Capítulo 14 Llamas de la verdad
Con sus sensibles olfatos buscaron aquello que estaba produciendo aquel sutil aroma a limón
-el olor cambió, hace un rato no estaba
-¿de donde podría venir?- se pregunto Inuyasha mientras que buscaba la procedencia de este
-… es el libro
-¿el libro huele a limón?- toma el libro y lo acerca a su rostro para olerlo mejor- tiene un sutil aroma a limón, pero ¿Por qué huele así?
-… antiguamente usaban el jugo de limón como tinta invisible
-¿y me dice a mi enciclopedia andante?
-el libro no esta en blanco, lo escribieron usando jugo de limón
-habrá que usar calor para que aparezcan las palabras- saca un encendedor y prende una vela, pero cuando toma el libro Zenki se lo quita
-¡no podemos quemarlo!
-no me refería a eso, sino que usáramos el calor de la vela para leer las palabras
-¿las leemos poco a poco o semi quemamos todo el libro?
-prefiero la segunda opción, así se mantiene el suspenso
-¿aguantarás la curiosidad?
-será difícil, pero lo lograré
Con la promesa de no mirar, comienzan con la larga y difícil tarea de descifrar el libro, lo cual les lleva toda la noche. Para cuando amanece el libro esta completado, hasta el último punto esta descifrado
-estoy tan cansado que ni siquiera puedo abrir los ojos
-te dije que durmieras un poco- le reprochó Zenki a Inuyasha- ¿pero me hiciste caso?... no, siempre terco como una mula
-aunque quisiera no podría, Kagome me preocupa, quisiera saber si esta bien
-yo también… aunque no quiera aceptarlo Kaori empeora de su salud día a día, pero descuida, pronto volverás a verla
-ya casi puedo oler el perfume de su piel- por un momento se distrae, pero alcanza a ver una silueta que se mueve entre las sombras, Zenki lo alerta del intruso
-hay alguien mas aquí
-lo atacamos a la de tres… 1,2, 3- sin darle oportunidad de escapar ambos se lanzan sobre el intruso y lo derriban para inmovilizarlo
-¿y tu quien eres?- pregunta Zenki al ver al muchacho que atraparon, pero Inuyasha mira su cara a la luz reconociéndolo
-¿tu?... Zenki, quítatele de encima, es mi amigo Miroku- al confirmarlo deja que Miroku se levante
-así es, soy su mejor amigo ¿y quien te crees para tratarme así?
-soy Zenki Taishou, el hermano mayor de Inuyasha
-¿el desterrado?... disculpa… no sabía quien eras
-discúlpame tu a mi, pero… ¿no se suponía que habías muerto?
-yo te dije que Miroku no había muerto- en verdad que se lo había dicho, ¿A dónde intentaba llegar su hermano?
-claro que no estoy muerto, si así fuese Inuyasha sería el primero en saberlo
-¿lo ves?
-¿y como fue que saliste con vida?- según les dijo Naraku había enviado una gran tropa, por muchos brujos que hubiese los sellos se encargarían de debilitarlos- viendo la curiosidad de ambos hermanos Miroku comienza a relatar lo sucedido
-un pequeño grupo guerrillero encontró nuestro escondite en las catacumbas, no pudimos hacer mucho, el vigía nos alertó a todos cuando ya estaban muy cerca
-¿y Kagura?- ella era seguro que los había enfrentado, algo que admiraban de ella es que siempre protegía lo que amaba
-esta en nuestro escondite de emergencia en los valles bajos- de solo escucharlo a Inuyasha se le retiene la respiración
-ese lugar es muy peligroso, ahí esta lleno de asesinos y caza recompensas, nuestras cabezas valen mucho
-ahora lo controlan los gitanos e hicimos un acuerdo con ellos a cambio de que dejen pasar a los nuestros, por cierto ¿y Kagome?- ambos, Inuyasha y Zenki encontraban en este encuentro algo muy sospechoso, así que para despejar las dudas decidió afrentar a su amigo
-antes que nada respóndeme algo… ¿Cómo fue que nos encontraste?
-¿disculpa?- no entendía la pregunta, estaba ahí y eso era todo, toda esta confusión fue notada por Zenki quien aclaró las cosas
-Inuyasha no te ha visto desde que se fue a Sengoku y de eso ya son varios meses, nadie pudo decirte donde estábamos porque apenas ayer decidimos venir a este lugar
-¿Quién eres?- preguntó Inuyasha- ¿y por que te haces pasar por mi mejor amigo?- el ahora impostor sonrió y comenzó con su confesión
-… me descubrieron, les diré la verdad, yo no soy Miroku, fui enviado por él, me dijo que aquí podría encontrarlos… mi nombre es Kohaku
-¿Cómo le haces para verte como él?- preguntó Zenki
-es por mi habilidad, puedo cambiar de forma, puedo tomar incluso la tuya- cierra sus ojos y ante la vista de ambos comienza a transformarse en Zenki- increíble ¿no les parece?
-si, pero ya muéstranos tu forma original- ordena Inuyasha con lo que Kohaku obedece y se transforma ahora en un muchachito de no mas de 14 años, con el cabellos recogido y los ojos color chocolate
-me siento mejor así- dice Kohaku para luego acercase a Inuyasha- a propósito Kagome esta con ellos en el refugio, Miroku además me pidió que te dijera que estaba muy enojado contigo porque te habías casado con aquella linda chica y no le habías avisado
-si… Miroku te envió, pero dime ¿Cómo esta Kagome?
-… débil, usó su poder para tele transportarse y eso la agotó, pero esta segura en el refugio
-¿ese lugar del que hablas esta muy lejos?- preguntó Zenki, en verdad que si sus amigos estaban a salvo necesitarían verlos
-no mucho
-ah que bien- dijeron ambos al unísono
-sólo son dos días de viaje a pie
-¿acaso estas loco?- dijo Zenki ya exasperado- ¿Cómo se supone que cubriremos toda esa distancia a pie? Nos tomará mas tiempo si intentamos evadir a los soldados que anden rondando, no nos quedará suficiente energía
-… en motocicleta sería medio día si vas rápido- dijo Inuyasha esperando que algún milagro ocurra
-si, Miroku me mencionó que la extrañabas y me obligó a traerla junto con la camioneta
-¿camioneta?
-si, pero solo es para dos personas por eso traje la motocicleta en la parte trasera o acaso ¿pensaban que viajaríamos los tres en la moto?
-Inuyasha si me escuchas oculta el libro de Inu Taishou, lo mejor será que lo leamos cuando estemos todos juntos
-de acuerdo- estaba siendo muy precavido, se notaba que no quería que nada arruinara sus planes esta vez
-¿nos vamos o no?- Kohaku notaba que algo planeaban, no confiaban en él, pero deberían hacerlo si querían llegar al refugio de los valles bajos
Ya decididos a confiar en Kohaku salieron de su casa y caminaron hasta el vehículo, donde se prepararon para su viaje
-¿Por qué tomaste la forma de Miroku?- Inuyasha no entendía por que no solo se presento ante ellos y le dijo quien era, así quizás no desconfiarían tanto
-porque salía que si aparecía de la nada no creerían en mi historia
-¿entonces como sabemos que podemos confiar en ti? Jamás te habíamos visto- en eso Zenki tenía razón
-yo soy el guardián de los valles bajos
-entonces ¿Por qué no vino el amigo de Inuyasha a buscarnos?
-él resultó herido en el ataque, otro poco y no la estarían contando, pero… ¿vendrán o no?
-aún no me da la suficiente confianza
-no nos queda otra, tendremos que confiar en tu palabra- aun sabiendo lo desconfiado que estaba su hermano Inuyasha tendría que aceptar el riesgo
-bien, ¿Quién de ustedes viajará conmigo?
-yo iré- dijo de pronto Zenki, sorprendiendo al mismo Inuyasha- Inuyasha, tu llevarás el libro
-de acuerdo
-¿entonces tu conducirás?
-si
-mas te vale no convertir esa camioneta en un ataúd con ruedas
Los tres jóvenes se marcharon rumbo a los valles bajos, su viaje duró todo el día, llegaron al anochecer, la entrada del valle estaba en frente, pero no había un camino para los vehículos
-ya llegamos- les avisó Kohaku- todos los vehículos deberán quedarse aquí, ahora pasaremos por el territorio de los gitanos
-pensé que los gitanos eran nómadas- Zenki miró a su alrededor y parecía como si en aquellas tierras no habitara nadie, pero en eso Inuyasha le explicó
-por así decirlo este lugar es como un punto común de encuentro, cuando son muy asechados vienen a refugiarse aquí
-ahora debemos entrar a su territorio para que los conozcan
-¿Cómo es eso?- preguntó Inuyasha, él pensaba que allí iba quien quería- ¿no iremos directo al escondite?
-no- comenzó Kohaku- una condición para que los nuestros habiten aquí es que deben ser juzgados por los gitanos
-¿y si somos mal juzgados?
-no te permitirán el paso, en el peor de los casos te matarán
-¿Por qué todo lo que gira a mi alrededor debe estar relacionado con la muerte?- pobre Inuyasha, esta era la historia de su vida
-es tu triste realidad- dice Zenki
-gracias por tratar de consolarme- con tono sarcástico
- de nada
-no se queden atrás- les avisa Kohaku, en verdad que no podían estar perdiendo el tiempo en peleas de hermanos- hay que entrar antes de que cierren el paso
-¿Qué paso?- Inuyasha busca con la mirada a que se refiere el muchacho- yo no veo ninguno
-el paso es aquel río que circula alrededor de todo el valle, ahora esta vacío, pero dentro de poco comenzará a llenarse
-espero que nuestro juicio sea corto- Zenki mira el estrellado cielo en busca de algo que le de fuerzas para enfrentar este nuevo desafío
-yo también- lo único en lo que puede pensar Inuyasha es en que dentro de este lugar se encuentra Kagome, y el solo saberlo lo llena de valor
Entran por un pasaje custodiado por árboles, los cuales se mueven como si tuvieran vida, y en realidad así era, para Zenki todo este era nuevo
-estas cosas me dan miedo
-tranquilo Zenki, son pacíficos, sólo pelean cuando es necesario
-al final de este corredor esta el rey de los gitanos, él será quien los juzgue, cuiden mucho las palabras que usarán con él
-lo trataremos como el miembro de la realeza que es, yo seré quien hable por ambos- Inuyasha se coloca delante de Zenki para pasar a hablar, pero Kohaku lo detiene
-eso será imposible- al oírlo del mismo Kohaku descubren que cada uno deberá hablar por si mismo
-Zenki… por favor cuida lo que dices
-yo ya soy un hombre, tu eres el que debe cuidar su vocabulario
-yo también ya soy un hombre
-cumpliste la mayoría de edad hace poco, estas recién salido del cascarón- viendo que la cosa daba para largo Kohaku decidió interrumpir
-¿van a dejar de pelear? Ya casi llegamos
-él empezó- dicen ambos hermanos al unísono actuando de una manera muy infantil
Caminaron algo apresurados hasta el final de pasillo, en medio de una carpa gitana los esperaba un anciano, el cual al verlos los invitó a pasar y sentarse junto a él en el suelo
-Kohaku- comienza a hablar el anciano-¿ellos son los nuevos?
-si, han venido ha usted para recibir el juicio que merecen
-ya veo… mi nombre es Myoga, soy el rey de todos los valles bajos
-mi nombre es Inuyasha Taishou
-y el mío es Zenki Taishou
-ustedes pudieron formar parte de la triada, su ancestro era el mejor amigo de Kouga, el antiguo elegido
-¿y que tiene que ver esto con nosotros?- apenas supo hace unas horas de su ancestro y por eso no entiende mucho
- el gran secreto de tu vida esta contenido en la triada, su otro hermano, Sesshoumaru era el que se convertiría en el tercer miembro de la triada, por ser el primogénito, Kouga juró que por cada generación debía ser el primogénito quien ocupen un lugar en la triada
-¿y usted como sabe todo eso?- para Zenki aquel anciano sabe demasiado
-en el pasado varios miembros de mi familia fueron parte de la cabeza de la triada, yo no acepté… así que mi lugar lo tomó mi nieto Houyo
-¡¡Houyo!!... estamos hablando del mismo Houyo, ¿el que podía hacerse invisible?- quien pensaría que aquel muchacho sería nieto de este hombre
-si… el poder corrompió su corazón y tanto odio lo condujo a una dolorosa muerte, sé que fue por Kagome que ustedes no se llevaban bien
-Kagome no era responsable de nada, Houyo me perseguía por el poder que poseo, quizás si las cosas hubiesen sido diferentes…
-lo hecho, hecho está
-quizás si yo hubiese estado allí podrían haberse evitado muchas cosas- en verdad que Zenki se lamentaba, y pensar que alguna vez llegó a odiar a su hermano
-yo ni siquiera sabía que existías
-aun así… sabes que siempre contarás con mi ayuda, ya has estado mucho tiempo cargando con esta pesada cruz y haz perdido demasiado- el mismo rey escucha estas palabras y comprende
-sus corazones son nobles, ustedes han pasado la prueba
-pero… si no hicimos nada- respondieron anonadados ambos hermanos
-demostraron lealtad y fraternidad, cualidades básicas con la que han sobrevivido nuestra gente… ustedes pueden pasar- el anciano los guía hasta la salida donde los espera Kohaku para proseguir con el camino
-¡lo consiguieron!
-no fue tan terrible después de todo- Zenki decía eso pero el temblor en sus piernas lo delataba
-ni siquiera se dieron cuenta de que los estaban poniendo a prueba- Kohaku sabía la verdad pero para no delatarlos y que actuaran como ellos mismos fue que guardó silencio
-yo si lo presentí…- comenzó a confesar Inuyasha-solo que estaba algo nervioso- pero para su mala suerte ninguno de los dos le creyó
-como sea- continuó Kohaku- para encontrar nuestro nuevo escondite solo tienen que mirar hacia arriba- ambos hermanos miraron hacia las alturas y grande fue sus sorpresa al encontrar toda una ciudad en los árboles, en eso Kohaku hizo una señal a un guardia y una escalera es descubierta de un gran árbol- nunca nadie buscaría en estos lugares, vamos, hay que subir- ya en la cima no dejan de asombrarse con lo que ven, pero para Inuyasha lo que llama mas su atención era aquella joven que le robó el corazón, ella se encontraba al otro extremo de un pasillo
-ahí esta… ¡¡Kagome!!- al verse el tiempo pareciera haberse detenido y ambos corrieron para volver a encontrarse, dejando de lado todo lo demás
-Inuyasha, al fin llegaste- lo abrazó con todas sus fuerzas, casi como queriendo no volver a separarse mas e Inuyasha por su parte la levanto para luego corresponder su abrazo
-te extrañé mucho, pensé que me iba a volver loco, pero ¿Cómo estas? ¿Tus heridas ya están curadas?
-estoy bien, solo un poco cansada- muy a su pesar disuelve el abrazo, ya era tiempo de volver a la realidad- ¿hace cuanto que llegaron?- pregunta a Zenki quien se había reunido con ellos hace poco
-acabamos de llegar
-sean bienvenidos al refugio- cuando ya se hubieron instalado Kohaku se acercó a Inuyasha para decirle
-Inuyasha, Miroku de seguro te espera, ve a verlo
-¿y donde esta Kagura?
-esta con Kai
-¿y ese quien es?
-el que hizo posible que toda esta ciudad naciera
-bien, vamos con Miroku, ¿nos acompañas Zenki?
-claro, recuerda de lo que tenemos que hablar- le da una señal a Inuyasha y este sujeta con fuerza el libro en sus manos
-que precavido eres- en eso Kagome los guía hasta la habitación que en esos momentos se encontraba Miroku, ya les había advertido que durante el ataque había salido herido , en eso toca la puerta esperando que este abra
-Miroku, soy Kagome, traigo conmigo a ciertas personas – desde el interior puede escucharse la voz de Miroku reclamando
-si son más médicos diles que se vayan al infierno
-¿así es como tratas a tus amigos?- dice Inuyasha para sorpresa de Miroku, quien como puede se acerca a abrir la puerta
-Inuyasha- dice Miroku apenas abriendo la puerta- ¿en verdad eres tu?- abre por completo la puerta y en eso los ojos dorados de Inuyasha se llenan de espanto al igual que los de Zenki
-Miroku, tu pierna esta rota
-si, fue el precio que pagué por querer proteger nuestro hogar- con mirada curiosa Zenki se agacha a ver que tanto daño hay
-tu pierna se ve muy mal, deja que te la revise
-¿eres médico? Porque si lo eres olvídalo
-no, no soy médico
-… de acuerdo- luego de entrar en la habitación con cuidado la pierna es revisada y tratada adecuadamente, para cuando esta lista comienza a hablar
-es lo mas que puedo hacer sin los implementos adecuados que se necesitan
-hiciste un buen trabajo Zenki- lo elogia Inuyasha
-si, gracias, ya no me duele tanto… soy un idiota de verdad, si no hubiese sido porque quise hacerme el héroe
-intentaste salvarlos, eso es lo que cualquiera hubiese hecho- era cierto cualquiera incluso él habría defendido contra viento y marea el que fue tantos años su hogar, pero la vida de sus compañeros era lo mas importante
Y en verdad que lo hubiese hecho, aquel lugar me acogió cuando lo perdí todo, pero solo eran muros el verdadero hogar era el que llevaba dentro de mi. Temí lo peor cuando vi a mi mejor amigo con su pierna casi destruida, en verdad que había corrido con suerte y salvado con vida, lo mas importante ahora era que se recuperara y que nos ayudara con el libro de mi antepasado…
-como dijo Inuyasha, hiciste lo que estuvo a tu alcance
-eso ya me hace sentir algo mejor, de todas formas este lugar es muy acogedor, los brujos que viven aquí nos recibieron con los brazos abiertos, la prueba para entrar eso si fue muy fácil, ni siquiera parecía prueba
-de ahora en adelante este será nuestro hogar Inuyasha, y debemos aprender a vivir de esta forma
-no lo digo por menospreciar, pero este lugar es muy pacífico
-entiendo lo que dices Inuyasha, este bosque me hace sentir una sensación de paz que pareciera hacerme olvidar todos los problemas- iba a continuar hablando pero en eso su hermano lo interrumpe
-debemos llamar a Kagura
-¿Por qué?
-por lo ya sabes que, de ya sabes quien
-claro… que torpe soy, casi lo olvido… ¿vas tu a buscarla?
-yo iré contigo Inuyasha- dice de pronto Kagome- así aprovecho de mostrarte el lugar
-mas les vale no demorarse mucho, o si no tendré que pensar mal de ustedes y que fueron ustedes solos para hacer travesuras- termina por advertirles Miroku
-mejor no pregunto que pasa por esa perturbada y pervertida mente tuya querido amigo-(ya todos deben estarse imaginando a que se refería Miroku, así que no le demos mas vueltas) luego de esa escenita la joven pareja se dirigía a una especie de taller en las alturas
-aquí el tiempo se pasa volando, pero de todas formas te extrañé mucho Inuyasha
-yo también te extrañé mucho Kagome- desesperadamente vuelve a abrazarla alta elevarla en los aires, para besarla con pasión, casi como si tratara de fundirse con ella, pero luego de un rato difícilmente tuvo que separarse, a pesar de las protestas de Kagome- cada día que estuve lejos de ti me preguntaba como estabas, y si acaso me extrañabas
-tonto, es lógico que te iba a extrañar, vamos es la cabaña de aquí al frente a la que debemos ir- al cabo de un rato entran al taller donde debería estar Kagura- ¡Kagura!... parece que no responde- iban a entrar a buscarla pero en eso la voz de un hombre los detiene
-si buscan a Kagura se fue hace poco de aquí, creo que iba con Miroku, Kagome- fija su vista en Inuyasha- eres nuevo aquí ¿verdad?
-si, mi nombre es Inuyasha
-con que tu eres el elegido de quien Kagura me ha hablado tanto
-si, él acaba de llegar- termina por contestar Kagome
-ahora que lo recuerdo Kagome, la anciana Kaede me dijo que cuando te viera te recordara el "asunto"
-cierto… el asunto- al ver la mirada de confusión de Inuyasha decide explicarle lo que sucede- la anciana Kaed fue quien me enseñó a controlar mis poderes, a mi y a mi hermano Souta, te digo esto porque también te incumbe, ella necesita hablar con ambos
-perdonen que los interrumpa, pero es mejor que vayan de inmediato con Kaede, esta algo impaciente estos días
