara a todos con amabilidad.- Él asiente pensativamente, así que pregunto: ¿Y tú? ¿Qué le enseñarías a tu hijo?

-Que importa.- dice simplemente.

Hay una historia allí, estoy seguro, pero no lo empujo. En su lugar, recojo otra tarjeta. Y de inmediato comienzo a reír.

-¿Qué?.- él pregunta.

-¿Alguna vez besarías a alguien del mismo sexo que usted?.- Se ríe también, en voz alta, y un par de personas en las mesas cercanas, nos miran.

-Está bien, voy a cambiarla.- le digo.- ¿Alguna vez besarías a alguien del sexo opuesto?

-Ya lo he hecho.- admite, un poco tímidamente.

-¿En serio?

-Sí. Fue durante un período oscuro en mi vida. Yo ... yo llevaba ... chaquetas de camionero. Y camisas de franela a cuadros.- Se ve tan traumatizado, pero todavía estoy riendo.

-Bueno, tengo que vencerte, supongo.- digo con orgullo.- Nunca he besado a una chica.- Su expresión cambia a algo apreciativo y astuto, y puedo sentir la sonrisa que se desvanece poco a poco de mi cara.- ¿Qué?.- Su hoyuelo se está mostrando. Él está tratando claramente de no reírse.- No ... ¿He besado a una chica?

-Dos veces, en realidad. La misma chica, las dos veces.

-¿Pero por qué? ¡Yo soy gay! ¡Soy tan gay!

-No argumento contra eso.

-¿Quién era ella?. Quiero decir, ¿Creí que ella era un niño en ese momento?

Hace una pausa dramática.- Su nombre es ... Rachel Berry. Ella tiene el pelo largo y lleva calcetines hasta la rodilla. Y cintillos. Y suéteres con animales en ellos.

Dejo caer mi cabeza en mis palmas, humillado.- ¿Seguro que esto no fue después de que estuviera con daño cerebral?

-No.- me aseguró.- No, sabías lo que estabas haciendo. Ustedes dos se besaron y cantaste un dueto ebrio y estuviste herido, por un tiempo. Quiero decir, no me malinterpretes, Rachel tiene sus puntos buenos. Ella puede ser irritante, pero ella tiene buenas intenciones. Y Dios, su talento para el canto es increíble, eclipsado sólo por su ego inflado. Ella es hija única de sus dos padres gays toda su vida.

Miro hacia arriba, incrédulo.- ¿Y ella no se dio cuenta de mi homosexualidad?

-Estabas dudando de ti mismo en ese punto.- Él está enderezando su pila de cartas, evitando mi mirada.

Parpadeo hacia él en la realización.- Te lastimé.

-¿Qué?

-Cuando me cuestioné mi sexualidad, lastimé tus sentimientos.

El asiente.- Lo hiciste, sí.

-Lo siento.

-Eras... No eras ni siquiera tú.- me recuerda.

-Todavía lo siento.

Él me sonríe, una sonrisa verdadera, antes de sacar otra tarjeta.- Si se te otorgara un deseo, ¿Qué elegirías?

Un centenar de opciones diferentes corren por mi cabeza. Todo, desde Ojalá no tuviera que ir en esa tercera cita con Sebastian. Me gustaría ser más alto. Deseo que el ataque nunca había sucedido. Ojalá pudiera recordar que ...

-¿Puedo volver contigo con esa?

-Sabes que no es un deseo verdadero, cierto, Blaine?. No soy un genio.

-¿Significa eso que no tengo que frotar la lámpara?

Su risa resuena de nuevo, fuerte y ridículo y no puedo recordar la última vez que sentí este vertiginoso sentimiento con la felicidad.


Hacemos arreglos para reunirnos en el Lima Bean, como de costumbre, en la mañana del viernes. Agonizo sobre qué ponerme, eventualmente me coloco un jeans y un suéter verde salvia suave. Dejo el apartamento de Rob extra temprano, así que tengo tiempo para hacer una parada especial en el camino. Mi GPS me lleva a una florería entre Lima y aquí, que se abre a las ocho en punto.

Una vez que estoy dentro, sé que he estado aquí antes. Hay algo familiar en el aroma embriagador de las flores, la humedad fresca, el zumbido de los refrigeradores de vidrio a lo largo de las paredes. Exploro la pequeña tienda, con la esperanza de obtener un recuerdo, pero nada viene.

-¿Puedo ayudarlo?.- Una empleada ha salido de la habitación de atrás, con los brazos cargados de magníficos lirios.

-Ah, sí, gracias. Me gustaría comprar algunas flores.

-Entonces has venido al lugar correcto.- bromea, colocando los lirios en un florero de cristal.- ¿Alguna flor en particular?

-Uh ...- Sorprendentemente, con todas las cartas que hemos leído. Las flores favoritas de Kurt nunca han salido a la luz.- ¿Rosas?. Supongo.

-Bueno, nuestro suministro de rosas no es grande en los meses de invierno. Pero puedes ver en el artículo de allí.- Hace un gesto hacia una fila de refrigeradores de cristal.- Hágame saber si es que usted necesita ayuda.

-Gracias.- Deambulo a la sección de rosas y me quedo mirando las opciones, perplejo. ¿Qué tipo de mensaje es lo que quiero transmitir?. El rojo significa amor, por supuesto, pero yo no quiero entrar demasiado fuerte. Rosa parece demasiado femenino, blanco parece demasiado inocente. Finalmente abro la puerta de refrigerador, sacando un puñado de rosas color rojo con punta y otro puñado de rosas amarillas. Amor y amistad. ¿Qué mensaje podría ser mejor? Traigo las flores sobre el mostrador, dejándolas con cuidado a medida que la empleada termina de arreglar su jarrón de lirios.

-¿Todo listo?

-Sí. Me gustaría estas en un ramo, por favor.

Ella sonríe.- Usted tiene un buen ojo. Estas son hermosas.

-Sí. Lo son.- Sonrío torpemente, viendo como ella envuelve las rosas en papel de seda verde y ata una cinta ancha de seda alrededor del bonito ramo.

-¿Para qué son?.- ella pregunta.

-Para celebrar.- le digo, buscando en mi billetera.

-¿Ocasión especial?

-Persona especial.

La empleada sonríe en agradecimiento. Entrego mi tarjeta de crédito y me inclino a oler las rosas.

-Dígale a su persona especial que si cuelga un par de las rosas al revés en un lugar fresco y oscuro. Van a secar muy bien.- dice mientras me entrega mi recibo.

-Lo haré, gracias.

Me dirijo al exterior, dejando las rosas en el asiento del pasajero antes de subir de nuevo en mi coche. Respiro profundo cuando enciendo mi auto, llevándolo a hacia Lima.


(*) Siento que esta palabra tiene diferentes traducciones según el país. Acá en Chile se le dice bombilla, pero en otros países se les dice pajita, pajilla...


Wow.

Estoy realmente otra vez aquí. Se siente tan raro y especial.

Extrañaba estar aquí, pero no podía por las responsabilidades de la Universidad y lo que el primera año conlleva.

Espero poder actualizar esta traducción más seguido y también mi propio fic, en el que tengo muchas ideas.

Los quiere mucho,

~Carolice