Un amor inesperado
Ningún personaje me pertenece. Todos ellos son propiedad de J.K. Rowling
Este fanfiction es un Severus / Hermione.
Los pensamientos van entre comillas ""
N/A significa notas de autor y siempre ira entre paréntesis ( N/A )
Los diálogos van precedidos de un guión ( .- ) cada vez que un personaje habla
AVISO: NO CONTIENE SPOILERS DEL SEXTO LIBRO DE HARRY POTTER (HP Y EL PRINCIPE MESTIZO)
Este capi va dedicado a tercy-S-S=cloe, porque le gusta mucho mi fict (¡y a mi los tuyos niña!) y porque se lo debía jeje.
CAPÍTULO 12
Habían pasado unos pocos días desde lo ocurrido en el lago. En ese escaso intervalo de tiempo Severus y Hermione prácticamente no se habían separado; habían invertido la mayor parte del tiempo en besarse y en hablar durante horas para conocerse mejor el uno al otro. Habían hablado sobre cosas triviales, sus costumbres y sus gustos pero sobretodo había hablado (y mucho) Hermione ya que Severus le había contado con anterioridad prácticamente todo lo referente a su infancia y adolescencia; Hermione le había hablado sobre su familia, el trabajo de sus padres, del colegio muggle al que iba cuando era pequeña…
Al principio les costó un poco adaptarse a la nueva situación, llamarse por sus nombres… ambos estaban bastante tensos, sin saber muy bien qué hacer por "miedo" a que al otro no le gustara o se sintiera incómodo pero pronto dejaron la fase de "tensión" y adaptación para pasar a una mucho más placentera.
A Severus fue a quien más le costó acostumbrarse, de echo todavía seguía exaltándose cuando por ejemplo, Hermione le acariciaba la mano o la cara sin venir a cuento. Sentía que toda la situación le venía demasiado grande; y la razón… llevaba demasiado tiempo solo y había "olvidado" lo que era compartir la vida con otra persona, querer y sentirse querido.
Era miércoles y ahora estaban los dos sentados fuera de la casa, apoyados en la pared que dada hacia el bosquecillo mientras contemplaban el atardecer. Faltaba sólo un día para que el mes de julio llegara a su fin y eso se notaba ya que anochecía más pronto y hacía algo más de frío cuando se ponía el sol. Estaban todo lo juntos que se podía estar; Hermione estaba recostada sobre Severus, abrazada a él con la cabeza apoyada entre su hombro derecho y la base del cuello y una mano puesta sobre su brazo izquierdo mientras que él la tenía rodeada por la cintura y tenía la cabeza apoyada sobre la de ella. Ninguno hablaba pero en ese momento no hacía falta; ambos disfrutaban así, simplemente estando juntos, regalándose caricias y besos que para ellos significaba tanto o más que cualquier cosa que pudieran decir.
-Te estás durmiendo- le dijo cariñosamente Severus a Hermione cuando casi se había puesto el sol mientras se entretenía en juguetear con el pelo de ella.
-No es verdad- le contestó ella relajada con los ojos cerrados, sin moverse siquiera. Le encantaba que le tocaran el pelo (que Severus lo hiciera) y como él siguiera así terminaría por dormirse de verdad. –Sólo pensaba.-terminó de decirle sin darle demasiada importancia mientras se acomodaba aún más en los brazos de Severus.
-¡Oh! ¿Y puedo saber en qué?- le preguntó con cierto toque de sarcasmo propio de él pero a la vez interesado en lo que ella fuese a decirle. Dejó de entretenerse con el pelo de Hermione al sentir como ella se incorporaba por lo que su mano fue a parar hacia la cintura de Hermione.
-Recordaba lo que pasó el otro día en el lago- le dijo mirándole sonriente, con aire interesante. Él le devolvió la sonrisa cómplice, sabiendo a lo que se refería mientras la pegaba aún más a él y le daba un beso en los labios. Hermione le correspondió con ganas y una vez se separaron hizo ademán de volver a la misma posición en la que estaba pero antes de acomodarse del todo alzó un poco la cabeza para darle un pequeño beso en el cuello a Severus. Notó el estremecimiento de él ante el contacto pero ni ella dijo nada ni él tampoco y es que ahora no sólo Hermione recordaba; como si se tratara de un pensadero ambos viajaron a través de sus recuerdos a tres días atrás, al momento en el que habían decidido darse una oportunidad.
***FLASH BACK *** (continuación del la parte del lago que termina en el capitulo anterior).
Estuvieron abrazados durante unos minutos más. Al romper el abrazo, pero sin separarse, pudieron ver las expresiones de felicidad de ambos reflejadas en el rostro del otro. Hermione simplemente estaba radiante y Severus… él estaba más feliz de lo que había recordado estar en mucho tiempo. Aunque a ojos de cualquiera pudiera parecer normal (aun cuando su expresión era mucho más relajada que de costumbre y tenía una pequeña sonrisa formada en su rostro), Hermione, que le empezaba a conocer, distinguió un brillo en sus ojos que no había visto nunca; realmente si parecía feliz.
Si alguien que conociera a Hermione Granger y a Severus Snape hubiera pasado por allí se habría quedado estático ante la escena. Estaban bastante cerca (más de lo considerado como límite en una "relación" profesor-alumna) y medio abrazados (Severus la tenía cogida por la cintura y Hermione tenía sus manos sobre los brazos de él) susurrándose cosas y hablando bajo.
-¿Qué vamos a hacer ahora?-le preguntó Hermione haciendo alusión a la situación de ambos. Ella estaba segura de lo que quería pero no estaba segura de la reacción de él.
-Pensé que me tendría otro discurso preparado- le contestó sinceramente Severus refiriéndose a todo lo que le había dicho ella para "convencerle" pero según terminó de decirlo se arrepintió. Al ver la expresión de enfado de Hermione (que al parecer no le había gustado nada el comentario de su profesor) se apresuró a rectificarse antes de que ella le dijera nada.
-Perdona- le dijo sinceramente tuteándola de nuevo mientras después le retiraba un mechón de pelo para colocárselo detrás de la oreja. Inmediatamente la expresión de Hermione se relajó (sobretodo tras el gesto de él).
Severus tendría que empezar a acostumbrarse a dejar la ironía y los sarcasmos de lado cuando estuviera con ella y pensar las cosas antes de decirlas. Sería una tarea difícil ya que había utilizado esas armas (el sarcasmo, la ironía, la indiferencia…) durante muchos años como defensa ante los demás, para evitar en la medida de lo posible salir perjudicado y no aparentar "debilidad".
Tras recapacitar unos segundos la acercó un poco más a él.
-Será lo que tú quieras- le dijo dejando entrever que él estaba interesado en cualquier cosa que ella le dijera, incluida la posibilidad de mantener una relación.
Hermione le miró algo sorprendida; no esperaba que le dijera eso. Mas bien se había estado preparando para una excusa de las que él le había dicho antes para rechazarla y ahora sí, darle un nuevo "discurso", como Severus había dicho. Tardó unos segundos en asimilar que tenía la decisión en su mano, que aparentemente él aceptaría lo que ella dijera. Y ella lo tenía muy claro…
-Sé que quiero estar con usted- dijo mirándole directamente a los ojos, intentando aparentar la tranquilidad y seguridad que en ese momento no sentía y mostrarle que hablaba completamente en serio.
-¿Estás completamente segura?- le preguntó a modo de respuesta. No quería que luego ella se arrepintiera de haber tomado una decisión inadecuada y de rebote él mismo saliera lastimado.
-Completamente- le contestó sin ningún atisbo de duda en su voz.- ¿Y usted? ¿Qué siente respecto a todo esto?- le preguntó ahora ella a él. Severus desvió la mirada de los ojos de Hermione, posándola sobre el agua calmada del lago. Se tomó su tiempo en pensarlo, buscando las palabras para expresarle lo que realmente sentía.
-Se que esto está mal- le dijo cuando se animó a hablar refiriéndose a lo que sentía por ella, a que se habían besado… recordando todas las alegaciones que le había dicho antes ("excusas baratas" como las había calificado Hermione)- pero cada vez que recuerdo lo que pasó ayer… sólo tengo ganas de volver a hacerlo de nuevo.- dijo con la voz algo ronca clavando la mirada de nuevo en los ojos de ella, mostrándole que estaba siendo totalmente sincero.
No había dicho un gran discurso, ni las palabras habían sido románticas pero nada le hubiera parecido a Hermione tan perfecto como lo que Severus acababa de decirle simplemente por el echo de que estaba siendo totalmente honesto con ella. Hermione cerró la distancia que les separaba y le besó; estuvieron unos minutos prodigándose besos y caricias. Cuando terminaron Hermione se alzó un poco más de puntillas para susurrarle al oído.
-Déjate querer- le dijo bajito dejando también ella el trato formal a un lado. Una agradable sensación recorrió el cuerpo de Severus al sentir el aliento de ella tan cerca de su cara. Hermione no se separó de él sino que se quedó abrazada a su cuello. Tras unos segundos se separó un poco para mirarle a los ojos- déjame quererte…
Ambos se miraron intensamente, siendo conscientes de que a partir de ese momento todo sería completamente diferente. Estuvieron unos minutos sin hacer nada más que estar ahí, juntos.
-Está bien…- dijo por fin Severus al darse por "vencido" mientras una pequeña pero verdadera sonrisa se formaba en su rostro. No sabía si realmente se estaba equivocando o no con la decisión que acababa de tomar (bueno, ya la tenía tomada sólo que no se decidía a ponerla en práctica) pero sentía, por una vez desde hacía muchos años, que estaba haciendo lo correcto, que iba a ser feliz. Era una oportunidad que algo o alguien le había brindado después de años de mucho sufrimiento y soledad y aunque no fuera fácil, iba a aprovecharla.
Hermione le dedicó una tierna sonrisa de vuelta al comprender las palabras de él y lo que significaban. Llevó la mano derecha a la cara de él, acariciándole (como posiblemente pocas veces antes lo habían acariciado). Severus se asombró un poco ante el contacto pero se sentía muy bien… separó la mano izquierda, que tenía en la cintura de Hermione, para ponerla sobre la mano que ella tenía en su cara; la separó un poco de él y tras girar un poco la cabeza dio un beso corto en la palma de la mano, agradeciéndole silenciosamente por darle una oportunidad, por haberle insistido tanto, por sacarle del oscuro pozo en el que se encontraba…
-Entonces…-se animó Hermione a decir mientras volvía a dejar su mano sobre el brazo de Severus (casi sobre la marca tenebrosa) para romper el silencio que se había formado y para sacarle del pequeño letargo en el que había caído.- ¿estamos jun… es decir… nosotros somos…- sabía lo que quería decir pero sólo estaba consiguiendo ponerse nerviosa y sentirse completamente ridícula. Bajó la cabeza sintiendo como las mejillas se le estaban empezando a poner rojas.
Severus al verla tan apurada (aunque a sus ojos adorable también) decidió darle una ayudita, interrumpiendo sus "elocuentes" palabras; después de todo sabía lo que ella quería decirle y era algo que les influía a los dos.
-¿estamos juntos? ¿Somos pareja? ¿Novios?- terminó de completar él lo que ella trataba de decirle.
Hermione asintió silenciosamente levantando la cabeza de nuevo pero sin mirarle a los ojos. Severus la cogió suavemente por la barbilla buscando encontrarse con la mirada de ella. Al hacerlo la miró de una forma que Hermione creía que se derretía allí mismo.
-Puedes llamarlo como quieras… Y ya te dije que sería lo que tú quisieras-le contestó él pausadamente.
-Y yo te dije que quería estar contigo- le dijo ahora Hermione tras haber recuperado el control de sí misma y ser capaz de articular más de dos palabras seguidas.
-Entonces señorita Granger…- dijo Severus pensando en como continuar ahora; carraspeó y se separó un poco de ella. Tomó una apariencia mucho más seria (aunque sin conseguirlo demasiado debido al aspecto que llevaba, sólo con el bañador) y continuó- ¿quiere ser mi… novia (le sonaba tan raro decirlo) aun sabiendo todo lo que ello conllevará?- le terminó de preguntar todo lo formalmente que pudo.
-Claro que sí, tonto- le dijo Hermione cariñosamente.
Se fundieron en un beso largo y apasionado, el primero como pareja, el primero de tantos otros muchos que vendrían detrás.
Esa mañana Severus no se relajó todo lo que quería en la soledad del lago y el bosque y Hermione no se bañó en el lago como había planeado pero como bien se dice… no todo sale como uno planea y a veces podemos llegar a sorprendernos gratamente del rumbo que toman las cosas.
Cuando decidieron que ya era hora de volver a la casa para comer algo, recogieron cada uno sus cosas (Hermione la toalla y Severus toda su ropa, los zapatos y la varita) y agarrados de la mano emprendieron el camino de vuelta.
*** FIN DEL FLASH BACK ***
Estuvieron casi una hora más ahí sentados, recordando cada uno lo que había sentido esa mañana. Cuando quisieron darse cuenta ya había anochecido y hacía algo de frío por lo que se levantaron y entraron en la casa para cenar algo y después acostarse.
Por la mañana Hermione se levantó muy animada. Antes de bajar a desayunar subió a la buhardilla para mandar una carta a Harry con una felicitación y el regalo por su cumpleaños, esperaba que la lechuza de Severus supiera encontrarle... Después de perder de vista a la lechuza bajó a desayunar. Se sorprendió un poco al no ver a Severus pero sin darle mayor importancia pensó que estaría ya en el laboratorio haciendo alguna poción. Cuando terminó se dirigió al laboratorio pero tampoco estaba.
-"A lo mejor está en la biblioteca consultando algún libro"- pensó mientras salía del laboratorio y se dirigía a la biblioteca. Al no encontrarlo ahí tampoco se empezó a preocupar. La situación se le hacía similar a la del día en que terminaron por encontrarse en el lago pero en esta ocasión no veía razón por la cual él fuera a "refugiarse" en la tranquilidad de esa zona. Se sentó con desgana en una silla pensando qué hacer.
-"Oh ¡que tonta! ¿Cómo no lo pensé antes!"- se recriminó mentalmente.
–Tarco, por favor- Dijo llamando al elfo. -¡Tarco!!- dijo ahora en voz más alta.
No pasaron ni dos segundos cuando se escuchó un pequeño "plop" y delante de ella apareció el elfo de Severus.
-¿Qué necesita señorita?- le preguntó el elfo con su voz amable pero chillona antes de ella pudiera decir nada.
-¿Sabes dónde está Severus?- le dijo notándose algo de su preocupación.
La expresión risueña del elfo pasó a una de devastación total nada más escuchar la pregunta de Hermione. Antes de que Hermione pudiera reaccionar, ni preguntarle qué le ocurría, empezó a golpearse con la pared.
-¡Tarco tonto!, ¡Tarco tonto!, ¡Tarco tonto y malo!-
Viendo que iba a terminar haciéndose daño, Hermione se apresuró a sujetar a la pequeña criatura (con algo de dificultad eso sí) y separarle de la pared. Pero el elfo seguía en sus trece.
-Tarco es un elfo malo- decía nervioso- Tarco no ha cumplido las órdenes del amo y Tarco debe castigarse.
-¿Qué ha pasado?- le preguntó Hermione para distraerle de la pared y de su idea de estamparse contra ella.
-El amo salió esta mañana y le dijo a Tarco que le dijera a la señorita que no se preocupara, que tenía que resolver unos asuntos y que volvería por la tarde- dijo el elfo a lágrima tendida y chillando aun más que de costumbre. La expresión de Hermione se relajó al saber la razón de la ausencia de Severus.- Pero Tarco ha sido un elfo malo, se olvidó y no ha cumplido las órdenes del amo y por eso debe castigarse.- terminó de decir mientras que lograba zafarse de las manos de Hermione y corría a la pared para seguir dándose golpes. Tras forcejear durante unos minutos Hermione consiguió que el elfo se tranquilizara y olvidara la idea de darse golpes contra la pared.
-No pasa nada Tarco, no tienes por qué castigarte.- le dijo lo más suavemente que pudo.-No has hecho nada malo- El elfo la miraba con cara de no creerle nada. Puso los ojos en blanco como pidiendo paciencia y continuó.- No habías podido decirme nada porque no me habías visto, no había bajado todavía a desayunar y yo ni siquiera te había llamado.
-Pero el amo…
-Pero el amo nada-le cortó Hermione quizá demasiado brusca, cansada ya de la conversación. No podía entender tanta sumisión y obsesión por obedecer a alguien. –Severus te dio una orden y la cumpliste, me has dado el mensaje que te indicó. Él no te dijo ni cómo ni cuándo hacerlo, así que has hecho lo que te mandó y punto.- Viendo que iba a ponerse de nuevo a llorar, añadió.- Eres un buen elfo Tarco, Severus está muy contento con tu trabajo y yo también así que no tienes por qué decir que eres malo ni castigarte ¿de acuerdo?.
El elfo asintió numerosas veces (sin dejar de llorar, eso sí) mientras hablaba.- Tarco lo siente mucho señorita. No volverá a castigarse a menos que se lo ordenen. Que suerte tiene Tarco con su amo y la señorita.- Podría haber estado adulando a Severus y Hermione durante horas sino fuera porque Hermione, hábilmente le interrumpió.
-Tarco, si sigues llorando no vas a poder realizar bien tu trabajo y entonces Severus se enfadará; no quieres que pase eso ¿verdad?- Tarco interrumpió su llantera de golpe, se puso en pié y se enderezó.
-Claro que no señorita, Tarco quiere servir lo mejor posible al amo- empezó su perorata.- Tarco va a ir ahora mismo a continuar con sus tareas para que el amo esté contento con él, Tarco está feliz con su amo y no quiere que por hacer mal su trabajo el amo le dé "la prenda".- Y sin más "plop" desapareció.
Hermione soltó un pequeño suspiro de alivio.
-"La psicología inversa hace milagros con los elfos"- pensó divertida al ver cómo su idea había dado resultado. Nunca entendería el afán de servidumbre de los elfos y menos aún la insistencia en castigarse cuando creían hacer algo mal.
-En fin…- suspiró mientras buscaba algo entre los estantes para leer. Hacía algunos días que no cogía un libro y simplemente leía así que después de buscar durante unos minutos algo que le gustara se decantó por un libro de transformaciones. Fue al salón y se sentó a leer mientras llegaba la hora de comer.
La tarde se le hizo bastante larga. Tarco le había dicho que Severus volvería por la tarde pero ya era de noche y no había rastro de él.
-"¿Qué habrá tenido que hacer para que le lleve todo el día?"- se preguntaba mientras daba vueltas con el tenedor a la cena. Estaba como desganada y eso que no había hecho nada durante el día para encontrarse así. Ese había sido uno de los pocos días que se había aburrido desde que llegó a principios de verano; y es que echaba de menos a Severus… pero sobretodo tenía bastante curiosidad por saber la razón de su salida. Quizá el profesor Dumbledore le había encargado alguna misión sobre los mortífagos que aun quedaban libres, o había ido a Hogwarts a hablar con la señora Pomfrey sobre las pociones que necesitaba para el nuevo curso o bueno… no se le ocurrían muchas más cosas.
Terminó de cenar y fue a su habitación para irse a dormir; no es que tuviera mucho sueño pero si se dormía la espera no le resultaría nada larga. Cuando llegó a la altura de su habitación escuchó algo que parecía provenir de la habitación de Severus. Seguramente sería Tarco que había ido a dejar algo pero la curiosidad la pudo así que dejó atrás su habitación y fue a la de él. La puerta estaba entreabierta. Entró y se sorprendió al ver la luz encendida, un montoncito de ropa sucia en el suelo y una camisa, un pantalón y ropa interior limpia y planchada encima de la cama, y al escuchar el sonido del agua de la ducha que venía del baño. No había que ser superdotado para darse cuenta de que Severus había llegado y se había metido directamente en el baño.
Una pequeña ola de enfado se apoderó de Hermione. ¿Por qué no la había dicho que había llegado? Entendía perfectamente que él tuviera ganas de darse una ducha después de estar todo el día fuera pero no le habría costado nada decirle que estaba ya en casa ¿no?.
Fue a llamar a la puerta pero cuando los nudillos estaban casi rozándola decidió no hacerlo, seguro no tardaría mucho.
-En fin…- suspiró mientras se sentaba en la cama para esperar a que saliera.
Mientras estaba en la ducha Severus recordaba lo que había sucedido en las últimas 15 horas.
Cuando esa mañana recibió una carta de Albus por medio de Fawkes en la que le pedía que fuera a Hogwarts en cuanto pudiera se sorprendió un poco pero no le dio demasiada importancia, pensó que se trataría de algo del colegio, de la organización de los horarios, de las asignaturas de los alumnos, de alguna poción que le hiciera falta… pero lo que escuchó de boca del director cuando llegó allí… simplemente no se lo esperaba; los padres de Hermione habían desaparecido. Albus no sabía muy bien cómo pero el grupo encargado de vigilarlos les había perdido de vista la tarde anterior. Había convocado una reunión urgente de la Orden para encontrarlos; debido a la época de vacaciones faltaban muchos miembros (Sirius, Remus, los Weasley…) pero había bastante gente.
Por lo visto los padres de Hermione habían ido a su habitación del hotel después de comer para descansar antes de una charla sobre endodoncias a la que tenían que asistir a las 6 pero no los vieron salir de allí en toda la tarde. Las personas encargadas de estar pendientes de ellos fueron a su habitación al anochecer para comprobar que estaba todo en orden pero cuando llamaron a la puerta y no obtuvieron respuesta se alarmaron, abrieron la puerta con el hechizo "alohomora" y al entrar descubrieron que la habitación estaba completamente vacía sin más indicios de "violencia" que un montón de papeles tirados por el suelo y dos manchas en la pared (signo inequívoco del impacto de un hechizo o maldición); les estuvieron buscando por el hotel y los alrededores pero fue inútil, no había rastro de ellos.
Después de unas horas en las que cada uno había dado su punto de vista y habían aportado planes de búsqueda, inmediatamente todos se pusieron manos a la obra para intentar encontrarlos. Estaban prácticamente seguros de que los artífices de la captura habían sido los mortífagos que aún quedaban sueltos por lo que la prisa por encontrarlos era mayor aún. Una vez se quedó solo Severus no paraba de darle vueltas a la situación; no había acompañado a los otros miembros por orden de Dumbledore, él debía quedarse y seguir "cuidando de la señorita Granger" y por supuesto, no decirle nada hasta que no supieran algo nuevo.
-Para que preocuparla sin necesidad- le había dicho Albus.
Cuando salió de la reunión extraordinaria de la Orden del Fénix en el cuartel general del número 12 de Grimmauld Place, por primera vez desde que la empezara toda la pesadilla de Voldemort, la primera guerra, la aparente victoria, la segunda guerra, la posterior, merecida y definitiva victoria… por primera vez, sentía dolor, y lo más "sorprendente" es que no era físico y ni siquiera era por él mismo. Estuvo dando vueltas por la ciudad un par de horas hasta que decidió volver a su casa. ¿Qué le diría a Hermione cuando la viera? Sería el rey de las máscaras pero no con ella… seguro que en cuanto la viera se le notaría en la cara que algo le estaba ocultando. Así que cuando se decidió a volver lo hizo intentando pasar totalmente desapercibido; se apareció directamente en su habitación para evitar encontrarse con ella.
-"Ahora ya se porque nunca podría haber estado en Gryffindor"-pensó con ironía y resignación ante la situación.
Escuchaba el trasteo de Hermione en la planta de abajo. Tenía muchas ganas de verla y tenerla entre sus brazos pero no se sentía capaz de estar con ella sin contarle lo que había pasado con sus padres.
-"Viejo loco chiflado estúpido… ¿qué más da que se lo diga hoy, mañana o que se lo diga dentro de 2 días? ¡Se va a enterar de todas formas!"- pensaba cabreado con Dumbledore por haberle pedido que no le contara nada a Hermione. –"Todavía me pregunto por qué sigo haciendo caso de todo lo que me dice… como si no pudiera equivocarse…".
Se metió en la ducha murmurando incoherencias contra Dumbledore para intentar despejarse un poco pero fue imposible. Ahí estaba ahora, apoyado contra la pared de la ducha; mientras sentía el agua caliente caer sobre su cuerpo y el jabón bajando por la espalda no podía dejar de darle vueltas a todo el asunto. Se sentía… impotente, y es que no podía hacer absolutamente nada. No podía encontrar a los padres de Hermione, no podía quitarse la horrible sensación de culpabilidad al ocultarle lo sucedido y no podía ignorar la presión que sentía en el pecho al pensar en la reacción de Hermione al enterarse de lo ocurrido; sabía lo importantes que son sus padres para ella y sufriría y mucho si se enterase de que algo malo les había pasado.
-"Ojala los encuentren…"-pensó mientras alzaba la cabeza de forma que todo el agua le caía en la cara.
Después de estar un rato más en "remojo" se decidió a salir de la ducha. Cogió un par de toallas; una se la enrolló en la cintura y con la otra se secó el torso, los brazos, la cara y por último la cabeza (no era plan de salir chorreando del baño). Salió hacia la habitación con la toalla de la cintura para vestirse y se encontró con Hermione tumbada en la cama. Inconscientemente se preparó para escuchar una "reprimenda" por parte de ella pero al no oírla decir nada, ni moverse, supuso que estaría dormida. Se acercó y comprobó, efectivamente, que había caído en los brazos de Morfeo (posiblemente de aburrimiento al esperarle).
Se acercó a la cama con cuidado de no hacer ruido y se sentó a su lado, en el borde de la cama. Estuvo contemplándola durante unos minutos aunque podría haberse quedado ahí, simplemente mirándola, durante toda la noche. Vio la expresión relajada y feliz de su rostro y pensó de nuevo con pesar en la reacción de ella, sus sentimientos… cuando le contara lo que le había llevado a estar fuera de casa durante todo el día.
Se pasó las manos por la cabeza en señal de… inquietud, impotencia y desesperación. Estuvo sentado en la orilla de la cama hasta que una pequeña corriente de aire que se había colado por la puerta le "recordó" que seguía medio desnudo. Un suspiro se le escapó de entre los labios mientras se ponía en pie; cogió la ropa que había dejado al otro lado de la cama de donde estaba Hermione y fue al baño a vestirse. Un par de minutos después salía completamente seco y listo para dormir.
Se paró un momento delante de Hermione con aire pensativo, decidiendo si llevarla a su habitación o dejarla en la suya. Al final se decantó por la segunda opción.
-"Así no se despierta"- pensó mientras la acomodaba bien en la cama. Con un movimiento de varita le cambió la ropa por el pijama y la tapó con la sábana; dejó la varita encima de la mesita de noche y se metió también en la cama, lentamente y con cuidado para no despertar a Hermione. Sin embargo, nada más sentirlo a su lado se despertó.
-Severus…- murmuró medio dormida mientras se volteaba hacia él.
-Hola pequeña- le dijo bajito. Se acercó a ella y le dio un beso en la frente.
Hermione se incorporó un poco para estar a la misma altura que él.
-¿Dónde has est…
-Shh…-la cortó Severus poniendo un dedo sobre los labios de ella. –Duerme...- Le dijo suavemente; no estaba "preparado" para soportar un interrogatorio sin poder decirle nada.
-Pero…-insistió ella.
-No te preocupes, mañana hablamos- dijo mirándola lo más convincentemente que pudo.
-Como quieras- le contestó Hermione mientras intentaba reprimir un bostezo. A Severus le resultó raro haberla "convencido" tan fácilmente pero es que Hermione realmente tenía sueño y quería dormir. Si él quería esperar para contárselo ella no le iba a insistir; con saber que estaba bien y en su casa le sobraba. Le besó suavemente en los labios y se volvió a recostar, esta vez con la cabeza apoyada en el pecho de él y abrazándole como si fuera un oso de peluche. Severus la atrajo también hacia sí mismo, de forma que estuvieran lo más cerca posible.
Hermione cayó dormida al instante (ni siquiera había reparado realmente en que no estaba en su cama y que estaba "pasando la noche" con Severus) sin embargo, Severus estuvo en vela hasta bien entrada la noche. No fue consciente de a qué hora se durmió pero lo que pudo comprobar es que por fin, después de mucho tiempo, dormía sin pesadillas ni sueños que lo atormentaran.
Como todos los días, al poco rato después de amanecer, Severus se despertó. Normalmente se levantaba en cuanto abría los ojos pero esta vez era diferente. Hermione estaba dormida a su lado, tenía la cabeza pegada a su hombro y la mano izquierda sobre su pecho; estaba tan a gusto… Severus llevó la mano derecha hacia su pecho y la puso encima de la de Hermione y se acomodó para quedarse un rato más en la cama hasta que ella despertara. Estaba volviendo a quedarse dormido cuando sintió como algo o alguien lo zarandeaba sin mucha consideración.
-¡Amo!¡¡Amo!!- le llamaba con urgencia Tarco. En momentos como ese las voces de los elfos le parecían aún más agudas y estridentes de lo que ya eran. Estuvo tentado de echarle una maldición por atreverse a molestarle pero entonces recordó a Hermione (que seguía dormida como si nada) y su "pasión" por esas criaturas y decidió no arriesgarse a sufrir las consecuencias. Antes de que su elfo volviera a "despertarle" y le reventara los tímpanos con esa vocecilla tan chillona, se separó con cuidado de Hermione y se volvió para mirarle.
-¿Qué ocurre?- le preguntó bajito al elfo pero con un tono poco amigable. Tarco pareció amedrentarse un poco pero le habló como si nada.
-El señor director profesor Dumbledore está en el salón amo. Le he estado buscando por toda la casa para avisarle amo pero no le encontraba…
Severus estaba empezando a saturarse. ¿Qué Albus estaba en su casa?
-…entonces después de todo eso Tarco se acordó de que el amo podría estar todavía dormido y por eso decidí venir a ver si estaba en su habitación amo- terminó de relatarle el elfo. Severus, todavía un poco dormido, parpadeó confuso y entonces, como si le hubiera dado una descarga eléctrica, se levantó de la cama sobresaltando a Tarco. Cogió un pantalón, un par de calcetines y una camisa del armario y empezó a vestirse lo más rápidamente que pudo.
-¿Sabes por qué está aquí Albus?- le preguntó mientras terminaba de abrocharse los pantalones y cogía los zapatos para salir de la habitación.
-Tarco no lo sabe amo- dijo bajando la cabeza. –Tarco hizo todo lo que le mandaron. El señor director profesor Dumbledore mandó a Tarco que buscara rápidamente al amo y yo lo hice- dijo ahora orgulloso al haber "cumplido su misión".
Severus estaba terminando de abrocharse la camisa cuando bajó las escaleras. Tarco iba detrás de él sin decir nada.
-Buenos días Albus.- le dijo al director al llegar al salón.
-Oh, hola muchacho- le saludó como tantas veces lo había hecho cuando era estudiante mientras se levantaba del sofá.-Siento haberte sacado de la cama, pensé que te levantabas más pronto.
-Sí bueno… me quedé dormido- se defendió al notar cierto retintín en las palabras del director.
En ese momento apareció Tarco con una bandejita que tenía café, té y algunos bollos.
-Aquí tiene amo-le dijo a Severus antes de desaparecer. Ninguno de los dos parecía tener mucho interés en desayunar.
-Y bien Albus ¿qué ha pasado?- le preguntó Severus sin rodeos. Sabía de sobra que si el director se había presentado en su casa era porque algo (bueno o malo) había sucedido y era importante.
La expresión del rostro de Dumbledore se ensombreció y Severus supo que lo que iba a escuchar no iba a ser precisamente agradable. Por una vez deseaba equivocarse y que el mal presentimiento que tenía fuera sólo eso, un presentimiento infundado.
-Hace un par de horas han encontrado a los padres de la señorita Granger…- empezó a decirle. Severus estuvo a punto de replicarle que por qué tenía esa cara tan seria si les habían encontrado cuando Albus continuó hablando, contándole la parte que anteriormente intuía que no le iba a gustar y que confirmaba su presentimiento. -Estaban muertos- terminó de decirle. –Posiblemente los mataron ayer por la tarde-noche y luego los dejaron abandonados en una zona oculta de un parque cercano al hotel.
Un silencio penetrante se formó entre ellos hasta que Severus, incapaz de seguir callado, saltó a decir todo lo que le pasaba en ese momento por la cabeza.
-¡¿Cómo ha podido suceder esto?!- le increpó sin demasiadas formas y elevando considerablemente el tono de voz. -¿Para qué tanta seguridad, eh? Al final no sirve para absolutamente nada.- Se detuvo unos segundos para coger aire sin quitar el toque de reproche que tenían sus ojos al mirar al director.
-Es que no lo entiendo Albus, ¿dónde estaban los aurores cuando se los llevaron?-continuó mientras empezaba a caminar de un lado a otro- En su posición seguro que no porque habrían oído algo; además que la realización de los hechizos y las maldiciones se nota, se puede sentir la magia Albus. ¿Qué clase de formación les dan ahora en la academia?- terminó de decirle refiriéndose a los aurores. Sabía que se estaba pasando y que si reacción era desmesurada (en otras ocasiones habían muerto padres de alumnos a manos de mortífagos y nunca se había puesto así) pero no podía evitarlo porque sabía que la noticia que acababa de darle el director afectaría y cambiaría totalmente la vida a la persona que en ese momento más le importaba, y no quería verla sufrir.
-¡Joder!- dijo unos segundos después de haber arremetido contra Dumbledore; sabía y era consciente de que él no tenía la culpa de nada. Se sentó en una silla mientras se pasaba la mano por el puente de la nariz bajo la atenta mirada de Albus, que contemplaba la actitud de su antiguo alumno con incipiente curiosidad. Iba a preguntarle a Albus cómo los habían encontrado cuando una voz, que no era la del director ni era la de Tarco se le adelantó.
-Buenos días- dijo Hermione desde la escalera saludando a los dos profesores. Ambos se giraron para verla pero ninguno dijo nada. Hermione llegó al salón y se aproximaba a ellos cuando el profesor Dumbledore se decidió a responderle cordialmente el saludo.
-Buenos días señorita Granger.
-¿Sucede algo?- les preguntó preocupada al ver las expresiones de sus caras. Severus y Albus cruzaron las miradas sabiendo que el momento había llegado, tenían que contarle la verdad.
-Verás Hermione…- comenzó el director. Y Hermione, que no era tonta, intuía que algo andaba mal. ¿Desde cuando el director del colegio la llamaba por su nombre? Vale que la tuviera un… "cariño especial" como a Ron y Harry por haber estado metidos en numerosas aventuras en el colegio y hubieran participado en la batalla final contra Voldemort, pero de ahí a que la llamara por su nombre… nunca lo había hecho y la verdad, le extrañaba que de un día para otro el profesor Dumbledore cambiara el trato hacia ella.
-Será mejor que te sientes- dijo indicándole con la mano el sofá que estaba a su lado.
Hermione estaba empezando a ponerse nerviosa. Sospechando que lo que iba a oír de la boca del profesor Dumbledore no iba a gustarle nada le contestó.
-No, no me siento profesor- dijo como retándole a que insistiera. -¿Qué me tiene que decir? ¿Es algo malo?- le preguntó elevando ligeramente el tono de voz. Miró discretamente a Severus para buscar en su mirada algo que le indicara que no se preocupara, que no había ningún problema, pero la expresión de él era neutra (como cuando era mortífago a servicio de la Orden y tenía que cuidar bien todos sus movimientos). La última pregunta se le "escapó" pero es que la tensión la estaba matando. ¿Le habría pasado algo a alguno de sus amigos? ¿A Harry? ¿A Ron? ¿A Ginny?... ¿Y si habían arremetido contra sus pad…
Fue sacada de sus pensamientos por la voz de Dumbledore, que por fin iba a decirle lo que estaba pasando.
-No me voy a andar con rodeos. Antesdeayer me comunicaron…
FIN DEL CAPITULO
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¡¡Hola!! ¿Que tal todo?
Aquí un capi nuevo. Y esta vez no podéis tener queja alguna de mí. He tardado poco más de un mes. ¡¡¡¡Record!!!! jejeje
¿Qué os parece el capi? La verdad es que me ha encantado escribirlo. Sabía lo que quería que pasara y me ha salido todo solo. Aunque bueno, hay que decir que este capi tiene de todo, así que por partes.
-El principio del capi, cuando están los dos sentaditos viendo el atardecer… a mi me gustó mucho escribir esa parte. Es un poco romanticona pero bueno, es lo que hacen las parejas cuando empiezan ¿no? Así que ahí va jeje.
-La continuación de la escena del lago, ¿qué tal? Fue la parte que más me costó escribir. Pero bueno creo que ha quedado bastante bien
-Que más, que más… ah si! La parte de la ducha de severus y la habitación. No os podréis quejar eh?¿? ¡Hay descripción de absolutamente todo!
-Y luego ya solo queda lo de la muerte de los padres de Hermione. Lo tenía claro desde que pensé el fict. Dije… "Los padres de Hermione me sobran" jeje. Así que siento no ser original pero fue la única forma de quitármelos de en medio jeje.
Como siempre me gustaría que me dejarais un review más que nada para saber si va bien la historia o si me estoy enrollando demasiado o si es un rollo o lo que sea. Espero vuestros comentarios (tanto positivos como negativos). Así, si no os gusta como va el fict o si me enrollo demasiado, podré cambiar mi forma de escribir. Sólo tenéis que darle al botoncito de "GO" que hay ahí abajo para escribir un review.
Por cierto, ¡¡¡300 reviews ya!!! Cuando lo vi me quedé O.o Me alegra mucho que os guste la historia. A lo mejor algún día que me aburra y no tenga nada que hacer escribo un Oneshot de esta pareja, que no tiene nada que ver con el fict, y que tengo en mente desde hace tiempo.
Los reviews que me habéis dejado del capi anterior los contesto luego, que ahora me corre mas prisa subir el capítulo nuevo ¿vale? Contestaré los que tienen los link de para poder contestarlos automáticamente desde la web (vamos, los que estáis registrados en la página). Si me olvido de contestar a alguien lo siento. Pero vamos, a todos os agradezco mucho las opiniones. Dan mucho ánimo y algunos son realmente útiles.
Una cosa que alguien me dijo fue que a Snape no le llamara todo el rato así, que también utilizara su nombre de pila. Como podéis ver he cambiado ese aspecto, como expliqué en el anterior capitulo.
Otra cosa, me pedís que ponga lemon. No hay que preocuparse jeje. Habrá lemon pero no todavía. Precisamente el momento que va a pasar Hermione ahora no es para mucha fiestecita ni líos jeje. Pero vamos, que lo voy a escribir. Había pensado que para poco después de que empezara el curso en Hogwarts (ya estoy dando demasiadas pistas…) pero no se, según como vea el fict o lo adelanto o lo atraso. Aunque lo último no creo que lo haga porque bueno, ellos dos están empezando. Y yo creo que las cosas han de ir poco a poco. No ala… que empiecen y que al día siguiente ya se acuesten. No se... en una relación las cosas suelen ir poco a poco, tampoco esperar al matrimonio claro jeje pero no acelerar las cosas. Así que en ese aspecto, tranquis, que habrá lemon pero más tarde. Además tengo que pensar como hacerlo, que eso sí que me va costar un montón jeje.
Bueno, que me lío a escribir como un cosaco… Que seáis felices y disfrutéis las vacaciones. A algunos nos toca trabajar pero bueno, prometo dedicarle algo de time al fict para poder actualizar lo antes posible.
Saludos a todas
Este capítulo ha sido revisado y modificado (30/01/2010) para quitar las faltas de ortografía y ajustar un poco las fechas. Creo que los lectores de este tipo de historias merecemos poder leer con la menor cantidad de errores ortográficos y gramaticales posibles.
