Autor: Elpin

Traductora: nekoumori

Disclaimer: Harry Potter no me pertenece. Esta historia ha sido escrita para pasar el rato únicamente y nadie saca beneficios monetarios.

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Severus se sentía inquieto. Después de volver a Hogwarts no había pensado en nada excepto la Scios Totalus, y por qué no había podido recogerla. Se había admitido a si mismo que había sido muy poco minucioso durante su búsqueda inicial. Le había mandado a Kiev con prisas y no había estudiado su historia, o más bien, leyenda. Así que ahora estaba estudiando, pero no había mucha cosa. Sin duda Dumbledore y Voldemort mantenían la información más útil en sus colecciones privadas. Severus no tenía intención de pedir ayuda a ninguno de los dos.

Finalmente, después de una semana – aunque en realidad solo había buscado durante unos pocos días por su necesidad constante de descansar para estudiar otras cosas, o más bien alguien más – encontró un volumen muy viejo en el rincón más profundo de la Sección Restringida. Solo tenía un breve parágrafo de la leyenda, ya que trataba de artefactos que se creía que sí que existían.

La leyenda de la Scios Totalus es una muy vieja, se presume que de algún lugar en Europa del Este. Se dice que este artefacto le da a su usuario conocimiento absoluto sobre su blanco. El sueño hecho realidad de un espía, en otras palabras.Algunas historias dicen que hay más de uno de estos artefactos, y que cuantos más tiene una persona, más conocimiento tiene, y por ello más poder posee. Un concepto interesante, pero dado que el artefacto es improbable esas discusiones no tienen sentido desde mi punto de vista.

Mi mayor fuente de información es un libro de artefactos antiguos escrito por Elphrick de Avalon, quien, según su propia leyenda era un estudiante de Merlín. Aún así, hay otra mención, más cercana a la fuente delmito,que habla de las terribles consecuencias de usarla. Obsesión con el blanco que aparentemente hacía enloquecer al usuario. Esto, de todas formas, parece ser imposible. Si lo sabes todo sobre el blanco no hay nada más que descubrir y por ellos no hay razón para seguir usando la Scios Totalus. Aunque teniendo en cuenta que el artefacto en si es imposible, no hay mucha diferencia.

Severus leyó esa parte varias veces. No estaba de acuerdo con el autor sobre el último punto. Podía mirar a Harry durante décadas y no obtendría el conocimiento absoluto, ya que e solo podía ver lo que Harry pensaba y hacía en el momento, y los secretos más profundos podían ocultarse con facilidad, especialmente considerando que Severus no podía mirar cada momento de la vida del chico. Era esa otra fuente de información la que tenía curioso a Severus. De acuerdo con el libro venía del lugar de origen de la leyenda. Eso debía ser Kiev, posiblemente la biblioteca de allí. Eso era un problema. Severus había intentado conseguir acceso a la biblioteca la última vez, pero el gobierno a penas le había dejado entrar al país, mucho menos iban a dejarle entrar al lugar donde guardaban sus secretos. No iban a dejar entrar a ningún Británico a causa de la guerra. Aunque entonces Severus no había usado todos sus métodos de persuasión ya que había estado concentrado en encontrar el artefacto en si. ¿Debería intentarlo de nuevo? Necesitaba repuestas.

El rumor sobre la obsesión le asustaba, especialmente cuando no había podido quitar el cacharro. ¿Estaba obsesionado? La tentación era demasiado grande. Dudaba que pudiera djar de usarlo.

¿Y si gradualmente reducía sus 'dosis'? Un lumos se encendió en su mente: solo iba a usar uno de los hechizos, o ver o oír. A lo mejor sería más fácil reducir las sesiones de ese modo. En realidad Severus no tenía ni idea de si iba a funcionar, pero tenía que hacer algo. La Scios Totalus se había apoderado de su vida tan gradualmente que ni se había dado cuenta. Tenía que quitarla. No le dedicó ni medio segundo a su decisión de usar solo el hechizo para oír. Desde ese momento solo iba a oír los pensamientos de Harry y lo que la gente decía. Bajo ninguna circunstanciar iba a mirar también. A lo mejor iba a superar esa cosa y poder quitarla. Mientras tanto iba a seguir buscando respuestas. Hasta donde él sabía podía haber una razón completamente distinta para la reluctancia del artefacto a ser quitado.

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Al principio Harry había estado preocupado que su relación con Hermione iba a sufrir por la muerte de Ron, pero de hecho estaban más unidos que nunca. Hermione había confesado que había nunca había amado a Ron, cosa que Harry había sospechado, y que no debería dejar que nada rompiera su amistad. Ahora ella le escribía a menudo, y Harry empezó a sospechar otra cosa. Hermione no dejaba de preguntar si Malfoy vivía en Grimmauld Place. De hecho el chico rubio había llegado unos días atrás. Harry y Sirius a penas le veían fuera de las comidas. No hablaba mucho y Harry no sabía qué pensar. Malfoy había luchado contra los Mortífagos, y Dumbledore le había asegurado que malfoy no podía haber mentido con poción de la verdad de Snape.

Harry trabajaba más que nada en Defensa Contras las Artes Oscuras con Sirius. Era un poco como la Armada de Dumbledore de nuevo, solo que esta vez Sirius estaba enseñando y Harry absorbía todo lo que mago mayor le ofrecía. Siempre había aprendido haciendo, aunque aún leía sobre otras materias, tratando de mantenerse al nivel de sus antiguos compañeros de clase.

Una pequeña parte de Harry había esperado que Snape viniera a enseñarle un par de trucos, a poder ser no en pociones, ya que el hombre demostró ser gran duelista, incluso mejor que Sirius por lo que Harry había visto, pero el hombre nunca fue. Dumbledore dijo que estaba trabajando en pociones para la Orden y había elegido seguir en Hogwarts en lugar de Grimmauld Place durante el verano. Iba a seguir enseñando cuando viniera Septiembre, aunque iba a ser en un aula llena de los hijos de aquellos a quines había traicionado. Hacía que Harry se sintiera inquieto por alguna razón.

Durante su tiempo libre Harry hablaba y se divertía con Sirius, dibujaba, algunas veces incluso enseñaba sus dibujos a Sirius, y escribía cartas para Hermione. Por supuesto también hacía lo que todos los adolescentes hacían, y recientemente había acabado un dibujo perfecto para eso. Era de Snape, a quien a veces se refería como su 'musa', luciendo igual que cuando se había encarado con Harry después del último encuentro de la Orden. Su imponente presencia y ojos negros como el ébano eran exactamente iguales que ese día. La única diferencia era que estaba completamente desnudo y rodeado por cortinas rojas. El hombre ni siquiera estaba excitado en el dibujo, y aún así 'erasexo',tal y como pensaba Harry a menudo, y el chico solo quería caer de rodillas frente a él y hacer que se excitara.

Por supuesto eso eran fantasías. En la vida real el hombre no agradecería algo como eso, y Harry no podía imaginarse a si mismo haciéndolo. Solo había besado a una chica, y sabía que posiblemente arruinaría las cosas por completo si trataba de hacer sus sueños realidad. Además, ¡era Snape! Solo pensarlo era... raro. Solo era el cuerpo y la intensa mirada del hombre, lo que dibujaba Harry. No podía hacer encajar lo que sabía de la personalidad de Snape con eso.

Las semanas se volvieron meses y Sirius fue, sorprendentemente, el que decidió que ya había habido bastante silencio por parte de Malfoy. Invitó el chico unirse a ellos cuando entrenaban, y Malfoy aceptó, también sorprendentemente. Harry sospechaba que estaba muerto de aburrimiento. El Slytherin era un buen duelista, como Harry sabía de su segundo año, aunque esta vez no conjuró ninguna serpiente. Después de unas cuantas semanas empezaron a enfrentarse en duelos de tres contra tres. Solo con hechizos y maldiciones menores, pero era muy cansado. Hacía que pareciera más una batalla real. Al final estaban todos jadeando y sentados en el suelo del sótano, incluso Malfoy, quien parecía más desaliñado de lo que Harry lo había visto nunca.

"Buen trabajo." Dijo Sirius exhalando. "Malfoy, aún puedes levantar tu escudo más rápido después de un hechizo ofensivo." Malfoy asintió cansado, mirando el suelo. "Harry, estás mejorando mucho con esa varita, pero creo que deberías conseguir más variedad en tus hechizos. No te limites a unos en concreto o vas a ser fácil de predecir." Harry asintió; era algo en lo que sabía debía trabajar. Sirius meneó la cabeza como si fuera un perro y dio una palmada, sonriendo. "Bueno, me quedo el primer turno en la ducha." Con eso se convirtió en Canuto (1) y trotó fuera de la habitación, dejando a dos chicos sudorosos con cara de amargura.

"Eso ha sido injusto." Dijo Malfoy, mirando la puerta. Miró a Harry extrañado. "Pensaba que los Gryffindor siempre eran justos." Harry se encogió de hombros, demasiado cansado para rodar sus ojos. Todavía no habían luchado desde que Malfoy había venido a Grimmauld Place, pero Harry no quería arriesgarse, así que limitaba sus palabras tanto como Malfoy, aunque en ese momento no lo hacía. "Eres bueno con esa varita, Potter." Continuó. "No muchos magos pueden ser tan buenos en tan poco tiempo con una varita que no es la suya." Harry frunció ceño confuso.

"¿Acabas de darme un cumplido, Malfoy?"

"Por lo menos lo que se dice sobre la estupidez Gryffindor no es falso." Dijo Malfoy arrastrando las palabras. "Sí, si necesitas que te lo diga en palabras pequeñas. Lo he hecho. ¿Qué vas a hacer ahora?" Harry se miró al otro chico un momento, luego sonrió un poco.

"Debería darte un cumplido a cambio. Es lo justo." Malfoy le dio una sonrisa ladeada a modo de respuesta, lego levantó ambas cejas y miró a Harry expectante.

"¿Bien? Oh, justo Gryffindor, ¿qué es lo que tienes que decir?" Harry se rió, sintiéndose extrañamente cómodo con su amistosa discusión.

"Hmmm," Hizo Harry, mirando con astucia a Malfoy. "Tu cabello permanece bastante en su lugar incluso después de un duelo." Dijo sin emoción alguna. Malfoy se lo miró sorprendido durante una milésima de segundo, y luego hizo un puchero, algo que Harry nunca le había hacer.

"Eres terrible dando cumplidos, Potter. Mi cabello siempre es perfecto. Todo el mundo lo sabe." Harry resopló y rodó los ojos. Por un momento pensó que la conversación debería ser más extraña de lo que era. Malfoy estaba comportándose como Malfoy, pero al mismo tiempo… no. Harry se olvidó rápidamente cuando empezó a pensar en algo que decir.

"Bien, tienes muy buena complexión. ¿Qué tal eso?"

"Diría que estás medio enamorado de mi, Potter, pareces demasiado obsesionado con mi apariencia." Dijo Malfoy arrastrando las palabras, sus labios formando una sonrisa ladeada. El corazón de Harry dio un vuelco. La verdad era que el si pensaba que Malfoy era atractivo. ¿Qué tipo de hombre gay con algo de respeto por si mismo, o heterosexual en ese caso, no podía ver algo tan obvio? Había dibujado el cabello y la pálida piel en numerosas ocasiones, aunque no se sentía atraído como lo hacía con el cuerpo de Snape. Prefería a hombres mayores en sus fantasías. Malfoy simplemente era maravilloso para dibujar desde un punto de vista artístico.

"Yo…no lo quería decir de ese modo." Dijo Harry titubeando, incapaz de encontrar la mirada de Malfoy. Se puso en pie en seguida y se giró para irse. No quería que Malfoy empezara a sospechar. Si Ron había reaccionado mal cuando lo descubrió, ¿cómo iba a reaccionar Malfoy?

"Relájate, Potter." Dijo Malfoy, poniéndose en pie también. "Está bien. Sé que estoy bueno." Dijo tranquilamente y con tanta convicción que Harry pestañeó y se lo miró confuso.

"¿Qué quieres decir?"

"Quiero decir." Dijo Malfoy lentamente como si se lo estuviera explicando a un niño. "Que está bien encontrar a otros hombres atractivos… y más que eso, en realidad." Harry se quedó mirando al Slytherin, incapaz de leer entre líneas. ¿Qué quería decir Malfoy? No podía querer decir- No, eso era una locura. Malfoy pareció darse cuenta del problema de Harry. "Gryffindors." Murmuró. Miró a Harry a los ojos, con mirada muy intensa. "Sé que Weasley descubrió que eres gay y solo quería hacerte saber que me da igual. ¡Por supuesto, siendo Gryffindor, has necesitado que lo diga tan directamente!" Para entonces Malfoy le estaba asesinando con la mirada con exasperación.

"¿Qué?" Dijo Harry con voz ronca, sus ojos abiertos como platos, "No soy- Quiero decir, ¡no sé de lo que me estás hablando!"

"Por las barbas de Merlín, Potter." Gritó Malfoy. Miró alrededor de la habitación como si buscara respuestas, luego miró mal a Harry de nuevo. "No es un concepto tan difícil de entender. A mi modo perfecto y Slytherin, estaba intentando 'enterrar el hacha de guerra' tratando de llegar a ti. ¡Pero lo has arruinado!" Harry se quedó boquiabierto mientras Malfoy se cruzaba de brazos, una acción que le hacía parecer más joven. De todo lo que había dicho Malfoy, solo cinco palabras llamaron la atención de Harry, lo que era extraño porque no eran muy importantes, considerando lo que Malfoy estaba diciendo.

"¿'Enterrar el hacha de guerra'? ¿No es eso una expresión muggle?" Malfoy pestañeó y luego fue como si sus roles se intercambiaran. El rubio se sonrojó y apartó la mirada, una expresión tensa en la cara. Por una vez Harry fue de mente rápida, básicamente porque solo había un modo en que Malfoy lo podría haber descubierto. "¡Hermione te lo ha dicho!"Gritó Harry. "¡No me lo puedo creer!" Apretó los puños y asesinó a Malfoy con la mirada. "¿Te lo dijo solo para que pudierais… conectar o algo así usándome a mi? ¿¡Porque ella piensa que todo el mundo se tiene llevar bien solo porque estamos en el mismo maldito bando!? ¡Bueno, que te jodan, Malfoy! ¡Me importa una mierda lo que pienses de mi!" Harry se giró y fue hacia la puerta. Malfoy le interceptó y le bloqueó el camino. La varita de Harry apareció tan rápido que todo lo que Malfoy pudo hacer al respecto fue pestañear mientras miraba la varita que apuntaba su pecho.

"¡Por las pelotas de Merlín, Potter! ¡Contrólate!" Miró mal a Harry, pero no hizo ningún intento de sacar su propia varita. "Hermione me lo dijo, porque ya le había dicho que lo sospechaba. ¡Luego le pregunté si ayudaría si te dijera que no a todo el mundo le importa que haces en tu dormitorio! Ella es la que usó esa expresión, pero para mi es lo mismo si nos odiamos o no. Solo quería dar mi opinión al respecto." La charla de Malfoy desmentía lo que había dicho antes, y Harry lo sabía. El Slytherin estaba encubriéndolo, intentando hacer que Harry creyera que no le importaba si Harry le rechazaba… de nuevo. De algún modo la ira de Harry se desvaneció. Malfoy aún le estaba asesinado con la mirada, su cara sonrojada por la ira y el resentimiento. Harry bajó la varita y se la guardó.

"Esa ha sido una manera horrible de hacer que nos dejemos de odiar después de cinco años de odio mutuo." Comentó Harry como quien no quiere la cosa. Malfoy se encogió de hombros, su mirada perdió el fuego de la ira. "Realmente eres horrible a la hora de hacer amigos, ¿no? ¿Primero insultas a Ron y ahora me dices que está bien que sea gay?" Aun con todo lo ocurrido Malfoy resopló.

"Esta vez no ha sido culpa mía. Hermione lo sugirió." Un silencio tenso siguió esa frase, ambos dándose cuenta que la escena del tren en primer año se estaba repitiendo. Harry no pudo repetir el final de la última vez. Si Malfoy lo estaba intentando, en su propia manera desastrosa, ¿no debería hacer Harry lo mismo? Y además… Ron ya no estaba para ser insultado.

"Gracias." Dijo Harry. Sus miradas se cruzaron, gris y verde llenas de cautela, pero más abiertas que antes.

"No hay problema." Malfoy repitió en el mismo tono regular. Harry frunció el ceño pensando cuando se le ocurrió otra cosa.

"¿Cuándo exactamente te sugirió Hermione que usaras esta información para 'enterrar el hacha de guerra1?" Las mejillas de Malfoy se pusieron coloradas de manera casi imperceptible, pero Harry lo vio con sentimientos encontrados.

"Le he escrito." Fue la tensa respuesta. Parecía que Malfoy se esperaba otra pataleta. Por otro lado, Harry no iba a juzgar a el súbito interés de Malfoy en una Sangre-sucia si Malfoy era honesto sobre la cosa gay. Solo pensar en la idea de ser tan hipócrita era absurda.

"Oh… deberíamos pedirle que venga pronto. La echo de menos." Dijo Harry. Malfoy todavía parecía cauteloso, pero la tensión en sus hombros estaba desapareciendo poco a poco.

"Si… es la única Gryffindor que puedo mantener una conversación inteligente. Me siento más y más estúpido a medida que pasan los días. Vosotros dos debéis ser contagiosos." Harry se rió de nuevo ante su tono, no muy diferente del superior y engreído de os días del pasado, pero los ojos de Malfoy brillaban y no eran fríos.

"Me voy a alegrar que vaya a tener alguien que la escuche cuando entre en modo sermón." Dijo Harry, dándole su bendición. "Aunque siempre la voy a escuchar si lo necesita." Sus miradas se encontraron brevemente, y Malfoy, siendo un Slytherin, no necesitó que Harry le dijera a qué se refería; que el Gryffindor la iba a proteger tan rápido como lo había hecho cuando pensaba que Sirius estaba en peligro. Malfoy asintió. El silencio se hizo de nuevo, aún incómodo, pero esta vez no era tan tenso.

"¡La ducha está libre!" Se oyó una voz del piso de arriba. Harry y Malfoy se quedaron completamente inmóviles un momento antes de echar a correr al mismo tiempo hacia la puerta. Harry consiguió salir primero, pero Malfoy lo agarró del jersey y le tiró atrás. Harry se rió mientras corría tras el rubio. Subieron las escaleras de dos en dos, con Sirius mirando desde arriba extrañado. Malfoy también estaba riendo mientras corrían a tope por el pasillo. Llegaron a la puerta del baño exactamente al mismo tiempo. Ninguno consiguió entrar mientras se empujaban el uno al otro, quedándose encallados.

"¡Potter! ¡Mi cabello necesita más cuidado que el tuyo!" Gritó Malfoy, empujando con fuerza. Malfoy todavía tenía una ligera ventaja en cuanto a fuerza, aunque el mes de entrenamiento de Harry había hecho maravillas, sin mencionar el comer bien.

"¡Vas a gastar todo el agua caliente!" Protestó Harry.

"Es magia, idiota. ¡Siempre hay agua caliente!" Harry tuvo una idea repentina y se apartó rápidamente, lejos de la puerta. Malfoy, que había estado a punto de empujar a Harry de nuevo, cayó de cara al suelo cubierto de azulejos. Harry nunca había visto al chico despatarrado de ese modo en el suelo. Ambos Harry y Sirius se echaron a reír.

"Oh, ja, ja, muy gracioso." Malfoy resopló mientras se levantaba, limpiando polvo inexistente de su ropa. Le dio una sonrisa ladeada a Harry – y luego le dio un portazo en la cara. Harry dejó de reír, pero su sonrisa no se apagó. Había valido la pena deltodo. Definitivamente iba a tener que dibujarlo.

"Eso ha sido diferente." Pensó Sirius en voz alta. Harry le miró, sonriendo.

"Si, lo ha sido… y al mismo tiempo no." Sirius pareció aún más extrañado al oír eso, pero ladeó la cabeza como seña de que había oído lo dicho. La relación de Harry con Malfoy seguramente nunca sería entendido por ninguno de ellos.

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Notas de la traductora:

(1): Canuto es el nombre de Merodeador de Sirius. En inglés se le conoce como Padfoot.