DANGER LINE – LÍNEA DE PELIGRO
AUTOR: LUNATRANCY
TRADUCCION: Maru de Kusanagi
RATING: M
Capítulo 14: Fin de semana, parte 1
Julio de 2012
Se hizo algo usual. No algo de todos los días, pero, por lo menos una vez por semana, o dos, Eren iría a lo de Levi. Comenzaron a compartir comidas, un bocadillo nocturno, a veces la cena, después de que Eren saliera de trabajar. Era agradable, hasta que Mikasa comenzó a percatarse, y hacer preguntas.
"Te ves más feliz."
Eren dobló el delantal y lo guardó, junto al uniforme de policía. Cerró el cajón y se volvió a verla.
"¿Sí?"
"Sí", respondió ella con aspereza. "Es bueno. Me alegra."
Él sonrió un poco.
"¿Empezaste a hacer amigos? ¿Alguien nuevo? ¿Del trabajo?"
"Algunos, creo", dijo Eren, encogiéndose de hombros.
"¿Conociste a alguien? ¿Que te guste?"
"¡¿Qu- qué?!", resopló Eren. "Mikasa, no. ¿Qué onda con las preguntas?"
"Sólo me pregunto el motivo por el que estás ahora tan feliz", dijo ella, sentándose en el borde de la cama. Le observó doblar la ropa, y guardarla. "Sonríes más."
"Bueno… ¡quizá, solamente me siento con un poco más de ánimo!"
"Nunca sonríes tanto. ¿Es porque Marco está mejor?", repuso ella. "La doctora Zoe dijo que se recuperará completamente en algunas semanas."
Eren hizo una pausa. Cerró los dedos sobre la camisa, y la miró.
"¿Lo- lo dijo? Digo… sabía que estaba mejor, ¡pero no había oído todavía sobre su recuperación!"
Ella asintió, y esbozó una sonrisa. "Sí, lo dijo."
La sonrisa de Eren se amplió hasta hacerse una risa suave. Mikasa fue hasta él, y envolvió los brazos alrededor de sus hombros, mientras la risa se convertía en llanto. Le acarició los cabellos, mientras se desahogaba.
La emoción había sido acumulada dentro. Le era difícil creer que había pasado tan sólo un mes, y que, desde entonces, había estado haciendo equilibrio entre felicidad y depresión mezclada con culpabilidad. Pero, el saber que todo iba a estar bien – oficialmente bien –, hizo que la burbuja de culpabilidad reventara.
Eren se aferró a Mikasa, abrazándola con fuerza. Ella le consoló con amabilidad, incluso lo acunó un poco.
"Qué bueno…", repitió él, mientras la voz se le descomponía. "Que… él…"
La compostura que haya tenido Eren, se deshizo. Hundió la cara en el hombro de Mikasa, el cuerpo temblando sin control. Comenzó a gemir, sosteniéndose de ella a modo de soporte. Ella siguió acariciándole los cabellos, mientras él murmuraba en su hombro.
Lentamente, Mikasa le hizo sentar en la cama. Ella se sentó a su lado, mientras Eren seguía prendido, aunque se sintió aliviada por dejar de soportar el peso muerto.
"Eren…", murmuró Mikasa, "¿Te puedo preguntar algo?". Dijo, cuando sus gemidos cedieron un poco. Él asintió, inseguro de qué esperar.
"¿Quién era ese hombre? ¿El del otro día, en el hospital? ¿El que… te dio las flores?"
Eren se atragantó, y ella le sostuvo.
¿Cómo podía comenzar a explicar a Levi? Un homicida. Un asesino. Un sicario. Un mentiroso. Un sospechoso. Un cocinero. Un salvador. Un amante.
"Él… es alguien que conocí… hace tiempo", susurró Eren. "Solo es alguien con quien comencé a conversar sobre cosas, y… él sólo… me recordó, supongo…"
Sintió que Mikasa se ponía tensa y luego aflojaba mientras él hablaba. Ella suspiró.
"Está bien."
¿Querés pasar el fin de semana?
El texto dejó a Eren sin palabras. Totalmente emocionado, pero aún más nervioso. Levi le invitaba a quedarse. En su departamento. Por el fin de semana. Era una sola noche, claro, pero era emocionante. Y eso significaba más tiempo bien gastado con él.
¿Pero podía significar que…?
"Eren, tienes la cara roja", dijo Armin. "¿Estás bien? ¿Tienes fiebre?"
Eren levantó la mirada del celular, y negó con cabeza. "N-no. Estoy bien. Mhm… ¿tenemos algo que hacer este fin de semana?"
"No que yo sepa", respondió el rubio. "A menos que quieras ir al museo conmigo, y Annie. Hay una exhibición muy interesante de arte-"
"No", dijo Eren. "¿Mikasa? ¿Tenemos algo planeado?"
Ella le miró desde su plato. "No… ¿Qué vas a hacer?"
"Nada", respondió él. "Digo… mi eh… colega del trabajo me preguntó si quiero ir a pasar el fin de semana. Una noche de chicos…"
"¿Así que hiciste rápido amigos en tu nuevo trabajo?", comentó Armin, sonriendo. "¡Qué bueno! ¡Eren, eso es genial!"
Eren le correspondió la sonrisa y miró a Mikasa. Ella le miró largamente y supo, por como lo miraba entrecerrando los ojos, que no lo aprobaba. Eren clavó el tenedor e su comida y siguió comiendo.
"Y, ¿vas a ir?", preguntó ella. Él asintió con lentitud.
"No veo porqué no. Es un buen tipo."
"Quiero conocerlo."
"Mikasa", suspiró Armin, "no es que esté yendo a una cita. No hace falta. Sólo… cálmate."
Eren vio la boca de Mikasa arrugarse. Sacudió la cabeza, y apretó el tenedor.
"No quiero que se junte con mala gente."
"No soy estúpido", repuso Eren, "puedo cuidarme."
Nunca se juntaría con mala gente. Ah no, para nada.
El viernes llegó, y Eren hizo su bolso con ganas. Todavía tenía que trabajar, pero ir a lo de Levi después lo animaba. En verdad iba a estar con Levi. iba a pasar la noche. De verdad se iba a quedar a dormir.
Y al pensar en eso, se percató de que quizás se comportaba como un crio. Era solamente pasar la noche, se dijo a sí mismo. Iba a quedarse en lo de – se atrevía a decir – su novio. Y, si las cosas iban bien, no iba a terminar como cosas de críos.
Golpeteó con los dedos sobre la barra, mientras otra señora pedía su café. Miró el reloj. Eran apenas las siete. Todavía le quedaban seis horas.
Con un pesado suspiro, Eren siguió tomando los pedidos. Fue por el medio día cuando la puerta se abrió y, muy para su sorpresa, reconoció una cara.
"Hola Annie", rió él. "No te veía desde hacía rato."
Ella se puso un mechón suelto tras la oreja y se encogió de hombros, sin ceremonias. Miró dentro de su cartera y sacó la billetera.
"Perdona lo que pasó. Con el trabajo", le dijo, mirándolo. Miró con velocidad el menú. "Quiero un caramel latte."
"No hay problema", dijo Eren, mientras la puerta volvía a abrirse. Alzó la mirada, y fue entonces que una tonta sonrisa se le dibujó en la cara. Levi cruzó la puerta y miró dentro del café, antes de ponerse en la fila.
Annie miró en derredor y, con un encogimiento de hombros, sacó su tarjeta de crédito y la puso sobre la barra. Eren le sonrió a Levi, brillantemente, pero el otro negó con la cabeza, hosco. Incuso apartó la mirada. Eren se atragantó un poco y su sonrisa se agrió mientras recogía la tarjeta de Annie.
"¿Quieres el recibo?", le preguntó Eren, pasando la tarjeta por el lector. Ella negó con la cabeza.
"No, gracias."
"Bueno, ya sale tu pedido", respondió él. ella asintió, y se apartó para esperar junto a la pared.
Eren miró a Levi, y volvió a sonreír. Pero la expresión del mayor seguía siendo precavida.
"Quisiera un latte", dijo Levi, acomodándose los lentes.
"¿Algo más?"
Levi golpeteó el mostrador, mirando los postres. Eren esperó, paciente, hasta que el otro musitó un "no". Sacó su tarjeta y se la pasó, mientras que el nombre de Annie era llamado. Ella tomó su café y lentamente fue hacia la salida. Pero, mientras Eren bajaba la mirada y tomaba la tarjeta de Levi, vio que la de ella seguía sobre la barra.
"¡Annie!", la llamó, y ella se dio la vuelta. Le hizo señas con la tarjeta. "Te la olvidaste."
Levi se hizo a un lado, mientras Annie iba al mostrador. Tomó la tarjeta entre los dedos, se quedó un segundo para mascullar "gracias" antes de darse la vuelta. Miró a Levi críticamente antes de marcharse.
El silencio se hizo entre los dos, mientras le entregaba el recibo. Levi lo tomó y esperó por su café, aun mirando en derredor. Eren tomó más pedidos, mientras el café del mayor era preparado. Eren siguió mirándolo, y, sin embargo, notó que Levi seguía evaluando a la gente de la cafetería. Tras unos minutos, fue al mostrador a recoger su bebida.
"Oi, mocoso."
Eren lo miró, mientras el último de sus clientes se apartaba de la barra. Le sonrió a Levi y vio una ligera fisura en la firme expresión del mayor. Le correspondió la sonrisa, aunque brevemente, y buscó en el bolsillo de la chaqueta.
Sacó un sobre, y lo deslizó hacia Eren.
"Tengo un poco de… trabajo", dijo Levi, arqueando una ceja. Eren tembló al pensarlo, tomando el sobre con cuidado. "Es una copia de la llave de mi departamento. Después del trabajo, sólo sentite como en tu casa. Hay para que meriendes, y cuando vuelva, te hago de comer. Sólo dale de comer a Cabo, y no hagas ningún quilombo."
Eren tragó con fuerza. Sujetó el sobre, sintiendo el contorno de la llave bajo los dedos. Comenzó a temblar, y asintió con lentitud.
"Po- por favor, ten cuidado", le dijo. "Y no… no…"
"No me muera", dijo Levi. Bebió un sorbo de su latte y sacó los cigarrillos. "Te veo a la noche."
Esa podía ser la última vez que viera a Levi. La última vez que charlaran. Y eso lo aterraba.
Le costó unos intentos, pero Eren al fin dio con el departamento de Levi. Ingresó al conocido ascensor y cruzó los pasillos, hasta dar con la puerta de Levi. Sacó la llave y giró el picaporte. Hizo un clic, e ingresó.
Tal como se esperaba, el departamento estaba inmaculado. Todo estaba en su justo lugar. Cerró la puerta, y se quitó los zapatos. Puso la mochila junto a estos, y dio un paseo por el prístino hogar. Cabo estaba desparramado encima del sofá, su cola ladeó cuando se percató de Eren.
Alimentó al gato y se aseguró de que tuviera agua en el plato; había estado allí suficientes veces como para saber dónde estaba la comida y donde Levi guardaba meticulosamente los platos. Incluso cambió la arena de la bandeja. Después de haber atendido a Cabo, abrió su mochila y sacó un cambio de ropas. Tiró de su camiseta para cambiarla por otra, y se puso una sudadera con capucha encima. Levi siempre mantenía el departamento frio, ya que afirmaba que eso ayudaba a matar los gérmenes.
No era que Eren se lo creyera, pero tampoco iba a cambiar el termostato, no fuera que molestara a Levi.
Se pasó una mano por los cabellos y se acomodó en el sofá. Prendió la tele y recorrió los canales. Miró a menudo el reloj en la pared y luego a la tele. Y, después de eso, miraba el reloj en su teléfono, y se aseguraba de no haberse perdido alguna llamada o mensaje.
Pasó una hora. Y luego otra. Era doloroso, y horrible. Miró maratones de dibujos animados, intentando distraer su mente de que Levi posiblemente muriera, o matara a alguien.
Se hicieron las siete en punto, y Mikasa llamó. Eren le mintió, diciéndole que se estaba divirtiendo. Le dijo que todo estaba bien. No quería que supiera que su novio era el sicario de un sindicato, haciendo un trabajito.
Colgaron y Eren se llevó una mano al estómago. Le estaba dando hambre. Se bajó del sofá y fue a la cocina. Abrió la heladera, y vio un enorme bol de estofado. Se dispuso a abrirlo cuando oyó la puerta abrirse. Se apartó de la heladera de un salto, con el corazón desbocado.
Levi entraba, mostrándose agotado. Eren le sonrió y corrió hacia él, para abrazarlo con fuerza.
"Cuidado, cuidado pendejo", le dijo Levi, apretando los dientes. Le palmeó la espalda a Eren.
"Pensé que estabas muerto… pensé… no sabía…"
Eren se apartó, con la sonrisa todavía amplia. Levi le puso una mano en la nuca, aferrando un mechón de cabellos.
"Mocoso bobo", le dijo. "Te dije que no iba a morirme."
"Ya… ya lo sé.
Levi lo atrajo cerca y lo besó con ternura. Fue algo breve y dulce, y fue exactamente lo que Eren precisaba para calmar sus nervios. Puso las manos en las caderas de Levi, y sonrió dentro del beso.
"¿Comiste?", le preguntó Levi. Eren sacudió la cabeza.
"Todavía no. Pero estaba buscando algo que picar. No quería comer sin ti."
"Mocoso dulce", repuso Levi. Le palmeó la barbilla, y caminó a la cocina. "Más temprano hice pot au feu (1), ya que es fácil para calentar."
"Pot au… ¿qué?"
Levi retiró el gigantesco bol de estofado de la heladera, y lo puso sobre la mesada. Se frotó el brazo, y tomó una larga cuchara.
"Un estofado de carne", dijo Levi. "Agarrá unos tazones."
Eren le observó revolver la sopa, y sacó dos tazones de la alacena. Cada vez que movía el brazo, Levi se encogía un poco. Eren fue a su lado y puso los tazones sobre la mesada.
"¿Qué le pasa a tu brazo?"
"Nada."
Levi sirvió el estofado en los bols, y los llevó al microondas.
"Es solamente un raspón."
Los ojos de Eren abrieron más. "¿Sólo un raspón?"
"Sí. No es nada."
"¡Levi!"
Eren lo agarró y Levi siseó. Apartó el brazo de la mano de Eren.
"Déjame ver. ¿Por favor? ¿Estás bien?"
"Carajo pendejo, sí, estoy bien" silbó Levi. "Te dije que es un maldito raspón."
Empujó a Eren a un lado, y tomó una hogaza de pan. Eren gimió, y le tomó de la mano. Con dedos temblorosos, tiró de la chaqueta de Levi.
"¿Por favor?"
Levi lo miró y bajó el cuchillo. Se quitó la chaqueta y se la entregó a Eren. El arma seguía en la parte trasera del jean, pero el plateado brillo había sido manchado de rojo. La blanca camisa de Levi estaba manchada de rojo oscuro, un poco parecía que había sido echado en la camisa, sin embargo, la sangre de su brazo era más espesa. Esa sangre había manado desde dentro.
Eren tembló, y tocó la primera mancha. No era sangre de Levi, sino de otra persona. Alguien a quien Levi le había disparado. Alzó la otra mano al brazo herido. Oyó que Levi siseaba a través de los dientes, y el joven apartó la mano. Tocó los botones de la camisa y comenzó a abrirlos.
"¿Sácatela? ¿Por favor…?"
Levi asintió, y dejó que Eren terminara de desabotonarlo. La sucia camisa cayó al piso. Eren dejó que sus ojos cayeran sobre la venda medicada en el brazo de Levi. La sangre había empezado a pasarse, pero, por lo demás, parecía limpia y atendida.
Apartó los ojos y miró el pecho de Levi. las manos se posaron sobre el estómago del mayor, y pudo sentir los firmes músculos bajo las yemas de los dedos.
"Te advertí de que no iba a sr fácil", le dijo Levi.
"Lo sé. Sé que lo hiciste. Pero, es la primera vez que… lo veo", susurró Eren. "No se supone que te lastimes. Nunca. Ni siquiera un poco". Pasó una mano por los cabellos de Levi. "¿Por qué alguien querría lastimarte…? ¿Quién podría desear lastimarte?"
Levi suspiró pesadamente, frotándose la nariz.
"No quiero que me hagas preguntas del trabajo, mocoso", le dijo.
"Ya-ya sé… perdona…"
"Narcos. Gente que hace trabajitos con los hoteles. Cosas así", se explicó Levi. "Me mandaron a investigar y ocuparme de quien se me cruzara. Es todo lo que te diré. Dejá de hablar del tema, mierda."
Eren resopló, y asintió con premura. Levi suspiró, envolviéndolo con los brazos, atrayéndolo.
"Comamos, pibe", le dijo. "Sé que te cagas de hambre."
Eren no le discutió. Calentaron la comida y la llevaron a la mesa. Corporal se les sumó, caminando entre las piernas de los dos y ronroneando con fuerza. Levi se levantó para darle más bocadillos y poder comer. Estuvieron callados por bastante rato. Eren mantuvo la mirada sobre el brazo de Levi, analizando como el músculo se contaría con dolor cada vez que se movía.
Incluso empapado de mugre y sudor, Eren lo encontraba bastante atractivo.
"Me voy a duchar", dijo Levi, limpiándose la boca con la servilleta. "Apesto y estoy mugriento como la mierda."
"Deberías quedarte así", dijo Eren, tomando e ultimo bocado de su plato.
"Zoretito perverso", se encogió Levi. sacudió las manos, como si ese movimiento le ayudara a estar limpio más rápido, y se alejó. Desapareció en el pasillo y Eren rio para sí.
Llevó su bol al fregadero, y luego volvió a su mochila. Sacó sus pijamas y se apresuró al baño de invitados. Se desnudó y saltó a la ducha. Se bañó, incluyendo el lavado los cabellos, antes de salir.
Se puso la ropa limpia, y recogió lo que había usado. Tras salir del baño, se detuvo en la lavadora y tiró lo que cargaba en el canasto. Regresó al living, el piso estaba helado y se abrazó a sí mismo. Levi estaba de regreso en la cocina, y le sorprendía a Eren que ya hubiera lavado los platos y alistado el postre.
"¿Qué es eso?", pregunto, inclinándose sobre la mesada.
Levi sonrió. "Andá a elegir una película. Es una sorpresa. Y te va a gustar."
Eren gruño y se apresuró al sofá. tomó una manta y se cubrió los hombros, mientras revisaba las películas. En realidad, no tenía ganas, prefería perder el tiempo abrazados y besarse por el resto de la noche.
Al final escogió una película de horror sobre un degollador, y la metió al DVD. Se volvió al sofá y vio a Levi que ya estaba sentado. Por una vez, Eren no lo miraba, sino al postre que traía en las manos. Eren fue a su lado y se acurrucó en el sofá, aun envuelto en la manta.
"Bueno, ¿qué es? ¡Dime!"
Levi alzó el tenedor. "Mille-feuille (2). Es algo así como un pastel."
Eren comió lo que estaba en el tenedor, y una sonrisa de placer se le dibujó en la cara.
"Ah, esta de verdad bueno", dijo, abriendo la boca de nuevo.
"Zoretito, ¿querés que te dé de comer?"
"Debiste haber traído otro tenedor, sabelotodo."
Levi entrecerró los ojos, pero no pudo borrar la sonrisa socarrona del rostro de Eren. Volvió a abrir la boca y Levi le dio el gusto, sirviéndole otra vez. Honestamente, a Eren ni le importaba cuan bobo o malcriado se sentía. Levi le daba el gusto y le encantaba.
Después del postre, volvieron la atención a la película por unos diez minutos. Pero, en alguna parte entre chicas desnudas y masacres, se olvidaron y cedieron a los besuqueos. Y, muy para el gusto de Eren. Instigó con besitos la nuca de Levi y, desde allí, el mayor llevó la delantera.
Eren dejó la mano descansar en el costado de Levi, donde la camisa se había subido, y descaradamente subía la mano por la espalda del mayor. Levi envolvió un brazo sobre los hombros de Eren y lo atrajo, para morderle los labios y era difícil para el otro responderle. Ere intentó contener los gemidos, y lo había conseguido, pero entonces Levi le tiró de los cabellos y lo obligó a desnudar el cuello.
"Mmmm…". Eren no pudo contener los ruidos mientras Levi le mordía el cuello, todo el cuerpo le temblaba por la emoción. La sensación era un lujurioso placer. Enredó una mano en los cabellos de Levi, apremiándolo. Obligándolo a por más. Levi captó el mensaje y las mordidas se hicieron más intensas, sus chupetones más largos.
Eren cerró los ojos, saboreando la sensación y los ruiditos que venían de la boca de Levi. una mano bajó del cabello de Levi y la otra ascendió por el cuerpo del mayor, a los anchos hombros. Lentamente empujó a Levi contra el sofá, con el cuello húmedo y seguramente moreteado.
El mayor le arqueó una ceja, sacándose la boca.
"¿Demasiado para vos, pendejo?"
Eren se puso rojo. No podía encontrar palabras para describirlo. En cambio, se acomodó sobre los hombros de Levi y le puso una pierna encima del pecho. Arrojando la manta, lo montó lentamente y se inclinó hacia delante, volviéndolo a besar.
Levi lo tomó de la cintura y lo atrajo más cerca todavía. Eren le dejó hacer, intentando dominar la boca de Levi con la lengua, y fallando miserablemente. Sus cuerpos estaban apretados unos contra el otro, pecho contra pecho, vientre con vientre, pubis con pubis.
Eren resopló y se apartó, alzando sus labios temblorosos. Pasó tan deprisa, la forma en que sus cuerpos se tocaron. Y, cuando lo hicieron, Eren sintió cuan duro estaba Levi.
"¿Estás bien?", preguntó Levi con suavidad, besándole la oreja. Eren tembló y asintió, relajándose un poco entre las manos del mayor.
Levi tiró de sus caderas y, esta vez, Eren se quedó, resoplando ante la sensación. Ya estaba erecto y, a través de los shorts, podía sentir cuan duro también estaba Levi. se atrevió a mirar abajo, entre ellos, para ver sus erecciones una contra la otra, con solo unas delgadas telas separándolas. Se mordió el labio, mientras Levi le hacía moverse, guiando sus caderas con las manos. Eren obedeció, frotando las caderas lentamente al comienzo, antes de encontrar su propio ritmo.
Se llevó una mano a la boca, para ahogar un gemido. Levi sonrió y llevó una mano de la cadera de Eren a la parte superior de su short. Metió un dedo entre el elástico y le dio un tironcito. El aire frio acarició el interior de la prenda, y era insoportable.
"Le- Levi… no… puedo…"
"En serio no estarás por venirte, ¿no?", respiró Levi, hundiendo los largos dedos en los shorts sus yemas juguetearon con la hinchada erección de Eren. El joven resopló nuevamente con la breve caricia, y su cabeza cayó contra el hombro de Levi.
"Carajo… no es justo. No puedes jugar…"
Levi rió y le lamió la oreja. Empujó la mano más dentro del short, cerrándola sobre la erección del joven. Le dio un tironcito juguetonamente.
Eren se retorció, intentando conseguir más fricción de la mano de Levi. clavó las uñas en los hombros del otro, y retorció los dedos de los pies con fuerza. Su necesidad era casi dolorosa.
"Todavía no", susurró Levi, todavía acariciándolo con la mano. Hizo una ligera línea sobre la mejilla de Eren y lo besó. "Parate."
Eren halló esa simple orden difícil. Gimió cuando Levi apartó la mano de su cuerpo necesitado. Pero logró apartarse de la cadera de Levi, llevándose la manta consigo para ocultar la erección. Levi apagó la televisión y le alargó la mano. Eren cerro los dedos sobre esta y dejó que el hombre le guiara por el pasillo y a la oscuridad del cuarto de invitados.
Nota: (risa de anime noventero con la mano) Ojojojojojojojojojo~ No, en serio, siento el cortar así el capítulo. Pero se estaba haciendo demasiado largo, y tenía que terminarlo en alguna parte. El próximo será 100% porno. Y luego un poco de verdadera trama, pero la cosa va a ser más que nada porno. Los amo, lectores
1 Una especie de estofado o puchero, típico de la cocina francesa.
2 Mil hojas
