Hola mis Naruhina! Sean Bienvenidos a mi cuarto fanfiction es original, es una historia que yo no haya leído antes, pues todos mis trabajos son NaruHina, sino lo actualizo es por fuerza mayor, pues también si se escapa algún acento o alguna palabra aunque lo he revisado varias veces antes de publicar, pues siendo sincera creo que tengo una ortografía aceptable, sino respondo sus mensajes no es de querer, pero si los leo mis NaruHina a no ser en casos especiales

Este trabajo es basado un poco en La Sirenita, pero no igual. Espero les guste.

Hime chan nh: Sí linda, solo queda ver qué pasa. Saludos

Además algunos de ustedes me han dicho que no deje la historia incompleta no se preocupen no la dejaré, pues sé que lo que siente que te dejen a medias o con la duda en las historias

También me gusta dedicarme a una historia a la vez hasta terminarla y luego subirla

Los personajes de Naruto son de Kishimoto-Sensei


Capítulo 14: Felicidad

Al día siguiente del momento especial para ambos Naruto despertó de a poco con la luz de sol que entraba por la ventana que hizo a Naruto sonreír ver a su mujer al lado de él durmiendo plácidamente mientras su marido le acariciaba su cabello con delicadeza que con aquella caricia hizo que Hinata se moviera acurrándose a Naruto, quien volvió a sonreír acariciando el cabello de su mujer nuevamente que esta vez se despertó.

Hinata mirando a los ojos a su marido con una sutil sonrisa que fue devuelta más un beso en la frente.

—Buenos días mi sirena. —abrazándola fuerte.

—Buenos días mi sireno. —abrazándolo fuerte.

—¿Cómo dormiste mi sirena hermosa?

—De maravilla gracias. —dándole un beso en los labios.

—Que bueno —abrazándola— dime ¿Cómo preparaste esta maravillosa sorpresa?

Hinata se quedó mirando a los ojos a Naruto por unos momentos que basto para que se sonrojará que hizo sonreír a Naruto, quien la abrazo fuerte besándole la cabeza.

—¿Y bien?

—Te lo contaré. Pero no te burles de mi ¿me lo prometes?

—Bien, te lo prometo. —dándole un beso en los labios.

—Luego de nuestra boda sorpresa tú me dijiste que no me presionarías fue así tanto que pasaron unas semanas, pues por mi parte yo quería que pasará. Pero no encontraba la manera de decírtelo eso me ponía mal porque pensaba que tú no querías nada conmigo así que he intente buscar una manera. Mientras almorzamos no sé me ocurría nada luego tú mencionaste que ibas a lavar el auto lo hiciste olvidando tu celular en la mesa cosa que nunca haces después lo vi cuando venía por el pasillo lo tome con la intención de dártelo, pero teniéndolo en las manos se me ocurrió que hacer así que me fui a la habitación de Naruko me encerre luego me senté en la cama con el celular en las manos pensando hacerlo o no hasta que al final decidí hacerlo, pero me costó llamar a Naruko ya que no sé cómo funciona un celular así rezaba y rogaba que no aparecieras, mientras estaba en ello hasta que logre hacerlo le marque con nervios me sudaban las manos espere el segundo tono me contesto me quede inmóvil mientras ella preguntaba por ti después de unos instantes le respondí se sorprendió porque era yo luego le conte todo y me ayudo en cada detalle. Cada cierto momento me preguntaba o me indicaba donde estaba cada cosa para poder encontarla con rapidez a la vez me daba espacio para encontrar lo que necesitaba y me volvía llamar para seguir con lo que seguía y tomándome fotos para que ella las vea después así que con su ayuda pudimos tener esta noche especial aunque tengo su habitación hecha un desastre.

—Entiendo eso lo hace más maravilloso aún gracias mi sirena —dándole un beso en los labios— ¿sabes? Naruko no necesita estar cerca o a tu lado para ayudarte con esto te diste cuenta ella es así más cuando quiere y adora alguien en este caso tú. Aun estando lejos te ayudo a preparar esto que fue maravillo –abrazándola contra su pecho.

—Es verdad, pero me tomará el día entero ordenar su habitación que es un desastre. —abrazándolo.

—¿Si quieres te ayudo? —mirándola a los ojos.

—No es necesario, pero si quieres ayudarme por hoy te encargas del desayuno, el almuerzo y la cena.

—Está bien amor, pero deja comerme el postre primero.

Naruto beso los labios de Hinata con lentitud, pero de a poco se fue convirtiendo un beso apasionado que Naruto giró un poco poniéndose encima de Hinata continuando besándose unos momentos entregándose aquel beso. Naruto rompió el beso mirándola dándole una sonrisa acariciando su mejilla que Hinata sonrió tomando su mano.

—Te amo mi sirena.

—Te amo mi sireno.

Luego ambos se levantaron de la cama Hinata se fue al baño a ducharse mientras que Naruto se quedó sentado en la cama unos momentos pensando en todo lo que han pasado para estar juntos hasta ahora, pues Naruto estaba tan metido en sus pensamientos que no sintió a Hinata, quien estaba al frente con una bata amarilla y una toalla naranja en la cabeza y unas pantuflas negras mirándolo preocupada que se puso encuclillas frente a Naruto.

—¿Naruto?- mirándolo a los ojos-

Naruto reaccionó al ser nombrado y pestaño varias veces al ver a Hinata encuclillas frente a él preocupada.

—Naruto ¿estás bien? ¿te pasa algo?

Naruto le tomo medio segundo y abrazándola contra su pecho fuertemente apoyando su cabeza en el cuello de Hinata así se quedaron unos momentos en silencio hasta que Naruto dijo.

—Estoy bien no te preocupes mi sirena.

De solo mencionar esas palabras Hinata estaba más tranquila, pero aún le preocupaba después Naruto la miró a los ojos y le dio un beso en la nariz con una sonrisa.

—Estoy bien amor no te aflijas solo estaba pensando en todo lo que hemos pasando hasta llegar hasta aquí, pero ven siéntate ven.

Así Hinata lo hizo se sentó al lado de Naruto en la cama.

—Qué bien, pero enserio me preocupaste cuando salí de baño y encontrarte como ido ya me estaba poniendo nerviosa no sabía qué hacer.

—Está bien, mi sirena perdón por preocuparte es que a veces me parece un sueño todo y no quiero despertar de este sueño es todo, aunque se que llevamos poco para todo lo vivido, pero sé que vale la pena. —dándole una sonrisa.

—A veces a mí me pasa igual temo despertar y estar en la casa de mis padre en mi habitación que esto no sea más que un sueño. —con los ojos llorosos.

—Tranquila ven—abrazándola fuerte— todo está bien estamos juntos en esta casa construyendo nuestro futuro que esta solo comenzando mi sirena.

Hinata lo miraba a los ojos unos momentos y en unos segundos le estaba dando un beso en los labios que ambos se entregaron a ese beso unos momentos hasta que Hinata rompió el beso sonrojada mirando para un lado que aquello solo hizo sonreir a Naruto más que estar enfadado.

—Lo siento Naruto yo…—interrumpida por un dedo en sus labios.

—No te preocupes Hinata soy tuyo y puedes hacerlo cuando quieras no me pidas disculpas por algo que sientes además amo cada cosa de ti cada vez me sorprendes más, por eso, te amo mi amor.

Hinata solo puedo abrazando sin más Naruto le devolvió el abrazo con cariño, comprensión y amor.

—Vamos a terminar de arreglarnos para desayunar o lo que queda de la hora del desayuno.

Dicho eso ambos se levantaron Hinata para vestirse mientras que Naruto en dirección al baño mientras que él se ducha ella estaba eligiendo su ropa a usar había tanto que elegir, pero no sabía que así que miro unos momentos por la ventana viendo el mar y sus olas con un radiante sol que hacía ver las aguas cristalinas pensó en unos shorts y una blusa puesto en ella mientras Naruto la abrazaba por detrás acariciándole las piernas con ese pensamiento Hinata se sonrojo y se alejó de la ventana.

—Qué piensas Hinata por Dios.

Hinata se acercó al closet a sacar lo que se iba a poner que eran shorts amarillos y una blusa celeste sin manga se fue a la cama a vestirse en eso estaba Hinata poniéndose el short amarillo posteriormente se puso un sostén blanco luego la blusa celeste sin mangas y finalmente una chalas negras después se dedicó a sacarse la toalla de la cabeza dejando a la vista su cabello largo de espalda a la puerta de la habitación sin percatarse que Naruto miraba todo desde la puerta del baño con un toalla azul en la cintura, su cabello húmedo y unas pantuflas negras con una sonrisa de ver tan bella a su sirena a paso lento se acercó a Hinata, quien se sobresaltó cuando la abrazaba por detrás miro hacia atrás y era Naruto.

—Naruto me asustaste.

—Perdón no era mi intensión, pero te ves muy hermosa hoy.

Con el comentario de Naruto Hinata se sonrojo, pero no fue por lo dicho sino por lo que había pensado antes.

Hinata se dejó querer un momento tirándose para atrás a la espalda de Naruto, quien sonrió abrazándola fuerte así se quedaron unos instantes abrazados en silencio que parecieran horas.

—Amor no es por nada, se que estás cómoda pero debemos hacer algo o si no se va ir el día sin hacer nada.

—Tienes razón me deje llevar.

—No te preocupes mi sirena ve a lo que vas hacer mientras yo me cambio ¿sí? —dándole un beso en el cuello.

—Bien.

Hinata luego se separó de Naruto se fue en dirección a la puerta cerrándola detrás de ella dejando a Naruto solo en la habitación quien dio un suspiro antes de cambiarse porque a veces le costaba asimilar todo lo que ocurrido con Hinata desde que la conoció.

Posteriormente Naruto se acercó al closet para elegir su ropa que fue un pantalón beige con una camisa azul de manga corta con unas chalas café después de acercó a la cama para vestirse en instantes tenía puestos los pantalones beige con las chalas café luego se puso la camisa azul dejando los 2 primeros botones desabrochados y se dejó el cabello alborotado estaba listo saliendo de la habitación en dirección a la cocina, pero antes fue a la habitación de Naruko que estaba con la puerta media abierta así encontró a Hinata ordenando los zapatos a la vez vio el desastre por la habitación con una sonrisa porque ese desastre valió la gran noche que tuvieron ambos.

—Vaya que desastre mi sirena.

Hinata al escuchar eso se voltio a ver la puerta y vio a Naruto, quien había entrado a la habitación.

—Te va a costar más de un día ordenar esta habitación.

—Lo sé. —dando un suspiro.

—Tranquila esto se va a ordenar tarde o temprano así que tomate tú tiempo ¿sí?

Naruto le dio una sonrisa y vio el velador en el reloj que marcaba 11:50 am con sorpresa.

—Vaya si que se nos fue la mañana mejor me voy a preparar el almuerzo.

—Está bien.

Posteriormente Naruto salió de la habitación de Naruko dejando a Hinata sola mientras él se dirigía a la cocina a preparar el almuerzo para ambos como habían quedado en unos instantes estaba en la cocina pensando que hacer mientras vea las cosas que tenía a mano se quedó unos segundos y decidió que iba a hacer arroz a la jardinera con carne al jugo con ensalada.

Comenzó con el arroz luego con las verduras que lo acompañan zanahoria, choclo, arvejas junto todo lo revolvió un poco y lo dejo freír mientras ponía el agua a hervir después de unos pocos minutos agrego el agua caliente y sal espero que hirviera un poco y lo tapo. Ahora preparaba la carne al jugo que igual no se demoró mucho al instante apago el arroz en un poco más de 1 hora tenía listo el almuerzo. Ahora se dedicaba a la ensalada que era lechuga con limón, tomate con plata, papas con mayo cuando tenía las ensaladas lista las llevaba al comedor dejándolas en la mesa regreso a la cocina por los servicios, vasos, servilletas y el jugo.

En unos minutos regreso con los que faltaban en una bandeja que dejo en la mesa y comenzó a preparar la mesa para almorzar cuando apareció Hinata por el pasillo con una sonrisa.

—Te ayudo en algo.

Naruto mira a Hinata con una sonrisa.

—No te preocupes descansa ya que debes estar cansada de estar ordenando la habitación de Naruko.

—No es necesario estoy bien déjame ayudarte no me cuesta nada.

—Bueno, podrías poner lo que está en la bandeja en la mesa por favor.

Eso eran los vasos, el jugo de frutilla y las servilletas así lo hizo Hinata estaba poniendo las cosas en su sitio a la mirada de Naruto, quien sonreía por tenerla allí con él en esos momentos, pues pasaron varios minutos que Naruto quedo como en un trance mirándola que ella sonrió porque sabía a qué se debía era simple. Llevan tan poco tiempo juntos que les parecía un sueño o era imposible porque a Hinata le pasaba muy seguido lo mismo que a Naruto así se acercó un poco a su marido y le dio un beso en la mejilla quedo mirándolo con una sonrisa.

—¿Qué paso? ¿Dónde te fuiste?

—Nada mi sirena es que me cuesta darme cuenta de todo es real y que estás conmigo.

—Lo sé, mi sireno, pero es mejor de hacernos la idea pronto antes que tu familia o la mia e incluso tus amigos o mis amigos nos pregunten si no somos felices.

—Es verdad tienen razón lo menos que quiero es problemas con ellos por algo que no es.

—Te parece si almorzamos o así como vamos no vamos a comer nada hoy.

—Cierto almorcemos. —dándole un beso corto en los labios.

Hinata pronto se fue a la cocina a preparar los platos para almorzar que fue seguida por Naruto, quien le dijo.

—Amor no era necesario yo me hacía cargo de todo hoy ¿recuerdas?

—Si, lo sé nada me cuesta ayudarte.

Dicho eso Hinata servía el segundo plato y paso uno a Naruto así ambos salieron de la cocina para poder almorzar ya que no había desayunado con la conversación al despertar en unos minutos llegaron al comedor se sentados almorzar finalmente tranquilamente en silencio.

Después de unos minutos Naruto hablo.

—¿Cómo vas con la habitación?

—Pareciera no terminaré—dio un suspiro— Naruko tiene demasiada ropa y yo con los nervios de no conseguir lo que pensaba comencé a desordenar todo sin mencionar que para una sirena no es están complicado como para una humana el vestirse.

—Entiendo, pero tranquila lograrás terminar de ordenar todo además nadie te apura o Naruko te exigió que lo ordenan en tantas horas o días.

—No me exigió nada me dijo que me preocupará de lo importante y luego me ocupará del desastre.

—Ves lo que digo Naruko es un amor contigo así que tomate tu tiempo no te estrés ¿de acuerdo?

—De acuerdo.

Posteriormente a esa conversación terminaron de almorzar ambos llevaron los que usaron a la cocina, después Hinata volvió a la habitación de Naruko a ordenar el desastre que ella misma ocasiono a su vez Naruto lavaba la loza cuando terminara iría a ayudar a Hinata con ese desastre que definitivamente valió la pena. —con una sonrisa en sus labios.

Luego de terminar de lavar la lazo Naruto se dirigió al comedor a recoger lo que quedaba y limpiar la mesa en unos minutos estaba todo limpio después se dirigió a la habitación de Naruko que estaba la puerta entre abierta otra vez como en la mañana entro y vio a Hinata colgando un poco de ropa por color y Naruto recordaba que el closet estaba por abrigo, vestidos, pero no por color desde el más oscuro al más claro, de todos los tonos de color estaba desordenado.

—¿Te ayudo?

—¿Eh? —voltio a ver a Naruto – No es necesario estoy bien además me sirve de distracción.

—Bueno. Como quieras mi sirena –sonriendo al verla moverse por la habitación mientras guardaba la ropa en su lugar.

Mientras Hinata ordenaba todo Naruto se acercó a la ventana a mirar la playa con un sol radiante y las aguas turquesas con las olas romper. Naruto mirando todavía por la ventana le comentó a Hinata.

—Mi sirena cuando termines iremos a la playa hace un día agradable ¿Qué opinas? ¿Te gusta?

Hinata colgando un vestido miro en dirección a Naruto con sorpresa porque de un modo se le estaba cumpliendo su pensamiento de esta mañana.

—¿Cómo dices? —lo miró.

—Eso, cuando termines vamos a ir a la playa a disfrutar la tarde juntos. —la miró.

—Me sorprendiste con la idea es todo. —sonrojada.

Naruto sonrió al ver la expresión del rostro de su mujer acercándose a ella y tomándole su rostro entre sus manos mirándola a sus ojos.

—¿En qué piensas mi sirena? ¿Por qué se sonrojas? Te ves hermosa así. —dándole un beso en los labios.

—En nada no es nada. —sonrojada.

—Ese sonrojo dice otra cosa, pero si no me quieres decir está bien ahora vamos a la playa.

—Pero la habitación aún está… —Naruto le puso un dedo en los labios.

—No importa mañana sigues con el orden de la habitación así que vamos a la playa.

Dicho eso Naruto la tomo de la mano y salieron de la habitación, la idea de pasar la tarde en la playa como lo hacían en la noche.

En unos minutos estaban afuera de la casa ambos caminando de la mano como si el tiempo no existiera. Solo ellos en ese lugar que significa tanto para ellos llegaron a la roca Naruto se sentó de espalda a la roca luego Hinata sentó entre las piernas de Naruto contra el pecho de su marido ambos mirando el mar con sus olas romper que era el único sonido en ese lugar.

Naruto miraba el mar abrazando fuerte a su mujer, quien se dejaba querer por su marido así disfrutando su tarde juntos abrazados esperando la tarde y la noche.

—Amor estás relajada ¿no es así?

—Sí, no te lo voy a negar a veces cuando estoy aquí es como estar en casa con el olor y la brisa marina de este lugar. —acurrucándole más a Naruto.

—Qué bueno, mi sirena, así te voy conociendo más y eso me fascina.

Hinata con ese comentario se sonrojo levemente mientras a la vez Naruto dio un beso en el cuello mientras que le acariciaba las piernas con lentitud que hacia desfallecer a Hinata, quien le gustaba, pero a la vez tenía un poco de miedo no pudo decir nada a lo que Naruto le pareció gracioso así dejo por un momento acariciarles las piernas y le dio un beso en el hombro.

—¿Qué pasa mi sirena?

—Nada estoy bien.

—A mí no me parece porque cuando te acaricio y tú te tensas cuéntame.

Hinata dio un suspiro se dio vuelta para mirar a su marido abrazándolo del cuello.

—Te lo diré, pero no te burles ¿sí?

—Prometido. —dándole un beso en los labios.

—No tenía idea que ponerme entonces me puse a mirar por la ventana como está el día y lo decidí pensando en la ropa a usar es la que tengo puesta y se me vino a la mente estar así como estábamos antes y que tú me acariciabas las piernas como hacías hace unos momentos atrás. Eso era el pensamiento que tenía cuando estábamos en la habitación de Naruko y me negué a responderte. —sonrojada.

—Esa es mi sirena picarona. —dándole un beso en los labios.

—¡Naruto!

—¿Qué? Sí, me encanta como eres mi amor y no cambies nunca ¿sí?

Hinata asintió y quedaron abrazados un largo rato que Hinata cerró los ojos para estar más tranquila en aquel momento en el pecho de su marido, quien le acariciaba su largo cabello mirando el mar rompiendo las olas y la brisa marina.

Ambos estaban tan entregados a ellos que no sé dieron cuenta que ya estaba por caer el atardecer con eso de aviso Naruto movió un poco a Hinata, porque sabía bien que una de las cosas favoritas de Hinata era ver el atardecer.

—Amor despierta. —moviéndola sutilmente.

—¿Eh? —mirando media dormida a Naruto.

—Ese hace algo tarde.

—Bien.

Hinata se enderezo ayudada por Naruto, quien le sonrió mientras que Hinata estando aún de lado miraba al mar y no faltaba nada para el atardecer a la vez miró a Naruto, quien le dio una sonrisa y Hinata se lanzo encima de él abrazándolo.

—Gracias.

—Sé que te gusta, por eso, te desperté además de verdad esta haciendo algo de frio ya.

—Qué bien me conoces Naruto.

—No es nada, cada día me sorprendes más mi sirena picona. —tomándole una mejilla.

—¡Naruto! Te acepto que me digas "mi sirena", pero "picarona" no ¿entendiste? —con los brazos cruzados con las mejillas infladas. —mirándolo a los ojos.

—Está bien, solo que me gusta cada cosa de ti mi amor, mi sirena y mi picarona. —dándole un beso apasionado para no pudiera reclamar por decir lo último.

Se perdieron en ese beso por un buen momento luego de unos minutos Naruto le dijo.

—Mira.

Hinata voltio a ver el atardecer del día después de su noche especial, pues ambos abrazados se quedaron mirando el atardecer sin importar el tiempo en silecncio solo se escuchaban las olas romper y la brisa marina.

Después Hinata rompió ese silencio.

—Siempre subía a la superficie a ver esto y me ponía en esa roca de allá —apuntando la roca más lejana de ese mar que se podía ver a la vista—, pero ahora estoy al otro lado viendo lo que más me gusta. —sonriendo.

—¿Estás bien amor? ¿No te arrepientes verdad? —mirándola con preocupación.

—¡No! Claro que no—mirándolo— es lo que siempre soñé. —sonrió.

—Bien, pero si sientes deseo de ver a tu familia me dices ¿De acuerdo? —la miró.

—Pero… —interrumpió poniendo un dedo en sus labios.

—Quiero que sea plenamente feliz mi sirena en todos los sentidos, eso incluye si quieres ver a tu familia de vez en cuando.

—Bien, gracias.

Con esa conversación cayo la noche estaba el cielo estrellado con la brisa marina y el sonido de las olas romper así que se entraron a la casa.

Hinata se dirigió directamente a la cocina para preparar té y unas tostadas mientras que Naruto la siguió para poner la mesa para el té y tener una buena conversación quizás. Naruto llego al comedor con un plato con unas paltas, cuchillo, cuchara y tenedor para hacer luego untarle a las tostadas con eso lo mantendría ocupado hasta que Hinata trajera el té con ello se mantuvo ocupado, pero no quiere decir que no estaba preocupado por lo que escucho y vio en Hinata. Aunque ella le decía que está bien, se le veía a los ojos que echaba de menos a su familia, amigos y su vida en el fondo del mar.

Posteriormente Hinata apareció con una bandeja con los té y unas cuantas tostadas se sentó y vio a Naruto, quien terminaba de hacer su trabajo de hacer un plato con palta estaba aplastando la plata con el tenedor solo faltaba la sal y un poco de aceite que Naruto se paró en silencio a la cocina a traer la sal y el aceite, se sentó le añadió la sal y el aceite luego lo revolvió en silencio después lo dejo a un lado y comenzó a tomar su té en silencio más tomar una tostada a ponerle palta. Todo en silencio y a la mirada de Hinata, quien parecía un poco confundida a la reacción de Naruto que decidió romper el silencio preguntando.

—Naruto ¿Es rico?

Naruto la miró y solo asintió ya que tenía la boca ocupada luego dijo.

—Delicioso pruébalo.

Hinata lo imitó lo probo en verdad era delicioso se comió con ganas la tostada de palta cuando termino.

—Delicioso.

Luego dicho eso Hinata volvió el silencio en la mesa, pues ella volvió a preguntar.

—¿Pasa algo Naruto? —lo miró.

—No nada tranquila. ¿ya terminaste?

—Si, claro.

—Entonces vamos a la habitación que es tarde.

—Vamos.

Ambos se pararon de la mesa fueron a dejar lo usado a la cocina después se fueron a la habitación en silencio. En unos segundos llegaron Naruto se sacaba la camisa y el pantalón para poner su pantalón de seda negro mientras que Hinata se sacaba los chalas, la blusa para ponerse su pijama de tirantes lila para luego sacarse el short y posterior se metió a la cama donde Naruto ya estaba metido en la cama dándole la espalda mirando en silencio. Ella se puso de espalda igualmente, pero preocupada por Naruto, quien hablo de repente.

—Hinata ¿te gustaría tener hijos?

Esta pregunta la tomo de sorpresa ya que desde que se casaron nunca lo había hablado.

—Claro que si, pues deberíamos hablarlo mañana u otro día ¿te parece?

—Bien, buenas noches.

—Buenas noches.

Ambos se durmieron de espalda uno al otro sin decir más era una de las noches más extrañas, frías del matrimonio Uzumaki, porque Naruto sentía que Hinata no era feliz ya que echaba de menos a los suyos y eso lo deprimía enormemente a la vez Hinata estaba preocupada por Naruto porque no sabía que lo ponía así.


Desde la conversación media extraña en medio de la tarde y parte de la noche había pasado 5 semanas todo era normal entre ellos e incluso no volvieron a mencionar el tema de los hijos desde esa noche.

Mientras Hinata estaba en el comedor preparando la mesa para el almuerzo Naruto estaba en la cocina preparando el almuerzo cuando a Hinata le dio una nausea por el olor de la cocina, pero no le tomo importancia y continuo en lo que estaba en menos de 2 minutos le volvió a dar y estaba vez fue al baño y en menos de un minuto vomito el desayuno de esa mañana que era leche y tostada con huevo revuelto después se limpió la boca tomo un poco de agua se refresco la cara se la seco y salió del baño y continuar con lo que dejo.

Hinata sin pensar más continúo con lo que había dejado antes de ir al baño estaba poniendo los vasos cuando tocaron la puerta y fue abrir encontró allí a Naruko, a sus amigas, a sus suegros y a los amigos de Naruto.

—Hola Bienvenidos todos.

—Gracias linda y ¿Naruto?

—En la cocina llegaron justo a tiempo para el almuerzo.

Todos entraron a la casa mientras Hinata se dirigía al comedor a terminar de poner la mesa posteriormente fue a la cocina mientras los demás iban a dejar sus maletas en las habitaciones para luego almorzar todos juntos.

En la cocina Naruto estaba salteando unas verduras cuando Hinata entro.

—Naruto llegaron tu familia y amigos.

—Que sorpresa ¿Qué los traerá por aquí? Ya está todo listo espero que alcance para todos.

Luego ambos salieron con más platos, vasos y servicios por las vistas recién llegadas después llegaron al comedor allí estaban las chicas, en el sofá los chicos y Minato con Kushina venían por el pasillo.

—Hola a todos ¿Cómo han estado?

—Bien, hermanito ¿y ustedes como han estado?

—Bien, no te preocupes —con el tono más tranquilo que pudo encontrar Naruto para que Naruko no lo notará, pero ella con solo mirarlo sabía que pasaba algo, pues lo dejo estar porque se encargaría más tarde.

Kushina junto con Hinata e Izumi se encargaron de poner lo que faltaba en la mesa mientras Gaara, Itachi y Shisui se encargaban de llevar las maletas a las habitaciones Hotaru y Minato conversaban en el sofá.

Pasaban los minutos no solo para comer sino también para Naruko, quien quería saber que pasaba con Naruto para que le contestará así después todos se sentaron a comer tranquilamente sin decir ningún comentario hasta que Naruto pregunto.

—¿A qué debemos su visita? No me digan que nos extrañan porque no les creo – mirando a Naruko, quien estaba al frente de Naruto.

—En parte hermanito venimos a pasarlo bien unos días antes de volver a nuetras vidas laborales. —le sonrió.

—Entiendo, que bueno. —continuo comiendo.

Todo comieron tranquilamente entre risas y conversando cosas triviales hasta que Temari le pregunto a Hinata.

—¿Te sientes bien? Ya que no has comido casi nada linda.

—Si, no te preocupes es solo que tengo el estómago apretado desde la mañana. —sonrió.

Luego de unos minutos todos terminaron de comer Kushina y Hinata en la cocina mientras que Temari y Hotaru levantaron la mesa, los hombres en la playa a disfrutar la tarde excepto Naruto que estaba con Naruko en la habitación de su hermana.

Están sentados de frente en la cama Naruko mirándolo seriamente.

—¿Y bien? ¿Qué pasa? ¿Por qué hay algo más?

Naruto dio suspiro luego mira a su hermana con pesar que Naruko terminó por entristecerse también tocándole las manos.

—Cuéntame lo que paso o pasa con ustedes.

—Bueno, hace 5 semanas estábamos pasando la tarde en la playa cuando Hinata estaba tan relajada en mis brazos que se durmió y yo la desperté para que viera el atardecer que es una de las cosas que le gusta mientras veíamos el atardecer. Ella me contaba como hacía para ver el atardecer y que ahora estaba del otro lado mirándolo, mientras lo decía vi nostalgia en sus ojos como si no fuera feliz y le sugerí que si quería ver a su familia que me avisar y lo hacíamos.

—Bien, pero si quiere ver a su familia ¿Cómo lo hará?

—Cantando hacia el mar así llegarán sus amigos y madrina ayudarla a lo que quiera.

—Entiendo, eso te preocupa ¿verdad? —lo miró.

—Sí, porque me hace entender que no es completamente feliz, por eso, le di la idea de ver a su familia además tenía pensado decirle si quiera tener hijos. No sé lo mencione hasta después de cenar estando acostados, pero me respondió que lo hablaríamos al día siguiente u otro día.

—Tranquilo sé que ella te ama por algo decidió a vivir contigo además dejar todo amigos, familia, una vida entera debajo del mar para vivir en la superficie.

—Lo sé, desde entonces no hemos vuelto a tocar el tema. —preocupado.

—Comprendo, pero todo se va arreglar ya lo verás tranquilo. —abrazándolo.

Naruto le dio una sonrisa y un beso en la mejilla después ambos salieron de la habitación ya era hora de la cena así al llegar al comedor estaban sierviendo té con pan tostado.

—Siéntense hijos por favor.

—Gracias mamá. —dijo Naruto.

Ambos se sentaron de frente a Temari y Hotaru, quienes les dieron una sonrisa a cada uno que se la devolvieron con amabilidad y comenzaron a comer.

Todos cenaban tranquilamente con conversaciones a menas entre ellos pasaban los minutos y ya había caído la noche. Todos se fueron a descansar cada uno a la habitación que les correspondía con la diferencia que esta vez Hinata está aquí porque la vez pasada no estaba con ellos.

Naruto y Hinata estaban en la habitación con sus pijamas puestos ambos se metieron a la cama a espalda de cada uno Naruto se durmió al instante mientras que Hinata se durmió unos minutos después.

Al día siguiente comenzando un nuevo día estaban todos desayunando tranquilos con buena conversación de los que hacían los chicos y chicas en la ciudad. Así se les paso la mañana en un abrir y cerrar de ojos llegando la hora de almuerzo que se encargaron Kushina, Hinata e Izumi mientras Temari, Hotaru y Naruko se dedicaban un poco del aseo de la casa con un poco de la ayuda de los hombres. Ya que Kushina los aceptaba en su casa en la ciudad o en la casa de la playa con la condición de ayudar cuando lo ameritaba ya que si quieren comer o dormir no es gratis según Kushina. Eso lo aprendieron Minato, Naruto, Naruko y los amigos de sus hijos sean con ellos o en casas ajenas.

En unos instantes se sentaron a almorzar lo preparado por las 3 mujeres de esa familia que crecía como la espuma bueno 2 señoras más una casi señora, porque Itachi e Izumi estaba bien así y no tenían apuros en casarse todavía. Todo estaba tranquilo con una conversación de recuerdo de parte de todos incluida Hinata aunque siendo humana a veces no sé sentía como tal más con las conversaciones de todos de su niñez.

Pronto llego la hora de la cena y paso lo mismo que en el almuerzo todos conversaban de sus futuros planes que estaba vez incómodo a Naruto que lo notó Naruko, porque sabía la razón después de unas horas de buena conversación todos se fueron a descansar para comenzar un nuevo día.

Como era hace 5 semanas el matrimonio Uzumaki dormía de espalda al otro debido a la conversación de hace 5 semanas atrás que aún no arreglaban.

Iban pasando los días en una mañana todos estaban desayunando cuando de pronto Hinata se levantó de la mesa para llegar al baño a vomitar el desayuno como cada mañana hace ya 5 semanas se lavó las manos, la cara tomó un poco de agua y volvió al comedor donde todos habían terminado.

Kushina y Naruko se acercaron a ella llevándola al sofá donde se sentaron y Kushina le preguntó.

—Hinata ¿Estás bien? ¿No estará enferma?—tomándole las manos y la frente.

—No preocupes tía Kushina estoy bien solo que hace 5 semanas que me cae mal el desayuno o no aguanto algunos olores es todo. —dando una sonrisa.

Con esas simples palabras Kushina y Naruko sonrieron y abrazaron a Hinata, quien no entendía nada.

—Linda estás embarazada, por eso, estos malestares que tienes.

—¿Cómo Naruko? ¿Cómo no entiendo tía Kushina? —mirándola a ambas varias veces.

—Linda según lo que me dijiste hace unos días estuviste con mi hermano ¿verdad?

—Si, pero ¿Qué tiene que ver?

—Bastante diría yo Hinata cuando fue la última vez que estuvieron juntos ¿me entiendes? —guiño el ojo.

—Bueno, tía Kushina fue hace 5 semanas. —sonrojada.

—Allí tienes la respuesta. —Naruko poniendo una mano en el vientre de Hinata.

Hinata se puso la mano en el vientre y sonrió por ello luego Kushina y Naruko se pudieron de pie y se miraron sonrieron y gritaron.

—¡Voy ser abuela!, ¡Voy a ser tía!

Con solo escucharlas todos salieron de las habitaciones y la cocina con sorpresa y se iban a cercando a donde estaban Kushina, Naruko y Hinata estaba con un leve sonrojo.

—¿Cómo dijiste Kushina?

—Eso Minato vamos hacer abuelos.

Minato sonrió por ellos mientras que los demás de a poco iban asimilando todo que sonrían o abrazaban a Hinata, quien estaba sentada aún en el sofá. A la vez Naruto estaba en shock porque sí que fue una sorpresa la noticia más todavía porque desde hace un par de semanas no habían hablado del todo el tema de hijos y Hinata le estaba diciendo que iba a ser padre.

Naruko miró a su hermano en una esquina un tanto alejado de todos y se acercó a él tomándolo del brazo.

—Hermanito reacciona ¿estás bien? —lo miró.

—¿Eh? —miró a Naruko.

—¿Estás bien?

—Sí, pero ¿oíste lo que dijo mamá?

—Sí, que voy a ser tía, si hermanito vas a ser papá ¿no te da gusto?

Naruto continuaba en silencio asimilando lo dicho por Naruko, quien sonreía a la reacción de su hermano, quien le costaba asimilar todo. Con ayuda de Naruko se acercó a Hinata, quien aún estaba algo nerviosa con lo dicho por Kushina, quien le dio una sonrisa para que se relajará y pudiera decirle a Naruto sobre su embarazo.

En eso Kushina llamo la atención de todos.

—Chicas, chicos por favor démosle espacio a mi hijo y a mi nuera por favor.

Dicho eso todos dejaron el lugar donde estaba el matrimonio Uzumaki, quienes estaban en silencio. Hinata sentada en el sofá mientras que Naruto estaba frente a ella de pie siguieron pasando los minutos sin decir nada que se estaba convirtiendo en un silencio incómodo.

Luego Naruto como pude preguntar.

—Hina… ta… es… ver… dad… lo…que… dijo…Naru…ko —aun shockeado.

Hinata solo asintió cerrando los ojos con algo de miedo a su reaccionar. Naruto la miraba en silencio pestaño varias veces para saber que no estaba soñando se arrodillo frente a Hinata y la abrazo fuerte que la sorprendió mientras que todos estaban espiando cerca de ellos en el comedor solo que estaban en silencio viendo todo.

—Gracias mi sirena por esta noticia perdóname por mi reaccionar es que fue todo tan sorpresivo que no puse que hacer.

Hinata sonrió devolviéndole el abrazo así se quedaron unos momentos hasta que Naruto la miró a los ojos que estaban llorosos intentando aguantar las lágrimas de felicidad. Naruto la volvía a abrazar unos momentos hasta que Hinata se tranquilizó, pues sentó en el sofá junto a ella y todos los espías salieron de ahí no ser detectados dejándolos solos.

—Amor ¿Por qué no me dijiste nada sobre tus nauseas matutinas? —tocándole las manos.

—Porque no les tome importancia además me vine a preocupar a la tercera semana, pero tú estabas distante conmigo, por eso, no lo mencione igual no eran siempre así que cuando me daban no estabas cerca de mí para notarlo.

—Ya veo, pero igual me lo hubieras mencionado algo y yo hubiera sabido algo porque sea hombre no sobre el tema te equivocas mi mamá me enseño bien por cualquier cosa.

—Entiendo, lo siento. —apenada.

—No te preocupes además no estaba distante conmigo sino preocupado de que quisieras volver con los suyos y dejarme. –apenado.

—No pienses eso por favor nunca lo haría. —tocando la cara.

Ambos se besaron como solían hacerlo con todo el amor que se tenían posteriormente se abrazaron nuevamente felices de que iba crecer la familia.

En unos minutos llego la hora de almorzar todos felices con la noticia de que la familia crecería pronto. Kushina se dedicaba hacerle un menú especial a Hinata por el embarazo mientras que las demás mujeres se dedicaron a hacer el almuerzo para los demás.

Todas las mujeres salían de la cocina con lo preparados mientras que hombres se dedicaron a poner la mesa que ya la tenían lista solo faltaban los futuros padres en la mesa.

—¡Naruto! ¡Hinata! —decía Naruko.

Con el llamado ambos la miraron, quien le dio una sonrisa.

—Vamos a almorzar.

—Bien.

Ambos llegaron a la mesa donde estaban todos sentados luego se sentaron y comenzaron todos a comer tranquilamente dentro de lo posible. Ya que Kushina y Naruko no podían más de contenta con la noticia de esa mañana y Kushina hablo.

—Hinata de ahora en adelante vas a comer sanamente para que mi nieta crezca sana y fuerte así que enseñare y dejaré un menú semanal para que lo puedas disfrutar.

—Gracias tía Kushina por su ayuda. —sonriendo.

Todos estaban sorprendido por mencionado por Kushina refiriéndose al bebé como su nieta a lo que Minato le pregunto.

—¿Cómo sabes que va a ser una niña? —la miró.

Kushina, quien estaba al lado derecho de Minato, quien estaba en la cabecera de la mesa.

—Tengo un sexto sentido y nunca me equivoco—guiñándole un ojo— ¿Cómo crees que supe quien venía en camino de nuestros hijos en ese entonces?

—Lo sé, paso lo mismo con Naruto y Naruko así que solo nos queda confiar en ti Kushina. —sonrió.

Hinata, quien escuchaba todo volvió a tomar la palabra.

—Gracias tía Kushina por no tomarse mal esto del embarazo y apoyarme en el proceso.

—No agradezcas corazón los hijos son una bendición llegan cuando tienen que llegar, pero ahora que hablamos del embarazo. Hinata tendrás que ir a la ciudad por un tiempo para ver el avance del embarazo.

Hinata se quedó sorprendida en silencio porque lo que le proponía Kushina era todo nuevo para ella, que una cosa era estar allí a ir a la ciudad, era alejarse más de los suyos y eso la puso algo triste que todos notaron Naruto la abrazaba fuerte.

—Mi sirena tranquila toda va estar bien.

—Pero mi sireno yo no quiero estar más alejada de ellos. —mirándolo a los ojos.

Mientras ellos se miraban los demás se miraban entre sí por la manera que se refería Hinata a Naruto y sonrieron a la vez Naruko preguntó por todos.

—¿Sireno?

Esa pregunta hizo volver a la realidad al matrimonio Uzumaki.

—Sí, Naruko como yo casi siempre o siempre le dijo mi sirena a Hinata. Ella me llamo así claro que al principio también me sorprendi, pero ya me acostumbre es para estar en igual condiciones es lo que me ha dicho ella.

—Entiendo, ya te imagino como un sireno sabes. —sonrió.

—Muy graciosa hermanita. —sonrió.

Hinata se quedó pensando un momento por lo anunciado por Kushina luego de darle vueltas hablo.

—Tía Kushina sé que lo dijo con toda la intensión de ayudarme, pero yo quiero tener a mi bebé aquí. Además no conozco la ciudad y menos a las personas de allí, pues que le hagan algo a mi bebé ni pensarlo además mi familia todavía no saben nada del embarazo.

—Comprendo hermosa, pero tenemos que traer a un doctor o doctora que le haga seguimiento al embarazo tengo a una amiga médico que me conoce bien y a mi familia así que no te preocupes por eso ¿de acuerdo?

—Está bien tía Kushina.

Continuaron conversando sobre el embarazo y que tenían que hacer Naruto con Hinata ahora estando embaraza así se les paso la tarde llegó la hora de la cena. Fue el tema del día cada uno daba sus consejos que terminaron por asustar un poco a Hinata que lo notó Naruto.

Al terminar de cenar todos se fueron a descansar mientras que Naruto fue la habitación por un abrigo para Hinata antes que ambos salieran a su paseo nocturno que no hacían hace un tiempo con cuidado salieron de la casa. Caminaron por la arena oyendo las olas romper se detuvieron en la roca donde Naruto la sentó mientras él se sentó en la arena al lado de ella.

—Amor ¿Estás bien?

—Quisiera decir que sí, pero me asusta que le hagan algo al bebé. —preocupada tocándose el vientre.

—Tranquila mi sirena. La doctora que menciona mamá debe ser la doctora Shizune, quien vio los 2 embarazos de mamá, además es de confianza. —mirándola tocándole las rodillas.

—Gracias mi sireno gracias.

Se quedaron unos minutos ya que Hinata estando embrazada no querían corre riesgos innecesarios conversando de cosas triviales hasta planes para el futuros cuando Naruto la invitó a entrar a casa.

—Vamos.

—Vamos.

Naruto se levantó y bajo a Hinata de la roca en dirección a la casa donde todos ya estaban durmiendo caminando en silencio hasta la habitación.

En la habitación Hinata se ponía el pijama de tirantes color lila mientras que Naruto se ponía su pijama de pantalón de seda negro ambos se metieron a la cama se abrazaron él le acariciaba el cabello mientras que ella le acariciaba el pecho con cariño.

—Mi vida ¿Cuándo le dirás a tu familia que estás embarazada?

—Es verdad, creo que pronto aún no lo creo ¿sabes?

—Tranquila, es una realidad—poniendo una mano en su vientre— mi sirena ¿sabes por qué te pregunte en esa ocasión?

—No, ¿Por qué? —mirándolo a los ojos.

—Porque ya estaba considerando la idea de tener hijos me encanta estar aquí contigo. Es tranquilo sí, pero no estaría mal tener un poco de ruido por aquí a parte de las olas —sonriendo mirándola a los ojos— pues tú te me adelantaste con esta maravilla —acariciando el vientre—te amo.

—Naruto —mirándolo a los ojos y dándolo un beso.

Luego de esa conversación ambos se durmieron abrazos como no lo hacían hace varias semanas.

Al día siguiente era todo normal, pero con una sensación diferente gracias a la noticia de un nuevo miembro más a la familia que estaba ahí en esa casa de la playa.

Las mujeres se encargaban de la cocina y los hombres se encargaban de la limpieza de la casa y de preparar la mesa. Referente a Hinata, Kushina le encargaba cosas simples para que no hiciera esfuerzo desde el instante que enteró de la noticia. Kushina hacía todo lo necesario por su nuera y su nieta.

Mientras Hinata estaba en el sofá viendo por la ventana era un día radiante con el sol que iluminaba todo el lugar más ver las olas romper era la distracción de ella mientras todos están ocupados con sus deberes.

Hinata estaba tan concentraba viendo por la ventana que no siento que Naruto se sentó a su lado tocándole las manos.

—Mi sirena ¿Quieres ir a la playa? Mientras todo está listo para el almuerzo que aún le falta una hora más o menos.

—Sí, vamos.

Naruto se levantó y le dio la mano a Hinata así ambos salieron a la playa caminando de la mano con toda tranquilidad del mundo con ese amor que iban creciendo con fuerza a pesar de conocerse poco, de casarse tan pronto y ahora con la bendición sorpresiva. Ellos eran felices igual y eso no lo cambiarían llegaron al lugar de siempre cuando hacen la caminata nocturna.

Naruto la miraba con cariño a los ojos.

—Porque no llamas a tus amigos y les dices la noticia. —acariciándole su cabello.

—¿Seguro? — mirándolo.

—Si, ¿Por qué no?

—Bueno, sé qué a mi mamá y a mi hermana le va encantar la idea, pero a mi papá se que no le va gustar. —apenada.

—Amor no importa lo que piense tu padre ya que por más que quiso no pudo e incluso nosotros estuvimos juntos a pesar de su pensar. Además también nos casamos sin que él le haya gustado mucho que digamos ¿Por qué preocuparnos por lo que va pensar o decir tu padre? Sí no quiere nada bueno con todo respeto amor tu padre es un amargado sin sentimientos.

—Lo sé, pero no me preocupo por mi o por ti me preocupo el bebé que él quiera hacer cualquier cosa con tal de que no nazca si fue capaz hacer cosas conmigo no me quiero imaginar lo que haría con la bebé. —apenada.

Naruto la abrazaba contra su pecho dándole un beso en la cabeza.

—¿Así que es la bebé? —mirándola a los ojos.

—No lo sé, a veces llego a soñar que es una niña. —sonrojada.

—Entonces siempre la nombráremos "la bebé" ¿te parece? Sí, es así entre los dos le hacemos un presente a mi madre y se entregamos cuando la veamos

—Pero, si se equivoca.

—Mi madre siempre acierta a lo que dice y nunca se ha equivocado –sonrió.

—Bien. —sonrió.

Hinata sonrió mirándolo a los ojos él le devolvió la sonrisa dándole un beso en la frente alejándose un poco de ella para que cantará frente al mar. Eso hizo sonreír a Naruto casi al instante Hinata comenzó a cantar una canción en el tono más suave como una brisa para los oídos de quien la oyera cantar así paso con todos en la casa dejaron de hacer lo hacían a la melodía que escuchaban con sorpresa.

—¿Quién canta?— decía Hotaru.

Naruko sonrió por el comentario de su amiga y dijo.

—La que canta es Hinata –con una gran sonrisa.

Con lo dicho por Naruko todos se miraban y miraban alrededor para buscar a Hinata y a Naruto, quienes no estaban por ninguna parte de la casa.

Naruto veía como Hinata disfrutaba cantar aunque fuera un llamado para sus amigos y veían que era feliz ya sabía que pedirle cuando estuvieran a solas en casa.

En cosas de unos minutos aparecieron sus amigos Katsuyu, Akamaru y Pakkun, quienes sonrieron al verla feliz como siempre junto a Naruto, quien le sonrió asientiendo con la cabeza.

—Amiga ¿Qué es la urgencia? —decía Akamaru.

—No es nada de eso, es algo muy bueno. —mirando a Naruto luego miró a sus amigos.

—Hinata nos dira lo que sucede.

—Amigos estoy embarazada. —dándole una sonrisa.

Los amigos de Hinata se quedaron sorprendidos mientras que Naruto se reía disimulamente de la reacción de los amigos de su mujer.

Les tomo varios segundos o minutos a los amigos de Hinata digerir la noticia que le había dado y Katsuyu reacciono.

—¡¿Qué?! ¡¿Cómo?! —con los ojos bien expresivos.

—Como escucharon chicos estoy embarazada. —sonrió.

—Felicidades amiga. —decía Akamaru.

—Felicidades Hinata, Naruto. —decía Pakkun.

—Gracias chicos ¿Katsuyu estás bien?

Hinata estaba preocupada por Katsuyu, quien estaba en silencio sin decir o hacer nada desde que reacciono con preguntas, pero Akamaru se acercó a Katsuyu tomándole la cola y tirándosela fuerte que Katsuyu salió como un resorte en el agua alejándose de todos.

En cosas de segundos Katsuyu nado furiosa hasta Akamaru.

—¿Por qué hiciste eso? —sobándose la cola a la mirada de todos.

—Porque no reaccionaba la pez lider como siempre lo haces te quedaste como estatua con la noticia de Hinata y Naruto. —quienes estaba abrazados viendo la discusión de los peces junto a Pakkun, quien es bien quitado de ruido.

—Bien ¿y cuál es la noticia?

Akamaru negó con la cabeza y dio un suspiro.

—Que Hinata y Naruto serán padres.

Hubo un silencio que preocupo a todos porque tal vez Katsuyu estuviera en shock otra vez, pero no Katsuyu le sonrió a ambos.

—Estoy contenta por ustedes y perdón por mi reacción de antes que si me sorprendió.

—No te preocupes Katsuyu.

—Sí, no te preocupes solo te pido a ti y a ustedes —mirándolos a todos—que le digan a mi mamá, a Hanabi, a papá, bueno a todos ¿sí?

—De acuerdo—decían todos.

Dicho eso Katsuyu, Akamaru y Pakkun se fueron regresando al fondo del mar dejando a Naruto y Hinata solos en el mar.

—Mi sirena más tranquila ahora que todos sabrán.

—Sí, solo que me preocupa mi padre. — abrazándolo.

—Mira una cosa a la vez sí, dejemos que se enteren y luego vemos que pasa ¿sí?

—Como digas. —sonrió.

—Ahora vamos almorzar. —dándole un beso en la nariz.

Ambos se dirigieron a la casa para la hora de almorzar con los demás llegaron entraron y todos estaban atentos mirándolos en la entrada como si fueran lo más interesante de la tarde.

—¿Pasa algo?

—Nada tranquilo hermano es que aquí los presentes están algo sorprendidos de que mi linda cuñada sepa cantar, canto que escucho por toda la casa. —guiñándole un ojo a Hinata quien le dio una sonrisa.

—Bueno, pero es normal ya que esa es la manera de comunicarse que tiene Hinata con los suyos ni modo que grite a todo pulmón para ser escuchada a varios kilómetros de distancia.

—Lo sé, pero lo mejor es almorzar de una vez así todos lo que quieran preguntar lo hagan después de almorzar.

Dicho eso por Naruko a su madre no le gustó nada y tomaría medida por su parte Hinata se tensó a mas no poder y él lo notó.

—Tranquila estoy contigo. —decía al oído.

Naruto luego saco la voz diciendo.

—En esta casa no hay almuerzo.

Por el comentario de Naruto todos se movieron mientras que Naruto y Hinata se sentaban en el sofá a esperar que sirvieron el almuerzo.

En unos minutos todos se sentaron a la mesa almorzar tranquilamente conversando cosas triviales entre risas como siempre eran una gran familia.

Luego de un momento de silencio Temari junto a los demás estaban ansiosos de saber como Hinata comenzó a cantar así que Temari iba a preguntar.

—Linda ¿Cuándo tu…—interrumpió Kushina.

—Nadie va a llenar de preguntas a Hinata por saber cosas que ella decidirá contar o no y menos en el estado que está sino lo recuerdan está embarazada de mi nieta. Así les pido que no la agobien con preguntas porque todo lo que Hinata sienta lo siente mi nieta asi que ya lo saben. —seria.

—Lo siento, tía Kushina.

—Además les aviso que las visitas a esta casa serán reducidas por el bienestar de la futura familia ¿entendido?

Todos están sorprendidos por lo dicho por Kushina, quien solo vela por el bienestar de Hinata. Para llegar a tomar esa decisión. Minato sonrió porque nunca lo dejaba de sorprender todo sea por la familia y Naruko hablo.

—Sí, mamá como quieras y estoy de acuerdo con las restricciones.

—Qué bueno, porque desde evitar preguntar por cosas innecesarias hasta los gritos. Lo que quiero decir es evitar el menor ruido es por el bienestar de ella ¿está claro?

Kushina mirando seriamente a todos en la mesa mientras todos estaban en silencio, pues al final sonrieron y asintieron.

—Es lo mejor tía Kushina. —decía Temari.

—Entonces está aclarado y serán 2 personas de vistas. Esto parte la próxima vez sí quieran venir nos mantendremos en contacto para coordinarnos quienes vienen y nos vamos turnando más sumando las visitas de la doctora Shisune así que para que lo tengan bien presente.

—Entendido—decían todos.

Luego de esa conversación importante referente al estado de Hinata. Todos continuaron con el almuerzo pasado unos algunos minutos terminaron las mujeres se encargaron de la loza mientras los hombres recogían la mesa. A la vez Hinata estaba en la cocina ayudando a guardar la loza limpia de la mañana para sentirse útil en algo que Kushina acepto solo porque aún no sé le notaba el embarazo, pero igual estuvo pendiente de su nuera en todo momento.

Aunque fuera tarde casi la hora de la cena debido a la conversación importante por parte de Kushina que cayó el atardecer de ese día.

Temari junto a las demás se reían del actuar de Kushina con Hinata mientras ellas también hacían sus deberes en la cocina a lo que Hotaru menciono.

—Preparate Naruko cuando seas tú la que este en el lugar de Hinata. —sonrió.

—Para ti es gracioso, pero para mí es algo normal ya que mamá actúa así porque es la primera nieta de la familia, es natural que mamá quiera lo mejor por el bienestar de Hinata y la bebé hasta lo comparto porque cuando venimos lo hacemos todos que somos 9 personas más Naruto y Hinata somos 11 personas pronto incluyendo a la doctora 12 en total. En esta casa por lo general viven solo Naruto y Hinata es bastante lógico lo que mencionó mamá en el almuerzo y ella sabe de esto por tener 2 embarazos en el cuerpo.

—Tienes razón Naruko.

—Es verdad.

—Ahora pensando bien tienes completamente la razón amiga.

Todas continuaron con lo suyo mientras que Hinata salía de la cocina con una manzana en la mano a sentarse en el sofá a ver el atardecer como solía hacerlo aunque a veces lo hacia desde la playa, pero ese día se había puesto algo helado. Mientras Naruto la miraba desde el pasillo con una sonrisa se acercó a ella dándole en un beso en la frente.

—Viendo el atardecer. —la miró.

—Sí, como siempre.

—Pero sé ve más bonito desde nuestra habitación ¿vamos? –sonrió.

—Está bien.

Hinata se levantó del sofá afirmada del brazo de Naruto se encaminaron hasta su habitación para ver desde allí el atardecer que era una de las maravillas que le gustaba a Hinata. En unos minutos llegaron a la habitación Hinata camino directo a la ventana sin abrirla mientras que Naruto cerraba puerta luego se dirigió al closet a sacar un abrigo para Hinata lo tomo y se dirigió a donde ella estaba y se lo puso sobre los hombros abrazándola por detrás ambos mirando el atardecer.

—Es hermoso.

—Te lo dije mi sirena.

—Sí, pero no sé dónde es más hermoso desde aquí o en la playa.

—No importa mientras lo disfrutes —besándole el cuello—más aun ahora que estas embarazada te tienes que cuidar mucho porque o sino tendremos a mi madre metida aquí y no quiero ¿harías eso por mí? Mi sirena.

Hinata se dio vuelta a mirarlo.

—Hago lo que pidas mi sireno.

—¿Tú quieres a mi madre metida aquí todo el embarazo?

—Sinceramente no, me agrada tu madre, pero no la quiero metida aquí al menos que sea necesario.

—Gracias mi sirena. —dándole un beso en los labios.

—Pidamos la cena cenemos aquí y luego nos acostamos ¿te parece?

—Está bien —abrazándolo del cuello dándole un beso corto en los labios.

Luego Naruto salió de la habitación a buscar la cena para ambos llego al comedor y todos estaban sentados comiendo y pasó a la cocina preparo unas tostadas con queso y mortadela más un té y un té de manzanilla con unas cucharas, servilletas y azúcar los puso en una bandeja. Después salio de la cocina todos se sorprendieron Kushina iba preguntar, pero Naruto se le adelanto.

—No, pasada nada solo que queremos tiempo a solas es todo. Además madre lo conversamos y te queremos, pero no te queremos todo el tiempo aquí, te recuerdo las restricciones que les hiciste a los demás van para ti también a no ser realmente necesario. Buenas noches a todos.

—No te preocupes eso haremos tranquilo. Buenas noches.

—Buenas noches. —decían todos.

Kushina quedó sorprendida por lo dicho por Naruto miró a Minato.

—Mi cielo están en su derecho es su casa además somos demasiadas personas como tu misma lo mencionaste temprano, y creiste que por haber dado la idea de restricciones no te iba a tocar te equivocaste mi amor.

—Es cierto mamá y yo me encargaré que se cumpla lo pedido por mi hermano tú crees que eres la única feliz aquí no yo también muero por consentir a mi sobrina, pero me aguanto para no agobiar a Hinata que todo es nuevo para ella recuerda. —mirándola.

—Lo sé, no lo pensé así.

Todos continuaron hasta terminar luego recogieron todo posteriormente cada uno a su habitación mientras tanto en la habitación del matrimonio Uzumaki, Hinata estaba sentada en la cama con su pijama de tirantes cuando llego Naruto con la bandeja, quien dejado la bandeja en un lado de la cama y se a buscar un chaleco azul para Hinata y se lo paso.

—Toma.

—Gracias.

—Si quieres te lo sacas para dormir, pero mientras te lo pones para comer hace un poco de frió —mientras Naruto se cambia de ropa para ponerse el pantalón de seda negro y acercó la bandeja a donde Hinata mientras él se metía a la cama.

Luego ambos comenzaron a comer tranquilamente cuando Naruto se acordó.

—Amor cuando veía para acá hable con mi madre de que la queremos, pero no la queríamos metida aquí todo el embarazo.

—¿Cómo se lo tomo?

—No lo sé, pero papá y Naruko la harán entender no te preocupes.

Posteriormente terminaron de comer Naruto dejo la bandeja a un lado de la cama y volvió a meter a la cama abrazando a su mujer ambos se durmieron.

Mientras que en el fondo del mar los amigos de Hinata se dividieron para repartir la noticia de la bebé Akamaru fue con Kurenai, Pakkun con Ino y Neji y Katsuyu con la familia de Hinata.

En la casa de Hinata estaban Hanare, Hiashi y Hanabi sentados en el sofá esperando que Katsuyu hablará.

—¿Cuál es la noticia Katsuyu?—decia Hanabi, quien era la más tranquila.

—Hinata está embarazada.

Todos quedaron sorprendidos, pero la primera en reaccionar fue Hanare.

—¡Voy a ser abuela!

Hanabi sonrió por la noticia.

—Pronto seré tía. —sonrió.

Hiashi como siempre no dijo nada estaba completamente serio.

—¿y cuando te lo dijo?

—Está mañana.

Mientras Pakkun se encontró no muy lejos a Ino y a Neji, quienes se habían convertido en buenos amigos, quienes estaban sentados cerca de unos corales.

—Chicos que buenos que los encuentro tengo que decirles algo.

—Cuéntanos. —decía Neji.

—Hinata está embarazada.

Ambos se sorprendieron, pero al instante.

—Que felicidad por mi amiga.

—Me alegro por ella.

—¿Cómo está?

—Bien, contenta por el embarazo.

Por otro lado Akamaru estaba con Kurenai en el jardín de corales de Kurenai ayudándola.

—Kurenai tengo noticias de Hinata.

—¿Qué noticia?

—Hinata está embarazada.

Kurenai la miró con una sonrisa.

—Me alegro por ella que lo disfrute mucho esperando que él no sé le ocurra hacer algo en contra de Hinata.

—Te refieres a Hiashi ¿verdad?

—Así es él siempre quiere su felicidad y no la de su hija. —seria.

—Tranquila todo va salir bien.

—Eso espero también.

Ahora todos estaban felices en ambas superficies por lo que pronto vendría en la familia Uzumaki.


Bueno mis Naruhina, gracias por su apoyo y consejo que de a poco se ira mostrando, espero se note, quizás en este trabajo tal vez no, pero esperando en el próximo. Paulatinamente se harán ciertas correcciones a este trabajo de último minuto gracias a sus consejos, por eso, pueda que me demore un poco más, pero la idea es que sea semanal. En este trabajo hay ciertas cosas que quizás no les guste, algunos personajes solo serán nombrados, etc. Nos vemos.

Ya comenzamos con la recta final de esta historia.

Pd: Si hay cosas iguales o algo textual a la película es solo coincidencia ya todo salió de mi mente traicionera al momento de escribir. Lo menciono para que no me digan algo respecto aquello.

Atte Made