Capítulo final…al fin! Waa! Me quedé sin ideas, encima que ni cuenta me había dado de tu mensaje en inbox Darthshinji u.u me di cuenta del mensaje días después, pero he aquí el capi final. Bueno, ya no los molesto más ñ_ñ

Disclaimer: Los personajes de Digimon son propiedad de Akiyoshi Hongo.

Capítulo Final: El regalo perfecto PARTE II

Todo el ambiente denotaba alegría, un par de globos, un gran pastel en medio de la mesa que no dejaba de ser observado sospechosamente por Tai, varios aperitivos sobre la mesa y jóvenes riendo y conversando de lo más animados. Los señores Yagami, por pedido de sus hijos, habían organizado únicamente una fiesta para los jóvenes, y por supuesto que la portadora del emblema de la Luz, no perdió la oportunidad de invitar a todos sus amigos más cercanos, pese a que la mayoría le llevasen unos cuantos años.

Hikari Yagami, en pocas palabras "la cumpleañera", se encontraba conversando con su mejor amiga de lo más animada. Kari llevaba una ropa casual, una falda corta color blanco con una playera color rosado claro, su cabello castaño, que ahora le llegaba a la altura de sus hombros, estaba recogido con un bello broche cortesía de Yolei Inoue. Yolei, quien fue muy temprano a la residencia Yagami para ayudar en los preparativos para la fiesta, llevaba puesta una playera amarilla con un pantalón que le llegaba a la altura de sus rodillas, su largo y extravagante cabello lila estaba sujeto en una cola alta; ella, al igual que todos los demás presentes, estaba enterada del plan para el regalo perfecto de Kari y ese regalo no era nadie más ni nada menos que el más joven de la familia vecina, Takeru Takaishi, por supuesto que ella aceptó participar en el plan, bien sabía que su amiga necesitaba un chico lindo y en su opinión, el chico perfecto para su mejor amiga era Takeru, lo único que tendría que hacer por el momento era entretener a Kari y valla que cumplía su papel a la perfección.

-¡Ah Kari! ¡No puedo creer que lo hallas invitado!- dijo Yolei con estrellitas en los ojos.

-Pues yo no le veo nada de malo… mi hermano lo conoce y por lo que habla de él debe ser un chico amistoso…-dijo Kari un tanto apenada al hablar de su vecino de su misma edad.

-¡Amistoso y muy sexy!- Kari enseguida miró a su mejor amiga y con su mano le tapó su boca, sus mejillas estaban coloreadas por un tenue color rosa y miraba nerviosamente hacia todos lados fijándose si alguien hubiese escuchado lo reciente dicho por Yolei. Soltó un hondo suspiro al percatarse que todos seguían metidos en sus conversaciones. No pasaron dos segundos antes de ver como el rostro de su mejor amiga se tornaba a un morado y como su brazo golpeaba el suyo intentando quitarlo de donde estaba de lo más sujeto.

-¡Ahh! Perdona Yolei, realmente no quería.- dijo avergonzada Kari al darse cuenta de que casi mata a su mejor amiga.

-¡Estás loca mujer! Casi me matas y aún no he cumplido cada uno de mis objetivos- abrió sus manos y empezó a contar con sus dedos.- casarme con Ken y tener muuuuchos hijos, mounstritos corriendo de un lado para otro; ser la madrina de tu boda; visitar el nuevo restaurante que se ha abierto en el parque de al lado y morir como una estrella del pop.-

-¿Solo tienes cuatro metas?-

-Por supuesto que no, pero esas son las más importantes por el momento. Tengo 50 metas, si quieres te las digo una por- Yolei fue interrumpida rápidamente por su amiga.

-Ay no, no, ya no importa, jeje.- empezó a reír nerviosamente la cumpleañera.

-Ah bueno…. ¿en qué estábamos? – Yolei puso su dedo índice sobre su labio inferior suavemente en pose pensativa, enseguida una enorme sonrisa se mostró en su rostro y alzó su mano muy animadamente típico en ella- ¡Ah, Ya sé! ¡Estábamos hablando sobre Takeru! – esta vez se formó un silencio sepulcral y todos giraron su rostro hacia el par de chicas, Yolei reía animadamente y Kari reía de manera nerviosa.

-Así jaja, Takeru, tu nueva mascota, pero que nombre Yolei… jaja.-Kari dio un pequeño golpecito en el brazo a su amiga y siguió "riendo". Todos giraron sus rostros y otra vez el ruido se hizo presente, todos habían regresado en lo que se habían quedado. Kari suspiró aliviada.

-Es obvio que han estado hablando de Takeru Takaishi.- dijo Sora como si fuera lo más obvio del mundo.- La excusa de Kari no fue muy inteligente, pero sirvió para despistar.

-Pero…¿tu crees que a Kari de verdad le guste ese tal Takeru?- dijo entre tanto Izzy.

-Pues parece que sí… después de todo por eso hemos hecho el plan.- dijo la portadora del emblema del amor observando como Kari al parecer regañaba a Yolei, una gran sonrisa se dibujó en el rostro de Sora.- Jaja, ¿tu crees que alguien halla creído la mentirilla sobre el "perro" de Yolei?

-Pues a decir verdad, tendría que ser alguien muy idiota para creer eso.- sonrió igualmente Izzy, se callaron un rato al escuchar como Tai susurraba algunas cosas, giraron sus rostros para ver como el hermano de la cumpleañera estaba demasiado "pensativo", definitivamente era raro ver a Tai pensando.

-¿Ehh? Tai, ¿qué hablas?- dijo la novia del chico un tanto confundida, Tai la miró con una expresión seria.

-Sora ¿Qué coincidencia verdad? No sabía que Yolei tenía una mascota llamada Takeru… -

-Jeje, creo que hablamos muy rápido, ¿verdad?- dijo Izzy que, al igual que Sora, tenía una gotita en la sien.

-Eh…no le hagas caso así es Tai, jeje.- rió Sora.- Por cierto Izzy- la expresión de Sora cambió por una expresión de seriedad y enseguida Izzy lo hizo de la misma manera.- Falta poco para que el plan sobre el "regalo perfecto de Kari" dé inicio.- Izzy asintió.-

-Ya lo sé, no te preocupes, vas a ver que todo va a salir bien.-

-Eso espero…-

-¿Cómo se te ocurre decir su nombre tan alto?- dijo Kari levemente sonrojada.

-Jeje, ¡no hay porqué avergonzarse…! A menos que… te guste Takeru, por supuesto.- dijo Yolei sonriéndole de manera pícara a Kari.

-Eso no es cierto, a mi él no me gusta, de hecho, ni siquiera le he visto frente a frente.- dijo Kari cruzándose de brazos.

-Bueno…. ¡si tú lo dices…!- respondió Yolei con una expresión divertida, Kari enrojeció levemente al ver como su mejor amiga no le creía.

-Bien sabes que digo la verdad, además, a mí solamente me ha llegado a gustar una sola persona y él es…-

-Blah blah blah. Dejemos eso a un lado Kari, que tal si… Takeru es el hombre de tu vida.- dijo la pelimorada con estrellitas en sus ojos, juntando sus manos armoniosamente y alzando una pierna como una chica en extremo enamoramiento.

-Ah….jeje, eso se ve raro, ¿lo sabes, verdad?- dijo la menor Yagami al ver a su amiga.

-Créeme, aún no puedo creer que hallas cambiado.- Kari la miró con un claro deje de confusión.- Sin embargo, adoro a la nueva Hikari Yagami que no teme decir lo que piensa, pero que sin embargo, aún mantiene esa dulzura tan característica en ella. El chico que esté contigo, ¡va a ser muy afortunado!

-Gracias.- sonrió Kari.

-Y ese obviamente es Takeru jaja.- Yolei rió a carcajadas estrepitosamente, Kari no pudo evitar soltar un suspiro de resignación.

-Ok…ok…. "Takeru"- respondió Kari resignada, Yolei alzó sus dedos formando una "v" de victoria, sin dejar en ningún momento de lado, su muy notoria expresión de risa.

-….Izzy….- el chico pelirrojo asintió con la cabeza. Enseguida dirigió su mirada a una sonriente Yolei, la cual en ningún momento dejaba de hablar con Kari.- … Yolei ha hecho un buen trabajo, ha mantenido todo el rato a Kari ocupada.

-Si…. Pero, ¿estás segura que tenemos que actuar ahora?- respondió el chico pelirrojo aún, pese a las indicaciones, un tanto dubitativo.

-Si, Gatomón ya me ha dado la señal.- dijo Sora con seriedad.- encárgate de Tai.

-Pero tú eres su novia.- respondió Izzy sin apartar su mirada dirigida hacia la chica.

-¡Solo hazlo!- dijo una ya alterada Sora.

-Está bien, está bien…- Izzy frunció levemente el ceño.- …Cada día se parece más a la chillona de mi novia, y pensar que ya tengo suficiente con una…

-¡¿QUÉ DIJISTE AMORCITO?-

-¿Mi-Mimi? Pensé que no llegarías hasta mañana- dijo Izzy al momento que un leve escalofrío le recorría todo el cuerpo, una divertida Sora no perdía detalles de lo que estos dos hacían.

-Pues sí… pero se terminó la sesión de fotos, así que decidí venir cuanto antes para toparme con la sorpresa de que mi "lindo" novio hablaba de mí.-

-Eh….eh… Mimi, cariño… yo…yo….está bien, perdóname.

-¿Te parezco chillona?- Izzy pudo notar el deje de tristeza que reflejó la voz de su novia, cosa extraña, demasiado extraña. Nuevamente confirmó que sin lugar a dudas, su novia era bipolar- Perdóname por ser así.

-No, Mimi, perdóname tu, de verdad…. Aún siendo chillona o no, Mimi Tachikawa, tu eres perfecta para mí.- dijo Izzy mirándola fijamente a sus acaramelados ojos.

-Izzy…. ¡ah! ¡no sabes cuanto te quiero!- dijo la chica pelirrosa, prácticamente, tirándose a los brazos de su novio.

-Bueno, bueno ya, ¿no les parece que ya tuvieron suficiente melosidad? –

-¡Ja! Mira quien habla de melosidad, si tu estás peor con Tai.- respondió retadoramente Mimi.

-¡No es cierto!-

-¡Que si!-

-¡Que no!-

-Chicas, chicas, basta.- dijo interfiriendo Izzy- ¿acaso ya se les olvidó el regalo de Kari?-

-Cierto, voy a avisarle a Yolei.- respondió Sora al momento en el que se alejaba entre la multitud.

-¿Y bien? – dijo Izzy girando el rostro para ver a su novia.

-No sabes cuanto te extrañe, amor.- respondió efusivamente Mimi abrazándose de su novio.

-Yo también Mimi….yo también te extrañé.-

- Y entonces, ¡a qué no sabes qué me respondió!- dijo una muy animada Yolei a su mejor amiga, la cual se encontraba frente suyo- ¿Ah? – giró el rostro al sentir como suavemente, una mano se posaba en su hombro.

-Hola chicas, ¿interrumpo? –dijo Sora con una amable sonrisa dibujada en su rostro, Kari negó con la cabeza respondiendo con una sonrisa igual de amable que la de su amiga

-¡Es injusto! ¡¿Por qué ustedes pueden sonreír así de lindo y yo no?- dijo Yolei exaltada, que con sus dos dedos índices estiraba la comisura de sus labios, "intentando" formar, al parecer, una sonrisa igual a la que sus dos amigas tenían.

-Jajajaja- rió libremente Sora.

-Eh… supongo que esa sonrisa es algo que simplemente sale en el momento jeje- dijo Kari riendo de manera nerviosa- Ya verás que tú también en la ocasión podrás hacerla sin siquiera pensarlo.

-¿En la ocasión? ¿A que tipo de ocasión te refieres?- Kari dirigió una pícara mirada a su amiga mayor que además, era novia de su hermano, definitivamente ella pensaba, que Tai no pudo elegir una mejor novia que Sora.

-Pues…. Creo que un claro ejemplo es nuestra querida amiga Sora.- Sora miró tímidamente hacia un costado levemente sonrojada.- Con una completa seguridad, te puedo decir que desde que mi hermano y ella están saliendo, es común ver a Sora con esa sonrisa todos y cada uno de los días, jaja.

-¡Ahh! Ya entendí a que tipo de "ocasión" te refieres.- dijo Yolei dado pequeños codazos en las costillas de Sora, Kari rió al ver esta cómica escena, por más que Sora sea la portadora del emblema del amor, digamos, que así como a Tai no es común verlo "pensando" había momentos en los que se veía de la necesidad de hacerlo, igual era Sora, solo que en el caso de la joven, no era común verla sonrojándose; escena que por supuesto causó gracia en ambas chicas.

-Ah… Bueno, Kari, venía a preguntarte si había más gaseosa es que se me ha antojado y….- dijo Sora señalando la mesa de aperitivos.- Seguramente ya te habrás dado cuenta que el tragón de tu hermano, ya se la terminó.

-Claro que compré más, pensando en el "barril sin fondo" que es mi hermano, decidí comprar más gaseosas en caso de que se acaben las de la mesa. Espérenme un rato, ahora regreso.- tras decir eso, Kari se alejó dirigiéndose hacia la cocina.

-Yolei.- la nombrada miró directamente a Sora.- Ya es hora, Takeru va a llegar aproximadamente dentro de quince minutos.- la pelimorada asintió.

-¡Genial! De haberlo dicho antes, al fin la diversión empieza.- concluyó una muy sonriente Yolei.

-¿Eh? – Kari se agachó para buscar con más profundidad dentro de las puertitas donde guardaban todos los alimentos. – Como que ya no hay más gaseosas, no puede ser, a menos que…

-¡Ahh, me siento mucho más que satisfecho!- Kari palideció al escuchar la voz de su hermano; es que no tenía sentido, como un chico de la edad de su hermano podía tomarse 9 litros de gaseosa en menos de una hora.

-Ah….- no le quedó más que resignarse.- Debí haberle hecho caso a mamá, y tener que haber escondido las gaseosas en mi habitación. Yo y mi terquedad…- con una de sus manos en su frente, se resignó a dar un último suspiro de resignación.- Ni modo, tendré que ir a comprar una gaseosa más.

-….- Yolei mostró su dedo pulgar, como señal de que el plan estaba marchando a la perfección. Sora miró a todos los invitados y alzó la mano derecha, todos, tras un leve silencio, continuaron hablando como si nada hubiese pasado.

-Perfecto Yolei. Pero dime, ¿dónde has escondido las gaseosas?- dijo Sora un tanto curiosa, Yolei mostró una sonrisa de oreja a oreja.

-Pues donde más, se las di a la pareja de la cual nadie sospecharía.- finalizó Yolei sonriente.

-¡Toma Izzy Toma!- le gritaba Mimi a su novio quien prácticamente, se estaba atragantando con una de las gaseosas.

-Porque mejor simplemente, no escondemos las botellas en algún lugar.- Dijo Izzy separando la gaseosa de sí, nunca había sido de tomar tanta gaseosa y ahora podría decirse, que tomaba esas botellas de gaseosa como si fuesen un elixir de vida.

-¡Hmp!- Mimi infló ambos de sus cachetes y se cruzó de brazos al momento que miraba hacia un costado- Siempre le quitas la emoción a todo Izzy.- Izzy miró a su novia y con una sonrisa resignada, decidió que era momento de animar a su chica de la única manera de la cual a ella le gustaba.

-Mimi.- con su mano derecha, rodeó la cintura de su novia atrayéndolo a sí mismo.- Perdóname, no sigas molesta conmigo, ¿ok? – finalizó acercándose a escasos centímetros de los labios de su novia. Esta le miró perpleja por unos segundos, pero enseguida, una sonrisa coqueta apareció en su rostro.

-¿Sabías que adoro los momentos en los que te comportas como chico sexy?- dijo ella delineando delicadamente los labios de su novio, como si estos fuesen la cosa más bella que hubiese visto.

-Si lo sé, es mi única táctica para hacer que dejes de estar molesta conmigo…- dijo el pelirrojo en un susurro, definitivamente, cuando Izzy se proponía enloquecer a su novia, "lo lograba". Mimi le sonrió.

-Entonces debería de enojarme más seguido contigo…-dijo ella con un pequeño estremecimiento al sentir como Izzy la sujetaba con más fuerza, dispuesto a besarla. Ella sonrió de manera victoriosa y puso su dedo índice en los labios de él, como callando algo que este hubiese querido decir. Izzy la miró confundido.- Primero prométeme que sólo conmigo te comportarás como chico sexy- dijo ella sonriendo de manera traviesa.

-¿Qué acaso eso ya no te lo prometí antes?-

-Prométemelo de nuevo.- dijo ella.

-Está bien. – miró fijamente los ojos de su novia.- Yo, Koushiro Izumi, prometo mostrarme como chico sexy, sólo frente a los ojos de mi novia. La razón es….- dijo él mirándola como para que ella contestase.

-Que eres irresistible cuando lo haces y si otra chica te pone los ojos encima, yo misma me regreso para partirla en la mitad y asegurarme de que su cabeza ruede por los suelos.- Izzy la miró con terror.

-¿De verdad harías eso? –

-Claro que no…. – Izzy soltó un suspiro.-….. o tal vez sí…..quién sabe…- Izzy la calló besando esos deliciosos labios que tenía un dulce sabor a fresa.

-¿Qué sucede, ya les avisaste?- dijo Sora mirando a Yolei.

-Pues… en estos momentos están en un momento cursi…- Sora puso una de sus manos en su frente.- Sora.

-¿Qué sucede?-

-¿Dónde está Kari?- dijo la pelimorada mirando a su amiga.

-Probablemente siga buscando en la cocina.- respondió esta.- Pero seguramente ya sale.- Y tal como lo había dicho Sora y tal como lo habían planeado, Kari salió con una cartera en su mano.

-No puedo creer que Tai sea tan glotón…. Creo que después de todo no pude calcular que cosas haría Tai, veo que después de todo no era tan predecible…- dijo la menor de cabello castaño que acababa de llegar a su lado.

-¿Vas a salir algún lado?- disimuló Yolei, sabiendo ya que su mejor amiga saldría a comprar más bebidas.

-Si, iré a comprar más gaseosas y reponer todo lo que mi hermano devoró…- dijo Kari con una clara gotita en su sien (ya saben….al estilo anime).

-No Kari, no te molestes si solamente es por la gaseosa que te pedí, ya no importa…- fingió Sora, todo estaba cruelmente planeado.

-"No es ninguna molestia, ahora mismo voy"- Kari se dio la vuelta y salió de su casa, Yolei y Sora sonrieron, lo que dijo Kari era justo lo que esperaban.

-Hora de poner el plan en marcha.- sonrió maléficamente Yolei.

-¡T.K! ¡T.K! ¡Despierta!- sacudía suavemente Patamon a Takeru, al haber visto a Gatomón dándole la señal que necesitaba en la ventana, la felina, vio como el chico empezaba a abrir los ojos, salió rápidamente para regresar a su casa sin dejar rastro alguno.

-¿Mmmmm? – para sorpresa de Patamon, TK se dio la vuelta con la intención de ignorarlo y seguir durmiendo, pero por supuesto que Patamon lo impidió y siguió en la constante sacudida hacia su compañero humano.- Ya…ya…. Me levanto.- como si se tratase de un zombie, se sentó con los ojos cerrados sobre su cama.

-T.K, no vale dormirse sentado.- regañó el digimon.

-Ok….-tras dar un largo bostezo y seguir manteniendo los ojos cerrados, al fin se dignó a mostrar lentamente esos bellos azules.- Aún tengo sueño…- dijo con la cara somnolienta.

-Ahora ve y date una relajante ducha para despertarte completamente.-

-¿Por qué tanta desesperación?- dijo un somnoliento T.K.

-Es el cumpleaños de Kari.-

-…Kari….ajá.- estaba dispuesto a seguir durmiendo cuando de golpe abrió sus ojos.- ¡Ah! ¡El cumpleaños de Kari! Se me olvidó por completo.- se levantó de golpe de la cama corriendo hacia el baño.- No hubieses dejado que durmiese… el cumpleaños ya empezó hace….- miró el reloj que se encontraba puesto en la pared.- ¡¿Hace una hora? ¡Por Dios, que ingrato que soy!- Takeru se apresuró en correr hacia el baño sin decir nada más, ya que después de todo, él no era de los que solían llegar tarde a lo que le invitasen.

-Perdona T.K… pero todo esto es parte del plan….- dijo Patamon en un susurro, sabiendo claramente que nadie le estaba escuchando.

-¡Bien…! ¡Ahora por favor todos salgan ordenadamente por la puerta! –Se escuchó la chillona voz de Mimi resonar por toda la sala donde todos se encontraban presentes. Con un silbido escandaloso por parte de la Tachikawa que ya empezaba a desesperarse por la lentitud que todos tenían, todos salieron de manera apresurada… sabían que probablemente si continuaban al lado de Mimi en estos momentos, más que seguro, ya tenían la vida contada. En un abrir y cerrar de ojos, todos ya se encontraban formados fuera de la residencia Yagami teniendo como guía al chico Izumi.

-Vaya…. Creo que yo no lo hubiese hecho mejor. Mimi...- la aludida giro su rostro hacia su amiga.- Tu si que sabes como botar a personas de una casa.- una amplia sonrisa se dibujó en el rostro de Mimi, en el mismo momento que ponía sus manos sobre ambas caderas.

-Ya sabes, hay que estar preparado para todo. Sobretodo, si se trata de adolescentes a mitad de una fiesta.- sonrió la castaña con orgullo, seguida por una carcajada por parte de la Takenouchi.

No pasaron muchos minutos antes de que la menor Yagami entrase a su casa con un claro deje de sorpresa, al estar subiendo las escaleras que la llevaban al departamento donde vivían ella y su familia, subió preocupándose al no escuchar la música por causa de su fiesta, y se asustó más al ver la puerta de su casa levemente abierta. Con dos grandes botellas en mano, entró cuidadosamente sin hacer ruido, para luego confirmar que, tal y como lo supuso, la casa se encontraba vacía.

-¿Hola? ¿Hay alguien?- dejó ambas botellas sobre la mesa para adentrarse hacia la cocina. Es que aún no comprendía como es que todos los invitados, repentinamente, desaparecieron sin dejar rastro alguno. Y eso sin contar que Sora y Yolei estaban al cuidado de la casa mientras ella no estuviese. Es que nada concordaba y esto le provocaba una muy evidente confusión.- ¡¿Hooola? ¡¿Tai, dónde estás?- quiso intentar llamar nuevamente, pero sabía que sería un desperdicio de tiempo. Llamó a Sora, Yolei, Mimi e Izzy a su teléfono móvil, pero su celular de todos estaba apagado. A paso lento, empezó a adentrase en su propia casa para ver si encontraba aunque sea a alguien en alguna de las habitaciones…

Tai se removía con desesperación al estar allí parado a mitad del parque rodeado de muchos jóvenes, con la mano de su novia presionando fuertemente sobre su boca. Sora por un momento se distrajo, pero fue lo suficiente para que él se lograse soltar de ella dándole un pequeño mordisco en su palma.

-¡Auch! Tai, ¿qué te sucede?- dijo ella sacudiendo su mano del dolor.

-Me sucede que quiero que me digas que traman AHORA Sora Takenouchi- no era común que se molestase, y mucho menos con su adorada novia, pero es que le desesperó que Sora lo halla sacado de la fiesta de su hermana sin siquiera terminar de degustar los bocadillos. Se cruzó de brazos en espera de alguna explicación por parte de la chica.

-B-bueno… verás…- ella no encontraba las palabras indicadas de cómo explicarle todo a su novio, pero es que temía que una vez se lo contase, echase a arruinar todo el esfuerzo que habían logrado.

-Tai, basta. Por ahora no preguntes, solamente te digo que es por el bien de Kari y podría decirse… que su mejor regalo de cumpleaños.- terminó de hablar Mimi con una amplia sonrisa sobre sus labios, mientras que Tai le veía claramente confundido.

Corrió lo más rápido posible para detenerse frente a la puerta de sus vecinos, con la respiración un tanto agitada por haber hecho de manera apresurada se dispuso a, al fin, tocar la puerta. Sus ojos azules se enfocaron en la gran puerta de mármol, para después percatarse como esta se encontraba levemente abierta. Frunció el ceño al no escuchar ningún ruido proveniente del interior de la casa ¿Y si estaba ocurriendo algo allí adentro? ¿Debería llamar a la policía? Quien sabe si sus vecinos acababan de sufrir un robo a mitad de la fiesta, mientras que el… el se la había pasado durmiendo, decir que se sentía apenado sería poco, estaba más que avergonzado. Empujó lentamente la puerta, tras al fin, haberse decidido a averiguar que era lo que ocurría.

-¿Eh? ¿Hay alguien aquí?- miró para ambos lados para luego sorprenderse ya que tal parecía que el departamento se encontraba completamente deshabitado. – ¿D-de verdad llegué tan tarde como para que todos ya se hallan ido? – se sonrojó levemente al mirar el reloj colgando sobre la pequeña mesita. Caminó evitando hacer ruido hacia la cocina, entonces, agarró unos dibujos que se encontraban sujetos a la refrigeradora. Leyó lentamente, para que luego de unos segundos, una amplia sonrisa se muestre en su rostro.- "El mejor futbolista de todos los tiempos: Taichi Yagami"- se sonrió al ver como su amigo se había dibujado a él mismo con una pelota en las manos, pasó a la siguiente página.- "Ningún chico se acercará a mi hermana, primero, sobre mi cadáver" – no se había dado cuenta… pero tal parece que su amigo era sobre protector con la cumpleañera. La repentina imagen de su hermano mayor pasó por su cabeza para luego de unos segundos, empezar a reír.- Jajaja, son tan parecidos pero a la vez tan diferentes. Matt suele ser más serio en algunas cosas, en cambio Tai… Tai es tonto pero divertido.- continuó riendo el chico rubio, para luego callarse al escuchar unos pasos apresurados acercarse a él. Giró el rostro rápidamente, para que poco a poco su sonrisa se desvaneciera.- No puede ser… Kari….eres tú…

POV'S KARI

Estaba buscando en los cajones de la habitación de mi hermano para ver, si de alguna manera, habría alguna nota o alguna señal sobre donde estaban todos actualmente. Pero no había señal alguna y para culminar, todos, absolutamente TODOS se había ido sin siquiera despedirse. No es que me sea muy importante, solo que siempre he visto el despedirse como una muestra de respeto o algo por el estilo.

-¡Jajajaja!- dejé a un lado todo lo que tenía en las manos para dirigir mi mirada hacia el bate de baseball de mi hermano y tomarlo en mis manos, ¿acaso sería un ladrón? No es que el supuesto "ladrón" tenga una voz escalofriante ni nada eso, de hecho, con tal solo oír su poca común carcajada, pude darme cuenta de que era alguien jovial y de hecho, pareciese que se tratase de un joven. Pero no por eso desistiría la guardia, por supuesto que no, todos tenían que saber que con los Yagami nadie se mete, por algo era alguien que practicaba karate, para saber defenderse sea como sea las circunstancias en la que se encontrase. Y esta sin duda, era una de ellas.

-No puede ser…Kari… eres tú…-

Reconocí su voz y no pude evitar llevar ambas manos sobre mi boca aún sin creer que él estaba aquí… conmigo. Sentí mi cara arder, el aire empezaba a faltarme y un extraño cosquilleo en mi estómago se hizo presente, estaba nerviosa… no… estaba MUY nerviosa.

-Yo…perdón por llegar tarde…- se sonrojó y alzó la mirada para verme directamente a los ojos… No era el momento, antes había estado muy preocupada porque nadie estaba en casa, y después verlo a él así de repente fue un gran golpe para mí.

-No importa.- intenté sonreír, pero luego él me miro con clara confusión, yo empecé a sentir como todo me empezaba a dar vueltas, mi vista se fue nublando y… luego de eso no recuerdo más.

- ¡Wauuu! ¡¿Y qué pasó después de eso? -Sus ojos azules me miraron con un brillo especial, con emoción.- ¡Ah, ya sé! Seguramente, papi te despertó con un cálido beso en los labios que hizo que fueras abriendo lentamente los ojos para luego, susurrarse un "Te Amo" – La pequeña Akemi Takaishi de 8 años, juntó ambas manos en su pecho con una amplia sonrisa dejando que sus castaños cabellos cayesen armoniosamente sobre sus hombros.

-N-no, no, claro que no.- una gotita apareció en la sien de Kari, con ahora, 29 años de edad, casada y con una encantadora hija, que por cierto, con respecto al carácter, parecía más hija de Tai que suya y de Takeru.-¿Cómo crees… si recién prácticamente y nos conocíamos?...- Akemi infló ambos cachetes.

-¡Pero Mami, a ti ya te gustaba Papi!- la menor del hogar apoyó ambas manos sobre la mesa con el ceño levemente fruncido.

-Pero no solamente contaban mis sentimientos mi Hime, primero yo tendría que conquistar el corazón de tu padre para así, al fin poder tener una relación. –con una mirada comprensiva y amorosa, la pequeña Akemi fue sentándose nuevamente en su sitio.- Pero esa ya es otra historia.

-¡Ya llegué..!- el fuerte grito proveniente de la entrada alertó a ambas mujeres del hogar. Una expresión dulce se dibujó en el rostro de Kari, mientras que Akemi corría a los brazos de su padre.

-¡Papi! -

Hola mis amores.- Takeru sacudió divertidamente los castaños cabellos de su hija al momento que se acercaba a su esposa para besarle como todos los días.-

-¡Puagg! ¡No se olviden que Akemi-chan sigue presente!- ambos adultos rieron levemente ante las palabras de su hija.

-Bueno, ¿y podría saberse de qué tanto hablaban?- preguntó Takeru con esa sincera sonrisa que siempre tenía.

-Mami me contaba de cómo tú y ella se conocieron.- respondió emocionada la menor.-

-¿Te contó sobre nuestra primera cita? – Kari enrojeció al traer esos recuerdos a la mente; Akemi negó efusivamente con la cabeza al momento que inflaba ambos cachetes.

-Mami dijo que esa ya era otra historia.-

-¿Quieres que te la cuente? – una amplia sonrisa se vislumbró en el rostro de la pequeña, asintiendo fervientemente con la cabeza.

-¡Si, si! ¡Por favor Papi! – Akemi empezó a saltar en su mismo sitio, mientras que esta vez Takeru se sentaba en el sitio donde antes estaba su esposa.

-Bueno, todo empezó en unas vacaciones de verano cuando, por pura casualidad, me tocó ser pareja de Kari en una juego que…-

Kari jaló un silla sentándose al lado izquierdo de su pequeña hija escuchando dulcemente el relato que contaba su esposo, el hombre al cual siempre amó, con una infinita dulzura.

Feliz de habérselo cruzado en un día cualquiera… y pensar que todo comenzó como un día normal…

Bajó dulcemente su mirada hacia su ya abultado vientre y sonrió… feliz, de haber vivido todo eso, porque sabía que todo sucedió por algo. Ese algo que ahora había formado su presente. Se sintió dichosa de haber encontrado a un hombre tan maravilloso como lo era su esposo, un hombre que la amase por como era y del cual ella sabía que siempre contaría cuando más lo necesitase; porque Takeru no se lo demostró con palabras, sino con hechos; y fue cuando supo que no podría vivir sin él, que nunca lo lograría ver como solamente su amigo, sino que siempre lo vería como algo más.

Por eso te amo Takeru Takaishi.

Gracias por entrar a mi vida…

FIN

Ok… les dije que en este capítulo sería el final y cumplí mi palabra, tal vez no a tiempo, pero que lo hice lo hice x3

Gracias por haber leído mi fic, a todos aquellos que comentaron con sus reviews que me hicieron muy feliz y a todos aquellos que simplemente leyeron. Esta es mi primera historia Takari y con esta historia fue con la que ingresé al mundo de FanFiction.

DE verdad, de verdad estoy muy agradecida de corazón. Espero les halla gustado mi fic.

Bueno, ahora, solo me queda hacer publicidad (XD) Los invito a leer mi fic "Belleza Interior", ténganme paciencia, ya verán que acabaré con todos mis fics.

Bueno, jeje, sin más que decir, me despido.

Bye! Nos leemos, los quiero!