Disclaimer: Los personajes no me pertencen, son creación de Rumiko Takahashi. FF creado sin fines de lucro.

* Este fanfic participa de la actividad del mes de agosto (2016) del foro ¡Siéntate! (¡Clichés!)


Sesshomaru-sama, ¡¿qué hace besando a la humana?!

Drabble 14: Él ya eligió. Creo que me voy a tirar en los brazos de alguna otra persona. (El hermano es una opción válida).

Kagome miraba con ojos llorosos como Inuyasha abrazaba y besaba a Kikyo entre sus brazos. Los Shinidamachu los rodeaban dándoles un aire románticamente etéreo. Era mucho más amor en un beso del que había recibido en toda su vida. Gimoteando se giró, encontrándose con Sesshomaru que observaba la escena sin ninguna expresión facial.

—Sesshomaru —susurró ella, retrocediendo—, ¿qué haces aquí?

Él no le respondió, pero inmediatamente Kagome vio en los ojos ámbar un brillo particular que no había notado antes. ¿Podría ser que él, Sesshomaru, el Daiyoukai más poderoso de todo Japón pudiera estar…?

Pero, ¡Sesshomaru odiaba a los humanos! ¿Cómo podría ser que aceptara el hecho de que ella era una simple humana? Y los hijos… ¡serían hanyōs! Sesshomaru despreciaba a Inuyasha por sus orígenes… ¿odiaría a los hijos que tuvieran juntos?

No, no…

Ella contuvo la respiración y él la miró extrañado.

Notando el hilo de pensamientos que se bordaba en la mente de Kagome, Sesshomaru endureció la mirada y giró sobre sus talones.

—Ni siquiera lo pienses.

Kagome hizo un puchero y, finalmente, lo siguió hasta alcanzarlo.

Después de todo, estaba segura que él la rechazaba sólo porque no podía ser sincero con sus verdaderos sentimientos hacia ella. Cuando una mano chorreando veneno amenazó con agarrarla del cuello, Kagome entendió, que su amor estaba destinado a ser.

Palabras: 220


¡No saben cuánto aprecio todos sus comentarios! Los leí todos y cada uno... me recuerdan la ilusión y la alegría con la que escribía todas y cada una de mis historias... Muchos abrazos.

A.